Martín Hernán Di Marco, Claire Branigan, Dolores Figueroa Romero, Leticia Sánchez García y Dabney P. Evans
Este libro es el resultado de la colaboración y el diálogo de académicas y activistas de todas las Américas. Nos unió el deseo de compartir nuestras reflexiones, posiciones críticas, experiencias de acompañamiento, metodologías de documentación y trabajos de investigación sobre el feminicidio/femicidio.[1] A su vez, nos inspiró la intención de proveer una mirada interregional donde nuestras voces diversas contribuyan a la formulación de recomendaciones que atinen a (re)pensar las alternativas de acción, prevención, denuncia, acompañamiento y búsqueda de justicia para las mujeres víctimas de femicidio/feminicidio (así como el núcleo familiar que las acuerpa y se ve impactado por su deceso).
Como resultado de los movimientos feministas, este crimen ha pasado de ser una violencia tolerada e invisible a ser un tema común en las políticas públicas y los discursos del Estado sobre prevención de la violencia de género. Sin embargo, pese a esta visibilidad y aceptación del femicidio/feminicidio como un problema social, legal, de salud pública y de violencia patriarcal enquistada en los órdenes sociales en todas las escalas, este está, aún y a pesar de todo ello, lejos de prevenirse. Mucho trabajo queda por hacer, muchas vías de reflexión y de colaboración interdisciplinaria e interseccional quedan por explorar. En particular, creemos central incorporar las voces de los/as activistas y las organizaciones sociales, pues son comúnmente excluidos de los diálogos académicos.
Uno de los argumentos más consistentes de este libro es que el trabajo activista ha sido imprescindible para generar sinergias y coaliciones de fuerzas y voluntades en la producción de conocimiento (crítico, interseccional, interdisciplinario, feminista y experiencial) sobre el femicidio/feminicidio, sus contextos sociales y las políticas públicas que lo combaten. El trabajo en colectivo y la voluntad de acción de varios actores (las organizaciones de base, en la academia y las instituciones del Estado) son lo que podría asegurar un futuro sin feminicidios.
El mismo interés que nos unió también implicó una serie de desafíos en la edición de este libro. La diversidad idiomática –que, en parte, queda reflejada en este volumen–, las diferentes trayectorias institucionales, disciplinares y personales de quienes contribuyeron, y las realidades materiales heterogéneas son algunos de los aspectos que se tornaron evidentes en el trabajo en conjunto. A pesar de estos retos, la riqueza de dialogar desde diferentes campos es no solo fructífera, sino necesaria para pensar, investigar y prevenir este crimen.
Creemos que no hay una sola respuesta ante este fenómeno. Cada contexto está marcado por distintas condicionantes, y diferentes actores se han visto llamados a responder implementando diversos recursos y conocimientos legales, políticos, médicos, activistas, académicos y digitales. Con este libro, intentamos promover un diálogo que rompa con la compartimentalización de los saberes de la ciencia y que trascienda la división norte-sur que persiste en las discusiones de este fenómeno.
Aportes desde la investigación
El femicidio/feminicidio se ha debatido en diversos campos académicos y regiones geográficas. En 1976, Diana Russell lo definió como “la muerte violenta de mujeres por hombres, por el solo hecho de ser mujeres”. Entendiéndolo como un concepto sociopolítico y analítico, este ha pasado por varias transformaciones durante las últimas décadas, al surgir en el seno del movimiento feminista radical en los Estados Unidos de los 80, después verse marcado por la economía neoliberal fronterizada en los 90, y finalmente establecer una profunda influencia en el Cono Sur con el nacimiento de Ni Una Menos en 2015. Durante todos estos años, se han ido acumulando distintas genealogías, y han surgido importantes contribuciones al concepto, especialmente desde América Latina.
Para poder articular el contexto de violencia extrema contra las mujeres en México, Marcela Lagarde y de los Ríos propuso “feminicidio” para indicar la complicidad del Estado en estos crímenes y la falta de contabilidad. Mientras que “el femicidio” desapareció como un reclamo popular del movimiento feminista en los EE. UU., se extendió y profundizó en el contexto latinoamericano. Atendiendo a las diferencias regionales y los campos semánticos en los que el femicidio/feminicidio ha desarrollado su particularidad, este libro hace las veces de vaso conector entre campos diferenciados, discusiones fragmentadas y balcanizadas, y activismos que se desencuentran.
Creemos que este libro es una oportunidad de (re)iniciar el diálogo entre académicas y activistas, tanto del norte como del sur. Esta es la mejor manera de pensar juntas para poder crear un mundo sin la violencia de género.
Por su parte, el activismo y pensamiento crítico feminista que acompaña a los grupos de familiares de víctimas han ido constituyendo una memoria histórica y un saber desde la experiencia de la búsqueda de justicia. Desde los colectivos el femicidio/feminicidio es vivido desde el hastío ante la impunidad y la indolencia estatal. El Estado patriarcal y violador ha sido señalado. Esa energía, ese dolor colectivo, esa creatividad mediática y reclamo a voces es lo que ha alimentado una conciencia continental contra el femicidio/feminicidio, no solo desde el lente de la patología social, sino desde la subjetividad doliente que busca resarcir el daño y exige dignidad para las víctimas.
Es debido a esta diversidad de miradas por lo que los aportes de la investigación comprendidos en este libro son diversos. Por ejemplo, señalaremos algunos puntos, como el análisis sobre masculinidades violentas y el cambio de mentalidades patriarcales, la importancia de las acciones colectivas y sinergias feministas para el avance de los mecanismos legales de prevención de las violencias, el estudio comparativo interseccional y decolonial de las políticas públicas preventivas de la violencia de género, las reflexiones críticas sobre la ceguera racial sistemática con la que se piensan los espacios de vulnerabilidad de mujeres racializadas, y la importancia de la emergencia de grupos de trabajo, observatorios y esfuerzos de documentación de las violencias en todas las Américas a fin de construir y constituir métodos y mecanismos para la elaboración de los datos propios.
RIAF y el proceso de construcción de este libro
La RIAF se formó en junio del 2021, durante los tiempos más intensos de la pandemia de COVID-19 y los reclamos globales para la justicia racial. La formación de la red surgió de la necesidad de crear un espacio accesible (sin costo de participar, con interpretación de idioma) para personas que trabajan contra el femicidio/feminicidio. Somos un grupo autogestionado de académicas y activistas de distintas disciplinas y de diversas partes de las Américas. Nunca nos hemos conocido en persona. La labor de RIAF, como la gran mayoría de los trabajos activistas contra el femicidio/feminicidio, es voluntaria y viene de un deseo solidario de crear un mundo más justo y más seguro para las mujeres –especialmente las más vulnerables–. Como una agrupación activista/académica, valorizamos las diversas metodologías de investigación que no son “tradicionales”, “científicas”, “académicas” u “occidentales”. Reconocemos las barreras estructurales que han excluido y desvalorizado los saberes de las mujeres indígenas y racializadas.
Durante los últimos años, hemos organizado 18 “charlas” o discusiones en línea con distintas organizaciones, colectivos y expertas que trabajan contra el femicidio en las Américas. Estas charlas han servido como un punto de encuentro para personas de diversos contextos (regiones, idiomas, disciplinas académicas, activismos) para crear saberes e intercambiar información. En estos espacios, el disenso no fue una barrera, sino un promotor de participación, discusión y afianzamiento del espacio.
Como manera de concretar nuestros trabajos, decidimos publicar un libro que refleje la diversidad de contribuciones analíticas y activistas desarrolladas en este nuestro espacio. Por lo mismo, y resaltando la diversidad entre nosotras, reconocemos y evidenciamos las distintas lógicas de escritura, estilos, marcos referenciales y maneras de construir y compartir conocimiento científico, activista, artesanal, legal, criminológico y político.
Organización de este libro
Este libro se organiza en tres partes: desde la comprensión, la atención y la reparación. La primera parte –“Definiciones y metodologías”– consiste en propuestas analíticas y de documentación del femicidio/feminicidio. En México, la Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de las Américas (CONAMI), desde sus sentipensares y su participación activa, aborda la violencia contra las mujeres indígenas en su especificidad. En Argentina, Julieta Martinelli y Analía Morra, de Ahora Que Sí Nos Ven, proponen la generación de datos sobre el feminicidio/feminicidio para interpelar colectivamente al Estado y generar políticas públicas. En términos teóricos, Perla Fragoso y Marcela Fernández, en el sureste de México, abordan el feminicidio infantil desde la radicalización del feminicidio. Finalmente, Martín Hernán Di Marco, Dabney P. Evans, Subasri Narasimhan y Melanie E. Maino Vieytes analizan los usuales modos en los que se investiga el femicidio íntimo, al explorar los términos, las metodologías y las teorías utilizadas en este campo.
La segunda parte –“Políticas, prevención y diálogos”– engloba la intervención del ámbito estatal y de organizaciones de la sociedad civil y del activismo. En México y Canadá, Dolores Figueroa y Patricia Torres problematizan la ceguera y neocolonialidad de las políticas estatales sobre las mujeres indígenas y las implicaciones negativas en su representación. Leticia Sánchez recupera el proceso de sinergia feminista, obstáculos y resolución de la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México. Eugenia D’Angelo, en América Latina, recupera la construcción de datos desde la sociedad civil, abonando la mirada interseccional. Finalmente, Gabriela Coronado-Téllez y María Delia Téllez-Castilla, mediante la intervención artística con jóvenes de nivel secundaria en Estados Unidos, reflexionan sobre la prevención del feminicidio.
En la última parte –“Justicia y reparación”–, las autoras reflexionan sobre las consecuencias y la restitución después del femicidio/feminicidio. Los primeros dos capítulos se localizan en Uruguay. Por un lado, Natasha Castro, Romina Martínez y Helena Suárez Val reflexionan sobre los intersticios en las familias y el acompañamiento como formas de cuidado feminista. Por su parte, Natalia Acosta y Natalia Sueiro encontraron límites en la aplicación de la agravante de feminicidio en la jurisprudencia respecto a sentencias. Desde Brasil, Camila Maffioleti Cavaler, Verônica Bem dos Santos, Adriano Beiras y Maria Juracy Filgueiras Toneli analizan las estrategias discursivas de los abogados defensores en un caso de intento de feminicidio. Por último, en Estados Unidos, Brigittine French analiza la impunidad en casos de feminicidio expuestos en el espacio público.
Un llamado a la acción
Con este libro, y la labor que desarrollamos habitualmente en nuestros sectores, pretendemos visibilizar la persistente violencia contra las mujeres, discutir quiénes, cómo y dónde se reflexiona sobre este crimen, y convertir estos temas en políticas de prevención. En síntesis, los diálogos y la colaboración desde la exigencia, incidencia e investigación académica y activista sobre el femicidio/feminicidio en las Américas contribuyen a construir puentes colectivos para la erradicación de esta forma extrema de violencia en el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres.
Invitamos a todas las personas interesadas a unirse, dialogar y actuar ante este crimen. La acción colectiva es la única solución.
Red Interamericana Anti-Femicidio
La Red Interamericana Anti-Femicidio (RIAF) es una comunidad multilingüe e interdisciplinaria para el diálogo académico y activista sobre el femicidio/feminicidio en las Américas. El objetivo de este grupo es trabajar de manera colaborativa para facilitar y compartir el conocimiento experto y las experiencias vividas de diversos contextos y comunidades con la intención de compartir conocimiento entre nuestro hemisferio. Creemos que, al ampliar nuestro conocimiento colectivo, podemos contribuir a la prevención de este crimen. Pueden contactarse con nosotras con este correo: redinteramericanaantifemicida@gmail.com.
Comité externo de revisores
Agradecemos a los/as revisores/as que evaluaron los capítulos de este volumen: Inés Mancini (Conicet/IDAES, Argentina), Marcos Signorelli (UFPR, Brasil), Melanie Maino Vieytes (Emory University, EE. UU.), Pamela Neumann (Texas A&M International University, EE. UU.), Paulina García del Moral (Universidad de Guelph, Canadá).
- Empleamos la nomenclatura femicidio/feminicidio para honrar la genealogía de la conceptualización de esta lucha activista. Con ello queremos hacer notar nuestra conciencia sobre las distintas formas políticas en que el término femicidio/feminicidio es usado y los desarrollos particulares que ha tenido en cada región de las Américas.↵







“(…) todo feminismo debe tomar en cuenta la institución sacrificial dado que es esta la que hace existir la dominación hacia los animales y las mujeres” Patrick Llored. La Violencia de la Ética. Derrida para Humanistas. (Op. cit)