Si bien la escritura de una tesis es, en gran medida, un hecho solitario, no es posible llevarlo a cabo sin el acompañamiento y la ayuda de muchas personas e instituciones, a las cuales me gustaría agradecer. En primer lugar debo mencionar a mi director, Luciano Nosetto, por su guía, su lectura atenta y sus comentarios precisos, y por haberme recibido con generosidad, hace ya seis años, en su grupo de investigación, donde entré en contacto con el quehacer teórico-político y me empecé a formar como investigador. Su forma de trabajo constituye, desde ese momento, un modelo a seguir.
En ese grupo descubrí que la investigación y la actividad académica, a pesar de ser tareas solitarias, no se hacen en soledad. Quisiera agradecer, entonces, a quienes participan –y participaron– del Proyecto de Investigación Plurianual (PIP) “La teoría del Estado como teoría política. Aproximación histórico-hermenéutica de las dimensiones jurídica, institucional y ética de la realidad estatal”, de quienes aprendo mucho y que contribuyeron, de modo directo o indirecto, a la realización de esta tesis. Quisiera mencionar en particular a Germán Aguirre, Lucía Carello, Franco Castorina, Fabricio Castro, Juan Pablo de Nicola, Andrés Funes, Daniela Losiggio, Mirna Lucaccini, Octavio Majul, Sabrina Morán, Cecilia Padilla, Emilse Toninello, Tomás Wieczorek y Luca Zaidan. A Nicolás Fraile le debo, sin dudas, un agradecimiento especial, puesto que sin su lectura, su acompañamiento y su amistad esta tesis no hubiera sido posible.
No puedo dejar de mencionar a la Universidad de Buenos Aires, a su Facultad de Ciencias Sociales y a la maestría en Teoría Política y Social y su plantel docente de excelencia, por la formación que me brindaron. Debo agradecer especialmente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) por haber respaldado desde el año 2020 mi proyecto de investigación, y al Instituto de Investigaciones “Gino Germani” por brindarme un lugar para llevarlo a cabo.
Por último, pero no menos importante, quisiera agradecerle a Juliane Hartnack, por su amor y su alegría contagiosa, así como por haberme ayudado a desentrañar algunos episodios de la tesis. A mis padres, Pablo Kiel y Andrea Novembre, y a mi hermano Lautaro Kiel, por su acompañamiento incondicional. A Matthias Hartnack y a Marina Sänger-Hartnack por su cariño y hospitalidad.







