Todo trabajo de investigación y escritura, pero también toda producción, es colectiva y para comprender cómo se ha compuesto resulta importante agradecer y nombrar. Es por esto que quisiera mencionar aquí a quienes formaron parte de la trama que sostiene y acompaña este trabajo de tesis.
Primero a quienes son protagonistas de las trayectorias que dan cuerpo a esta investigación, por abrir sus historias, recorridos y permitirme entrar en sus vidas para narrarlas juntxs. Gracias a Beti y a Joaquín, a Feliciano y a Mercedes, a Alicia, a Delia y a Joan.
En segundo lugar, al Grupo de Trabajo CLACSO “Economías populares: mapeo teórico y práctico” con quienes desde hace ya más de seis años construimos las discusiones e intercambios que fueron dando materia a esta investigación.
Quiero agradecer especialmente el acompañamiento profesional y también afectivo de mi directora Verónica Gago, por su generosidad y guía a lo largo de todo este trabajo. Dentro del grupo también quiero hacer mención de quienes fueron cómplices cercanos de debates y construcciones de ideas: Alioscia Castronovo, Ana María Morales Troya, Marta Bernal, Víctor Miguel Castillo y Santiago Azzati; con ellxs he tenido el placer y el gusto de compartir reuniones, clases, encuentros donde mis ideas fueron tomando forma. Al querido C.A., gracias por la magia, la mística y el delirio que nos comanda e impulsa.
Están presentes aquí -y quiero hacerlo explícito y visible-, quienes son mi familia elegida. Acompañando desde el afecto y también desde el pensamiento y el trabajo crítico cada uno de mis pasos y proyectos. Son sostén y colaboraron de distintas maneras a la finalización de este trabajo. A mi mamá, Adriana y a mi hermana Paula por seguirme de cerca, alentarme y leerme. A mi amiga-hermana de corazón Laura Correa, a mi amigo-hermano Javier Díaz Arenas, a mi amiga-hermana Mercedes Mansilla; con quienes elijo compartir la vida siempre. A un artista impresionante que me honra con su trabajo como parte esta investigación (pata visual y en un futuro audiovisual de “Trayectorias Trajinantes”), la Paly: María Paula Ruiz Díaz. A mis queridas amigas flotantes con las que acompaso desde el cotidiano la vida, el trabajo y también las militancias en nuestros Ríos Feministas: Sheila, Berenice, Angelina, Diana, Sofía, Lucía y Victoria. Menciono aparte a mi querida Soledad Ferrería porque compartimos la gestión en el Ministerio del Entusiasmo y es la que ha impulsado los proyectos más motivantes, desafiantes y poderosos en el último tiempo. Un abrazo especial para mi querida cómplice filósofa hereje Florencia Ordoqui, amiga-hermana que el estudio y la pasión por la filosofía me han hecho conocer. Y a una persona que estuvo desde el inicio impulsando la motivación que dio arranque a este trabajo. A quien estimuló desde los Andes Sur el interés primordial de esta investigación: Pamela Valdés Cuba, querida “Pócima”, ella me mostró la fiesta andina y abrió para mí su maravilla. Finalmente, y no por eso menos importante, deseo nombrar a quienes constituyen mi familia en el cotidiano: Dali, Rober, Seba, Celi, Ludmi, Gabi, Naza, César, Alma, Marta y Silvina; queridxs estudiantes y poderosas madres de la Escuela Nº 3, Tercera Sección de Islas Victoria, Entre Ríos; que me han cobijado cuidando y brindando afecto y contención cotidiana. Todo lo que necesitaba para finalizar este trabajo. Desde el corazón, en el centro de nuestras islas victorienses, gracias por sostenerme, impulsar y aguantar los trapos.
No está de más, sobre todo en estos tiempos, subrayar y resaltar que nada de todo lo que esta investigación supone, hubiera sido posible sin el espacio que nos brinda a todos, todes y todas la ciencia y la educación pública. Gracias a la escuela pública, a la universidad pública y al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, por constituirme en quien hoy soy en calidad de investigadora, docente-estudiante y persona.







