Pablo Schleifer[1] y María Mazzoni[2]
En este libro presentamos los avances realizados en el Proyecto de Investigación “Conflictividad social, Estado y Praxis en la Neoliberalización de la sociedad. Un análisis desde el Alto Valle de Río Negro” desarrollado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue. El compendio reúne los trabajos de un equipo de investigadoras e investigadores docentes, becarias y becarios del Conicet y del CIN (Estímulo a las Vocaciones Científicas), estudiantes y personas graduadas. Se trata de un grupo transdisciplinar que cruza la perspectiva sociológica con la comunicacional, entendiendo a las ciencias sociales como una mirada crítica.
En efecto, constituimos un equipo relativamente heterogéneo. Si, por un lado, las diferencias etarias, las trayectorias académicas e investigativas disímiles y con objetos de investigación diversos son características propias de los equipos de investigación en las periferias universitarias, por otro lado, y al mismo tiempo, esas mismas características representan un rasgo enriquecedor que permite captar de la manera más acabada posible la complejidad de un mundo social situado y periférico.
En este sentido, venimos analizando la relación entre Estado, mercados y sociedad en la región del Alto Valle de Río Negro y de Neuquén desde hace más de dos décadas. Los resultados obtenidos se vuelven actuales y recurrentes en el contexto de profundización de los procesos de neoliberalización de la sociedad. Así, entre 2005 – 2008 analizamos la relación entre el Estado y la sociedad civil en el contexto de la implementación de políticas neoliberales llevadas adelante durante los años 90. Los casos analizados fueron: a- los imaginarios sociales de los usuarios del sistema público de salud de la ciudad de Neuquén. b- el fenómeno de la nueva pobreza y exclusión en los sectores de la ciudad de General Roca. Se visualizó como los procesos de exclusión social colocan en crisis los lazos sociales establecidos y constituyen una amenaza para amplias fracciones de la población que luchan por no quedar afuera y también el retroceso en el acceso a los derechos de ciudadanía y en las prácticas sociales colectivas de las y los afectados.
Entre 2009 y 2011 se realizó la investigación “Estado y Sociedad en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. 2000-2010”. Analizamos la relación entre Estado, Mercado y Sociedad Civil, tomando como punto de inflexión el estallido de diciembre de 2001 y la crisis institucional que suscitó. Se interpretaron las transformaciones y continuidades del modelo de acumulación implementado en el pasado reciente. Se detectó que la relación Estado, Sociedad y Conflicto en la región muestra una serie de similitudes a pesar de las diferentes historias y peculiaridades locales. En ambas provincias los sectores dominantes a través del poder y las políticas estatales producen y reproducen prácticas que les permiten usufructuar del Estado. Éstas se reforzaron en la última década como mecanismo de control social. Una manera más sutil de ejercer el dominio que con la represión directa que, aunque no es abandonada, tiene un costo político mayor. También en ambas provincias la mayor parte de la política social tiene financiamiento del Estado Nacional.
Desde 2012 a 2014 se realizó la investigación “Perspectivas Latinoamericanas sobre la Política y el Conflicto Social. Análisis desde el Pensamiento y la Teoría Social: Colonialismo Interno – Desarrollo/Subdesarrollo- Dependencia”. Se analizaron la política y el conflicto desde las producciones teóricas latinoamericanas a la luz de las transformaciones económicas, políticas y socioculturales ocurridas a partir de la década del 70 en función de su correlato en los cambios en las condiciones materiales de vida u ordenación institucional de la región. Pudo visualizarse la articulación/desarticulación entre el pensamiento dominante y las acciones históricamente constituidas por las sociedades en torno a la política y recuperar la noción de colonialismo interno como una noción propia de la teoría social latinoamericana que aporta a la comprensión del conflicto.
Entre 2014 y 2018 en la investigación “Conflictividad social, Estado y políticas públicas en el Alto Valle de Río Negro (2007-2015)”, al analizar el entramado de conflictividad social y su relación con la estatalidad y las políticas públicas en la región, observamos que a pesar de su complejidad las acciones públicas estatales y privadas se orientan a reivindicar aquellos procesos relacionados no sólo con la posesión de dinero, sino también con la capacidad de los sujetos, individuales o colectivos, de ejercer su poder; es decir, su capacidad de acceder o generar el acceso a modos y canales para satisfacer sus anhelos. De este modo si bien trabajamos con dimensiones de análisis aparentemente independientes (tierra, salud, juventud, medios de comunicación) son, sin embargo, estrechamente interdependientes. En efecto, postulamos entonces una doble correspondencia; por un lado, una acción estatal que, en contraposición a las ideas comúnmente circulantes, es una estatalidad interventora a favor de la acumulación del capital privado, así por un lado, “estimula” a empresas y personas a ser parte de las relaciones sociales dominantes, “repara” a sectores ya excluidos de esas relaciones y también “judicializa-criminaliza” a quienes se animan a cuestionarlas. Recreando en esta combinación de violencia y reparación, la dinámica societal dominante cuya lógica privilegia lo individual, lo privado por sobre lo colectivo y comunitario. La segunda correspondencia, que no se comprende sino en relación con la anterior, está dada por el uso instrumental de los medios de comunicación en el sentido de legitimar, vía invisibilización de la conflictividad social, las políticas públicas implementadas.
Finalmente, en el proyecto cuyos avances aquí presentamos, buscamos interpretar la relación entre conflictividad social, Estado y praxis en la neoliberalización de la sociedad. Interpretamos al conflicto como constitutivo de las sociedades capitalistas. La conflictividad y los conflictos no pueden estar desvinculados y la división entre ambos conceptos en muchos casos puede ser confusa, por eso entendemos que se trata de ver estos conceptos en conjunción en tanto la conflictividad contiene dentro de sí a los diferentes conflictos, pero los conflictos no contienen en su totalidad todo lo que implica la conflictividad (Monzón, 2007). Ahora bien, vemos que los conflictos se generalizan, amplifican y persisten en las sociedades plurales; en este sentido es preciso introducir una noción de conflictividad social que permita un enfoque integral, es decir recomponer e interpretar la totalidad y dar cuenta del movimiento de lo real: conflictividad social en tanto los problemas responden a múltiples causas, se retroalimentan y persisten conformando un entramado a interpretar. Por lo tanto, tomamos la idea de que la conflictividad es un proceso y no una simple suma de conflictos particulares: un proceso complejo en el cual se articulan múltiples dimensiones, una concepción de conflictividad que nos permite dar cuenta de la dinámica del conflicto.
A la hora de interpretar la (o una) conflictividad social Sarti Castañeda y Aguilar Umaña (2006) la caracterizan por su historicidad, multidimensionalidad, multicausalidad, irresolubilidad y latencia; la entienden como parte de un entramado de relaciones que se complementan y antagonizan constituyendo así un sistema dinámico que se desenvuelve de manera sumamente compleja. Por otra parte, y en tanto la conflictividad social expresa las propias contradicciones de la dinámica social, las relaciones entre grupos sociales son otro elemento en el que se detienen los autores citados para completar sus conceptualizaciones de conflictividad. Proponiéndonos así una serie de indicadores para estudiar la conflictividad tales como sujetos (individuales y colectivos) involucrados, sus demandas, su organización, medios de canalización empleados, formas de toma de decisiones, entre otras. Por su parte Sarti-Aguilar hacen referencia a la co-responsabilidad de los distintos actores que componen una relación conflictiva aclarando que los grupos tradicionalmente hegemónicos poseen mayores responsabilidades frente a quienes usualmente han sido grupos subalternos o subalternizados, aquellos que han sido las víctimas.
Como podemos apreciar estos autores nos aportan interesantes coordenadas teórico analíticas que nos posibilitan interpretar la conflictividad en tanto sus apreciaciones acompañan nuestra concepción diacrónica del conflicto.
De este modo, vinculamos la conflictividad con el Estado capitalista en tanto ordenador de lo social y como instancia de relación entre fuerzas sociales (Zemelman, 1979), como una situación abierta en cuanto a posibles formas de regular relaciones sociales y por esta razón en su análisis recuperamos los aspectos dinámicos procesales (Zemelman, 1979). En otras palabras, el Estado no es algo dado, se transforma permanentemente y para conocerlo debemos considerar los elementos activos, propios de la praxis social (Zemelman, 1979). Praxis en tanto actividad propiamente humana, real, objetiva y material, una praxis total humana, más allá de sus formas concretas, con la cual el hombre humaniza al mundo y así mismo (Sánchez Vázquez, 1980). De este modo no puede entenderse al Estado como algo aislado, separado de la base material de la sociedad, no es una cosa en sí, sino una instancia de relaciones sociales, por la cual se expresan las relaciones sociales capitalistas. Esto indica que las prácticas tampoco son respuestas monolíticas o productos de mecanismos de cooptación, sino que existen márgenes de acción para la disputa del orden.
En efecto, parte de la significación del trabajo que presentamos está dada por la necesidad de comprender, de explicar y de describir los procesos de estructuración de las relaciones sociales capitalistas, entre capitalistas, entre el Estado capitalista y los demás sujetos, como así también en el marco de las luchas colectivas que llevan adelante toda una serie de sujetos que enfrentan y disputan el sentido y la materialidad del mundo social. Luchas que se libran en esferas públicas también construidas por medio del conflicto (Fraser, 1997). De allí que, como venimos insistiendo, la conflictividad social deba registrarse no solo en la materialidad de una práctica concreta (como una política pública o un acto de disputa a esa política), sino además en el plano intersubjetivo, es decir en el plano de las ideas, de la ideología, de lo político.
Asimismo, comprender la relación entre conflictividad social, Estado y praxis en el marco de la neoliberalización de la sociedad conlleva necesariamente a articular lo global, lo regional y lo local en tanto las dinámicas del nivel macro inciden dialécticamente en los procesos locales y regionales que, si bien no pueden explicarse de modo escindido de ellos, tampoco son reductibles a aquellos procesos más generales. De manera que se trata en cada caso y cada vez de explicar las características de esos núcleos de conflictividad social, de las prácticas de materialización del orden instituido o de disputa con ese orden, del modo específico de acción estatal y de configuración de la esfera pública.
Un recorrido de lectura
Este libro es una compilación que refleja líneas de investigación sobre objetos diversos atravesados por la problemática de la conflictividad social propia del modelo de acumulación capitalista. Propone una lectura situada desde el Alto Valle de Río Negro y de Neuquén toda vez que, entendemos, la conflictividad no se comprende sino en relación con procesos concretos y reales. Esos núcleos de conflictividad, sujetos a relaciones de dominación que suponen disputas de sentido y espacios de praxis, son variados e inabarcables en su totalidad; aun cuando puedan parecer inconexos, están estrechamente anudados y, tanto en su especificidad como en conjunto, traslucen la dificultad analítica para captar la complejidad del mundo social.
Así, en el primer Capítulo, María Mazzoni desarrolla una conceptualización de Estado, así como del modo específico de ejercicio de la estatalidad circunscrita a la disputa socioterritorial. A través de un análisis exhaustivo de los aportes de diversos autores y autoras latinoamericanos/as, Mazzoni construye una perspectiva analítica para desnaturalizar la relación entre Estado y sociedad.
En los tres capítulos siguientes se trabaja sobre la cuestión laboral en dos ramas productivas bien diversas atravesadas por el entramado productivo y por el estado. Gustavo Mehdi, analiza la lógica de la actividad frutícola en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén en el contexto de una economía neoliberal signada por la crisis estructural del sector, por fuertes procesos de concentración económica y por la precarización laboral. Así, afirma el autor que en el sector frutícola, “la estructura productiva está altamente concentrada, imponiendo las reglas; no solo en las esferas de la producción y comercialización de la fruta, sino también, con la complicidad del Estado, en estrategias de flexibilización y tercerización de la fuerza de trabajo”.
Luego, Abril Lagos también aborda cuestiones vinculadas a la precarización laboral del periodismo norpatagónico. Analiza los perfiles periodísticos vinculados al mercado de trabajo en contexto de periferia, así como los procesos de organización de trabajadores/as periodísticos de Río Negro y de Neuquén. Posteriormente, como una consecuencia de la precarización laboral es la desocupación estructural, Agustina Taboada analiza los programas sociales para desocupadas y desocupados en la provincia de Río Negro y propone un marco teórico-metodológico para comprender esas políticas públicas en el marco de los procesos de neoliberalización.
La salud sexual y reproductiva constituye otro de los núcleos de conflictividad. Valeria Albardonedo profundiza en la relación entre procesos de legitimación/deslegitimación del derecho al aborto luego de la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo en Argentina y la circulación de discursos e información en redes sociales virtuales de hospitales públicos. El objetivo es contextualizar esa problemática y desarrollar un diálogo teórico e histórico que explicite dichos ejes para visibilizar los núcleos de conflictividad para la implementación de la IVE en instituciones de salud pública.
A partir de identificar las dificultades para incluir las experiencias y necesidades de los varones en los procesos de salud-enfermedad-atención en el sistema de salud, Lucas Urrutia indaga en las maneras más habituales en que los jóvenes se relacionan con la salud sexual y reproductiva. El autor entrecruza las perspectivas de los jóvenes, sus formas de relacionarse con la información específica y la mirada de las/os profesionales del sistema de salud a los efectos de comprender las dinámicas de vinculación.
Cristian Villareal estudia las prácticas de construcción de legitimación simbólica de los pastores pentecostales en la ciudad de Cipolletti respecto de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Con ese cometido, examina las posiciones que tienen los pastores pentecostales respecto al aborto, el rol de la mujer y el rol del Estado en el espacio social de Cipolletti; y, al mismo tiempo, analiza los sentidos que se construyeron en los espacios políticos institucionalizados.
En el capítulo siguiente Cecilia Balladini centra el análisis en el ámbito de la educación en el contexto de pandemia en el nivel inicial y medio. La autora registra los recursos y modos pedagógicos que se construyeron desde las propias prácticas de actores y examina el modo específico de acción estatal por medio de las políticas educativas y de los proyectos que se presentaron a través de los ministerios de educación nacional y provincial.
Guillermina Peralta busca caracterizar al movimiento feminista, de mujeres y disidencias sexo-genéricas en términos de las inscripciones políticas que en él coexisten y, al mismo tiempo, analizar en qué medida este aspecto contribuye a la caracterización del movimiento. A partir de un mapeo regional y de entrevistas, en el capítulo se aporta una mirada general sobre el movimiento feminista, de mujeres y disidencias sexo- genéricas haciendo foco en sus aspectos identitarios y las matrices político- ideológicas que lo componen.
Finalmente, María Mazzoni y Pablo Schleifer focalizan en la relación entre neoliberlaización y legitimación simbólica a partir del análisis de los fundamentos que habilitaron la concreción del Proyecto Pampas, que prevé la producción de Hidrógeno Verde a escala industrial en la costa de la provincia de Río Negro. En el capítulo se estudian las condiciones normativas y políticas para materializar los acuerdos y la estrategia comunicacional focalizada en edificar las condiciones simbólicas necesarias para garantizar la ejecución del proyecto.
Nota de les autorxs
En el proceso de escritura evitamos los genéricos masculinos. Esta decisión colectiva respondió a no reproducir acríticamente la usanza sexista del lenguaje. Por esto, y respetando la especificidad de la temática así como las identidades de les entrevistades, en cada capítulo se utilizó el modo inclusivo que mejor respetara esas particularidades. En algunos casos se optó por utilizar adjetivos desdoblados en dos géneros y unificar otros verbos, adjetivos y artículos empleando el morfema “e” y en otros, además, se agregó el uso de la letra “x” para designar pertenencias identitarias diversas. Este posicionamiento político es necesario en tanto el lenguaje es un constructo socio-histórico y nos permite disputar el androcentrismo y visibilizar la asimetría de poder entre los géneros.
Bibliografía
Fraser, N. (1997). “Pensando de nuevo la opinión pública: una contribución a la crítica de las democracias existentes”. En Iustitia interrupta. Reflexiones críticas desde la posición postsocialista. Bogotá: Siglo del Hombre editores.
Monzón, I. (2007). Conflictividad y conflictos en el marco de la descentralización. Guatemala.
Sánchez Vázquez, A. (1980). Filosofía de la praxis. Mexico: Grijalbo
Sarti Castañeda, C. y Aguilar Umaña I. (2006). La conflictividad guatemalteca y su abordaje constructivo. Fundación Propaz, Guatemala.
Zemelman, M. H. (1979). Acerca del estudio del Estado: Notas metodológicas. Revista Mexicana de Sociología, vol. 41(3), pp.1041- 1048. Mexico: Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.






