La carrera de Letras: historia y contexto de los planes de estudios
Diana Moro y Graciela Salto[1]
En 2021 se cumplieron 50 años de la creación de la Facultad de Ciencias Humanas como unidad académica de la Universidad Nacional de La Pampa. En general, los aniversarios redondos de las instituciones suelen ser momentos propicios para revisar sus historias y para pensarnos en ellas. Así, ese año, en el marco de las Jornadas de Investigación de la Facultad que se organizan cada dos años, se presentó un panel con el título “La carrera de Letras en la UNLPam (1971-2021): perspectivas disciplinares”. Las ponencias presentadas en esa oportunidad constituyen el germen de este libro que, sin exhaustividad, revisa algunas de las áreas más relevantes en la formación y consolidación de los estudios literarios y lingüísticos en esta universidad.
Los capítulos están escritos por especialistas en letras con interés en la configuración de los saberes disciplinares del área, sus movimientos, traducciones y vías de legitimación política e institucional. Revisar la historia de las ciencias en el terreno de las humanidades constituye –ya lo señalaron Pierre Bourdieu (2003) o Peter Burke (2017)– una forma de legitimación, aunque también un ejercicio de inventario que permite, a quienes hemos participado de este libro, reconocer tradiciones, recuperar nombres, examinar tanto el trabajo como la producción de conocimientos de cada actor y actora en la historia de la carrera, ejercer el acto de homenaje a ciertas trayectorias académicas y observarnos en ese transcurrir.
La historia de la carrera de Letras, como podrá notarse en el desarrollo siguiente, estuvo ligada, desde sus comienzos, a la formación docente, ya que la licenciatura se creó con posterioridad y su plan de estudios estuvo atado al plan básico del profesorado debido a la escasa matrícula, un rasgo típico en el contexto regional. En consecuencia, el debate sobre el perfil de los profesorados impactó de manera permanente en toda la historia de la carrera. En tal sentido y con el objeto de comprender los cambios operados, es necesario describir procesos relativos a políticas universitarias e interinstitucionales. Apuntamos algunos avatares que le dieron marco a los debates y resultados vinculados con los planes de estudios en los últimos años, es decir, empezamos por la historia reciente.
La constitución de la Asociación Nacional de Facultades de Humanidades y de Educación (ANFHE) en 2004 marcó un hito importante en la articulación nacional de los profesorados –en la actualidad, la asociación cuenta con 42 miembros, pertenecientes a 32 universidades nacionales–.[2] Entre 2008 y 2010, tanto la ANFHE como el Consejo Universitario de Ciencias Exactas y Naturales (CUCEN) diseñaron políticas para lograr que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) aprobara la incorporación de los profesorados universitarios a la lista de carreras de interés público, reguladas por el Estado, según el artículo 43 de la Ley de Educación Superior (LES). Una vez que el CIN concretó la aprobación y emitió el documento, Lineamientos generales de la Formación Docente comunes a los profesorados universitarios (2012), se conformaron las comisiones disciplinares con participación de las unidades académicas integrantes de la ANFHE. Las comisiones tenían el cometido de producir los estándares de calidad disciplinar, de infraestructura, de equipamiento y de recursos humanos, para luego acordar con CUCEN y presentar los acuerdos en el plenario del CIN.
Un gran debate se vivió en la comisión de Letras, que tuvo tres instancias muy productivas y una fallida ya que, en la reunión convocada en la Universidad de Rosario, no hubo avances. Las tres que sí produjeron resultados tuvieron lugar, con amplia participación, en la Universidad Nacional de General Sarmiento, en la Universidad Nacional de General San Martín y en la Universidad Nacional de La Pampa. Durante ese proceso, que llevó varios años –culminó hacia 2015/2016– se elaboraron los estándares de calidad y las facultades realizaron algunos movimientos internos para optimizar recursos y resultados, como la elaboración y el análisis de estadísticas referidas a la relación ingreso/egreso, dotación de las cátedras con recursos humanos, formación de graduados y graduadas, entre otros aspectos. Sin embargo, el Ministerio de Educación de la Nación no concretó las acciones necesarias para la acreditación de los profesorados, en el marco del artículo 43 de la LES. A partir de esa realidad, la ANFHE promovió un diseño y una metodología para que las facultades realizaran una autoevaluación. En ese marco, en 2017, el Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas emitió la Resolución n.º 254 que inició una tarea de relevamiento de datos, opiniones y análisis de los profesorados.
Para la ejecución del proceso, se utilizó un modelo de investigación evaluativa desarrollado por la asociación, que incorpora tanto las dimensiones valorativas y propositivas como la producción de conocimientos. Las variables utilizadas fueron: 1. Contexto institucional. Historia y surgimiento de la carrera. 2. Diseño curricular. 3. Planta docente. 4. Población Institucional. 5. Comunidad graduada. El primer eje obligó a revisar los planes de estudios, los programas de las materias y relevar los nombres de docentes que se desempeñaron a lo largo de los años. Los resultados se incorporaron a un informe que se presentó a la Comisión de Autoevaluación conformada según Resolución n.° 254-CD-017 y constituyeron insumos preliminares para los análisis presentes en los desarrollos de cada uno de los capítulos de este libro. Replicaremos, en los párrafos siguientes, parte de ese informe que detalla los cambios operados en los planes de estudios desde los inicios, a fin de comprender cómo fue la configuración de las áreas que componen la formación en Letras en la Facultad de Ciencias Humanas.[3]
El Profesorado en Letras tiene su origen en el Instituto Provincial del Profesorado Secundario. El primer Plan de Estudios como carrera independiente data de 1967 y la denominación del título era Literatura y Castellano. Constaba de veintiún (21) materias distribuidas en cuatro (4) años:
1.º año | Introducción a las letras y lectura y comentario de textos Lengua castellana I Latín y Literatura latina I Introducción a la Filosofía y Lectura y comentario de textos Ciencias Biológicas (sistema nervioso) |
2.º año | Composición Lengua castellana II (Morfología) Literatura castellana I Literatura de Europa meridional Latín y Literatura latina II Psicología del adolescente |
3.º año | Literatura castellana II Literatura hispanoamericana Latín y Literatura latina III Pedagogía y Didáctica Lengua castellana III (Sintaxis y Estilística) |
4.º año | Literatura de Europa septentrional Literatura castellana III Literatura argentina I Literatura argentina II Gramática histórica |
En el año 1971, el Instituto Provincial del Profesorado se integró a la Universidad de La Pampa que había sido creada en 1958, mientras ejercía como Interventor Nacional de La Pampa Ismael Amit. En 1971, mediante el decreto 472-71, se aprobó la creación de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de La Pampa y la incorporación a ella del Instituto Provincial del Profesorado Secundario. Los profesorados incorporados fueron los siguientes: de Historia y Geografía, de Ciencias Económicas, de Literatura y Castellano, de Inglés, de Matemática y Física, de Matemática y Química, de Filosofía y Pedagogía.[4]
El Plan de estudios del Profesorado en Literatura y Castellano, vigente a partir de 1971, también prevé cuatro años de duración y mantiene un perfil muy similar al del Instituto Provincial del Profesorado Secundario. Las variantes pueden sintetizarse de la siguiente manera: se separa la enseñanza de la lengua y la literatura latinas. Se incluyen Lengua Latina I, II y III en primero, segundo y tercer año, respectivamente, y una Literatura Latina en tercer año. Se cierra ese ciclo de formación filológica, en ambos planes, con Gramática Histórica en cuarto año. También, se especifica la formación pedagógica al separar en dos asignaturas independientes Pedagogía General y Didáctica General. Ambas se encuentran en tercer año. En cuarto, se agregan las asignaturas: Historia de la Educación y Metodología Especial y Práctica de la Enseñanza.
El resto de la formación es igual a la propuesta en el plan anterior, es decir, dos asignaturas referidas a la Lengua castellana (Morfología y Sintaxis y Estilística); tres asignaturas, a la Literatura Castellana (en segundo, tercero y cuarto años); una, a la Literatura de Europa Meridional (2.º año); una, a Literatura Hispanoamericana (3.º año); una, a Literatura de Europa Septentrional (4.º año), y una, a Literatura Argentina (4.º año).
En abril de 1975, se aprueba un nuevo plan con el título de Profesorado de Enseñanza Media y Especial en Castellano y Literatura, que estaba organizado en ciclos:
Ciclo de iniciación (común a todos los estudiantes de la universidad)
Ciclo Introductorio: Introducción a la Filosofía; Introducción a las Ciencias Sociales
Ciclo Básico que comprende las siguientes áreas:
- Área lingüística:
- Lenguas Clásicas: Lengua Latina I y II;
- Lenguas modernas: Inglés I y II o Francés I y II
- Lingüística teórica y práctica: Introducción a la Lingüística; Lingüística Descriptiva del Español; Morfosintaxis del Español; Historia de la Lengua.
- Área de Literatura:
- Teoría Literaria: Introducción a la Literatura; Crítica de Textos Literarios I; Crítica de Textos Literarios II
- Literaturas por épocas y nacionalidades: Literaturas Antiguas; Literaturas Medievales y Renacentistas; Literatura Modernas; Literaturas Contemporáneas; Literatura Argentina I y II; Literatura Hispanoamericana I y II.
Ciclo Pedagógico: se establece que serán comunes a todos los profesorados y, en el régimen de correlatividades, aparecen mencionadas las siguientes asignaturas: Psicología Evolutiva y del Adolescente, Pedagogía General, Didáctica General, Sistemas Pedagógicos Contemporáneos, Metodología General y Práctica docente.
Este plan, correspondiente a 1975, tuvo una duración escasa, porque en 1976, luego del golpe militar y de la interrupción del Estado de derecho, se implementó otro muy diferente. La iniciativa de 1975 abordaba una formación literaria mucho más amplia, ya que incorporaba nueve asignaturas específicas y tres dedicadas a la teoría y crítica literaria, al tiempo que abandonaba la hegemonía de la literatura española, en particular, castellana que tenían los planes anteriores y le imprimía énfasis a la literatura hispanoamericana y a la argentina. También, se percibe un perfil científico respecto del área de lingüística, al tiempo que se mantiene el eje de la formación filológica desde una concepción humanística.
El plan de 1976 incorpora en el título el término “letras” que continúa hasta hoy en la denominación de la carrera. La Resolución n.° 22 del 9 de abril de 1976, expresa: “Aprobar la carrera Profesorado en Letras que se dicta en la Facultad de Ciencias Humanas”. Se aprueba en esa fecha, para su puesta en vigencia en ese mismo año lectivo y se aclara que quedan comprendidos dentro de este plan “los alumnos inscriptos en la carrera en el año 1975”. En la fundamentación, se especifica el énfasis en el estudio de las literaturas específicas y se establece que “sin renunciar al ideal del estudio de las literaturas comparadas, se deja como alternativa ulterior, encuadrada en un régimen de seminarios y en el contexto de una futura planificación de las licenciaturas”. Se reafirma la relevancia de la literatura española. Conjuntamente, se revaloriza el campo de los estudios clásicos al resaltar, en la fundamentación, la inclusión de Lengua y Cultura Griegas y el restablecimiento del tercer nivel de Lengua y Cultura Latinas. Se repone como asignatura Gramática Histórica y se incluye una materia de “formación estética”. También, contempla cuatro años de cursado obligatorio, veintinueve (29) materias y tres niveles de alguno de los idiomas propuestos, Inglés o Francés. La novedad de este plan consiste en la incorporación de Lengua y Cultura Griegas como espacio curricular. Al eje de la formación clásica con tres niveles de lengua latina, se agregan tres niveles de lengua griega. Se consolida la perspectiva filológica con Historia de la Lengua y Gramática Histórica que hace sistema con los tres niveles de las lenguas clásicas mencionadas y se dedican solo dos asignaturas al área de la lingüística; Introducción a la Lingüística y Lingüística y Gramática. Por otra parte, se vuelve a la hegemonía de la literatura española (castellana) y se reduce el espacio para la literatura argentina. Sin embargo, ese plan sufre nuevas modificaciones a fines de 1976, ya que se eliminan del Ciclo Introductorio las asignaturas Introducción a las Ciencias Sociales e Introducción a la Economía y se modifica el título de Profesor en Letras por el de Profesor de nivel medio en Letras.
En 1975, se había creado la Licenciatura en Literatura que no llegó a dictarse. En 1977, se aprueba un ciclo superior del profesorado, denominado Licenciatura en Letras, que incluía cinco asignaturas complementarias: Metodología de la Investigación, Literatura Comparada I, Literatura Comparada II, Literatura Argentina Contemporánea, Literatura Contemporánea Universal y Literatura Americana Contemporánea.
En el año 1984, a través de la Resolución n.° 015-84 del Consejo Superior Provisorio, durante la recuperación de los ámbitos institucionales de cogobierno universitario, a menos de un año del retorno de la democracia en la Argentina, se aprueban los nuevos planes de estudios de los profesorados y licenciaturas en Geografía, Historia y Letras.
El Plan de Letras correspondiente a ese año fue producto de un extenso debate y de las tensiones propias de un período de transición. Se oponían posturas completamente renovadoras con otras muy conservadoras. El equilibrio entre la renovación y el aprovechamiento de las fortalezas de los recursos existentes resultaba muy difícil de lograr y así conseguir el consenso de los diversos sectores fue una tarea ardua. Tan frondoso debate no alcanzó para producir modificaciones profundas; sin embargo, como se sabe, las renovaciones institucionales no dependen de una sola coyuntura o de un acontecimiento en particular como fue el proceso de cambios en los planes de estudios. Esa renovación se daría con la sustanciación de los concursos, la modernización de los programas y, con ello, el ingreso de bibliografía que la dictadura había imposibilitado.
Este plan mantiene la denominación Profesorado en Letras y elimina la especificación “nivel medio”; de esa manera, le otorga al título alcance para la enseñanza en el nivel superior y universitario, al tiempo que abarca otros campos además de la docencia: los de la investigación, la promoción cultural, la crítica literaria y la asesoría editorial. La duración de la carrera se extiende a cinco (5) años y consta de treinta y tres (33) materias.
Las asignaturas se ordenan de la siguiente manera:
| Formación general | Formación clásico-filológica | Formación lingüística | Formación literaria | Formación pedagógica |
| Introducción a la filosofía | 3 niveles de Lengua y Literatura Latinas | 3 Lenguas Españolas | Introducción a la Literatura | Psicología |
| Estética | 3 niveles de Lengua y Literatura Griegas | Historia de la Lengua | 3 Literaturas Castellanas | Problemática Pedagógica |
| Gramática Histórica | 2 Literaturas Argentinas | Didáctica | ||
| 2 Literaturas Iberoamericanas | Didáctica de la Lengua I y II | |||
| Literatura de Europa Meridional | Organización, Legislación y Administración Escolar | |||
| Literatura de Europa Septentrional | Residencia Docente | |||
| Teoría literaria |
La novedad de este plan radica en que se agregan materias a la formación literaria y se incorpora la Didáctica de la Lengua como asignatura independiente. Los contenidos curriculares de la licenciatura se mantienen idénticos a los del plan 1976.
En la década de 1990, a partir de la sanción de la Ley Federal de Educación y de la Ley de Educación Superior, se planteó desde el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación la necesidad de revisar los planes de estudios de los profesorados. Estas carreras debían destinar el 30% de la carga horaria total a la formación docente. La modificación de los planes era una demanda generada desde el Estado con el fin de asegurar la aprobación ministerial de las carreras, en virtud de los nuevos requerimientos de la enseñanza, difundidos a través de los Contenidos Básicos Comunes para el Tercer Ciclo y para el Polimodal. Así, con aportes del Fondo para el Mejoramiento de la Calidad Universitaria (FOMEC), dineros provenientes del endeudamiento externo (BID, FMI), se financió, entre otros aspectos, el monitoreo de la modificación de los planes de estudios. En la UNLPam, se contó con asesorías en los departamentos para elaborar los cambios en los planes de estudios. Esa instancia, a pesar del contexto de políticas neoliberales, sirvió para realizar la revisión de la estructura curricular, analizar los contenidos e incluir áreas del conocimiento que estaban ausentes en los planes anteriores. Así, el plan aprobado en 1998 redujo, en la formación disciplinar, el área de estudios clásicos y, por añadidura, los contenidos lingüísticos, que estaban diseminados en asignaturas vinculadas con el estudio de la lengua, se organizaron en asignaturas específicas: Lingüística General, Sociolingüística, Psicolingüística y Lingüística Diacrónica. Por otra parte, se incorporaron en la formación gramatical aspectos vinculados con la lingüística textual, la pragmática y los estudios del discurso.
El área de la literatura también se vio fortalecida porque se incluyó un espacio para la literatura regional pampeana y un seminario de literatura, aunque se restringió el espacio de la literatura española más contemporánea y se mantuvieron las referidas al período medieval y al Siglo de Oro. También, se incluyeron asignaturas vinculadas con el área de la comunicación con dos seminarios: uno, sobre Teoría de la Comunicación, y otro, sobre Semiótica de los Medios. Esa incorporación se debió a la presencia de esa temática en algunas modalidades del entonces vigente Ciclo Polimodal en la educación secundaria.
Uno de los problemas de ese plan fue la excesiva cantidad de materias: cuarenta y cuatro (44) en total; otro consistió en ciertas reiteraciones de contenidos en el tronco de formación pedagógica, ya que para cumplir con el 30% del total del plan se incluyeron espacios que superponían problemáticas y enfoques. Finalmente, el área relativa a la comunicación resultó escasa para una formación específica y, además, ocupaba un área abordada por otras carreras.
En el año 2003, este plan tuvo una modificación parcial que consistió en unificar algunas materias cuatrimestrales en anuales, como el Taller de Comprensión y Producción de textos y la Didáctica de Lengua y la Literatura; además, se unificaron en sendas asignaturas anuales Lengua y Literatura Latinas y Lengua y Literatura Griegas, con el fin de reducir el número de asignaturas y, en consecuencia, el número de exámenes finales.
Diseño curricular vigente
El plan 2009 fue el resultado de un nuevo debate. El Ministerio de Educación de Nación a través de la Secretaría de Políticas Universitarias emitió un documento que establecía pautas para la estructuración de los planes de estudio de los diferentes profesorados del sistema universitario nacional. Esa acción era el resultado de los acuerdos con el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que concretaba lo planteado por las agrupaciones de facultades formadoras en docencia, como señalamos al inicio. Los lineamientos establecían que la caja curricular de los profesorados debía conformarse en cuatro campos: formación disciplinar específica; formación pedagógica; formación general; práctica profesional docente y determinaban la distribución de la carga horaria.[5] El siguiente cuadro indica la relación entre campos y carga horaria:
| Profesorado de Educación Secundaria y Superior | Profesorado de Educación Secundaria | |
| Campos | Carga Horaria Mínima (h) | Carga Horaria Mínima (h) |
| Formación Disciplinar Específica | 1800 | 1600 |
| Formación General | 180 | 150 |
| Formación Pedagógica | 320 | 290 |
| Formación en la Práctica Profesional Docente | 400 | 360 |
| Horas de asignación libre | 200 | 200 |
| Carga horaria total | 2900 h reloj | 2600 h reloj |
El Plan 2009, vigente en la actualidad, se elabora según el esquema propuesto por el CIN, pero sin contar aún con la producción de ANFHE, ya que la asociación inicia el proceso de elaboración de estándares de calidad a fin de jerarquizar los profesorados y enfrentar una evaluación a partir del plenario de decanos realizado en San Juan en 2010.
Se organiza según los cuatro campos de conocimiento mencionados y la principal modificación respecto del Plan 2003 consiste en reducir la cantidad de asignaturas, de cuarenta y cuatro (44) a treinta y dos (32), y se mantiene la duración de 5 años. Debido al afán de reducir asignaturas en virtud de la necesidad de tender a una mejora de la tasa de graduación, se quita también la asignatura Teoría y Análisis Literarios II, que solo se mantuvo en la Licenciatura en Letras.
Los estándares de contenidos acordados en la comisión de Letras de la ANFHE al ser comparados con los contenidos mínimos establecidos en el plan de estudios actual arrojan un resultado equivalente. Es decir, este plan no tiene diferencias sustanciales de contenidos respecto de los estándares aprobados, en primer lugar, por el Plenario de Decanos de la Asociación y luego por el CIN, excepto los correspondientes a la asignatura Teoría y Análisis Literarios II que fue eliminada del profesorado, pero que se mantiene en la licenciatura.
En los últimos años, se propusieron algunos cambios en el plan de estudios del profesorado y se han aprobado en asamblea departamental modificaciones en el sistema de correlativas y en las denominaciones de algunos espacios curriculares, aunque no han sido tratadas por los órganos de decisión de la facultad ni de la universidad.
A partir del año 2018, se implementó, en General Pico y en General Acha, el Profesorado de Nivel Secundario en Lengua y Literatura. Se trató de una propuesta que tuvo como principal objetivo atender áreas de vacancia en las escuelas de nivel secundario en dos localizaciones, una al Norte y otra al Sur de la provincia. En estas dos ciudades y en sus zonas de influencia se registra un número acotado de docentes con formación específica para la enseñanza de la lengua y la literatura. La conformación de esta carrera, dependiente en todos sus términos pedagógicos y académicos de la Facultad de Ciencias Humanas y del Departamento de Letras, se generó a partir del interés de parte del gobierno de la provincia de La Pampa que, a través del Ministerio de Cultura y Educación, financió los cargos docentes, un adjunto y un auxiliar por cátedra, dos coordinadoras –una para cada sede– y el pago de los gastos de viajes de los docentes ya que la gran mayoría procedían de la sede Santa Rosa. Ese financiamiento se sostuvo durante el lapso establecido en el plan de estudios, es decir, hasta el año 2022. Luego, la facultad se hizo cargo del sostenimiento material y académico de la carrera con el propósito de atender a los tiempos de graduación de las estudiantes.
El plan de estudios, aprobado en el año 2017 mediante Resolución n.° 021-2017, firmada por el entonces decano de la Facultad de Ciencias Humanas, licenciado Sergio Maluendres y la profesora Marcela Feuerschvenger, Subsecretaria de Educación del Ministerio de Cultura y Educación del Gobierno de la Provincia de La Pampa, se organizó, en términos generales, de manera muy similar al del profesorado de la sede Santa Rosa. No obstante, hubo algunos cambios: en primer lugar, la incumbencia del título se orienta, de manera exclusiva, a la enseñanza en el nivel secundario, con una cursada de cuatro años. En segundo lugar, y en concomitancia con lo anterior, se sustituyeron algunas asignaturas específicas como Lengua y Literatura Latina y Lengua y Literatura Griega por materias de formación de cultura general, tales como Panorama y Contexto de Tendencias Estéticas, Culturas y Tradiciones literarias, Historia Latinoamericana y Argentina. También se reemplazó la formación en escritura académica por un Taller de Escritura Creativa y Animación Cultural.
La experiencia, en ambas sedes, fue bien recibida. Generó una enorme expectativa que se tradujo en una inscripción numerosa y, a pesar de las dificultades y las demoras producidas por una población estudiantil conformada casi en su totalidad por mujeres jefas de familia, la mitad de la cursada desarrollada en las restricciones de la pandemia, la escasez de recursos materiales y de infraestructura y la implementación, por primera vez, de un plan a término con sus propios escollos, se mantuvo una cohorte en cada sede.
A partir de esta historia de cambios en las políticas educativas y demandas sociales y culturales para la formación docente, este libro revisa en los capítulos siguientes las áreas disciplinares, su configuración a lo largo del tiempo, recupera la labor de las personas que, en los distintos momentos, se desempeñaron en las cátedras y esboza una mirada crítica al quehacer propio como partícipes de ese proceso. Los aportes se inscriben en el cruce de ámbitos que ya tienen una tradición en el país, aunque menor en nuestra región.[6] Por un lado, se cuenta con la mega investigación, Tanto con tan poco, Los estudios literarios en Argentina 1958-2015, coordinada por Analía Gerbaudo (2024), que se centra en las universidades de Buenos Aires, La Plata, Rosario y Litoral con extensiones a otros ámbitos institucionales del país.[7] Como correlato de ese proyecto, algunas universidades no incluidas en el programa iniciaron sus propios análisis con las pautas metodológicas propuestas por Gisèle Sapiro en la investigación anterior.[8] Gerbaudo, a su vez, organizó la serie “Archivos en construcción” en la editorial de la Universidad Nacional del Litoral con el fin de publicar resultados del proyecto que no pudieron incluirse en el informe general, en especial, aquellos surgidos de la colaboración con la Universidad de Barcelona. En esta serie, se publicó un primer volumen de Max Hidalgo Nácher (2022) sobre la institucionalización de los estudios literarios en España y se prevé la edición de otros tres: el segundo, dedicado a los estudios lingüísticos en nuestro país; el tercero, a los estudios semióticos; y el cuarto, a un enfoque comparativo de los resultados anteriores. Por otro lado, algunas cátedras y áreas de las carreras de Letras de otras universidades han comenzado a revisar sus historias institucionales y relatos de formación; por ejemplo, el dossier coordinado por Carolina Ramallo y Annick Louis sobre la cátedra de Teoría Literaria C y el de Carina Zubillaga sobre Literatura Española I, ambos publicados en 2024 en la revista Exlibris del Departamento de Letras de la Universidad de Buenos Aires. También, en la misma línea podemos nombrar el artículo de María Sol Pérez Corti y de Lucila Santomero (2023) sobre los estudios filológicos y lingüísticos en Rosario. Por último, en La Pampa, Federico Martocci y María de los Ángeles Lanzillota (2021) editaron Universidades en clave regional. Estudios de caso y escalas de análisis en la Argentina (segunda mitad del siglo XX) que, si bien no examina los estudios literarios ni lingüísticos, expande y complejiza los análisis institucionales propios y de otras universidades de la región.[9] Es una enumeración sucinta de algunas de las fuentes más destacadas en la aproximación al análisis de lo transcurrido durante los primeros cincuenta años de la carrera de Letras en la UNLPam.
El trabajo de documentación fue arduo debido a la precariedad general de los archivos institucionales de la Argentina. Por esta razón, agradecemos a las autoridades de la facultad la decisión de recuperar los planes y programas de estudios, así como los legajos de quienes trabajaron en distintas épocas de la carrera. Más todavía, agradecemos al personal no docente que, con la coordinación de Catalina Mauric en la Dirección Académica y de Juan Pablo Fernández en el Departamento de Recursos Humanos, dedicaron horas y esfuerzo para identificar copias a veces rasgadas y de dudosa legibilidad. Los documentos irrecuperables se suplieron con entrevistas semiestructuradas a diferentes partícipes de la trama institucional que, en las décadas de 1970 y 1980, fueron estudiantes, docentes o graduadas de la carrera.
El libro se divide en cuatro partes con diferentes capítulos en cada una. La primera está dedicada a las lecturas literarias en distintas lenguas y áreas de especialización: las literaturas de la Argentina, incluida la literatura pampeana, las literaturas latinoamericanas, las hispanas, las literaturas en otras lenguas y su traducción, tanto las escritas en las lenguas consideradas clásicas –latín y griego– como aquellas producidas en otras lenguas de origen europeo. La segunda parte analiza la formación y el desarrollo de los estudios sobre la lengua materna y sus disciplinas afines –lingüística, gramática, sintaxis, pragmática, etc.–, junto a un capítulo específico sobre los aportes de esta universidad a la visibilidad y el estudio de las lenguas indígenas. La tercera parte está compuesta por dos capítulos dedicados al diseño y la organización de dispositivos de enseñanza para la formación docente en lengua y literatura: un capítulo reseña la formación en didáctica de la lengua y la literatura e incorpora la entrevista a una docente graduada de la institución que protagonizó las modificaciones que siguieron a la sanción de la Ley Federal de Educación y la Ley de Educación Superior en la década de 1990; el segundo está dedicado a las prácticas y residencias docentes. La cuarta parte revisa los aportes realizados en favor de la edición de revistas científicas y sus proyecciones en los nuevos escenarios académicos. En todos los casos, se describe la producción y circulación de saberes desde los inicios de la carrera hasta la actualidad; la formación y revisión de cánones, repertorios y bibliotecas de lecturas; los usos, migraciones y apropiaciones de categorías teórico-críticas; el diseño y la organización de programas de enseñanza según las demandas de la formación docente en distintos períodos; las trayectorias profesionales y las figuras mediadoras que signaron el trabajo en una universidad de provincia. Quienes firmamos cada capítulo integramos los equipos docentes de las asignaturas actuales y, a la vez, somos egresadas o egresados de la carrera de Letras de esta universidad; en muchos casos, con títulos de posgrado de la misma institución o de otras universidades nacionales. Por esta razón, el análisis de la historia institucional de la carrera se hace en estrecha articulación con las políticas educativas de los últimos cincuenta años, ya que, en una época marcada por los cuestionamientos a la educación pública, el libro conlleva también el desafío de ofrecer un testimonio del trabajo académico y de los avances producidos, a pesar de las dificultades inherentes a la falta de financiamiento y a las políticas erráticas en una universidad alejada de los centros de referencia.
Referencias
Bourdieu, P. (2003). El oficio del científico. Ciencia de la ciencia y reflexividad. Anagrama.
Burke, P. ([2015] 2017). ¿Qué es la historia del conocimiento? Cómo la información dispersa se ha convertido en saber consolidado a lo largo de la historia. Siglo Veintiuno.
Crochetti, S. (Ed.). (2008). La universidad nacional de La Pampa: 50 años de historia. EdUNLPam. https://repo.unlpam.edu.ar/handle/unlpam/192
Gasel, A. y Revel, L. (2023). Desarrollos recientes de la lingüística en zonas de periferia nacional (Santa Cruz, 1983-2016): agentes, agentividad y cuerpos de la lengua. Lengua y Sociedad. Revista de Lingüística Teórica y Aplicada, 22(2), 205-224. https://doi.org/10.15381/lengsoc.v22i2.25529
Gerbaudo, A. (Dir.). (2014). La institucionalización de las Letras en la universidad argentina (1945-2010). Notas “en borrador” a partir de un primer relevamiento. Universidad Nacional del Litoral.
Gerbaudo, A. (2024). Tanto con tan poco: Los estudios literarios en Argentina 1958-2015. Universidad Nacional del Litoral. https://hdl.handle.net/11185/7509
Hidalgo Nácher, M. (2022). Teoría en tránsito. Arqueología de la crítica y la teoría literaria españolas de 1966 a la posdictadura. Universidad Nacional del Litoral. https://bibliotecavirtual.unl.edu.ar:8443/handle/11185/6659
Martocci, F. y Lanzillotta, M. (Eds.) (2021). Universidades en clave regional. Estudios de caso y escalas de análisis en la Argentina (segunda mitad del siglo XX). Prohistoria / EdUNLPam.
Pérez Corti, M. S. y Santomero, L. (2023). Aproximaciones a una historia de los estudios filológicos y lingüísticos en Rosario (Universidad Nacional del Litoral, 1952-1967). Boletín de Filología, LVIII(2), 423-454. https://boletinfilologia.uchile.cl/index.php/BDF/article/view/73305
Ramallo, C. y Louis, A. (Eds.) (2024). La teoría literaria de la cátedra C de la UBA: de la innovación a la institucionalización (1984-2016). Exlibris, (13), 251-265. http://revistas.filo.uba.ar/index.php/exlibris/article/view/4216
Sapiro, G. (2018). ¿Cómo las obras literarias atraviesan fronteras (o no)? Una aproximación sociológica a la literatura mundial. El taco en la brea, (7), 182–194. https://doi.org/10.14409/tb.v0i7.7363
Zubillaga, C. (Ed.) (2024). Aportes de la cátedra de Literatura Española I a los debates actuales sobre hispanomedievalismo. Homenaje a Leonardo Funes. Exlibris, (13), 103-107. http://revistas.filo.uba.ar/index.php/exlibris/article/view/4204
Fuentes documentales
Decreto n.° 8068 (29 de noviembre de 1972). Aprobación del Profesorado de Literatura y Castellano en la Universidad de La Pampa. Poder Ejecutivo Nacional.
Resolución n.° 206 (9 de abril de 1975). Aprobación del Plan del Profesorado de Literatura y Castellano [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 22 (9 de abril de 1976). Aprobación del Plan del Profesorado en Letras [Archivo]. Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 67 (21 de mayo de 1976). Ratificar la resolución n.° 22 de la Facultad de Ciencias Humanas de aprobación del Profesorado en Letras. Rectorado [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 917 (27 de septiembre de 1977). Modificación del Ciclo Superior de la Licenciatura en Literatura Plan 1975 por Licenciatura en Letras. Rectorado [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 1115 (8 de noviembre de 1977). Modificación del Plan de Estudios 1976 del Profesorado en Letras. Rectorado [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 15 (26 de noviembre de 1984). Aprobación del Pan del Profesorado y Licenciatura en Letras. Consejo Superior Provisorio [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 24 (4 de marzo de 1998). Aprobación del Pan del Profesorado en Letras. Consejo Superior de la UNLPam [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 088 (1 de julio de 1998). Modificación del Plan de la Licenciatura en Letras. Consejo Superior de la UNLPam [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 150 (18 de noviembre de 1998). Modificación parcial del Plan de la Licenciatura en Letras. Consejo Superior de la UNLPam [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa.
Resolución n.° 231 (25 de noviembre de 2009). Aprobación del Pan del Profesorado en Letras. Consejo Superior de la UNLPam [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa. https://actosresolutivos.unlpam.edu.ar/
Resolución n.° 195 (10 de agosto de 2011). Aprobación del Pan de la Licenciatura en Letras. Consejo Superior de la UNLPam [Archivo]. Universidad Nacional de La Pampa. https://actosresolutivos.unlpam.edu.ar/
Resolución n.° 787 (17 de abril de 2012). Lineamientos generales de la Formación Docente comunes a los profesorados universitarios [Archivo]. Consejo Interuniversitario Nacional.
Resolución n.° 254 (30 de junio de 2017). [Archivo]. Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de La Pampa. https://actosresolutivos.unlpam.edu.ar/
- Las autoras han sido, en forma sucesiva, estudiantes, graduadas, docentes e investigadoras de la carrera de Letras durante más de tres décadas e integrantes del Instituto de Investigaciones Literarias y Discursivas (IILyD). Graciela Salto, además, integró la carrera de Investigador Científico y Tecnológico de CONICET hasta 2023. Universidad Nacional de La Pampa. Facultad de Ciencias Humanas. Santa Rosa, Argentina. Correos electrónicos: diana.morog@gmail.com; gsalto@hotmail.com. ↵
- Para más información sobre la Asociación Nacional de Facultades de Humanidades y de Educación (ANFHE) puede consultarse su página web: https://anfhe.org.ar/ ↵
- El informe fue elaborado por las doctoras Nora Forte, María Carolina Domínguez y Diana Moro.↵
- La información obra en el Decreto n.º 8068 del 20 de noviembre de 1972 del Poder Ejecutivo Nacional.↵
- Ese esquema era la base para el trabajo de las comisiones disciplinares conformadas en el seno de la ANFHE. ↵
- Un detalle de las investigaciones más importantes puede consultarse en la introducción al libro de Federico Martocci y María de los Ángeles Lanzillota (2021, pp. 16-19).↵
- Los resultados de la investigación integran cuatro volúmenes del proyecto INTERCO-SHH, 2013-207 liderado en la Argentina por Gustavo Sorá y, en Francia, por Giselle Sápiro (https://cordis.europa.eu/article/id/207396-advanced-cooperation-for-the-social-sciences-and-humanities/es). La primera publicación del proyecto respecto de los estudios literarios fue el informe La institucionalización de las Letras en la universidad argentina (1945-2010). Notas “en borrador” a partir de un primer relevamiento (Gerbaudo, 2014). ↵
- Es el caso de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, con sede en la provincia de Santa Cruz (Gasel y Relva, 2023).↵
- Con anterioridad, Silvia Crochetti editó un volumen que ofrece un panorama sobre la historia institucional de la UNLPam (Crochetti, 2008).↵






