Estado actual de su archivo
Sara Graciela Amenta[1]
Introducción
Hace un tiempo me planteé como historiadora el tema de los archivos eclesiásticos. Mi inquietud se focalizó sobre todo en los archivos de la Orden Dominicana en Argentina, en la cual centro mis investigaciones históricas. Observar lo difícil del acceso para los investigadores a los archivos me llevó a desarrollar este proyecto, atendiendo a los conventos de la orden, comenzando por el Archivo del Convento de Tucumán hace unos 15 años, luego Mendoza, Santiago del Estero y San Juan.
Este proyecto consistió en hacer un relevamiento del material existente en cada repositorio, para poder conocer lo que se atesora en cada uno y así facilitar la información a los demás investigadores. En algunos se logró, además del relevamiento, hacer una tarea de ordenamiento y aplicar algunas técnicas básicas de conservación.
En este trabajo, se explica la labor realizada en el Archivo del Convento de San Juan en el año 2016. En la primera parte se hace referencia a los orígenes de la orden y su instalación en San Juan, luego algunos aspectos destacados de la historia del convento, y por último la descripción de su archivo y la importancia del material que posee para el estudio no solo de la orden, sino de la sociedad sanjuanina.
La Orden de Predicadores
La Orden de Predicadores, llamada también Orden Dominicana, fue fundada por santo Domingo de Guzmán en 1214 —la aceptación fue confirmada por el papa Honorio III en 1216— y en sus inicios tenía como objetivo contrarrestar las herejías de aquellos tiempos, por medio de la predicación y la enseñanza, de allí el nombre de “Predicadores”.
La Orden de Santo Domingo fue de las primeras en llegar a América durante la conquista. Al actual territorio argentino arribó en 1550, pero recién el 14 de julio de 1724 fue erigida la nueva Provincia Dominicana; denominada de San Agustín de Buenos Aires, Tucumán y Paraguay, estaba formada por seis conventos: Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero, La Rioja y Asunción. Posteriormente se fundarían los conventos de Corrientes y de Tucumán. El territorio cuyano no entra en su jurisdicción, ya que por muchos años pertenecería a la Provincia de Chile. Más tarde cambiará el nombre por el de Provincia Argentina e incluiría a San Juan desde 1809.
Cada convento o casa cuenta con su propio archivo, algunos de estos están ordenados y en buen estado de conservación, pero en su mayoría son de difícil acceso.
Los dominicos en San Juan. Contexto histórico
En el año 1586 se creó la Provincia Dominica de San Lorenzo Mártir de Chile, el Tucumán y del Río de la Plata. Su jurisdicción era inmensa. Desde esta Provincia se fundarán los conventos de Mendoza, San Juan y San Luis.
En el plano de la ciudad de San Juan, fundada en 1562, se había designado[2] para el Convento de la Orden de Santo Domingo, la manzana de terreno del extremo suroeste de la plaza mayor. Pero los dominicos recién se instalan en San Juan hacia 1590, cuando Fr. Antonio Garcés fundó el primer convento, del que sería su primer vicario, bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario.[3] Fr. Jacinto Carrasco manifiesta que el convento “aparece fundado, bajo el título de Santo Domingo”, información que, según él, consta en el Boletín Oficial de la diócesis de Cuyo n.° 11.[4]
A causa de las constantes inundaciones que sufría la ciudad, en 1594 se decidió su traslado —unas 25 cuadras más al sur—. El convento ocupó la manzana situada al noroeste, a una cuadra de distancia de la plaza principal, parte del emplazamiento que conserva hasta la actualidad.[5]
En 1608, será elevado a la categoría de convento formal por el Capítulo General de la Orden celebrado en Roma, siendo su primer prior el padre Lorenzo Durán.
En la región de Cuyo, se manifestó desde siempre el afecto y la veneración a la Virgen del Rosario, por lo que hubo numerosas parroquias y capillas puestas bajo esta advocación. Esto llevó a que en 1790 fuera declarada Patrona Mayor de la Ciudad de Mendoza y de todo Cuyo por monseñor Blas Sobrino y Minayo.
En el Convento de San Juan la Cofradía del Rosario fue creada hacia 1753 y se conserva en la actualidad, dedicada al culto y difusión de la devoción a la Virgen en su advocación de Nuestra Señora del Rosario y la práctica del Santo Rosario.[6]
Como mencionáramos anteriormente, el territorio cuyano era parte de la jurisdicción y de la Provincia de Chile hasta diciembre de 1809 y primeros meses de 1810, en que los conventos de esta región pasaran a depender de la Provincia Argentina.[7] Esto explica que los frailes que allí vivían intervinieran en la revolución iniciada en 1810, como partícipes dentro la jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata.
Es muy conocida la ayuda que brindara la orden a la causa de la Independencia. Su colaboración no solo fue desde el púlpito sino además con recursos monetarios y materiales. Todo esto se puede comprobar en la documentación que existe en los archivos de los conventos. En el caso de San Juan —en un estudio realizado por Claudio Vera— se encuentran en el libro de gastos esa información en forma detallada:
Se previene que el gobierno cargo al convento en la distribución que se hizo para la reconquista de Chile 20 mulas mansas 3 caballos y 10 monturas, que todo valía $330 más o menos y habiendo ocurrido el Prelado por parecerle muy gravosa esta cuota al Señor Gobernador don José de San Martín; se hizo la gracia de conmutarle en 7 mulas que tenía el convento y las otras cuatro las compró en $28 y también dio el prior 2 caballos que tenía el convento buenos y compró 3 y 2 que tenía de su particular, les dio también, con más un barril de aguardiente resecado que le costó $10 el caldo, fuera del barril que era del convento y $20 más en plata para el entero de dicha gracia. Todo lo cual importa $73.[8]
Además de este aporte, los frailes debieron en algunos casos desocupar el convento para que allí permaneciera el ejército, situación que se puede observar en Tucumán con el Ejército del Norte.
Otro hecho digno de destacar por este período fue la visita a San Juan del gobernador intendente de Cuyo, José de San Martín, en 1815, quien se alojó en una de las celdas del convento. Esto llevó a que, en 1941, el Convento de Santo Domingo fuera declarado “Lugar Histórico”, por el hecho de haber albergado a quien entonces preparaba el Ejército de los Andes. Además, el propio convento fue transformado en cuartel de las tropas. Destaca esa declaratoria que lo único que quedaba en pie de aquellos tiempos era la celda donde se hospedó el general. Más tarde, en 1980, se declara Monumento Histórico Nacional “al conjunto integrado por la denominada ‘Celda Histórica’, ‘Sala Capitular’ y ‘Galería anexa’ a las mismas, en el Convento de Santo Domingo de la ciudad de San Juan”.[9] Algunos datos relacionados con esta celda se conservan en el archivo del convento.
Hacia 1823, con la reforma eclesiástica de Rivadavia, el Convento de San Juan fue expropiado, junto con el de Buenos Aires y el de San Luis. Más tarde, en 1827, estos conventos fueron recuperados,[10] pero tardó en restablecerse la vida conventual de los frailes.
Teniendo en cuenta las consecuencias que trajo aparejada la Revolución de Independencia en el Río de la Plata —como en otras regiones de América Latina—, las órdenes religiosas sufrieron una fuerte desestructuración. En efecto, la observancia de la vida común en los conventos, definida como “vida privada”, se vio gravemente afectada y recién a partir de la década de 1860 comenzó en Argentina el proceso de restauración de la vida común. Esta estuvo a cargo de Fr. Olegario Correa, entonces prior del convento de Córdoba, quien inició su restablecimiento en la Provincia Argentina. No todos los conventos volvieron a la vida común en el mismo tiempo, sino que cada uno experimentó su proceso particular. En San Juan se restableció en 1885 y estuvo a cargo del P. Olegario Ramos, discípulo de P. Correa.[11]
Con respecto a la primera iglesia de la orden en San Juan, podemos decir que tenía el frente a la calle Mendoza (ex Real de las Carretas) y que era de reducidas dimensiones. Por razones de espacio, se decidió la construcción de una iglesia de mayor tamaño, con entrada por la actual calle Libertador San Martín. Para ello contó con la valiosa colaboración de los gobernadores Domingo Faustino Sarmiento y Saturnino de la Precilla. La piedra fundamental de dicho templo se colocó en el año 1864, recién el 6 de junio de 1908 se inauguró la mitad del templo, completándose definitivamente la construcción en el año 1911. Erigido bajo el Patronato de Nuestra Señora del Rosario, fue el de mayor capacidad en San Juan.[12]
Este templo tuvo que ser demolido luego del terremoto de 1944 por los graves daños que sufrió su imponente estructura. En el archivo del convento se conservan las fotos tomadas luego del terremoto que muestran el estado en que había quedado el templo. Este terremoto marcó mucho al pueblo sanjuanino. Al respecto, Claudio Vera nos da detalles de lo sucedido:
el 15 de enero del año 1944 a las 20:53 horas y por espacio de 18 segundos, un terremoto sacudió a la provincia de San Juan, dejando un saldo nunca confirmado de más de 10.000 muertos, y la destrucción de más del 80% de su edificación, en su mayoría de adobe[13]…
La obra de rescate de los restos mortales y su posterior cremación duró poco tiempo, ya que urgía la necesaria de enterrar o cremar a los muertos por la salud de los sobrevivientes, lo que generó en la población una gran angustia.[14]
Fue fray Gonzalo Costa, entonces prior del convento sanjuanino, quien tuvo la idea e iniciativa de “rendirles perpetua y cristiana memoria a los muertos por el terremoto”, recoger sus cenizas y resguardarlas, “velar sus restos perpetuamente para la memoria de las futuras generaciones”. Las cenizas de las víctimas fueron trasladadas en una urna desde el cementerio municipal y colocadas en la iglesia de Santo Domingo.[15] Este acto oficial fue aprobado por el gobierno de San Juan y el acto oficial del traslado de la urna se realizó el 5 de abril de ese mismo año. Cabe destacar que aún hoy las cenizas se encuentran en el templo dominico.
Los archivos de la orden
En el Libro de Constituciones[16] de la orden se hace mención en varios puntos sobre los archivos de convento, Provincia y General. Uno de los religiosos que imprimieron sus huellas en varios archivos de la Provincia Argentina fue Fr. Jacinto Carrasco OP, quien fue designado varias veces archivero de los distintos conventos y trabajó hasta su muerte (1956) como historiador de la orden en Argentina. Carrasco realizó una destacada labor en los archivos conventuales de San Miguel de Tucumán, de Buenos Aires, de Mendoza y, en parte, en el de Córdoba y en el Archivo Provincial. Ordenó los documentos en tomos encuadernados y paginados, precedidos generalmente por un prólogo y con índices que facilitan en gran medida la labor de los investigadores.[17]
Descripción del Archivo del Convento de San Juan
Actualmente el archivo histórico del convento se encuentra en una habitación destinada a él que además contiene una pequeña biblioteca con bibliografía antigua, entre otras cosas.
El material histórico está ubicado en un armario de metal, fue intervenido por última vez por la autora de este trabajo en el año 2016.
La labor que se llevó a cabo en ese momento consistió en un relevamiento del material existente tomando como base el trabajo y descripción realizado en la década de 1990 por los frailes Sebastián Mazza y Fernando Aquino. Se reordenó el acervo en cajas antiácidas y continuando con el trabajo de los frailes, el material suelto fue colocado en carpetas confeccionadas con cartulina antiácida y luego en cajas debidamente rotuladas.
En general el estado de conservación del archivo es muy bueno, a lo que ayudan las bondades del clima seco. Según manifiestan Mazza y Aquino en sus descripciones, a partir de 1932, la documentación es escasa, hay períodos en los que hay falta de ella y es muy probable que se perdieran algunas cosas durante el terremoto de 1944.
Entre el material más antiguo existente en el archivo podemos mencionar:
- Libro de Capellanías (1605-1878)
- Libro de Profesión y Toma de hábito (1732-1856)
- Escrituras (1638-1820)
- Testamentos (1648-1808)
- Registro de defunciones (1827-1926)
- Libro de la Cofradía del Rosario desde 1776
Además, el archivo cuenta con información de gran valor para estudiar la vida de los frailes: existen carpetas con material suelto clasificado con distintos nombramientos desde 1792 hasta 1932.
Encontramos además una interesante información sobre la economía del convento que nos permite tener acceso a su organización y vida cotidiana, por ejemplo, los libros de gastos de Procura, donde se registraban todos los gastos existentes en la casa. El primer libro que se conserva es de 1830 a 1839.
Existe, además, información detallada sobre la construcción del templo en el “Libro de entradas del gasto y de los materiales que se reúnen para la fábrica de la nueva Iglesia”, de 1856. También libros de misa, el más antiguo data de 1877-1887.
Otro dato interesante de destacar es la existencia de inventarios que permiten conocer lo que hay dentro del convento y dan una minuciosa descripción de los objetos existentes. A través de ellos podemos comprobar las compras realizadas, las donaciones recibidas y en general, la cultura material (las imágenes religiosas y otros objetos para el culto existentes en el convento y en el templo). El archivo cuenta con información sobre donaciones e inventarios existentes desde 1781 y escrituras desde 1638.
En documentaciones varias podemos observar diversos documentos relacionados no solo con el convento, sino además una amplia variedad de cuestiones relativas a la sociedad sanjuanina, el gobierno civil y eclesiástico, discursos, rezos de Tedeum, etc., desde 1756 a 1948.
En cuanto al material que puede considerarse destacado o más bien curioso en el archivo, encontramos:
- Carta de pedido de admisión a la Orden de Predicadores de José Justo Regis de Santa María de Oro en el año 1789, importante personalidad de la historia argentina conocido como: fray Justo Santa María de Oro. Este documento está contenido en una carpeta que lleva su nombre.
- Escritos sobre la “utilidad del cobre, plomo, de los hornos y modos de quemar los metales en piedra”. Informe minucioso sobre la industria en San Juan en 1882.
- Libro de registros de los fallecidos en el terremoto de 1944. Este libro confeccionado por Fr. Gonzalo Costa, entonces prior del convento, cuenta con tres columnas que indican el nombre de los fallecidos, el denunciante (quien da cuenta del fallecimiento) y el domicilio. Estos datos son muy sensibles para los sanjuaninos y Fr. Gonzalo fue muy reconocido por ello en este pueblo. Él realizó una destacada tarea luego del terremoto, no solo ayudando a las víctimas, sino también recogiendo las cenizas de los fallecidos y colocándolas en el cofre antes indicado. Se conservan además en el archivo, fotos —muy emotivas— de distintos actos relacionados con este tema.
Existe también un archivo fotográfico que se encuentra protegido en una caja libre de ácido y contiene más de 50 fotografías antiguas y otras más recientes hasta la década del 90. Muchas de ellas están identificadas, pero muchas otras no cuentan con la debida referencia.
Tomando como referencia la clasificación realizada en el convento de Tucumán, se ordenó el material existente del siguiente modo.
Cuadro de clasificación
Archivo Histórico del Convento Dominicano “del Santísimo Rosario” de San Juan, Argentina
A: Documentación Histórica
B: Vida del Convento
1. Documentos narrativos (crónicas, memorias, diarios). Ordenaciones
1.1. Memorias
2. Actas de Consejo Conventual
3. Asignaciones
4. Nombramientos
5. Formación
5.1. Vesticiones y Profesiones.
5.1.1. Libro de Profesiones y Toma de hábito 1732
5.2. Noviciado y Estudiantado.
6. Correspondencias Varias
7. Misales
8. Libros
C: Proyección Apostólica del Convento
C.1 Instituciones y Asociaciones relacionadas con el Convento
C.1.1. Cofradías y Asociaciones
1. Cofradía del Rosario
2. Asociación Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro
3. Milicia Angélica
4. Sociedad San Vicente de Paul
5. Archicofradía del Perpetuo Socorro
6. Tercera Orden
C.1.2. Colegio Santo Domingo
C.2 Misiones
C.3 Publicaciones
1. Periódicos
2. Revistas
3. Libros (originales de obras impresas, traducciones, obras manuscritas)
4. Almanaques
5. Libro de Novenas
D: Frailes Dominicos
1. Legajos Personales de los Frailes
2. Defunciones de los frailes
3. Escritos de Frailes
3.1. Sermones
4. Pastorales
5. Correspondencia con frailes
6. Méritos
E: Convento y OP
E.1. Convento y OP Argentina
1. Correspondencia recibida del Prior Provincial
1.1. Letras
1.2. Ordenanzas
2. Correspondencia enviada al Prior Provincial
3. Visitas Canónicas del Provincial
3.1. Visita del Vicario General.
3.2. Carta Circular
4. Capítulos Generales
5. Capítulos Provinciales
6. Relaciones del Provincial
7. Comisiones
8. Promotorías
E.2. Convento y OP Curia General
1. Correspondencia recibida
2. Correspondencia enviada
F: Convento y Familia Dominicana
1. Familia Dominicana en Argentina
2. Familia Dominicana en General
3. Monjas
4. Congregaciones Religiosas
5. Hermandad Seglar
6. Otras Asociaciones
6.1. Sociedad Cooperadora de Vocaciones OP
6.2. Fundación del Ateneo Fray Justo Santa María de Oro.
6.3. Celda de San Martín
6.4. Sociedad Auxiliar templo Santo Domingo
G: Convento e Iglesia
1. Convento e Iglesia Arquidiocesana
1.1. Correspondencia recibida del Obispado
2. Correspondencia enviada al Obispo
2.1. Convento y Conferencia Episcopal Argentina
3. Convento e Iglesia Latinoamericana
4. Convento y Santa Sede
5. Convento y otras Asociaciones Religiosas.
H: Convento y Estado
1. Municipalidad
2. Estado Provincial
3. Estado Nacional
I: Economía
1. Bienes Inmuebles (escrituras, mapas, planos, proyectos de obras, presupuestos, etc.)
1.1. Contratos
1.2. Presupuestos
1.3. Templo
2. Bienes muebles[18]
3. Donaciones recibidas, herencias
3.1. Capellanías y censos[19]
3.1.1. Libro de Capellanía. 1605-1878
3.1.2. Testamentos
3.1.3. Subsidios
4. Administración del Convento
4.1. Lista de Deudas activas del Convento
4.2. Memorias: Entradas y Salidas
5. Libros y registros
5.1. Libro de Procura
5.2. Libro de Misa
5.3. Libros varios
5.4. Libros de Caja
6. Mutuales, seguros
7. Inventarios
8. Facturas y Rendición de Cuentas
8.1. Recibos
9. Arriendos y Alquileres
10. Compras – Ventas
10.1. Escrituras
11. Planos
J: Documentación varia
K: Iconografía
1. Tarjetas, postales
1.1. Estampas. Tarjetas, medallas
2. Fotografía
3. Filmaciones
Aunque esta clasificación general se encuentra detallada minuciosamente, por cuestiones de espacio en este trabajo no podemos incorporar todos los datos que posee, pero el esquema presentado nos permite tener una idea del material con que cuenta este repositorio.
Conclusiones
A través de este trabajo buscamos actualizar la información existente en los archivos de la Provincia Dominicana de Argentina. En este momento existen dificultades para acceder a los archivos de los conventos y casas puesto que estos, en su mayoría, no cuentan con una debida organización ni personal que los atienda.
Actualmente se está trabajando en una clasificación y ordenamiento unificados del material archivístico de los distintos conventos de la orden, y se está confeccionando un reglamento para facilitar la consulta de los investigadores y permitir el acceso a la valiosa información que se encuentra en cada archivo. Toda la información que se brinda acerca de estos repositorios permite al historiador no solo encontrar material para sus investigaciones sobre historia de la Iglesia, sino además poder realizar estudios comparativos y acceder a otros datos que nos permiten analizar lo político, la economía y la sociedad de distintos períodos y la relación de cada convento con la comunidad donde se desarrolla y convive.
Fuentes y bibliografía
Fuentes
Archivo Dominicano del Convento de San Juan (ACSDSJ).
Bibliografía
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Vera, C. (2005). Historia de la Orden de Predicadores en San Juan. En Actas de la Segunda Jornada de Historia de la Orden Dominicana en la Argentina. Instituto de Investigaciones Históricas “Prof. Manuel García Soriano” (pp. 351-255). Tucumán: Ed. UNSTA.
Vera, C. (2012). El monumento histórico nacional ‘celda del General San Martín’ y el papel de la Orden Dominica en San Juan de Cuyo. Entre 1815-1816; ARCHIVUM, Revista de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, XXIX, 209-223.
Vera, C. (2008). Los Dominicos en San Juan y la custodia de las cenizas de los muertos por el terremoto de 1944. En C. Folquer (ed.). La Orden Dominicana en Argentina: actores y prácticas. Desde la colonia al siglo XX. Colección Historia 2 (pp. 245-270). Tucumán: Instituto de Investigaciones Históricas. Ed. UNSTA.
- Instituto de Investigaciones Históricas “Prof. Manuel García Soriano” Facultad de Humanidades – UNSTA.↵
- Era costumbre que cuando se fundaba una ciudad en el trazado siempre se reservaba un solar para las órdenes religiosas, aunque no estuvieran presentes aún.↵
- Pbro. Verdaguer, J. A. (1931). Historia eclesiástica de Cuyo. Tomo I. Milano, 48-49.↵
- Fr. Jacinto Carrasco OP (1982). La Fundación de los Conventos Dominicos en la Argentina. Tucumán: Ed. UNSTA, 74-75.↵
- Vera, C. (2005). Historia de la Orden de Predicadores en San Juan. En Actas de la Segunda Jornadas de Historia de la Orden Dominicana en la Argentina. Instituto de Investigaciones Históricas “Prof. Manuel García Soriano”-UNSTA. Tucumán: Ed. UNSTA, 353.↵
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- Fr. González, R. (2003). Historia de la Provincia Dominicana Argentina. Antecedentes. Siglos XVI-XVII. Tucumán: Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, 32-33.↵
- Vera, C. (2019). Frailes insurgentes en el Río de la Plata: el caso del Convento Dominico de la ciudad de San Juan, Itinerantes. Revista de Historia y Religión, nº 10, 113-134.↵
- Vera, C. (2014). El monumento histórico nacional ‘celda del General San Martín’ y el papel de la Orden Dominica en San Juan de Cuyo. Entre 1815-1816. Archivum, Revista de la Junta de Historia Eclesiástica Argentina, XXIX, 211-212. ↵
- Fr. González, R. (1997). Historia de la Provincia Dominicana Argentina. Síntesis históricas. 1550-1995. Tucumán: Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, 34-35.↵
- Pbro. Verdaguer, J. A. (1931). Historia Eclesiástica de Cuyo. Tomo I. Milano, 1002-1003.↵
- Vera, C. (2005). Historia de la Orden de Predicadores en San Juan. En Actas de la Segunda Jornadas de Historia de la Orden Dominicana en la Argentina. Instituto de Investigaciones Históricas “Prof. Manuel García Soriano” (p. 353). Tucumán: Ed. UNSTA.↵
- Vera, C. (2008). Los dominicos en San Juan y la custodia de las cenizas de los muertos por el terremoto de 1944. En C. Folquer (ed.). La Orden Dominicana en Argentina: actores y prácticas. Desde la colonia al siglo XX. Colección Historia 2 (p. 246). Tucumán: Ed. UNSTA, 246.↵
- Vera, C. Los Dominicos en San Juan…, 251-252.↵
- Vera, C. Los Dominicos en San Juan…, 252.↵
- Libro de Constituciones y Ordenaciones de la Orden de los frailes predicadores (1985), Madrid.↵
- Fr. González, R. (2003). Historia de la Provincia Dominicana. Tucumán: Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino, p. 8.↵
- Bienes que pueden ser trasladados sin alterar su naturaleza o calidad, como dinero, acciones y participaciones, joyas, obras de arte, vehículos, etc.↵
- Censo: contrato por el que se obliga al propietario de un bien inmueble al pago de una pensión o renta anual, en concepto de interés por un capital recibido en dinero o en reconocimiento de un dominio más o menos pleno que no se transmite con el inmueble.↵






