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La búsqueda bibliográfica
con fines académicos[1]

Gustavo Gómez Rodríguez

El primer día de clases en la universidad, probablemente te sentiste abrumado por la cantidad de material que parecía necesario leer. Te encontraste con autores que nunca habías estudiado, con libros y otros recursos que no eran parte de tu experiencia en la escuela secundaria. Y, entonces, surgieron las preguntas inevitables: ¿de dónde obtengo la información?; ¿dónde puedo buscarla?; ¿cómo accedo a todo lo que necesito sin tener que comprarlo?

Desde ese primer día, profesores y otros profesionales comenzaron a orientarte sobre la existencia de la biblioteca y otros espacios en línea donde puedes acceder a los materiales necesarios para tu carrera. Sin embargo, lo que antes encontrabas físicamente en un estante de la biblioteca ahora se encuentra disperso en el vasto entorno digital. Esos recursos están ahí, pero debes aprender a buscarlos y, lo que es igualmente importante, a seleccionarlos adecuadamente.

La evolución de buscar un libro: de debajo de la cama a la biblioteca digital

Fuente: elaboración propia.

A medida que avanzás en tu carrera, los trabajos prácticos, las monografías, los ensayos, las reseñas y los proyectos empiezan a exigir que vos mismo te encargues de buscar la información necesaria. Es en ese momento cuando este proceso adquiere un nombre académico: la búsqueda bibliográfica.

En este material nos referimos a la búsqueda bibliográfica como el proceso de identificar, localizar y evaluar fuentes de información relevantes para un proyecto de investigación académica, proyecto de intervención, innovación, monografía u otro género de uso habitual en la educación superior[2]. En el contexto universitario, este proceso desempeña un papel fundamental en la producción de trabajos académicos de alta calidad.

Una de las tareas que requiere una búsqueda bibliográfica exhaustiva es la realización de proyectos de investigación, intervenciones y la escritura de monografías, entre otros trabajos similares. Y, por supuesto, está el más “temido” de todos: el trabajo final de grado, la tesis o la tesina.

En este material, principalmente queremos colaborar con esas instancias. Por lo que desarrollaremos a continuación algunos pasos esenciales en este proceso.

Una mujer con una camisa azul  El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Buscar información para una tesis es como hacer yoga extremo: empezás relajado, pero en poco tiempo estás estirando… ¡los límites de tu paciencia y tratando de no perder la cordura!
Fuente: elaboración propia.

1. ¿Qué pasos debo seguir para buscar bibliografía académica?

Si bien no hay “recetas” que seguir que siempre me lleven al logro correcto de la preparación, sí podemos sugerirte algunos momentos o pasos orientadores para ayudarte[3].

1.1. Definir el tema de investigación/intervención o tema a desarrollar

En primer lugar, es importante definir claramente el tema. Esto te permitirá enfocar tu búsqueda en fuentes que sean relevantes y específicas para tu área de estudio. Una definición precisa del tema es fundamental para no dispersarse en la búsqueda: si no sé qué voy a buscar, difícilmente podré saber que ya lo encontré.

Definir claramente el tema es un paso crítico cuando se busca información científica. Esta definición precisa es fundamental para garantizar que tu búsqueda de fuentes esté enfocada y dirigida hacia la adquisición de información relevante para tu estudio. Pero ¿cómo defino el tema para que me ayude en la búsqueda de información científica? Aquí hay algunas consideraciones clave relacionadas con este proceso:

  • Determinar el alcance del tema

Antes de iniciar tu búsqueda, debés comprender claramente el alcance de tu tema de investigación científica. Esto implica delimitar los límites de tu estudio, identificando cuáles son los aspectos específicos que deseás explorar. La definición precisa te ayudará a evitar investigaciones demasiado amplias o ambiguas que puedan dificultar la búsqueda de información relevante. Por ejemplo, si estás investigando el cambio climático, ¿te centrarás en sus efectos en la biodiversidad en una región específica o en las políticas de mitigación en un país concreto?

La búsqueda de información científica debe ser precisa para evitar luchar contra “20 millones” de fuentes o resultados de un buscador.

  • Desarrollar preguntas de investigación específicas

Las preguntas de investigación bien formuladas son esenciales para definir el tema de manera efectiva. Estas preguntas actúan como guías para tu búsqueda y te ayudan a identificar conceptos y palabras clave que debés utilizar al buscar información.

Si hago preguntas claras y precisas, obtendré respuestas claras y precisas. Si hago preguntas generales, recibiré respuestas generales.

Por ejemplo, si tu tema es la relación entre la exposición al plomo en la infancia y el desarrollo cognitivo, una pregunta de investigación podría ser “¿Cuál es el impacto de la exposición al plomo en la infancia en la función cognitiva en la edad adulta?”.

  • Identificar palabras y conceptos clave

Una vez que hayas formulado tus preguntas de investigación, es importante identificar palabras y conceptos clave relacionados con tu tema. Estos se utilizarán al buscar en bases de datos científicas y en motores de búsqueda en línea. Es fundamental que sean precisos y específicos, ya que te permitirán encontrar información científica relevante. La elección de palabras clave efectivas se basa en una comprensión sólida de tu tema y tus preguntas de investigación.

Una pregunta general te da una respuesta general, que no te sirve para la investigación que estás realizando. Pero de seguro te ayudará a definir qué palabras clave debés usar para encontrar la información deseada: ¿qué palabra clave usaré?, ¿“prisión”, “penal”, “penitenciaría”, “presidio”, “cárcel”, “correccional”? Cada una de ellas puede tener una connotación distinta per se, además de las influencias geográficas, culturales, teóricas, etc.

  • Refinar y ajustar tu definición y dirección

A medida que avances en tu investigación, es posible que debas refinar y ajustar tu definición del tema. Esto es normal y puede ocurrir a medida que adquieras un mejor entendimiento de la literatura existente y los hallazgos recopilados. Asegurate de que tu definición del tema siga siendo relevante y precisa a lo largo del proceso de investigación. Si descubrís nuevos enfoques o aspectos que requieren exploración, no dudes en adaptar tu definición en consecuencia.

Por eso, es muy importante la búsqueda de información científica “antes” –denominada “búsqueda de antecedentes”– de definir tu hipótesis o tus objetivos. Pero ¿eso no se contradice con lo anterior? No, ¿cómo has definido la tesis de tu investigación sin información previa?, ¿solo por instinto?, sabemos que no. Siempre “nos paramos a hombros de gigantes”, de otros que ya leyeron, estudiaron y produjeron. Esa búsqueda inicial te ayudará a saber en qué extensión del campo disciplinar estás trabajando.

1.2. Seleccionar las fuentes adecuadas

Las bibliotecas universitarias suelen ser una fuente rica de libros, revistas académicas y bases de datos en línea. Las bases de datos académicas, como Google Scholar (scholar.google.com), PubMed (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov), Scopus (www.scopus.com/home.uri) o JSTOR (www.jstor.org), son especialmente útiles para acceder a artículos académicos revisados por pares.

La selección de las fuentes adecuadas es un paso crucial en el proceso de búsqueda de información científica. A medida que avanzás en tu investigación académica, es fundamental elegir cuidadosamente las fuentes que mejor respaldan tus objetivos de investigación y contribuirán a la robustez de tus argumentos.

En este punto ya podemos hablar de una “fuente de información relevante y válida de ser citada en un trabajo académico”. Esta fuente es un documento o estudio que presenta las siguientes cualidades:

  • Tiene pertinencia, está directamente relacionada con el tema y objetivos de tu investigación.
  • Es de calidad, porque fue publicada en una revista revisada por pares o por una editorial académica respetada.
  • Tiene credibilidad, porque está escrita por una autora o un autor con credenciales y experiencia en el campo.
  • Es de actualidad, ya que ofrece información actualizada y relevante para el contexto actual del tema.
  • Tiene solidez, porque está basada en una metodología rigurosa y evidencia empírica sólida[4].

Estas características implican, directa o indirectamente, que hay fuentes que no pueden ser citadas en un trabajo de investigación. Aunque también están los “usos y costumbres” de la institución que evaluará tu trabajo, por ello me atrevo a decir que nunca cites las siguientes fuentes:

  • Blogs personales: los blogs personales generalmente no se consideran fuentes fiables para investigaciones científicas. Excepción: que sean escritos por expertos reconocidos en el campo y contengan información revisada y validada.
  • Wikipedia: aunque es una herramienta útil para obtener información general, Wikipedia no es una fuente primaria ni una fuente revisada por pares y, por lo tanto, no se debe citar en investigaciones científicas. Excepción: que sea objeto de la investigación[5].
  • Periódicos y revistas no académicas: artículos de opinión, noticias y reportajes en periódicos o revistas no académicas suelen carecer del rigor metodológico y la revisión por pares necesaria para ser considerados fuentes válidas en un trabajo científico. Solo pueden citarse si forman parte de tu objeto de estudio o fuente inicial de donde surgen los problemas por estudiar, pero no son fuentes de datos teóricos válidos.
  • Foros y redes sociales: comentarios y publicaciones en foros, Facebook, X (ex-Twitter), Instagram y otras redes sociales generalmente no son verificables ni revisados por pares, lo que los hace inadecuados para la inclusión en una bibliografía científica.
  • Documentos sin autoría clara: fuentes sin información clara sobre el autor o sin acreditación adecuada no son confiables, ya que no se puede evaluar la credibilidad y la experiencia de quien ha creado el contenido.
  • Publicaciones comerciales o de marketing: documentos creados con fines comerciales, como folletos de productos, páginas web corporativas o informes de marketing, suelen tener un sesgo y carecen de la objetividad requerida en la investigación científica.
  • Literatura gris sin respaldo académico: informes, tesis no publicadas, presentaciones de conferencias no revisadas por pares y otros documentos que no han pasado por un proceso formal de revisión académica pueden no ser apropiados, a menos que se evalúe y considere críticamente su calidad y relevancia.
  • Enciclopedias genéricas: al igual que Wikipedia, las enciclopedias generales no especializadas pueden proporcionar una buena visión general, pero no se consideran fuentes primarias o revisadas por expertos.
  • Opiniones y testimonios personales: a menos que formen parte de un estudio cualitativo estructurado, las opiniones y testimonios personales no proporcionan evidencia científica suficiente para ser citados en una investigación.

Excepción en todos los casos: que sean el objeto de investigación o parte de él. Está claro que, si el objeto de investigación es un blog personal de un político o de una periodista, debe citarse tanto el blog completo como las publicaciones estudiadas.

1.3. Otras pautas relacionadas con las fuentes

  • Tené en cuenta la relevancia y enfoque del estudio

Al seleccionar fuentes para tu investigación científica, es fundamental considerar la relevancia y el enfoque del estudio. Las fuentes deben estar directamente relacionadas con el tema y los objetivos de tu investigación. Asegurate de que las fuentes aborden cuestiones específicas que se alineen con tus preguntas de investigación. Por ejemplo, si estás investigando los efectos de una intervención médica en pacientes con una afección particular, elegí estudios que se centren en esa intervención y esa afección en lugar de fuentes más generales.

  • Debés evaluar la calidad de las fuentes

La calidad de las fuentes es esencial en la búsqueda de información científica. Priorizá fuentes de alta calidad, como revistas académicas revisadas por pares, libros publicados por editoriales académicas respetadas y estudios de investigación realizados por instituciones de renombre. La revisión por pares es un indicador importante de calidad, ya que garantiza que la investigación haya sido evaluada y validada por expertos en el campo antes de su publicación. Las fuentes de baja calidad o no revisadas por pares pueden no ser confiables ni adecuadas para sustentar tus argumentos científicos.

  • La información debe estar actualizada

En muchos campos científicos, la actualidad de la información es esencial. Asegurate de seleccionar fuentes que ofrezcan información actualizada. La investigación científica avanza constantemente, y los hallazgos más recientes suelen ser los más relevantes. Revisá la fecha de publicación de las fuentes y considerá cuán reciente debe ser la información para tu investigación. Por ejemplo, en campos como la medicina, la actualidad de los datos puede ser crítica para tomar decisiones informadas, ni hablar del campo de las tecnologías digitales aplicadas.

  • Lográ una variedad de perspectivas

Para obtener una comprensión completa de tu tema, buscá una variedad de perspectivas y enfoques en las fuentes que elijas. No te limites a un solo tipo de fuente o a un único autor o autora. La inclusión de diversas opiniones y resultados de investigación puede enriquecer tu trabajo y permitirte evaluar críticamente la consistencia de los hallazgos. Preguntate: ¿es posible que nadie haya escrito algo opuesto a mi hipótesis de investigación?

  • Debés poder acceder a las fuentes

Asegurate de que las fuentes que selecciones sean accesibles. Esto implica verificar si podés obtener acceso a las revistas académicas o bases de datos que albergan la información. Algunas fuentes pueden requerir suscripciones o acceso a través de instituciones académicas. Asegurate de tener los medios necesarios para acceder a las fuentes que necesitás.

Este punto es fundamental ya que quienes evalúen tu investigación o tu progreso harán clic en cada enlace que presentes: si no existe o no se puede acceder a él, restará credibilidad a lo que decís. Comprenderás que decir que accediste el mes anterior no te exime de la duda sobre la fuente.

  • Evaluá la reputación del autor

Al elegir fuentes, considerá la reputación del autor o autores. Investigadores reconocidos en el campo suelen producir trabajo de alta calidad. Investigá las credenciales y la experiencia del autor para asegurarte de que estás utilizando fuentes confiables. Aquí entra la discusión sobre ciencia central y ciencia de la periferia.

Si tu investigación requiere el uso de publicaciones de autoras o autores de la periferia, debés asegurarte de que sus argumentos no sean fáciles de desmontar. Implica un trabajo extra, pero puede que tu trabajo se centre en ello o dependa de ello.

1.4. El uso de las palabras clave es esencial

Debés desarrollar una lista de términos relacionados con tu tema de investigación y utilizarlos al buscar en las bases de datos. Estas palabras clave te ayudarán a refinar tus resultados y encontrar información relevante de manera más eficiente.

El uso de palabras clave desempeña un papel crítico en la búsqueda de información científica, ya que actúa como un puente entre tu pregunta de investigación y las fuentes disponibles.

Debés prestar especial atención a los idiomas al definir o utilizar estas palabras clave. Es comprensible que la investigación se publicará en tu idioma materno o el de la institución que te evaluará; pero, por otro lado, el inglés es hoy el idioma de la ciencia, como lo fueron el latín y el francés en otras épocas. También deberás tener en cuenta que algunos campos de investigación o del conocimiento están más relacionados con otros idiomas; ejemplo de ello es la abundancia de literatura en francés para educación y psicología; o alemán para filosofía.

Aquí se presentan algunos aspectos clave relacionados con la importancia de las palabras clave en este contexto:

  • Te darán precisión en la búsqueda

Las palabras clave son los términos específicos que identifican y describen los componentes esenciales de tu pregunta de investigación. Al elegir palabras clave precisas y relevantes, te asegurás de que tu búsqueda está enfocada en la información que realmente necesitás. Por ejemplo, si estás investigando el impacto de la dieta en la salud cardiovascular, las palabras clave podrían incluir “dieta”, “salud cardiovascular”, “alimentación saludable” y “enfermedades cardíacas”. Estas palabras clave dirigen tu búsqueda hacia fuentes que aborden directamente tu tema.

  • Aumentarán tu eficiencia

Utilizar palabras clave efectivas aumenta la eficiencia de tu búsqueda. En lugar de examinar una gran cantidad de información no relevante, podés reducir el ruido y encontrar rápidamente las fuentes que se centran en tu tema. Esto ahorra tiempo y esfuerzo, lo que es especialmente valioso cuando se realiza una revisión exhaustiva de la literatura científica.

  • Mejoran la recuperación de información

Las bases de datos científicas y los motores de búsqueda utilizan algoritmos de recuperación de información que se basan en las palabras clave. Al elegir cuidadosamente tus palabras clave, mejorás la probabilidad de que las fuentes relevantes sean recuperadas durante tu búsqueda. Esto aumenta la probabilidad de que encuentres información que respalde tus objetivos de investigación.

No te dejes encandilar por los motores de búsqueda que utilizan lenguaje natural o palabras significativas (ej. Google Scholar), la precisión en las bases de datos y los motores de búsqueda especializados sigue estando en el uso de palabras clave. Muchos de estos motores usan “tesauros” o listas organizadas de palabras clave, que seguro desconoces: aquí es donde un bibliotecario es muy necesario o una bibliotecaria que conozca la base puede darte una ayuda invaluable.

  • Permite ampliar los resultados

En algunos casos, puede ser beneficioso considerar sinónimos o términos relacionados como palabras clave. Esto puede ampliar la variedad de resultados y asegurarte de que no se te escape información importante. Por ejemplo, en lugar de limitarte a “dieta”, podrías incluir “nutrición” o “alimentación” como palabras clave para garantizar que consideras todas las perspectivas relevantes.

  • Nunca olvidar la actualización de las palabras clave

A medida que avanzas en tu investigación y adquieres un mejor entendimiento de tu tema, es importante estar dispuesto a actualizar tus palabras clave. A veces, nuevos términos o conceptos emergen en tu campo, y debes estar al tanto de estas evoluciones para seguir accediendo a la información más relevante.

  • Utilización de operadores booleanos

En las búsquedas científicas, es común utilizar operadores booleanos como “AND,” “OR,” y “NOT” para combinar o excluir palabras clave de manera eficaz. Por ejemplo, “dieta saludable AND salud cardiovascular” limita los resultados a fuentes que mencionan ambos conceptos, lo que puede ser útil para obtener información específica.

Es probable que los buscadores o bases de datos no los usen con esas palabras, así que es bueno informarte qué utilizan en su lugar, o si tienen búsqueda avanzada. El ejemplo más común es el guion en las búsquedas de Google: ”dieta saludable” -”cardiovascular” devolverá resultados que no contengan la palabra “cardiovascular”.

1.5. La calidad de las fuentes

Una vez que tengas una lista de fuentes, es crucial evaluar su calidad. Esto implica considerar la fuente de la que provienen, la fecha de publicación, la credibilidad del autor y la pertinencia del contenido. En escritura académica, se valora mucho la inclusión de fuentes confiables y actualizadas.

La evaluación de la calidad de las fuentes en la búsqueda de información científica es un proceso esencial que garantiza que las fuentes que utilices sean fiables y respalden de manera sólida tus objetivos de investigación. Por si aún no te quedaron claros, aquí se detallan algunos aspectos clave relacionados con la importancia de evaluar la calidad de las fuentes:

  • Evaluá la credibilidad del autor y de la fuente

Uno de los primeros pasos en la evaluación de la calidad de una fuente es considerar la credibilidad del autor y la fuente en sí. Para las fuentes científicas, es fundamental investigar la reputación del autor y su experiencia en el campo. ¿El autor es un experto en el tema que está investigando? También debés considerar la fuente en la que se publicó la investigación. Revistas académicas revisadas por pares, editoriales académicas respetadas y sitios web de instituciones de investigación suelen ser más confiables que fuentes de calidad cuestionable.

  • Una revisión por pares es mejor que ninguna

La revisión por pares es un indicador crítico de calidad en la investigación científica. Las revistas académicas revisadas por pares someten los trabajos a una evaluación exhaustiva por parte de expertos en el campo antes de su publicación. Esto garantiza que la investigación cumpla con estándares rigurosos y que los hallazgos sean válidos y confiables. Al utilizar fuentes revisadas por pares, podés estar seguro de que la información ha sido sometida a una evaluación crítica.

  • Observá su metodología de investigación

La metodología utilizada en un estudio es otro aspecto fundamental de la evaluación de la calidad de una fuente. Debés considerar cómo se llevó a cabo la investigación, qué métodos se utilizaron para recopilar y analizar datos y si estos métodos son sólidos y apropiados para abordar la pregunta de investigación. Las fuentes que describen métodos de investigación detallados y transparentes son preferibles, ya que esto permite evaluar la validez de los hallazgos.

  • Analizá la muestra y tamaño del estudio

La representatividad de la muestra y el tamaño del estudio son factores cruciales que tener en cuenta al evaluar la calidad de una fuente. Un estudio con una muestra pequeña o no representativa puede no proporcionar resultados generalizables. Es importante determinar si la muestra y el tamaño del estudio son adecuados para abordar la pregunta de investigación y si se han utilizado técnicas estadísticas apropiadas.

  • Las conclusiones tienen que estar respaldadas por datos

Asegurate de que las conclusiones presentadas en la fuente estén respaldadas por datos y evidencia sólida. La falta de apoyo empírico puede ser una señal de baja calidad. Además, verificá si los resultados y las conclusiones del estudio son coherentes con la literatura existente y si contribuyen al conocimiento en el campo.

  • Considerá los sesgos

Es importante ser consciente de posibles sesgos en una fuente. Esto incluye sesgos de selección, de reporte y de interpretación. Evaluá si la fuente presenta información de manera imparcial y si se han tenido en cuenta factores que podrían sesgar los resultados.

  • Observá la actualidad de la investigación

En muchos campos científicos, la actualidad de la información es crucial. Asegurate de que las fuentes sean lo suficientemente actuales como para respaldar tus objetivos de investigación. Esto es especialmente relevante en áreas en constante evolución, donde la investigación antigua puede haber sido superada por descubrimientos recientes.

1.6. Registrá todo

A medida que avanzás en la investigación, es importante mantener un registro organizado de las fuentes que consultaste. Esto facilitará la posterior cita y referencia de estas fuentes en tu trabajo académico.

Llevar un registro organizado de las fuentes que consultás es un aspecto crítico en la búsqueda de información científica. A medida que avanzás en tu investigación, es esencial mantener un sistema de registro que te permite rastrear y gestionar eficazmente las fuentes que has explorado.

Un consejo: además de los datos propios de la fuente, debés registrar los datos del lugar donde está esa fuente, por si tenés que volver a usarla. Si usás Google Scholar, guardalos en tus favoritos; si es un material físico de una biblioteca, anotá qué biblioteca y la signatura topográfica (normalmente es un código alfanumérico impreso en una etiqueta en el lomo del libro, o preguntale al personal), si es un material físico prestado por un colega, debés anotar quién te lo prestó, etc.

Aquí te proporciono algunas razones clave por las cuales este registro es importante y cómo puedes abordarlo:

  • Te permite evitar la duplicación

A medida que consultás múltiples fuentes en tu investigación científica, es fácil perder la noción de lo que has revisado. Mantener un registro organizado te ayuda a evitar la duplicación de esfuerzos, ya que puedes ver de un vistazo qué fuentes ya has explorado y cuáles quedan por revisar. Esto ahorra tiempo y te permite centrarte en nuevas fuentes en lugar de volver a investigaciones previas.

  • Te ayuda a lograr citas y referencias precisas

Un registro organizado de fuentes facilita la correcta citación y referenciación en tu trabajo académico. Anotar detalles como el autor, el título, la fecha de publicación y la ubicación de la fuente te permite generar citas precisas según el estilo de citación requerido (por ejemplo, APA, MLA, Chicago). Esto es fundamental para dar crédito a los autores originales y evitar el plagio.

  • Te permite identificar tendencias y patrones

Llevar un registro organizado te permite detectar tendencias y patrones en la literatura científica que estás revisando. Puedes ver qué temas se han investigado con mayor frecuencia, identificar brechas en la investigación existente y evaluar la consistencia de los hallazgos en diferentes estudios. Esta visión general es valiosa para la síntesis y la elaboración de argumentos sólidos en tu trabajo de investigación.

  • Te facilita la retroalimentación y revisión

Si colaborás con otros investigadores o sometés tu trabajo a revisión por pares, un registro organizado de fuentes facilita la revisión y la retroalimentación. Tus colaboradores o revisores pueden verificar rápidamente las fuentes que has consultado y asegurarse de que has incluido la literatura relevante en tu trabajo.

  • Te ayuda a cumplir con los requisitos de la investigación ética

En la investigación científica, es esencial cumplir con los estándares de ética y transparencia. Mantener un registro organizado de las fuentes que has consultado es parte de esta práctica ética. Esto demuestra que tu investigación está respaldada por una revisión exhaustiva de la literatura y que estás siguiendo los principios de atribución adecuada y honestidad intelectual.

2. El momento esperado: ¿qué herramientas de búsqueda puedo utilizar?, ¿dónde busco?, ¿cómo registro?

Ahora, las herramientas. Dejo aquí algunas que pueden colaborar con este proceso, dejando sentado que esta lista es orientadora y se encuentra en permanente modificación. Solo para aclarar, la inteligencia artificial no es un motor de búsqueda. Más bien, es como un asistente que te ayuda a buscar, te orienta, puede organizar las ideas, pero no puede suplantarte en la adecuación que vos les querés dar a tus trabajos.

2.1. En la Universidad Nacional de Villa María

Desde la Biblioteca Central (Secretaría Académica del Rectorado), puede acceder a las siguientes fuentes:

  • Portal de Información Científica y Académica (biblio.unvm.edu.ar/opac_css/): desde la Biblioteca Central se buscan, seleccionan, evalúan e incorporan fuentes y documentos de alta relevancia para los campos de investigación de la universidad. Recuerda que es una “fuente viva” en permanente actualización y mejora.
  • ABUC (www.abuc.org.ar): el Acuerdo de Bibliotecas Universitarias de Córdoba permite el uso compartido (préstamo interbibliotecario), además de brindar acceso a los catálogos o portales de las bibliotecas integrantes.
  • BiDi (www.bidi.la/account/villamaria/login): servicio de provisión de libros electrónicos brindado por el Consejo Interuniversitario Nacional para todas las universidades públicas. Como es un servicio restringido, consultá en Biblioteca Central la forma de acceso.
  • La Ley Online: servicio especializado en información jurídica y contable, que cuenta con dos servicios (consultá los detalles de acceso en Biblioteca Central):

2.2. En Argentina

Estos son algunos servicios de búsqueda y bases de datos para las instituciones argentinas asociadas. Algunos son de uso restringido, consultá en tu biblioteca para saber si tenés acceso:

  • Biblioteca Electrónica MinCyT (www.biblioteca.mincyt.gob.ar/): incluye servicios de pago y gratuitos, tanto revistas y libros digitales como bases de datos[6].
  • Portal de Información de Ciencia y Tecnología Argentino (datos.mincyt.gob.ar/): brinda acceso a datos primarios de investigación.
  • Sistema Nacional de Repositorios Digitales (repositoriosdigitales.mincyt.gob.ar/): este buscador centraliza la información de todos los repositorios del sistema de ciencia y técnica argentino.
  • BDU SIU2 (bdu.siu.edu.ar): igual al anterior, pero con los catálogos de las bibliotecas universitarias nacionales.
  • Catálogo de las Bibliotecas de la UNC (catalogo.biblio.unc.edu.ar): un solo lugar de búsqueda para todas las bibliotecas de la Universidad Nacional de Córdoba.

2.3. Motores de búsqueda y bases de datos

Estas bases de datos y motores de búsqueda proporcionan acceso a una amplia gama de recursos académicos y científicos que son esenciales para la realización de investigaciones de alta calidad en diversas disciplinas.

Generales:

  • Google Scholar (scholar.google.com/): motor de búsqueda que indexa la literatura académica de diversas disciplinas.
  • Google Books (books.google.com/): motor de búsqueda y vista previa de libros.
  • Scopus (www.scopus.com/): base de datos de resúmenes y citas de literatura revisada por pares, incluyendo ciencias, tecnología, medicina, ciencias sociales, y artes y humanidades.
  • BASE (www.base-search.net/): motor de búsqueda de literatura académica multidisciplinaria.
  • CORE (core.ac.uk/): base de datos de acceso abierto que recopila artículos de investigación de repositorios de todo el mundo.
  • DOAJ (www.doaj.org): Directorio de Revistas de Acceso Abierto, que indexa revistas de alta calidad revisadas por pares.

Ciencias de la salud y biomedicina:

  • PubMed (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/): base de datos de referencias y resúmenes de artículos de investigación biomédica y de ciencias de la vida.
  • LILACS (lilacs.bvsalud.org/es/): Literatura Latinoamericana y del Caribe en Ciencias de la Salud.
  • Scielo (www.scielo.org): biblioteca electrónica que incluye revistas científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal.

Ciencias naturales y exactas:

Ciencias sociales:

  • Dialnet (dialnet.unirioja.es): base de datos de literatura académica en humanidades y ciencias sociales.

2.4. Recursos nacionales y regionales

  • Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Villa María (catalogo.unvm.edu.ar/): catálogo de la biblioteca de la UNVM.
  • Biblioteca Electrónica MinCyT (www.biblioteca.mincyt.gob.ar): acceso a recursos de información científica y técnica para la comunidad científica argentina.
  • Portal de Información de Ciencia y Tecnología Argentino (datos.mincyt.gob.ar): portal de datos científicos y tecnológicos en Argentina.
  • Acuerdo de Bibliotecas Universitarias de Córdoba (ABUC) (www.abuc.org.ar): Servicio que reúne varios recursos de las bibliotecas universitarias de Córdoba.
  • BiDi (www.bidi.la/account/villamaria/login): Biblioteca Digital de la Universidad Nacional de Villa María.
  • Sistema Nacional de Repositorios Digitales (repositoriosdigitales.mincyt.gob.ar): Red de repositorios institucionales de acceso abierto en Argentina.
  • BDU SIU2 (bdu.siu.edu.ar): Base de Datos Unificada del Sistema de Información Universitaria.
  • Corciencia (www.corciencia.org.ar): Portal de acceso a la producción científica y académica de Córdoba.
  • Catálogo de las Bibliotecas de la UNC (catalogo.biblio.unc.edu.ar): catálogo de las bibliotecas de la Universidad Nacional de Córdoba.

3. Registro y gestión de bibliografías

Para llevar un registro organizado de las fuentes que consultaste, considerá utilizar herramientas como gestores de referencias bibliográficas (como Zotero: www.zotero.org, Mendeley: www.mendeley.com, EndNote: www.endnote.com, o las herramientas de citas en Google Docs o en Microsoft Word), hojas de cálculo o aplicaciones específicas de registro de fuentes. En tu registro, anotá los detalles clave de cada fuente, como el autor, el título, la fecha de publicación, la editorial o revista, el enlace (si es una fuente en línea) y cualquier comentario o nota relevante. Organizá tu registro de manera coherente para que puedas encontrar rápidamente la información que necesitás.

Por último, tené en cuenta que la búsqueda bibliográfica es un proceso iterativo. A medida que avanzás en tu investigación, es posible que necesites refinar y ajustar tu enfoque. Esto es parte del proceso de escritura académica y contribuirá a la calidad de tu trabajo final.

Referencias bibliográficas

No pude resistirme a darte algunos materiales de consulta. El código entre corchetes es la ubicación del libro en la Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba, República Argentina.

   

Eco, U. (2005). Cómo se hace una tesis. GEDISA. [LB 2369 ECO 2005].

Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (2010). La información en Internet – 1° Parte: Dónde y cómo buscar información. En www.google.com.ar/books/edition/La_informaci%C3%B3n_en_Internet_1_Parte_D%C3%B3n/3X8QQaD-cEwC?hl=es-419&gbpv=0 [ZA 4201 INF 2010].

Hurtado, E. M. y Tanta, N. (2015). Iniciarse en la investigación académica. Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas. En www.bidi.la/account/villamaria/login?r=/libro/755426.

Pacios, A. R. (2013). Técnicas de búsqueda y uso de la información. Editorial Universitaria Ramón Areces.


  1. Lo vertido en este capítulo nace de mi experiencia como profesional de la búsqueda de información, más comúnmente llamado “bibliotecario”. Hay mucha bibliografía para leer al respecto que va desde la afamada Cómo se hace una tesis, de Umberto Eco, hasta los “10 tips indispensables para buscar información” que algún usuario publicó en TikTok o Instagram. No voy a agobiarte con más bibliografía para leer: si la precisás, podés buscarla con las palabras clave que encontrarás dentro de este capítulo en alguna de las herramientas de búsqueda que voy a mencionar. Pero, como no puedo resistirme, al final te doy algunos textos de referencia.
  2. En este material encontrarás capítulos referidos a estos y otros géneros académicos, y en todos utilizarás la búsqueda bibliográfica.
  3. Podés ayudarte con La Información en Internet – 1 Parte: Dónde y Cómo Buscar Información, 2010.
  4. Estas características pueden llegar a definirse de manera distinta, pueden agregarse otras o eliminarse algunas de acuerdo con la literatura que leas. El Movimiento de Acceso Abierto (Open Access) cambia la importancia de la editorial por la revisión por pares abierta; los estudios sobre “ciencia central” y “ciencia de la periferia” seguro difieren con lo expresado: aquí tenés temas de investigación de la “sociología de la ciencia”.
  5. Al día de hoy, desconozco estudios serios y científicos sobre la “facilidad” de alterar los datos de Wikipedia o de crear entradas rápidamente y que permanezcan en el tiempo. Pero, en cuanto a su “fiabilidad”, podés consultar es.wikipedia.org/wiki/Fiabilidad_de_Wikipedia o en.wikipedia.org/wiki/Reliability_of_Wikipedia, que incluyen 267 y 285 referencias al respecto.
  6. Al momento de escribir estas líneas, el servicio está reducido por razones presupuestarias.


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