Paola Gramaglia
La filosofía latinoamericana crítica ha producido en los últimos cincuenta años una variedad de herramientas conceptuales claves que reflexionan en torno a la heterogeneidad, la colonialidad y la modernidad. Ella ha originado diversidades y pluralidades, a veces como rupturas, otras como continuidades, que se entrecruzan entre las disímiles perspectivas que marcan direcciones divergentes, así como en formas yuxtapuestas, la mayoría de las veces. Nuestra hipótesis sostiene que el esfuerzo por comprender la heterogeneidad de América Latina es una cuestión harto compleja, que en gran medida gravita en tomar nota de las porosidades del entramado histórico-social, con las ambigüedades y dificultades que ello implica. En particular, al considerar ese excedente ontológico que escapará siempre de toda filosofía y de todo esfuerzo cognoscitivo, dada nuestra condición de mediación textual de conocimiento.
Este texto es fruto de un trabajo colectivo de conversaciones, debates y exposiciones públicas como Grupo de Filosofía Latinoamericana de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), quienes desde hace una década nos propusimos poner en valor a la filosofía latinoamericana. La selección de los autores trasciende a la vez la mera miscelánea, ya que, en el conjunto de los textos elegidos, trascurren diálogos, acuerdos y discusiones. También encontrarán en ellos tensiones, así como líneas de encuentro y desencuentro que van más allá de los temas y los campos específicos. El texto pretende indagar los alcances y los sentidos de la función crítica de la filosofía latinoamericana, atendiendo, por un lado, a los debates actuales entre teorías poscoloniales, descoloniales y epistemologías del sur y, por el otro, a la discusión sobre las condiciones de posibilidad de los sujetos políticxs desde los contextos locales de emergencia desde América Latina.
Es nuestra intención última que el lector pueda encontrar un mapa de categorías y una cartografía de perspectivas para señalar las articulaciones teóricas y metodológicas que se ponen en juego desde los distintos enfoques trabajados, sus posibilidades de diálogo, sus diferencias y la manera en que cada una aporta a la construcción de conocimientos autónomos y emancipadores. Hemos intentado no seleccionar una tradición de pensamiento crítico desplazando a las otras, con lo cual, lejos de promover reflexiones críticas, promoveríamos simples reproducciones eruditas. Por ello este libro es el intento de reflexionar en torno a una visión amplia, compleja, interdisciplinaria e inclusiva del torrente de perspectivas latinoamericanistas contemporáneas.
Es cierto que hemos asumido un riesgo, y es el de seguir sosteniendo que este campo de problemas, atravesado interdisciplinariamente, lo podemos seguir denominando “filosofía latinoamericana”. Sobre todo, si tenemos en cuenta los problemas que nos acarrea la palabra “filosofía” hoy. En una civilización occidental en decadencia de su propia promesa de libertad, fraternidad e igualdad, y en un mundo que se deja llevar por el sentido común determinado por la teología política del neoliberalismo, al decir de José Luis Villacañas (2022). Sin embargo, consideramos que no debe dejar de perderse aquello que Arturo Roig promovió en aquellos años setenta en torno a la relación con el mundo y con las personas en relaciones de igualdad. Sosteniendo los afectos, las solidaridades y las sensibilidades para coconstruir otros mundos y hacerlos más justos.
Por otro lado, adjetivar a la filosofía con la palabra “latinoamericana” resulta también otro riesgo que asumimos, pero no ingenuamente, porque, aunque sigue siendo un campo de problemas, es el que optamos como geografía histórica, ya sea que la nombremos “Abya Yala”, “Tawantisuyo”, o “Kollasuyu”, es para el mundo que conocemos y en que vivimos para el que consideramos importante poner en valor la idea de esos otros mundos posibles que la habitan.
Me interesa que puedan valorar en esta compilación de textos tanto los desencuentros y contrapuntos que mantienen las disputas y debates, como las paradojas que potencian estas investigaciones a través de las escrituras de lxs investigadorxs de este libro para generar nuevos interrogantes.
El libro está organizado en cuatro partes como una forma de seleccionar temáticamente los textos en una primera lectura. En la primera parte, bajo el subtítulo de “Interpelaciones desde los feminismos”, se encuentra el texto de autoría conjunta con Julieta Crespo “Notas para pensar lo político en María Lugones”. En él, nos preguntamos, a modo de hipótesis, si lo problematizado por la autora en Peregrinajes. Teorizar una coalición de múltiples opresiones (2003-2021) en un sentido más caótico, más descentrado, con una multiplicidad de referencias teóricas y con descripciones metafóricas abundantes, no podría considerarse como la urdimbre desde la cual va entretejiendo sus conceptos y sus ideas para presentar su categoría, más compleja y densa, de colonialidad del género. Hay que considerar que, a partir de esa trama, quizás algunos hilos puedan percibirse con una mayor intensidad y claridad. En especial, nos interesa reflexionar en torno a las sensibilidades que liga la autora al repensar la crítica a las modernidades políticas desde una provisionalidad “yuxtapuesta” (raza, clase, género). Aquella que comienza a diseñar a través de la espacialidad de las resistencias que existen en contra de la espacialidad de las dominaciones y dentro de ella. Una forma de lo político que podríamos definir como desde lo infrapolítico.
El segundo capítulo pertenece a una doble autoría de Lucía Busquier y Fabiana Parra y se llama “Cartografías históricas y epistemológicas sobre la interseccionalidad en América Latina y el Caribe”. Las autoras se proponen recuperar y resignificar las experiencias de luchas y resistencias locales protagonizadas por aquellas mujeres que se ubican en los márgenes del feminismo blanco hegemónico. Ello les permite no solo poner en cuestión las bases del saber occidental moderno que propone un sujeto mujer con pretensiones de universalidad, sino, a la vez, les habilita nuevas vías para la construcción de saberes tomando como punto de partida las propias experiencias de lxs sujetxs y llevar adelante una epistemología crítica que contribuya hacia los procesos emancipatorios de nuestra región. Asimismo, sostienen que ubicar los orígenes de la interseccionalidad en dichas experiencias de estos activismos les permite recuperar su potencia como herramienta política.
En el tercer artículo de Paula Massano, “Banquete antropofágico: entre la subjetividad y los procesos de subjetivación”, la autora pone en juego la práctica antropofágica de los pueblos latinoamericanos para con ello pensar con Suely Rolnik a América Latina como una Canibalia, ya que puede ser entendida como una corpo-cartografía, que va trazando el diseño de un paisaje que se hace mientras que “pierden sentidos ciertos mundos, y se forman otros mundos, que se crean para expresar afectos” (Rolnik, 1989: 15).
En la segunda parte, “Interpelaciones desde lo político-democrático”, encontramos el texto de Sofía Zurbriggen “Pensamiento heterárquico y formas políticas del socorrismo para una democracia decolonial”. La autora comienza a indagar en las formas de resistencia que tejen las socorristas feministas en relación con una representación heterárquica del poder con el objetivo de contribuir a la reflexión por una democracia decolonial.
Luego, con el título “De la heterogeneidad a la totalidad social abierta: un núcleo de renovación teórica”, el autor Augusto Rattini tiene como objetivo general retomar los aportes de Laclau (2005) y Quijano (2000, 2014) para pensar su modo de introducir la categoría de lo heterogéneo en el estudio de lo social y su concepción de la totalidad social. La hipótesis de este trabajo consiste en sostener que ambos autores, a pesar de provenir de registros diferentes y de poseer, por ende, versiones diferentes en torno a lo heterogéneo, comparten una tesis clave: para el estudio de lo social, es necesario pensar en totalidades abiertas, es decir que lo social se encuentra siempre atravesado por la contingencia.
En el siguiente capítulo, llamado “Planteos críticos sobre la viabilidad de una democracia radicalizada en el contexto latinoamericano”, Carlos Merlo analiza críticamente la discusión filosófica respecto de la democracia, con los aportes enriquecedores de tres pensadores latinoamericanos: Dussel, Laclau y Castro Gómez, quienes, con el objeto de plantear alternativas al modelo neoliberal de democracia, han desarrollado sofisticadas lecturas filosóficas de la política y articulado diferentes modelos de democracia, basados en la teoría de la hegemonía. Aunque apelan a postulados y tradiciones teóricas diferentes, comparten el objetivo de radicalizar la democracia y de legitimar políticas emancipatorias orientadas a la inclusión de las víctimas del capitalismo, el patriarcado y el racismo, entre otras formas de exclusión social y cultural. Para el autor, Castro Gómez, en una permanente dialéctica con Dussel y Laclau, plantea una teoría de la democracia-hegemónica que recobra los valores republicanos y los mixtura con la recuperación transmoderna de las tradiciones obturadas por la modernidad eurocéntrica.
La autora Ana Victoria Britos Castro nos propone el séptimo capítulo: “Descolonizar la democracia desde las formas políticas locales-comunitarias. Aportes para una filosofía política latinoamericana”. Analiza algunas de sus hipótesis de investigación de los últimos años con relación a considerar cómo y cuál producción de conocimiento es posible desde los movimientos sociales y societales en y desde Latinoamérica, y más específicamente desde Bolivia. Por tales razones, su trabajo queda centrado en revisitar la idea de movimientos sociales y el desplazamiento que se produce hacia la conceptualización de movimientos societales a partir de reconsiderar las formas de lo político y una posible descolonización de la democracia, más allá de la lógica Estado-céntrica.
En la tercera parte, con el tema “Interpelaciones críticas desde lo ecológico-político”, presentamos el texto conjunto de María Cristina Liendo y Matías Borrastero “Interpelaciones críticas desde lo epistémico, lo político y lo ecológico”. En él entraman los aportes de Arturo Escobar y Boaventura de Sousa Santos invitando a una reflexión en torno a la construcción de sus perspectivas epistémico-políticas para pensar nuestros presentes regionales y locales, atravesados por múltiples movimientos y resistencias socioambientales y socioterritoriales. La reflexión se asienta en tres ejes: lo epistémico, lo político y lo ecológico, que consideran intensamente entramados y asentados en un principio de realidad que exige profundas transformaciones globales contrahegemónicas.
Luego, Sandra Lario nos propone “Con Paulo Freire bajo la sombra de una taku: pedagogías descoloniales en tiempos de neoextractivismo” como el octavo capítulo. La autora retoma los aportes de Paulo Freire como referente de las pedagogías descoloniales para revisar y recrear vínculos en y con el mundo desde Abya Yala. Y se pregunta: ¿por qué desde experiencias situadas en Abya Yala se vuelve relevante reflexionar sobre extractivismo en educación?; ¿qué aportes del maestro nos permiten abonar hoy el horizonte transformador de las prácticas pedagógicas?
En la cuarta parte, “Interpelaciones desde las epistemes andinas”, encontramos otro trabajo conjunto, entre Estrella Campos y Manuel Fontenla: “Entre modos coloniales y epistemes nativas: sospechas sobre la historia indígena”. Es a partir de dos búsquedas e interrogantes. Por un lado, se preguntan por la manera en que la historia regional del NOA ha abordado el estudio y las narraciones de nuestro pasado indígena, específicamente un acontecimiento histórico y ritual como es la celebración del Tinkunaco en la provincia de La Rioja, y las disputas de sentidos que moviliza. Por otro lado, se preguntan por otros modos, locales y nativos, en que las sociedades indígenas vinculan, experimentan, vivencian y narran sus pasados y memorias. En esta dirección, abordan algunas propuestas de intelectuales indígenas (regímenes de historicidad, epistemes nativas, cosmovisión) que denominan perspectivas “nativas” de la historia. Desde este doble enfoque, efectúan interpelaciones críticas a las ciencias sociales y a las humanidades en lo que refiere al lugar de autoridad de la historia como disciplina colonial y de las epistemes nativas como posibilidad de descolonización del conocimiento.
El último trabajo de este libro, “Geopolíticas del indianismo en el Kollasuyu: aportes epistémico-políticos”, pertenece a la autora Valeria Durán, quien tiene como objetivo identificar los principales aportes epistémico-políticos de la tradición política del indianismo, producidos en Bolivia desde 1960 hasta la actualidad, para brindar una interpretación de sus vínculos y contribuciones al pensamiento indianista en Argentina, en particular en Jujuy. Como argumenta en el texto, identifica a la Puna jujeña con el sur del Kollasuyu. Con base en la metodología de la historia de las ideas latinoamericanas, este texto se estructura con una primera sección en la que se expone una breve caracterización de la trayectoria del indianismo desde sus orígenes hasta la actualidad. En la primera parte, da cuenta de sus inicios en Bolivia. En la segunda, indaga sobre su recepción en Argentina, especialmente entre sujetos kollas. En la segunda sección, expone algunas tesis del indianismo producido en Bolivia para brindar en la conclusión una interpretación de sus aportes al pensamiento indianista en el sur del Kollasuyu o Jujuy.
Quisiera recordar que este volumen fue escrito con las indagaciones que han sido producciones de tesis doctorales, tesis de grados y artículos con referatos de distintas revistas académicas, a partir del proyecto subsidiado y avalado por Secyt (2018-2023) cuyo título es “Interpelaciones críticas a las ciencias sociales y las humanidades. Indagaciones desde lo social a lo político en contexto locales: plurinacionales, populares-populistas, autonomistas y comunitaristas”.
Otoño, Córdoba de la pospandemia, 2022








