Internet de las cosas (IoT: Internet of Things): busca conectar máquinas, equipos, software y cosas del entorno a la internet mediante la asignación de una dirección de protocolo de internet única denominada IP, que permite efectuar la conexión sin la intervención humana. Esta tecnología hace posible que los usuarios manipulen dispositivos de manera remota mediante su teléfono móvil u otro terminal con conexión a internet; también permite que un artefacto con IoT acceda a la internet para reportar novedades, buscar información útil para su funcionamiento o ejecutar determinadas funciones. Algunos ejemplos de dispositivos con tecnología IoT son las cámaras de vigilancia, los robots de limpieza, los semáforos inteligentes, el alumbrado público o un vehículo autónomo.
Portales web: directorios complejos de información.
Aplicaciones móviles o apps: desarrollos de software que funcionan en tecnologías móviles creadas con un fin concreto.
Robótica: disciplina transversal que se interrelaciona con diferentes áreas del conocimiento para definir la arquitectura y el funcionamiento de los robots; aborda la investigación y el desarrollo de una clase particular de sistemas mecánicos denominados “robots manipuladores”, diseñados para realizar una amplia variedad de aplicaciones industriales, científicas, domésticas y comerciales.
Cloud computing: conjunto de aplicaciones y servicios informáticos cuya principal característica es que se alojan en internet; el usuario puede acceder a ellos de manera instantánea en cualquier momento y lugar (e. g., Google Drive).
Big data: información que permite hacer predicciones acerca de determinados eventos con base en datos aparentemente inconexos. Tiene tres características: gran volumen, variedad y gran velocidad en su producción. El procesamiento de estos datos, llamado data mining (‘minería de datos’), emplea algoritmos de inteligencia artificial que permiten detectar patrones entre estos para hallar información nueva que revele el comportamiento de determinado fenómeno, tanto en el presente como en el futuro.
Inteligencia artificial: toma decisiones a partir de información relevante y aprende de la experiencia (hay distintos modelos de desarrollo). Puede consultarse el Espacio Abierto sobre Inteligencia Artificial de Unesco para Latinoamérica y el Caribe (en t.ly/8SF3b).
Realidad aumentada (RA): superpone a una imagen real obtenida a través de una pantalla imágenes, modelos 3D u otro tipo de informaciones generados por ordenador.
Realidad virtual (VR): crea un entorno digital en el que se producen unos efectos semejantes a la realidad física, por lo que se logran sensaciones que permiten integrarse a dicho entorno.
Ciberseguridad: conjunto de herramientas que garantizan la seguridad de los usuarios a la hora de proteger su información en medios digitales. Protección de la infraestructura informática o la información que contiene aplicando protocolos, métodos y reglas para minimizar los riesgos a los que puedan estar sometidas; la función de la ciberseguridad es contrarrestar los ciberataques manteniendo la integridad de los datos.
Blockchain o cadena de bloques: es un protocolo de sistema de pago electrónico entre iguales (peer to peer o P2P), que usa criptomonedas (monedas digitales que no son controladas por los Estados). En la blockchain miles de usuarios tienen acceso al registro de cada bloque, lo que permite contrastar su validez y evita centralizar la información para no hacerla susceptible a ciberataques. La blockchain es pública y se protege mediante encriptación.
Impresión en 3D: máquina que crea objetos de plástico u otros materiales utilizando un proceso de fabricación de aditivos. La fabricación aditiva produce objetos en una sucesión de capas desde la parte inferior hacia arriba. En una impresora 3D, se pueden imprimir estructuras con formas geométricas diversas, entrelazadas como tejidos, piezas mecánicas, de joyería, odontológicas, de aviones o autos e incluso órganos humanos; se pueden emplear para la impresión de plásticos de diferentes tipos, metales y aleaciones de metales, cerámica, y también se ha experimentado con otros materiales como alimentos, tejidos humanos o animales, e incluso con hormigón.
Transporte autónomo: permite llevar personas u objetos de un lugar a otro, en medios que no requieren conductor humano; los vehículos autónomos emplean sensores externos que permiten construir continuamente un mapa virtual de la ruta que se sigue y aplicar sistemas de frenado en caso de imprevistos; también reciben mediante aplicaciones de GPS información acerca del tránsito y posibles atajos para ahorrar tiempo; esta tecnología ofrece diferentes niveles de apoyo a los conductores, desde simples advertencias hasta una conducción totalmente autónoma.
Biotecnología: integra el uso de la tecnología con sistemas biológicos con el fin de producir innovaciones en áreas tales como la medicina, la producción de alimentos, la industria y el cuidado del planeta. En general, se entiende la biotecnología como la combinación de la ciencia y de la ingeniería mediante el uso de organismos vivos para la producción de bienes y servicios que mejoren procesos industriales, el diseño de tratamientos médicos y vacunas, la creación de materiales biodegradables que reducen la afectación ambiental de la industria.
Wearable electronics o tecnología vestible: hace referencia a prendas que se elaboran con textiles inteligentes, más conocidos como e-textiles, telas que cuentan con dispositivos electrónicos e interconexiones tejidas en ellos, presentando flexibilidad física y tamaño típico que no se puede lograr con otras técnicas de fabricación electrónica existentes. Esta tecnología representa la unión de dos técnicas: el diseño de prendas y el diseño de circuitos; su fusión hace posible que las personas integren a su biología componentes electrónicos en forma de prendas que, además de mantener la temperatura corporal, realizan otras funciones que actualmente requieren el uso de algún dispositivo externo, tales como medir el ritmo cardiaco y la temperatura, guardar información o navegar en la internet.
Nanotecnología: conjunto de técnicas que permiten fabricar dispositivos tecnológicos con una precisión del orden de 1 nanómetro. Ejemplos: dispositivos que permitan tomar muestras médicas, elementos que pudiesen ser introducidos en el cuerpo para tratar enfermedades, dispositivos para descontaminar ríos, desarrollos para descomponer materiales no biodegradables, prótesis para rehabilitación, etc.
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