Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Palabras preliminares
o el despertar de la idea

Gabriela D’Odorico

Las preguntas acerca de qué es la realidad, lo ficticio, la objetividad o la verdad parecían dormir plácidamente. Desdeñadas por su abstracción metafísica, descansaron mucho tiempo al resguardo del calor de las discusiones políticas, sociales, económicas o culturales. Con el nuevo siglo, el estruendo de la revolución tecnológica digital las sacó de su largo letargo. ¿Qué es lo real del mundo tecnológico que habitamos? ¿Cómo distinguir la verdad o la ficción en aquello que encontramos disponible en las pantallas? ¿De qué manera la tecnología modifica la vida biológica, los cuerpos orgánicos, nuestra sensibilidad, nuestros pensamientos y pasiones? ¿Habrá algún desarrollo adaptativo de nuestra especie al compás de los cambios en el entorno técnico? ¿Qué significaría para nuestras vidas que los objetos tecnológicos se vuelvan autoconscientes? Todavía con la modorra de la larga siesta pueblerina, estas preguntas se desperezan en medio de una ciudad agitada y poblada de enigmáticos objetos desconocidos. El mundo se transformó durante el sueño. Lo que llamamos “realidad” empezó a cobrar una apariencia extraña, a la vez seductora y siniestra. Las viejas preguntas metafísicas se llenaron de nuevos significados. Y ahora se vuelven sobre sí mismas, dejando todavía abandonadas en la oscuridad del sueño las razones que las trajeron de vuelta a nuestras vidas.

El camino de perfección, de simplicidad y de velocidad trazado por la tecnología digital parece evaporar progresivamente lo real mientras se acelera el progreso soñado por occidente. Es un sueño que se realiza, día a día, en un recorrido de abstracción que volatiliza nuestro entorno material, pero sin desmaterializar el sufrimiento vital. Las paradojas de la digitalización son complejas pero potentes. Una enorme proliferación de mercancías, de modos de trabajo y de prácticas sociales empiezan a pasar sistemáticamente a la “modalidad virtual” sin darle un minuto de descanso al cuerpo. En ese orden virtual, el cuerpo va siendo desplazado, pero también aguarda soterrado que la tecnología lo perfeccione, lo rediseñe y lo expanda. En nuevas adaptaciones tecnológicas nuestro cuerpo se vuelve visible, cada tanto, sin poder evitar el costo de un alto sufrimiento físico y psíquico. Su materialidad sigue sosteniendo las exigencias y la velocidad de la producción capitalista.

La realidad se nos presenta determinante. La coacción para la producción de bienes y el ritmo acelerado del consumo aumentan, al punto de permitirnos imaginar un escenario tecnológico borgiano. Tal vez habitemos dentro de una ficción tecnológica, o seamos el personaje de un sueño de las máquinas o, incluso, vivamos como los entusiastas competidores de un juego de realidad virtual. El poder de nuestra imaginación produce fantasías desenfrenadas, tan inquietantes como las que aparecen en la literatura o el cine de ficción actual. Esos productos de la cultura no dejan de plantearnos viejas preguntas metafísicas en relación con la tecnología. A la vez, esos contenidos literarios y audiovisuales, cada vez más, son el producto de máquinas que aprenden a mejorar su performance. Las máquinas despliegan y ponen a disposición, en nuestras pantallas, un sinnúmero de mundos futuros en los que siempre son protagonistas. Entonces, ¿quién está soñando en la literatura de ficción, en el cine y en las series de las grandes plataformas, pobladas de experiencias con inteligencia artificial? ¿Puede la tecnología soñarnos de un modo unidireccional y diseñar una sensibilidad adaptativa para un destino técnico futuro? El sueño de lo real también incluye sus propias pesadillas. Estas preguntas que deslizamos son solo algunos de los torpes rodeos para tratar de cercar un problema estructural, que no tiene respuesta de antemano y del que no tenemos una cabal comprensión.

Apostar a la escritura, redefinir las preguntas sobre la realidad, rodear los objetos a través de lecturas de diverso origen, creemos que es lo que nos acerca a asumir la complejidad de nuestro presente. No hay disciplina específica que pueda abordar por sí sola estas preocupaciones. Por eso, nuestros escritos hacen confluir saberes provenientes de las distintas formaciones de los autores. Así aparecen puestas en diálogo la filosofía, la sociología, el arte, la política o la comunicación, todas ellas esforzándose por generar un saber que se desvíe y se des-señalice de las líneas demarcadas por tradiciones disciplinares anquilosadas. Asumir un pensamiento que recupere la dimensión crítica y se sume a las actuales discusiones que se plantean alrededor de la realidad es uno de nuestros objetivos.

De la mano de la vulgarización del término “realidad virtual”, aparecieron producciones teóricas que desempolvaron de la historia la referencia al realismo y algunas nociones asociadas. Esa perspectiva filosófica olvidada resurge en diversas declinaciones sumamente heterogéneas para hablar de nuestra relación epocal con los objetos del mundo. Así, realismo especulativo, nuevo realismo, realismo capitalista, ficción especulativa o realismo mimético son denominaciones que empezaron a poblar nuestro escenario teórico y en el que se inserta nuestra escritura. Una escritura que tiene la precariedad del pensamiento en construcción y la urgencia por elucidar procesos que aumentan nuestra subordinación y automatización.

Son tres las preguntas importantes que articulan este libro. En primer lugar, si el auge de un nuevo pensamiento realista, que reflexiona sobre nuestra relación con los objetos materiales, con la naturaleza y con las ideas, es un pensamiento político. Con ese interrogante queremos examinar el modo en que la política piensa lo real. En segundo lugar, nos preguntamos por los acercamientos y rodeos que vienen haciendo el arte y la ficción literaria para abordar los nuevos objetos de la realidad tecnológica. Nos preguntamos cómo el arte está pensando lo real. En tercer lugar, nos inquieta indagar de qué modo los cuerpos expandidos por la tecnología, conminados al goce del consumo, explotados y sufrientes, hablan y piensan sobre lo real. Los capítulos de este libro, agrupados alrededor de esas preguntas, proponen diferentes acercamientos del orden de la escritura, de la teoría y de la praxis estético-política.

Los autores somos docentes, investigadores y estudiantes universitarios apasionados por leer e intercambiar juntos cuestiones filosóficas. Los escritos son el resultado de estudiar y discutir en reuniones abiertas y con otros investigadores una buena parte de la bibliografía utilizada en nuestros trabajos. Exponemos en estos capítulos una experiencia de aprendizaje y de escritura en la que trabajamos sobre nuestros errores en el intercambio permanente. Tenemos la seguridad de que esa interacción nos hizo mejores porque nuestras preguntas son siempre un punto de partida, una invitación a ampliar nuestros horizontes de pensamiento, de inventar nuevas posibilidades. Entendemos que un nuevo libro se ubica también en ese lugar.

Son varios los investigadores y docentes que no tienen en esta compilación un texto firmado, sin embargo, podemos decir que en el diálogo permanente en nuestros espacios escribieron con nosotros este libro. Sus palabras estuvieron presentes durante todo el proceso de escritura. Sus aportes fueron de gran importancia en los encuentros abiertos a la comunidad que organiza nuestro grupo de estudio “Biopoder, tecnociencia y subjetividad”. Es el caso de Ignacio Maciel, un integrante que sostuvo con entusiasmo todos estos años de lectura y escritura conjunta y con el que varios de nuestros capítulos dialogan. Los valiosos aportes de María Alicia Gutiérrez, quien forma parte de nuestros espacios de pensamiento desde hace varios años con su pasión intacta, animaron buena parte de los textos. Cynthia Pinski, Ana Logiudice y Nicolás Varela son interlocutores valorados y queridos para el día a día de nuestros lazos para el pensamiento colectivo.

El Instituto de Investigaciones “Gino Germani” es nuestro lugar de trabajo, sus aulas son el lugar físico y académico donde nos damos cita para continuar nuestra tarea. Hoy, como resultado del Proyecto de Investigación subsidiado por la Universidad de Buenos Aires, UBACyT (cód. 20020190200149BA) “La vida biológica en la generación de biovalor. Procesos de subjetivación política en el gobierno tecnocientífico de ‘lo vivo’”, pudimos compilar nuestros avances en esta publicación.

   

Septiembre de 2023



Deja un comentario