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2 La consolidación de la producción autogestionada

Situaciones diferenciales de autogestión

Como venimos planteando, la recuperación de empresas por parte de la/os trabajadora/es constituye un proceso de acción colectiva que se ha instalado en la caja de herramientas de la clase trabajadora (Fajn, 2003; Rebón, 2007; Salgado, 2012).

Los diversos equipos de investigación que analizan estos procesos acuerdan en la periodización general de las recuperaciones (Fajn, 2003; Rebón, 2007; Programa Facultad Abierta, 2018; Deuz Marzi, 2014; Salgado, 2012). Un primer período previo a los años ´90, que configura el antecedente inmediato del fenómeno, implica sólo algunos casos aislados de empresas recuperadas con orígenes diferenciados. Luego, a partir de 2001, el período de socio génesis en un proceso de crisis generalizada en que se producen una serie de recuperaciones de empresas que le brindaron al fenómeno sus características centrales: carácter defensivo de los puestos de trabajo, transformación en cooperativa por cuestiones de resolución jurídica, consolidación de una estrategia empresarial de sostenimiento de la producción o servicio y, en gran parte de los casos ampliación de la dotación de trabajadora/es asociada/os. Un tercer período, de crecimiento económico, que configuró la etapa de consolidación para una porción de las empresas recuperadas y un cuarto de crisis neoliberal durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), se sostuvo el incremento en la recuperación de empresas como método de acción de la clase trabajadora de 367 a 396, se han recuperado más de 51 empresas desde 2015 hasta 2019. (Programa Facultad Abierta, 2019[1]). Sin embargo, la cantidad de trabajadora/es ocupados ha decrecido de 15948 en 2016 a 15032 en 2019. Por último, una etapa actual que incluye la crisis económica de 2018 y la de la pandemia por COVID 19 en que las empresas recuperadas sufren un nuevo impacto con resultados disimiles.

Este primer capítulo se detiene a describir y caracterizar las empresas recuperadas que configuran la muestra de análisis de la presente tesis. Para eso se construye una tipología de empresas recuperadas y se divide la muestra en tres grupos. Se describen en forma pormenorizada y agregada las características de diferentes tipos de empresas recuperadas en lo referido a: las dimensiones económico-productivas y el desarrollo del proceso democrático teniendo en cuenta la integración del colectivo de trabajadora/es asociada/os.

En los próximos apartados, a partir de los temas profundizados en las entrevistas realizadas se retoman una serie de dimensiones consideradas clave para caracterizar las empresas recuperadas en forma densa.

Sobre la base de la hipótesis esbozada en la introducción, se confecciona una tipología de situaciones diferenciales de niveles de autogestión entre las veintidós empresas recuperadas de todo el país que conforman la muestra de análisis. La construcción de la tipología se realiza con la intención de identificar, ordenar y simplificar los datos (Mc kinney, 1968, 17).

Como resultante del análisis se conformaron tres agrupamientos[2] de empresas que tienen por objetivo explorar analítica y descriptivamente el conjunto de empresas recuperadas que constituyen la muestra de la presente tesis. El primero lo constituyen aquellas que alcanzan una “consolidación autogestiva” son empresas recuperadas que se caracterizan por conseguir niveles de sustentabilidad económica, construyen una democracia interna que la sostiene y logran la cohesión e integración del colectivo laboral. De la muestra de análisis once empresas recuperadas pertenecen a este grupo. El segundo, un grupo de empresa que logran una “consolidación parcial”, sucede que alcanzan una situación de consolidación productiva, pero no logran conformar una democracia fortalecida o integrar al colectivo laboral. Dentro de este grupo, el otro subconjunto logra construir un proyecto democrático, pero no consiguen la consolidación económica – productiva. Son nueve las empresas de la muestra que corresponden a este conjunto, el subgrupo de aquellas que alcanzan la consolidación productiva son dos, mientras las que logran la consolidación democrática son siete empresas recuperadas. El tercer grupo contiene las empresas recuperadas que no logran consolidarse ni productiva ni democráticamente, solo dos de las empresas de la muestra pertenecen a este grupo.

Tabla 3 Situaciones diferenciales de autogestión

tabla-3

Fuente: elaboración propia en base a relevamiento del Proyecto de la Secretaria de Políticas Universitarias: Factores positivos en el sostenimiento y consolidación de empresas recuperadas (2017 – 2019) y en base informe Facultad Abierta (2019).

Para construir la tipología se tomaron dos dimensiones de análisis a partir de una serie de indicadores derivados del marco teórico desarrollado en la introducción de la presente tesis.

La primera se denomina proyecto económico-productivo y refiere a las cuestiones relacionadas con la intencionalidad de encontrar un proyecto económico-productivo autónomo. Releva las dimensiones asociadas a: los productos o servicios que brindan, si poseen un producto o servicio propio, si realizan trabajo tercerizado, el grado de diversificado de la producción y la existencia de venta directa de los bienes o servicios. Estas últimas dos dimensiones ponderadas con mayor importancia, mientras que se le asigna menor ponderación al hecho de realizar inversiones. En la Tabla 3 se presenta la tipología con los casos con cada una de las dimensiones reseñada y el grupo al que pertenecen.

La segunda dimensión referida a lo político releva cuestiones asociadas al grado de desarrollo de la democracia interna. Contiene las siguientes dimensiones: las principales instancias de conducción y organización de la empresa cooperativa, la frecuencia de las asambleas y la existencia de otras formas de participación en la gestión cooperativa. Estas tres dimensiones con mayor incidencia en la ponderación. Mientras que el nivel de participación en las asambleas, la continuidad o renovación en el Consejo de Administración poseen un menor peso. A su vez se observa con menor nivel de importancia, la integración del colectivo laboral incluye los siguientes indicadores: el grado de compromiso del colectivo con la cooperativa y la forma en que perciben el clima laboral.

A partir de estas dimensiones se construyó la tipología de sobre situaciones diferenciales de autogestión en las empresas recuperadas de la muestra. En el primer grupo de consolidación autogestiva, la frecuencia de las asambleas es mensual, se presentan formas intermedias de conducción, hay altos niveles de participación, compromiso de la/os asociada/os, buen clima laboral, productos o servicios propios, diversificación, inversiones y planificación de la producción. En el segundo grupo de consolidación parcial existe un déficit en alguna de las dimensiones referidas a la democracia o las cuestiones productivas. En el tercer grupo se observa que, aunque la frecuencia de las asambleas es alta, no se produce una consolidación democrática. Hay problemas en la participación, en el clima laboral, no hay diversificación de la producción y ausencia de planificación e inversiones.

Para clarificar la tipología sintetizamos los tipos según tres casos emblemáticos. En el grupo de consolidación autogestiva la textil de Provincia de Buenos Aires alcanza niveles de autonomía en su proceso productivo que era casi exclusivamente tercerizado, diversifica su producción y en términos democráticos concreta una serie de espacios intermedios de participación y consolida una gestión que renueva los liderazgos.

Entre las empresas de consolidación parcial el frigorífico de Rio Negro que a diferencia de la textil intenta, pero no logra alcanzar niveles de autonomía en lo productivo porque el rubro trabaja tercerizando la producción, aunque en términos democráticos plantea formas alternativas de participación y políticas de integración del colectivo laboral.

En el mismo grupo de empresas de consolidación parcial la alimenticia de Santa Fe 2 alcanza una consolidación económica productiva pero no democrática fundamentalmente porque no logra integrar al colectivo de la/os trabajadora/es asociada/os, ni se construyen instancias intermedias de participación.

Por último, el aserradero de Rio Negro que se consolida en términos productivos ya que no logra diversificar su producción, el nivel de inversión es bajo; en lo democrático no integra a la/os asociada/os y no se plantea la existencia de instancias intermedias de conducción. En los próximos apartados se analizan cada una de las dimensiones según tipos construidos.

El proyecto económico-productivo

De acuerdo con las dimensiones presentadas se analiza cada tipo de empresas recuperada, ejemplificando con casos particulares. Para empezar, se describe lo sucedido en el grupo de las empresas de consolidación autogestiva. En cuanto a si cuentan con un producto o servicio propio, el hecho de poseerlo significa contar con cierta autonomía de clientes y proveedores, aunque ésta siempre es relativa ya que se requiere un mercado al que ofrecer esos productos y servicios. A su vez, en algunos casos, un producto propio puede significar un agregado de valor a lo que la empresa tenía anteriormente en su fase privada.

Encontramos que algunas han avanzado en generarlos, por ejemplo, el restaurante de CABA vende un vino con etiqueta propia, la alimenticia de Santa Fe 1 ha creado una segunda marca además de la propia recuperada; lo mismo ha sucedido con la alimenticia de CABA 2; el medio gráfico de Córdoba ha sumado una revista de entrega semanal; en la alimenticia láctea de la Provincia de Buenos Aires todos los productos son propios, en la metalúrgica de la Provincia de Buenos Aires los productos son propios, pero además sumaron uno nuevo, una campana de cocina y realizan carpinterías de aluminio; en la alimenticia de CABA 1 los productos dulces son de marca propia y cada año produce nuevos gustos de helado para mejorar su competitividad.. Por su parte la empresa textil de la Provincia de Buenos Aires produce principalmente el servicio de tejido y teñido a terceros (alrededor de un 80% del total). Trabajan en su mayor parte para mayoristas textiles. Con el objeto de diversificar han desarrollado una marca propia que vende ropa a los clubes deportivos de la zona.

Eso también nos permite estar más cerca del consumidor, lo que te aporta también es mayores márgenes de rentabilidad. Cuando trabajamos en la parte de productos semiterminados estamos muy lejos del consumidor porque a nuestro producto después se le agrega valor en otra fábrica, después se le vende a un mayorista, el mayorista al minorista, después se fabrica la ropa. Hay 5 eslabones más en la cadena antes del consumidor. Entonces tiene otra escala (entrevista a empresa recuperada textil de la Provincia de Buenos Aires, septiembre de 2017)

En las empresas recuperadas analizadas se observa una gran preocupación por mejorar los productos, generar nuevos, así como intentar acortar las cadenas entre ellos y la/os consumidores, en algunos casos esto es más sencillo de realizar, en otros se requiere de alianzas con otros actores estratégicos. El caso de la escuela de CABA es emblemático, tienen los tres niveles educativos y planean armar tecnicaturas en economía social y finanzas.

Muchas empresas recuperadas han visto la posibilidad de ampliar su producción, llevando adelante una diversificación con el fin de mejorar su inserción en el mercado y/o sus ingresos. En la textil de la Provincia de Buenos Aires además de lo que ya se comentó, se dieron una estrategia de alianza con otras empresas privadas, compraron maquinaria para confeccionar ropa interior para mujeres, a su vez otra empresa les alquila un espacio para realizar bolsas de tela.

En cuanto a la diversificación de las empresas de consolidación autogestiva, la alimenticia de CABA 2 ha ampliado su oferta de productos. La empresa de logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos Aires que brinda un servicio a terceros logró armar el proyecto de la huerta agroecológica que le ofrece no sólo la posibilidad de nuevos ingresos de trabajadora/es asociada/os, sino también otra inserción política en la comunidad local. El medio gráfico de Córdoba desde un inicio modificó su forma de editorializar transformando el diario con una mirada más local y menos nacional, a su vez lanzaron la Revista que se planificó como una forma de diversificación.

La diversificación de la producción puede ser pensada y planificada sólo como una forma de mejorar la performance económica de la empresa, pero también puede establecer una novedosa inserción de ésta en la comunidad local, en muchos casos los espacios excedentes de las empresas recuperadas son pensados para ampliar la oferta de servicios y productos o las relaciones que se establecen con otros actores.

Se puede observar que las empresas recuperadas de consolidación autogestiva son aquellas que en mayor medida han diversificado su producción y servicios. Empresas recuperadas como la textil que cuentan con un proceso de trabajo pensado para tercerizar, han logrado replantearse su forma de inserción en el mercado diversificando su producción. En este sentido, la posibilidad de plantearse estas políticas está determinada en gran parte por el rubro y el producto o servicio que se ofrece al mercado, pero esa determinación también puede ser modificada si se plantea una direccionalidad deliberada sobre el proceso productiva autónomo de la cooperativa.

En lo referido a la calidad de los productos o servicios en la textil de la Provincia de Buenos Aires resaltan además de la calidad de los productos, el valor agregado que supone contar con mano de obra calificada. En el diario de Córdoba ponen énfasis en el sentido de pertenencia de la/os lectores. En la láctea de la Provincia de Buenos Aires resaltan la calidad de los productos, la mejora la competitividad el precio accesible y justo de los productos. La escuela destaca que luego de la recuperación han logrado generar otro tipo de vínculo con la/os estudiantes y las razones por las que eligen la escuela han variado:

gente que viene de lejos, gente que viene buscando una escuela contenedora… pero que sepa cómo hacerlo, con dispositivos reales de contención y no una escuela conteiner. Chicos con algunas dificultades psicopedagógicas, o sea, empezás a conformar una escuela chiquita, familiar, que hace bien el trabajo de encontrar clima escolar, y que no tiene una mirada de exigencia en términos numéricos, o de un corte elitista, si no… más bien que cada chico puede desarrollarse al máximo, digamos, su máximo potencial (entrevista empresa de servicios educativos recuperada de CABA, diciembre de 2017)

Desde el inicio de las recuperaciones de empresas, una cantidad considerable logró comenzar a producir gracias a la realización del trabajo a façón. Es aquel en que una empresa realiza el proceso de transformación de materiales con su propio trabajo, conocimiento, maquinarias y herramientas por pedido de un tercero. La empresa recibe una retribución por el producto final de este proceso de transformación, mientras que, la comercialización y la distribución de este producto, se encarga quien realzó el pago por el trabajo (Balladares, 2012).

Es decir, las empresas recuperadas vendían una parte de su producción como un servicio a terceros que lo compraban, con la idea de que, en un futuro, ese porcentaje vaya disminuyendo y aumentado la producción propia. El grado de dependencia que se genera sobre ese tercero hizo en un comienzo pensar en la necesidad de salir de ese esquema de venta de servicios para pasar a un modelo más autónomo de trabajo. Sin embargo, hay rubros como el textil, algunas alimenticias, como los frigoríficos que trabajan en forma tercerizada, cuyo modelo de inserción es únicamente vendiendo el servicio a terceros. La expansión de la empresa red (Recio, 2000) o la desverticalización (Balladares; 2012) es un proceso que a nivel internacional consiste en la disgregación de las etapas productivas que en el modelo fordista se encontraban integradas en la misma empresa.

Entre las empresas de consolidación autogestiva solo dos trabajan de este modo, la textil de la Provincia de Buenos Aires que façonea un 80% de su producción y el resto corresponde a los esfuerzos que realiza por vender en forma directa productos elaborados por ellos mismos a los consumidores. Por su parte, la alimenticia de Santa Fe 1 venden algunos productos que un tercero encarga y comercializa, pero constituye una parte minoritaria de la producción

En la alimenticia láctea de la Provincia de Buenos Aires tienen locales de la cooperativa donde venden los productos propios y de otras cooperativas, esas ventas constituyen un 40% del total de su producción. La cita hace referencia a la dependencia que supone no tener un vínculo directo con los consumidores y cómo encontraron una política para resolver este tema:

sacamos una oferta de sardo, estábamos haciendo mucho sardo, esto fue en el 2015… “oferta de sardo”, el único canal de distribución que teníamos era de vendedores, que antes eran fleteros …, ahora son revendedores… de favor, porque no tienen ninguna relación con la cooperativa, más allá de lo comercial… de favor “chicos, vamos a sacar una oferta de sardo, por favor vendan más sardo, porque necesitamos más plata, vamos a agarrar más leche”… nada, siguieron lo mismo, comprando lo mismo… y un día hicieron paro acá porque subimos un poco la lista de precios, porque no nos estaban dando los números… nos hicieron paro…, “ah, nos hicieron paro, listo, buenísimo”, el 1° de enero de 2016, abrimos el primer local, que fue en un shopping, abrimos el local, después abrimos un local enfrente… (entrevista a empresa recuperada alimenticia láctea, Provincia de Buenos Aires., diciembre de 2018)

Este relato da cuenta de la dificultad que significa la delegación de la venta a terceros, que no están comprometidos con la lógica cooperativa y que en muchas oportunidades se guían de acuerdo con criterios meramente mercantiles. La venta directa brinda márgenes de autonomía a la empresa recuperada. En la alimenticia de CABA 1 venden directo a personas que compran para hacer repostería.

La venta directa para muchas empresas recuperadas entraña la creación de un nuevo canal de comercialización que no sólo significa nuevos ingresos para la cooperativa sino también el establecimiento de un contacto más directo con los consumidores que puede redundar en otros beneficios. En el caso de la venta directa de productos es el rubro, la actividad y el producto lo que determina la posibilidad de llevar adelante o no esa política, y su realización no tiene en principio un impacto directo en la consolidación o no de la empresa recuperada. Hay algunas empresas de consolidación autogestiva como la empresa de logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos cuya configuración de venta de servicio a un tercero los constriñe a darse otro tipo de estrategias relacionadas con la comunidad en la que se encuentra inserta.

En lo que refiere al tema de la inversión, este constituye un tema complejo para las empresas recuperadas en general. En el inicio debido a las situaciones de tenencia precaria de la propiedad, las cooperativas no eran sujetos de crédito. En una primera instancia lograron realizar reinversiones de sus propias utilidades en pequeños arreglos, mantenimiento de máquinas y herramientas. Una segunda etapa fue el acceso a créditos de bancos privados o cooperativos, cuando la situación legal se encontraba más afianzada. A su vez, surgieron los subsidios provenientes de los programas de diversos estratos del gobierno local, provincial y nacional. La gran mayoría de las empresas recuperadas entrevistadas afirma haber recibido diversos apoyos de distintos organismos del Estado y que ese apoyo fue significativo para el avance, aunque no fue determinante para la sostenibilidad y consolidación de las empresas recuperadas de la muestra. Diversas investigaciones sostienen la importancia que han brindado las políticas públicas a la promoción de la forma de cooperativa de trabajo, a través de varios programas (Hopp, 2013; Rebón y Kasparian, 2015; Vuotto, 2011). La textil de la Provincia de Buenos Aires accedió luego de la tenencia a los créditos que cualquier PyME obtiene en el mercado. En el medio gráfico de Córdoba invirtieron y lograron financiar un espacio para la redacción y la imprenta. La metalúrgica de la Provincia de Buenos Aires renovó maquinaria. En la alimenticia de CABA 1 invirtió en la planta de tratamiento de agua, también en mejorar cuestiones del edificio, y diversas maquinas: una peladora de maní, una zaranda y una trozadora. En la escuela invirtieron en tecnología para las aulas. La alimenticia láctea de Santa Fe 1 destinó toda su inversión en el traslado de la empresa a una nueva fábrica modelo en las afueras de Rosario.

son nueve hectáreas, estaba dentro de la quiebra y… como lo pudimos conseguir a un precio razonable, … entonces compramos cuatro hectáreas (entrevista a empresa recuperada alimenticia láctea 1 de Rosario, Santa Fe, octubre de 2018).

Esa inversión es una de las más importantes entre las empresas recuperadas analizadas. En la empresa de logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos Aires se realizaron gran cantidad de inversiones en herramientas y maquinarias.

triplicamos la cantidad de maquinaria…tenemos…dos palas cargadoras, tres retroexcavadoras grandes, dos retroexcavadoras chicas, cuatro camiones cargadores, cuatro camiones regadores … (entrevista a empresa recuperada de logística y mantenimiento de residuos de AMBA, Provincia de Buenos Aires., diciembre de 2017)

Si bien en las inversiones que realizaron las empresas recuperadas de la muestra no se pone de manifiesto la necesidad de modificar los procesos de trabajo, el cambio tecnológico o las modificaciones de lay out, en la situación económica de 2018 resultaba impensable, se replantea la forma de gestión del trabajo. Como se señaló anteriormente, la inversión en innovación de productos o mejora de la gestión del trabajo constituye una parte importante en las decisiones que la/os trabajadora/es asociada/os han planteado y resuelto desde la gestión obrera.

Pasamos a analizar el conjunto de las empresas de consolidación parcial. En lo referido a la existencia o consecución de bienes o servicios propios una de las alimenticias de Mendoza 2, al tener un predio muy grande, subalquila espacios a organizaciones de la zona. La alimenticia de Santa Fe 2 ha ampliado la oferta de productos, algunos los realizan en la fábrica y otros los tercerizan. En la cooperativa de transporte de Entre Ríos han licitado y cuentan con dos líneas de colectivo nuevas, además de las que habían recuperado al inicio, en el frigorífico de Rio Negro decidieron instalar locales de venta al público, es decir carnicerías propias, aunque finalmente el proyecto no funcionó porque eran competencia de sus propios clientes. La gráfica de Mendoza tuvo que diversificar a otros productos porque las maquinas quedaron obsoletas y realizan nuevos servicios gráficos como revistas, libros, folletería general, factureros, etc.

En síntesis, si bien las empresas de consolidación parcial se han dado políticas de diversificación, tuvieron pocos resultados, como el caso ya comentado del frigorífico de Rio Negro o la gráfica de Mendoza que se reconvierte por la obsolescencia de la maquinaria. El rubro y los productos o servicios muchas veces son determinantes de las posibilidades que tiene la empresa de reconvertirse, por ejemplo, el hotel o el frigorífico tienen menos posibilidades de repensar sus servicios que una empresa metalúrgica.

En cuanto a la autopercepción sobre las virtudes del servicio o producto en relación con la competencia, la mayor parte de las empresas entrevistadas de consolidación parcial dan cuenta de altos niveles de calidad en relación con la competencia. Algunas comentan que hay pocas empresas similares como la alimenticia de Mendoza 2 o el frigorífico de Rio Negro que cuenta con la ventaja de ubicarse en una zona geográfica privilegiada, ya que la competencia se halla alejada de la ciudad.

En lo referido al trabajo a façón como señalábamos, en el frigorífico de Rio Negro que todo lo que produce lo vende a un tercero.

todo lo que hacemos es prestación de servicio, no es que compramos y vendemos, se presta el servicio, el matarife compra el animal, lo faena en el frigorífico y lo comercializa. … En un momento tuvimos 2 carnicerías, y comprábamos, faenábamos y teníamos un reparto en distintas carnicerías. Pero… no es ético, por un lado, vos faenas y le competís en la calle al mismo matarife, a tu cliente le competís, a la hora de cobrarle el servicio de faena te pelea… “cobrame menos porque vos estás afuera con el precio más bajo que el mío”, y si, nosotros el tema del servicio de faena no lo pagamos, o sea, siempre vamos a tener un beneficio en eso (entrevista a empresa recuperada frigorífico de Rio Negro, noviembre de 2017)

Las dos alimenticias de Mendoza y la alimenticia de Santa Fe venden algunos productos que un tercero encarga y comercializa, pero constituye una parte minoritaria de la producción.

Como decíamos, la venta a façón no se relaciona con el perfil de empresas recuperadas, está más relacionado con el rubro y la herencia en la configuración de la estructura productiva de la anterior empresa privada.

En contraposición a la situación de venta de servicios a terceros, muchas empresas recuperadas de consolidación parcial realizan grandes esfuerzos por plantearse políticas de acercamiento a los consumidores para intentar disminuir los intermediarios que extienden la cadena de comercialización y por lo tanto de los precios de los productos y/o servicios.

En una de las alimenticias de Santa Fe 2, el local que recuperaron que está ubicado en el centro de la ciudad lo utilizan para la venta directa de productos. En la metalúrgica de Tierra del Fuego una vez vendieron en forma directa.

Nos fue re bien. Cuando salimos con los microondas vendimos mil microondas en diez días, en Tierra del Fuego. En Rio Grande lo mismo. Y cuando salimos con los TV, ni hablar. Porque nosotros le ofrecemos a la gente, sin la deducción de impuestos internos, y una serie de cuestiones, al 50% de lo que estaban en góndola. Entonces la gente venía como loca, con los TV no llegábamos a abrir la puerta que ya no quedaba nada, porque ya estaban reservados. Dos mil personas pidiendo televisores y teníamos nada más que seiscientos para entregar (entrevista a empresa recuperada metalúrgica de Ushuaia, Tierra del Fuego, octubre de 2017)

La metalúrgica de Tierra del Fuego no ha realizado inversiones, argumentan que las maquinarias son caras. En el resto de las empresas recuperadas de consolidación parcial han realizado inversiones de diversa envergadura. La alimenticia de Santa Fe 2 ha alquilado y puesto en marcha un predio nuevo, una de las alimenticias de Mendoza 1 invirtió en un silo de cien mil kilos y bombas para poder trasladar la pulpa de la pileta a los concentrados. En la empresa de transporte comenzaron con un galpón y consiguieron tener tres. En el frigorífico de Rio Negro compraron máquinas y un predio. La gráfica de Mendoza que se tuvo que reconvertir, invirtió en una maquina nueva para la impresión comercial.

Por último, en las dos empresas no consolidadas no han generado nuevos productos ni han diversificado su producción, han realizado inversiones menores o directamente no las han realizado y no llevan adelante una planificación de la producción. En la cerámica de Neuquén 2 es significativa la venta directa, las máquinas son de control numérico y aseguran que se han perdido la oportunidad que tuvieron en años anteriores en los que les fue mejor[3]. En el aserradero ha invertido en camionetas.

La construcción tipología permite ir perfilando diferencias agrupadas por empresas en las que se observa que el proyecto económico-productivo plantea una serie de diferenciaciones. Las empresas de consolidación autogestiva son aquellas que logran generar nuevos productos o servicios, diversifican la producción, han realizado inversiones de importancia como la instalación de una nueva empresa y llevan adelante una planificación de la gestión.

Por su parte en las empresas de consolidación parcial también logran mejorar y diversificar su producción, aunque algunas no lo logran. En su mayoría han invertido, no obstante, en menor proporción que las empresas de consolidación autogestiva y no realizan una planificación de la gestión. Las no consolidadas no se observa el desarrollo de un proyecto económico-productivo autónomo.

La política: el proyecto democrático

En este apartado se analiza el desarrollo de una de las dos dimensiones de los procesos autogestivos en la muestra de empresas recuperadas referido al desarrollo democrático. En primer lugar, se observó cuáles son las principales instancias de conducción y organización de la empresa cooperativa, tanto en lo referido a la conducción institucional como a la representación o coordinación empresarial, la frecuencia de las asambleas, si existen otras formas de participación de la/os trabajadora/es en la toma de decisiones, el nivel de participación de la/os trabajadora/es y si hubo continuidad o renovación en los miembros del Consejo de Administración

De acuerdo con la legislación vigente, la forma cooperativa de trabajo cuenta con dos principales instancias de conducción. El Consejo de Administración elegido por la totalidad de la/os asociada/os en forma democrática y la asamblea de socia/os que sólo tiene obligación por ley de realizar una asamblea anual, y debe ser presentada en el organismo regulador que es el INAES. En el Informe de Facultad Abierta de 2010 se daba cuenta de la particular importancia que en las empresas recuperadas tiene la instancia de las asambleas: “un 88% realiza asambleas en forma periódica, el 44% lleva adelante asambleas en forma semanal y el 35% mensual” (Facultad Abierta, 2010, p. 47).

Todas las empresas recuperadas entrevistadas cuentan con los dos órganos exigidos por ley. Estas cuestiones son requerimientos normativos para las cooperativas de trabajo, sin embargo, en algunas de las empresas recuperadas la asamblea cumple un papel informal, por ejemplo, algunas de las empresas de la muestra sólo realizan dos asambleas en el año, cuestión que puede indicar cierta falencia de la democracia interna o la existencia de mecanismos no directos de democracia.

Dentro del grupo de consolidación autogestiva en la gran mayoría se produjo la continuidad de los Consejos de Administración.[4] Muchos de estos casos se sostienen sobre la base de liderazgos políticos fuertes que incluso logran apartarse en forma personal de los Consejos de Administración, pero el rumbo que le imprimen continua. Esto sucede en la textil de la Provincia de Buenos Aires, la empresa de logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos Aires, la alimenticia de CABA 2 y la gráfica de CABA, todas en el grupo de consolidación autogestiva.

Calloway describe un proceso decreciente en torno a la frecuencia de las asambleas, un inicio donde la asamblea configura la herramienta única para la toma de decisiones. Luego de esta primera etapa, crean nuevas formas organizativas que en algunos casos refuerzan el sostenimiento de la horizontalidad fundante del colectivo y en otros casos van tomando formas más delegativas. Esto puede suceder incluso con la propia asamblea, ya que la misma puede perder su carácter de participación horizontal, donde realmente se decide todo entre toda/os, para pasar a tomar una dinámica de ritual más burocrática, donde sólo hablan alguna/os que ya decidieron todo previamente. En estos casos, la asamblea es un paso necesario para convalidar o refrendar esta decisión mediante un cierto consenso; tal es el caso de las fábricas en donde las decisiones son tomadas por el Consejo de Administración y sólo se informa a la/os asociada/os y se vota en la asamblea a título formal. Concluye que las que tienen asambleas en forma más frecuente son aquellas en las cuales el colectivo de trabajadora/es logra manejarse en forma más autogestiva y alcanzan mayores grados de horizontalidad. Las que tienen una frecuencia más espaciada hacen recaer la responsabilidad de las decisiones en el Consejo de Administración o en algunos compañeros que se han constituido como líderes (Calloway, 2016).

En este sentido, la frecuencia y regularidad de las asambleas y el nivel de participación son observables que indican de modo no concluyente los niveles de consolidación de la democracia interna y por lo tanto de los procesos autogestivos desarrollados. La regularidad de las asambleas es en general alta. La mayor parte de las empresas recuperadas de la muestra tienen asambleas mensualmente.

Sólo tres de las empresas de consolidación autogestiva realizan únicamente las dos asambleas previstas en la legislación (escuela de CABA, el medio gráfico de Córdoba y alimenticia de la Provincia de Buenos Aires). En la alimenticia de la Provincia de Buenos Aires tienen dos sedes en diferentes ciudades y las posibilidades de reunión de todos la/os asociada/os se torna dificultosa. En el medio gráfico de Córdoba se realizan en forma sistemática reuniones de convivencia que de algún modo terminan reemplazando la función de la asamblea a la que se recurre en sus aspectos más formales. En casi la totalidad de las empresas la asamblea es informativa, aunque también es el espacio en el que se toman decisiones.

Si bien como señalamos la mayor frecuencia de las asambleas no configura en sí misma una afirmación de la existencia de democracia interna, asociada a otros factores, podría plantearse que en gran parte de las empresas recuperadas analizadas no se observa un proceso de degradación democrática, ni la existencia de una fase de poder de los administradores (Rosanvallon, 1979). La gestión de cuadros (Vieitez y Dal Ri, 2001) ocurre en los casos que los líderes que actúan en las organizaciones cumpliendo funciones de representación y dirección, y fueron electos con ese fin, se perpetúan en las funciones directivas por su capacidad de poder representar, aglutinar, influenciar y convencer a su base. A falta de gran cantidad de medios colectivos de gestión, los cargos directivos centralizan el poder. Los delegados que los ocupan concentran informaciones y elementos inherentes al ejercicio de esas funciones. Se forma, de esta manera, una elite político-administrativa que tiende a reproducirse en el poder.

La literatura sobre autogestión valora positivamente la rotación en los cargos dirigenciales de la cooperativa (Rosanvallon, 1979)[5]. Lo que puede observarse en el análisis de los casos es que la continuidad de los miembros del Consejo de Administración, que explicita la construcción de una hegemonía, indica la consolidación de un proyecto político que redunda en la existencia de un rumbo también económico. Hay una direccionalidad política que le proporciona un rumbo a la cooperativa. Es decir, aquellas empresas recuperadas de consolidación autogestiva tienden a construir liderazgos consolidados, mientras que en las empresas no consolidadas se producen mayor cantidad de cambios en los proyectos y de liderazgos. Al mismo tiempo incluso en algunas se logra la consolidación de un proyecto hegemónico con rotación de cuadros.

La continuidad en la línea de conducción como un elemento que estabiliza la empresa y le permite crecer en una direccionalidad. El tipo de unidad socioproductiva resultante está muy influido por la clase de proyecto de empresa que el grupo legítimamente dominante al interior lleve adelante (Rebón y Kasparian, 2020, 18).

En este sentido, gran parte de las empresas de consolidación autogestiva lo que logran es construir un proyecto a largo plazo a nivel productivo-económico y democrático que contempla la rotación de sus cuadros o líderes y dirigentes porque no son las personas sino el proyecto lo que se destaca.

En síntesis, las empresas de consolidación autogestiva logran sostener la continuidad en sus conducciones políticas con recambio dirigenciales.

Las empresas recuperadas de consolidación parcial, en general, cuentan con espacios de coordinación democrática y en las de mayor tamaño también espacios de coordinación técnica, en algunas se consolidó un proyecto político expresado en la continuidad de los Consejos de Administración, aunque en la mayor parte de las empresas de consolidación parcial no se logró la continuidad de los Consejos de Administración. De las cuatro de las empresas recuperadas en las que se produjeron cambios de Consejo de Administración en algunos de los casos, esos cambios fueron conflictivos (cerámicas de Neuquén 1, frigorífico de Rio Negro, hotel de CABA, alimenticia de Santa Fe 2).

No se observan diferencias sustanciales en la frecuencia de las asambleas entre las empresas de consolidación parcial y autogestiva. En la gráfica de Mendoza el número de trabajadora/es asociada/os es bajo y en realidad las reuniones de consejo ampliado funcionan prácticamente como asambleas.

En lo referido al nivel de participación, la mayor parte afirma que es alta en las asambleas. En la cerámica de Neuquén 1 y el frigorífico de Rio Negro la participación es obligatoria.

Finalmente, en cuanto a las empresas sin consolidación, en el aserradero no existen instancias intermedias de gestión ni en lo institucional ni lo empresarial, mientras que en la cerámica de Neuquén 2 existen instancias como los coordinadores por turno, y las reuniones de convivencia que se realizan con bastante frecuencia y con interrupción de la producción. En ninguna de las dos hay continuidad de los equipos de conducción y la frecuencia de las asambleas es alta. Es interesante señalar que las dos empresas sin consolidación realizan asambleas semanales, lo que estaría indicando que la mayor frecuencia de las asambleas no es un indicador suficiente para la consolidación democrática de las empresas recuperadas en su desarrollo autogestivo, sino más bien señal de altos niveles de conflictividad interno que no alcanzan a ser resueltos. La cerámica de Neuquén 2 es la única empresa recuperada que plantea el problema de la participación. Es en parte por ello que realizan jornadas de convivencia donde paralizan la producción durante un día y la participación es obligatoria.

El compromiso y el clima laboral

En la literatura sobre empresas recuperadas se ha investigado el tema de la participación, el compromiso o involucramiento de la/os asociada/os a partir de estudios de casos. Señalan la persistencia del habitus asalariado (Di Capua et al, 2011) o la conformación de habitus desgarrados (Perbellini, 2016), en esta interpretación la dislocación entre la construcción subjetiva asalariada y la nueva situación como trabajadora/es autogestionada/os, configura un elemento clave en la falta de compromiso, participación y responsabilidad en la nueva empresa recuperada. A su vez, esto incide en la escisión o conformación de un principio de oposición entre dirigentes y dirigida/os que emula la división del trabajo clásica de la empresa de capital privado. Se producen una serie de clivajes novedosos entre la/os nueva/os ingresantes jóvenes como consecuencia de trayectorias laborales disímiles (Hudson, 2011). Por último, la persistencia de una división jerárquico piramidal propia de la empresa capitalista tradicional podría dar lugar a una oposición entre quienes se desempeñan en tareas de gestión (Consejo de Administración y áreas administrativas) y el resto de la/os trabajadora/es (Deux Marzi, 2014; Perbellini, 2016; Kasparian, 2017).

Srnec (2018) estudia la participación como una práctica compleja en una empresa recuperada alimenticia de CABA y concluye que el nivel interorganizacional fue intervenido a partir de un rol de representación con nula delegación, lo que impidió desarrollar un espacio de crecimiento para la experiencia política de la/os socia/os. Alrededor del oficio se sostenía la identidad principal en el ámbito laboral, el trabajo representaba la base del compromiso de la/os socia/os con la organización. Por ello, la participación, en tanto contribución al proyecto colectivo, fue predominante en torno al programa económico en detrimento de un aporte al programa político de la cooperativa. En este sentido, las conclusiones de Srnec abonan la hipótesis de la escisión de los ámbitos y su no resolución, como variable que dificulta la consolidación del proyecto autogestivo entendido en la tensión entre lo económico y lo político o institucional.

Dentro de la dimensión del proyecto democrático tomamos en cuenta la existencia de un compromiso activo con la empresa por parte del conjunto de la/os trabajadora/es asociada/os, y cómo es el clima laboral entre la/os trabajadora/es. Si bien la dimensión hace referencia a una apreciación muy subjetiva de la persona que responde la entrevista, refiere a una cuestión asociada a la construcción de la democracia y su percepción y nos permite describir cualitativamente la situación en la que se encuentran las empresas recuperadas analizadas. Sin embargo, se le asigna una ponderación de menor importancia a la dimensión citada y se la considera dependiente de la dimensión democrática.

En las empresas de consolidación autogestiva advierten que mayormente hay compromiso y se vive un buen clima laboral en el restaurant de CABA, la alimenticia de Santa Fe 1, la gráfica de CABA, la alimenticia de CABA 2. En la escuela de CABA se realizan encuestas y evalúan que el clima es muy bueno. Hay otras empresas de consolidación autogestiva que encuentran matices por ejemplo en lo generacional, (la/os jóvenes o la/os recientemente ingresados no se sienten parte del colectivo u otros que resaltan el compromiso de los profesionales) esto sucede en la metalúrgica de la Provincia de Buenos Aires, logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos Aires, el medio grafico de Córdoba y la alimenticia de CABA 1. En una de las alimenticias de CABA comentan que sólo la mitad está comprometida con la cooperativa:

Están porque se llevan el sueldo. Nada más. Dicen “voy y trabajo tranqui, llega la quincena y la cobro”. Nada más. Pero no hay… Venir “cómo salió esto, aquello, ¿qué van a hacer? O ¿Qué están haciendo? Nadie, no. Nada. (entrevista a empresa recuperada alimenticia de CABA 1, octubre de 2017)

En la empresa recuperada de logística y mantenimiento de la Provincia de Buenos Aires se ha llevado a cabo una política de incorporación de nueva/os asociada/os en la que los aspirantes a socia/os son personas que viven en el barrio, que fueron aportando y comprometiéndose con diversas actividades que la cooperativa lleva adelante. Si bien mucha/os son familiares de la/os trabajadora/es asociada/os, es el compromiso en las actividades las actividades barriales lo que brinda la posibilidad de ingreso a la cooperativa. Esto si bien no asegura el compromiso futuro, supone un primer paso de involucramiento en un proyecto colectivo previo al ingreso como asociada/o.

Por su parte, en las de consolidación parcial algunas también valoran el compromiso, y buen clima laboral en la cerámica de Neuquén 1, la alimenticia de Santa Fe 1, la gráfica Mendoza, mientras que otras encuentran matices: la empresa de transporte de Entre Ríos y el frigorífico de Rio Negro. En esta última cooperativa al incorporar nueva/os asociada/os advirtieron que no tenían la misma actitud de compromiso que la/os socia/os fundadores, y el clima pasó de muy bueno a bueno, ´por eso intentan integrar, socializar a la/os nueva/os ingresantes, contarles la historia, etc. A su vez, la cooperativa financia la capacitación de la/os asociada/os.

Dentro de las de consolidación parcial algunas admiten grandes dificultades en el involucramiento de la/os asociada/os estas son el hotel de CABA y la alimenticia de Santa Fe 2.

En las dos empresas sin consolidación admiten la existencia de grandes dificultades en el involucramiento de la/os asociada/os a la cooperativa. Entre las empresas recuperadas que advierten sobre las dificultades del involucramiento de la/os trabajadora/es asociada/os, resulta clave aclarar que en ningún caso se produce el compromiso y la integración de la totalidad de la/os asociada/os. Es un tema que siempre produce inconvenientes en todas las empresas recuperadas. En la cerámica de Neuquén 2 grafican la situación de la siguiente manera:

Los coordinadores los elegían los compañeros, ahora el coordinador… muchos sectores no tienen porque ya nadie quiere asumir responsabilidades, que es otro de los problemas, nadie se quiere comprometer a nada, está costando mucho asumir el compromiso (entrevista a empresa recuperada cerámica de Neuquén 2, noviembre de 2017)

Algo similar sucede con el clima laboral. Constituye un tema difícil de resolver y aquellas que han logrado sostener el compromiso de la/os trabajadora/es asociada/os pudieron mejorar el clima de trabajo que es, en general, valorado como positivo. En los casos en que se producen problemas disciplinarios, estos se relacionan con algunas pocas personas o grupos muy reducidos de trabajadora/es asociados que no logran amoldarse al modelo autogestivo.

Si bien no se observan diferencias sustanciales en el clima y el compromiso en las empresas de consolidación parcial y autogestiva, la diferencia se observa entre aquellas que logran o se proponen lograr el involucramiento de la/os trabajadora/es asociada/os a través de una serie de políticas para la mejora de estos procesos. Las empresas de consolidación autogestiva y algunas de consolidación parcial buscan deliberadamente la socialización e integración de la/os trabajadora/es asociada/os para que puedan sentirse parte del proyecto colectivo. En la alimenticia de Santa Fe 1 se realizan talleres y cursos con la Universidad de Rosario para mejorar la relación entre ellos y llevan adelante actividades extra laborales en conjunto en el predio nuevo de la cooperativa. En la gráfica de CABA realizan talleres de cooperativismo obligatorios para la/os nueva/os ingresantes. Las reuniones de convivencia en el medio gráfico de Córdoba o las capacitaciones en la empresa de logística y gestión de la Provincia de Buenos Aires tienen este fin. En síntesis, el hecho de proponer políticas para la integración y el compromiso de la/os asociada/os con la cooperativa no lo garantiza, pero es un indicador que va en la búsqueda de la consolidación autogestiva del proyecto de la empresa recuperada.

La construcción tipología permite ir perfilando diferencias agrupadas por empresas en las que se observa que el proyecto económico-productivo y democrático plantea una serie de diferenciaciones.

Las empresas de consolidación autogestiva son aquellas que logran generar nuevos productos o servicios, diversifican la producción, han realizado inversiones de importancia como la instalación de una nueva empresa, desarrollan sistemas de control de calidad de la producción y llevan adelante una planificación de la gestión. En lo referente al proyecto democrático se plantean la creación de espacios intermedios de participación y consiguen la continuidad de un proyecto en sus conducciones políticas institucionales con rotación de los liderazgos. Se advierte un buen clima de trabajo y niveles considerables de participación del colectivo o de lo contrario la existencia de una serie de dispositivos enfocados a solucionar estos problemas.

Por su parte, en las empresas de consolidación parcial también logran mejorar y diversificar su producción, aunque algunas no lo hacen. En su mayoría han invertido, no obstante, en menor proporción que las empresas de consolidación autogestiva y no realizan una planificación de la gestión. En lo referido a la democracia interna se produce una diversidad de situaciones, pero fundamentalmente se generan espacios intermedios de gestión, aunque en la mayor parte no se alcanza a consolidar un proyecto político que le brinde continuidad a la conducción más allá de la rotación en los liderazgos. En algunas se esbozan problemas en la participación o el compromiso construyendo una serie de pares categoriales que establecen desigualdades que se consolidan en el colectivo.

En las empresas recuperadas sin consolidación autogestiva no se observa la existencia de un proyecto económico-productivo autónomo ni democrático en este sentido el nivel de desarrollo autogestivo alcanzado es bajo. No diversificaron la producción, ni generaron nuevos productos, el nivel de inversión es bajo, los espacios intermedios de participación no logran mejorar la participación, el involucramiento, ni mejorar el clima. No han logrado consolidar un proyecto político y productivo y se producen una alta rotación en los Consejos de Administración.

En el próximo capítulo nos detenemos a estudiar las modalidades de gestión del trabajo en las empresas recuperadas, para ello será fundamental analizarlas de acuerdo con la tipología construida para observar la existencia de regularidades.


  1. Agradezco la generosidad de Andrés Ruggeri por facilitarme datos aún no publicados de la encuesta a nivel nacional producida por el Programa Facultad Abierta con datos hasta octubre de 2019.
  2. Cabe destacar que tanto Salgado (2012) como Vieitez y Dal Ri (2001) han construido tipologías similares, estos últimos para observar el grado de democratización relevan las siguientes dimensiones: “origen de los dirigentes”, “modalidad de la empresa”, “diferencia entre la mayor y la menor “retirada”, “excedente (referido a distribución de excedente)”, “frecuencia de las Asambleas Generales”, “otras formas de participación”, “Presupuesto”, y “planeamiento”.
  3. Cabe aclarar que las entrevistas fueron realizadas en los años finales del gobierno de Mauricio Macri con lo cual las posibilidades de inversión en medio de la crisis económica eran inviables.
  4. Cuando hablamos de continuidad no nos referimos necesariamente a que sea el mismo grupo de trabajadora/es quien ejerce la conducción de la cooperativa. En gran parte de las situaciones se dan cambios en los Consejos, pero se sostiene un mismo proyecto político que se corresponde con el proyecto económico-productivo y democrático.
  5. “Una sociedad autogestionada no puede desarrollarse si no existe la máxima movilidad posible de los dirigentes” Rosanvallon (1979, 14).


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