Juan Archibaldo Lanús
Celebramos honrados el nuevo libro de Gonzalo Salimena, destacado y reconocido politólogo y doctor en Relaciones Internacionales, académico y docente, distinguido funcionario público y prolífico escritor. Con esta obra, nuevamente, el autor nos ofrece una investigación única y de brillo intelectual.
Se ocupa del desarrollo y análisis de la diplomacia parlamentaria como herramienta estratégica para el Estado, y la explicitación del valor de la diplomacia profesional tan vigente como ciencia y arte en la política internacional. Asimismo, trata de los aportes que brindan a la política nacional e internacional las acciones de las parlamentarias y los parlamentarios, en nuestro país y en las relaciones internacionales y sus actores en el sistema internacional.
Además, este trabajo enriquece el pensamiento teórico y metodológico aplicado para la formulación de la política exterior y la diplomacia, más aún cuando suma a su investigación un estudio de caso, como es la cuestión Malvinas.
En las relaciones internacionales, este estudio realiza una importante contribución sobre la diplomacia parlamentaria en la cuestión Malvinas, que adquiere gran relevancia porque en los últimos años no han abundado iniciativas originales y útiles, ni en el orden académico ni en el político, en favor de una política de Estado para la recuperación de las Islas.
Nos congratula visualizar en esta obra una investigación profunda con un amplio despliegue de conocimientos atinentes a las ciencias políticas y las relaciones internacionales. En particular, el desarrollo sobre las teorías realistas y de interdependencia compleja, teorías utilizadas para el análisis del escenario internacional y la dinámica de la diplomacia parlamentaria.
La conflictividad y el realismo reinantes en la política internacional del presente siglo sin duda han cambiado los formatos de gobernanza de los Estados y del sistema internacional. También han afectado los sistemas y regímenes políticos, particularmente en el mundo occidental y en los sistemas de gobierno democráticos y sus órganos legislativos representativos. Este es uno de los más complejos desafíos del panorama internacional y nos significa un llamado de atención y una invitación a fortalecer las democracias en estado frágil, así como a defender los regímenes políticos representativos y sus parlamentos.
El crecimiento de conflictos interestatales y el impulso de una política internacional que no se apoya en el multilateralismo ni en la cooperación internacional parecen haber facilitado la expansión de regímenes políticos autocráticos. A pesar de ello, nuestro país se mantiene en una posición de defensa de la democracia. Somos parte de un régimen presidencialista y parlamentario tal como fuera concebido constitucionalmente en el nacimiento de nuestro país, y ello nos permite caminar desde una política exterior apoyada en el multilateralismo y en la diplomacia parlamentaria, que constituyen una herramienta creciente del Parlamento en la dinámica del sistema internacional.
Las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial sin dudas han colaborado en la complejización del sistema planetario. Con un crecimiento exponencial, perfeccionaron los sistemas de comunicaciones, comerciales y logísticos mundiales, y estos se pudieron desarrollar acompañados por nuevas reglas financieras y comerciales mundiales, que pudieron eventualmente alterar ciertas reglas políticas y de conducta de los sistemas de gobierno de los Estados republicanos presidencialistas y sus parlamentos.
En el orden internacional, los valores de la paz y la seguridad constituyen por naturaleza los principales objetivos de un orden mundial. En este ordenamiento internacional, según el autor, se requiere tener en cuenta una nueva variable de estudio que indica la necesidad de abordar “considerando central a la democracia parlamentaria” y su incidencia interna y externa en los Estados, lo que sin duda constituye un punto de vista sólido de la investigación presente.
El autor acierta al mencionar lo virtuoso del trabajo generado en el Estado por la diplomacia profesional, e indica su naturaleza, sus orígenes y sus objetivos, así como la directa relación de esta con la diplomacia parlamentaria. La diplomacia ha sufrido cambios como instrumento rector de la política exterior, pero ha podido superar desafíos por su naturaleza pacífica, negociadora y prudente, lo que confirma la necesaria continuidad de un actor esencial del Estado ante el conflictivo panorama contemporáneo mundial.
Salimena es un profundo conocedor del realismo político en general y de Hans Morgenthau en particular, al que mucho reivindica, y se apoya de manera elogiosa en la teoría de la interdependencia compleja de Keohane y Nye. Para el autor, estos intelectuales de talla han sabido definir con claridad el estatus del sistema internacional contemporáneo, y sus propuestas están vigentes porque acentúan en sus escritos el concepto de “interdependencia compleja” en el sistema internacional, tanto por los análisis de la seguridad internacional como por los nuevos aportes a la incidencia de la economía mundializada y la necesidad de recrear un sistema de cooperación internacional eficaz.
El libro desarrolla además los avances generados gracias a la diplomacia parlamentaria, que contiene una dinámica propia, y diversas formas y tipologías que actúan como “canal de comunicación social” y un natural oxigenador de las agendas de relaciones internacionales de los Estados.
Plantea así un viaje por las diversas constelaciones y formas que poseen las comisiones de los parlamentos en el mundo y el Parlamento nacional, destacando el rol fundamental de la comisión de relaciones exteriores y las oficinas afectadas a tareas de estudio y desarrollo de las relaciones internacionales del Senado nacional que permitieron contribuir al seguimiento parlamentario de la cuestión Malvinas. Con el involucramiento inclusive de las mismas áreas presidenciales de las cámaras, o de observatorios creados al efecto.
Salimena define este accionar de la diplomacia parlamentaria como “el mejor complemento en relación con Malvinas para las tareas realizadas por la diplomacia tradicional del Poder Ejecutivo”, lo que destacamos como una acertada conclusión de la obra.
El rol de la diplomacia parlamentaria ha sido relevante en América Latina por su mayor transparencia en el sistema político y sus aportes clarificadores de las problemáticas de los Estados. En América Latina las cámaras legislativas contribuyeron, en largos años de trabajo y propuestas, a la generación de doctrina en el derecho internacional a partir de importantes principios en favor de la soberanía de los Estados. Esto permitió una creciente concientización de la cuestión Malvinas durante el conflicto del 82, y hasta la actualidad.
Los organismos parlamentarios mundiales y regionales, tales como la Unión Parlamentaria Mundial o el Parlamento Latinoamericano, y tantos otros parlamentos de los sistemas de integración regional, son el resultado de la democratización del sistema parlamentario mundial.
El pensamiento desarrollado en los altos órganos regionales parlamentarios, así como en el ámbito de las Naciones Unidas, para el caso de la causa Malvinas, derivó en importantes resoluciones y decisiones legislativas que han acompañado lineamientos de los poderes ejecutivos de los países de la región, lo cual permitió consolidar iniciativas para el tratamiento de la recuperación de las Malvinas.
El estudio de caso de la cuestión Malvinas significa asimismo una invitación para el trabajo que ya desarrolla la diplomacia parlamentaria en la política exterior argentina. Por ello el libro recorre las decisiones sobre esta problemática por parte de los lineamientos presidenciales de los gobiernos de Alfonsín, Menem, De la Rúa, Macri y Kirchner, comparados con los niveles de incidencia de la diplomacia parlamentaria en la cuestión.
A ello se suma el tratamiento detallado de las resoluciones parlamentarias, desde el conflicto de 1982 hasta la actualidad, emanadas del congreso nacional y también de los órganos legislativos regionales que continuamente apoyan a la Argentina en los reclamos de Malvinas. Destaca especialmente la influencia clave en la Resolución 2.065 de Naciones Unidas, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas y llama a negociar para encontrar una solución pacífica al problema, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas, no sus deseos.
Del análisis de la diplomacia parlamentaria nacional, resulta un importante involucramiento legislativo en la cuestión Malvinas. El Legislativo propuso el tratamiento en las negociaciones de las comunicaciones, las interconexiones, la cooperación y las normas de explotación de hidrocarburos. Parlamentarios que han buscado acompañar casi permanentemente los lineamientos del Poder Ejecutivo.
La diplomacia parlamentaria requiere de una conjunción de estrategias del Estado que abarque tanto al Poder Ejecutivo como al Legislativo. No es posible un trabajo por separado, y el caso Malvinas es prueba clara de ello.
Esta obra constituye un aporte de importancia al papel que desarrolla la diplomacia parlamentaria y a la defensa del sistema republicano y democrático argentino. El estudio del caso Malvinas conlleva claramente la convocatoria de convivencia entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo. Solo con un trabajo conjunto se pueden obtener resultados desde la diplomacia, donde se destaquen los aportes de la diplomacia parlamentaria.
Debemos bregar por la formulación de una política internacional que busque recuperar lo mejor de la diplomacia multilateral y el desarrollo activo de la cooperación internacional, pues ambas políticas garantizan la paz y la seguridad mundial.
Y con ello formular nuestra agenda de política exterior para defender la soberanía y los intereses nacionales. Desde las relaciones internacionales y la conducción de los Estados, son siempre bienvenidas las iniciativas de la diplomacia parlamentaria, como iniciativas y como elementos de concientización de las causas nacionales.
Este libro es un aporte inédito y valioso que nos hace conocer la diplomacia parlamentaria y su acción en defensa de las causas nacionales y congratularnos con ellas. A la vez, nos invita a involucrarnos en la política internacional que se desarrolla desde los poderes del Estado. Pero, sobre todo, es una obra símbolo de defensa de la democracia como sistema de vida y forma de gobierno, de la república en su verdadera esencia.
Buenos Aires, 30 de mayo de 2025







