Una genealogía feminista desde Comodoro Rivadavia, Chubut. La marea verde, 2010-2020
Gabriela Elizabet Rodríguez[1]
Resumen
El movimiento marea verde fue un espacio de gran confluencia y construcción de redes, espacios de acción, militancia y organización política entre feministas de Argentina, traspasando también fronteras geográficas e impulsando la causa por el derecho al aborto legal en otros países de Sur América. Para dar cuenta de la importancia de este movimiento realizaré un delineado de acciones que tendieron puentes entre las feministas históricas, aquellas mujeres que desde antes del 2018 venían trabajando y militando los derechos sexuales y (no) reproductivos y específicamente la legalización del aborto; y las jóvenes que se sumaron al calor del debate de los proyectos de ley por el Derecho al Aborto legal, Seguro y Gratuito en el Congreso de la Nación del 2018 al 2020 en Comodoro Rivadavia.
La metodología utilizada en este trabajo es de tipo cualitativa, en el cual recupero el trabajo de campo realizado durante diez años en el movimiento feminista, además retomo las fuentes escritas y digitales de la prensa local, entrevistas semi estructuradas y material audiovisual y cinematográfico.
Palabras clave: jóvenes, genealogía, movimientos, feminismo.
Marea verde. La lucha por el aborto legal
El movimiento feminista en Argentina llamado marea verde representa un espacio de construcción de redes, espacios de acción, militancia y organización política entre feministas, traspasando también fronteras geográficas e impulsando la causa por el derecho al aborto legal en otros países de Sur América. En este trabajo realizaré un delineado de acciones que tendieron puentes entre las feministas históricas, aquellas mujeres que desde antes del 2018 venían trabajando y militando los derechos sexuales y (no) reproductivos y específicamente la legalización del aborto; y las jóvenes que se sumaron al calor del debate de los proyectos de ley por el Derecho al Aborto legal, Seguro y Gratuito en el Congreso de la Nación del 2018 al 2020.
Para ello me detendré en la organización de grupos de jóvenes en Comodoro Rivadavia y las tramas intergeneracionales que generaron redes de relaciones a nivel nacional pero también local, con esto pretendo acercarme a los espacios de militancias y las formas organizativas en diversos espacios y dar cuenta de los cambios generacionales en las prácticas de militancia política. También busco comprender los cambios y las continuidades que el complejo y heterogéneo movimiento feminista mantiene históricamente por la defensa en la ampliación de derechos de las mujeres y personas gestantes específicamente la legalización del aborto.
Como feminista recorrí los Encuentros Nacionales de Mujeres[2] durante más de diez años, siempre me decían mis compañeras que de los “encuentros nunca se vuelve igual” y así fue. Comencé a relevar en los encuentros el taller de estrategias para la legalización y despenalización del aborto participando durante siete años (2012- 2019), específicamente me interesaba entender cómo se construían estrategias para interpelar al Estado y conseguir la legalización del Aborto en Argentina.
Dicho esto, el ENM es considerado como un gran espacio de debate y organización política entre feministas de América Central y el Caribe y especialmente de Argentina, en donde confluyen personas de diversas identidades políticas. Estos encuentros tienen como metodología de funcionamiento y motor a los talleres en los que se discuten diferentes tópicos de la agenda feminista. El punto central es la marcha final que se convoca en masividad con una importante presencia en el espacio público dentro del centro urbano de las provincias que lo convocan. La organización tiene como particularidad que las comisiones organizadoras son transmisibles de provincia a provincia y su sede es elegida al finalizar los encuentros volviéndose de carácter federal, transmisible, autónomo y autogestivo.
El primer en ENM se realizó en Buenos Aires en el año 1986 y fueron creciendo en número hasta llegar a convocar a más de 60.000 mujeres y disidencias a lo largo de estos años. En los últimos años, específicamente en 2018 se realizó el primer encuentro en Chubut en la ciudad de Trelew, luego en 2019 en La Plata y en el 2020 se suspendió por la emergencia sanitaria del COVID- 19, recién en 2022 se volvieron a retomar con una modificación en el nombre, pero con el mismo objetivo de convocar y reunir tal como expresa Masson (2007) a “Feministas en todas partes”.
Para el caso de los talleres, el de estrategias para la legalización del aborto fue clave para la consolidación de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Lega, Seguro y Gratuito[3], desde este taller se fueron impulsando acciones como la creación de redes con feministas y mujeres autoconvocadas de todo el país (Alma y Lorenzo, 2009, p. 265-269). La elaboración de solicitadas y programas de actividades, la creación de lazos y de redes como la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir, entre otras organizaciones fueron centrales para poder elaborar y llevar adelante la presentación de los ocho proyectos de ley que se discutieron en el Congreso de la Nación Argentina hasta el año 2020 que tomó estado parlamentario.
De mi experiencia en la participación en estos talleres y del trabajo de campo realizado allí puedo dar cuenta de diversas estrategias que se discutieron en estos espacios y que algunas de ellas se volvieron acciones concretas, pero voy a hacer referencia a dos específicamente. Una de ellas y la que rápidamente llegó a un consenso, aun desde diferentes posiciones políticas, es la de ampliar mediante las votaciones democráticas la participación de diputados y senadores en el congreso que pudieran darle tratamiento a la ley de aborto, que en general eran expuestas por mujeres militantes de partidos de izquierda; por ello era clave conseguir mayoría en el congreso era el objetivo desde los inicios del taller. Otra de las estrategias y ya en términos de militancia en las calles, fue la de tener mayor presencia por parte del movimiento feminista en los barrios populares haciendo foco en la falta de presupuesto para salud pública y derribando algunos mitos con respecto al acceso a esta práctica. Ejemplo de ello es el siguiente relato de una de las referentes de la CCC en el encuentro de Salta en 2014:
… en el pueblo de donde nosotras venimos no hay disponibles ni pastillas anticonceptivas ni preservativos, muchas de nosotras vinimos al encuentro con nuestros hijos… la gran mayoría de las mujeres de los lugares más alejados de la capital y que venimos de villas o barrios pobres sabemos por nos vienen a pedir ayuda de que la violencia con los hombres de su familia es frecuente y normal. Violaciones por parte de sus maridos borrachos y situaciones en las que no es solo que no pueden acceder a anticonceptivos, sino que además los maridos no las dejan acceder a ellos, mucha violencia. Venimos con nuestras compañeras a expresar nuestro apoyo al taller y a pedirles que se genere una campaña de concientización en los barrios populares ya que esto es una forma de estrategia para acercarnos a la ley…[4]
Recupero este testimonio porque el debate sobre el presupuesto para salud pública fue algo que se retomó en el Congreso en los últimos dos últimos debates parlamentarios y fue un eje central para darle una efectiva implementación y reglamentación a la ley. También es claro respecto a la naturalización de la violencia de género en formas cotidianas que se vive en los barrios ante las que no se encuentra respuesta estatal. Esto se vincula con el lema “no más muertas por abortos clandestinos” que daba cuenta de los riesgos que traía la penalización y la precariedad en que las personas interrumpían embarazos no deseados[5]. Esto planteaba una deuda en ampliación de derechos por parte del Estado.
Entre muchas acciones que identificaron al movimiento feminista de manera pública y que tuvo un gran impacto social fue la de tomar como símbolo de lucha al pañuelo verde. Con respecto a ello, la periodista Mariana Carbajal (2018) retoma la historia de los pañuelos en Argentina y expresa que “se optó por un pañuelo, recuperando la tradición de las sufragistas de la década del 40 que lo usaron blanco, como luego lo tomarían madres y abuelas de Plaza de Mayo”. En relación con el color, el verde fue escogido vinculado a “la idea de esperanza, la salud y la vida, que luego sería el emblema de la campaña y daría el nombre al movimiento Marea Verde”. El pañuelo más allá de ser un objeto, significó y significa una identificación social y pública sobre una posición política. Esto me permite retomar el concepto de genealogía política feminista de Silvia Elizalde (2018) quién hace referencia a que los pañuelos representan la lucha combativa y complicidad con las hijas-nietas y con las hijas de otras hijas en base a repertorios de “continuidad” y “sororidad” como un símbolo de politización que une generaciones que si bien se dan en contextos diferentes y por diferentes causas pero que en el lema de la campaña nacional “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” se encuentran por una causa común la del derecho a decidir y en contra de las opresiones.
Esta causa interpeló a muchas generaciones de mujeres e incorporó otras identidades y géneros, tal como expresa Luciana Peker (2005) en “La revolución de las hijas” haciendo referencia a las jóvenes que masivamente se sumaron a la lucha por el aborto legal en Argentina desde el año 2018 con la presentación del ante último proyecto de ley. Con la aprobación del proyecto de ley de Interrupción Legal y Voluntaria del Embarazo (IVE) el colectivo de mujeres y disidencias incorporó un carácter simultáneo de sororidad que confluyó en una socialización masiva de experiencias y acciones concretas en el espacio público en todos los puntos del país. En este proceso de politización el pañuelo verde fue y sigue siendo la identificación con una causa política y social que actualmente sigue vigente (Elizalde y Mateo, 2018). Durante los últimos años que antecedieron a la aprobación de la ley, se podía ver en las escuelas, en las calles y en las casas a una gran cantidad de jóvenes portar el color verde como forma de expresión y de autonomía sobre sus cuerpos, aún en escuelas religiosas (Felliti, 2018). Como así también de verse reflejadas en la lucha de las mujeres que las antecedieron continuando con reclamos masivos al Estado y exigiendo políticas en materia de salud pública, corriendo el riesgo de ser rechazadas o estigmatizadas por identificarse públicamente con la causa (Salgueiro, 2021). Esto benefició a que muchas jóvenes pudieran incorporar una nueva perspectiva respecto al cuidado de la salud sexual (no) reproductiva, como así también poder contar con un marco legal que las ampare para poder militar en sus hogares y escuelas.[6]
Los derechos sexuales y (no) reproductivos situados al sur
Desde Comodoro Rivadavia no fuimos ajenas a todo este contexto, y para poder delinear el entramado de genealogías políticas feministas y las redes de relaciones que se generaron durante la conformación del movimiento marea verde en la ciudad, un antecedente clave es la experiencia histórica del Foro por el Derecho a Decidir conformado en 2010.
Algunas de las mujeres que participaron y estuvieron al frente de esta organización fueron Magalí Stoyanoff, Gabriela Coen, Viviana Gualdoni, Elena Gonzales, Laura Lascano entre otras mujeres. Todas ellas con diversas identificaciones de militancia política y con diferentes recorridos de militancia feminista tenían como objetivo interpelar a la justicia para que se garantice el aborto no punible a una joven de quince años que había sido violada por la pareja de la madre que era policía[7]. Este foro se inscribe en la creación de otros foros nacionales y organizaciones que dieron el apoyo a la solicitada de habeas corpus preventivo[8] que acompañaba el pedido de que se haga efectiva la interrupción del embarazo no punible, derecho de ley vigente desde el año 1920. Esta organización fue de gran impacto, ya que mediante la organización se realizaron diversas acciones para interpelar a la justicia. El caso sentó precedente como el fallo F.A.L.[9], fue tratado por la Corte Suprema de Justicia y tuvo gran repercusión en los medios de comunicación nacionales y locales ampliando la discusión pública sobre los abortos. Además, este caso impulsó la realización del protocolo de interrupción voluntaria del embarazo para abortos no punibles que se encuentra vigente actualmente y Chubut fue la primera provincia en adherir e implementarlo[10].
Como mencionaba anteriormente el foro desarrolló diversas acciones para visibilizar el caso, pero también para acompañar a la madre y a la joven en el proceso judicial. La joven cursaba la semana diecisiete de gestación y todos los médicos de salud pública en Comodoro Rivadavia se negaban a realizar la interrupción argumentando la objeción de conciencia. Al respecto los medios locales registraban el proceso:
… Los integrantes de organizaciones que pedían la autorización del aborto a la adolescente violada se manifestaron nuevamente ayer al mediodía para repudiar la sentencia de la Cámara de Apelaciones que denegó la solicitud (…) la madre de la joven, quién había participado activamente de las vigilias no estuvo en el lugar puesto que la chica se había descompensado luego de que se conociera el fallo…[11]
Como se explica en esta nota una de las acciones directas del foro fue la vigilia de manera continuada en el tiempo, centro de reunión y organización desde las cuales se presionaba a la justicia para dar respuestas. Gabriela Coen miembro del foro en entrevista comenta acerca de las vigilias:
… las vigilas ¿qué eran? se juntaban los jueces ahí en el edificio de la Ducós a deliberar y nos quedábamos metiendo quilombo afuera, estaban a veces cinco horas y nos quedábamos. Pego justo que era vacaciones y nos quedábamos haciendo kilombo y con banderas cortando la calle intermitentemente hasta que terminaran de…lo que esperábamos era que le autorizaran el aborto y no se lo autorizaban finalmente entonces nos quedábamos en la vigilia a ver que resolvían (…) lo que hacíamos, yo me levantaba me lavaba los dientes me peinaba me vestía cargaba termo y agua mate todo salíamos a la mañana ¡y estábamos todo el día! esperando afuera, una me acuerdo que terminamos no sé a qué hora de la noche y que nos engañaron, en realidad porque dijeron…porque nosotras esperábamos que salieran y ahí los escrachamos, y nos engañaron y nos dijeron ¡salieron por atrás! nos empezamos a desmovilizar y ahí salieron por adelante entonces nos apiolamos y les tirábamos huevo de todo…[12]
En ese momento, la gran preocupación no era solamente la efectiva interrupción del embarazo, también lo era la salud de la joven y esto fue parte de los argumentos que se esgrimieron en medios locales por parte de la madre:
realmente es muy dura la situación que estamos viviendo (…) mi hija está mal psicológicamente, anímicamente sin ganas de nada. Mi hija iba a la escuela y ahora no quiere ir, tiene vergüenza, los chicos chicos le preguntan. Ella está contenida, tiene ayuda psicológica, pero sigue con la misma postura de quitarse la vida si no se autoriza el aborto… (Crónica, 2010)[13]
En estas vigilias se refleja el compromiso de este grupo de feministas históricas comodorenses y la relevancia de estar y sostener una acción política de interpelación a la justicia, junto al acompañamiento y sororidad con la familia que estaba atravesando una situación donde se interseccionaba la violencia de género con la respuesta del personal de salud y de la justicia.
En las primeras marchas y manifestaciones que se realizaron en el marco de esta demanda ya se podían ver los pañuelos verdes, muchas de las mujeres que participaron activamente de esta organización también fueron las primeras en organizar los colectivos que viajaban a los ENM. Los pañuelos por aquel entonces se repartían en las marchas de los ENM y esos eran los únicos pañuelos que circulaban en las convocatorias locales, algunas veces a través de la campaña se podían traer más de uno y repartir, pero la realidad es que quiénes portaban los pañuelos eran las primeras mujeres que habían viajado a los ENM. Desde allí comenzaban las preguntas de las más jóvenes. ¿Qué significan los pañuelos? ¿Dónde podemos conseguir uno? ¿Qué es la campaña nacional?[14]. Muchas de las mujeres que militaban el foro, concurrían con sus hijas y amigas, las que luego fueron sumándose a diversas convocatorias. Para 2010 ya comenzaba a asomarse la marea verde en la ciudad.
En las calles y en las plazas: las jóvenes en la participación política
Este es el siglo de las mujeres, más tarde o más temprano las jóvenes que portan en sus mochilas los pañuelos verdes van a conquistar los derechos que reclaman, saquemos de la clandestinidad al aborto, legislemos por la salud y por la autonomía de las mujeres y para concluir permítame, señor presidente nombrar a las mujeres que con su lucha nos trajeron hasta aquí: Marta Rosenberg, Marta Lanis, Nelly Minyersky, Diana Maffía, Mabel Bianco Silvia Ramos, Virginia Franganillo… (Silvia Lospennato. Cámara de Diputados, 2018)
Tal como expresa este fragmento de la película documental “Marea Verde. la Lucha por el aborto legal”[15], el movimiento feminista puede ser pensado como un continuo de acciones de mujeres que generación tras generación fueron compartiendo formas de organización política y militancia feminista. En este registro documental se recuperan los últimos dos debates parlamentarios de la ley en Congreso y se relata en términos históricos la militancia política de los feminismos llamados Marea Verde. También se exponen las experiencias de referentes de diferentes organizaciones, agrupaciones y partidos políticos en sus espacios de actuación como marchas, vigilias, entrevistas y material de archivo inédito. Muestra que la urgencia por la legalización del aborto convocó rápidamente a interpelar nuevas metodologías de acción y de lucha, donde la palabra “colectivas feministas” significó la colectivización de las luchas feministas y donde la campaña nacional funcionó como “colectiva de colectivas” (Mignoli, 2019).
En este contexto es visible que durante las últimas décadas las juventudes han cobrado protagonismo en las organizaciones de maneras autónomas, pero también político partidarias, y que han sido parte de las protestas y acciones colectivas. En términos de participación política es clave reconocer el carácter de sujeto político diferenciado y en emergencia, con demandas y acciones propias generacionales, que se abre paso a un proceso de visibilidad de la mano del movimiento feminista histórico (Seca, 2023). Las jóvenes “las pibas” quienes inauguraron la marea verde fueron también las que masivamente se autoconvocaron alrededor del primer Ni una Menos en 2015, movilización que dio un gran impulso a nivel nacional y local de las juventudes (Lois, 1018) y marcó un camino a seguir en el que se involucraron de manera progresiva a través de diversos repertorios organizaciones a favor del aborto, como así también en contra de la violencia machista y patriarcal, de los femicidios, de la efectiva implementación de la ley de educación sexual integral, por la defensa del medio ambiente y en contra del extractivismo entre otras demandas sociales.
En Comodoro Rivadavia la semilla de la marea verde y el feminismo también germinó y trajo consigo nuevas formas de organización y acción. Para ello voy a traer como ejemplo el caso de Brujas del fuego quienes se reconocían como un colectivo de artistas feministas en la búsqueda de la igualdad y la justicia y ante la violencia machista, utilizando como medio de expresión el arte representado para ellas como un “arma combativa” que elegían para destruir al patriarcado y para construir una sociedad que les permitiera vivir en libertad[16]. En palabras de Ángeles Rodríguez referente del colectivo:
El movimiento Brujas del Fuego, el colectivo se originó alrededor de marzo de 2017, como no me encontraba en ningún grupo o colectivo feminista y dije bueno voy a armar el propio y yo particularmente me centro en todo lo que es el arte, entonces dije bueno vamos a centrar el feminismo con el arte para hacer una fusión copada entre las dos cosas que más me gustan, invite a gente de Comodoro, gente de Buenos Aires, de Córdoba, de Mendoza y de la cordillera (…) al grupo que fuimos armando acá en Comodoro se fueron sumando más para la marcha del 3 de Junio que fue la marcha del Ni una menos. El nombre del grupo al principio iba a ser ovarios en lucha y después sentimos que era un poco excluyente para todas las identidades que se conformaban como mujer que entran las travas (…) decidimos transformar ese nombre en algo que tenga que ver más con lo histórico que son las brujas que desde siempre fueron maltratadas desde la época de la edad media en el que las brujas eran las feministas de ese tiempo, las quemaban en la inquisición y todo entonces nosotras por la frase somos las nietas de las brujas que no pudieron quemar decidimos hacer Brujas del Fuego[17].
Ellas tomaron el uso del pañuelo verde como también el uso de su propio pañuelo el cual se identificaba con el color violeta y con el fuego como insignia principal. Mantenían en sus repertorios de organización el carácter performativo mediante acciones directas en las marchas y convocatorias.
Algunas de las acciones comprendían descubrir sus cuerpos pintándolos con frases como “mi cuerpo es mío” o “no nací para morir”. Paralelamente a las marchas realizaban pintadas con aerosol en los edificios del Estado y la policía local, realizaba pegatinas en las paredes y postes de luz de la ciudad en las que se podían ver representadas a víctimas de femicidio nacional y local mientras las antorchas prendidas iluminaban las marchas. La organización de estas acciones muchas veces requería de coordinar con otras mujeres más grandes del movimiento quiénes hacían de vallados humanos en función de que la policía no las detenga o para que la prensa no registre sus rostros[18].
Al calor del primer debate de la ley en 2018 y hasta el 2020, en Comodoro Rivadavia al igual que en otras ciudades, se convocaba a las consignas nacionales que se sumaban a las ya históricas de la agenda feminista. Una de ellas fue los martes verdes, en el que se llamaba a reunirse para realizar algún tipo de acción de concientización, una de las propuestas en Comodoro fue la de realizar una pintada con el logo de la campaña nacional en la plaza Kompuchewe; plaza principal de la ciudad con una carga simbólica de lucha[19]. Esta pintada fue convocada por la agrupación “juntas y a la izquierda” que pertenece al partido político MST[20] y reunió a jóvenes de diversos colegios, organizaciones feministas, y a mujeres de la militancia histórica, allí también se encontraban Viviana Gualdoni del foro por el derecho a decidir entre otras integrantes de la Multisectorial de mujeres. Luego de ser realizada la pintada, sufrió un ataque de grupos anti derechos que la borraron, pero nuevamente fue realizada y se mantuvo durante varios días[21], como evidencia de ello quedaron las fotografías privadas, los relatos y algunas notas de prensa.
Las vigilias fueron tomando cada vez más relevancia consiguiendo una gran convocatoria, alrededor del primer debate la primera fue realizada en el espacio Collage centro cultural independiente de la ciudad. El lugar fue preparado con una pantalla para que pudiéramos ver el debate entre los funcionarios en el Congreso y escuchar los argumentos a favor y en contra, el cual duró toda la noche. La vigilia fue tomada como un acto de hermandad, de complicidad y de lucha, durante esas noches entre mates, cerveza y comida se hablaba de experiencias sobre situaciones vividas con el aborto, el cuestionamiento a la maternidad, la violencia obstétrica, entre muchas otras experiencias que nos atravesaban.[22]
Luego de conocerse el veredicto de la no aprobación de la ley por parte de la cámara de Senadores y lejos de apagar la llama, la lucha continuó activa y en crecimiento. El color verde llegaba para quedarse y con ello la marea verde crecía en la lucha por el aborto legal y por el deseo de ampliar derechos. Las marchas para aquel entonces se veían más brillantes, las jóvenes traían con ellas el glitter, los rostros iluminaban las marchas de color verde y violeta y los cuerpos expresaban el clima de festividad a pesar de los resultados. Los medios de comunicación en ese momento llamaban a las jóvenes de la marea verde la “generación del glitter”[23]
Los mesazos y pañuelazos tuvieron presencia en diferentes lugares de la ciudad, la mayoría de ellos fueron realizados tomando mayor fuerza cerca del segundo debate en el congreso. La prensa local hacía referencia a esto y publicaba “#18N Comodoro tendrá su pañuelazo por el aborto legal y contra toda represión”[24]. En esas convocatorias los pañuelazos[25] se transformaron en bandera, allí nos encontrábamos feministas de diversas organizaciones con formas diferentes de militancia política, las “pibas” Y las “viejas” todas juntas realizando una acción directa en el espacio público, esto significaba una forma más de irrumpir en el devenir cotidiano de la ciudad. Los pañuelazos en su gran mayoría fueron realizados en plazas, una de ellas es la kompuchewe ya mencionada anteriormente o en la costanera local frente al mar. Si bien aparecieron fotografías de estas convocatorias en los medios de comunicación, para nosotras era más que eso, era compartir, conocernos, debatir y generar consensos dentro del entramado de relaciones de mujeres de diversas generaciones reunidas por una causa en común.
En este sentido, los medios de comunicación y redes sociales cumplieron un rol fundamental en la exposición del tema y ayudó a que se expongan argumentos a favor o en contra pero que se dialogará en los hogares y en todos los espacios que transitábamos y vivíamos cotidianamente. Esto permitió que el debate traspasara las barreras de militancia para convertirse en agenda pública en los medios de comunicación masivos como la televisión y la radio. Incluso de programas llamados de “chimentos” como Intrusos en el espectáculo (Borda y Spataro, 2019) mientras a nivel nacional Página 12 se expresaba abiertamente a favor del aborto y otros medios replicaban y monitoreaban lo que hacía la Marea Verde por tomar algunos ejemplos.
También sucedió que de manera masiva las redes sociales funcionaron como un canal alternativo de comunicación y de federalización de la información con gran presencia digital. En muchos casos los medios independientes replicaban de manera estratégica los registros públicos y privados de las manifestaciones que con ayuda del ciberactivismo y transfeminismo (Valladares, 2023) marcando tendencia en Twitter, Facebook e Instagram mediante los hashtags #abortolegal y #seraley y funcionando paralelamente a los medios hegemónicos de comunicación (Fernández Hasan, 2020)
Con respecto a esto, es de destacar que en Comodoro Rivadavia es difícil encontrar notas periodísticas en formato papel, y las que se encuentran son de portales digitales[26]. La mayoría de las publicaciones digitales replicadas fueron realizadas desde organizaciones feministas como Multisectorial de Mujeres de Comodoro Rivadavia, Socorro Rosa Rabiosa, Mujeres Alerta entre otras[27], además de las publicaciones en perfiles privados de mujeres que se identificaban a favor de la ley pero que no necesariamente se identificaban como feministas.
A la espera del segundo debate parlamentario en el Congreso de la Nación, en la ciudad la convocatoria se expresaba en ADN sur “Comodoro se sumó al pañuelazo por el aborto legal, seguro y gratuito”[28]. Ya con menos convocatoria en las calles, pero con gran presencia en redes sociales y medios de comunicación se continuaron las actividades, el #19F fue una convocatoria nacional y federal que llamaba a todas las organizaciones a realizar pañuelazos vigilias y actividades para traer de nuevo a la escena pública la ley del aborto y en puja de la aprobación de la ley en la cámara de diputados y senadores.
Al respecto, sobre la madrugada del 19 de febrero del 2020 integrantes de la agrupación Grindelias integrada por mujeres del Foro por el derecho a decidir y jóvenes autoconvocadas colgamos una bandera gigante en la cima del cerro Chenque de la ciudad con el emblema “será ley”. En la prensa local este hecho causó conmoción “la bandera verde con la leyenda será ley, que flamea frente al Océano Atlántico. La imparable lucha feminista se extiende a cada rincón del país[29], ese día hubo diversas manifestaciones se realizó otro pañuelazo y por la tarde una marcha por la calle principal de la ciudad.
Finalmente, la ley N° 27.610 de Acceso a la interrupción voluntaria del embarazo fue aprobada el 30 de diciembre del 2020, con ello la alegría para todas nosotras, pero también la idea de que la lucha todavía no terminaría allí. Aún hoy la efectiva implementación y la reglamentación de la ley son tarea pendiente y queda mucho por recorrer. En este sentido, y para finalizar, me gustaría recuperar las palabras de la joven que luchó por el aborto punible en 2010 y que no estuvo ajena al debate y la movilización durante los años posteriores. La marea verde también es ella, somos todas:
Ninguna víctima de abuso debe tener un hijo sin consentimiento, no tiene por qué pasar por una odisea judicial como yo (…) me sigo encontrando conmigo misma, con mi familia y amigas. A mí me robaron parte de mi infancia y adolescencia, y siento ese peso, ese dolor (…) Yo era una nena, no era algo que yo quería, que busqué o provoqué (…) cuando escucho hablar del caso F.A.L tengo sentimientos encontrados, porque cuando me paso a mí no se podía acceder al aborto si eras víctima de violación, sin pasar por la justicia. Y ahora pasa lo mismo se les niega a muchas niñas y mujeres. Tiene que haber educación sexual, acceso a la información y a anticonceptivos.[30]
Reflexiones finales
La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina tiene un gran recorrido histórico, en este trabajo presenté una visión parcial a modo de reconstruir algunas genealogías feministas alrededor de las redes de relaciones que se fueron entramando en los últimos años y que dieron crecimiento al movimiento marea verde alrededor de la aprobación de la ley de interrupción legal y voluntaria del embarazo, con foco en el caso de las organizaciones feministas en Comodoro Rivadavia.
En este sentido, considero que los Encuentros Nacionales de Mujeres hoy Plurinacional de Mujeres y Disidencias y los Encuentros Latinoamericanos del Caribe fueron de gran importancia para el crecimiento, el impulso y la politización de nuevas militantes feministas jóvenes que tuvieron gran protagonismo durante todo el año 2018 y 2020. Estos encuentros funcionaron como motor y funcionan como espacios de sociabilidad, debate y organización, generando nuevos repertorios de organización política dentro de las organizaciones feministas.
En Comodoro Rivadavia, el Foro por el derecho a decidir de 2010 pone en escena la historicidad de la demanda de ampliación de derechos sobre la salud sexual y (no)reproductiva de las personas gestantes en la escena local, pero además visibiliza el carácter generacional de la lucha por el aborto legal y las formas organizativas de militancia feminista. El foro es central para dar cuenta del delineado de acciones que culminaron progresivamente en la conformación del movimiento marea verde en Comodoro Rivadavia y en todo el país, dando cuenta del entramado generacional entre las jóvenes y las feministas históricas.
Las marchas, las vigilias, el uso de los pañuelos verdes y la convocatoria a actividades impulsadas por la campaña nacional son parte de las acciones que de manera continuada fueron tomando fuerza alrededor de la militancia feminista local. Por otro lado, la irrupción de una gran cantidad de jóvenes trajo consigo la incorporación de lo artrítico y lo performativo, el uso del glitter y la expresión comunicacional a través de redes sociales. Todo ello conforma en la actualidad el entramado de genealogías feministas situadas al sur, en Comodoro Rivadavia.
Referencias bibliográficas
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Canal comunicación y comunidad (12 de diciembre de 2018). Brujas del fuego. Corto documental [Archivo de video]. https://bit.ly/3SP1fCC
Carbajal, M. (2018). El pañuelo verde, el símbolo. Página 12. El pañuelo verde, el símbolo | Del Encuentro Nacional de Mujeres de 2003 en Rosario al debate de hoy | Página|12
Elizalde, S. (2018). Hijas, hermanas, nietas: genealogías políticas en el activismo de género de las jóvenes. Revista Ensambles, (8), 86-93.
Elizalde, S., y Mateo, N. (2018). Las jóvenes: entre la “marea verde” y la decisión de abortar. Salud colectiva, 14, 433-446.
Luciana Peker (2005). La revolución de las hijas. Buenos Aires: Paidós.
Masson, L (2007). Feministas en todas partes: una etnografía de espacios y narrativas feministas en Argentina. Buenos Aires: Prometeo Libros.
Salgueiro, R. (2021). Entre la escuela, la religión y la marea verde: estudiantes de escuelas católicas a favor del aborto legal en CABA (2018-2021). En XIV Jornadas de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
Seca, V. (2023). Participación juvenil y movilizaciones políticas, marcas y resonancias en Argentina. Cuadernos de coyuntura. Vol.8. https://revistas.unc.edu.ar/index.php/CuadernosConyuntura/article/view/41315
Valladares, C. (2023). Una marea verde sin distanciamiento ni aforo. El ciberactivismo como alternativa de encuentro y lucha en el contexto del confinamiento por la pandemia. Cuadernos del Centro de Estudios de Diseño y Comunicación. 10.18682/cdc.vi194.9626.
- Prof. y Lic. en Historia (FHCS- UNPSJB). Este proyecto se presenta en el marco del desarrollo del proyecto de investigación N°1681 “Exploraciones sobre prácticas y políticas de juventudes en Comodoro Rivadavia. Miradas desde la Historia y la sociología”. Directora: Dra. Luciana Lago. Y en el marco del trabajo actual beca de investigación EVC- CIN (Estímulo a las vocaciones científicas- Consejo Interuniversitario Nacional). Proyecto llamado Activismos, juventudes feministas y relaciones generacionales en Comodoro Rivadavia 2010-2021. Entre el Encuentro Nacional de Mujeres y la interrupción legal del embarazo en Argentina. ↵
- En adelante ENM. Hoy Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries.↵
- En adelante la Campaña. ↵
- Relato del taller de estrategias para la legalización del aborto de referente política de la CCC de Salta. Trabajo de campo ENM Salta, 2014.↵
- Este lema significó una estrategia en las marchas para hacer visibles a los médicos que cobraban por abortos privados a mujeres de sectores altos y que paralelamente mantenía en la marginalidad a mujeres de bajos recursos acudiendo a prácticas peligrosas no médicas que en muchos casos terminaban con la muerte.↵
- Boletín N° 6 de la AAHIHMG, p. 6, 2022. ISBN 2718-7985. Asociación Argentina para la investigación en Historia de las Mujeres y Estudios de Género (AAHMEG), Red de cátedras en Universidades públicas nacionales sobre educación sexual integral y el derecho al aborto (RUDA) Red de Profesionales por el Derecho a Decidir.↵
- Diario Crónica, 27 de febrero de 2010, p. 10.↵
- El Habeas Corpus en este caso permitió pedir a los jueces que resuelvan el caso de manera urgente.↵
- S/medida autosatisfactiva conocida como fallo F.A.L.: “La Justicia de Chubut en marzo de 2010 autoriza la realización de la práctica del aborto respecto de la joven A.G., de 15 años, quien quedara embarazada como consecuencia de haber sido violada por su padrastro. Centro de información Judicial, 2012, Disponible en: https://www.cij.gov.ar/nota-8754-La-Corte-Suprema-preciso-el-alcance-del-aborto-no-punible-y-dijo-que-estos-casos-no-deben-ser-judicializados.html ↵
- Gabriela Rodríguez, Fanzine Ganando Espacios N° 1 Edición Especial “10 años del foro por el derecho a decidir”. Diario Crónica, 2 de Marzo de 2010, p. 16. Entrevista a Gabriela Coen y Viviana Gualdoni, 2018, Comodoro Rivadavia. ↵
- Diario Crónica, 24 de febrero de 2010.↵
- Entrevista a Gabriela Coen, el 22 de noviembre de 2023.↵
- Diario Crónica, 24 de febrero de 2010, p. 18. ↵
- Trabajo de campo realizado en Comodoro Rivadavia plaza kompuchewe, 8 de Marzo de 2011. ↵
- Marea Verde. La lucha por el aborto legal. Esta película documental pertenece al Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y fue dirigida por Ángel Giovanni Hoyos (2021) en colaboración entre Argentina y Colombia, actualmente se encuentra en circulación para estrenos locales en cines de todo el país. Proyección realizada en el Cine Teatro Español de Comodoro Rivadavia en noviembre de 2021. Extraído del discurso que se reproducía en voz en off de las primeras imágenes.↵
- Fan Page de Brujas del fuego en Facebook. https://www.facebook.com/COMUMBRA?mibextid=ZbWKwL ↵
- Corto documental Brujas del fuego, realizado por Maximiliano Sánchez. ↵
- Trabajo de campo realizado el 8 de Marzo del 2018.↵
- El Patagónico (2018) Pañuelazo y vigilia verde en Comodoro Rivadavia. https://www.elpatagonico.com/panuelazo-y-vigilia-verde-comodoro-rivadavia-n3083436↵
- Movimiento socialista de los trabajadores. ↵
- Gacetilla de prensa del MST (2018) ¡Repudiamos el ataque anti derecho! – MST :: ↵
- Trabajo de campo realizado en Agosto del 2018 en espacio cultural Collage, Comodoro Rivadavia. El patagónico, 2018. ↵
- Kolesnicov, (2018) Una generación con “G” de glitter. Una generación con “G” de glitter.↵
- Sánchez, L. (2020) 18N: Comodoro tendrá su pañuelazo por el Aborto Legal y contra toda represión. Disponible en: 18N: Comodoro tendrá su Pañuelazo por el Aborto Legal y contra toda represión – El Extremo Sur ↵
- El Patagónico (2018) Pañuelazo y vigilia verde en Comodoro Rivadavia. https://www.elpatagonico.com/panuelazo-y-vigilia-verde-comodoro-rivadavia-n3083436↵
- Vivo comodoro, El extremo sur, Con sello patagónico, Crónica, El patagónico, ADN sur.↵
- Socorro Rosa Rabiosa, Mujeres alerta, Juntas y a la Izquierda, Brujas del fuego entre otras. ↵
- ADN sur (19 de Febrero del 2020). https://www.adnsur.com.ar/sociedad/comodoro-se-sumo-al–panuelazo–por-el-aborto-legal–seguro-y-gratuito_a5e4dc793fd29dd6249a1518b ↵
- Extremo sur (19 de febrero del 2020). “Será ley: el símbolo de la lucha feminista por el aborto en el Cerro Chenque”.↵
- Registro de campo, febrero de 2020. ↵






