Gloria Arminda Tirado Villegas[1]
Introducción
La recuperación de las voces a través de entrevistas, o de testimonios, permiten reconstruir una historia, a veces no contada, y confrontar con otras contadas sesgadamente. Son tres los autores que abordaron este periodo de estudio, (Sotelo, 2002), (Dávila, 2001) y (Quiroz, 2006) sus aportaciones importantes, salieron hace más de dos décadas, deben ser consultados, pero en estos no se encuentran testimonios que aclaren o precisen lo que ocurría entonces, sobre qué era ser estudiante, qué era ser comunista, cómo se dio esta lucha por ganar la rectoría, cómo logró la izquierda la representación en el consejo universitario, o en las direcciones de las escuelas. Conocer cómo actuaban los comités de lucha, y qué diferencias había entre pertenecer a un grupo de izquierda o de derecha. Todas estas interrogantes sólo pueden ser contestadas a través de entrevistas, por fortuna algunos actores están interesados en dar a conocer su participación, a más de 50 años de ocurrido este proceso que se llamó Segunda Reforma Universitaria, el que confluye con el ascenso de la izquierda, una izquierda heterogénea, al que se adscribieron jóvenes maoístas, trotskistas, espartaquistas, y sobre todo de la juventud comunista.
Desde hace tiempo la historia oral ganó un lugar y respeto académico y es por ello que, a través de otras investigaciones, podemos realizar comparaciones. En el caso de la Universidad Autónoma de Puebla la izquierda abanderó una segunda Reforma Universitaria, lo que significaba cambiar planes y programas de estudio, ampliar el número de matrícula en la enseñanza media, lograr mayor número de plazas académicas para tener catedráticos profesionalizados, y desarrollar la investigación. El ascenso de la izquierda polarizó al grupo contrario, ─a los del Frente Universitario Anticomunista, FUA, como a los grupos de porros─, y se desató una violencia física, política, discursiva, que llegó al extremo: al uso de boxers, cadenas y pistolas, en la lucha por los espacios universitarios. Por ello, se vuelve interesante conocer las experiencias de quienes militaban entonces en esa izquierda. Tiempo nada fácil para estudiar tranquilamente en las aulas, cuando en cualquier momento podían llegar y disparar el gatillo, el historiador puede reconstruir esa atmósfera vivida en los espacios universitarios como fuera de éstos a través de la recuperación de las voces de los estudiantes de entonces.
Los espacios políticos y simbólicos
Partiremos de lo que señala Bourdieu sobre el espacio simbólico: “Lo que existe es un espacio social, un espacio de diferencias en el cual las clases existen de algún modo en estado virtual, no como algo dado, sino como algo a hacerse.” (Bourdieu, 2005: 38). Los espacios se construyen y reconstruyen y los espacios físicos pueden volverse simbólicos, en tanto en un edificio, como el edificio central conocido como Carolino, se concentran los grupos pro-reforma universitaria. Y los grupos opuestos quieren llegar a ocupar ese espacio, aún y cuando se han apropiado de otro, llamado Ciudad universitaria.
La recuperación de voces, a través de las entrevistas nos enseña, adentrarnos en esa subjetividad, en sus emociones, a través de sus recuerdos, conocer a detalle cómo y dónde se formaron nos conduce a comprender sus espacios, sobre todo los homosociales, como parte de sus espacios simbólicos. Es decir, nos llevan a transitar por los cruentos días de un episodio histórico. Eugenia Meyer pionera en historia oral y fundadora del archivo de la palabra, con Alicia Olivera, precisan de lo que se ocupa esta materia:
Lo que la historia oral pretende, es recolectar un material virgen que podrá ser utilizado posteriormente. De hecho, proporciona una documentación distinta para el conocimiento histórico, y quizá allí es en donde se delimitan en parte el valor de conferencias, discursos, etc., puesto que ese material no es nuevo o desconocido, sino por el contrario, es el resultado de un estudio, de una meditación o de una investigación. (Meyer y Olivera, 1971: 372-373).
Es este el sentido de reconstruir el pasado universitario en los años setenta, recurriendo a los relatos discursivos tan diversos, refrescan otra forma de contar la historia, desde adentro, desde los protagonistas. Es en esa tesitura que entrevisté a dos estudiantes de entonces que narran sus encuentros y desencuentros. El primero es Jorge Méndez Spínola, quien ingresó a estudiar en la escuela de Economía; el segundo es Jorge Sánchez Zacarías, de Economía también. La pregunta guía es ¿qué era ser comunista? Su mente se desplaza ágilmente por sus recuerdos:
Mi abuela Herminia Spínola Spínola fue activista del Partido Comunista de esos años, cuando estuvo Julio Antonio Mella,[2] y algunos otros activistas del PCUS del Partido Comunista que estaba en marcha. Tanto, que cuando aquí en Puebla se reorganizó, después de los 70s, el primer evento que hubo en la sala que acostumbraba reunirse el PCM se le llamó Herminia Spínola, como mi abuela. Mi hermano mayor que fue psiquiatra se afilió, era clandestino, y como hermano menor yo tenía acceso en casa a esas lecturas.[3]
Jorge Méndez estudió en la Vocacional Núm. 16, en Puebla, en 1967 egresó y se fue a la ciudad de México, donde ingresó a la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica, ESIME, del Instituto Politécnico Nacional, IPN, estando allí conoció a muchos jóvenes comunistas, entre ellos a Juan Luis Colcheiro, incluso a Raúl Ramos Zavala, aunque estudiaba en Monterrey. Su participación en el movimiento estudiantil de 1968 en el Distrito Federal, le brindó otra perspectiva, lo instó a estudiar lo social y decidió regresarse a Puebla, se inscribió en la carrera de Economía, una escuela joven fundada en 1965, en donde coincidentemente se encontraron varios comunistas.[4] Sería en 1969, y con la lucha por el reconocimiento de la Preparatoria Nueva, reconocida en el Consejo Universitario el 12 de febrero de 1970 como Preparatoria Popular Emiliano Zapata, cuando se involucró de lleno. En la UAP solo existía la preparatoria Benito Juárez, con los turnos diurno y nocturno, abrir las puertas para estudiantes que no habían logrado ingresar no era fácil, y decide volcarse en esta meta que se volvió vértice de unión de la Segunda Reforma Universitaria. Los comités de lucha jugaron su papel, sobre todo los de Economía y de la Pop, como le decían coloquialmente a la preparatoria, eran los más activos. Jorge estaba en los dos, como estudiante y maestro.
Ser comunista en el marco de la guerra fría, sobre todo en Puebla, donde la derecha aposentada desde 1955, logró mayor presencia en los setenta, tanto en el gobierno estatal, la iniciativa privada y la iglesia, la confrontación fue radical. Los discursos en la prensa, en los medios informativos, combatían el comunismo, las homilías del Arzobispo Octaviano Márquez y Toriz [5], como los desplegados que publicaba en los periódicos locales, lograban encender a la feligresía contra los comunistas.
Por todo este contexto tan adverso vale la pena conocer hasta dónde estaban conscientes del peligro que acechaba el ser rojo, sobre todo cuando el movimiento estudiantil se convirtió en movimiento popular. La relación de los comités de lucha en los movimientos populares se fue estrechando como una relación casi natural. La influencia de los estudiantes de la UAP en los distintos movimientos se veía claramente, las organizaciones populares surgían producto de las condiciones económicas que se vivían, un ejemplo era la crisis en la industria textil, en Puebla había predominado en la planta industrial y en los años sesenta quebraron varias fábricas, cerraron y muchos obreros quedaron despedidos, el movimiento obrero se reestructuraba. El movimiento campesino independiente organizado en la Central Campesina Independiente, dirigida por Ramón Danzós Palomino, integrante del Partido Comunista. A las demandas de entrega de subsidio, los estudiantes salían en manifestaciones de protesta, por la libertad de presos políticos, Enrique Cabrera Barroso (1966-1968) y Joel Arriaga Navarro (4 de octubre de 1968-1971), y el propio Danzós Palomino (23 de julio de 1973).
En ese ambiente dicho coloquialmente tan caldeado, le pregunto a Jorge Sánchez Zacarías, en qué momento se afilió a la Juventud Comunista y qué significaba para él serlo. Se remite al 68, cuando estudiaba preparatoria, recuerda:
Yo ingresé a la Juventud Comunista en el 68, ya me había integrado al movimiento del 68 aquí en Puebla, en un grupo de teatro en el que estaba Carlos Welti y hacíamos parodia. Entré a la escuela de economía, conozco a Jorge porque éramos compañeros del mismo grupo académico, él y José Luis Meléndez, los tres éramos conocidos como los generales y puros.[6]
Igualmente, Jorge Sánchez precisa sobre las diferencias al interior del Partido y cómo él se salió de la Juventud Comunista en 1970:
En diciembre del 70, la Juventud Comunista estaba en descontento con el Partido Comunista porque no le permitía acceder a los niveles de dirección del partido. Entonces hacemos un congreso de la juventud comunista en la universidad de Monterrey y ahí decidimos salirnos del PC. Al salir, las representaciones de todos los estados de la República Mexicana, la gran mayoría decide irse a la guerrilla.
Independientemente de sus decisiones individuales y discrepancias con los grupos a nivel nacional, ambos formaban parte del pequeño grupo conocido como “los puros”, como también de “los generales”, que se convierte en uno de los más combatidos por la derecha, como por el grupo porril “los salerosos”; mencionados continuamente en la prensa como los provocadores, los comunistas, los guerrilleros.
Los enfrentamientos con los grupos
Como reflejo de la violencia generada por el estado, entre 1971 y 1973 hubo dos gobernadores: el Gral. Rafael Moreno Valle, que inició sus funciones en 1969 y renunció el 21 de marzo de 1972 y el Dr. Gonzalo Bautista O’Farril, quien dimitió después de los asesinatos ocurridos el 1 de mayo de 1973. Ambos auspiciaron a los grupos porriles, especialmente a los salerosos. Debido a las constantes irrupciones de los grupos porriles, que llegaban armados, los Pro-reforma universitaria (donde participaban los entrevistados), se armaron y entraron a su propia defensa. Así sucedieron varios desencuentros, donde hubo heridos, por razones de espacio se omiten esos acontecimientos. Salvo los asesinatos realizados por esbirros a Joel Arriaga Navarro el 20 de junio de 1972, Enrique Cabrera Barroso el 20 de diciembre de 1972, y los del 1 de mayo de 1973, cuando se da un enfrentamiento de la policía y francotiradores contra estudiantes. Desde lo alto de los edificios aledaños al Carolino, desde una torre de la Catedral, desde lo alto del que fuera Palacio de gobierno, francotiradores dispararon contra estudiantes refugiados en el edificio Carolino luego de que los granaderos les habían rociado gases lacrimógenos. Ellos fueron Víctor Manuel Medina Soriano, Enrique González Romano y Norberto Suarez Lara, y el catedrático Alfonso Calderón Moreno.
La izquierda debía ganar espacios en el Consejo Universitario y llevar a ganar en las elecciones un rector con ideas avanzadas, requerían se reconociera a la Preparatoria Popular Emiliano Zapata. Los comunistas lograron que fuese rector el Quím. Sergio Flores Suárez, primero rector interino y luego como rector electo el 20 de septiembre de 1972. Con este avance las diferencias se polarizaron más, otros grupos actuaban también, los del Frente Universitario Anticomunista, y el de los priistas. El gobernador Gonzalo Bautista O’Farril, en un mitin acusó a los pro-reforma y se comprometió a aprehender a los comunistas, señaló al Ing. Luis Rivera Terrazas, a Sergio Flores Suárez, y entre otros a los dos Jorge (Méndez y Sánchez), quien señala como los puros (sobrenombre que reciben porque no eran ni de los galácticos, ni de los pedallines). Así lo recuerda Jorge Sánchez Zacarías.
JSZ: Gonzalo Bautista, en el mitin que hace en el zócalo, el arzobispo da una lista de los Puros y el resto de los compañeros que había la orden de matarnos donde nos encontraran. Compró unas UZI, unas metralletas pequeñas y las presenta en una conferencia de prensa el gobernador, que se compraron para usarse, no para lucirse. Entonces sí, las iban a usar contra nosotros. / Prosigue … Algo que benefició al movimiento fue que la policía no estaba tan preparada, no tenía procedimientos de persecución, o sea, eran gente bruta, sin escuela, si te detenían te torturaban, en fin, pero no tenían mecanismos de persecución de la gente. En muchos de los secuestros que logran hacer, son casi de chiripa, no tanto porque fuera gente de inteligencia.
Ser comunista para ambos era cumplir con ciertos objetivos, de compromiso, de acción y de reconocimiento de la preparatoria Emiliano Zapata, la que se fundó con una planta académica joven (estudiantes, pasantes y ya profesionistas), los que no cobraron un salario durante dos años. Jorge Méndez Spínola asumió la secretaría administrativa, recuerda él como decidieron fundarla:
JMS: Se tomó la decisión de que fuera por la vía de los hechos y así empezó a funcionar la preparatoria en el primer patio de economía. Se tomaron salones, se conformó una dirección y administración propia de quienes éramos los promotores impulsados por muchos compañeros la dirección, y ahí fue cuando se nombró al primer coordinador, porque en ese tiempo ya se rechazaba el que se nombrara en las escuelas a un director, igual las preparatorias. Acá no, acá era un coordinador, porque fue colectivo académico y se sumaron muchos de los mejores profesores de la BUAP de distintas disciplinas para conformar la planta de maestros y, obviamente, la coordinación de las distintas materias. Entonces empezó a funcionar, pero al margen de la propia institución. Incluso hay que decir que estaban por terminar, ya habían terminado los dos años de estudio y todavía no estaban reconocidos los estudios. Entonces también fue una lucha, un movimiento que se concretó con el éxito del Consejo Universitario que tuvo que reconocer los estudios de esos dos años de la Preparatoria Popular Emiliano Zapata y ya de ahí tomó legalidad, institucionalidad la preparatoria.
Para Jorge Sánchez Zacarías, quien permaneció activo en este proceso, la decisión la tomaron no los militantes del Partido Comunista, como lo percibe Jorge Méndez, veamos:
JSZ: Realmente para mí no fue una decisión del partido ni de la Juventud, fue de militantes, eso sí, que estábamos organizados en los comités de lucha, la decisión fue tomada en un comité de lucha en el patio del edificio Carolino. Entonces en ningún momento hubo apoyo, hubo un momento que llegó a platicar con nosotros al comité de lucha para realizar eso, y todos estuvimos en contra del ingeniero [se refiere al ingeniero Luis Rivera Terrazas]. Estaba súper enojado y molesto por la razón de que de cierta manera había una relación institucional.[7] Incluso, te comentaba la ocasión pasada, estuvimos a punto de ser expulsados por la razón de sostener esa lucha de la preparatoria popular.
Señala algunos personajes que en esos momentos no eran comunistas, como Alfonso Vélez Pliego, y quien fue nombrado Coordinador de la Preparatoria Emiliano Zapata, por ser el único titulado. Su propuesta era otra: “Por suerte, porque todavía nosotros éramos estudiantes y había uno que ya había concluido, y era Luis Ortega Morales, pero no se había titulado.”
Las preguntas redundaron en estos problemas, siempre tratando de revisitar nuestros saberes sobre temas aparentemente ya tratados, podemos revisar lo ya escrito, en Tiempo Universitario, Gaceta de la universidad y ampliarlo (Vallejo y Ramírez, 2002). Precisar sobre el significado de esta lucha con los Fuas, como con los porros, los salerosos.
JSZ: Nosotros teníamos dos enemigos realmente en aquel entonces: el principal eran las autoridades universitarias que no querían reconocerla, bajo el argumento de que no había presupuesto, no había espacio, en fin. Nosotros les decíamos que no necesitábamos el pago, y hasta en los pasillos los alumnos estaban tomando clase, así que no había problema; sobre vigas y ladrillos se tomaban clases. Los otros enemigos eran los que el gobierno financiaba para hacer abortar cualquier movimiento político en la universidad, como el caso de Raúl Méndez la Salerosa. Entonces, la intención de Raúl la salerosa era apoderarse desde la Preparatoria Popular Emiliano Zapata, hasta nuestra confrontación con ellos. Entonces teníamos dos enemigos.
Fueron varios los enfrentamientos que hubo, por razones de espacio no se hará referencia a todos, salvo a éste que ocurrió en la sesión extraordinaria de Consejo Universitario del 29 de marzo de 1971, cuando se trataron los dos puntos de tensión: Medicina y Preparatoria Diurna. Al terminar se suscitó una balacera excesiva entre dos grupos de estudiantes. La versión periodística es confusa, el 1 de abril de 1971 daban a conocer, en los titulares del diario la “Tremenda balacera en el edificio Carolino”: “Es increíble, es condenable que dentro del recinto universitario se proceda en esa forma. En la historia de la Universidad no se había visto algo semejante”[8].
Como esta acción se darían otras más hasta que se logra expulsar al grupo más representativo de los salerosos, el 7 de agosto de 1971.[9]
Los puros y los generales
No solo había que tener muy claro hacia dónde se orientaba la lucha, sino contra cuáles grupos, que dentro de la izquierda actuaban, a veces cometían delitos, así se fueron diferenciando unos que se autollamaban la tropa galáctica, cuya unión no solo era el consumo de marihuana, sino el rumbo de la lucha. Es así que los Jorges quedaron como los puros, dentro de los pescados, como coloquialmente les decían a los militantes del Partido Comunista. Jorge Méndez señala:
JMS: Entonces en esa lucha de la reforma universitaria, ya era propiamente para avanzar en la reforma universitaria y era alguna reminiscencia de lo que fue el 68 y pues sí había determinados grupos políticos con determinados tipos de tendencias ideológicas, como era la cuestión de los maoistas, troskistas y obviamente de los comunistas. A nosotros nos decían los pescados. Aparte de eso, hubo secuelas de lo que fue el porrismo anterior, clásico. Había quienes habían participado en el movimiento, pero que eran más proclives a otro tipo de actividades más de las que movían al movimiento. También había en aquel entonces el grupo que se llamaba los pedallines, un grupo que se aglutinaba en esas cuestiones que no eran propias de la institución, pero estaban en ese marco, que era la cuestión de ir a tomar. Otro grupo que había, no con las drogas de ahorita, sino de la marihuana que viene desde el 68 y había compañeros que se aglutinaban más a esas cuestiones, y eran los famosos Galácticos. Y habíamos gente que pertenecíamos al partido y estábamos más dedicados de lleno a la cuestión de la lucha, de los objetivos que se habían planteado tanto del movimiento universitario, como también de la lucha política como una opción partidaria. Entonces no le entrábamos ni a la marihuana ni al alcohol, y por eso nos pusieron los Puros. También como era la lucha muy fuerte, había confrontaciones de carácter físico, no había de otra, y por eso también éramos el grupo de los Generales. Nada más nosotros, se conoce que los generales no van a la guerra, son los que dirigen la guerra. Nosotros lo usábamos para justificar que éramos generales, pero de los que iban a la guerra.
Los puros y generales así como los seguían muchos jóvenes de los comités de lucha, condensaban el resentimiento de los otros grupos, además de los salerosos, de los fúas, de los galácticos y de los pedallines. En la confrontación ocurrida el 2 de abril, cuando llegaron los salerosos al edificio Carolino, hubo trancazos y disparos. Los atacantes fueron después al periódico El Sol de Puebla y declararon acusaciones al grupo:
Enrique Hernández relató que miembros del grupo “Reforma Universitaria” o “Liberación” lo agredieron en el interior del Carolino y reconoció a Ángel Valerdi, quien disparó un tiro que le hirió en la región frontal. También identificó a Méndez y Zacarías. Gildardo Ramos, quien tiene un balazo en la pierna, declaró que fue golpeado por un tal Méndez, quien pertenece al Movimiento de Acción Revolucionaria, mar, así como por “La Mosca”, el “Sonora” y el “Borrego” Adolfo Pérez. [10]
En esta ocasión actuaron en defensa propia, aunque el llamarles guerrilleros era manipular ante la opinión pública que la Universidad era un nido de comunistas y que se preparaba a guerrilleros. Para Jorge Sánchez Zacarías:
JSZ: Sobre los grupos, yo creo que nos ganamos el respeto de todos gracias a cierta fortaleza; nos consideraban los más cabrones de todos. Pero ya fuese en cualquier grupo de los galácticos o los pedallines había gente que había pertenecido a la Juventud Comunista. En el caso de los galácticos estaba Burgos, le gustaba la marihuana, estaba el Chino Pérez, Angoa, el Pasi, el Chito Cochis, el hijo de Sánchez, aunque ese nunca perteneció a la Juventud. Estaba Everardo Rivera entre los galácticos; los pedallines y Galácticos, los galácticos se dedicaban a asaltar; esperaban una manifestación para ir asaltando comercios en el transcurso. Entre ellos un asalto a Sanborns…
Hasta aquí se ha dejado implícito el avance del movimiento universitario por la segunda reforma universitaria, y por ende con el movimiento campesino y popular, con el que desde un inicio se involucraron varios jóvenes y por supuesto los entrevistados, tema que se abordará en trabajos posteriores. A cincuenta años de ocurrido, Jorge Sánchez lo resume:
JSZ: Eso fue lo que pasó, pero ante distintos tipos de provocaciones y de acciones que hizo el gobierno y las fuerzas derechistas, la verdad es que el movimiento tuvo la capacidad y la fortaleza de dejar claro ante la opinión pública estatal y nacional que no había tal hecho, que de una manera lo construía por parte del gobierno y de estas fuerzas.
Ambos recuerdan su pasado, muy orgullosos de haber arriesgado su vida incluso, en palabras de Jorge Méndez dice:
JMS: Bueno, yo creo que en aquel tiempo éramos jóvenes, relativamente unos más jóvenes, otros menos. Teníamos un ímpetu influenciado por el 68 con una convicción política e ideológica con la que sosteníamos en el marco de ser comunista y pertenecer a una organización como era la Juventud. Entonces nos hizo actores de impulsar fuertemente el movimiento. Y ahora a 50 años, yo creo que hicimos lo correcto, yo en lo particular me siento tranquilo en cuestión de mi consciencia de haber fungido ese papel en ese tiempo concreto, y ahora con mayor experiencia contribuyendo, entendiendo que no fue en balde que hoy de cualquier manera estamos en un proceso de transformación en el país. Para algunos les puede parecer poco, para otros mucho, porque en aquel tiempo eran sueños, eran simplemente metas y objetivos y de alguna manera lo estamos viviendo, pero ahora con mayor experiencia y por eso vale la pena vivir lo que fue, en ese tiempo nuestra participación y ahora con experiencia y con años a cuestas.
La segunda Reforma Universitaria logró su cometido, la transformación de la Universidad con el primer y segundo rector comunista, la izquierda había triunfado, y en 1975 ganó las elecciones como rector el Ing. Luis Rivera Terrazas, con el programa de “Universidad democrática, crítica y popular”, terminaría sus dos periodos en 1982.
Conclusiones
Terminamos esta entrevista y reconozco dos elementos substanciales en los activos militantes de entonces, su memoria clara, sin tropiezos, sin la búsqueda de notoriedad, sino de aclarar algunos episodios de la lucha de esos años, a cincuenta años de ocurrido el 1º. de mayo de 1973, y la formación de una Comisión de la Verdad y la Justicia para los Próceres Universitarios de Puebla. De acuerdo con Elízabeth Jelin:
esta construcción tiene dos notas centrales. Primero. el pasado cobra sentido en su enlace con el presente en el acto de rememorar/olvidar. Segundo, esta interrogación sobre el pasado es un proceso subjetivo; es siempre activo y construido socialmente, en diálogo e interacción. El acto de rememorar presupone una experiencia que se activa con el presente. (Jelin, 2002: 27).
Las entrevistas permiten contrastar y precisar sobre qué era ser comunista entonces, cuándo y cómo ingresaron, cuál fue su papel en la fundación de la Preparatoria Emiliano Zapata, primer peldaño para la lucha por la Reforma Universitaria, así como recuperar las diferencias no solo con los porros salerosos, o con los Fuas, sino con los de la propia izquierda los que conformaron el grupo conocido como los galácticos. A 50 años de distancia se aprovechó esa memoria fresca y deseosos de hablar.
Bibliografía
Bourdieu, P. (2005). Capital cultural, escuela y espacio social, Siglo XXI editores.
Dávila, N. (2001). Las santas batallas. El anticomunismo en Puebla, México: Gobierno del Estado de Puebla-BUAP, Cuadernos del Archivo Histórico Universitario.
Jelin, E. (2002). Los trabajos de la memoria, Siglo XXI de España Editores.
Meyer E. y Olivera A. (1971). “La historia oral. Origen, metodología, desarrollo y perspectivas”. Historia Mexicana, Vol. 21, No. 2, pp. 372-387.
Quiroz, A. (2006). Las luchas políticas en Puebla, 1961-1981, México: BUAP.
Sotelo H. (2002). 1972-1973, Puebla de los demonios, México: Gobierno del Estado de Puebla-BUAP, Cuadernos del Archivo Histórico Universitario.
Vallejo W. y Ramírez E. (2002). “Escuela preparatoria Popular Emiliano Zapata”, en Tiempo Universitario, año 5, núm. 11, H. Puebla de Zaragoza.
Hemerografía
“Tremenda balacera en el edificio carolino/ aprobaron el caso de la Prepa/ cuatro heridos de bala, el primer reporte /última hora”, El Sol de Puebla, 1 de abril de 1971.
“30 lesionados en la Escuela de Medicina”, El Sol de Puebla, 2 de abril de 1971, p. 1.
Entrevistas orales
Méndez Spínola, Jorge. Entrevista realizada por Tirado Villegas Gloria A., en Puebla, Pue., el día (15 de mayo de 2023).
Sánchez Zacarías, Jorge. Entrevista realizada por Tirado Villegas Gloria A., en Puebla, Pue., el día (15 de mayo de 2023).
Fuentes de Archivo. Acta de Consejo Universitario, ACU, Sesión extraordinaria, 7 de agosto de 1971.
- Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, BUAP (México). Correo electrónico: gtiradovillegas@gmail.com.↵
- Julio Antonio Mella perseguido cubano se exilia en México en 1926.↵
- Entrevista a Jorge Méndez Spínola. Entrevista realizada por Tirado Villegas Gloria A., en Puebla, el día (15 de mayo de 2023).↵
- Ahí coincidieron con Jaime García Barrera, Joel Arriaga Navarro, Lilia Alarcón, Mario Monroy Jaramillo, Silvestre Angoa Amador, Miguel Ángel Burgos, José Luis Victoria. ↵
- Don Octaviano Márquez y Toriz inició sus funciones desde el 3 de febrero de 1951 y las concluyó al morir, el 24 de septiembre de 1975.↵
- Entrevista a Jorge Sánchez Zacarías. Entrevista realizada por Tirado Villegas Gloria A., en Puebla, Pue., el día (15 de mayo de 2023).↵
- El ingeniero Terrazas era director de la Escuela de Física y por tanto integrante del Consejo Universitario de la UAP.↵
- Tremenda balacera en el edificio carolino/ aprobaron el caso de la Prepa/ cuatro heridos de bala, el primer reporte /última hora”, El Sol de Puebla, 1 de abril de 1971.↵
- Expulsan a 36 estudiantes por todos los enfrentamientos sufridos, las amenazas al rector, y el asesinato del estudiante de la Escuela Preparatoria Nocturna Marco Antonio Márquez, el Consejo Universitario decidió poner fin al derramamiento de sangre expulsando al grupo responsable y se propuso boletinarlos para que no los dejasen ingresar a otras instituciones. Acta de Consejo Universitario, ACU, Sesión extraordinaria, 7 de agosto de 1971.↵
- “30 lesionados en la Escuela de Medicina”, El Sol de Puebla, 2 de abril de 1971: 1.↵






