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Revolución 4.0 y la formación del carácter en la adolescencia

Nanci Galián; Norma García; Romina García; Lorena Lima

Resumen

La Revolución 4.0 impactó en todas las realidades humanas y generó la necesidad de educar el carácter para el desarrollo de las habilidades blandas. El presente trabajo surgió ante  la falta de datos acerca del conocimiento que poseen los educadores de Argentina sobre este nuevo paradigma y su repercusión en la educación de la adolescencia. La metodología empleada se basó en un estudio descriptivo cuanti-cualitativo con el propósito de analizar la importancia de incluir la educación del carácter en la formación docente argentina, a fin de fortalecer a la adolescencia –entre 15 y 18 años de edad– para su inserción profesional y laboral. Se realizaron encuestas a 1050 adolescentes y entrevistas semi-estructuradas a 51 docentes del nivel secundario, de todas  las  provincias  argentinas,  población  seleccionada  en  forma  aleatoria. Según los resultados obtenidos, se concluyó que los docentes, por falta de información sobre las exigencias de la Revolución 4.0,  necesitan priorizar  la formación del carácter de  los adolescentes y, así, responder al desafío de desarrollar las habilidades irremplazables por la inteligencia artificial. Esto demostró que docentes del siglo XX están educando adolescentes del siglo XXI.

 Introducción

 La Revolución 4.0 avanza más allá del ámbito digital, presencia que transforma el modo de vivir, trabajar y relacionarse con los demás (Echeverría Samanes, 2018). Para la Fundación Orange (2016), la era de la automatización demanda una educación centrada en la promoción de las habilidades flexibles e indispensables para la inserción laboral. Estas pueden ser adquiridas a través de la formación del carácter que, según Berkowitz y Bier (2012), es el conjunto de características psicológicas efectivas que ayudan a la persona a ser un eficaz miembro de la sociedad. Para abordar este enfoque, se toma la psicología positiva desarrollada por Martín Seligman y su amplio tratamiento de las 24 fortalezas humanas imprescindibles para la felicidad.

En el contexto descripto, faltan datos que permitan: a) identificar el impacto de la Revolución 4.0 en la educación; b) caracterizar el tipo de formación docente indispensable; c) describir las habilidades requeridas por las nuevas exigencias en el terreno profesional y laboral; y d) evaluar si la actual educación consolida la adolescencia para sobrevivir en la revolución 4.0. Ante esta situación, surge la necesidad de conocer cómo debe adaptarse la docencia argentina a los desafíos que plantea la Revolución 4.0 respecto a la formación de adolescentes entre 15 y 18 años de edad, en beneficio de su futuro profesional y laboral.

El presente estudio, pretende analizar la importancia de incluir la educación del carácter en la formación docente, a fin de brindarles a los adolescentes las herramientas que les permitan adquirir las fortalezas indispensables para el desarrollo integral de su persona. Al ser una investigación a nivel nacional, con un tema actual proyectado hacia un cambio de paradigma, la misma queda abierta para su profundización.

Marco Teórico Conceptual

“Una vida psicológicamente buena se compone de: experiencias positivas, felicidad y satisfacción, rasgos individuales positivos (carácter) e instituciones positivas (familias, escuela y comunidades)” (Naval, Bernal & Fuentes, 2019, p.11).

El presente estudio se centra en la importancia que cumple la escuela argentina en la formación del carácter de los adolescentes entre 15 y 18 años de edad, ante los desafíos de la Revolución 4.0.

Frente a esta situación, cabe cuestionarse: ¿los adolescentes son formados para estos cambios? ¿Cómo debe adaptarse la docencia en Argentina a la Revolución 4.0?  

Revolución 4.0  

 A lo largo de la historia de la humanidad, se observaron cambios que marcaron el aporte de la tecnología al desarrollo del hombre; así lo describe Schwab (2016). Estas transformaciones ocurrieron en diferentes tiempos y aportaron grandes avances. El uso del motor a vapor dio origen a la primera revolución; la aparición de la electricidad y, con ella, la producción en masa, a la segunda. La tercera llegó de la mano de la informática y la automatización, pero hoy asistimos a la cuarta que amalgama las tecnologías virtuales con la fuerza física, dando nacimiento a las fábricas inteligentes.

Los avances del nuevo siglo, impulsados por la Revolución 4.0, transforman en forma gradual y vertiginosa la vida de las personas. Schawab (2016) menciona tres razones para fundamentar que la cuarta revolución está en marcha, a saber:

  • Velocidad: evoluciona a un ritmo acelerado, con una tecnología más poderosa.
  • Amplitud y profundidad: combina múltiples tecnologías que producen un nuevo paradigma para todos los aspectos de la vida, desde el qué, cómo y quiénes somos.
  • Impacto de los sistemas: los sistemas complejos se transforman entre todos los actores de la sociedad, países, empresas, tanto hacia adentro como hacia afuera.

Este cambio de paradigma traerá consecuencias en la forma de vivir y de trabajar.

Según Richert, A. (2016): 

 “El término “Industria 4.0” simboliza nuevas formas de tecnología e inteligencia artificial dentro de las tecnologías de producción. Los robots inteligentes cambiarán el juego en las fábricas del futuro y trabajarán con los humanos en equipos indispensables en muchos procesos”. (p.1)  

Retos del futuro

Habilidades y Competencias

Inmersos en esta Revolución 4.0, se asiste a una transformación en el terreno laboral que requiere de personas con competencias y habilidades flexibles. Según Comunitat Valenciana (2019), las tareas repetitivas, peligrosas o aburridas serán sustituidas por máquinas, tanto a nivel mecánico como digital. Asimismo, son las personas, con sus habilidades humanas, las que aportan la diferencia. Los nuevos perfiles se ubican en lugares propios del ser humano, aquellos imposibles de alcanzar por las máquinas. Este es el caso de las competencias[1] transversales, tales como: pensamiento crítico, análisis y resolución de problemas complejos, creatividad, comunicación y colaboración, así también habilidades[2] sociales como curiosidad, iniciativa, persistencia, adaptabilidad, influencia social, inteligencia emocional, liderazgo, conciencia social, resiliencia y empatía. 

Según el Foro Económico Mundial (2019), lo más importante para la inserción laboral futura serán las habilidades humanas por encima del historial universitario. Así también, reconoce que el actual sistema educativo debe ocuparse de formar a las personas en aquellas habilidades en las cuales la máquina aún no la ha reemplazado. Destaca: el espíritu empresarial, el trabajo en equipo, la curiosidad y la adaptabilidad, entre otras.

Educación

La Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI, constituida por la UNESCO y presidida por Delors J. (1996), señala los pilares básicos para la educación: aprender a conocer, aprender a actuar, aprender a vivir juntos y aprender a ser. Es decir, se debe concebir la educación como un todo, lo que incluye conocimientos, capacidades y actitudes. Estas últimas se desarrollarán a través de la Educación del Carácter.

Carácter

Berkowitz y Bier (2012) definieron al carácter como “el conjunto de características psicológicas que motivan y le permiten a uno funcionar como un agente moral, desempeñarse de manera óptima, buscar el conocimiento de manera efectiva y el desarrollo intelectual, y ser un eficaz miembro de la sociedad” (p. 3). En cambio, Nucci (2016) tiene una mirada que trasciende esta postura estática y define el carácter como la relación continua y mutuamente constitutiva entre el individuo y el contexto. Según esta teoría, el carácter permanece en constante evolución.

Evolución de la educación del carácter

Desde un contexto sociohistórico de la Educación del Carácter, existieron varios movimientos pedagógicos contemporáneos, cercanos a ella. Estos son: Educación en Valores, Educación para la Ciudadanía, el Social Emotional Learning y el Desarrollo Positivo de la Juventud. Este último nace de la Psicología Positiva creada por Martín Seligman. Según Naval et al (2019), “abrió una nueva perspectiva en la disciplina psicológica reforzando la dimensión moral en la felicidad humana y pone la atención en los rasgos positivos de los individuos más que en sus carencias” (p. 1).

Por lo tanto, la educación del carácter ayuda a saber actuar, y a adquirir habilidades, competencias, virtudes y conocimientos, apoyados en valores que permitan elegir y apreciar lo mejor, a fin de producir comportamientos saludables, prosociales y cívicos, con los que alcance el bienestar, logros académicos, laborales y sociales. De esta manera, Seligman impulsó una nueva corriente para una vida plena  y  feliz:  la  formación  de  un  buen  carácter (Naval et al, 2019).

Virtudes y fortalezas

Según Pieper (2002) la Virtud “es la elevación del ser en la persona humana” (p12). Es decir, las virtudes posibilitan la realización humana hasta lograr su mayor bienestar. Para Peterson y Seligman (citado por Naval et al, 2019),

“las fortalezas son ingredientes psicológicos de las virtudes, procesos y mecanismos que las definen, como rutas y vías de desarrollo de las mismas (ver Figura 1). Se diferencian 6 virtudes compuestas por 24 fortalezas, recogidas en la Voz Psicología positiva” (p 10).

Figura 1. Las seis virtudes con sus 24 fortalezas.

Fuente: Elaboración propia

La Formación Docente, según las exigencias de la Revolución 4.0

En contraste, la educación actual se adapta a los cambios muy lentamente y funciona de manera ineficaz. Es importante la promoción de un sistema educativo para el aprendizaje permanente y una cultura que lo favorezca (Kasriel, 2019). “El educador es un conductor, un líder moral e intelectual y su función trasciende lo meramente académico” (Figueroa Maans y Zuleta Rosario, 2014, p. 38). Su labor es fundamental para la formación integral de la persona humana.

Adolescencia

La OMS (citado por Magaña, 2018) delimita la edad adolescente entre los 10 y 19 años y establece que:

“la salud de los adolescentes y jóvenes reviste una importancia decisiva para la sociedad, de ella depende el porvenir. Representan un factor considerable de progreso. Es necesario poner su energía y su idealismo al servicio de todos. Las condiciones en las que viven y su modo de vida, los marcará para siempre” (p. 95). 

Algunos de los rasgos que el nuevo paradigma propone al adolescente son: amplias y diversas posibilidades, altas aspiraciones, desarrollo del talento y aprender a convivir. Todo apunta al desarrollo de fortalezas más que a la solución y la prevención (Marina, 2014).

Metodología, Análisis y Discusión de Datos

La metodología utilizada fue mixta cuanti-cualitativa, con entrevistas semi-estructuradas on-line a docentes y encuestas on-line a adolescentes. El resultado de la investigación se contrastó con el aporte de los artículos científicos tomados para el desarrollo del presente trabajo. Asimismo, se utilizó el manual de Metodología de la Investigación de Roberto Hernández Sampieri (2008) como guía para la exploración, análisis y la recolección de información relevante. De esta manera, se pudo llegar a una conclusión con los fundamentos teóricos elegidos.

Entrevistas a docentes

Se utilizó una selección aleatoria de docentes de todo el país y con cada uno se realizó una entrevista semi-estructurada en la que se lo interrogaba acerca de los siguientes aspectos:

  • Conocimiento de la Revolución 4.0
  • Habilidades que brinda la escuela secundaria a las adolescentes para su futuro profesional y laboral.
  • Conocimiento de la Formación del Carácter y su importancia en los adolescentes.
  • Formación docente respecto a la educación del carácter.
  • Cambios necesarios en el sistema educativo para favorecer la formación del carácter de los alumnos entre 15 y 18 años.

Características de la población entrevistada

Se realizaron entrevistas a 58 docentes y los resultados recabados se visualizan a continuación. Las figuras 2, 3 4 y 5 muestran las características de la población docente que se entrevistó de modo aleatorio. Para un adecuado análisis, se agruparon en regiones los datos recolectados de todas las provincias.

Figura 2. Docentes entrevistados por regiones de Argentina

Fuente: Gráfico de elaboración propia

Figura 3. Docentes entrevistados por sexo

Fuente: Elaboración propia

Figura 4. Edad de los entrevistados y antigüedad promedio en la docencia

Fuente: Elaboración propia

Figura 5. Entrevistados según ámbito de enseñanza

Fuente: Elaboración propia

Conocimiento de la Revolución 4.0

El 81% de los entrevistados desconoce el significado de la Revolución 4.0. El 8,6% tiene cierta idea y, además, dice conocer algo de dicha transformación, mientras que solo el 10,4 % sabe de qué se trata, según se observa en la figura 6. Estos datos revelan que los docentes de Argentina desconocen la magnitud de la transformación a nivel global e individual en la cual están inmersos.

Figura 6. Grado de conocimiento de la Revolución 4.0

Fuente: Elaboración propia

Figura 7. Habilidades que proporciona la Educación Secundaria

Fuente: Elaboración Propia

Habilidades proporcionadas en la Escuela Secundaria

Los datos ponen de manifiesto que la escuela secundaria forma a los alumnos de manera prioritaria en habilidades técnicas, superando a la formación de las habilidades blandas, necesarias para un desarrollo integral del ser humano. Mientras, algunos docentes consideraron que la escuela secundaria no proporciona ningún tipo de habilidades, según se observa en la figura 7.

Qué es la formación del carácter para los docentes

Según la figura 8, el 31% de los docentes piensa que tiene que ver con la formación de la personalidad; otro 21 % considera la formación en habilidades y un 19% formación en virtudes. El resto se inclina por otros ítems. En el total de docentes algunos también mencionaron la necesidad de la educación de las emociones. Las parcialidades en sus respuestas revelan que el concepto de carácter es incompleto.

Figura 8. Para los docentes ¿Qué es la Formación del Carácter?

Fuente: Elaboración propia

Importancia de la Formación del Carácter

Al consultarles si consideran importante la formación del carácter, de manera paradójica todos, excepto una persona, respondieron de modo afirmativo.

Capacitación en Formación del Carácter

Se consultó a los docentes si en los dos últimos años habían recibido la formación necesaria para la educación del carácter de sus alumnos. Las respuestas fueron agrupadas por regiones, las mismas arrojaron los siguientes resultados: como se puede apreciar en la figura 9, la mayoría no recibió capacitación.

Figura 9. ¿Recibió capacitación en Formación del Carácter?

Fuente: Elaboración propia

Cambios necesarios en el ámbito educativo para una efectiva formación del carácter

La mayoría manifestó la necesidad de formar al docente, y en menor cantidad otros tipos de estrategias.

Figura 10. Cambios que consideran necesarios en la educación actual

Fuente: Elaboración Propia

Encuesta a Adolescentes de Argentina

Respondieron on-line 1050 adolescentes de todo el país. En la figura 11 se agruparon por regiones debido a la dispersión de datos.

Figura 11. Adolescentes encuestados por Región

Fuente: Elaboración propia

Datos personales de los encuestados

Las figuras 12, 13 y 14 reflejan edad, sexo y ámbito educativo de los adolescentes encuestados. La distribución por edad de la muestra es uniforme. En las respuestas se ve una mayor participación de las mujeres. La mayoría de los adolescentes que respondieron asisten a colegios privados.

Figura 12. Adolescentes que respondieron según edad

Fuente: Elaboración propia

Figura 13. Adolescentes según sexo

Fuente: Elaboración propia

Figura 14. Ámbito de educación

Fuente: Elaboración propia

Respuestas en cuanto a sus fortalezas

Los adolescentes encuestados respondieron 12 preguntas acerca de las fortalezas de su carácter: trabajo en equipo, empatía, pensamiento crítico, autenticidad, prudencia, perseverancia, coraje, solidaridad, sabiduría e innovación, inteligencia social, creatividad y toma de decisiones; las posibilidades de respuesta eran: nunca- a veces – siempre. Las doce respuestas tienen en común la opción “a veces”, como la más elegida, oscilando entre el 40 % y el 72 % lo cual denota una falta de compromiso en algunas ocasiones o inseguridad en otras.

Figura 15. Trabajo en equipo: ¿Eres capaz de trabajar en equipo aunque existan diferencias?

Fuente: Elaboración propia

El resultado marca una notable capacidad de trabajo en equipo, propio de las relaciones interpersonales, contra la negativa o incapacidad que es sumamente pequeña. El porcentaje con respecto a hacerlo siempre es levemente mayor a la posibilidad de hacerlo a veces.

Figura 16. Empatía: ¿Sabes ponerte en el lugar del otro?

Fuente: Elaboración propia

La figura muestra que la empatía está presente en la mayoría de los adolescentes: en un 37 % siempre y en un 62 % a veces. Lo que demuestra empatía en los adolescentes.

Figura 17. Pensamiento crítico: Si sospechas que alguna actividad puede no ser buena y dudas ¿la haces igual?

Fuente: Elaboración propia

Se puede leer que el 72% se arriesga ocasionalmente a actividades dudosas, un 20% nunca lo haría y un porcentaje del 8% siempre.

Figura 18. Prudencia: Antes de tomar una decisión importante ¿piensas y elegís la mejor de las posibilidades?

Fuente: Elaboración propia

En la presente figura se puede observar la impulsividad versus la reflexividad. Un 61 % marca un alto grado de esta última habilidad, un 35 % solo a veces, y un 4% dice no hacerlo nunca.

Figura 19. Perseverancia: ¿Terminas todo lo que empiezas?

Fuente: Elaboración propia

La figura 19 mide la perseverancia en las tareas emprendidas. Se observa que un porcentaje del 71 % termina solo a veces sus tareas, mientras un porcentaje menor del 24% lo hace siempre. En síntesis, la gran mayoría no siempre termina lo que empieza.

Figura 20. Coraje: ¿Actúas según tus convicciones sin importar el qué dirán?

Fuente: Elaboración propia

En la figura 20 se puede medir el grado de valentía. Muestra la proporción de adolescentes que son capaces de elegir. Algunos lo hacen siempre, otros a veces. Muy pocos, nunca.

Figura 21. Solidaridad: ¿Te preocupas por hacer felices a los demás?

Fuente: Elaboración propia

Este gráfico da una idea de si los adolescentes son pro sociales. Se observa en más de la mitad un alto porcentaje de la práctica de esta habilidad. Mientras un 40 % solo a veces, y muy pocos, nunca lo hacen.

Figura 22. Sabiduría e innovación: ¿Te gusta estudiar y aprender cosas nuevas?

Fuente: Elaboración propia

Aquí se muestra el interés por el conocimiento. Se mide la creatividad y la innovación de los adolescentes. Un alto grado de interés con el 54 %.

Figura 23. Inteligencia Social: ¿Tratas a los demás como te gustaría que te traten a ti?

Fuente: Elaboración propia

Analizando la figura 23 se pueden extraer dos conclusiones. A gran parte de los adolescentes encuestados le interesa ser tratados bien, y también tratar bien a los demás. Podemos decir que el sentido de justicia es muy alto en los adolescentes. En la mitad siempre y en la otra a veces.

Figura 24. Creatividad: ¿Te esfuerzas en buscar nuevas ideas para resolver los problemas?

Fuente: Elaboración propia

Muestra el interés en la resolución de conflictos, área en la que intervienen varias habilidades, como la creatividad, comunicación, interpretación de señales. A la mayoría de los encuestados les interesa esta temática. Un 95 % está interesado, de los cuales casi la mitad 49% siempre lo está, y un 46 % a veces. El porcentaje de los que nunca se interesan por ello es muy bajo 5 %.

Figura 25. Autenticidad: ¿Te da vergüenza hacer una pregunta cuando tenés una duda por miedo al qué dirán?

Fuente: Elaboración Propia

En la figura 25 se puede ver el grado de las habilidades como la asertividad, autoestima y realismo de los adolescentes. Es notable la diferencia con lo visto hasta ahora. La respuesta óptima es nunca, que se corresponde con el 30 %. Mientras que los más inseguros son los que responden “siempre” suman un 26 %, y el 44 % de los encuestados contestó que “a veces” tienen miedo al qué dirán.

Figura 26. Toma de decisiones: Cuando tienes ideas nuevas ¿eres capaz de expresarlas sin miedo?

Fuente: Elaboración propia

En la figura 26 se puede ver el resultado relacionado con habilidades tales como: la comunicación asertiva, la toma de decisiones y el pensamiento crítico. Más de la mitad de los adolescentes consultados manifiestan que no siempre son capaces de manifestar sus nuevas ideas.

Conclusiones 

Luego de analizar los datos extraídos podemos tener un panorama del sistema educativo actual: los docentes no están preparados para los cambios radicales que se han producido, se están produciendo y se producirán a nivel global. Asimismo, desconocen la Revolución 4.0. Ven el vacío existente en la formación de sus alumnos y en la capacitación docente de acuerdo a las exigencias de esta transformación tecnológica.

Aceptar los desafíos de la Revolución 4.0 puede convertirse en una oportunidad para poner en práctica nuevas formas de trabajo que los lleve a adaptarse y progresar en su formación en beneficio de sus alumnos. Es fundamental aprovechar la mente y corazón de los adolescentes, integrando todas sus dimensiones para el fortalecimiento de su carácter.

Las autoridades educativas deberán revisar los objetivos del sistema educativo según la demanda de la Revolución 4.0. Solo algunos centros educativos del país trabajan a la luz de las fortalezas y virtudes de sus alumnos, como por ejemplo a través de Programa Innovate a cargo de la Asociación de Padres de Argentina. Todos los actores de la educación vivirán los cambios de esta Revolución, pero las consecuencias y su repercusión no solo dependerá de la actitud sino de la formación que reciban para desenvolverse y adaptarse.

La existencia de políticas públicas en Argentina, como la Secundaria Federal 2030 que plantea implementar la integración de forma transversal de las habilidades del futuro, sugiere que deben aprovecharse para comenzar con los cambios que exige este paradigma.

Finalmente, sería interesante a corto plazo medir el impacto de la Revolución 4.0 en la educación para comparar y evaluar los posibles cambios que se puedan producir con respecto al presente estudio. Toda transformación digital o no, comienza por las personas, verdaderas protagonistas de una revolución.

Bibliografía

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Richert, A., Shehadeh, M., Plummans, L., GroB, K., & Schuster, K. (2016). Educating engineers for industry 4.0: Virtual worlds and human-robot-teams: Empirical studies towards a new educational age. Obtenido de: ieeexplore.ieee.org: https://ieeexplore.ieee.org/abstract/document/7474545.

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Seligman, M. &. (2004). Character Strengths and Virtues: A. Handbook and Classification [Fortalezas y virtudes del carácter: Manual y clasificación] (Vol. 1). American Psychological Association. 


  1. Competencia: Capacidad de aplicar los resultados del aprendizaje en un determinado contexto. Una competencia no está limitada a elementos cognitivos (uso de la teoría, conceptos o conocimiento implícito), además abarca aspectos funcionales (habilidades técnicas), atributos interpersonales (habilidades sociales u organizativas) y valores éticos. Referencia: Instituto de Tecnologías Educativas (2010). Habilidades y competencias del siglo XXI para los aprendices del nuevo milenio en los países de la OCDE. España. Recuperado el 10 de agosto de 2019 de: http://recursostic.educacion.es/blogs/europa/media/blogs/europa/informes/Habilidades_y_competencias_sigl o21_OCDE.pdf
  2. Habilidad: Del lat. habilĭtas, -ātis ‘aptitud, idoneidad’. Capacidad y disposición para algo. Referencia: https://dle.rae.es/srv/search?w=habilidad


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