En los capítulos anteriores hemos tratado de situar las particularidades de Valentín Alsina, en especial en lo que refiere a los stocks y flujos migratorios, en el contexto de la Argentina, la provincia de Buenos Aires y el conglomerado urbano Avellaneda/Lanús. Asimismo, realizamos una primera aproximación a la evolución de la llegada de inmigrantes a la localidad entre 1930 y 1960.
A partir de aquí, entonces, nos situaremos definitivamente en el nivel local para contribuir al conocimiento detallado de cuáles fueron los distintos grupos nacionales asentados en la localidad y atender a su proceso de integración en la sociedad receptora.
Para ello, comenzaremos por retomar nuestro análisis de la información obtenida a partir de la base de datos del CEMLA, para introducir detalles acerca de las nacionalidades de los inmigrantes arribados a Valentín Alsina y, en especial, ocuparnos de la procedencia nacional, regional y local de los inmigrantes españoles e italianos, así como de sus puertos de partida.
En segundo término, emprenderemos una consideración detallada de los orígenes nacionales de los inmigrantes que se asentaron en la zona, a partir de las fuentes de la Parroquia San Juan Bautista de Valentín Alsina (1926-1937; 1946-1955), concretamente las actas matrimoniales, entre cuya información se encuentra la procedencia nacional de los contrayentes. Estos registros resultan especialmente valiosos por dos motivos: por las limitaciones de las fuentes censales argentinas que ya señalamos y por las dificultades de acceso a la documentación del registro civil (Ley Nacional de Protección de Datos Personales, 2000; Ley Orgánica del Registro de las Personas, 2009). Las actas matrimoniales poseen una serie de datos de interés acerca de los contrayentes: nombre completo, edad, lugar de procedencia, estado civil al momento del casamiento, nombres completos de los padres y testigos de la boda, y localidad de residencia. En algunas oportunidades, se agrega la fecha exacta de nacimiento de los contrayentes y su domicilio concreto.
Cabe aclarar que, debido a que la parroquia en cuestión inició sus actividades en su sede definitiva en 1926, no contamos con libros anteriores a dicha fecha, razón por la cual tuvimos que recurrir a fuentes alternativas para conocer, aunque sea parcialmente, la situación de la población de Valentín Alsina a principios del siglo xx. Con dicho fin, nos valimos de los registros disponibles en la página web Family Search, perteneciente a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Concretamente, consultamos las actas matrimoniales de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción de Avellaneda en las que se registraron bodas de residentes en la localidad de Valentín Alsina. Gracias a ellas, disponemos de información para el periodo 1900-1907.[1]
Además, también introduciremos algunas reflexiones acerca del impacto de las migraciones internas y limítrofes en el ámbito indagado, a los fines de contrastar nuestras hipótesis acerca de su importancia relativa con respecto a la inmigración ultramarina.
Por otra parte, como ya mencionamos, a partir del presente capítulo comenzaremos a ocuparnos del proceso de integración que protagonizaron los inmigrantes europeos tras arribar a la localidad de Valentín Alsina. Por esa razón, nos dedicaremos a realizar algunas reflexiones sobre las pautas matrimoniales de los inmigrantes radicados en la zona. Si bien este indicador tradicional de la integración no ha sido una preocupación central del campo de los estudios migratorios en los últimos años, dado que este libro se ocupa de un espacio local poco transitado por la historiografía, nos ha parecido pertinente incluirlo, con la intención de contribuir al conocimiento de las interacciones de los extranjeros con los nativos y entre los distintos grupos nacionales que se radicaron en la localidad.
En esta última parte del capítulo, recurriremos nuevamente a las actas matrimoniales, para estudiar el comportamiento matrimonial durante el periodo de nuestro interés.
3.1. El comportamiento de las llegadas, según el origen y los puertos de partida
Como ya señalamos, la base de datos de arribo de inmigrantes del CEMLA muestra la presencia de nacionalidades variadas entre los inmigrantes que se dirigieron a Valentín Alsina, aunque también el carácter mayoritario de los grupos español e italiano.
Tabla 12. Nacionalidad de las personas arribadas a Valentín Alsina,
según periodo decenal (1932-1960)
| 1932-1940 | 1941-1950 | 1951-1960 | TOTAL |
Españoles | 18 | 36 | 55 | 109 |
Italianos | 25 | 49 | 31 | 105 |
Otros | 16 | 15 | 1 | 33 |
TOTAL | 59 | 100 | 87 | 246 |
Fuente: elaboración propia a partir de la información obtenida en CEMLA, s. f.
En este sentido, la Tabla 12 muestra la evolución de sus ingresos según los distintos periodos decenales y lo pone en evidencia. Inclusive, este carácter mayoritario se hace excluyente –a excepción de un inmigrante alemán– en el último periodo. En este punto, resulta importante recordar que los españoles e italianos fueron definidos durante la segunda posguerra como grupos deseables en virtud de su carácter de inmigrantes latinos y católicos (De Cristóforis, 2014; Senkman, 1992).
Atento a los objetivos más generales de investigación, la situación de los inmigrantes españoles reviste una particular importancia, en la medida que hemos podido demostrar que se trataba de un grupo relevante en el conjunto del partido de Avellaneda. Respecto del comportamiento de sus arribos en el espacio particular de Valentín Alsina, se puede advertir un progresivo aumento del número registrado. Esta situación pudo estar relacionada con la paulatina desaparición de las limitaciones impuestas, tanto por la coyuntura bélica del periodo 1936-1939 como por el régimen franquista hasta 1946. Dos factores condicionaron, en España, la reanudación de los flujos hacia el exterior a partir de dicho año: el restablecimiento del tráfico de las líneas de navegación desde el país ibérico hacia ultramar y la adopción de una nueva política migratoria por parte del franquismo (De Cristóforis, 2008, p. 82; Vázquez González, 2011, pp. 31-32). Esta política más aperturista se basó en el restablecimiento de la Ley de Emigración de 1924 y resultó en un triunfo del carácter espontáneo de los flujos en detrimento de las intenciones dirigistas vinculadas a una política de “paz social” y “maquillaje del régimen”. La instauración de la “carta de llamada”, como uno de los mecanismos posibles para el traslado de personas en el Protocolo hispano-argentino de emigración de 1948, es un ejemplo de ello (Fernández Vicente, 2011). Dicho acuerdo no significó la existencia de un menor volumen de la documentación solicitada a uno y otro lado del Atlántico, cuya obtención además resultaba sumamente compleja. Por esta razón, muchos migrantes debieron recurrir al “mercado negro” de papeles, al ingreso clandestino o al apoyo de familiares y conocidos que interponían pedidos de distinta índole ante los organismos correspondientes (De Cristóforis, 2008, pp. 86-90).
En el caso de los italianos, el aumento registrado en el decenio 1941-1950, único en el que superan a los españoles en nuestro universo de estudio, podría relacionarse con el carácter mayoritario del flujo italiano en la última oleada de inmigración europea de la segunda posguerra (Barbero y Cacopardo, 1991, pp. 305-306). Al igual que en el caso español, durante ese periodo la salida de personas desde Italia hacia la Argentina se vio estimulada por la firma de dos acuerdos, en 1947 y 1948. Asimismo, los inmigrantes italianos fueron los mayores beneficiarios de la intervención del Comité Intergubernamental para las Migraciones Europeas (CIME). No obstante, cabe remarcar que los inmigrantes tendieron a privilegiar otros mecanismos de entrada al país y, en consecuencia, la inmigración espontánea tendió a superar a la asistida (Biernat, 2007, pp. 101-109).
Las Tablas 13 y 14 evidencian la composición por regiones de los inmigrantes españoles e italianos arribados entre 1932 y 1960 que manifestaron su intención de dirigirse a Valentín Alsina.
Tabla 13. Composición regional de los inmigrantes españoles,
por periodo decenal (1932-1960)
Regiones españolas | 1932-1940 | 1941-1950 | 1951-1960 |
Andalucía | 0 | 1 | 1 |
Asturias | 3 | 0 | 1 |
Cantabria | 2 | 0 | 1 |
Castilla-La Mancha | 0 | 1 | 0 |
Cataluña | 0 | 6 | 3 |
Galicia | 12 | 26 | 41 |
Valencia | 0 | 1 | 0 |
Sin datos | 1 | 1 | 8 |
TOTALES | 18 | 36 | 55 |
Fuente: elaboración propia a partir de la información obtenida en CEMLA, s. f.
En el caso de los españoles, se evidencia el carácter mayoritario de los oriundos de Galicia, cuyo número aumenta al compás del incremento general que observamos previamente, constituyéndose en el 72,5 % del total de los inmigrantes españoles registrados. El arribo de inmigrantes gallegos a la Argentina constituía ya un proceso de larga data, puesto que se trató del origen regional mayoritario de los españoles que llegaron al país austral desde los últimos años del periodo colonial (Moya, 2004, p. 113). Al mismo tiempo, la migración de gallegos resultó ser la más significativa cuantitativamente dentro de los flujos españoles correspondientes al periodo 1946-1960, representando aproximadamente el 46 % de estos. De este modo, Galicia se convirtió en la región con una tasa de emigración más elevada y la Argentina resultó ser el destino del 55 % de la emigración gallega hacia América (De Cristóforis, 2008, pp. 80-82; Vázquez González, 2011, p. 43). Asimismo, es conocida su importancia en el conglomerado urbano Avellaneda/Lanús, a cuyo análisis Ruy Farías (2010b) dedicó su tesis doctoral.
Tabla 14. Composición regional de los inmigrantes italianos,
por periodo decenal (1932-1960)
Regiones italianas | 1932-1940 | 1941-1950 | 1951-1960 |
Basilicata | 0 | 1 | 0 |
Calabria | 2 | 6 | 12 |
Campania | 6 | 15 | 17 |
Emilia-Romaña | 1 | 0 | 0 |
Lacio | 0 | 2 | 0 |
Las Marcas | 0 | 0 | 1 |
Lombardía | 0 | 4 | 0 |
Molise | 0 | 3 | 1 |
Piamonte | 9 | 4 | 0 |
Sicilia | 0 | 6 | 0 |
Toscana | 0 | 4 | 0 |
Trentino-Alto Adigio | 2 | 4 | 0 |
Véneto | 2 | 0 | 0 |
Sin datos | 3 | 0 | 0 |
TOTALES | 25 | 49 | 31 |
Fuente: elaboración propia a partir de la información obtenida en CEMLA, s. f.
Por su parte, entre los italianos, la distribución por regiones se presenta más equitativa. Sin embargo, se destaca el predominio de las regiones meridionales, como Campania y Calabria (36,2 % y 19 % respectivamente). En el primer caso, los oriundos de la provincia de Avellino contribuyen con la mayor parte de los arribados (2, 10 y 11 personas en cada uno de los periodos considerados respectivamente).[2] No obstante, una de las regiones del norte italiano, Piamonte, cuenta con una representación no desdeñable (12,4 %). Esta composición de la inmigración italiana en Valentín Alsina muestra algunas coincidencias respecto del análisis ofrecido por María Cristina Cacopardo y José Luis Moreno (1985) acerca de su participación durante el periodo de inmigración masiva (pp. 63-68). Ellos señalaron el predominio de las regiones del sur en lo que respecta a la emigración de Italia hacia cualquier destino para la etapa 1880-1929. En el caso de la Argentina, afirman que la participación por regiones estuvo distribuida más equilibradamente, aunque las del norte tuvieron más peso hasta 1895 y las meridionales, en el periodo posterior. Estas últimas superaron el 50 % de incidencia en varias oportunidades a partir del año 1900.
Este panorama se asemeja al observado para el caso de Valentín Alsina a partir de 1930, siendo Campania y Calabria las regiones de Italia meridional que aportaron mayor número de representantes. Lo mismo sucede con la relevancia de Piamonte, señalada por Cacopardo y Moreno (1985) como la única región de Italia noroccidental que mantuvo un alto porcentaje a lo largo de todo el periodo y, en suma, aportó la mayor cantidad de emigrantes hacia la Argentina.
En relación con lo anterior, también contamos con la posibilidad de considerar los puertos de salida de estos inmigrantes españoles e italianos. La Tabla 15 lo ilustra.
En el caso italiano, la importancia del puerto de Nápoles podría coincidir con el predominio de los inmigrantes meridionales que señalamos anteriormente. Por su parte, la incidencia aún más acentuada del puerto de Génova muestra que no solamente se canalizó por allí la migración proveniente del norte de la península, sino una porción de la proveniente del sur, casos en los que la emigración hacia la Argentina podría haber estado precedida por migraciones internas.
Esta escena se muestra más claramente en el caso español. La importancia del puerto de Barcelona, que supera ampliamente la incidencia de los oriundos de Cataluña, puede atribuirse a la partida desde allí de migrantes provenientes de otras regiones de España, entre ellas Galicia.
Tabla 15. Número de inmigrantes (españoles e italianos) por puerto de partida, según periodos decenales (1932-1960)
Puertos | Periodo | ||
| 1932-1940 | 1941-1950 | 1951-1960 | |
Barcelona | 0 | 17 | 8 |
Cádiz | 0 | 0 | 1 |
Génova | 16 | 26 | 20 |
La Coruña | 0 | 0 | 1 |
Lisboa | 9 | 0 | 0 |
Nápoles | 6 | 22 | 11 |
Nueva Orleans | 1 | 0 | 0 |
Palermo | 0 | 1 | 0 |
Río de Janeiro | 0 | 0 | 1 |
Santos | 1 | 0 | 0 |
Trieste | 1 | 0 | 0 |
Vigo | 5 | 19 | 44 |
Villagarcía | 4 | 0 | 0 |
TOTALES | 43 | 85 | 86 |
Fuente: elaboración propia a partir de la información obtenida en CEMLA, s. f.
3.2. Una aproximación a partir del estudio de los contrayentes extranjeros de la localidad
Antes de adentrarnos específicamente en algunos aspectos relacionados con la cuestión de la integración de los inmigrantes europeos en Valentín Alsina, nos detendremos nuevamente en un análisis de la evolución de la nacionalidad de los contrayentes, en esta ocasión a partir de los datos que ofrecen las actas matrimoniales. En este punto, es importante volver a subrayar que la elección de los registros parroquiales para este estudio se debe a la falta de disponibilidad de fuentes más idóneas. Si bien tendremos presente de manera permanente que se trata de un universo limitado, consideramos que este abordaje puede aportar una idea somera acerca de la composición étnica de la población de Valentín Alsina, pasible de ser relacionada con nuestro análisis anterior a partir de la base de datos del CEMLA y con la información disponible acerca del conglomerado urbano Avellaneda/Lanús.
Para el periodo 1900-1907, la información sobre las bodas celebradas en la iglesia Nuestra Señora de la Asunción (actual Catedral de Avellaneda) arroja un total de 31 enlaces en cada uno de los cuales participó por lo menos un residente en Valentín Alsina. Los números de bodas halladas oscilan entre una y siete por año (“Argentina…”, 1635-1981).
El porcentaje de contrayentes de origen extranjero, en este caso, es realmente abrumador, del 77,4 % (48 contrayentes), por oposición al modesto 22,6 % (14 contrayentes) de los contrayentes argentinos. Estas cifras adquieren una cabal significación si tenemos en cuenta que los porcentajes alcanzados por la población extranjera en el conglomerado urbano Avellaneda/Lanús fueron del 45 % y 46,1 % en 1895 y 1914 respectivamente. Lamentablemente, los datos son limitados en términos cuantitativos y refieren a una pequeña proporción de los matrimonios, que no se celebró en la misma localidad. No obstante, a modo de hipótesis, podríamos sugerir que estas cifras no solo evidencian la importancia de la población extranjera en la localidad de Valentín Alsina, sino también la existencia de mayores posibilidades económicas y de ascenso social entre los inmigrantes, razón por la cual pudieron efectuar sus enlaces en la más importante de las iglesias del partido.
También cabe destacar que, en cuanto a las diferencias observadas entre los contrayentes varones y mujeres, el porcentaje de extranjeros es favorable a los primeros (87,1 % contra 67,7%). Esta situación es compatible con la clásica afirmación acerca del importante componente masculino y en edades activas de los flujos migratorios, fundamentalmente durante la etapa masiva.
En cuanto a la nacionalidad de los contrayentes, resulta complejo generalizar a partir de este número tan limitado de matrimonios. No obstante, vale destacar la importante presencia de italianos (21; 33,9 %) y españoles (20; 32,3 %). Respecto de la virtual paridad entre ambos grupos, podemos referirnos a la relevancia que iba cobrando durante el periodo el grupo español. Como señalamos en el primer capítulo, en 1895 los italianos superaban a los españoles en cuanto a su proporción respecto de la población total del partido (21,8 % contra 14,1 %). Sin embargo, en 1914, el panorama se había invertido (16,8 % contra 21,8 %).
Por su parte, polacos (6,5 %) y belgas (1,6 %) son las otras nacionalidades europeas representadas en el periodo 1900-1907, con cuatro y un contrayente respectivamente. Asimismo, a pesar de tratarse del tercer grupo en importancia según los datos censales, no hemos encontrado franceses en este limitado número de matrimonios.
Si nos detenemos en la observación de las proporciones de varones y mujeres, según su nacionalidad, podemos observar que los italianos son el grupo con mayor representación entre los varones (13; 41,9 %), muy por encima de sus representantes femeninas (8; 25,8 %). La situación se invierte entre los argentinos (4; 12,9 % los varones y 10; 32,3 % las mujeres). En cuanto a los españoles, la composición por sexo del grupo se presenta más equilibrada (11; 35,5 % y 9; 29 % respectivamente).
Finalmente, es importante destacar que en 10 de los 14 casos de matrimonios efectuados entre contrayentes argentinos hemos constatado que por lo menos uno de los progenitores era de origen extranjero.
Valiéndonos ya de las actas de la Parroquia San Juan Bautista (1926-1937, ff. 1-411), hemos hallado un total de 314 enlaces en los que por lo menos uno de los contrayentes declaró residir en Valentín Alsina entre 1926 y 1935.[3] La evolución numérica de las bodas celebradas oscilaba entre 20 y 50 por año. Si bien no estamos en condiciones de extraer reflexiones concluyentes al respecto de los motivos de estas variaciones, es preciso señalar que en los dos últimos años se registró un incremento de los casos de regularización frente a la Iglesia de matrimonios unidos civilmente, presuntamente con motivo de una campaña promovida por la parroquia.[4] Por último, cabe aclarar que las actas correspondientes a 1926 son las de los matrimonios celebrados a partir del mes de abril, momento de inauguración de la sede definitiva del templo.
En primer lugar, podemos observar que el porcentaje de contrayentes de origen extranjero es muy importante, rondando el 57 % (358 contrayentes). Asimismo, si realizamos un análisis anual, observamos que este se ubicó por encima del 50 % a lo largo de todo el periodo, a excepción del año 1933 (31,5 %), como queda ilustrado en el Gráfico 10.
En cuanto a las diferencias entre varones y mujeres, podemos señalar que el porcentaje de contrayentes extranjeros fue favorable a los primeros, dado que las cifras correspondientes son del 63,4 % para los hombres y 51 % para las mujeres. Esta situación se reproduce año por año con la excepción del año 1927, cuando los porcentajes son del 59 % y 66,7 %, respectivamente.
Gráfico 10. Porcentaje de contrayentes extranjeros por sexo, por año (1926-1935)

Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1926-1937, ff. 1-411)
La Tabla 16, por su parte, muestra la nacionalidad de los contrayentes extranjeros, según el sexo. Dichos datos, de entre los cuales nos concentraremos en los correspondientes a los inmigrantes de origen europeo, que constituyeron más del 93 % del total, nos permiten observar distintas cuestiones. En primer lugar, debemos señalar que entre los grupos nacionales más representados entre los contrayentes extranjeros de Valentín Alsina se encontraron los españoles (46,8 %) y los italianos (16,7 %), aunque no así los franceses. Por el contrario, los inmigrantes oriundos de Lituania (14,5 %) se ubicaron en el tercer lugar.
Tabla 16. Contrayentes extranjeros por continente, nacionalidad y sexo (1926-1935)
Continente | País | V | M | T | |||
| N.° | % | N.° | % | N.° | % | ||
América | Brasil | 4 | 2 | 3 | 1,9 | 7 | 1,9 |
| Canadá | 0 | 0 | 1 | 0,6 | 1 | 0,3 | |
| Estados Unidos | 1 | 0,5 | 1 | 0,6 | 2 | 0,6 | |
| Paraguay | 1 | 0,5 | 1 | 0,6 | 2 | 0,6 | |
| Uruguay | 6 | 3 | 3 | 1,9 | 9 | 2,5 | |
| TOTAL | 12 | 6 | 9 | 5,6 | 21 | 5,8 | |
Europa | Alemania | 1 | 0,5 | 0 | 0 | 1 | 0,3 |
| Armenia | 1 | 0,5 | 1 | 0,6 | 2 | 0,6 | |
| Austria | 2 | 1 | 0 | 0 | 2 | 0,6 | |
| Bulgaria | 1 | 0,5 | 0 | 0 | 1 | 0,3 | |
| Checoslovaquia | 5 | 2,5 | 5 | 3,1 | 10 | 2,8 | |
| España | 88 | 44,2 | 80 | 50 | 168 | 46,8 | |
| Francia | 0 | 0 | 1 | 0,6 | 1 | 0,3 | |
| Hungría | 5 | 2,5 | 4 | 2,5 | 9 | 2,5 | |
| Italia | 43 | 21,6 | 17 | 10,6 | 60 | 16,7 | |
| Lituania | 24 | 12,1 | 28 | 17,5 | 52 | 14,5 | |
| Polonia | 12 | 6 | 9 | 5,6 | 21 | 5,8 | |
| Portugal | 1 | 0,5 | 1 | 0,6 | 2 | 0,6 | |
| Rumania | 2 | 1 | 0 | 0 | 2 | 0,6 | |
| Rusia | 1 | 0,5 | 0 | 0 | 1 | 0,3 | |
| Yugoslavia | 1 | 0,5 | 4 | 2,5 | 5 | 1,4 | |
| TOTAL | 187 | 93,9 | 150 | 93,8 | 337 | 93,9 | |
Sin datos | 0 | 0 | 1 | 0,6 | 1 | 0,3 | |
TOTAL GENERAL | 199 | 100* | 160 | 100 | 359 | 100 | |
*La suma no es igual a 100 por efectos del redondeo. Armenia y Rusia fueron incluidos en el continente europeo a pesar de que sus territorios se ubican también en Asia.
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1926-1937, ff. 1-411).
Una reflexión aparte merece el caso armenio. Si bien se trata de un grupo reconocidamente destacado en el contexto de la localidad de Valentín Alsina (Boulgourdjian, 1997, p. 85), su escasa presencia en las actas, en las que aparece hacia el final del periodo y en una ínfima proporción, podría deberse a la opción de contraer nupcias a través de la Iglesia Apostólica Armenia, que contaba con un templo en la zona desde 1923.
Por otra parte, un análisis de la evolución anual de los porcentajes de contrayentes pertenecientes a las distintas nacionalidades permite introducir algunos detalles de importancia.
En primer lugar, podemos observar la prevalencia de los inmigrantes de origen español por sobre los italianos a lo largo de todo el periodo (con excepción del porcentaje de contrayentes extranjeros correspondiente a los varones italianos en 1928, 37,1 % contra 28,6 %), lo que corrobora la importancia adquirida por aquel grupo, tal como vimos al exponer los datos censales. No obstante, es preciso señalar que, mientras que los varones españoles se ubicaron en el primer lugar entre los contrayentes extranjeros con la única excepción de 1928, las mujeres del mismo origen fueron superadas por las mujeres de origen lituano en dos ocasiones, 1928 (33,3 % contra 28,6 %) y 1930 (42,9 % contra 35,7 %).
En segundo lugar, es relevante señalar que los inmigrantes de origen lituano llegaron a obtener porcentajes muy superiores a los del grupo italiano durante los años en que cobraron mayor presencia entre quienes contrajeron nupcias en Valentín Alsina. Especialmente, en 1929, los primeros alcanzaron el 32,5 % de los contrayentes extranjeros, mientras que los segundos solo sumaron el 2,5 %. Además, se colocaron por encima de los rusos, quienes, como hemos visto, se habían acercado en magnitud al grupo francés en el partido de Avellaneda hacia 1914.
Con respecto a las actas correspondientes al periodo 1946-1955, la primera reflexión que se desprende de su análisis es la del considerable aumento de las bodas celebradas, indudable indicio del incremento de la población de la zona, así como del lugar de la Parroquia San Juan Bautista como sitio elegido por los contrayentes de zonas aledañas. Durante esta etapa, el número de los enlaces celebrados osciló entre 291 (en 1947) y 440 (en 1951) por año. El total fue de 3765 bodas (Parroquia San Juan Bautista, 1946-1955).
Tabla 17. Contrayentes extranjeros por continente, nacionalidad y sexo (1946-1955)
Continente | País | V | M | T | |||
| N.° | % | N.° | % | N.° | % | ||
América | Brasil | 0 | 0 | 1 | 0,2 | 1 | 0,1 |
| Chile | 0 | 0 | 1 | 0,2 | 1 | 0,1 | |
| Estados Unidos | 1 | 0,2 | 0 | 0 | 1 | 0,1 | |
| Paraguay | 0 | 0 | 4 | 1 | 4 | 0,4 | |
| Uruguay | 2 | 0,4 | 1 | 0,2 | 3 | 0,3 | |
| TOTAL | 3 | 0,6 | 7 | 1,7 | 10 | 1,1 | |
Europa | Alemania | 6 | 1,25 | 1 | 0,2 | 7 | 0,8 |
| Armenia | 2 | 0,4 | 0 | 0 | 2 | 0,2 | |
| Austria | 5 | 1 | 5 | 1,2 | 10 | 1,1 | |
| Checoslovaquia | 5 | 1 | 6 | 1,4 | 11 | 1,2 | |
| Croacia | 1 | 0,2 | 1 | 0,2 | 2 | 0,2 | |
| Eslovaquia | 1 | 0,2 | 0 | 0 | 1 | 0,1 | |
| España | 128 | 26,7 | 133 | 31,7 | 261 | 29 | |
| Francia | 2 | 0,4 | 2 | 0,5 | 4 | 0,4 | |
| Grecia | 1 | 0,2 | 1 | 0,2 | 2 | 0,2 | |
| Holanda | 0 | 0 | 1 | 0,2 | 1 | 0,1 | |
| Hungría | 8 | 1,7 | 1 | 0,2 | 9 | 1 | |
| Italia | 133 | 27,7 | 106 | 25,2 | 239 | 26,6 | |
| Lituania | 10 | 2,1 | 10 | 2,4 | 20 | 2,2 | |
| Polonia | 113 | 23,5 | 97 | 23,1 | 210 | 23,3 | |
| Portugal | 2 | 0,4 | 3 | 0,7 | 5 | 0,6 | |
| Rumania | 15 | 3,1 | 9 | 2,1 | 24 | 2,7 | |
| Rusia | 5 | 1 | 3 | 0,7 | 8 | 0,9 | |
| Turquía | 1 | 0,2 | 0 | 0 | 1 | 0,1 | |
| Ucrania | 3 | 0,6 | 2 | 0,5 | 5 | 0,6 | |
| Yugoslavia | 36 | 7,5 | 32 | 7,6 | 68 | 7,6 | |
| TOTAL | 477 | 99,4 | 413 | 98,3 | 890 | 98,9 | |
TOTALES | 480 | 100 | 420 | 100 | 900 | 100 | |
*La suma no es igual a 100 por efectos del redondeo. Armenia y Turquía fueron incluidos en el continente europeo a pesar de que sus territorios se ubican también en Asia.
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Por motivos relacionados con el relevamiento de las fuentes, en esta ocasión no hemos tomado en consideración los matrimonios que se contrajeron entre ciudadanos argentinos, sino solamente aquellos en los que participó por lo menos un extranjero de origen europeo.[5] Por esa razón, a los fines de dar cuenta de la distribución por nacionalidades de los contrayentes, hemos tomado en cuenta un total de 607 enlaces. La Tabla 17 grafica la distribución de los contrayentes extranjeros por continente, nacionalidad y sexo.
A pesar de ello, la información nos permite volver a observar la diferencia en el comportamiento entre hombres y mujeres, dado que la proporción continúa siendo favorable a los primeros (79,1 % contra 69,2 % del total de contrayentes extranjeros respectivamente). Un análisis año por año muestra que solo en 1954 las mujeres extranjeras superaron a los varones de la misma condición (79,5 % y 76,9 % respectivamente). Asimismo, los porcentajes resultaron idénticos en 1947 (72,1 %) y 1953 (75,9 %). No obstante, la tabla anterior evidencia también una clara diferencia entre los inmigrantes europeos de nuestro interés y los inmigrantes de origen americano. Mientras entre los primeros los varones superan numéricamente a las mujeres, la relación es inversa en el caso de los oriundos de este lado del Atlántico.
Por su parte, en lo que refiere a la nacionalidad de los inmigrantes de origen europeo, podemos señalar que nuevamente los españoles (29 %) y los italianos (26,6 %) se ubicaron en los primeros lugares entre los contrayentes extranjeros. Sin embargo, los lituanos ya no conservan su lugar privilegiado, siendo reemplazados por los polacos (23,3 %).
Recordemos que, como se indicó en el primer capítulo de esta tesis, los inmigrantes provenientes de Polonia se ubicaron como el tercer grupo en importancia, reemplazando a los franceses, a partir del censo de 1947 (INDEC, 1999, pp. 11-14). Asimismo, si tenemos en cuenta que los registros parroquiales solo nos permiten aproximarnos al conocimiento de la población polaca de Valentín Alsina que contrajo matrimonio por la Iglesia católica, es dable suponer que su volumen en la zona pudo haber sido aún más relevante. De hecho, la Argentina resultó uno de los destinos preferentes de los migrantes de origen judío y, dentro de este conjunto diverso, una parte muy significativa, cuantitativa y cualitativamente estuvo constituida por nativos de Polonia (Bauner y Brumat, 2012, pp. 255-259; Bragman, 2011, pp. 165-190; Kowalska, 1988, p. 53). Según las estimaciones ofrecidas por Daniel Bragman (2011), durante el periodo de entreguerras más de 55.000 polacos que profesaban la religión judía se dirigieron hacia la Argentina, donde solieron instalarse definitivamente, dada la baja tasa de retorno. En cuanto a su asentamiento, estos inmigrantes se establecieron fundamentalmente en la Ciudad de Buenos Aires, en barrios como Once o Villa Crespo (Kowalska, 1988, p. 50), donde además desarrollaron un importante movimiento asociativo que ha sido concebido como un canal fundamental para su integración socio-cultural en la sociedad receptora (Kałczewiak, 2017, pp. 32-51).
Lamentablemente, no contamos hasta el momento con fuentes primarias que nos permitan analizar la presencia de polacos judíos en Valentín Alsina. No obstante, un dato que resulta interesante para aproximarnos al tema es el aportado por la investigadora Nerina Visakovsky (s. f.), quien afirmó que muchos de los empresarios judíos que instalaron sus talleres textiles en Villa Lynch, localidad del norte del Gran Buenos Aires, “… realizaron su primera experiencia laboral en la fábrica argentina de lanas Campomar, la cual tenía instalaciones en Valentín Alsina y Belgrano” (p. 4).
De regreso al estudio de las fuentes con las que contamos para esta investigación, una mirada más detallada sobre la evolución anual de las nacionalidades permite apreciar que durante la primera mitad del decenio analizado los inmigrantes de origen polaco suelen presentar números más abultados que los españoles e italianos, situación que tiende a revertirse a partir de 1950. Como ya hemos señalado en capítulos anteriores, es posible que el protagonismo de estos dos últimos en la última oleada de inmigración europea hacia la Argentina, así como los acuerdos internacionales de los que se vieron beneficiados, puedan explicar, por lo menos parcialmente, este comportamiento.
Por otra parte, es importante señalar que los porcentajes de contrayentes españoles e italianos ya no presentan una diferenciación tan acentuada como en el periodo anterior. De hecho, una consideración por sexo de los contrayentes permite observar que los hombres italianos superaron numéricamente a los españoles. Es en la cantidad de mujeres donde estos últimos alcanzan la ventaja a la que nos referimos anteriormente. En este caso, nuevamente la referencia a las características de la última oleada inmigratoria de la segunda posguerra podría ofrecernos una posible explicación. Tengamos en cuenta que en esta ocasión el flujo italiano revistió un carácter mayoritario (Barbero y Cacopardo, 1991, pp. 305-306).
Para finalizar este apartado, nos detendremos a analizar someramente la composición regional, provincial y local de los dos grupos nacionales más numerosos: españoles e italianos. Solo abordaremos el periodo 1946-1955, puesto que es para el que contamos con mayor información al respecto en las fuentes disponibles. Si bien no fue posible precisar la procedencia de todos los inmigrantes para los tres ámbitos, realizaremos algunas consideraciones sobre los casos en los que sí hemos podido dar con tal información, ya sea para las tres instancias o para alguna de ellas.
Comenzaremos por el grupo español, dado su carácter más numeroso.
En lo que refiere a la procedencia local de los inmigrantes españoles residentes en Valentín Alsina, hemos podido observar la presencia de un total de 120 sitios diferentes, la mayoría de ellos representados por apenas uno o dos contrayentes. La excepción más destacada es el municipio gallego de Villanueva de Arosa, ubicado en la provincia de Pontevedra, con seis individuos, cuatro de ellos provenientes más específicamente de la parroquia de András. Por su parte, las parroquias Lamas de Moreira (Fonsagrada, Lugo, Galicia) y Córneas (Baleira, Lugo, Galicia) reunían cinco representantes.
Si nos detenemos en el análisis de los contrayentes españoles por su origen provincial, vemos que provienen de 21 provincias distintas, destacándose la relevancia de las provincias gallegas en el siguiente orden: La Coruña (60), Lugo (57), Orense (37) y Pontevedra (33). Con una representación muy menor se ubican, a continuación, Madrid y Asturias, las cuales reúnen cuatro individuos cada una.
A pesar de las limitaciones de las fuentes, podemos señalar que estas características de la procedencia provincial para el caso de los residentes en Valentín Alsina presentan algunas variaciones respecto de las observadas por Alejandro Vázquez González (2011) para el conjunto de la última oleada inmigratoria gallega en la Argentina (p. 55). En nuestro espacio de estudio, Pontevedra no resulta la provincia mayoritaria sino que, por el contrario, se ubica en último lugar. Al mismo tiempo, Lugo realiza un aporte más significativo en el caso de Valentín Alsina que en el conjunto del flujo, donde ocupaba el lugar más rezagado. No obstante, la importancia de La Coruña en nuestro caso coincide con lo indicado por Nadia De Cristóforis (2008) acerca de la procedencia provincial de los inmigrantes de origen hispánico arribados a Buenos Aires a comienzos de 1949 y 1950 (p. 90).
Tabla 18. Procedencia regional de los inmigrantes españoles (1946-1955)
Regiones españolas | Inmigrantes |
Andalucía | 4 |
Asturias | 4 |
Baleares | 3 |
Canarias | 2 |
Castilla-La Mancha | 1 |
Castilla y León | 4 |
Cataluña | 2 |
Galicia | 201 |
La Rioja | 1 |
Madrid | 4 |
País Vasco | 3 |
TOTAL | 229 |
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955). Para este análisis, fue utilizada la actual división por comunidades autónomas de España.
Por todo lo anterior, no resulta difícil imaginar que, en términos regionales, nuevamente podemos distinguir aquí la clara prevalencia de Galicia, tal como muestra la Tabla 18. Los 201 contrayentes que tienen su origen allí así lo demuestran. Nuevamente Asturias y Madrid, junto con Andalucía y Castilla y León, llegan a reunir cuatro contrayentes cada una.
Si bien se trata de fuentes de distinta naturaleza, estas observaciones sobre la procedencia regional a partir de las actas matrimoniales coinciden con lo señalado anteriormente a partir del análisis de la base de datos del CEMLA. No obstante, si en ese caso los gallegos alcanzaban el 72,5 % de los inmigrantes españoles registrados, en esta oportunidad la cifra se eleva al 87,8 %. No obstante, en ambas ocasiones la magnitud supera ampliamente el 46 % que ha sido señalado como correspondiente a los gallegos dentro del flujo español de la segunda posguerra (De Cristóforis, 2008, p. 82).
Tabla 19. Procedencia regional de los inmigrantes italianos (1946-1955)
Regiones italianas | Inmigrantes |
Abruzos | 1 |
Apulia | 6 |
Basilicata | 7 |
Calabria | 33 |
Campania | 85 |
Cerdeña | 1 |
Emilia-Romaña | 3 |
Friuli-Venecia Julia | 5 |
Las Marcas | 2 |
Liguria | 1 |
Lombardía | 4 |
Molise | 9 |
Piamonte | 13 |
Sicilia | 12 |
Toscana | 4 |
Trentino-Alto Adigio | 1 |
Véneto | 5 |
TOTAL | 192 |
Fuente: Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
A continuación, nos ocuparemos del grupo italiano. En este caso, si nos detenemos en el ámbito local, el número de sitios de procedencia es algo menor: un total de 96. Sin embargo, la concentración en algunos de ellos es más acentuada que entre los españoles. Tal es el caso de los 17 oriundos del municipio de Solofra, en la provincia de Avellino, región de Campania. Por su parte, el municipio de Isquia (Nápoles, Campania) suma ocho contrayentes y las localidades de Castrovillari (Cosenza, Calabria), Sant’Arsenio (Salerno, Campania) y el municipio de Rossano (Cosenza, Calabria), otros siete cada uno.
En cuanto a la procedencia provincial, los contrayentes italianos son oriundos de 46 provincias distintas. Sin embargo, se destacan las provincias de Avellino (45 contrayentes) y Salerno (14) en la región de Campania, y las de Cosenza (20) y Reggio Calabria (10) en la región homónima.
Finalmente, la procedencia regional, ilustrada en la Tabla 19, muestra el predominio de las regiones de Campania y Calabria. No obstante, la primera aventaja considerablemente a la segunda, con 85 y 33 contrayentes respectivamente. Les siguen las regiones de Piamonte (13 contrayentes) y Sicilia (12).
Si comparamos nuevamente estas observaciones con las realizadas a propósito de nuestro análisis de la base de datos del CEMLA, podemos destacar las similitudes en cuanto al predominio de las regiones mencionadas, lo cual también confirma lo señalado allí respecto de la coincidencia con los análisis de otros autores. No obstante, la situación de los porcentajes de incidencia resulta diversa. Campania lo supera en esta ocasión, cuando alcanza el 44,3 %, frente al 36,2 % anterior. Por su parte, Calabria se ubica un poco por debajo con el 17,2 %, cuando anteriormente registraba el 19 %. Por último, Piamonte también registra una incidencia menor, del 6,8 %, frente al 12,4 % anterior.
3.3. Algunas reflexiones acerca del impacto de las migraciones internas y limítrofes
En la introducción de este libro hemos señalado la existencia de un cierto consenso historiográfico alrededor de la idea de que a partir de la década de 1930, con el inicio del proceso de industrialización por sustitución de importaciones tras la crisis internacional, la proliferación de industrias en el Gran Buenos Aires motivó la llegada de migrantes internos, los cuales habrían sustituido a los extranjeros como principal fuente de mano de obra. Dicho consenso se constituyó fundamentalmente a partir de las afirmaciones de Gino Germani (1976), quien estableció la existencia de dos fases diferenciadas del proceso de modernización de la Argentina, cuyas características demográficas estuvieron asociadas a la inmigración europea en el primer caso y a las migraciones internas en el segundo. En general, este consenso tendió a desalentar el estudio de la participación de los inmigrantes europeos en el contexto de la segunda etapa.
Por esa razón, en este apartado nos proponemos sopesar someramente el impacto de aquellas afirmaciones para el caso particular de Valentín Alsina, por medio de la observación en las actas matrimoniales de la presencia de ciudadanos argentinos que llegaron a esta localidad bonaerense provenientes de fuera del área metropolitana (Parroquia San Juan Bautista, 1926-1937; 1946-1955).
Al respecto, la primera cuestión para subrayar es el notorio aumento de la presencia de migrantes internos si comparamos los decenios de 1926-1935 y 1946-1955. En los matrimonios considerados para el primer periodo solo pudimos constatar la presencia de cuatro migrantes limítrofes: dos varones (ambos arribados en 1933) y dos mujeres (que llegaron en 1927 y 1933). Ellos provenían de Corrientes y Zárate (provincia de Buenos Aires). Ellas, de Salta y Corrientes. En total constituían apenas el 1,5 % del total de contrayentes argentinos del periodo.
La situación de la etapa posterior se presenta distinta. Si tomamos el total de matrimonios relevados de los que participaron extranjeros, las personas provenientes del interior del país (que contrajeron matrimonio con aquéllos) suman 144, el 1,9 % del total de contrayentes argentinos y extranjeros tomados conjuntamente. Ahora bien, si nos detenemos en los matrimonios de los que participaron extranjeros residentes en Valentín Alsina, la cifra se acota a 78 contrayentes, sobre los cuales nos detenemos en la Tabla 20 y las próximas líneas.
En primer lugar, cabe señalar que se constituyeron en el 24,8 % de los contrayentes argentinos que contrajeron nupcias con extranjeros. El 44,9 % (35 individuos) eran varones, mientras que el 55,1 % (43) restante eran mujeres. Esta leve ventaja podría ir en la dirección de confirmar la mayor predisposición de las mujeres argentinas a la hora de constituir pareja con no nativos. Los primeros representaban el 27,6 % de los contrayentes argentinos, mientras que ellas, el 22,9 % de las argentinas.
En cuanto a las procedencias, las hemos hallado muy variadas, tanto a nivel provincial como a nivel local. No obstante, podemos realizar algunas puntualizaciones al respecto. Las provincias con mayor cantidad de representantes fueron Buenos Aires (25), Córdoba (9) y Corrientes (7). En este último caso, además, es en el que hemos podido observar la mayor cantidad de contrayentes provenientes del mismo espacio local. En este caso, la localidad de Paso de los Libres, en el sudeste de la provincia, próxima a la frontera con Brasil, de donde eran originarios un varón y tres mujeres. Además de esta ocasión, solo hemos detectado la presencia de personas provenientes de las mismas localidades en los casos de Buenos Aires (dos nativos de Pergamino y dos de Bolívar), San Luis (dos nativos de Villa Mercedes) y Misiones (dos nativos de Cerro Corá).
Tabla 20. Procedencia de los migrantes internos (1946-1955)

Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Si establecemos una comparación con lo hallado por Mirta Lobato (2004) para el caso de Berisso, notamos una cierta similitud. A propósito de lo ocurrido, y si bien los santiagueños fueron los más numerosos en este caso, la autora afirma que
Los datos dan cuenta de la presencia de personas que provenían de distintas provincias de la región pampeana (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba) y el aumento de aquellos que llegaban desde el noroeste (Santiago del Estero, Catamarca, Tucumán, La Rioja) o desde las provincias del litoral mesopotámico, como Corrientes (p. 198).
En el caso de los inmigrantes provenientes de países limítrofes, se registra un significativo aumento en términos absolutos, pero no así en términos porcentuales. Mientras en el periodo 1926-1935 solamente hallamos 16 (el 2,6 % de los contrayentes en general y el 4,4 % de los contrayentes extranjeros), en la segunda etapa la cifra asciende a 107 (el 1,4 %) en el total de matrimonios relevados. Debemos tener en cuenta que, según las apreciaciones de Roberto Benencia (2003), esta migración tuvo un rol de complementación de la migración interna hasta mediados del siglo xx. Más tarde, el crecimiento de la demanda de mano de obra en el Área Metropolitana de Buenos Aires favorecería su concentración en esta zona.
Sin embargo, existe otra diferencia importante, digna de subrayar. Si consideramos los países de procedencia de dichos inmigrantes podemos observar una significativa diversificación entre la primera y segunda etapa. Entre 1926 y 1935, estos inmigrantes solo arribaron desde Brasil (4 varones y 3 mujeres) y Uruguay (6 varones y 3 mujeres). Estos grupos se mantuvieron presentes en la segunda etapa, cuando Brasil aportó 5 inmigrantes varones y 6 mujeres, y Uruguay, 19 varones y 17 mujeres. Sin embargo, los hemos encontrado también originarios de Bolivia (1 mujer), Chile (4 varones y 3 mujeres) y Paraguay (20 varones y 32 mujeres), que resultó la procedencia más numerosa. Finalmente, hemos podido observar una clara muestra del carácter distintivo de estos flujos en lo que respecta a su composición por sexo, donde los acentuados índices de masculinidad propios de la inmigración europea ya no se constatan.
3.4. Notas sobre los enlaces de los inmigrantes residentes en Valentín Alsina
Como es sabido, las pautas matrimoniales se constituyeron en uno de los indicadores que, junto con los patrones residenciales y el estudio de los emprendimientos asociativos de carácter étnico, se privilegió a la hora de analizar el problema de la integración de los inmigrantes en la Argentina. De hecho, se convirtió probablemente en el más utilizado en el marco del debate entre las posturas conocidas como “crisol de razas” y “pluralismo cultural” (Bjerg, 1988, p. 387). Las primeras discusiones en torno a la cuestión matrimonial se originaron en la contraposición entre la postura de Gino Germani (1961; 1987, pp. 82-87) y las revisiones críticas realizadas por Mark Szuchman (1977) durante la década de 1970 y Samuel Baily (1980) en el decenio siguiente. Germani (1962) fue el principal exponente de la postura del “crisol de razas” y afirmó que fue a través de la vía matrimonial como los inmigrantes y los nativos tendieron a fusionarse, fundamentalmente debido a la alta tasa de masculinidad de la población extranjera (pp. 207-215). Por su parte, los trabajos de Szuchman (1977) y Baily (1980) pusieron el énfasis en el mantenimiento del particularismo social y cultural de las colectividades de inmigrantes en virtud de los niveles de endogamia.
Sin embargo, a principios de la década de 1990, dos relevantes estudios plantearon la existencia de un estancamiento temático y metodológico, a la vez que propusieron el análisis de nuevas variables para complejizar los abordajes acerca de las pautas matrimoniales (Míguez y otros, 1990; Otero, 1990). Sostuvieron que la selección del cónyuge no solo depende de las preferencias étnicas sino de múltiples factores de carácter diverso, tales como la variable temporal, la composición de los flujos migratorios, las limitaciones del “mercado matrimonial”, el mantenimiento de redes sociales premigratorias, los mecanismos de cadena, la centralidad de la familia y el entramado de relaciones locales, entre otros.
Si bien en tiempos más recientes el debate no se ha reavivado, consideramos que nuestro estudio amerita una aproximación al problema de la integración por medio de los indicadores tradicionales, en tanto está referido a un espacio geográfico escasamente abordado. Por lo tanto, haremos una descripción breve de esta cuestión para cada una de las tres etapas que ya nos han ocupado.
Durante el primer periodo, 1900-1907, y a pesar de la cantidad limitada de matrimonios (31 en total; 62 contrayentes), una primera observación relevante es que la cantidad de bodas entre personas del mismo origen fue realmente acentuada (“Argentina…”, 1635-1981). En lo que refiere a los matrimonios endogámicos, los polacos (4 contrayentes; 2 varones y 2 mujeres) solo contrajeron matrimonio con sus compatriotas.[6] En el caso de los españoles, la cantidad de individuos que se casaron con otros españoles (16 contrayentes; 8 varones y 8 mujeres) cuadriplica a quienes lo hicieron con personas de otro origen (4 personas; 3 varones y 1 mujer que contrajeron matrimonio con argentinos). Entre los italianos, por su parte, se verifica una situación semejante: 16 (8 varones y 8 mujeres) celebraron sus bodas con otros italianos, mientras que 4 varones lo hicieron con mujeres argentinas y uno con otra mujer extranjera no italiana (de nacionalidad uruguaya). A modo de comparación, podemos mencionar que, por el contrario, el porcentaje de endogamia entre los nativos fue del 42,9 % (6 contrayentes sobre 14), habiéndose casado más frecuentemente con extranjeros que con sus compatriotas.
En cuanto a las diferencias registradas en el comportamiento de hombres y mujeres, podemos señalar que dentro del grupo extranjero más numeroso en este periodo, el de los italianos, se observa un cierto predominio de la endogamia femenina, sobre cuyas causas abundaremos luego. En cambio, entre los españoles se registró un nivel de homogamia más acentuado, así como una diferencia más moderada en cuanto al comportamiento de hombres y mujeres.
Para comprender los mayores porcentajes de endogamia femenina entre los extranjeros, puede resultar útil comparar su comportamiento matrimonial con el de los nativos. Entre ellos, los porcentajes de endogamia también registraron importantes diferencias según el sexo de los contrayentes, pero en sentido inverso al de los inmigrantes. Mientras los varones contrajeron matrimonio con nativas en un 75 % de los casos (3 sobre 4 contrayentes), las mujeres solo se casaron con argentinos en el 30 % de las ocasiones (3 sobre 10). A propósito de ello, podemos decir que el ya mencionado importante índice de masculinidad de los extranjeros, sumado a una actitud más abierta frente a la integración social de las mujeres argentinas, podría haber estado en la base de esta conducta (Freundlich de Seefeld, 1986, p. 225).
Si nos detenemos brevemente en los casos de exogamia, podemos evidenciar algunas cuestiones de importancia. Son de destacar, sobre todo, los casos de la denominada “exogamia encubierta”, evidenciada por la presencia de los datos de los progenitores de los contrayentes. De los nueve matrimonios exogámicos que suman italianos y españoles, en tres casos se verifica que la nacionalidad de los padres (uno o ambos) coincide con la del contrayente de origen extranjero.
Dentro de los contrayentes europeos, solo nos resta mencionar a una mujer de origen belga, que tampoco participó de un matrimonio homógamo, casándose con un hombre uruguayo.
A continuación, pasaremos a ocuparnos de los enlaces efectuados entre 1926 y 1935. Al respecto, la Tabla 21 muestra los números absolutos y las proporciones de los matrimonios endogámicos en los que participaron representantes de los distintos grupos nacionales europeos, tanto para el total de los contrayentes de dicho origen, como diferenciadamente, según el sexo.
Tabla 21. Matrimonios endogámicos por país de origen y sexo (1926-1935)
| V | M | T | |||
| N.° | % | N.° | % | N.° | % | |
Armenia | 1 | 100 | 1 | 100 | 2 | 100 |
Checoslovaquia | 4 | 80 | 4 | 80 | 8 | 80 |
España | 53 | 63,9 | 53 | 67,9 | 106 | 65,8 |
Hungría | 4 | 80 | 4 | 100 | 8 | 88,9 |
Italia | 15 | 36,6 | 15 | 88,2 | 30 | 51,7 |
Lituania | 23 | 95,8 | 23 | 82,1 | 46 | 88,5 |
Polonia | 4 | 33,3 | 4 | 44,4 | 8 | 38,1 |
Yugoslavia | 1 | 100 | 1 | 25 | 2 | 40 |
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1926-1937, ff. 1-411).[7]
En primer lugar, nos detendremos en la conducta de los grupos europeos, comenzando por el más numeroso, el de los españoles. En este caso, la endogamia masculina y femenina presenta niveles semejantes, en torno al 60 %, aunque con un leve predominio de la endogamia femenina. Si nos detenemos en un análisis año por año, podemos ver que los varones también obtuvieron importantes porcentajes de endogamia, inclusive por encima de las mujeres. Un ejemplo es el de los años 1927 y 1929, cuando se registraron porcentajes del 75 % y del 85,7 %, respectivamente. Asimismo, cabe destacar los muy acentuados niveles de endogamia producidos en 1930, del 83,3 % para los varones y del 100 % para las mujeres.
Por su parte, el caso italiano evidencia un comportamiento interesante. En este caso, la conducta de los inmigrantes masculinos y femeninos es marcadamente diversa. Mientras que las mujeres contrajeron matrimonios endogámicos en un 88,2 %, los varones lo hicieron en apenas el 36,6 % de los casos. Además, el estudio de los enlaces año por año muestra que existió tanto una ausencia de matrimonios endogámicos en 1926 y 1929, como una importante endogamia femenina que alcanza el 100 % en siete ocasiones (1927, 1928, 1931, 1932, 1933, 1934 y 1935) a lo largo del decenio en estudio.
Otro grupo con alta representación, los lituanos, muestra una marcada tendencia a la endogamia, con porcentajes superiores al 80 % en ambos casos. Si examinamos su comportamiento anualmente, podemos observar que solo en el año 1932 no se registraron matrimonios endogámicos de dicha nacionalidad. Su conducta se asemeja a la de otros grupos minoritarios acentuadamente endogámicos, como los armenios, checoslovacos, húngaros y yugoslavos. Algunos grupos escasamente representados, tales como los alemanes, austríacos, búlgaros, franceses y rumanos, evidencian una exogamia total. Finalmente, el caso de los oriundos de Polonia muestra porcentajes moderados de endogamia, en torno al 40 %, aunque la observación año por año muestra porcentajes variados que dificultan el establecimiento de un patrón claro, inclusive en lo que respecta a las diferencias por sexo.
Al respecto de lo anterior, podemos señalar algunas conclusiones generales. En principio, el predominio de la endogamia femenina sobre la masculina en los casos de los inmigrantes españoles e italianos podría corroborar las afirmaciones anteriores acerca del elevado índice de masculinidad y los efectos de la ausencia de mujeres connacionales en el “mercado matrimonial”. No obstante, también es probable que los matrimonios entre mujeres extranjeras y varones nativos sean casos de “endogamia encubierta” o “endogamia intergeneracional”, caracterizada por la existencia de matrimonios constituidos entre un contrayente extranjero y uno nativo, hijo de padres extranjeros de la misma colectividad (Marquiegui, 1992, p. 16; Pagano y Oporto, 1986, p. 489). Si bien las hijas de connacionales pudieron suponer una ampliación de la “oferta” matrimonial para los varones extranjeros (Beck, 1999, p. 89), las actas matrimoniales con las que contamos nos impiden analizar esta cuestión para el caso de Valentín Alsina, en la medida que no hacen referencia al origen nacional de los padres de los contrayentes. Asimismo, debemos señalar que los niveles de endogamia más estables del grupo español tienden a confirmar la percepción de estudios previos acerca de su carácter más cerrado. Especialmente, las afirmaciones de Ruth Freundlich de Seefeld (1986) acerca de sus matrimonios en la Ciudad de Buenos Aires, a lo largo de la segunda mitad del siglo xix y las primeras dos décadas del siglo xx (p. 216). Asimismo, al igual que en el periodo anterior, este comportamiento de los extranjeros se mostró opuesto al de los nativos. En esta ocasión, el porcentaje de endogamia correspondiente a las mujeres fue menor, del 64,6 %, mientras el de los hombres se ubicó en el 84,1 %.
Por su parte, la tendencia endogámica de los lituanos, y de otros grupos provenientes fundamentalmente de Europa del Este, puede mostrar tanto una intención de preservar la cercanía nacional/cultural a la hora de la elección del cónyuge como la persistencia de las redes de relaciones primarias en grupos con una menor tradición inmigratoria en la Argentina pero que estaban adquiriendo una presencia importante en el ámbito local (Míguez et al., 1990, p. 806).
Por último, una breve aproximación a los cálculos de exogamia ofrece la posibilidad de observar diferenciadamente quiénes contrajeron matrimonio con nativos o con extranjeros de otras nacionalidades. En este sentido, la Tabla 22 pone en evidencia que varios de los grupos que registraron comportamientos exogámicos privilegiaron los enlaces con extranjeros de origen diverso, pero no con nativos. Tal es el caso de los alemanes, austríacos, búlgaros, checoslovacos, franceses, húngaros, rumanos, rusos y yugoslavos. Por el contrario, los españoles, italianos, polacos y portugueses contrajeron enlace tanto con otros extranjeros como con nativos. En algunos de estos casos, la intención de preservar cierto grado de cercanía cultural pudo haber estado presente.
Tabla 22. Matrimonios exogámicos por país de origen y sexo (1926-1935)

Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1926-1937, ff. 1-411).
Finalmente, en el periodo 1946-1955 se observan algunas diferencias en la conducta de los grupos analizados respecto de la etapa anterior, tal como ilustra la Tabla 23. En lo que refiere a los españoles, si bien se mantienen los porcentajes de endogamia en torno al 60%, en esta ocasión son los varones los que registran una leve ventaja sobre las mujeres. En un análisis año por año, observamos que solo en 1948 y 1951, estas últimas superaron a los primeros en cuanto al porcentaje de endogamia. En el primer caso, alcanzaron el 100 % frente al 28,6 % de los hombres y, en el segundo, el 60 % frente al 54,5 %.
Tabla 23. Matrimonios endogámicos por país de origen y sexo (1946-1955)
| V | M | T | |||
| N.° | % | N.° | % | N.° | % | |
Austria | 3 | 60 | 3 | 60 | 6 | 60 |
Checoslovaquia | 1 | 20 | 1 | 16,7 | 2 | 18,2 |
Croacia | 1 | 100 | 1 | 100 | 2 | 100 |
España | 78 | 60,9 | 78 | 58,6 | 156 | 59,8 |
Italia | 70 | 52,6 | 70 | 66 | 140 | 58,6 |
Lituania | 1 | 10 | 1 | 10 | 2 | 10 |
Polonia | 57 | 50,4 | 57 | 58,8 | 114 | 54,3 |
Portugal | 1 | 50 | 1 | 33,3 | 2 | 40 |
Rumania | 4 | 26,7 | 4 | 44,4 | 8 | 33,3 |
Yugoslavia | 16 | 44,4 | 16 | 50 | 32 | 47,1 |
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Por su parte, en el caso de los italianos, ya no se observa la conducta marcadamente diferenciada entre los contrayentes masculinos y femeninos. Por el contrario, si bien las últimas mantienen un comportamiento endogámico más acentuado, la diferencia que separa al 52,6 % de los hombres del 66 % de las mujeres resulta mucho más sutil. El momento más alto de la endogamia femenina se registra en 1952 (76,5 %).
Para el caso de los españoles e italianos durante este último periodo, hemos contado, además, con la posibilidad de sopesar la importancia de los matrimonios endogámicos a nivel regional, provincial o local, siempre que fue posible identificar dichos datos para los contrayentes. Las Tablas 24 y 25 así lo ilustran. El número de matrimonios endogámicos a nivel regional coincide con las regiones mayoritarias de procedencia de los inmigrantes. Lo mismo ocurre en el nivel siguiente con las provincias italianas de Avellino y Cosenza. En el caso español, sucede de igual modo con La Coruña y Lugo, aunque su orden de importancia se invierte. A nivel local, no hemos hallado casos especialmente destacables.
Tabla 24. Matrimonios endogámicos españoles en los niveles regional, provincial y local (1946-1955)
Región | Provincia | Localidad | TOTALES | |
Baleares | Mallorca | Sin especificar | 1 | 1 |
Castilla y León | León | Astorga | 1 | 1 |
Galicia | La Coruña | Finisterre | 1 | 57 |
| Santa María de Barbeiros | 1 | |||
| Rois | 1 | |||
| Sin especificar | 10 | |||
| Lugo | Lamas de Moreira | 1 | ||
| Suarna | 1 | |||
| Sin especificar | 13 | |||
| Orense | Sin especificar | 6 | ||
| Pontevedra | Sin especificar | 3 | ||
| Sin especificar | 20 | |||
| Madrid | 1 | 1 | ||
País Vasco | Guipúzcoa | San Sebastián | 1 | 1 |
*Para este análisis, fue utilizada la actual división por comunidades autónomas de España.
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Cabe subrayar, finalmente, que entre los españoles estos matrimonios endogámicos por debajo del nivel nacional revistieron una mayor importancia que en el caso italiano. Entre los primeros representaron el 78,2 % del total de los matrimonios endogámicos y en el segundo, el 54,3 %. No obstante, es preciso tener en cuenta que la alta concentración de españoles provenientes de Galicia pudo condicionar este resultado.
Tabla 25. Matrimonios endogámicos italianos en los niveles regional, provincial y local (1946-1955)
Región | Provincia | Localidad | TOTALES | |
Apulia | Bari | Mola di Bari | 1 | 1 |
Basilicata | Potenza | Pietrapertosa | 1 | 2 |
| Sin especificar | 1 | |||
Calabria | Catanzaro | Sambiase | 1 | 11 |
| Cosenza | Rossano | 1 | ||
| Castrovillari | 2 | |||
| Sin especificar | 3 | |||
| Reggio Calabria | Roccella Ionica | 1 | ||
| Gerace | 1 | |||
| Vibo Valentia | Stefanaconi | 1 | ||
| Sin especificar | 1 | |||
Campania | Avellino | Sant’Angelo del Lombardi | 2 | 18 |
| Solofra | 3 | |||
| Sin especificar | 5 | |||
| Benevento | Fragneto l’Abate | 1 | ||
| Sin especificar | 1 | |||
| Nápoles | Isquia | 3 | ||
| Salerno | Sin especificar | 3 | ||
Molise | Campobasso | Cercemaggiore | 2 | 2 |
Piamonte | Turín | Turín | 1 | 1 |
Sicilia | Siracusa | Sin especificar | 1 | 3 |
| Catania | Sin especificar | 1 | ||
| Sin especificar | 1 | |||
Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Asimismo, es preciso señalar el cambio de comportamiento registrado entre algunos colectivos nacionales a los que anteriormente habíamos señalado como marcadamente endogámicos. Tal es el caso de los lituanos, quienes no solo vieron reducida su importancia numérica entre los contrayentes, sino que su tendencia endogámica se vio francamente moderada, ubicándose apenas en el 10 %. De hecho, solo hemos hallado un matrimonio endogámico lituano, en el año 1949. Un caso semejante es el de los checoslovacos.
En lo que respecta al ya mencionado caso particular de los armenios, es de destacar que en 1950 se efectuó un matrimonio entre un contrayente turco y una contrayente francesa, al respecto de los cuales se aclaraba su pertenencia a la comunidad armenia.
Finalmente, los polacos que contrajeron matrimonio por la Iglesia católica, tercer grupo en términos de importancia numérica, registraron en esta ocasión una conducta similar a la del colectivo italiano: un comportamiento endogámico que superaba el 50 % de los enlaces, con una diferencia poco acentuada en favor de la endogamia femenina. El porcentaje más alto de endogamia entre los hombres se evidenció en 1949 (83,3 %) y entre las mujeres, en 1947 y 1954 (70 % en ambas ocasiones).
Tabla 26. Matrimonios exogámicos por país de origen y sexo (1946-1955)

Fuente: elaboración propia a partir de Parroquia San Juan Bautista (1946-1955).
Además, como hicimos en ocasión del análisis del periodo 1926-1935, observamos los cálculos de exogamia, teniendo en cuenta quiénes contrajeron matrimonio con nativos o con extranjeros de otras nacionalidades. Nuevamente, según puede verse en la Tabla 26, en algunos casos pudieron haberse preferido los matrimonios con extranjeros de origen diverso, pero no con nativos. A modo de ejemplo, podríamos señalar el caso de los griegos, los varones alemanes y las mujeres húngaras, rusas y ucranianas.
3.5. A modo de conclusión
A lo largo del presente capítulo, hemos procurado concentrarnos en el nivel estrictamente local a los fines de describir la composición por origen nacional, regional y local de la población de Valentín Alsina, así como realizar algunas reflexiones sobre el impacto de las migraciones internas y limítrofes en nuestro espacio de estudio y analizar las pautas matrimoniales de los inmigrantes europeos residentes en la zona, como primera aproximación a su proceso de integración. A continuación, haremos repaso de nuestras principales observaciones.
En primer lugar, es preciso destacar el valor de la base de datos del CEMLA y de los registros parroquiales a la hora de subsanar, aunque sea parcialmente, las falencias de las fuentes censales y las dificultades de acceso a la documentación del registro civil. De la disponibilidad de las primeras son tributarias las reflexiones que realizaremos de aquí en adelante.
En lo que refiere a la composición étnica de la población de Valentín Alsina, es de subrayar el alto porcentaje de extranjeros que contrajeron nupcias en los tres periodos, así como la relevancia de los grupos español e italiano, aunque con algunos matices. Mientras que en la etapa 1900-1907 ambos grupos se encontraban en una virtual paridad, en las dos siguientes los españoles tomaron ventaja numérica, en consonancia con lo sucedido en el nivel municipal, según hemos podido observar en los censos. En cuanto a los terceros grupos en importancia, se destacan los lituanos en el periodo 1926-1935 y los polacos entre 1946 y 1955. En este último caso, se observa una coincidencia respecto a los datos del censo nacional de 1947, aun cuando nuestras fuentes resultan opacas acerca de una parte muy significativa de los polacos que arribaron a la Argentina, aquellos de origen judío.
Por otra parte, cabe señalar que los porcentajes de contrayentes extranjeros fueron siempre favorables a los varones, confirmando el fuerte componente masculino de los flujos migratorios y condicionando las pautas matrimoniales a las que nos referiremos luego.
Además, hemos contado con la posibilidad de analizar la procedencia regional de los españoles e italianos, grupos claramente mayoritarios. A grandes rasgos, podemos señalar que observamos una mayor variedad de procedencias locales entre los primeros. Por otra parte, si bien hubo un fuerte predominio de los gallegos entre los españoles, en el caso italiano se puede notar una mayor concentración en los niveles provincial y local, destacándose el caso de Avellino. A pesar de la diferente naturaleza de las fuentes utilizadas, la composición regional derivada de ambas muestra coincidencias. Cabe destacar, no obstante, que la presencia de oriundos de Campania resultó mayor en ocasión de analizar las actas matrimoniales.
Por otra parte, al respecto de las migraciones internas y limítrofes, en el caso de las primeras hemos podido constatar el notorio aumento de su incidencia, una mayoría femenina y la variedad de orígenes. No obstante, destacamos a las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes. En este último caso, también pusimos de relieve la importancia de la localidad de Paso de los Libres. Finalmente, subrayamos las coincidencias con lo ocurrido en otra localidad fabril, como Berisso. En cuanto a las migraciones limítrofes, los datos con los que contamos fueron útiles para demostrar su aumento en términos absolutos, la diversificación de sus orígenes durante el último periodo y su acentuado componente femenino. Este incremento de las migraciones internas y limítrofes implicó una creciente interacción social con los migrantes europeos. Resta profundizar en futuras indagaciones hasta qué punto las personas llegadas de otros ámbitos argentinos y americanos fueron desplazando o reemplazando a la mano de obra europea. Creemos que estudios centrados en los mercados laborales locales podrán iluminar estos aspectos, con interesantes resultados.
Si nos detenemos en la conducta matrimonial de estos inmigrantes, nuestro análisis se centró en tres periodos temporales diferenciados, los mismos que utilizamos para el estudio de las procedencias de los inmigrantes. En cuanto a los comportamientos homógamos, a lo largo del periodo 1900-1907, además de los considerables porcentajes de endogamia, pudimos observar el fenómeno de “endogamia encubierta”, ya que la documentación relevada a través de Family Search nos ofreció información acerca de la nacionalidad de los padres de los contrayentes.
Para la etapa 1926-1935, analizamos el comportamiento de los españoles, los italianos y los lituanos. En este caso, no pudimos sopesar las situaciones de “endogamia encubierta” por la falta de datos en las fuentes. Si bien luego nos referiremos a cuestiones más generales, podemos destacar que en estos años se moderó la endogamia española, a la vez que se acentuaban las diferencias en el comportamiento diverso de los varones y las mujeres de origen italiano. Por su parte, el tercer grupo en importancia evidenciaba una marcada tendencia a la endogamia.
Por último, entre los años 1946 y 1955, los varones españoles resultaron más propensos a la endogamia que las mujeres; el comportamiento entre las mujeres y los varones italianos tendió a equilibrarse; se moderó la tendencia endogámica de los lituanos; y los polacos, tercer grupo en importancia numérica, tuvieron una conducta similar a la de los oriundos de Italia.
A modo de conclusión general, entonces, podemos señalar que hemos observado importantes porcentajes de endogamia entre los extranjeros. No obstante, también existieron diferencias de comportamiento entre los grupos más relevantes. Los italianos se caracterizaron mayoritariamente por una marcada endogamia femenina, en ocasiones muy superior a la registrada entre los varones. Por su parte, los españoles confirmaron su comportamiento más cerrado a través de porcentajes de endogamia más acentuados, a la vez que semejantes entre hombres y mujeres. Asimismo, la marcada tendencia endogámica de los lituanos pudo estar relacionada con la intención de preservar cierta cercanía cultural o a la persistencia de redes premigratorias en un grupo con menor tradición inmigratoria.
Más particularmente, la observación de los matrimonios endogámicos a nivel regional, provincial y local predominantes mostró cierta coincidencia con las regiones y provincias mayoritarias. En este sentido, podríamos decir que la presencia más numerosa de coterráneos podía garantizar un acceso más ventajoso al “mercado matrimonial”. A nivel local, los matrimonios homógamos fueron más frecuentes entre los españoles.
Finalmente, nuestra atención sobre los matrimonios exogámicos evidenció que algunos grupos nacionales privilegiaron los matrimonios con extranjeros de otros orígenes y no así con argentinos.
Una vez analizada la cuestión de la elección de pareja entre los inmigrantes europeos de Valentín Alsina, en el próximo capítulo nos dedicaremos a abordar otro de los ámbitos significativos de su inserción en la sociedad receptora: la vida laboral.
- La búsqueda en los registros correspondientes a la parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Avellaneda se inició por el año 1900 y se extendió hasta finalizar el año 1909. No se encontraron matrimonios cuyos contrayentes residieran el Valentín Alsina durante 1908 y a partir de 1909 se observa la desaparición del dato del domicilio detallado. Por el contrario, se reemplaza solamente por “esta parroquia”, Avellaneda o la indicación de otros partidos o ciudades, razón por la cual se discontinuó el relevamiento (“Argentina…”, 1635-1981).↵
- Estos inmigrantes oriundos de Avellino podrían estar relacionados con la constitución del Club Italiano Avellino de Villa Diamante, emplazado en las inmediaciones de la localidad de nuestro interés, al que nos referiremos más adelante.↵
- Es posible que la parroquia San Juan Bautista haya precedido a otras de la zona, razón por la cual allí también se celebraron las ceremonias correspondientes a los residentes en áreas aledañas.↵
- Cabe mencionar que esta situación introduce un margen de error en el cálculo de los porcentajes de endogamia/exogamia, en la medida que impide conocer dónde se llevaron a cabo dichas uniones civiles, en la Argentina o en los países de origen de los contrayentes extranjeros.↵
- Dado el notorio crecimiento del número de bodas, para el relevamiento de las actas correspondientes al periodo 1946-1955 solo nos detuvimos en aquellas de las que participaron extranjeros. Asimismo, a la hora del procesamiento de los datos, realizamos un análisis pormenorizado de los domicilios con el fin de determinar cuáles se ubicaban en Valentín Alsina o zonas aledañas habitualmente asociadas con esta localidad (Villa Diamante y áreas cercanas de Lanús Oeste) y seleccionamos los matrimonios en los que el contrayente extranjero efectivamente era residente en este espacio. Aquellos casos en los que la información se presentó dudosa no fueron considerados, a los fines de reducir al mínimo los márgenes de error.↵
- Cabe recordar nuevamente que en el caso de este capítulo también nos estaremos refiriendo exclusivamente a los polacos que contrajeron matrimonio por la Iglesia católica, cuando seguramente también pudieron radicarse en la zona polacos judíos, acerca de los cuales no tenemos información por las particularidades de estos registros parroquiales.↵
- La diferencia entre el total de matrimonios relevados y los que se consideran en esta tabla se debe a que, a los fines de sopesar de manera más estricta el comportamiento matrimonial de los inmigrantes europeos, omitimos aquellos enlaces en los que el contrayente extranjero no residía en la localidad de nuestro interés. Se trata de un matrimonio en 1926, uno en 1927, dos bodas en 1932, dos en 1933 y dos en 1935.↵








