Celia Galvalisi
1. ¿Por qué y para qué escribir una ponencia?
Generalmente, la escritura de una ponencia se inicia en el interés del autor por participar en algún encuentro científico para compartir o dar a conocer a sus colegas o pares sus propios desarrollos. Por lo tanto, su finalidad puede ser tanto compartir un conocimiento como generar reflexiones o discusiones sobre temas centrales para el grupo de especialistas.
La ponencia es la manifestación del discurso científico, en cuanto se genera para un espacio en el que se comparten conocimientos, intereses, objetivos, metodologías y un léxico común.
Pero el proceso que comienza con la escritura trae tras de sí mucho tiempo de trabajo previo, investigaciones realizadas, lecturas, encuentros científicos, libros o artículos ya publicados, entre muchas otras actividades que el autor desarrolló para estar ahora en condiciones de escribir una ponencia sobre una temática particular. Y podríamos decir que podría culminar cuando se concreta el acto comunicativo, es decir, en el momento en que el autor/ponente expone su ponencia al receptor/oyente, en este caso, la comunidad de pares.
Sin embargo, cabe señalar que allí termina uno de los momentos comunicativos a los fines del encuentro porque generalmente, con posterioridad al encuentro, los autores se conectan, se acercan a intercambiar ideas, resultados, se citan, y todo ello hace que los conocimientos se distribuyan. En fin, presentar una ponencia es difundir un conocimiento, hacerlo dinámico, hacerlo circular y progresar.
Por otra parte, también podríamos analizar la función de la ponencia desde el punto de vista de quien escucha, puesto que también el oyente busca por medio de su participación mantenerse informado sobre las temáticas, progresos, discusiones actuales y prácticas discursivas propias de su comunidad de pares.
Entonces, el origen de una ponencia está ligado indefectiblemente al interés en comunicar un conocimiento ya producido a pares de una misma comunidad disciplinar, para generar reflexiones, discusiones, mostrar avances y poner a disposición temas centrales del campo. Por tanto, hay un trabajo previo de investigaciones, prácticas, lecturas, informes y otras presentaciones que generan los insumos para producir la ponencia.
Generalmente, la realización de una ponencia deviene de la convocatoria que se realiza desde la organización de un congreso, jornada, encuentro, coloquio, etc. Por tanto, la ponencia es un género textual escrito cuyo propósito es la realización de un acto comunicativo que se lleva a cabo en reuniones de especialistas. En el contexto académico, la ponencia juega un papel fundamental en los siguientes aspectos:
- Difusión del conocimiento: permite dar a conocer los resultados de investigaciones en curso o concluidas a un público especializado, contribuyendo al avance de las diferentes disciplinas. Así mismo, muchos de los eventos realizan publicaciones, ya sea de los resúmenes –se denominan generalmente como “actas”– o de las ponencias abreviadas o de las ponencias completas –en estos casos se desarrollan los libros del evento–.
- Generación de debate: fomenta la discusión y el intercambio de ideas entre expertos, lo que enriquece la comprensión de los temas y abre nuevas líneas de investigación.
- Establecimiento de redes: facilita el contacto entre investigadores de diferentes instituciones, promoviendo la colaboración y el trabajo en equipo.
- Valoración académica: la presentación de ponencias en eventos reconocidos es un indicador de la actividad investigadora y puede contribuir a la evaluación del desempeño académico.
Los eventos que suelen permitir la presentación de ponencias son congresos, simposios, conferencias, jornadas, entre otros; y en su mayoría las ponencias atraviesan por un proceso de evaluación denominado “revisión por pares”.
2. ¿Qué es una ponencia? Tipos de ponencias
En este marco, la ponencia es un género de escritura científica que se conforma como una herramienta crucial en la comunicación y en la circulación del conocimiento.
La ponencia en sí es una manifestación del discurso científico en cuanto se genera en un espacio en el que se comparten intereses, objetivos, metodologías y un léxico en común.
Al mismo tiempo que se convierte en un acto comunicativo dinámico de circulación y progreso del conocimiento. Es un acto comunicativo en cuanto hay un autor o ponente que la escribe y expone, un destinatario que la escucha o lee y un marco o una situación comunicativa dada por el evento.
También podemos decir que la ponencia, tradicionalmente vista como un medio para comunicar resultados de investigación, también se revela como una poderosa herramienta pedagógica que promueve el aprendizaje activo y profundo. Al involucrarse en el proceso de elaboración y presentación de una ponencia, los estudiantes adquieren una serie de habilidades y conocimientos valiosos, tanto para la escritura como para la oralidad, entre otros procedimientos cognitivos.
Por otra parte, ¿todas las ponencias son iguales? Si bien generalmente comparten una estructura común, la extensión suele señalar algunas diferencias que afectan también al contenido. Por ejemplo, en el caso de lo que se denomina “ponencia completa”, la extensión suele ser más larga, abarcando entre 15 y 30 páginas (de 3000 a 10000 palabras como máximo), dependiendo del tema y del formato requeridos. La estructura incluye una introducción, el desarrollo del tema, las conclusiones y las referencias bibliográficas. Puede contener secciones detalladas que analicen el tema en profundidad. El contenido presenta un análisis exhaustivo del tema, incluyendo datos, teorías y referencias a investigaciones previas. Se espera que el autor aporte un enfoque original o una nueva perspectiva sobre el tema tratado. El objetivo es informar y persuadir a la audiencia sobre un tema específico, proporcionando un marco teórico y práctico que sustente las afirmaciones realizadas.
En cambio, en lo que se denomina “ponencia abreviada”, la extensión es más corta, típicamente entre 3 y 5 páginas (de 200 a 500 palabras aproximadamente). Se centra en los puntos más relevantes del tema. En la estructura, aunque también puede incluir introducción y conclusiones, la profundidad de análisis es menor. El contenido se enfoca en los aspectos más importantes y relevantes del tema, omitiendo detalles extensos y análisis profundos. Es común que se utilicen gráficos o tablas para resumir información. El objetivo es presentar una visión general del tema, captar el interés de la audiencia y fomentar la discusión, sin entrar en un análisis exhaustivo.
Ambos tipos de ponencias son importantes en el ámbito académico y profesional, y su elección depende del contexto y del público al que se dirigen.
3. ¿Cuáles son los momentos por los que se atraviesa en la elaboración de la ponencia?
3.1. La convocatoria
Los eventos científicos realizan convocatorias estableciendo condiciones de presentación para la participación. Algunos incorporan en un primer momento la solicitud de resúmenes, otros directamente el envío de ponencias cortas. El objetivo de esta primera instancia es conocer el número de participantes y la calidad de sus presentaciones, por lo que todas ellas atraviesan por el proceso de revisión por pares.
En la convocatoria se establecen los criterios de presentación, como cantidad de palabras, tipo de citación, elementos constitutivos del resumen, los cuales se explicitan en circulares. En general, la primera circular tiene como objetivo que los destinatarios se enteren del evento, se agende la fecha de evento, de inscripción, vean aranceles y fechas de envío de resúmenes.
Mientras que la segunda circular avanza con los resultados de aceptación o no de resúmenes, fechas de envíos de ponencias completas y algunos adelantos del programa de conferencistas.
Por último, la tercera o última circular sale días antes del evento porque incluye programa detallado con días, horarios y organización general para que cada conferencista o los participantes sepan cuándo y dónde exponen ellos y otros.
Veamos un ejemplo de convocatoria:

También a modo de ejemplo, se incorporan las circulares donde se expone el modo en que se establecen las normas de presentación de resúmenes de ponencias y ponencias.

3.2. Elaboración del resumen o abstract
El paso previo a la presentación de la ponencia en el marco de la reunión es la escritura y el envío de un resumen de ponencia, que en primera instancia está sujeto a la aprobación y aceptación por parte de los organizadores. La organización realiza esta evaluación a través de un comité de revisión, comité evaluador o comité científico armado para ese efecto. Una vez aceptado, el autor puede considerarse como miembro ponente dentro de la reunión de especialistas, de lo contrario su participación en calidad de ponente no podrá ser posible, sí bajo otras modalidades, como por ejemplo asistente.
El resumen de ponencia –también denominado abstract– es la síntesis de lo que el autor expondrá en forma completa en la reunión; por lo tanto, lo habitual es que se establezcan normas de presentación que hay que tener en cuenta en la elaboración tanto del resumen como de la ponencia misma.
Es importante señalar que el resumen de ponencia es también un tipo textual independiente de la ponencia, aunque se refiere a ella, y se dice independiente en cuanto debe demostrar su contenido, orden e ideas y valor por sí mismo, puesto que se presenta solo y previo a la entrega de la ponencia completa. El resumen expone sintéticamente la información que se desarrollará en la ponencia, y su valor es fundamental porque el comité evalúa la participación con base en él; habitualmente se presenta varios meses antes del evento, es evaluado, aceptado o desaprobado.
Una vez cumplida esta instancia, los organizadores comunican todos los resúmenes de ponencias aprobados y de ese modo se va conformando el programa de expositores y temas que se desarrollarán en el evento. Al mismo tiempo, compilan en lo que se denomina “actas” todas las ponencias aceptadas.
Finalmente, ya durante el evento, cada panel, mesa de trabajo o mesa de conferencias tiene un coordinador, que es quien presenta al ponente, otorga un tiempo para su exposición y un tiempo para preguntas. Este es el único momento en que el diálogo entre ponente y oyente se realiza cara a cara.
Posteriormente, días previos a la presentación oral o, en la mayoría de los casos, con posterioridad al evento, se solicita la ponencia completa a los fines de publicarlas, ya sea por medios digitales o en libros. A veces se solicitan ponencias completas y otras veces ponencias abreviadas.
Lo que diferencia a la una de la otra es principalmente la extensión, lo que deviene en variaciones en el nivel de profundidad. En resumen, la ponencia completa es más detallada y extensa, mientras que la abreviada es un resumen conciso que destaca los puntos clave.
3.3. Algunos procedimientos para elaborar una ponencia
La elaboración de un texto, cualquiera sea, requiere la puesta en marcha de procesos cognitivos que derivan en acciones tendientes a lograr una escritura acorde al género y, en este caso, acorde a la comunicación que se realizará: tipo de evento, marco general y destinatarios.
Es decir que el autor/ponente realizará una serie de procedimientos y toma de decisiones en torno a qué incluirá en la ponencia, cómo la organizará, cómo la comunicará, atendiendo al juego entre oralidad y escritura propias de la ponencia.
Habitualmente, el autor se vale de recursos léxicos como frases introductorias y frases de cierre para la introducción, uso de conectores de causalidad, de tiempo, de comparación para la presentación de resultados, entre otros tantos.
También en la presentación oral, se vale del uso de expresiones que demarquen si lo que cuenta son objetivos, resultados, conclusiones, futuras propuestas, etc.
La primera decisión es la elección del tema sobre el que versará la ponencia, y ello también lo delimita el espacio donde se presenta y el campo disciplinar y subdisciplinar, por lo que debe basarse en la relevancia y el interés de la audiencia objetivo. Es fundamental que el tema sea lo suficientemente específico para contribuir de manera significativa al campo de estudio, pero también debe ser accesible para los asistentes.
La segunda decisión es el contenido de la ponencia, que debe ser sólido y bien fundamentado. Esto implica conocimiento del campo, revisión de la literatura y manejo de la estructura del género. La revisión de la literatura para asegurarse de que la ponencia aporte nuevos conocimientos o perspectivas. Y conocer las secciones lógicas, como introducción, metodología, resultados, discusión y conclusión, ayuda a mantener la claridad y el enfoque durante la presentación.
Luego, podemos mencionar el proceso de escritura: planificación, redacción, revisión y edición y, en este marco, el uso del lenguaje científico con claridad, precisión y objetividad.
Por último, y ya en la instancia oral, el uso de apoyos visuales y la preparación de la presentación oral a través de técnicas de oratoria.
3.4. Evaluación de ponencias. ¿De qué modo va a ser evaluada mi ponencia?
Si bien no se pueden establecer criterios únicos de evaluación, habitualmente cada evento científico elabora a través de la comisión académica los criterios de revisión o de evaluación. A modo de ejemplo, podemos mencionar algunos que necesariamente no pueden estar ausentes:
- La pertinencia del tema de la ponencia dentro de las temáticas que son objeto del evento.
- La adecuación a los aspectos formales solicitados, por ejemplo, partes que integran el resumen de ponencia, cantidad de palabras del resumen y forma de citación y referenciación.
- La claridad conceptual y el adecuado manejo del lenguaje científico y académico.
- El conocimiento actualizado de autores y líneas teórico-metodológicas propias del tema y del campo.
- Aspectos ético-profesionales.
3.5. El momento de la presentación oral[2]
La capacidad para presentar de manera efectiva una ponencia científica es una habilidad vital para cualquier investigador, ya que no solo requiere la transmisión clara de datos, sino también la habilidad para captar y mantener el interés de la audiencia.
Los materiales visuales, como diapositivas, gráficos y tablas, deben ser claros y pertinentes. Deben apoyar el contenido verbal de la ponencia y no sobrecargar a la audiencia con información excesiva.
En cuanto a la presentación oral, será efectiva no solo por el desarrollo del contenido, sino también por las habilidades de comunicación del presentador. Esto incluye lo siguiente:
- Claridad en el habla: articular claramente y con un ritmo adecuado.
- Lenguaje corporal: utilizar gestos y expresiones faciales para enfatizar puntos clave y mantener el interés.
- Contacto visual: establecer contacto visual con la audiencia para crear una conexión y mantener su atención.
También es fundamental el manejo del tiempo asignado. Practicar con antelación y utilizar un cronómetro puede ayudar a mantener la presentación dentro del límite de tiempo.
Luego de la presentación, emerge el momento del diálogo y del intercambio de preguntas. Prepararse para la sesión de preguntas y respuestas es fundamental. Anticipar posibles preguntas y practicar respuestas puede ayudar a manejar esta parte de la presentación de manera efectiva.
Y, por último, el momento de evaluación posterior o retroalimentación, recoger y analizar la retroalimentación de los asistentes puede proporcionar información valiosa sobre la efectividad de la ponencia. Esta retroalimentación puede ser utilizada para mejorar futuras presentaciones.
Reflexionar sobre la propia actuación y evaluar lo que salió bien y lo que se puede mejorar es una parte importante del proceso de aprendizaje. Esta autoevaluación puede ayudar a perfeccionar las habilidades de presentación.
4. La estructura de una ponencia
Es habitual confundir ponencia con artículo de investigación o papers. Esto sucede porque generalmente los elementos que conforman la estructura de la ponencia suelen ser similares a los que componen el artículo científico o los papers.
Ocurre que habitualmente el nivel de profundidad en la presentación es diferente: mientras que en la ponencia es más general y escueto –pues hay una instancia oral de encuentro cara a cara–, en el artículo es más detallado y completo, puesto que el artículo de investigación se elabora para ser publicado en revistas científicas especializadas y la comunicación está mediada. En ambos casos se atraviesa una evaluación de pares, aunque, en el caso de las publicaciones, las exigencias suelen ser mayores.
También es importante señalar que, si bien las partes que se presentan a continuación son las que habitualmente se incorporan en las ponencias, ello puede variar de acuerdo con el criterio del ponente y el tipo de evento. También los eventos establecen el número de palabras que debe contener, ya sea el resumen o la ponencia completa o abreviada.
Partes | Elementos que la componen |
Introducción | Se debe proporcionar un contexto general del tema, exponer la pregunta de investigación y los objetivos del estudio. Es esencial captar la atención de la audiencia desde el principio y explicar la relevancia del estudio.
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Metodología | Se debe describir claramente los métodos y procedimientos utilizados en la investigación. Esto incluye el diseño del estudio, las técnicas de recolección de datos y los métodos de análisis. La transparencia en esta sección es crucial para la reproducibilidad y la evaluación crítica del estudio.
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Análisis de resultados
| Se presentan los hallazgos principales de la investigación. Los resultados deben ser claros y estar bien organizados, utilizando gráficos y tablas cuando sea necesario para facilitar la comprensión. |
Conclusiones | Resume los puntos clave de la ponencia, destacando la importancia de los hallazgos y sugiriendo aplicaciones prácticas o teóricas. Evaluación de los propios resultados, comparación con otros estudios, explicitación de hallazgos, propuestas para trabajos futuros. |
Discusión | La discusión interpreta los resultados en el contexto del marco teórico y los objetivos de la investigación. Se deben considerar las implicaciones de los hallazgos, las limitaciones del estudio y las posibles direcciones para investigaciones futuras. |
Bibliografía | Listado de la bibliografía utilizada, atendiendo a criterios académicos de citación y referenciación[3]. Cada evento establece las normas que utilizará. |
5. La ponencia como herramienta de aprendizaje
En resumen, la ponencia es una herramienta pedagógica versátil que puede enriquecer significativamente el proceso de enseñanza-aprendizaje. Al integrar las ponencias en las actividades académicas, los docentes pueden fomentar el desarrollo de habilidades tales como las siguientes:
- Investigación profunda: para elaborar una ponencia, los estudiantes deben sumergirse en la literatura científica, analizar información y sintetizar ideas de manera crítica. Este proceso fomenta la capacidad de investigación y el pensamiento crítico.
- Desarrollo de habilidades de comunicación: la redacción clara y concisa, así como la presentación oral efectiva, son habilidades esenciales que se desarrollan al preparar y presentar una ponencia. Los estudiantes aprenden a organizar sus ideas, a utilizar un lenguaje adecuado y a adaptar su discurso a diferentes audiencias.
- Pensamiento crítico: al analizar la información y construir argumentos sólidos, los estudiantes desarrollan su capacidad para evaluar la evidencia, identificar falacias y tomar decisiones informadas.
- Trabajo en equipo: en muchas ocasiones, las ponencias se elaboran en grupo, lo que permite a los estudiantes desarrollar habilidades de colaboración, negociación y resolución de conflictos.
- Autoconfianza: superar el desafío de presentar en público aumenta la autoestima y la confianza en las propias capacidades.
Los docentes pueden aprovechar las ponencias como una estrategia didáctica para
- evaluar el aprendizaje: las ponencias permiten evaluar no solo el conocimiento adquirido por los estudiantes, sino también sus habilidades de investigación, comunicación y pensamiento crítico;
- fomentar la creatividad: al elegir un tema y desarrollar una propuesta original, los estudiantes pueden demostrar su capacidad para pensar de manera innovadora;
- promover el aprendizaje autónomo: al asumir la responsabilidad de investigar, escribir y presentar, los estudiantes desarrollan habilidades de autogestión y aprendizaje autónomo;
- crear un ambiente de aprendizaje colaborativo: las ponencias grupales fomentan la interacción entre los estudiantes y la construcción de conocimiento compartido.
Podemos proponer una serie de recomendaciones para poner esta estrategia en marcha, por ejemplo:
- Selección del tema: es importante que el tema sea relevante y motivador para los estudiantes.
- Estructura y guía: los docentes deben proporcionar una estructura clara y ofrecer orientación a lo largo del proceso.
- Retroalimentación: la retroalimentación oportuna y constructiva es esencial para el aprendizaje de los estudiantes.
- Evaluación: la evaluación de las ponencias debe considerar tanto el contenido como la presentación.
6. Ejemplos de ponencias completas publicadas por los eventos
- Galvalisi, C. (2022). La concepción de ciencia en los textos escolares y de los docentes del área de ciencias sociales. En Graciela María Carbone, Jesús Rodríguez Rodríguez y otros (editores). Libros de texto y medios de enseñanza en los distintos niveles del sistema educativo. Presencias, ausencias, encuentros y desencuentros. Buenos Aires: Comité Organizador de la Conferencia Regional IARTEM para América Latina, 2022, vol. 2, pp. 165-176. En iartem.org/wp-content/uploads/2022/02/iartem_buenos_aires_2018_and_latin-america_vol2.pdf.
- Galvalisi, C. y Grasso, M. (2016). Enseñar a investigar, enseñar sobre investigación. En Actas (2016). Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Centro Interdisciplinario de Metodología de las Ciencias Sociales. En www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.8444/ev.8444.pdf.
Referencias bibliográficas
Duo de Brottier, O. (2007). La ponencia y el resumen de ponencia. En Cubo de Severino, L. Los textos de la ciencia. Principales clases del discurso académico-científico. Editorial Comunicarte. Córdoba. Argentina.
Sánchez Upegui, A. (2010). Pautas para diseñar ponencias o presentaciones académicas e investigativas. Revista virtual Universidad Católica del Norte, n.º 30, mayo-septiembre, 2010. Medellín, Colombia.
- Para elaborar este apartado, se consideraron los 30 años de experiencia como docente universitaria, conjuntamente con los fundamentos de la obra de Duo de Brottier, O. (2007). La ponencia y el resumen de ponencia. En Cubo de Severino, L. (2007). Los textos de la ciencia. Principales clases del discurso académico-científico. Editorial Comunicarte. Córdoba, Argentina.↵
- Para ampliar lecturas sobre esta parte, sugerimos consultar Sánchez Upegui, A. (2010). Pautas para diseñar ponencias o presentaciones académicas e investigativas. Revista virtual Universidad Católica del Norte, n.º 30, mayo-septiembre, 2010. Medellín, Colombia.↵
- Si bien cada evento define las normas a utilizar, en este material se propone el uso de las normas apa.↵






