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La entrevista desde la historia oral

Experiencias de prácticas de indagación

Natalia González[1] y Cintia Nin[2]

Los sentidos de la entrevista para la reconstrucción de memorias

La entrevista es una de las herramientas metodológicas que utilizamos para acercarnos a la comprensión de lo social. Siguiendo a Fuentes y Cruz decimos que “en la definición de lo técnico instrumental nada es neutral porque cada entrevista, encuesta, observación o informe social están cargados de ideología y de deseo” (2014: 119), aunque no por eso pierden la rigurosidad. 

Es una herramienta teórica metodológica, que construimos con un propósito deliberado y guiado en función de objetivos definidos previamente, que posibilita a través del encuentro con otras y otros acceder al universo de significaciones de las personas, sus propios marcos referenciales y formas de entender y experimentar el mundo social. Es a través de esta herramienta que nos aproximamos al conocimiento de la vida cotidiana e historia de vida de las personas, grupos, comunidades y de los territorios que habitan.

Siguiendo a Crosetto (2012), en Trabajo Social podemos distinguir al menos dos sentidos con los que se utiliza esta herramienta: 1. en la intervención profesional (ejercicio profesional), y 2. en la investigación social, en ambos se entrelaza un sentido transversal el uso de las entrevistas en contexto de enseñanza-aprendizaje.

La entrevista en la intervención profesional: en el marco del ejercicio profesional se utiliza esta herramienta en diferentes espacios institucionales, organizacionales, territoriales. La entrevista permite obtener información sobre las personas con las que trabajamos, las relaciones sociales que establecen, sus condiciones de vida, los problemas o dificultades que presentan; pero también facilita la comunicación, posibilita orientar, problematizar situaciones y tomar decisiones en conjunto frente a los obstáculos que se le presentan en su vida cotidiana.

La entrevista en la investigación social: es una técnica que permite obtener información para la construcción del conocimiento, para conocer, caracterizar, describir, explorar características de las personas, grupos, comunidades, territorios, sus condiciones de vida, opiniones, creencias, modos de actuar, percepciones, sentimientos, expectativas frente a determinados hechos o situaciones, experiencias, memorias, etc.

En la entrevista entra en juego el posicionamiento ético-político que adoptemos, en pos de establecer relaciones respetuosas de la otredad, democráticas y críticas de lo instituido, o reproducir relaciones de opresión. 

La entrevista en sentido transversal en el marco del contexto de enseñanza-aprendizaje, permite poner en práctica la herramienta y/o recuperar los datos obtenidos por medio de la entrevista. Ya sea en formato de audio o transcrito, las palabras y voces que se captan en una entrevista se tornan en datos acumulados para su análisis. Así, la entrevista que inicia siendo un proceso de práctica para quien la realiza, puede constituirse luego en datos acumulados que puedan ser utilizados para su tratamiento y análisis para quien la realiza, pero también para otras y otros.

En la asignatura de primer año de la carrera, trabajamos con entrevistas que realizaron estudiantes de otros años guiados por el objetivo de reconstruir los procesos de luchas territoriales en torno a los problemas sociales y sus formas de resolución. Estas entrevistas se constituyen en datos que permiten acceder desde la historia oral a la memoria individual como colectiva de vecinas, vecinos y referentes de organizaciones e instituciones de los territorios urbanos en los que se desarrollan las prácticas académicas. Pero ¿qué significa esto? Que, a través de los relatos y testimonios orales, accedimos a informaciones empíricas, narraciones sobre la vida cotidiana, historias de vida, experiencias desde el punto de vista de las personas entrevistadas, construidos desde esas trayectorias y posiciones que ocupan en el espacio social. Esos relatos y narrativas traslucen emociones, sentimientos y formas de pensar y vivir en el mundo (Crosetto, 2012).

Franco retoma a Traverso para decir que la memoria

surge de la experiencia vivida por los individuos y los colectivos sociales, es subjetiva, queda fijada en los eventos del pasado, es cualitativa y singular; no requiere pruebas porque el recuerdo es suficiente garantía de verdad para quien lo porta. Por su carácter subjetivo, la memoria no está nunca fijada y está siempre filtrada por el presente y en constante transformación (Franco, 2021:2). 

Entendemos a la historia oral como alusión a la palabra, a la memoria, al recuerdo individual y colectivo, aquel que no se halla en los registros escritos y que muchas veces lo complementa, y otras tantas lo cuestiona. La historia oral, a su vez constituye una opción política e ideológica, en tanto, “La historia oral latinoamericana, al dedicarse principalmente a la historia de los sectores subalternos, a la de aquellos que han dejado poco rastro en los documentos escritos, necesariamente es una historia ‘politizada’…” (Pozzi; 2013: 10). El recurso a las fuentes orales implica una perspectiva singular, ya que “no sólo regresan la complejidad a la historia, sino que ubican una vez más al ser humano en el centro de la misma” (Pozzi, 2013:12). 

Desde la historia oral, la entrevista es una de las herramientas que nos posibilita acercarnos a las memorias territoriales; será parte de nuestro trabajo sistematizar, comprender, analizar esa información, y dotarla de sentido en diálogo con otras fuentes, para la reconstrucción histórica de los orígenes, la estructura, el espacio social, la identidad de cada barrio. Sostenemos con Pollak (2006) que la identidad, la memoria y la experiencia constituyen ejes analíticos que se configuran en función de ambigüedades, recuerdos, silencios y olvidos, vectores para la cohesión y el conflicto.

Los momentos de la entrevista

Cada entrevista transita por diferentes momentos metodológicos. El primer momento es el denominado de preparación que es la instancia previa al trabajo de campo. Incluye la organización y preparación de la entrevista. En este momento se deben tomar diversas decisiones, que requieren en primer lugar informarnos y conocer sobre el tema, contexto, personas involucradas en la entrevista, y tener claridad en torno al objetivo que se proponen alcanzar. Esas decisiones contemplan: a) qué preguntar; b) a quién preguntar; y c) cómo preguntar.

Al momento de diseñar el guion, las categorías teóricas trabajadas en la asignatura constituyen los grandes ejes de los que se desprenden las preguntas, que permiten captar la mirada de la persona sobre los procesos históricos de construcción del territorio, los problemas sociales, y las formas de resolución de dichos problemas. 

En este momento, es central definir la persona o personas que serán entrevistadas, con quienes se acordará el día, la hora y el lugar del encuentro. Asimismo, recordar que el intercambio se verá condicionado por el lugar que cada quien ocupa, las condiciones del contexto y las emociones que circulan, y en este sentido, puede ser de utilidad ensayar los posibles escenarios.

En este proceso, es importante que quien realiza la entrevista identifique sus propias expectativas, sus temores, y demás sensaciones en relación a la experiencia y situación de “entrevistar”, de modo de reconocer aquellos aspectos que se pondrán en juego en el diálogo.

El segundo momento, es la instancia de desarrollo propiamente dicha de la entrevista, implica decidir quién se encargará de preguntar, quién de registrar por escrito, quien grabará, aspectos (a simple vista menores) pero que resultan altamente significativos para el desarrollo de la entrevista.

En este momento ponemos en juego otras técnicas: como la observación y el registro, que tienen como intención capturar los procesos, contextos, situaciones, gestos, palabras, que se presentan en el trabajo de campo. Para ello, se utilizan diferentes dispositivos como grabadores, anotadores, donde se registran los gestos, apreciaciones y sensaciones que han atravesado el desarrollo de la entrevista, es decir, todo aquello que queda por fuera de la palabra pero que aporta significado o ayuda a comprender lo que se dice.

Decimos que la entrevista propiamente dicha consta de tres momentos: a) la apertura que implica la presentación, solicitud de los datos de la persona a entrevistar e inicio del diálogo, por lo general con una pregunta abierta, para dar comienzo a la indagación; b) el desarrollo propiamente dicho, momento en el que se ponen en juego las preguntas de acuerdo a los ejes del guion, pero siempre teniendo en cuenta el contexto y el curso de la entrevista. Resulta fundamental aquí el registro de la persona entrevistada, sus palabras, sus silencios, sus tiempos, cuyo respeto se encuentra por encima de nuestro objetivo académico y nuestro interés en obtener las respuestas a las preguntas formuladas; c) el cierre, donde finaliza la entrevista, se realizan acuerdos para futuros encuentros (de ser necesarios) y se reconoce el valioso aporte de la persona entrevistada a nuestro trabajo. 

Resulta significativo aquí tener presente que existen principios éticos en toda intervención, investigación, indagación científica, uno de ellos consiste en informar con claridad a la persona entrevistada cuál es el objetivo de la entrevista y qué uso se hará con su palabra, a fin de que pueda decidir si está de acuerdo con participar. En términos formales esto implica la firma de un consentimiento. Parte de esos principios éticos se encuentran también en la devolución de lo trabajado a quienes participaron de la experiencia. 

Una vez realizada la entrevista, debemos adentrarnos en un camino que nos permite convertir el relato en datos e información relevante para nuestro trabajo. Para ello, el primer paso es desgrabar y transcribir. La desgrabación y transcripción textual de la entrevista implica plasmar en el papel, aquello que hasta el momento circuló por medio del discurso oral. Este es el segundo momento de escucha de la entrevista, donde prevalece la escritura sobre la oralidad, tendiendo a perderse los aspectos no verbales de la entrevista. Para ello, en la transcripción apelamos a diversos códigos de anotación para mitigar esta pérdida. 

Una vez realizada, desgrabada y transcripta la entrevista, es momento de volver a esos relatos para convertirlos en datos e información relevante de acuerdo a los objetivos del trabajo y los ejes, categorías teóricas que nos interesa indagar. Este proceso es lento, gradual y requiere de múltiples lecturas para ir buceando en el relato e ir construyendo las relaciones con las categorías teóricas, a este momento le podemos denominar la instancia de análisis.

Ahora es el momento de trabajar sobre el discurso hecho texto, es decir, llegó el momento de trabajar profundamente sobre la entrevista. Si bien hay distintas formas de realizar el análisis de datos de las entrevistas, es preciso recordar que el análisis es un proceso lento, gradual y artesanal donde iremos desarmando las palabras y entrelazándolas con nuestros saberes desde el Trabajo Social.

En este proceso es necesario reconocernos implicados. En ese sentido, siguiendo a Franco (2021), decimos que “No hay forma de situarnos ‘por fuera’ de los temas objetos sobre los cuales trabajamos, porque nosotros mismos somos portadores de memoria y politicidad, tanto como los hombres y mujeres cuyas memorias estudiamos” (Franco, 2021: 18). Esto requiere, como señala la autora, de nuestra reflexión y la vigilancia continua sobre el trabajo que realizamos.

El análisis supone la transformación de la información obtenida (materia prima: es decir el relato textual) en datos a través de un proceso de análisis descriptivo e interpretativo gradual orientado por los ejes que nos brindan las categorías teóricas trabajadas en la cátedra.

Depende del investigador construir los puentes de confianza suficientes para poder construir la situación de entrevista y, a la vez, construir los mecanismos reflexivos adecuados para no rendirse frente a esa ‘seducción’. En otros términos, comprender exige la función crítica, insertar las memorias en otras series de acontecimientos y procesos, cruzarlos con otras evidencias (Franco, 2021:16).

Analizar la entrevista significa recuperar la palabra, ubicarla en un contexto y darle sentido a la luz de las categorías teóricas y los objetivos que orientan nuestra indagación. Para ello es necesario ordenar la información, identificar los datos más relevantes, y poder hacer una lectura reflexiva sobre los mismos.

Un elemento importante del proceso de análisis de la entrevista es que como investigadores o cientistas sociales tomamos la palabra de otra, otro y la interpretamos, relacionamos, miramos desde nuestros propios lentes. Por ello, es central siempre diferenciar cómo se expresa la persona entrevistada (respetando sus palabras, los modos en los que se refiere a cada hecho, situación o persona) y cómo nombramos esas cuestiones. Es conveniente entonces utilizar las comillas para clarificar cuándo hacemos referencia a la palabra textual de la persona entrevistada, y cuándo hablamos quienes entrevistamos, desde el lugar del análisis.

En un primer momento, es necesario leer la entrevista varias veces, buscando sumergirnos en el texto e identificar quién habla, desde dónde habla y qué quiere decir. Seguramente, emergerán nuevas preguntas, sin embargo, es necesario tener claridad de qué le queremos preguntar al texto y cuáles son los silencios que tiene para poder explicitarlos, de esta manera podremos destacar qué de lo que dice el texto tiene relación con lo que queremos saber y qué cuestiones permanecieron en silencio y no surgieron (ya sea por no preguntarlo, o porque no fue respondido).

Al momento de analizar las entrevistas es tan importante identificar aquellos aspectos que aparecen como centrales en el relato (por ejemplo, aquellos que se reiteran, o en los que quien es entrevistada o entrevistado pone énfasis) como aquellos que no aparecen (no se nombra, hay silencios, etc.) Del mismo modo, podremos encontrarnos con información que no habíamos considerado pero que resulta interesante y novedosa para incorporar a nuestra indagación. Considerar también para el análisis los registros de la comunicación no verbal, que pueden aportar para entender lo que se está diciendo.

En un segundo momento, buscaremos identificar pistas y referencias en torno a los temas o ejes definidos como centrales en el proceso de indagación (orígenes del territorio, momentos históricos significativos, actores sociales, problemas sociales, procesos organizativos, expresiones identitarias).

En un tercer y último momento, articularemos esas palabras en una narración. Es decir, ya ubicamos las frases de sentido, luego las articulamos con cada categoría, y ahora en función del objetivo de la indagación confeccionaremos una descripción analítica. Esta descripción analítica se transforma en un documento escrito que recupera la oralidad de las personas entrevistadas, pero ordenada de acuerdo a las categorías de indagación. 

De esta manera, hemos construido el análisis de la entrevista y reconstruido desde las voces de vecinas, vecinos y referentes de instituciones y organizaciones, la historia del barrio y de sus luchas para responder a sus problemas sociales. 

Notas sobre la experiencia de enseñanza-aprendizaje

Hasta aquí, compartimos los sentidos de la entrevista, intentando recuperar el posicionamiento teórico-ideológico que sostienen nuestro trabajo y los argumentos a partir de los cuales decidimos recurrir a la entrevista como herramienta significativa para acercarnos a las historias y memorias territoriales, en el proceso de formación de Trabajo Social. Por otra parte, en el segundo título, reconstruimos los momentos de la entrevista, avanzando en los aspectos metodológicos, tal como lo abordamos con estudiantes.

Sostenemos que durante las prácticas académicas de indagación que las y los estudiantes realizan durante el primer año de la carrera de Trabajo Social, la aproximación a la entrevista desde la historia oral se configura en uno de los aprendizajes significativos que adquieren.

Hasta el año 2019, la entrevista tuvo un lugar central en el proceso de enseñanza-aprendizaje, implicando no sólo el estudio de la herramienta de indagación, sino también la puesta en práctica de los diferentes momentos metodológicos: elaboración de guion, entrevistas a referentes territoriales, análisis. De este modo, nos acercábamos a los relatos, que luego complementábamos con otras fuentes de información (por ejemplo, a partir de la recopilación documental). El 2020, y la pandemia de Covid-19 nos desafió a reinventar las propuestas pedagógicas, y en ese contexto (con un gran cúmulo de información producida por estudiantes de años anteriores) advertimos el potencial de la entrevista transcripta, cuestión que nos permitió continuar trabajando con la herramienta.

En el presente año, transitando el segundo año de retorno a la presencialidad en la formación académica, continuamos apostando a la entrevista en su sentido transversal en el proceso de enseñanza aprendizaje.

Los efectos de las entrevistas

Desde el año 2004, el equipo de cátedra no sólo se constituye como equipo de investigación, cuya línea se centra en los procesos de configuración histórica del campo profesional del Trabajo Social y en los procesos organizativos de resolución de problemas sociales territoriales, sino también participa en el diseño e implementación de diferentes proyectos de extensión.

Así, la vasta trayectoria del equipo de trabajo vinculadas al trabajo con la memoria y la historia oral en espacios territoriales de la ciudad de Córdoba, atravesados por la mirada de géneros posibilita el acercamiento a narraciones sobre procesos históricos de participación en estos territorios, así como el registro de temáticas y preocupaciones emergentes.

Esta sinergia entre docencia, investigación y extensión creemos se aporta desde la academia dispositivos teóricos y metodológicos que habilitaron instancias de intercambio y producción, retroalimentando y nutriendo los espacios de formación y producción de conocimientos. Creemos además que, en las experiencias realizadas con los territorios, ha sumado a los procesos de organización vecinal en cuanto a la recuperación de sus memorias barriales, que se vienen desarrollando desde las distintas instituciones y organizaciones.

Así, uno de los efectos de las entrevistas ha sido el sostenimiento de la vinculación de la universidad con el territorio barrial, recuperar las memorias para construir productos de circulación social que fortalezcan el encuentro de voces otras sobre las luchas de vecinos, vecinas en torno a los problemas sociales que atraviesan la vida diaria. Creemos el mayor efecto de la entrevista es dejar asentada la historia oral, en relatos escritos, en reconstrucciones colectivas que tienen la potencia del encuentro.

Reflexiones finales

Aproximarnos a la herramienta de la entrevista, implica no solo conocerla como herramienta teórica metodológica, sino también como una forma de acercarnos a los marcos referenciales y al mundo de otros y otras, es intentar comprender los puntos de vista desde un lugar particular: el del Trabajo Social en los procesos de indagación histórica. 

En las entrevistas desde la historia oral, se realiza un proceso de recuperación de la experiencia de las personas y actores sociales que implican al mismo tiempo que cuando rememora sus situaciones vividas y las traslada del mundo privado a la esfera pública, explica y construye un punto de vista sobre sí y sobre su entorno. Punto de vista desde el que se mira e interpreta al mundo.

Entre los propósitos principales de la tarea de quien entrevista está el captar lo que se dice desde los propios significados de quien habla y esta es una tarea que implica la forma en que concebimos a otras y otros, pero fundamentalmente es necesario también reconocer las limitaciones de nuestras interpretaciones. Nuestros esquemas interpretativos operan más allá de la conciencia que de ellos tengamos; sólo las categorías teórico-conceptuales nos permitirán alcanzar los mayores niveles de control sobre ellos. Como expresa Bourdieu (1999), no podemos ignorar que lo propio del punto de vista de una persona, es ser un punto de vista sobre un punto de vista, se trata de comprender el punto de vista de una persona de manera singular.

En suma, la tarea de la recuperación de las memorias territoriales desde la historia oral, a partir de la entrevista que realizamos desde el Trabajo Social (y en nuestras prácticas de formación) está atravesada como plantean Fuentes y Cruz (2014) por una doble pregunta “¿qué conozco o pretendo conocer y para qué o por qué?” (p.188), a estas preguntas le agregamos otra: ¿con quiénes?, porque la entrevista es una herramienta desde el encuentro con las otredades.

Bibliografía

Alonso, L. (1995). Sujeto y discurso: el lugar de la entrevista abierta en las prácticas de la sociología cualitativa, en J. M. Delgado y J. Gutiérrez (Coords.). Métodos y Técnicas cualitativas de Investigación en Ciencias Sociales. Síntesis.

Bourdieu, P. (1999). La miseria del mundo, Fondo de Cultura Económica, (primera edición en francés: 1993).

Crosetto, R. (2012). Ficha de Cátedra La Entrevista. Cátedra de Fundamentos y Constitución Histórica del Trabajo Social-B; ETS-UNC. Mimeo. 

Flick, U. (2004). Introducción a la investigación cualitativa. Morata. 

Franco, M. (2021) Módulo 2: Historia y Memoria. Curso: Introducción a los estudios sobre memoria: problemas, perspectivas y debates. Cohorte 5. IDES.

Fuentes, M. y Cruz, V. (coord.) (2014). Lo metodológico en Trabajo Social. Desafíos frente a la instrumentalización y simplificación de lo social. Edit. de la Universidad de La Plata. 

Gonzalez, N. y Nin, C. (2020). La Entrevista: aspectos metodológicos. Cátedra Fundamentos y Constitución Histórica del Trabajo Social-B; Licenciatura en Trabajo Social – FCS-UNC.

Gonzalez, N. y Nin, C. (2022). La Entrevista: Herramienta para recuperar memorias desde el Trabajo Social. Cátedra Fundamentos y Constitución Histórica del Trabajo Social-B; Licenciatura en Trabajo Social – FCS-UNC.

Pollak, M. (2006). Memoria, olvido, silencio. La producción social de identidades frente a situaciones límite. Introducción y revisión por Ludmila da Silva Catela. Ediciones Al Margen. 


  1. Facultad de Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Córdoba Correo electrónico: natalia.gonzalez@unc.edu.ar.
  2. Facultad de Ciencias Sociales – Universidad Nacional de Córdoba Correo electrónico: cintianin@unc.edu.ar.


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