María Pilar Pereyra
El ejercicio pleno de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos resulta fundamental para el desarrollo saludable de cualquier sujeto/a. Si bien la salud sexual y salud reproductiva es fundamental para varones y mujeres, la capacidad de gestar de las mujeres las expone a riesgos y deja en evidencia la fuerte opresión que sufren debido al sistema de poder patriarcal.
En los últimos años, tanto a nivel internacional como en nuestro país, se han puesto en marcha diferentes convenciones y leyes que promueven la igualdad entre varones y mujeres en el ejercicio de los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos. Sin embargo, a pesar del avance en la legislación, los obstáculos en el pleno ejercicio de estos derechos siguen costando vidas de mujeres. Según un informe de UNICEF (2017) una de cada cinco muertes de mujeres gestantes es producida por abortos realizados bajo condiciones inseguras. La clandestinidad deja a las mujeres de los sectores populares doblemente expuestas, ya que no solo se someten a prácticas riesgosas sino que intentan evitar la hospitalización cuando surgen complicaciones por temor a las denuncias de las que pueden ser víctimas (Trabilsi, 2016).
En este contexto de vulneración, el rol de los equipos de salud se vuelve crucial ya que al momento de brindar abordajes en los que se promueve la toma de decisiones de manera autónoma e informada de los derechos de los cuales son titulares, fomentan el ejercicio de una ciudadanía plena de las mujeres.
La socióloga Susana Checa (2012) sostiene que gran parte de las dificultades que se le presentan a una mujer que decide interrumpir un embarazo se deben al rol de los/as prestadores de salud que impiden la realización de un procedimiento seguro libre de riesgos. Por otro lado, Marcone y De Palo (2012) sostienen que los espacios de las consejerías integrales en salud sexual y salud reproductiva son espacios donde se promueven la toma de decisiones de manera consciente, autónoma e informada. Siguiendo esta línea, Daniela Dosso (2013) resalta que estos espacios inauguran dos posibilidades frente a un embarazo involuntario, la posibilidad de continuar o de interrumpir la gesta de manera segura, desclandestinizándolo y reduciendo el padecimiento tanto físico y psíquico que ocasionan las condiciones de ilegalidad.
En el 2016 en una investigación llevada a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Zaldúa, Pawlowicz, Longo y Moschella, 2016) se abordan los obstáculos que encuentran las mujeres al momento del ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos, destacando los obstáculos institucionales que se plasman en la presencia de objetores de conciencia y los obstáculos simbólicos, que se manifiestan en el poco conocimiento que tienen las mujeres sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
Tomando en consideración los desarrollos del campo de la salud colectiva y la perspectiva de género podemos decir que los roles diferenciados en los que se constituyen las subjetividades de varones y mujeres determinan modos de vivir, de enfermar y de transitar por los servicios de salud (Tajer, Lo Russo, Fontenla, Gaba y Reíd, 2009). Las mujeres quedan igualadas a la figura de madre, y es a partir de esta igualación semántica (Rosenberg, 1997) desde donde se aborda la salud de las mujeres.
Con la declaración de Alma Ata (Organización Panamericana de la Salud / OMS, 1978), la relación paternalista que se generaba entre los/as profesionales y los/as usuarios/as de los servicios de salud debe dejar lugar al principio de autonomía, donde se considera a los/as usuarios/as de los servicios de salud con el derecho a ejercer la libertad de elegir y decidir sobre su atención en forma consensuada con el equipo de salud (Espinosa, Menoret, Puchul, Selios y Witriw, 2009). Sin embargo, para las mujeres, el principio de autonomía tiene un límite claro: el propio cuerpo.
Para poder pensar en la posibilidad que tienen las mujeres de los sectores populares de ejercer sus derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos primero es necesario poder reconstruir cuál es el nivel de acceso a la salud que las mismas poseen.
La accesibilidad a los servicios de salud se encuentra atravesada por la producción sociohistórica de las masculinidades y feminidades, y con ella las creencias en relación al cuidado del cuerpo y los roles que cada género debería cumplir (Zaldúa, Pawlowicz, Longo, Sopransi y Lenta, 2016). Para muchas mujeres el acceso a los servicios de salud viene de la mano de la maternidad; el binomio materno-infantil deja de lado la posibilidad de pensar la salud de las mujeres por fuera del rol reproductor. Sin embargo, las/os profesionales entrevistadas/os encontraron en este modo de acceso a los servicios de salud la posibilidad de abordar la salud de las mujeres de manera integral, pudiendo desplegar intervenciones que tengan como objetivo la promoción y protección de los derechos de esas mujeres. De esta manera se busca romper con los abordajes tradicionales, propios del modelo médico hegemónico, brindando un espacio de consejería en el que se habilita la escucha, la reflexión conjunta y la toma de decisiones de manera autónoma e informada.
Al momento de realizar este tipo de abordajes, los equipos de salud se encuentran frente a múltiples obstáculos, tanto materiales (falta de insumos, de personal, etc.) como ideológicos de parte de otros/as profesionales. Todas/os las/os entrevistadas/os coinciden en que han encontrado en la grupalidad y el trabajo en red un modo de allanar el camino frente a los obstáculos que enfrentan a diario, socializando recursos, información y estrategias de abordaje.
Según las/os profesionales entrevistados/as, la modalidad de abordar la temática tiene consecuencias directas en el ejercicio de la ciudadanía de las mujeres ya que no solo se las considera sujetas de derecho, sino que además se favorece el acceso a derechos mediante actos de salud que reivindican la toma de decisiones que respetan la autonomía y el deseo de las mujeres.
Este tipo de abordaje inaugura un nuevo modo de hacer en salud. Sin embargo, al día de hoy sigue dependiendo de la voluntad y compromiso de los equipos de salud que se encuentran ante el desafío de realizar abordajes integrales teniendo en cuenta los múltiples atravesamientos de los que son objeto las mujeres que concurren a estos espacios.
Bibliografía de referencia
Checa, S. (2012). Género y Sexualidad en América Latina. Sudamericana: Revista de Ciencias Sociales. 1, pp. 15-41. Recuperado de https://bit.ly/2PQGyGg.
Dosso, D. (2015). Consejería pre y post aborto. Efectos de la intervención en la salud integral de las mujeres atendidas en un Centro de Atención Primaria de la Salud de la provincia de Buenos Aires. Perspectivas bioéticas, 18(34), pp. 75-93. Recuperado de https://bit.ly/2PMW6Ll.
Espinosa, C., Menoret, V., Puchulu, M., Selios, M. y Witriw A., (2009). Bioética en la relación equipo de salud-paciente. Diaeta, 27(128), pp. 31-36.
Marcone, M. y De Palo, V. (2012). El abordaje de la problemática del aborto por parte de un equipo interdisciplinario de un Centro de Salud. Margen. Revista de trabajo social, 66, pp. 1-6.
Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (1978). Declaración de Alma Ata. Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud.
Rosenberg, M. (1997). Las mujeres como sujetos… De las elecciones reproductivas, las condiciones de las mismas y los derechos que garantizan la libertad para tomarlas. En Checa, S. (Ed.) Nuestros cuerpos, nuestras vidas: Propuesta para la promoción de los derechos sexuales y reproductivos (pp. 53-64). Buenos Aires, Argentina: Foro por los derechos reproductivos.
Tajer, D., Lo Russo, A., Fontenla, M., Gaba, M. y Reid, G. (2009). Ruta Crítica de la Salud de las Mujeres. Integralidad y equidad de Género en las prácticas de Salud de las Mujeres en la Ciudad de Buenos Aires 3da parte. XVI Anuario de Investigaciones, Tomo I. pp. 349-353. Buenos Aires, Argentina: Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.
Tribilsi, L. (2016). Activismo religioso y acceso a derechos sexuales y reproductivos en sectores populares. IX Jornadas de Sociología de la UNLP, 5 al 7 de diciembre, Ensenada, Argentina. En Memoria Académica. Recuperado de https://bit.ly/2PMW8CX.
UNICEF (2017). Salud materno infanto juvenil. Buenos Aires, Argentina: UNICEF.
Zaldúa, G. Pawlowicz, M.P., Longo, R. y Moschella, R. (2016). Derechos sexuales y reproductivos de las mujeres de la CABA. Obstáculos y Resistencias. En Zaldúa, G. (Ed.) Intervenciones en psicología social comunitaria: territorios, actores y políticas sociales. pp. 103-126. Buenos Aires, Argentina: Teseo.
Zaldúa, G., Pawlowicz, M., Longo, R., Sopransi, M., Lenta, M. (2016). Vulneración de derechos y alternativas de exigibilidad en salud comunitaria. En Zaldúa, G. (Ed.) Intervenciones en psicología social comunitaria: territorios, actores y políticas sociales. pp. 55-85. Buenos Aires, Argentina: Teseo.
- Resumen de la tesis de Licenciatura en Psicología de la Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires. Tutora de tesis: Roxana Longo. Año de defensa: 2018.↵






