Perspectivas historiográficas sobre la comunicación política entre la corte de Lisboa y las ciudades ultramarinas en la monarquía de Portugal
Antonio Álvarez-Ossorio Alvariño[1]
Uno de los principales cambios que han tenido lugar en las últimas décadas en el ámbito de la historia moderna ha sido el declive de las historias nacionales en el espacio académico y la creciente interacción entre historiografías de diversos territorios. Por lo que respecta al ámbito español, este proceso se reforzó a partir de la década de 1990 en lo referente a la historiografía italiana y portuguesa sobre la edad moderna. Junto a la influencia del hispanismo francés y anglosajón, surgieron nuevos espacios compartidos en la Europa occidental meridional[2]. En lo relativo a la historiografía lusa, fueron útiles inicialmente algunos programas institucionales, como las Acciones Integradas bilaterales promovidas por los ministerios con competencias en materia de investigación científica. La colaboración entre ambas historiografías ibéricas no era nueva. Existían ámbitos de interacción en cuestiones como la historia social y en el estudio de las comunidades de la raya, ya fuese entre las universidades gallegas y las del norte de Portugal, o en la frontera entre Extremadura y el Alentejo.
Desde mi punto de vista, la novedad en la década de los noventa fue el gradual protagonismo de la historia política en la colaboración historiográfica ibérica relativa a la edad moderna. Eran los tiempos de una renovación en este ámbito gracias a las aportaciones de António Manuel Hespanha, Bartolomé Clavero y Pablo Fernández Albaladejo, entre otros. Historiadores como Nuno Gonçalo Monteiro, Mafalda Soares da Cunha y Pedro Cardim se convirtieron en aquellos años en interlocutores que facilitaron la labor de anudar lazos en el análisis de las noblezas ibéricas y en los debates sobre la configuración de las culturas políticas en las sociedades europeas durante el Antiguo Régimen.
Eran tiempos en los que, coincidiendo con el proceso de integración de los países ibéricos en la comunidad europea, se impulsó el estudio de la dimensión europea de la monarquía de España, ya fuese en Italia o en los Países Bajos. Con respecto a Portugal, fueron pioneros los estudios de Fernando Bouza, quien en 1987 defendió su tesis sobre Portugal en la monarquía hispánica. Por su parte, Rafael Valladares indagó en su tesis, defendida en 1992, en las dinámicas relativas a la guerra de separación de Portugal. El Portugal de los Austrias se convirtió en un espacio fértil de reflexión sobre los procesos políticos y sociales de la monarquía, un crisol en el que convergieron diversas miradas historiográficas que se vieron enriquecidas con las aportaciones de Jean-Frédéric Schaub. En las últimas dos décadas las investigaciones sobre la dimensión lusa de la monarquía han desbordado el ámbito peninsular para extenderse al conjunto de los territorios ultramarinos. En particular, cabe destacar la labor de José Manuel Santos Pérez desde la Universidad de Salamanca para profundizar en el conocimiento del Brasil de los Austrias, a través de sus estudios, de la coordinación de obras y de la dirección de tesis doctorales que ampliaron el conocimiento de las dinámicas de poder y los procesos sociales en Recife, el estado de Maranhâo y Paraíba, ámbitos territoriales y urbanos en los que se pueden destacar los estudios de Irene Vicente Martín sobre Salvador de Bahía[3]. El florecimiento de las investigaciones sobre el Brasil de los Austrias completaba las aportaciones sobre los dominios asiáticos, como el sugerente ensayo de Rafael Valladares sobre Castilla y Portugal en Asia (1580-1680). Declive imperial y adaptación (Lovaina, Leuven University Press, 2001)[4].
En este contexto durante los últimos lustros se ha estrechado la interacción entre diversos grupos de investigación para abordar diversas cuestiones referentes a los sistemas imperiales ibéricos, lo que ha permitido plantear una aproximación comparada en obras como el volumen coordinado por Ângela Barreto Xavier, Federico Palomo y Roberta Stumpf, titulado Monarquias Ibéricas em Perspectiva Comparada (séculos XVI-XVIII). Dinâmicas imperiais e circulaçâo de modelos politico-administrativos (Lisboa, Instituto de Ciências Sociais, 2020). En esta obra se establece una comparación entre ambas monarquías en aspectos tales como su estructura territorial, prácticas de gobierno, configuración de las comunidades indígenas, la hacienda, circulación de ministros, ejército e iglesia.
El sustrato de las mencionadas colaboraciones permitió plantear obras más ambiciosas, como el volumen The Iberian World, 1450-1820, coordinado por Fernando Bouza, Pedro Cardim y Antonio Feros (Londres-Nueva York, Routledge, 2020), libro en el que se ofrece una amplia perspectiva sobre las dinámicas europeas de ambas monarquías, que se combina con el análisis de la proyección ibérica en América, África y Asia.
La dimensión de la monarquía lusa como imperio pluricontinental ha permitido que su estudio sea un ámbito primordial de reflexiones historiográficas ante el declive de las historias nacionales e incluso continentales, y el auge de las perspectivas globales y planetarias[5]. Sirva como muestra de este enfoque el volumen coordinado por Ângela Barreto Xavier y Cristina Nogueira da Silva, O Governo dos Outros. Poder e Diferença no Império Português (Lisboa, ICS, 2016), en el que se profundizaba en cuestiones como la ciudadanía, las categorías raciales y la esclavitud, junto con la representación política y cultural de los pueblos del imperio.
Sumado a esta faceta historiográfica, algunos centros de investigación portugueses como, por ejemplo, el Centro de História de Além-Mar (CHAM) de la Universidade Nova de Lisboa y el Centro Interdisciplinar de História, Culturas e Sociedades (CIDEHUS) de la Universidade de Évora, han sido un destino estratégico de excelencia para estancias posdoctorales financiadas por instituciones como la Fundaçâo para a Ciência e a Tecnología (FCT) o las convocatorias europeas MSCA-IF, fortaleciendo las trayectorias académicas de numerosas investigadoras e investigadores españoles que después han proseguido sus carreras en diversas universidades. De este modo, se ha intensificado de manera decisiva la interacción cotidiana entre las historiografías peninsulares relativas a la edad moderna, a través de un observatorio para la historia global como es el estudio del imperio portugués.
Dentro de este marco general, se propone indagar en un ámbito específico en el que las dinámicas de la monarquía portuguesa pueden permitir analizar desde una nueva perspectiva los procesos que tuvieron lugar en la monarquía de España. Con la finalidad de comprender la forma de gobernar los territorios de la monarquía de España durante la edad moderna se ha prestado un creciente interés a la actuación de los embajadores, legados, agentes de negocios y procuradores que actuaban en la corte de Madrid, defendiendo los intereses de los reinos y ciudades de la monarquía en las cuatro partes del mundo. En la década de 1990 el análisis de estos procesos se centró preferentemente en la corona de Aragón y los territorios italianos, mientras que en las últimas dos décadas los estudios en este ámbito se han extendido al conjunto de los territorios europeos de la monarquía y a los reinos de Indias[6].
Considero conveniente que en la historiografía sobre estas temáticas en el ámbito de la monarquía de España se tengan presentes las aportaciones recientes relativas a las formas que utilizaron las ciudades ultramarinas de la monarquía lusa para influir en el proceso de toma de decisiones en la corte de Lisboa tras la instauración de la dinastía de Braganza. Así, se podrán plantear perspectivas comparadas sobre estas dinámicas en ambas monarquías.
Se puede tomar como punto de partida el seminario internacional que tuvo lugar en Funchal en octubre de 1998 sobre el municipio en el mundo portugués y el volumen resultante. Esta obra se articulaba partiendo del Portugal peninsular, para después plantear la dimensión municipal en las islas, en América, África y Asia. De este modo se trataban, por ejemplo, los casos de las cámaras o regimientos urbanos de Río de Janeiro, Macao y Luanda. En estos estudios se planteaban cuestiones como la configuración institucional en tiempos de la dominación de los Austrias, como el reconocimiento con el rango de ciudad de Macao (Cidade do Nome do Deus na China) a principios de la década de 1580 y de Luanda en 1605; la comunicación con la corte regia de Lisboa a través de cartas en el caso de Macao en 1669 y el envío de procuradores de Rio a Lisboa en 1730, junto a aspectos más específicos, como las complejas negociaciones de Macao con las autoridades imperiales chinas[7].
Ciertamente, las reflexiones sobre la dimensión urbana del imperio portugués contaban con una obra pionera, Portuguese Society in the Tropics. The municipal councils of Goa, Macao, Bahia and Luanda, 1510-1800 (Madison, The University of Wisconsin Press, 1965), un ensayo de historia hasta cierto punto comparada llevado a cabo por Charles R. Boxer, un “lusista”, erudito y bibliófilo inglés con una peculiar trayectoria vital y académica que le permitió conocer en profundidad una parte de Asia oriental[8]. De la amplia obra de Boxer es esta una obra que ha mantenido cierta influencia, a pesar de no llegar a traducirse al portugués. Boxer eligió cuatro ciudades portuarias, subrayando la conexión asiática entre Goa y Macao, y la interacción atlántica entre Bahia y Luanda. Una cuestión clave de su análisis fue la relación de las ciudades con los virreyes, gobernadores y tribunales supremos regios, llegando a la conclusión de que poseían un nivel destacado de autogobierno. Las ciudades tenían la capacidad de mantener una correspondencia directa con la corona y un cierto margen de influencia en las decisiones que les afectaban[9]. El objetivo declarado de establecer una comparación con los cabildos americanos y asiáticos de la monarquía de España se limitaba a contrastar el carácter vitalicio de los puestos de regidores y el impacto de la venta de oficios municipales en el ámbito de las Indias de Castilla, así como el poder supremo de las audiencias, más intervencionistas en el regimiento urbano que el tribunal de “Relaçao”. Stuart Schwartz remarcó la influencia de los trabajos de Boxer en el interés por el mundo luso en la historiografía anglosajona[10].
Ya entrado el siglo XXI el interés por el estudio de las dinámicas urbanas ultramarinas en el seno de la monarquía portuguesa se ha reflejado en obras tan sugerentes como A cidade e o Império. O Rio de Janeiro no seculo XVIII (Río de Janeiro, Civilizaçâo Brasileira, 2003) de Maria Fernanda Bicalho y A Invençâo de Goa. Poder Imperial e conversôes Culturais nos Séculos XVI e XVII (Lisboa, ICS, 2008) de Ângela Barreto Xavier.
Una obra seminal en estos debates fue O Antigo Regime nos Trópicos. A dinâmica imperial portuguesa (séculos XVI-XVIII) (Río de Janeiro, Civilizaçâo Brasileira, 2001), coordinada por Joâo Fragoso, Maria Fernanda Bicalho y Maria de Fátima Gouvêa, libro que marcó una nueva época en la interpretación sobre el imperio ultramarino luso, a la vez que supuso una fractura en las interpretaciones de historiografía brasileña sobre la edad moderna. La obra, dedicada significativamente a la memoria del recién fallecido Boxer, incluía un análisis de Hespanha sobre la constitución del imperio portugués, el papel de los tribunales supremos o “Relaçoes” en las principales ciudades del mismo y la especificidad del caso de Macao, por sus vínculos jurídicos con las autoridades imperiales chinas. Por su parte, Maria Fernanda Bicalho profundizaba en el papel de las “cámaras” u órganos de gobierno de las ciudades ultramarinas en el gobierno del imperio, desde la creación de la cámara de Goa en 1510 y la de Salvador de Bahía en 1549, así como las cámaras en las ciudades africanas continentales, teniendo presente el paralelo desarrollo de la estructura eclesiástica con la creación de las diócesis. Una red de ciudades con un alto nivel de autogobierno hasta las reformas dieciochescas[11].
En 2002 se publicó el volumen editado por Jesús Bravo Lozano sobre Espacios de Poder: Cortes, Ciudades y Villas (Madrid, CEE Limencop, 2002) en el que Nuno Gonçalo Monteiro, Pedro Cardim y Mafalda Soares da Cunha expusieron en sus respectivas contribuciones una perspectiva sobre las cuestiones planteadas en torno a la nobleza de corte, las autoridades urbanas y las cortes señoriales. En el congreso que dio lugar a las actas historiadores portugueses, españoles, italianos, franceses, belgas y holandeses pudieron debatir la interacción entre la corte regia y las redes urbanas, planteándose varios estudios sobre los enviados de las ciudades españolas a la corte, como planteaba entre otros David Bernabé Gil[12].
A fin de comprender el alcance de la “monarquía de los procuradores” en el imperio de Portugal son esenciales las aportaciones de Pedro Cardim. En 2012, en el libro de la Red Columnaria en el que se proponía aplicar la categoría de monarquía policéntrica al ámbito de los imperios ibéricos, Cardim analizaba la representación de las ciudades asiáticas y americanas en las reuniones de Cortes de Portugal. Joâo IV de Braganza había optado por convocar Cortes de forma frecuente para consolidar su elevación al trono luso. Gradualmente se fueron integrando en las Cortes las ciudades ultramarinas, comenzando por Angra en 1642, Goa en 1645, Salvador de Bahía en 1653, Funchal en 1654 y San Luis de Maranhâo en 1674. Asimismo, Bahía había conseguido igualarse en ceremonial con Goa en 1642 en los asientos del primer banco de las Cortes, presentándose como cabeza del Estado de Brasil junto a la cabeza del Estado de India[13].
En 2016 Pedro Cardim y Thiago Krause profundizaron en el papel de los procuradores de Salvador de Bahía en la corte de Lisboa, estudiando el proceso de comunicación política entre la ciudad y la corte regia a través del análisis de las cartas enviadas por la cámara[14]. Bahia reforzó su proyección en la corte lusa a partir de la instauración de la dinastía de Braganza, manteniendo un procurador residente en Lisboa siguiendo el ejemplo de Goa y las principales ciudades isleñas, a la vez que remitía enviados extraordinarios más coyunturales. Cardim y Krause se aproximaban a las trayectorias de estos procuradores, su naturaleza patricia, los sueldos y algunas temáticas de las negociaciones que llevaban a cabo, vinculadas a cuestiones como la fiscalidad, los conflictos en las órdenes religiosas entre los “hijos del reino” y los “hijos de Brasil”, es decir, entre portugueses peninsulares y portugueses americanos (como sucedía en las Indias de Castilla), y el intento de influir en las deliberaciones del Consejo Ultramarino. Este fortalecimiento de los canales de negociación en la corte regia era paralelo al desarrollo de la ciudad, puerto del tráfico de personas esclavizadas en América, que se reflejaba en la transformación urbanística, la elevación a sede arzobispal y la gestión del establecimiento de una casa de la moneda en la ciudad. La expulsión de los neerlandeses de la costa norte del territorio sirvió como elemento discursivo para plantear un cambio en el estatus constitucional frente a las autoridades del reino de Portugal.
Conviene tener presente que, frente a la monarquía de España considerada como “monarquía de los 22 reinos” que contaba con “reinos de Indias”, en el ámbito luso “el Reino” por antonomasia era el del Portugal peninsular, siendo bien diversas las titulaciones peninsulares y ultramarinas del rey de Portugal, y las del rey de Castilla con sus reinos y señoríos agregados o conquistados.
En su tesis doctoral defendida en 2015, Thiago Krause había estudiado la comunicación política entre Salvador de Bahía y la corte de Lisboa a través del análisis de las cartas que la cámara enviaba a la corona, cuyo flujo se incrementó tras la coronación de don Pedro en 1683. Krause clasificaba las temáticas de las cartas, por ejemplo, aquellas dedicadas a temas fiscales como donativos, al comercio o a cuestiones militares. Dada la ausencia de registros de correspondencia, había que rastrear la circulación de estas misivas en las consultas del Consejo Ultramarino creado por la nueva dinastía en 1642[15].
La cuestión de la comunicación política en el imperio portugués fue objeto de estudio de un proyecto financiado por la FCT que dio lugar a la obra Um Reino e suas Repúblicas no Atlântico. Comunicaçôes políticas entre Portugal, Brasil e Angola nos séculos XVII e XVIII (Río de Janeiro, Civilizaçao Brasileira, 2017), editado por Joâo Fragoso y Nuno Gonçalo Monteiro, en el que se analizaba la correspondencia entre los territorios y la corte regia. Dentro de este proyecto ya en 2014 Cardim y Bicalho analizaron con José Damiâo Rodrigues el papel de las juntas de ciudades en el imperio portugués[16]. En 2016 Cardim profundizó en la influencia de los territorios ultramarinos en las sesiones de Cortes durante el siglo XVII, remarcando la presencia de obispos de sedes ultramarinas en el brazo eclesiástico de las Cortes, y constatando las escasas referencias a las cuestiones de ultramar en los debates de Cortes, incluso después de la incorporación de los procuradores de las ciudades de los tres Estados asiáticos y americanos (India, Brasil y Maranhâo), advirtiendo que los procuradores de las ciudades de Azores y Madeira tenían un estatus diferente, ya que estas islas no estaban sometidas a la jurisdicción del Consejo Ultramarino[17]. De forma significativa, las cuestiones de ultramar estuvieron más presentes en las últimas Cortes lusas de los Austrias, en 1619 (ya que en la década de 1620 y 1630 no se convocaron Cortes) que en las cortes de los Braganza, hasta que las Cortes se dejaron de convocar en el siglo XVIII.
La atención de la historiografía sobre el imperio portugués a las ciudades ultramarinas ha tenido un nuevo hito en la obra Cidade, sociabilidade e patrimonio: as capitais no império portugués e no Brasil (Río de Janeiro, Contra Capa-Eduff-Faperj, 2021) coordinado por Maria Fernanda Bicalho y José Pessôa, en la que se analiza el papel de las ciudades capitales en el mundo luso. En este volumen se estudia el poblamiento de Azores y Madeira, y su configuración urbana, paralela a la creación de las diócesis. También se plantean casos de bicefalia insular como la dinámica que tuvo lugar en las islas de Cabo Verde. Bicalho remarca como el cambio de capital en el Brasil dieciochesco, con la imposición de Río de Janeiro en 1763, obedecía a múltiples factores, incluido el desarrollo de la estructura eclesiástica de la ciudad promovida a diócesis en 1676 y la fundación de Colonia de Sacramento en 1680, que contribuyó a reforzar la proyección de Río en el sur de Brasil, antes del despegue del interior con la creación de una red de ciudades en Minas en la primera mitad del siglo XVIII[18].
En la Biblioteca Nacional en Río de Janeiro hay diversas cartas que las ciudades costeras del Estado de Brasil, como Bahía, Olinda y Paraíba, dirigían a sus reyes Felipe II y III de Portugal, por motivos fiscales, por los gastos en defensa militar o en la construcción de templos, que contenían quejas contra la “tiranía” de los ministros regios y del tribunal de “Relaçao” y denuncias contra la actuación de gobernadores, y reflejaban pugnas por la captura de indios y críticas a la labor de los jesuitas. En estas misivas encontramos diversos tonos ante su señor natural, desde la denuncia de agravios a la representación de la escasez de recursos, expresión de una cultura política que vinculaba a las ciudades con los monarcas. La renovación de los estudios sobre la comunicación política entre las ciudades ultramarinas y la corte regia en la monarquía portuguesa constituye una referencia para comprender las dinámicas políticas y sociales en los sistemas imperiales durante la edad moderna. El análisis de la “monarquía de los agentes”, es decir, de la actuación de los legados, agentes de negocios y procuradores de las ciudades en la corte de Madrid debe tomar en consideración la trayectoria de la monarquía portuguesa, a fin de establecer un estudio comparado que permita beneficiarse de las aportaciones de los estudios sobre la “monarquía de los procuradores” en el imperio portugués.
- Madrid Institute for Advanced Study, Universidad Autónoma de Madrid.↵
- Este estudio se ha realizado dentro del proyecto I+D Generación de Conocimiento De los reinos al Palacio Real: los agentes y el despacho regio en la monarquía de España, 1659-1725 [PID2023-148329NB-I00], financiado por el MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER/UE y concedido por el Ministerio de Ciencia e Innovación (Gobierno de España). Agradezco a la Companhia das Índias de la Universidade Federal Fluminense su acogida y, en particular, a Maria Fernanda Bicalho y Rodrigo Bentes Monteiro por su generosidad. También mi gratitud a Evergton Sales Souza y George Félix Cabral de Souza por las conversaciones y paseos compartidos.
Una perspectiva sobre la evolución del hispanismo hasta la actualidad, con particular énfasis en la historiografía y los estudios culturales, en A. NIÑO (ed.), Hispanismo. La cultura hispánica interpretada desde el exterior, Madrid, Marcial Pons Historia, 2024. Con respecto al hispanismo francés relativo a la edad moderna es imprescindible la certera perspectiva de VINCENT, B. (2020). “El hispanismo francés y la Historia Moderna de la Monarquía Hispánica”, Vínculos de Historia, 9, pp. 78-91.↵ - Sirva como ejemplo de estos volúmenes la obra editada por SANTOS PÉREZ, J. M; MEGIANI, A. P, y RUIZ-PEINADO ALONSO, J. L. (eds.), Redes y circulación en Brasil durante la monarquía hispánica (1580-1640), Madrid, Sílex, 2020, en la que se analizan la circulación de oficiales, comerciantes, misioneros y de libros en el Brasil de los Austrias. También se pueden destacar los ensayos incluidos en TORRES MEGIANI, A. P.; SANTOS PÉREZ, J. M.; y VANDERLEI SILVA, K. (eds.), O Brasil na Monarquía Hispânica (1580-1668), Sâo Paulo, Humanitas, 2016. Entre las tesis mencionadas me permito destacar las relativas a la expansión de las fronteras del “Brasil” de los Austrias: CARDOSO, A. (2012), Maranhâo na Monarquia Hispànica: intercambios, guerra e navegaçào nas fronteiras das Índias de Castela (1580-1655), tesis doctoral, Universidad de Salamanca; y BRANDÀO RAMALHO DE BRITO, S. (2020). A conquista do Rio Ruim: a Paraíba na Monarquía Hispânica (1570-1630), tesis doctoral, Universidad de Salamanca; así como la dedicada a la cabeza del Estado de Brasil: VICENTE MARTÍN, I. M. (2022), Holding the Empire at Bay. The Elites of Salvado da Bahia and the Hispanic Monarchy in Brazil (1581-1640). Florencia, tesis doctoral, European University Institute. ↵
- Unos años antes, Rafael Valladares había ofrecido una perspectiva sobre el fin del Brasil de los Austrias en VALLADARES, R. (1993). “El Brasil y las Indias españolas durante la sublevación de Portugal (1640-1668)”. Cuadernos de Historia Moderna, 14, pp. 151-172. ↵
- Una indagación sobre los sustratos del debate sobre la historia global y la historia mundial se ofrece en VALLADARES, R. (2012). “No somos tan grandes como imaginábamos. Historia global y Monarquía Hispánica”. Espacio, tiempo y forma. Serie IV, Historia Moderna, 25, pp. 57-115.↵
- En otro estudio se analizará la historiografía sobre este ámbito de investigación con detalle. Sirva como muestra el estudio seminal de MAZÍN, O. (2007). Gestores de la Real Justicia. Procuradores y agentes de las Catedrales hispanas-nuevas en la corte de Madrid, v. I: El ciclo de México: 1586-1640, Ciudad de México, Colegio de México. Así como el sugerente análisis comparado que ofrece FUERTES BROSETA, M. (2022). Negociadores de la república. Síndicos y embajadores de Valencia y Cerdeña (siglos XVII), Leioa, Universidad del País Vasco. Una perspectiva sobre la cuestión en MAURO, I. (2020). “La rete diplomatica delle capitali senza re. Il sistema di ‘delegazioni interne’ della Monarchia spagnuola”. En R. CANCILLA, Capitali senza re nella Monarchia spagnola. Identità, relazioni, immagini (secc. XVI-XVIII), Palermo, Meditarranea, pp. 471-493. Sobre los agentes de negocios en Indias remito a ANDÚJAR CASTILLO, F. (2023). “Lazos que unían el imperio: los agentes de negocios en el último cuarto del siglo XVII”. En A. JIMÉNEZ ESTRELLA, J. J. LOZANO NAVARRO y F. SÁNCHEZ-MONTES GONZÁLEZ (eds.), Urdimbre y memoria de un imperio global: redes de poder y circulación de agentes en la Monarquía Hispánica, Granada, Universidad de Granada, pp. 403-425.↵
- O Municipio no Mundo Portuguès, Funchal, Centro de Estudos de História do Atlàntico-Secretaria Regional do Turismo e Cultura, 1998. Me refiero específicamente a los estudios en este libro de FERRONHA, A. L., “Luanda: do Primeiro Municipio Portuguès nos Trópicos à Revolta da Municipalidade”, pp. 491-498; NUNES MONTEIRO, A., “O Leal Senado Macaense na Segunda Metade do Século XVII”, pp. 499-514; BICALHO, M. F. B., “As Representaçôes da Càmara do Rio de Janeiro ao Monarca e as Demonstraçôes de Lealtade dos Súditos Coloniais. Séculos XVII-XVIII”, pp. 523-544; y MARTINS DO VALE, A. M., “O Senado de Macau no séc. XVIII. Das Ambiciosas Intençôes às Modestas Realizaçôes da Reforma de Martinho de Melo e Castro”, pp. 609-624.↵
- Sobre Boxer, entre otros estudios, véase SCHNEIDER, A. L. (2017). “O Brasil e o Atlântico Sul na historiografía de Charles Boxer”, Ler história, 71, pp. 181-203, que profundiza en la interacción de Boxer con historiadores brasileños y portugueses, más allá de las aproximaciones a la controversia sobre la dimensión racial del imperio portugués que tuvo lugar en la década de 1960.↵
- BOXER, 1965, p. 142.↵
- Remito a la muy amena entrevista que le hicieron José Manuel Santos Pérez e Irene María Vicente Martín en “55 años de trayectoria del más influyente especialista en historia del Brasil colonial: una entrevista con Stuart B. Schwartz”, Reb. Revista de Estudios Brasileños, 9, 2022, pp. 185-198. Las referencias a la influencia de Boxer en p. 190, aun indicando que no era un gran historiador “de archivo”. Schwartz indicaba en la entrevista algunas diferencias sustanciales entre el Brasil luso y la América española: Brasil no tenía universidad propia y las élites debían estudiar en Coimbra, y también carecía de imprenta (p. 191).↵
- BICALHO, M. F. (2001). “As câmaras ultramarinas e o governo do Império”. En J. FRAGOSO, M. F. BICALHO y M. de F. GOUVÊA (eds), O Antigo Regime nos Trópicos: a dinâmica imperial portuguesa (séculos XVI-XVIII), Río de Janeiro, Civilizaçâo Brasileira, pp. 189-221.↵
- BERNABÉ GIL, D. (2002). “La gestión de los asuntos municipales en las cortes de Felipe III. Síndicos y embajadas de la ciudad de Orihuela”. En J. BRAVO LOZANO (ed.), Espacios de Poder: Cortes, Ciudades y Villas (ss. XVI-XVIII), Madrid, CEE Limencop, pp. 249-268. En este ensayo se anunciaban algunas líneas interpretativas de su posterior monografía sobre los síndicos de Orihuela en la corte, publicada en 2007. ↵
- CARDIM, P. (2012). “The Representatives of Asian and American Cities at the Cortes of Portugal”. En P. CARDIM, T. HERZOG, J. J. RUIZ IBÁÑEZ y G. SABATINI (eds.), Polycentrics Monarchies. How did Early Modern Spain and Portugal Achieve and Maintain a Global Hegemony?, Eastbourne, Sussex Academic Press, pp. 43-49.↵
- CARDIM, P. y KRAUSE, T. (2016). “A comunicaçâo entre a câmara de Salvador e os seus procuradores em Lisboa durante a segunda metade do século XVII”. En E. SALES SOUZA, G. MARQUES y H. R. SILVA (eds.), Salvador da Bahia. Retratos de uma cidade atlántica, Salvador-Lisboa, Edufba-CHAM, pp. 47-98.↵
- KRAUSE, T. (2015). A Formaçâo de uma Nobreza Ultramarina. Coroa e elites locais na Bahia seiscentista, Río de Janeiro, tesis doctoral presentada en la Universidade Federal do Rio de Janeiro, pp. 294 y 304.↵
- CARDIM, P.; BICALHO, M. F. y J. DAMIÀO RODRIGUES (2014). “Representaçâo política na monarquía pluricontinental portuguesa: Cortes. Juntas e procuradores”. Locus: revista de história, 20/1, pp. 83-109.↵
- CARDIM, P. (2016). “As Cortes de Portugal e o governo dos territórios ultramarinos (séculos XVI-XVII)”. En Â. BARRETO XAVIER y C. NOGUEIRA DA SILVA (eds.), O Governo dos Outros. Poder e Diferença no Império Português, Lisboa, ICS, pp. 437-465.↵
- BICALHO, M. F. (2021). “A capitalidade (a)territorial do Rio de Janeiro nos séculos XVII e XVIII”. En M. F. BICALHO y J. PESSÔA (eds.), Cidade, sociabilidade e patrimônio: as capitais no império português e no Brasil, Río de Janeiro, Contra Capa-Eduff-Faperj, pp. 175-197.↵






