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14 La identidad en la donación de gametos

Pilar Regalado

El modelo sociológico de familia nuclear[1] ha quedado relegado a una mera opción de formación de la familia. En las últimas cuatro décadas, la formación del grupo primario de apoyo ha ido moldeándose por avances en técnicas de reproducción humana asistida (TRHA), leyes de matrimonio igualitario y una creciente concientización social de la existencia de diversidad sexual y de género. A lo largo de esta transformación, el significado de maternidad y paternidad ha cambiado radicalmente, pendulando entre lazos genéticos y relaciones vinculares. Dentro de este marco contemporáneo de familia, la donación de gametos (óvulos y espermatozoides) es una herramienta que inaugura un desafío para nuestra cultura, aún heredera de un orden patriarcal y biologicista. La donación de gametos hace tambalear los cimientos de la estructura sociocultural desde uno central: el núcleo familiar. Atraviesa la moral social, generado controversias y cuestionando, aún al día de hoy, la legitimidad de varias identidades: ser madre, padre, hija o hijo, si la procreación proviene de gametos propios o ajenos.

En el presente capítulo se aborda la identidad desde lo que posibilitan las TRHA con la donación de gametos y desde lo establecido a través de leyes nacionales, internacionales y organizaciones no gubernamentales. Se subrayan aspectos psicológicos y psicosociales relacionados con las y los donantes de óvulos y esperma y las mujeres o familias receptoras que los requieren para tener un hijo. El texto aspira a relatar sucesos desde un abordaje ateórico limitándose a describir la breve historia y el estado del arte de la donación de gametos y su impacto psicosocial en las prácticas de las TRHA.

Identidad y donación de gametos en el mundo

A principios de los años setenta, se perfeccionaron las técnicas de criopreservación de muestras de semen en humanos, creando la posibilidad de congelar y almacenar muestras de donante de esperma. En esta época todavía no se había logrado la primera fertilización in vitro exitosa[2] (1978); como consecuencia tampoco existía una vitrificación de óvulos fiable. La vitrificación y criopreservación de óvulos se consolidó recién a principios del siglo XXI, década en la que surgieron los primeros bancos de óvulos en el mundo. Es necesario destacar que los primeros bancos de gametos fueron de muestras de donante de esperma, lo cual inició la controversia sobre el acceso a la identidad de los donantes. Más adelante, la identidad en torno a la donación de óvulos se incorporó a la misma naturaleza de los debates.

Los primeros bancos de esperma surgieron en Norteamérica y algunos países de Europa en los años setenta. Las personas acudían a los centros de fertilidad preparadas para recibir una muestra de espermatozoides de la cual tendrían solo información biológica, fenotípica y genética, proporcionada por su médico. Con el paso del tiempo, comenzó a manifestarse interés en la identidad de los donantes, ya sea por los nacidos mediante estas técnicas, padres de los nacidos o pacientes en tratamiento que solicitaban acceder a la identidad a futuro. Las manifestaciones individuales se convirtieron de forma progresiva en asociaciones y organizaciones sociales que reclamaban el derecho al origen genético, hasta alcanzar legislaciones nacionales en menos de 20 años.

Suecia fue el primer país en prohibir el anonimato en la donación de esperma en 1985, por lo cual les dio acceso a los nacidos a datos identificatorios de sus donantes a partir de su mayoría de edad o por motu proprio. Este hito inició una polémica a nivel internacional con un argumento de base en diferentes países: si se elimina el anonimato, disminuirá sustancialmente el número de personas dispuestas a donar.

Actualmente, son poco más de 10 países en el mundo que han creado leyes sobre la práctica de las TRHA y la donación de gametos. En algunos se otorga acceso a la identidad del donante a partir de la mayoría de edad del nacido (p. ej., Suecia, Inglaterra, Holanda, Noruega, Islandia, Suiza, Austria y Alemania), en otros solo bajo determinadas condiciones (p. ej., Argentina, Estados Unidos, Bélgica), y en otros la revelación de la identidad está prohibida por ley (p. ej., España, Francia). En lo que sí parece haber consenso internacional es en que las personas nacidas por donación de gametos deben saber que fueron concebidas de esta manera. Es una tendencia que a nivel mundial se va instalando en las guías y prácticas de salud.

De la mano del surgimiento de leyes, propuestas legislativas y peticiones de asociaciones, se han publicado cientos de artículos académicos en diversas disciplinas, principalmente sociología, psicología y medicina, a favor o en contra del anonimato. Asimismo, se han desarrollado líneas de investigación científica respecto al manejo de la información de la identidad de los donantes. Desde la psicología, se han publicado decenas de estudios que argumentan sobre las repercusiones psicológicas en personas concebidas con gametos donados desde ambos lados del debate, ya sea si favorece o perjudica el bienestar psicológico de los nacidos. Ninguna es en la actualidad empíricamente concluyente.

Sin embargo, existe una significativa reacción social que muestra necesidad de acceder a la información identificatoria de los donantes. Se trata de planteamientos basados en derechos humanos, necesidades psicológicas y libertad de elección[3].

Identidad y donación de gametos en Argentina

En Argentina, los primeros centros de reproducción asistida se inauguraron en la década de los ochenta. No existía legislación nacional que la regulara y los centros decían orientarse por normativas de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER), la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) y la Sociedad Norteamericana de Medicina Reproductiva (ASRM). En el país, la identidad de los donantes de esperma se manejaba sin excepciones de forma anónima. Incluso, los centros no llevaban registro de la información de la identidad de los donantes. Ya existían agrupaciones sociales que despertaban conciencia sobre el derecho a la identidad, incluso en la reproducción asistida, y para la década de los noventa asociaciones civiles exigían el resguardo de la información identificatoria de los donantes[4] (Urdapilleta, 2004; Daniels y Haimes, 1998). En algunos países, la falta de legislación específica en torno a la regulación de la información identificatoria de los donantes facilitó la existencia del formato de “identidad abierta”, caso en el cual la identidad sería revelada a petición del nacido a partir de su mayoría de edad y dependería de lo acordado con el centro y el donante (p. ej., Estados unidos y Bélgica). Con la misma orientación, en Argentina en el año 2012 se llevó a cabo el primer emprendimiento en uno de los pocos bancos del país[5]. La revelación de los datos identificatorios dependería del consentimiento del donante y de los futuros padres, lo cual de esta forma lo hacía un contrato entre partes. Fue así que nació el primer y único modelo de donación abierta en Latinoamérica llamado el Programa de Identidad Abierta (PIA). Fue a partir del 2014 cuando se ofrecieron muestras de donantes de esperma con identidad abierta y, en el 2016, de donante de óvulos por igual.

En el año 2015, el Código Civil y Comercial de la Nación[6] fue modificado, y se introdujo la figura del donante de gametos, además de diversos conceptos relacionados con las TRHA. El nuevo Código Civil reconoce el derecho del nacido de saber cómo fue concebido (p. ej., si fue por TRHA con o sin donación de gametos). No obstante, poder tener acceso a la identidad del donante queda confinado a una excepción con requisitos: ser solicitado por el nacido, con argumentos fundados y judicializando el proceso. Se presupone que, de llegar a ser favorable la petición, se obligará al centro o banco a revelar los datos identificatorios de quien donó (nombre completo, documento nacional de identidad, entre otros). Posiblemente, regulaciones posteriores faciliten el acceso o establezcan el derecho a la identidad de los orígenes biológicos/genéticos sin la necesidad de recurrir a la vía legal.

A pesar de tratarse de una excepción, es un gran avance y una herramienta fundamental que abrió la posibilidad a muchas personas que nacieron por donación anónima de exigir conocer su origen biológico con respaldo legal. Es importante aclarar que, en caso de revelarse la identidad por petición legal, el donante no tiene vínculo legal con el nacido, siendo por definición alguien sin responsabilidad ni derecho sobre el futuro de sus donaciones. De tal modo, se evitan reclamos por filiación o de otra índole.

Programa de Identidad Abierta en donantes de gametos

El Programa de Identidad Abierta (PIA) surgió como respuesta a una creciente necesidad social, de pacientes en particular, del resguardo de la identidad de los donantes y el futuro acceso. PIA se propuso como una alternativa a la donación anónima convencional dando la posibilidad a las personas concebidas mediante donación de esperma (inicialmente) y óvulos (posteriormente) de tener acceso a la identidad de sus donantes. Si bien existen receptoras conformes con la donación convencional, muchas defienden el acceso a la identidad como un derecho civil y humano.

Al día de hoy, el lugar que ocupa la identidad en torno a la práctica de las TRHA ha logrado establecerse únicamente desde una noción jurídica: datos identificatorios. Sin lugar a dudas, desde una mirada psicológica la identidad trasciende esta mera información. Incluso, la identidad referida a la donación de gametos parece cumplir un rol específico en la construcción de la propia identidad del nacido con gametos donados. Desde numerosas teorías, libros, publicaciones, corrientes de pensamiento y diferentes disciplinas, se ha disertado sobre la identidad.

Delimitar la identidad en determinados contextos, tales como el jurídico, tiene el pragmatismo de aplicarse como regulación y proteger derechos. En otras áreas es más complejo. Los centros con prácticas en reproducción asistida tienen la obligación deontológica de abordar la “identidad” en la mayor profundidad a su alcance. Las TRHA deben realizarse con una visión comprometida con la realidad psicosocial de quienes recurren a la donación y abarcar sus necesidades integrales. Es imperioso contemplar los posibles impactos que puedan vislumbrarse de forma humanitaria e ir moldeando el uso de las TRHA de forma acorde. Es un deber profesional abarcar más allá de lo requerido por ley y hasta donde el conocimiento nos sugiera ético y prudente.

Por lo dicho anteriormente, se desarrolló el Programa de Identidad Abierta con la idea de dar la posibilidad de elegir al paciente, al nacido y al donante. PIA fue planificado rigurosamente y elaborado durante dos años, con un formato inspirado en la oferta de bancos líderes en Estados Unidos y Europa. En el programa se trabaja con donantes comprometidos y dispuestos a que se dé a conocer su identidad y datos personales en caso de que el concebido de donación lo requiera cuando sea mayor. Algunos estudios han mostrado que un 30 % de personas nacidas por donación con identidad abierta manifiesta interés sobre su origen biológico (particularmente alrededor de los 7 y los 15 años de edad), aproximadamente un 26 % solicita la información al banco cuando cumplen su mayoría de edad y, finalmente, menos del 10 % contactan al donante (Isaksson y cols., 2014; Scheib y cols., 2005, 2017; Ravitsky, 2010). Son datos profundamente significativos considerando que se trata de la opinión de personas con la vivencia de desarrollarse con esa identidad y con genuino interés en conocer su origen genético. No necesita ser una mayoría para ser relevante e incluso necesario posibilitar el acceso a nivel legal.

La donación anónima

Los términos “donación anónima” e “identidad abierta” pueden prestarse a confusión y malinterpretaciones. Es primario definir con claridad en qué consiste cada uno dentro del marco de un programa de donación de gametos, tomando en cuenta que la gran mayoría de los centros de fertilidad y bancos de semen en Argentina ofrecen solo donación anónima convencional.

En la donación de gametos, el anonimato se refiere al impedimento a conocer la información sobre los datos identificatorios del donante (nombre completo, lugar y fecha de nacimiento, documento nacional de identidad, entre otros posibles). Quién está sujeto y quién no al anonimato del donante lo establecen las leyes vigentes de cada país y, como ya hemos mencionado, estas varían a nivel internacional. Lo que varía esencialmente entre legislaciones es:

  • el mantenimiento del anonimato de forma indefinida, temporal o permanente;
  • las personas a quienes podría revelarse la identidad (p. ej., exclusivamente a los nacidos o también a los padres) y el momento y condiciones bajo los cuales se anularía el anonimato; por último,
  • la prohibición definitiva del anonimato o de la revelación de la identidad.

En la donación anónima convencional, en Argentina los pacientes deben tener acceso a datos sociodemográficos, genéticos y fenotípicos sobre el donante. Se les puede dar información relevante para garantizar y demostrar la eficacia de las muestras (calidad espermática u ovocitaria) y su procedencia de donantes con salud física y mental (análisis en semen, sangre y orina, estudios médicos, genéticos y psicológicos). En la donación anónima los pacientes que reciben la muestra tendrán conocimiento sobre las características de la muestra (morfología, cantidad, concentración y movilidad de los espermatozoides/maduración y calidad ovocitaria), la salud del donante (física y mental), características fenotípicas (color de pelo, color de piel, color de ojos, estatura, peso, etc.) y grupo y factor sanguíneo. Algunos centros ofrecen más (o menos) información anónima, como detalles de la historia médica, evaluaciones psicométricas, estudios genéticos avanzados, entre otros.

Tanto los donantes de gametos como las receptoras de sus muestras firman consentimientos acordando las condiciones de anonimato y “a doble ciego”, es decir, los pacientes desconocen la identidad de los donantes y viceversa. En la actualidad, al parecer, en general los centros y bancos ofrecen donación anónima convencional, así como la mayoría de los pacientes eligen donantes anónimos convencionales, ambos confiando en que sus hijos podrían acceder a la identidad del donante mediante vía judicial si así lo desearan al ser más grandes.

En PIA los donantes de gametos pueden elegir donar de forma anónima convencional, siendo informados sobre la posibilidad de revelación de su identidad por futuros pedidos por vía judicial, o donar dentro del Programa de Identidad Abierta. En caso de elegir PIA, acuerdan y consienten a que la información de su identidad y otros datos de su historia personal puedan ser entregados a la persona nacida mediante el uso de su muestra cuando cumpla la mayoría de edad.

La donación con identidad abierta

No se debe confundir lo que es un “donante conocido” con un “donante de identidad abierta”. Los donantes conocidos suelen ser allegados a la persona o pareja que necesita gametos para lograr un embarazo. Los donantes conocidos firman acuerdos directa y voluntariamente con la receptora o la pareja receptora. Bajo estas circunstancias, el centro de fertilidad acciona como un testigo del mutuo acuerdo y de la práctica. Se trata de casos en los que todos los involucrados se conocen abiertamente. La figura y permisión de la práctica de “donante conocido” también varía entre países con legislación. En Argentina la donación de gametos debe ser anónima por ley (revelando la identidad bajo excepciones) y no se reconoce la donación entre conocidos.

Los donantes de identidad abierta son aquellos que pertenecen a un programa específico en el cual permanecen anónimos para las receptoras, pero aceptan que las personas nacidas mediante el uso de sus donaciones puedan acceder a información de su identidad recurriendo directamente al centro o al lugar asignado para el reguardo y custodia de la información.

En el Programa de Identidad Abierta en particular, de los “donantes PIA” no solo se revelan los datos identificatorios, sino que se agrega información exhaustiva para que además de identificarlos sea posible conocer más sobre ellos. De los donantes PIA se reúne información necesaria para poder contar quién es la o el donante como individuo, cómo son descritos por otros y por ellos mismos y por qué donaron. Proporcionan información durante entrevistas, entregan fotografías, escritos sobre sus motivaciones a donar, aspiraciones en la vida, intereses y pasatiempos, entre otras cosas.

La información de la identidad de estos donantes se devela únicamente bajo las siguientes condiciones:

  • Solo la persona nacida mediante el uso de donación PIA puede solicitar y recibir la información de la identidad del donante. Los padres, madres o tutores no están habilitados a obtener esta información.
  • La persona concebida mediante donante PIA debe tener por lo menos 18 años de edad para solicitar y recibir la información directamente al centro. Salvo que sea peticionado con anterioridad por él o ella misma a través de una herramienta legal.

Información sobre los donantes de identidad abierta

Basándonos en estudios de países con camino ya recorrido en el tema, se elaboró una batería de información para crear un esbozo en forma de legajo sobre la identidad del donante. Diversos estudios longitudinales mostraron que, en el caso de las personas nacidas con muestra de esperma de donante de identidad abierta que han querido saber sobre el donante, lo que elementalmente deseaban saber es: quién donó, cómo era y por qué razones donó. Sobre esta literatura científica, se conformó la “carpeta de identidad” dentro de PIA.

La carpeta de identidad PIA

La carpeta de identidad PIA se realiza junto con el donante de gametos a lo largo de varias instancias. Contiene datos identificatorios, sociodemográficos, psicométricos y personales. Su objetivo aspira a responder quién donó, por qué donó y cómo era. La carpeta incluye la siguiente información:

  1. Datos identificatorios: nombre completo, documento nacional de identidad, lugar y fecha de nacimiento e información de contacto al momento de donar.
  2. Datos sociodemográficos: ocupación/profesión, ascendencia, intereses y pasatiempos, edad al donar, religión, entre otros.
  3. Datos fenotípicos: peso, altura, color de ojos, pelo y piel, contextura, grupo y factor sanguíneo.
  4. Ensayo escrito a mano sobre las motivaciones para donar: por qué donaron, por qué eligieron hacerlo con identidad abierta, cómo se describen a sí mismos, sus objetivos en la vida, etc.
  5. Informe sobre temperamento y personalidad: test confeccionado de evaluaciones estandarizadas.
  6. Fotografías de la infancia y adultez.
  7. Otros datos: a elección del donante (p. ej., cartas, escritos, poemas, obras de arte, etc.).

La carpeta PIA tiene como fin llegar a manos de la persona nacida cuando cumpla su mayoría de edad, si así lo desea. PIA requiere de un registro de nacimiento realizado en el centro para identificar al nacido y llevar un registro de quienes a futuro deseen solicitar su información. Se realiza este registro por dos motivos:

1) mantener mayor orden y control sobre la información y su resguardo a lo largo del tiempo, lo cual depende de cada centro en el presente;

2) a modo de simular lo que debería ser una entidad gubernamental de custodia de la información sobre el origen genético/biológico de las personas.

Perfiles motivacionales en la donación de gametos

El semen de donante en Argentina se ha utilizado en técnicas de reproducción médicamente asistida desde hace más de 25 años. Sin embargo, no parece haber acceso a datos específicos sobre el perfil de quienes contemplan donar. La falta de información puede generar ideas falsas o mitos sobre lo que hay detrás de este acto. En algunos países de Occidente, se han realizado estudios sobre el perfil de quienes donan. En Argentina, y Latinoamérica en general, es escasa la información que tenemos sobre el perfil del donante. La pregunta que surge a menudo en las receptoras y a nivel social es por qué y bajo qué circunstancias algunos hombres y mujeres deciden donar sus gametos.

A raíz de la experiencia de 10 años en TRHA, particularmente con donación de esperma y óvulos, en nuestro banco hemos observado grandes variaciones en las motivaciones para donar de los donantes de esperma y óvulos. Dentro de esa diversidad de razones, hemos podido categorizarlas por lo que hemos denominado “perfiles motivacionales”.

Retribución económica[7]

Varias de las personas que piden información y se acercan a un banco de gametos lo hacen porque buscan una retribución económica. Algunos lo expresan explícitamente y en otros se manifiesta más adelante en las entrevistas. Notamos que esto surge de expectativas erradas. Por ejemplo, creer que donar consiste en “donar una vez y recibir dinero” o donar muchas veces para financiar gastos importantes. El proceso inicial de un programa de donación requiere de exámenes infectológicos, genéticos, médicos y psicológicos para asegurar la salud de los donantes y la calidad de los gametos. En el caso del hombre, una vez que se lo considera apto, la fase de donación le exige un compromiso de al menos 6 meses, el cual requiere un cuidado especial de la salud general y una conducta sexual específica. En el caso de la mujer, implicará desde cambios en el control de su ciclo menstrual, toma de medicación a través de inyecciones diarias durante 10-12 días consecutivos (tratamiento hormonal), intercalados con ecografías transvaginales, y una intervención quirúrgica en la que se lleva a cabo la aspiración ovocitaria.

La compensación económica por viáticos, molestias y lucro cesante es un punto importante para la mayoría de los donantes, considerando que donar les demanda tiempo, esfuerzo y gastos de su parte. Sin embargo, y al contrario de lo que se piensa comúnmente, la persona interesada en donar exclusivamente por recibir dinero a cambio no es quien suele permanecer en las evaluaciones ni quien suele tener la paciencia de llevar a cabo las donaciones.

Historia personal

Las motivaciones de muchas mujeres y hombres interesados en donar están relacionadas con su propia historia. Se trata de personas con interés genuino en ayudar, ya sea por empatía, simpatía o altruismo. Ven en donar una forma de paliar los problemas de fertilidad que tienen o han tenido personas cercanas en su vida (p. ej., hermanos, amigos, tíos, etc.). Por otro lado, nos encontramos con personas que provienen de configuraciones familiares donde la genética no es lo que las vincula, como hombres o mujeres adoptados o de familias ensambladas. Indican que se sienten muy agradecidos con sus padres por haberles dado la oportunidad de tener una familia. Incluso, no es poco frecuente que personas nacidas por donación de gametos quieran retribuir donando ellos mismos. Se trata de individuos sensibilizados a las dificultades de las parejas receptoras. Para este perfil de donantes, la genética no tiene importancia en los vínculos familiares y encuentran en la donación una forma de agradecer dando una oportunidad similar a otros. Es algo muy interesante a explorar, ya que es uno de los actos más complejos, a nivel psicológico, que hemos encontrado en varios de los donantes a lo largo de los años.

Salud reproductiva y un acto solidario

Finalmente, una gran cantidad de donantes fueron motivados al saber que, en el proceso de evaluaciones y al intentar donar, conocerían su salud reproductiva y genética. Además, expresan que la idea de que al conocer sobre ellos mismos está también ayudar a otras personas les gusta. Suelen tener una mirada poco tradicional sobre la construcción social y quieren ser parte de nuevas y modernas formas de construir la sociedad. Por lo general, son estudiantes universitarios o mujeres y hombres que también donan sangre, artículos, tiempo y/o se involucran en otros programas de ayuda social. Sorprendentemente, hay muchos donantes con estas características. Es cuestión de generar concientización y sensibilización en esta población para incentivar el acto de donar.

Una forma de mostrar los perfiles motivacionales de los donantes es compartiendo testimonios escritos por ellos mismos. Detrás de cada uno, hay una mujer o un hombre con un motivo y una historia que en escasos y simples párrafos intentan resumir.

Testimonios de donantes de gametos

El anonimato suele generar un gran misterio alrededor de los donantes, creando mitos que distan de las realidades que atestiguamos por experiencia. Los donantes que han pasado por nuestro programa de donación nos han compartido sus pensamientos e ideas acerca del rol que la donación juega en sus vidas. Para cada uno de ellos, la donación fue producto de una decisión tomada con ponderación y seriedad, ya que el acto de donar en sí no ocurre en un día o dos, lleva semanas tan solo averiguar si se es apto para donar y meses para realizar el circuito completo de donación, tanto para el hombre como para la mujer.

Lo que figura a continuación son respuestas escritas a mano por diferentes donantes a la siguiente pregunta: “¿Qué te motivó a donar?”.

Donante de óvulos 1. “Lo que me motivo fue la idea de que, a partir de una célula que done, se pueda transformar en una persona deseada y querida por una madre, un padre o una pareja” (estudiante de Psicología. Edad: 24 años).

Donante de esperma 1. “Todo mi mundo da vueltas en torno a mis hijos y saber que con mi donación estoy ayudando a otra persona o familia a sentir lo mismo es suficiente motivación para hacerlo” (vendedor. Edad: 27 años).

Donante de óvulos 2. “Lo que me motivó a donar fue la necesidad de ayudar a alguien más a cumplir sus sueños, cosa que creo fundamental para la esencia de uno mismo: hacer cualquier cosa que esté a nuestro alcance para lograr un mundo mejor” (estudiante universitaria. Edad: 20 años).

Donante de esperma 2. “El donar es poder ayudar. He donado varias veces sangre y la verdad es que me siento muy bien. Saber que puedo ayudar a alguien, aunque no lo conozca, me hace feliz. En cuanto a la donación de espermatozoides, sé que estoy colaborando con mi salud reproductiva” (estudiante de Abogacía. Edad: 23 años).

Donante de óvulos 3. “Conocí el programa de donación por medio de una revista donde explicaba cómo era y había testimonios. Eso me motivó a hacerlo, vi que es una buena forma de ayudar a otras personas a cumplir su sueño de formar una familia. Es como que me puse en el lugar de ellos y decidí hacerlo. Luego me entero de la compensación económica y la realidad es que terminó siendo de ayuda también” (maestra jardinera. Edad: 27 años).

Donante de esperma 3. “La posibilidad de generar un cambio radical y muy positivo en la vida de otras personas, con una sencilla contribución. Que con mi aporte se puedan formar nuevas familias me resulta altamente gratificante” (radiólogo. Edad: 28 años).

Donante de óvulos 4. “Los motivos son simples. Soy mujer y donando mis óvulos puedo ayudar a otra mujer a ser mamá, y creo que de este modo Dios me recompensará” (asistente terapéutica. Edad: 29 años).

Donante de esperma 4. “Lo primero que me motivó fue pensar en una compensación económica. Luego, al conocer el programa de donación, entendí el impacto que eso podía tener en la vida de una familia. Así, cambiaron mis motivaciones y me hacía sentir muy bien donar” (funcionario. Edad: 39 años).

Cada testimonio es de una persona distinta. A pesar de las diferencias individuales, desde las psicológicas hasta las socioculturales, con distintas historias de vida única, proyectos personales, profesiones y ocupaciones, todos parecen valoran la donación en sí. No solo de estos testimonios, sino de muchos otros donantes, siempre detectamos dentro de sus motivaciones alguno o todos de los siguientes tres aspectos conceptuales:

  1. Poder habilitar a otros a realizar algo que ellos consideran fundamental: tener un hijo.
  2. Ayudar a los demás es algo muy gratificante. Se siente bien e incentiva y, en este caso, los beneficia al conocer su salud reproductiva y recibir una compensación económica.
  3. Reconocen la importancia que tiene su contribución y el impacto que genera a nivel social en general y en la vida de otros en particular.

Donante de esperma 5. “Creo que la donación es una forma consciente de participar en la sociedad. Y, además, yo identifico la donación con mi propio pasado y filiación. Para mi es importante formar una familia y aprender a apoyarnos mutuamente. Creo ser una persona constante y comprensiva y me gusta ayudar” (arquitecto. Edad: 37 años).

Donante de óvulos 5. “Me motivó un caso cercano a mí, de una mujer que anhelaba formar una familia y después de mucho esfuerzo pudo lograrlo por medio de fertilización asistida” (empleada comercial. Edad: 26 años).

Donante de esperma 6. “Venía anteriormente de varios años de voluntariado en apoyo escolar. Dono sangre con regularidad también. Cuando conocí esto, también me atrajo. Ayudar a una persona o pareja a concebir, ser parte y testigo del milagro de la vida, es hermoso” (comerciante. Edad: 26 años).

Donante de óvulos 6. “¿De verdad? Más por curiosidad que por dinero. Por saber que alguien que no puede tener hijos los va a poder tener. Por saber que hay una parte mía en algún lado y espero que esté bien. Por saber que por mi actitud puedo realizar el mayor deseo de la mayoría de las mujeres, que es tener un hijo. Tener una familia es lo más lindo que alguien puede tener en esta vida” (estudiante de Medicina. Edad: 26 años).

Donante de esperma 7. “Lo que me motivó principalmente a donar fue el haber conocido casos de personas cercanas o de mi entorno con dificultades para tener hijos. Pensar que estando en el programa de donación puedo ayudar a gente que se encuentra en este tipo de situaciones me parece genial y me pone contento” (trabajador en ventas. Edad: 34 años).

Donante de óvulos 7. “Ayudar a aquellas mujeres que quieren ser madres pero por tristes circunstancias su organismo no se lo permite. Soy mamá y creo que es lo más hermoso que me pasó en la vida. Por ese motivo, en lo que esté a mi alcance me gratifica poder colaborar a cumplir el sueño de esas familias” (empleada. Estudiante de Abogacía. Edad: 27 años).

Aproximadamente el 45 % de nuestros donantes optan por la donación con identidad abierta, el resto prefieren la donación anónima convencional. A continuación figuran algunos testimonios de donantes PIA, en los que responden a la siguiente pregunta: “¿Qué te gusta del Programa de Identidad Abierta?”. Es importante aclarar que, cuando se toma la decisión de participar en el Programa de Identidad Abierta, el o la donante lo hace sin ningún otro fin más que habilitar la posibilidad futura para la persona nacida y sin recibir nada a cambio.

Donante de óvulos 8. “Todas las personas tienen derecho a conocer su identidad genética. Me parece que el Programa de Identidad Abierta da la posibilidad de tener acceso a esa información de una forma más amena y humanizante” (estudiante de Psicología. Edad: 25 años).

Donante de esperma 8. “Si bien confío en que cualquier niño o niña que pudiera nacer a partir de mis muestras será recibido felizmente en una familia unida, comprendo que conocer su origen biológico puede llegar a ser importante al alcanzar la adultez, por lo cual no quiero privarlo de esa posibilidad” (ingeniero industrial. Edad: 28 años).

Donante de óvulos 9. “Me gusta la alternativa. Creo que, si yo estuviera en el lugar de la madre o hijo, me gustaría saber datos de mi donante” (estudiante de Filosofía. Edad: 21 años).

Donante de esperma 9. “Me imagino a mí mismo siendo hijo de donante y supongo que sentiría mucho interés en ver y conocer la porción genética de lo que soy. Yo creo que básicamente somos como somos desde un punto de vista empírico, nos desarrollamos según dónde y con quiénes crecemos. Pero hay una porción de cada uno que viene de la historia genética de cada antepasado, desde lo físico y cómo esto repercutiría en lo social, y es la personalidad. En fin, me parece muy lógico y necesario tener esta opción de conocer” (residente de Medicina. Edad: 31 años).

Donante de óvulos 10. “Que cada niño pueda conocer de dónde vienen sus genes o alguna característica de ellos” [ama de casa. Edad: 25 años).

Donante de esperma 10. “Brindar la posibilidad a alguien de completar su identidad. Brindarme a mí la posibilidad de conocer a quien pudiera ayudar a existir” (artista plástico. Pintor. Edad: 24 años).

Donante de óvulos 11. “Me encanta la idea de que, si uno quisiera conocer a la persona que posibilitó su nacimiento, lo pueda hacer” (empleada comercial. Edad: 24 años).

Donante de esperma 11. “Saber que la otra persona tiene la posibilidad de no quedarse con dudas con el pasar del tiempo” (carpintero. Edad: 38 años).

Donante de óvulos 12. “Me gusta que se respete el derecho que tenemos todos los seres humanos a la identidad” (estudiante de Abogacía. Edad: 27 años).

Donante de esperma 12. “Me gusta que los futuros padres contemplen y se anticipen a esa opción para sus hijos. Que los niños ya de grandes puedan elegir. Me gusta la idea, el concepto. Me gusta la transparencia y la verdad en todos los ámbitos. Me gusta saberme responsable de mis actos por convicción y elección” (estudiante universitario. Edad: 26 años).

Donante de esperma 13. “Si existe con este programa la posibilidad de cerrar un círculo, salvar una duda, responder una pregunta, etc., entonces este será un programa exitoso.
Tal vez sea solo el hecho de una mirada, y encontrar en ella algo del pasado para responder algo del presente. Sea como sea, si puedo ayudar, me sumo”
(locutor. Edad: 37 años).

Como podemos observar, las motivaciones de los donantes son simples y sencillas, reales y sinceras, están ligadas a la propia finalidad del acto: compartir la salud reproductiva y contribuir para dar vida, más allá de una compensación económica o, en tal caso, acompañando ese incentivo. Indistintamente, sabemos que no cualquier persona está dispuesta a donar, y que los donantes, sea cual sea el motivo que los atrajo, reconocen la importancia del compromiso que toman al donar.

Los testimonios[8] nos sirven para desmitificar y nos acercan a la realidad de quienes donan. Son una forma de aquietar la frecuente intriga sobre quién dona y por qué, presente en los pacientes y en la sociedad en general. Donar gametos no es solo un acto voluntario, es un compromiso que requiere de seriedad y gran disciplina. Si una mujer u hombre se toma el tiempo para informarse sobre la donación de gametos, se presta a evaluaciones y análisis durante varias semanas y adopta un estilo de vida estricto exigido por un programa de donación durante meses, está demostrando ser una persona responsable, rigurosa y con motivación admirable por ser parte un proyecto que impacta en el centro de la vida de los demás. La retribución económica no debería hacer sombra sobre este hecho que merece sobresalir para recibir mayor visibilidad, para que incremente así el conocimiento social sobre la donación y generar espacio para motivaciones genuinas. Es necesario crear conciencia sobre el hecho de que sin donantes no hay alternativas en la reproducción asistida.

Experiencia con el Programa de Identidad Abierta

Se han recorrido 6 años de práctica en donación de esperma con identidad abierta y 4 años con donación de óvulos en Argentina. Desde su inicio hemos llevado estadísticas y realizado análisis de abordaje psicosocial. En este tiempo se han realizado aproximadamente 1 000 procedimientos de alta y baja complejidad utilizando muestras de donantes PIA, con más de 300 embarazos y más de 150 nacimientos ya anotados en nuestro Registro de Nacimiento PIA. Sin embargo, en nuestra experiencia no todos los pacientes solicitan donantes de gametos PIA. Esto nos ha llevado a preguntarnos: ¿quién elige el Programa de Identidad Abierta?

Elección de las y los pacientes

Desde el año 2014 ha incrementado el número de personas que eligen donantes PIA, alcanzando en los últimos 4 años a más de un 30 % de nuestros pacientes. El porcentaje cambia con base en la situación y tipo de pareja. De las personas que eligen donante PIA, el 14 % fueron parejas heterosexuales, el 23 %, parejas de mujeres y, en mayor medida, el 63 %, mujeres sin pareja. En otras palabras, la probabilidad de que una persona opte por PIA varía en función del tipo de pareja. De los porcentajes mencionados, se puede decir que, teniendo la opción, 1 de cada 10 parejas heterosexuales elige donante PIA, 1 de cada 4 parejas de mujeres elige donante PIA, y, finalmente, 1 de cada 3 mujeres sin pareja eligen donante PIA.

Elección de las y los donantes

No todos los donantes están dispuestos a ser donantes PIA; sin embargo, aproximadamente la mitad (47 %) de los donantes sí pertenecen al Programa de Identidad Abierta. Cada uno tiene sus razones y motivaciones para elegir donar con identidad abierta. A pesar de que cada uno como individuo tiene razones específicas para aceptar, casi todos ellos explican de alguna manera u otra que lo que los impulsa hacia elegir PIA es pensar que, si estuvieran en el lugar de la persona nacida, les gustaría a ellos mismos tener la opción.

La información obtenida es limitada a lo vivido en un programa de un centro en concreto. No obstante, son útiles para orientarnos y conocer las necesidades actuales de los pacientes y donantes involucrados en las TRHA. Asimismo, es una evidencia más de lo escasa que es la investigación empírica al respecto en Latinoamérica y de la necesidad imperiosa de impulsar investigaciones que nos enriquezcan como profesionales involucrados en su práctica.

Bibliografía

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  1. Concepto de George Murdock (1900) integrado socialmente y extendido en Occidente como la forma natural en la conformación de la familia doméstica.
  2. Weule, G (2018).
  3. En Estados Unidos se fundó el Donor Sibling Registry en el año 2000 para ayudar a agrupaciones de personas que buscaban descendientes de un mismo donante. Fue la primera asociación civil en el mundo con esta misión específica.
  4. CONCEBIR fue la primera Asociación Civil en Argentina abocada a defender los derechos de los pacientes y de los nacidos de las TRHA.
  5. El Programa de Identidad Abierta (PIA) opera en el banco de gametos Reprobank, acreditado por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER), la cual certifica que el centro opera bajo normativas y recomendaciones de dicha sociedad.
  6. Código Civil y Comercial de la Nación. Ley n.º 26.862 de Acceso Integral a los Procedimientos y Técnicas Médico-Asistenciales de Reproducción Médicamente Asistida”.
  7. La compensación resarcitoria, concepto que más ampliamente lo define, continúa despertando controversia y debate sociopolítico. Esté uno a favor o en contra, es un tema que despierta debates de diferente índole de una delicadeza y relevancia lejanas de ser abarcables en el presente texto. Sin embargo, y sin pretensión de abordar semejante polémica, es necesario destacar la importancia que tiene la forma de convocara los donantes, ya que esto es crucial para realizar la práctica con ética.
  8. Los testimonios son palabras textuales escritas con puño y letra por donantes de esperma y óvulos que han pasado por el programa de donación de Reprobank. No se proponen como representativos de la totalidad de los donantes de gametos, pero sí de un programa que realiza campañas de concientización e invita a personas a informarse sobre el tema y donar a conciencia.


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