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Del problema social a la problemática

El pasaje de la escolarización primaria a la secundaria en el sur de la CABA

Maximiliano Rúa

A lo largo de los años 2016, 2017, 2018 y 2019 llevamos adelante un trabajo de investigación, extensión y docencia en el marco de los proyectos UBACyT[1] y UBANEX[2] radicados en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) en cinco escuelas ubicadas en los barrios del sur de la CABA. Durante el transcurso de estos cuatro años, nos propusimos conocer cómo les niñes y jóvenes de sectores populares experimentan sus trayectorias educativas en un entorno social con manifiestas condiciones de desigualdad social, al tiempo que atravesado por políticas orientadas a garantizar el cumplimiento de la obligatoriedad escolar. Si bien la temática presentaba continuidad con los trabajos previos del UBACyT, nuestro objetivo era formular preguntas que guiaran a la comprensión de este problema social en colaboración con las cinco instituciones educativas en las que realizamos el trabajo de campo, las cuales se encuentran situadas en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Esta preocupación por elaborar las preguntas en el diálogo parte, de “nuestras convicciones acerca de cómo hacer antropología”, como sostienen María Rosa Neufeld y Horacio Paoletta en este mismo libro. Este hacer reconoce que las personas que contribuyen “a constituir una situación saben cosas diferentes y hablan con intereses y experiencias diferentes desde lugares sociales diferentes” (Lave, 2001, p. 27). De este modo, al asumir el desafío de desarrollar una práctica que reconozca los diversos puntos de vista, se asume el desafío de entablar una relación de igualdad política, la cual es un punto de partida esencial para viabilizar la construcción de preguntas en común. A partir de estas convicciones, organizamos dos encuentros para elaborarlas, con les directives de las cinco instituciones con las que llevaríamos a cabo nuestro trabajo. Estos encuentros se realizaron en el Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitaria, sede de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, ubicado en el sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Nuestro objetivo era construir una problemática que resultara significativa tanto para les directives de las instituciones como para nosotres, en tanto que investigadores, extensionistas y docentes de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA).

Ambos encuentros tuvieron como propósito dialogar con les directives sobre el conjunto de problemas cotidianos, identificados al acompañar las trayectorias educativas de niñes y jóvenes de sectores populares, en contextos atravesados por fuertes condiciones de desigualdad social. A lo largo de estas conversaciones, comenzamos a identificar una pregunta recurrente entre les directives: ¿cómo vivencian les niñes y jóvenes de sectores populares, que asisten a las escuelas del sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la relación entre el último año de la escolarización primaria y el primer año de la escolarización secundaria?

Esta preocupación nos llevó a delinear una estrategia integral (Petz, 2018) que permitiera transformar dicho problema social en una problemática de indagación. Un trabajo de docencia que supuso, entre 2016 y 2017 planificar, diseñar e implementar un ciclo de talleres destinados, a estudiantes del séptimo grado de la primaria y el primer año del secundario, que permitiera problematizar dicha temática en las instituciones escolares. Un trabajo de extensión, que viabilizara la colaboración entre todos los sectores involucrados, aportando cada uno sus respectivos saberes e interactuando en la construcción de un diálogo destinado a elaborar e implementar los talleres. Finalmente, un trabajo de investigación, ya que los talleres nos permitirían conocer y registrar etnográficamente las inquietudes e intereses de les niñes que se encontraban en el último año de la escolarización primaria, así como de les jóvenes que iniciaban el primer año de la escolarización secundaria y de les adultes a cargo de estos espacios formativos. Por ello, a medida que implementábamos los talleres en las escuelas, producíamos registros etnográficos de los mismos. Posteriormente, analizábamos estos registros en el marco de los seminarios de grado que dictábamos simultáneamente en la Carrera de Ciencias Antropológicas (FFyL-UBA), junto con los referentes de las instituciones que asistían al curso[3]. Finalmente, entre 2018 y 2019, y con el trabajo realizado en los dos años anteriores, llevamos a cabo cursos de capacitación docente en el marco del ciclo ‘Educar en Contextos’, organizados por el Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitaria (FFyL-UBA). Estos cursos, abiertos y gratuitos, estaban destinados a la comunidad educativa del sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y en ellos dialogamos sobre los límites y alcances del proyecto iniciado en 2016.

El trabajo desarrollado en el transcurso de estos años nos permitió compartir las aulas, los recreos, los actos escolares y las salidas pedagógicas con les niñes que finalizaban su escolarización primaria y les jóvenes que comenzaban su escolarización secundaria. Asimismo, entrevistar a docentes, directives, supervisores y diferentes referentes locales vinculados a las cinco instituciones, y participar junto con elles en diferentes eventos escolares orientados a relacionar el último año de la escolarización primaria y el primer año de escolarización secundaria. A la par que intercambiar opiniones, respecto al trabajo realizado, con les docentes, profesores y directives del sur de la CABA que asistieron a los diferentes cursos que dictamos a lo largo de esos años. Articular estrategias de investigación, extensión y docencia, nos permitió tener una presencia cotidiana en las escuelas, registrar un conjunto de prácticas que, entre docentes, directives y estudiantes, despliegan al vincular ambos niveles educativos en el día a día de estas instituciones.

De este modo, a lo largo de nuestro trabajo, pudimos identificar cómo estas experiencias orientadas a relacionar ambos niveles educativos movilizan prácticas que conllevan problematizaciones diferenciales de la temporalidad por parte de les niñes, jóvenes y adultes. En el caso de les niñes que se encuentran en el último año de escolarización primaria, la relación entre el presente y el futuro se construye a partir de una continuidad con sus experiencias presentes, mientras que les adultes ponen el foco en la discontinuidad. Por su parte, en el caso de les jóvenes que están en el primer año de secundaria, la relación con el pasado también se ve como una continuidad de sus experiencias pasadas, mientras que la forma en que les adultes abordan su presente en el secundario es resaltando las diferencias y rupturas con su experiencia pasada.

Así, en las situaciones analizadas en el último año de escolarización primaria registramos, entre les niñes un permanente interés de éstes por indagar cómo los diferentes aspectos de su experiencia primaria tienen continuidad en la secundaria. En las diferentes actividades, en las que participamos, les niñes indagaban su futuro en la secundaria a partir de su vivencia presente en la primaria. A diferencia de éstes, entre les adultes a cargo de la escolarización primaria de les niñes hay una preocupación por visibilizar la discontinuidad entre las prácticas primarias y secundarias, proponiendo a les niñes actividades que les permitan experimentar un futuro, que se presenta disruptivo de su presente.

A su vez en las situaciones analizadas en el primer año de secundaria, les jóvenes que se encuentran en el 1° año, en coincidencia con el interés de les niñes de 7°, destacaban cómo las vivencias de su pasado en la primaria se construían en una línea de continuidad con su presente en la secundaria. En contraste les adultes, al igual que sus colegas en la primaria, destacaban la necesidad de tematizar con sus estudiantes los aspectos de discontinuidad entre ambos ciclos escolares; proponiendo a les jóvenes experimentar su presente en la secundaria como un episodio de ruptura con su pasado reciente.

Analizar en conjunto estas prácticas escolares orientadas a relacionar ambos niveles de escolarización, nos permite, identificar cómo estas experiencias en el presente, de un futuro para les niñes y un pasado para les jóvenes, son parte de una misma trama relacional. En la misma coadyuvan estrategias locales y procesos que se despliegan a nivel de la sociedad donde se disputan prácticas diferenciales de abordar la relación entre ambos niveles de escolarización.

Así, en las experiencias analizadas, les niñes y jóvenes vivencian el presente atendiendo a la continuidad de sus experiencias escolares para dar existencia a la pluralidad de futuros y pasados. Entre tanto, les adultes ciñen la experiencia escolar con un presente conceptualizado a partir de una sucesión de etapas definidas donde se tienden a visibilizar los aspectos de discontinuidad con el futuro y el pasado. Una temporalidad que resalta la discontinuidad por encima de la continuidad y que relaciona ambos niveles, a partir de una experiencia episódica de la escolarización que asigna un ‘deber ser’ a cada etapa de la vida.

Esta tensión entre dos universos posibles a partir de los cuales vivenciar la temporalidad, uno asociado a la continuidad expresado en la necesidad material de niñes y jóvenes de encontrar en sus experiencias presentes el futuro o pasado, y otro asociado a la preocupación adulta por resaltar la discontinuidad entre sus experiencias presentes y las pasadas o futuras. Una tensión que, a lo largo de nuestro trabajo, se nos ha presentado como un aspecto constitutivo de las prácticas escolares orientadas a relacionar ambos niveles de escolarización. Temporalidades que, al mismo tiempo que proponen una manera de experimentar el presente, postulan prácticas diferenciadas al vincular esas experiencias con el futuro y el pasado. Esta tensión en la producción de la temporalidad del presente en las prácticas escolares, orientadas a conectar ambos niveles de escolarización, nos llevó a problematizar este problema social como una experiencia de pasaje. Este análisis nos permite situar dichas experiencias de pasaje como hitos en la construcción de rutinas que estructuran la vivencia escolar en relación con el uso del tiempo, donde se manifiestan tensiones generacionales en torno a la temporalidad. Tensiones presentes en las trayectorias educativas de les niñes y jóvenes de sectores populares que asisten a las escuelas del sur de la CABA.

De este modo, durante el transcurso de estos cuatro años registramos, un conjunto de problemas cotidianos que les docentes, directives, familias, niñes y jóvenes del sur de la CABA vivencian al relacionar el último año de escolarización primaria y el primer año de escolarización secundaria como una disputa por el pasaje. Un problema social extensamente abordado en el campo de las Ciencias de la Educación (Terigi, 2016; Viñao, 2002; Braslavsky, 1999; Narodowski y Baquero, 1987, etc.).

En esta línea, abordar la relación entre los niveles educativos problematizando las prácticas que vinculan ambos niveles educativos como un pasaje nos ha permitido, por un lado, construir una problemática de indagación que recupera la tradición de las Ciencias Antropológicas, particularmente en el campo de la Antropología y la Educación (Neufeld, 1997; Achilli, 2000; Batallán, 2007; y Rockwell, 2009). Y por el otro, abordar la preocupación de les trabajadores educativos por comprender cómo les niñes y jóvenes de sectores populares viven sus trayectorias educativas en un entorno social desigual, marcado por políticas orientadas a asegurar el cumplimiento de la obligatoriedad escolar. En cada uno de los capítulos, analizamos las diferentes dimensiones que hemos elaborado al problematizar la relación entre el último año de escolarización primaria y el primer año de escolarización secundaria.

Así, en el primer capítulo “Nuestros talleres y la producción de conocimiento sobre el pasaje de la primaria a la secundaria” María Rosa Neufeld y Horacio Paoletta analizan los talleres como una “manera de hacer antropología”. En este análisis, se visibiliza el pasaje entre niveles escolares como un problema social específico en el que convergen diversos procesos–administrativos, territoriales, formativos, generacionales, entre otros–que generan relaciones de diferenciación, subalternización y discriminación que contribuyen a la reproducción de las distancias y desigualdades que se manifiestan a nivel de la sociedad toda.

Un problema social que, como examinan Cecilia Diez y María Paula Montesinos en el segundo capítulo “La articulación entre niveles educativos en contextos de obligatoriedad escolar y desigualdad social”, es necesario analizar en diálogo con la intencionalidad estatal de graduar los procesos educativos. Esta intencionalidad estatal es objeto de análisis por parte de las autoras, quienes revisan las diversas normativas relacionadas con la articulación entre niveles educativos establecidas por los Gobiernos Nacionales y por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Articulación entre niveles educativos que, como sostienen Victoria Gessaghi, Natalia Lozano, Josefina Yabor y Ana Eva Ziliani en el tercer capítulo, al problematizar como pasaje, nos permite visibilizar la compleja cartografía de prácticas y experiencias que los sujetos despliegan en el territorio que habitan. En “Territorios, escuelas y desigualdad” las autoras exploran cómo el pasaje se articula con los sentidos otorgados a lo barrial. A partir de reconstruir las transformaciones urbanas en el mapa de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, nos muestran cómo las relaciones escolares se ligan a las diversas espacialidades que les niñes y jóvenes de sectores populares experimentan a lo largo de sus trayectorias formativas.

Espacios escolares que Gabriela Cabral, Gonzalo del Valle y Javier García nos proponen conocer en el cuarto capítulo; “El pasaje de la escuela primaria a la secundaria. Entre el ‘trauma que supone el cambio’ y las modelaciones en el trabajo docente”. A partir de problematizar la trama escolar cotidiana, les autores examinan cómo en las prácticas que abordan el pasaje del nivel primario al secundario en la cotidianidad escolar está implícita una conceptualización de “cultura escolar”, entendida como algo homogéneo y cerrado, que invisibiliza la heterogeneidad de las trayectorias que los sujetos despliegan al relacionar ambos niveles educativos en las escuelas del sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En la misma línea, María Eugenia Gómez nos propone abordar en lo “lo barrial” y “el encierro” sentidos en torno a la educación en una escuela media del sur de la CABA y un centro penal y de privación de libertad; algunos de los sentidos heterogéneos que diferentes adultes construyen acerca de las experiencias educativas de les jóvenes con los que trabajan cotidianamente en contextos de profunda desigualdad social. La autora nos muestra cómo en los sentidos adultes, presentes en la escuela y el centro, adquiere una relevancia central la construcción de un afuera distinto que posibilite a les jóvenes una trayectoria que les garantice salir de sus entornos cotidianos. En ambos espacios de la vida social, aparece –de modos diversos– el mandato sociohistóricamente constituido de la inclusión social vehiculizado por la educación. El capítulo trata de mostrar los modos diversos y complejos en que la esperanza puesta en la educación es producida, reproducida y fuertemente tensionada por la realidad efectiva y brutalmente vivenciada a nivel cotidiano.

En el sexto capítulo, “Ser maestras en el sur de la Ciudad. La configuración socio-histórica de la experiencia docente”, Laura E. López se propone conocer los elementos que configuran la experiencia docente en general, y las condiciones específicas que permiten, la constitución de un proyecto colectivo de trabajo en la institución educativa analizada. La autora explora cómo los particulares modos de hacer y ser docente se construyen a partir de una trama situada que teje, entre un “deber ser” propio de la escuela y un “sentido vocacional” de trabajo, el acompañamiento a las trayectorias educativas de niñes y jóvenes de sectores populares en contextos atravesados por fuertes condiciones de desigualdad social.

En el séptimo capítulo, titulado “Entramando conocimientos en el pasaje de la escolarización primaria a la secundaria”, Maximiliano Rúa, Fernando Juanolo, Vanesa Vassallo y Marina Montaña exploran los conocimientos que niñes, jóvenes y adultes despliegan en las aulas al abordar el pasaje de la escolarización primaria a la secundaria en el sur de la CABA. Les autores sostienen que los conocimientos asociados al pasaje se producen en tramas de relaciones situadas que movilizan valoraciones diferenciales del mundo social compartido. A partir de esto, argumentan que la experiencia de pasaje se construye a partir de las intersecciones que los sujetos vivencian entre los conocimientos tradicionalmente asociados a la escolarización, como lengua y matemática, y aquellos que implican aprender a transitar la cotidianeidad en las escuelas del sur de la CABA.

Finalmente, en las “Las experiencias del pasaje entre la primaria y la secundaria. Algunos aportes desde las ciencias antropológicas”, María Mercedes Hirsch repasa algunas discusiones teóricas dadas por las ciencias antropológicas, al conceptualizar las experiencias de pasaje. La autora aborda diferentes enfoques que permiten problematizar cómo niñes y jóvenes aprenden a ser parte de la sociedad en la que viven y cómo se relacionan en ellas con sus miembros adultes. Luego presenta algunas discusiones en torno al concepto de experiencia que permiten conceptualizar el pasaje como parte de las experiencias que les sujetes viven en su vida cotidiana.

En nuestros registros, el pasaje está lejos de ser una abstracción conceptual con atributos particulares; por el contrario, expresa la compleja trama de relaciones cotidianas, sociales e históricamente situadas que docentes, directives, familias, niñes y jóvenes despliegan al relacionar los procesos de escolarización primaria y secundaria en el sur de la CABA.

Un problema social que todes afrontamos al vincularnos con el sistema educativo, pero que adquiere textura al problematizarse los entramados locales que le otorgan materialidad. El pasaje se nutre, por una parte, de la preocupación de directives y docentes por garantizarles a les estudiantes las posibilidades de “permanecer” o “salir” del barrio; y por ofrecer la oportunidad de “conocer” otros espacios geográficos y simbólicos. Y por otra parte, también se compone de la preocupación de niñes y jóvenes por la “rapidez para copiar el pizarrón”, la “capacidad de leer la mente del profesor para saber las respuestas”, o la de “saber cómo va a ser el recreo” o “cómo hay que ir vestido”.

Una compleja trama compuesta por una multiplicidad de prácticas e intereses heterogéneos que cohabitan, entrando, a veces, en disputas y contradicción, pero que configura las trayectorias educativas de niñes y jóvenes de sectores populares en el sur de la CABA. En tanto que, como sostiene Mercedes Hirsch en este mismo libro, las “experiencias no nos hablan sólo de las formas típicas y obligatorias de la conducta en una sociedad sino también de los sentimientos comunes que surgen a partir de situaciones recurrentes en las que se ven involucrados” (p. 242).

Esperamos contribuir a visibilizar las diferentes dimensiones que conforman el problema social analizado y cómo este puede ser problematizado a partir de recuperar las múltiples experiencias que lo configuran. No nos cansaremos de sostener una práctica antropológica que, en su ontología constitutiva, se propone un hacer con otres; una producción de lo común, en tiempos en los cuales el hacer común (Rúa, 2024) es intensamente cuestionado. Finalmente, deseamos haber asumido la responsabilidad política de expresar aquello que otres no pueden enunciar, y visibilizar el compromiso que les trabajadores de la educación realizan día a día, un hacer que respetamos y admiramos, sin el cual nuestro trabajo no sería posible, y al cual está dedicada la presente obra.

Bibliografía

Bourdieu, P. y Wacquant, l. (1995). Respuestas. Por una Antropología reflexiva. México: Editorial Grijalbo.

Fabian, J. (1983). Time and other: how anthropology makes it’s object. New York: Columbia University Press.

Kropff, L. (2010). “Apuntes conceptuales para una antropología de la edad”. Avá Revista de Antropología, 16, 171-183.

Mannheim, K. (1993 [1928]). “El problema de las generaciones”. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 62, 193-242.

Padawer, A. (2010). “Tiempo de estudiar, tiempo de trabajar: la conceptualización de la infancia y la participación de los niños en la vida productiva como experiencia formativa”. Revista Horizontes Antropológicos, 34, 349-375.

Padawer, A. (2015). “Temporal dimensions of childhood, youth, and adolescence experiences: A conceptual discusión”. Global Studies of Childhood. Downloaded, 1-14.

Petz, I. (2018). “La extensión universitaria como pilar de la integralidad. Reflexiones a partir de experiencias en marcha en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA”. Ponencia presentada en VI Jornadas Nacionales y IV Latinoamericanas de Investigadores/as en Formación en Educación. Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Buenos Aires.

Rúa, M. (2024). “Aprendiendo lo ‘común’. El hacer común como dominio de conocimiento”. Revista de la Escuela de Antropología, 35, 2-33.


  1. Proyecto UBACyT: Prácticas cotidianas y políticas socioeducativas: nuevas configuraciones y “usos” de la diversidad en contextos de desigualdad. Dirigido por María Rosa Neufeld. Sección de Antropología Social, Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Período: 2014-2017 y Proyecto UBACyT: Nuevas configuraciones y usos de la diversidad en contextos de desigualdad: trayectorias y experiencias educativas en el marco de las políticas de obligatoriedad escolar. Dirigido por María Rosa Neufeld y Maximiliano Rúa. Sección de Antropología Social, Instituto de Ciencias Antropológicas, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. 2018-2021
  2. Proyecto UBANEX de la FFyL-CIDAC; Experiencias escolares, prácticas cotidianas y trayectorias educativas de niños y jóvenes en el sur de la CABA. El “pasaje” de la escolarización primaria a la secundaria. Dirigido por Maximiliano Rúa Periodo 2019-21 y Proyecto UBANEX de la FFyL-CIDAC; “Experiencias formativas, prácticas cotidianas y trayectorias de vida de niños, jóvenes y adultos en el sur de la CABA. Aporte audiovisual al Centro de Documentación ‘Mariposas Mirabal’ del CIDA”. Dirigido por Maximiliano Rúa. Periodo 2017-19.
  3. Nos referimos a los Seminarios de Grado del Departamento de Ciencias Antropológicas: Problemáticas socioeducativas en el marco de la investigación y la extensión: aportes del enfoque socio-antropológico a las prácticas territorializadas, dictado por Javier García y María Mercedes Hirsch en 2016, y Prácticas socioeducativas territorializadas: cotidianidad escolar y experiencias formativas en contextos de diversidad y desigualdad en el sur de la ciudad de Buenos Aires, dictado por María Mercedes Hirsch y Victoria Gessaghi en 2017.


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