Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

El análisis de datos de video

Las diferencias entre los videos de plataforma y los videos de campo

Bernt Schnettler

El aumento en los últimos años de métodos y técnicas de recolección de información y análisis de datos a través del video propone importantes retos para los investigadores en ciencias sociales. Esto se debe en parte a la multiplicidad de datos que se generan constantemente, lo que, a su vez, intrínsecamente, induce la necesidad de desarrollar nuevos enfoques metodológicos adecuados para abordar esta diversidad. En este capítulo se discutirán dos de las tipologías de materiales audiovisuales más utilizadas en el videoanálisis: los videos que se producen como resultado del trabajo de campo y los que se recuperan de las plataformas digitales que circulan en la web.

El texto está dividido en tres partes: en la primera se ahondan breve y concisamente los principios fundamentales del análisis de video cualitativo, al igual que sus métodos y técnicas. En la segunda parte se plantea una descripción de los datos audiovisuales que se producen respectivamente en el trabajo de campo y en las plataformas. Para ello, examinaremos dos ejemplos de nuestras investigaciones con un análisis secuencial meticuloso para ilustrar los pertinentes desafíos que suponen ambos tipos de materiales de video. Finalmente, en la tercera parte se propone una evaluación de ambas técnicas en relación con sus ventajas y desventajas en el análisis de videos en ciencias sociales.

1. Bases del videoanálisis interpretativo

En comparación con la observación participante, las encuestas o los grupos de discusión, el videoanálisis es un método de investigación cualitativa relativamente reciente en la investigación social. El análisis de videos se viene utilizando en campos tan diferentes entre sí como, por ejemplo, en experimentos de psicología social, en el estudio de las interacciones pedagógicas dentro del aula o en los estudios de mercado. También existen formas del videoanálisis que se utilizan fuera del ámbito de la investigación social, en particular en el entrenamiento de deportes de competición, en entornos terapéuticos, en la formación retórica o en el análisis de videovigilancia.

Las raíces metodológicas del videoanálisis se remontan a estudios en el campo de la antropología, la etología y la teoría de la comunicación humana. Igualmente, se remarca el provecho obtenido a partir de las investigaciones lingüísticas sobre las formas y estructuras del lenguaje hablado. Aquí destaca la etnografía de la comunicación de John J. Gumperz, que usó el video en los años setenta en estudios sobre interacciones interculturales (Hymes y Gumperz, 1972). Además, el videoanálisis cualitativo se inspira, entre otros, en el análisis contextual de Kendon (1990) y en los estudios de etnografía urbana de Goffman sobre las interacciones en los espacios públicos (1961). También son de referencia sus trabajos sociolingüísticos sobre formas de comunicación (1981) y, desde un enfoque global, su trabajo sobre el orden de las interacciones (1983).

El desarrollo del análisis de video interaccional estuvo fuertemente impulsado por investigadores inspirados en la etnometodología, como Charles Goodwin y Christian Heath (Heath, 1986; Heath, Hindmarsh y Luff, 2010). Asimismo, el libro de vom Lehn (2018) proporciona una excelente síntesis de estos trabajos, así como el enfoque metodológico derivado de Tuma (2017), que logra extraer importantes principios metodológicos del análisis de video al estudiar las prácticas de videoanálisis de profesionales, entre ellos, deportistas y ergónomos. El análisis de video interaccional se basa en postulados teóricos de la etnometodología (Garfinkel, 1967) y en el análisis de la conversación (Sacks, 1992) para sus fundamentos, y es especialmente útil en las grabaciones de interacciones “naturales” o la observación de prácticas de la vida cotidiana.

Sin embargo, cuando se trata de analizar videodatos mediáticos, se sugiere recurrir a otro enfoque metodológico, conocido como videohermenéutica (Raab y Tänzler, 2012; Raab y Maier, 2022). Este enfoque, desarrollado dentro de la sociología hermenéutica del conocimiento de Soeffner (2004), considera un análisis secuencial diferente al anterior incorporando además las dimensiones de la estética cinematográfica (para una exposición detallada sobre el análisis cualitativo de video, véase también Schnettler, Knoblauch y Baer, 2012).

¿Cuáles son las ventajas de los datos de video para la investigación social interpretativa? Desde hace años, en el campo de las ciencias sociales en el cual se inscribe este trabajo, en el videoanálisis se han utilizado las grabaciones de video como un complemento de la observación etnográfica. En la mayoría de los casos, el uso del video por parte de los investigadores se ha limitado al registro y la producción de piezas audiovisuales, ya sea para presentar los resultados de la investigación o para grabar aspectos claves relacionados con el tema que se investiga. Sin embargo, se ha hecho caso omiso de que las grabaciones de video pueden ser una herramienta poderosa e inestimable para la investigación social, a saber:

(1) Es importante subrayar que los videos facilitan el estudio de las situaciones sociales como procesos al capturar su desarrollo temporal en datos analizables. Bergmann (1985) acuñó para ello el término conservación del registro, dado que las grabaciones permiten examinar con precisión el desarrollo temporal de las interacciones “momento a momento”. Como método, el videoanálisis es más útil cuanto más focalizada sea la interacción, según el concepto de situación social propuesto por Goffman. Este autor definió las situaciones sociales como aquellas en las que al menos dos personas interactúan cara a cara. Esto significa que el análisis cualitativo de video es especialmente adecuado para analizar interacciones situacionales que son temporalmente relativamente breves y espacialmente focalizadas.

El videoanálisis interaccional es una forma de microanálisis. Sería incluso más exacto hablar de nanoanálisis, porque con la ayuda de las grabaciones de video es posible calar en la profundidad de los detalles de los procesos de las interacciones sociales y descubrir aspectos que pasarían desapercibidos a simple vista. Un ejemplo muy ilustrativo es el microanálisis de la caída del martillo del subastador en un estudio realizado por Christian Heath (2015). Por esta razón, el videoanálisis también se ha denominado microscopía sociológica.

(2) Otra ventaja de las grabaciones de las interacciones es la capacidad del video para documentar tanto la secuencialidad como la simultaneidad. Por una parte, como material, el video tiene una estructura secuencial que refleja la continua sucesión temporal de las interacciones capturadas en la toma. Además, los movimientos y paneos de la cámara, el corte y la edición añaden dinamismo a las imágenes, generan nuevas modulaciones temporales y espaciales, reconfigurando la estructura de significado de los procesos de acción e interacción. Asimismo, en lo que respecta a la secuencialidad a nivel analítico, la grabación conserva el transcurso de las interacciones cuyo desarrollo dinámico puede examinarse posteriormente paso a paso, o sea, moment-by-moment. Por otra parte, con respecto a la simultaneidad, el video documenta elementos visibles del entorno espacial en el que tienen lugar estas interacciones –por ejemplo, mobiliario, utensilios, aparatos u otros objetos–. Es decir que en el video, al mismo tiempo, se captan visualmente aspectos invariables –o casi invariables–. Estos se mantienen invariablemente visibles a lo largo del transcurso de la interacción, como, por ejemplo, los aspectos exteriores de las personas que interactúan en la situación, como el tamaño o la vestimenta.

Metodológicamente, en el ejercicio interpretativo del videoanálisis se deben tomar en cuenta los márgenes de interpretación que se derivan. Por ejemplo, en la vida cotidiana, cuando encuadramos a una persona, asociamos la información que solemos tener de ella según los marcos interpretativos socialmente disponibles, como, por ejemplo, las características de género.

Para la investigación social, sin embargo, es imprescindible enfatizar cómo tienen lugar los procesos sociales de interpretación y atribución, cuyo aporte importante en la tradición analítica es la hermenéutica sociológica del conocimiento (Hermeneutische Wissenssoziologie, Soeffner, 2004). Por otro lado, al hacer uso intenso de nuestras prácticas interpretativas, al mismo tiempo, no debemos omitir el cuestionamiento subyacente a esas interpretaciones como históricas y socialmente conformadas. Metodológicamente, esto se traduce en la necesidad de realizar el videoanálisis dentro de un grupo de interpretación, en una serie de sesiones de datos[1] con posterior tarea de producción de documentos (protocolos de análisis, borradores de textos para artículos, informes de investigación).

2. Tipologías de videodatos según su origen: trabajo de campo y plataformas

Una vez mencionados algunos de los aspectos más importantes del análisis de datos de video (método cualitativo, secuencialidad y simultaneidad, análisis secuencial y hermenéutica), retomamos el reto planteado por la gran diversidad de formatos de video y sus implicaciones metodológicas para la investigación en las ciencias sociales. Ante la multiplicidad de videodatos, surge en consecuencia la pregunta sobre qué metodología es adecuado aplicar. En el caso de los videos “naturales”, o sea, grabaciones realizadas por los investigadores en las que se sigue el principio del naturalismo de los datos, se registra la situación social tal y como se produce y posteriormente se somete a un análisis secuencial minucioso. A estos videos los llamaremos “videos de campo”. En cambio, nos referimos a los “videos de plataforma” como los videos que se distribuyen en internet o en los medios sociales. Sin duda, los “videos de plataforma” y los “videos de campo” son tipos ideales según Weber. Estos pueden identificarse como tipos conceptuales, derivados de una abundancia dinámicamente creciente de formas empíricas de videoclips en las que hay numerosas mutaciones, transiciones y reutilizaciones.

El criterio de calidad para los videos de campo es la fidelidad con la que la grabación capta la situación social específica objeto de nuestro interés analítico. Cabe ilustrar el intento del análisis de grabaciones en una situación donde algunas mujeres cortaban madera con motosierras. Aquí hubo dificultades en proseguir el estudio, ya que se trataba de una actividad muy dinámica y ruidosa, con tomas realizadas desde atrás sin enfoque frontal de las personas y desatendiendo el uso de la motosierra. A menudo estas dificultades se han repetido con grabaciones en aulas o jardines de infantes por la complejidad de las interacciones multifocales, con participantes múltiples y entornos altamente dinámicos.

Por otra parte, los videos de plataforma son productos audiovisuales que se graban, comparten o cargan en línea para diferentes fines, destinados y vistos por una amplia gama de audiencias. También sus formas y funciones varían de manera muy vasta, y las distinciones entre la difusión de conocimiento y el impacto de los videos en términos de procesamiento de información y persuasión, entre la necesidad de comunicación y la autorrepresentación, en resumen, entre la estética, el entretenimiento o las necesidades informativas, no siempre están claramente delineadas.

Se comprende entonces que los videos de plataforma, con el surgir de las recientes tecnologías, influyan en el cambio de las interacciones comunicativas, a saber, en la comunicación uno a uno (one-to-one) y en la de uno a muchos (one-to-many).

Los videos de plataforma incluyen extensa diversidad de subtipos y variantes, que abarcan desde mensajes de video cortos, creados con cierta libertad, hasta formatos estandarizados que cuentan con términos particulares y cuyas características genéricas pueden ser identificadas. Estos últimos incluyen, por ejemplo, tutoriales y how-to-videos, videos D-I-Y, videos ASMR, life hacks, pranks, let’s play o videos de campañas sanitarias contra el COVID (Reinbold, 2023). La dinámica con la que aparecen nuevas variantes es asombrosamente alta, lo que requiere un gran esfuerzo para el investigador, que apenas puede estar al tanto de las nuevas formas de videos. Si bien se han adelantado métodos de análisis de video para los videos de campo, ciertamente en lo que concierne a los videos de plataforma, el análisis cualitativo se encuentra aún en las primeras etapas metodológicas.

La pregunta es: ¿pueden estudiarse cualitativamente los videos de plataformas del mismo modo que los videos de campo? ¿Qué métodos pueden transferirse y dónde sería necesario ampliar o modificar el enfoque analítico? En los siguientes apartados, trataremos de abordar estas cuestiones analizando dos ejemplos contrastantes que ilustran las características respectivas del análisis de los videos de campo y de los videos de plataforma.

Ejemplo 1: fundiendo hierro (video de campo)

A continuación, inspeccionaremos dos fragmentos. El primero es un extracto de un video de campo grabado en Ghana en 2015 en una fundición artesanal de hierro donde se fabrican planchas para molinos de maíz.

Originalmente, el material al que se hace alusión surge de una investigación en un contexto de la antropología laboral y estudios de lugares de trabajo (workplace-studies) según la tradición de la antropología laboral practicada por etnólogos de la Universidad de Bayreuth. Según Spittler, “el trabajo es universal, pero existe en muchas formas. Si queremos comprender la unidad y la diversidad, no basta con investigar el trabajo en nuestra propia sociedad, sino que debemos mirar más allá” (Spittler, 2016, p. 2, traducción propia). Asimismo, enlaza con una línea de investigación interdisciplinar conocida como los “workplace-studies” (WPS, estudios de lugares de trabajo). En la década de los ochenta, surgió un enfoque de investigación que aborda en estudios detallados el trabajo, la tecnología y la interacción en organizaciones complejas. Los WPS surgieron de la convergencia de intereses en los campos de la interacción persona-ordenador (HCI), la inteligencia artificial (IA), el trabajo colaborativo asistido por ordenador (CSCW), el análisis de conversación etnometodológico, la etnografía y otras orientaciones similares de la sociología. Los WPS gozan de un amplio desarrollo internacional (Luff, Hindmarsh y Heath, 2000; Heath y Luff, 2008) y han podido acumular un considerable corpus de investigación que permite profundizar en los procesos interactivos y comunicativos cruciales en la ejecución de las actividades laborales. Se advierte que la mayoría de estos estudios se basan en investigaciones sobre entornos de trabajo complejos y de alta tecnología en sociedades industriales o incluso posindustriales. Salvo pocas excepciones (Dant, 2005; 2007), los entornos de trabajo manuales o “low tech” apenas han sido objeto de investigación hasta la fecha, aunque son precisamente estos los que ofrecen oportunidad idónea para elucidar los procesos interactivos imprescindibles para la ejecución del trabajo. En sus estudios etnográficos en un taller de automóviles, Dant pudo analizar de forma notable el manejo de objetos y herramientas en el ámbito del trabajo por las personas y el significado pragmático del uso de los utensilios de trabajo.

Los siguientes extractos de datos fueron recolectados durante un viaje de investigación en el que el autor participó como parte de un equipo de tres personas, a saber, un experimentado antropólogo y experto en África y una ingeniera especializada en ingeniería de procesos. El proyecto fue concebido como investigación de campo en la que se empleaba, junto con otros métodos cualitativos, el análisis videográfico interaccional.

En términos generales, el objetivo de nuestra investigación fue examinar los procesos de flujo recíproco de conocimientos entre los artesanos del Suame Magazine y los ingenieros especializados en metalurgia de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Nkrumah (KNUST) en Kumasi, Ghana. Impulsados por el interés de lograr una mayor independencia económica, en Ghana se ha intentado desde la década del ochenta mejorar y crear nuevas técnicas de fundición de hierro, aprovechando en gran medida el conocimiento práctico de los artesanos.

El Suame Magazine de Kumasi es considerado como la mayor aglomeración marginal de pequeñas industrias dentro del continente africano, mientras que otros lo ven como el centro de ingenio artesanal de África. Dentro de Ghana, este complejo tiene la reputación de ser el lugar donde se pueden resolver todos los problemas técnicos emergentes, ya sea de manera formal o informal. Siendo el mayor conglomerado de empresas metalúrgicas de África Occidental, Suame Magazine abarca más de 50 km² y alberga más de 1.000 empresas del sector informal artesanal manufacturero (Jaarsma et al., 2011). La mayoría de los talleres en el Suame Magazine son meramente artesanales y a la vez altamente especializados en el ejercicio de su función (Kensok, 1987; Powell, 1995). En cada caso, la “mano inteligente” domina una materialidad específica. Conocimientos y habilidades están vinculados a la práctica artesanal. Aquí no se trata de conocimientos formalizados, sino de un saber altamente personalizado que se transmite únicamente de persona a persona en relaciones de enseñanza individualizadas. No existen títulos, ni currículos, ni enseñanzas formales del saber para ejecutar los trabajos. Desde una perspectiva sociológica de la investigación del conocimiento, nuestro proyecto se interesaba principalmente en aquellas formas de conocimiento pre-predicativas, también denominadas “habilidades” o “conocimientos incorporados”, que son fundamentales para cualquier manejo o interacción con los objetos e instrumentos de trabajo (Beck, 1997; Harper, 1992; Dant, 2005; Keller y Keller, 1996).

Nuestro equipo de investigación logró visitar uno de los talleres típicos de fundición de hierro que operan en el Suame Magazine, gracias a contactos locales. En la segunda visita, pudimos realizar grabaciones de video. El acceso fue facilitado por un ingeniero muy capaz y experimentado, que trabajaba como director de una organización intermediaria, la Unidad de Transferencia de Tecnología Intermedia (ITTU), la cual actúa como interfaz entre artesanos y científicos. Con su ayuda, pudimos ingresar a uno de los talleres. En las siguientes notas de campo se reflejan mis observaciones:

(…) A continuación, él nos llevó a la fundición donde se producía hierro fundido y pudimos hacer impresionantes filmaciones de los procesos de trabajo que parecían arcaicos. Hacía un calor tremendo. Los trabajadores no llevaban ningún equipo de protección y utilizaban herramientas fabricadas por ellos mismos. Pude grabar varios ciclos que comenzaban con la apertura del horno. Dos hombres colocan una especie de soporte de hierro, evidentemente de fabricación casera (…) frente al alto horno; un tercero perfora con una vara el trozo de arcilla con que se taponaba el horno, y con un chorro incandescente, el hierro fundido fluía en un potente reguero hacia el recipiente. Cuando aquello estaba lleno, el perforador tapaba el agujero con arcilla, usando su mano, apenas protegida con un guante grueso, deteniendo así el chorro.
Los dos obreros caminan rápidamente hacia los moldes de las planchas de molinos preparados, en este caso, al igual que en la otra fundición, formados por paquetes cilíndricos apilados de seis en seis, en donde vuelcan el metal líquido con un solo movimiento hábil. El vertido en el molde requiere una gran fuerza, precisión y habilidad visual, ya que el molde debe llenarse hasta el borde sin que queden restos de escoria o aire en su interior (…) ahora un tercero se apresura a ayudar, raspando la superficie del material fundido con un palo antes de que los portadores inclinen la cuba para verter el metal en un fino chorro en la entrada del molde. A menudo, el limpiador esparce un polvo (¿arena fina?) sobre la superficie antes de verter. Este proceso se repite aproximadamente cuatro o cinco veces hasta que la cuba esté vacía y los portadores corren de nuevo hacia la base del horno, donde todo el proceso, que dura solo unos minutos, comienza de nuevo: colocación de la cuba, perforación, vertido del material fundido, sellado del orificio del horno, etc. El hangar en el que está instalado al alto horno se llena de calor y humo, pero no reina la prisa, sino más bien un ritmo parsimonioso y de concentración en cada paso de las actividades, lo cual no es sorprendente dada la peligrosidad que implica todo el proceso. A pesar de que el horno está muy caliente, vemos también, junto a los trabajadores, a varios jóvenes en sus veinte años, e incluso a niños de unos diez o doce años, aunque no está claro si están desempeñando alguna función o si su curiosidad y espíritu aventurero los ha llevado a este fascinante lugar de juego. En cualquier caso, al término del proceso, los veo llevar agua tras la apertura del horno, y arrojarla sobre la pila de brasas que se forma debajo del horno. Esta última acción es muy impresionante. Aparentemente, llegamos a buen tiempo a la fundición, porque pudimos presenciar algunos ciclos más y el final de la jornada laboral.

Ein Bild, das draußen, Kleidung, Gebäude, Person enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 1: perforación del horno de fundición, llenado del hierro fundido.

Ein Bild, das Fabrik, draußen, Unglück, Blue Collar enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 2: cerrando el horno.

Ein Bild, das Kleidung, Person, draußen, Gelände enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 3: transportando el metal.

Ein Bild, das Kleidung, Person, draußen, Mann enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 4: llenando los moldes.

Fuente: Suame Magazine, Kumasi, septiembre de 2015. Fotograma de filmación propia.

Esta descripción etnográfica, de la que arriba se presentan extractos, ya refleja algunos de los pasos más importantes de esta ardua faena metalúrgica. Sin embargo, para llevar a cabo un estudio microanalítico preciso, se recurrirá a las grabaciones de video y se las someterá a un examen minucioso. Veremos cómo un análisis secuencial de las actividades laborales nos permitirá arrojar luces sobre cómo está conformado cada uno de los pasos de este complicado proceso de producción. También podremos discernir cómo la coordinación del trabajo entre el alto horno y el vertido de los moldes está mediada por objetos y, precisamente, por las herramientas: la barra de hierro y el armazón de soporte.

Figura 5: análisis secuencial de las fases de la actividad laboral investigada. Fuente: composición de fotogramas de filmación propia.

El siguiente análisis interaccional fue realizado por Helen Pach (2018), cuyo enfoque interdisciplinario combina la investigación etnológica sobre el trabajo con la sociología laboral, la sociología del conocimiento y de la comunicación. Además, integra sus conocimientos lingüísticos en el tratamiento, análisis e interpretación de los datos interaccionales grabados en video. En su estudio sobre “interacción, tecnología y hierro candente”, Pach enfoca el uso interaccional de herramientas y, más concretamente, “la práctica de la fundición de hierro en el (…) Suame Magazine desde la perspectiva de los workplace-studies” (Pach, 2018, p. 6). La coordinación de los procesos de trabajo en el sentido de interacción concreta se define como eje directriz de su análisis. No solo puede identificar con mayor precisión cada uno de los pasos de este proceso de trabajo, sino que también saca a la luz nuevas revelaciones.

Mientras que nuestra investigación etnológico-sociológica sobre lo que se podría llamar “el conocimiento de la mano” enfocaba el proceso de intercambio de conocimientos entre los artesanos y los metalurgos, Pach se concentra exclusivamente en el minucioso análisis microscópico de los propios procesos de trabajo. Revisa los conceptos de “embodiment” (Streeck, Goodwin y LeBaron, 2013) y “professional vision” (Goodwin, 1994), los cuales han sido desarrollados para denominar formas de conocimiento incorporadas e inarticulables. Aunque reconoce la importancia de abordar cómo las competencias corporeizadas proporcionan importantes puntos de partida conceptuales, prefiere trabajar con los conceptos de cooperación y coordinación desarrollados en la investigación de la multimodalidad en sus análisis empíricos. Para fundamentar su “perspectiva de ejecución-reconstrucción”, Pach se apoya en el concepto de “interaction order” elaborado por Goffman (1983), así como en conceptos posteriores de la investigación de la interacción (Deppermann y Schmidt, 2007), los cuales se centran no solo en los recursos lingüísticos, sino también en los físicos y espaciales. Desde el punto de vista del análisis estricto de la interacción, la “coordinación” se define como un protofenómeno de la interacción, que no tiene un “carácter plenamente de acción” (Pach, 2018, p. 30), sino que solo constituye el “requisito previo organizativo para la cooperación”.

Se podría argumentar que la omisión de la comunicación verbal, debido a nuestro desconocimiento del idioma twi, supone una limitación seria del análisis de este fragmento de video. Sin embargo, esta posible falta se relativiza, porque las barreras lingüísticas no son insuperables ni constituyen la única fuente comunicativa para quienes llevan a cabo esta interacción. Resulta que, aunque los obreros estén usando verbalizaciones para coordinarse, la comunicación verbal desempeña un papel subordinado, siendo más importantes las modalidades de comunicación física para su coordinación. Hay que tener en cuenta que la fundición del hierro tiene lugar en un entorno de trabajo caracterizado por un calor elevado, mucha prisa y un alto nivel de ruido, por lo que las modalidades de comunicación físicas y visuales predominan sobre la modalidad verbal. Más allá de la interacción vocal, son las formas de expresión paraverbales –como la orientación de la mirada, la gesticulación, las expresiones faciales o las posturas y movimientos corporales, cada una desplegada de manera secuencial y espacial– las que se consideran aquí como los recursos de coordinación esenciales para la ejecución exitosa de los procesos observados.

El análisis nos permite descubrir tanto detalles microscópicos como su contextualización en diferentes niveles y gradaciones: se trata de un duro trabajo físico en condiciones extremas con un alto potencial de riesgo. Esto hace que sea aún más importante disponer de una coordinación del trabajo bien ensayada y que funcione con fiabilidad. El lugar de trabajo (frente al alto horno) forma parte de un espacio de trabajo específico (la planta de fundición), que a su vez está integrado en un complejo más extenso (el Suame Magazine), que forma parte de una economía local.

Pach estudia el entorno de trabajo específico, teniendo en cuenta las condiciones imperantes de calor, ruido y contaminación por polvo. Además, describe los instrumentos utilizados, como los moldes de fundición de arena, el alto horno y las artesas, para producir discos de molienda para molinos de grano a partir de chatarra. A través de una observación minuciosa y un análisis secuencial minucioso, revela características importantes de la forma en que los participantes llevan a cabo el proceso de trabajo. Esto la lleva a descubrir la naturaleza particular de las herramientas utilizadas (Pach, 2018, p. 45), lo que demuestra la extraordinaria capacidad de improvisación de quienes trabajaron en este taller. Sus detallados análisis secuenciales de la estructura práctica de este proceso de trabajo demuestran claramente el poder analítico del videoanálisis microscópico. En su estudio, reconstruye meticulosamente cada una de las fases de la fundición de hierro, desde la perforación del horno hasta el llenado de los moldes y la retirada de las herramientas, con gran fidelidad y mucho más detalladamente que un análisis basado exclusivamente en notas de campo.

Para ilustrar los resultados de su análisis, usa bocetos realizados por ella misma, que permiten visibilizar los pasos individuales más claramente que los fotogramas. De esta manera, Pach no solo desglosa el proceso hasta sus más mínimos detalles, sino que también logra develar mediante el videoanálisis la importancia central que juega la intermaterialidad, que constituye una modalidad de comunicación háptica con la que los obreros realizan la microcoordinación de cada paso de su peligrosa labor. Esta interacción resulta ser una forma de acción mutua e intermaterial, realizada física y hápticamente.

Ein Bild, das Entwurf, Mobiliar, Zeichnung, Design enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 6: coordinación mutua usando el cuerpo y los instrumentos de trabajo. Fuente: Pach, 2018.

Estos análisis convergen en el concepto analítico central del “knowledge of the hand” (conocimiento de la mano). Con ello se busca destacar que el foco de atención se sitúa en la intensidad de la coordinación, enfatizando la importancia fundamental del uso de las manos (y los brazos) por parte de los trabajadores implicados para alcanzar el éxito en la ejecución de su labor. Pach consigue mostrar de forma impresionante la relevancia interaccional de estos detalles, comparando procesos rutinarios y problemáticos. Para que los dos fundidores puedan llevar a cabo su actividad con éxito, resulta indispensable que ambos se observen mutuamente de forma continua. Además, su coordinación se realiza a través de los movimientos de sus manos, que va acompañada de una percepción intercorporal recíproca, por ejemplo, a través de la sensación de la carga del peso que soporta el otro, percibida a través de la artesa. Por lo tanto, la coordinación temporal exacta de la focalización de la percepción emerge como una de las tareas críticas que deben llevarse a cabo de manera continua y precisa para poder realizar las actividades físicas necesarias en la sincronía requerida. Pach usa los conceptos de la fenomenología del cuerpo llamados “intercorporeidad” e “interkinestesia” (Meyer y von Wedelstaedt, 2017) para profundizar en el análisis. Logra demostrar que la concentración visible de los lanzadores puede interpretarse como la expresión de una “fusión” interaccional exitosa entre ambos trabajadores a través del dispositivo. Las secuencias ejecutadas de manera rutinaria muestran que el alcance de esta coordinación debe entenderse como un indicador de éxito. Por otro lado, los pequeños contratiempos y los momentos críticos, también analizados por Pach, junto con la “gestión de crisis” situacional (Pach, 2018, p. 74) que se desencadena, no solo ponen de manifiesto la delicadeza y el peligro inherentes a esta labor, sino también los continuos esfuerzos de coordinación necesarios. Esto ilustra lo que ocurre cuando la sincronización precisa de los procesos de trabajo, en los que intervienen otros trabajadores, no se lleva a cabo de forma óptima.

El minucioso análisis secuencial del video nos permite, por lo tanto, adentrarnos en los detalles más ínfimos de las interacciones que se estudian. Sin embargo, los datos videográficos de este tipo nos dan acceso no solo al contexto inmediato en el que tiene lugar la interacción, es decir, su localización situacional, sino también a contextos más amplios: en un primer nivel, al tratarse de una filmación realizada por los propios investigadores, este video permite inspeccionar de forma detallada la actividad laboral en cuestión. Además, en un segundo nivel, y porque forma parte de una investigación de campo, con estos datos se pueden abordar cuestiones más amplias. En cuanto se trata de un trabajo etnográfico de campo, este tipo de registro permite a los investigadores responder a las preguntas relacionadas con los contextos y mundos sociales que existen más allá de lo que se representa en este fragmento de video. Sabemos, por nuestra etnografía, que la actividad estudiada forma parte de un proceso de producción de la planta fundición, que a su vez forma parte del Suame Magazine, que forma parte de unas redes de comercio de productos metálicos en Ghana y sus países vecinos, etc. Estos contextos externos se extienden aún más si tomamos en cuenta que las piezas de chatarra que se usan para la fundición provienen de los residuos de carros y microbuses desechados, procedentes en gran parte de diversos países europeos donde fueron retirados de servicio.

Cabe resaltar que, tras agotar su segunda vida de forma definitiva, las partes metálicas del objeto terminan como nutrientes para los hornos de fundición, lo que indica las “microestructuras globales” (Knorr Cetina y Bruegger, 2002; Heath, 2015) que vinculan el orden situacional analizado en el video con la división del trabajo y las estructuras globales de producción y distribución capitalista a nivel internacional.

Ein Bild, das Fahrzeug, Landfahrzeug, Transport, draußen enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 7: foto de un minibús llamado Trotro, la columna vertebral esencial del transporte público en Ghana. Aparece una furgoneta combi KIA Pregio TCI reciclada, procedente de una empresa de instalación de tejados (“renovación de chimeneas, trabajos de chapa, carpintería de tijerales”) de la pequeña ciudad de Treuenbrietzen, Brandeburgo, Alemania. Fuente: foto propia, tomada el 22 de septiembre de 2015 en Kumasi.

Las grabaciones se realizaron de forma metodológicamente controlada y forman parte de un diseño de investigación. Sin embargo, contienen indudablemente un alto grado de serendipia (Merton y Barber, 2004). En este caso, constituyen el punto de partida de un estudio de seguimiento que requiere considerables esfuerzos adicionales. Las secuencias, que por su naturaleza representan datos de interacción “naturales”, ofrecen importantes perspectivas iniciales que pueden seguirse con investigaciones posteriores, ya sea sobre la cuestión de la constitución interactiva de los procesos laborales, sobre el contexto local del modo de producción o sobre los flujos de conocimiento entre artesanos y especialistas.

Con este primer ejemplo pretendíamos explicar las particularidades de la recogida y el análisis de datos de video de campo, es decir, de datos videográficos. Pasemos ahora a un tipo completamente distinto de datos de video, que plantea otros retos metodológicos y requiere un enfoque del análisis diferente.

Ejemplo 2: frote-friegue (video de plataforma)

El segundo ejemplo de video es un extracto procedente de un proyecto aún en fase inicial. En este proyecto nos dedicamos a investigar cómo se transmiten conocimientos mediante los videos de plataforma. Incluye conocimientos muy simples, como ilustra el siguiente fragmento:

Figura 8: estructura de segmentos del video de limpieza. Fuente: Instagram, channel: konsumholik, reposted from TikTok (Arya.lifestyle), último acceso: 16 de julio de 2023.

El video contiene una breve instrucción sobre cómo limpiar un lavamanos. Se origina en la plataforma de Instagram y es parte de un grupo más amplio, un reel, que se enfoca en consejos de limpieza y ayuda con la organización diaria. Evidentemente, se trata de un problema cotidiano cuya solución no requiere conocimientos especiales. Se trata de un video que transmite consejos muy prácticos con numerosos detalles de la actividad de limpieza de forma muy condensada, empleando la grabación como herramienta visual de ilustración.

El video tiene un ritmo de reproducción acelerado de aproximadamente 11 segundos de duración. Allí vemos una mano vestida con un guante amarillo y rojo que limpia un lavamanos con varios agentes de limpieza. La primera escena está acompañada de música instrumental y muestra un primer plano de un lavamanos blanco. Se ve un desagüe en el centro de la toma y partes de un grifo mezclador de una sola palanca en la esquina superior derecha. Aparece el subtítulo “limpiar el desagüe” (“Abfluss reinigen”) escrito en texto blanco sobre un fondo rojo en el centro de la imagen. En el borde superior izquierdo de la imagen, aparece la viñeta de la bloguera con el nombre de “Konsumholik”, que tiene 95.600 seguidores. La bloguera emite este contenido en respuesta a un comentario de “nilomed”, agregando la frase “Lo tiro en lavamanos” (“Ich tu es in Abfluss”), que va acompañada de dos emojis sonrientes. Viendo el texto que acompaña a la publicación, vemos que se trata de un repost. La fuente es de TikTok y originalmente fue publicado por una usuaria llamada “Arya.lifestylee”, que cuenta con 300.7k seguidores y, según la descripción de su perfil, se especializa en “Limpieza y Hogar”.

El clip sigue una clara estructura de recetas. Se divide en los siguientes ocho segmentos:

  1. limpieza del desagüe [= título]
  2. lavavajillas
  3. bicarbonato de sodio
  4. vinagre
  5. tapar rápidamente con un paño
  6. frote-friegue
  7. enjuagar
  8. siga para más 😍

Procedamos al examen detallado de la composición del clip: para ello, distinguiremos conceptualmente entre las secciones que componen el clip, que son elementos técnicos de composición y estética de la filmación, y los segmentos de la acción de limpieza representada. Ambos se despliegan de forma secuencial y están estrechamente relacionados, pero no son idénticos. Las secciones forman parte de la representación cinematográfica, es decir que pertenecen al nivel estético o mediático. Los segmentos, por otro lado, son elementos referentes a la propia acción de limpieza representada en el clip, o sea que pertenecen al nivel de la acción misma.

Figura 9: composición de secciones y segmentos del video. Fuente: elaboración propia.

A continuación, analizaremos minuciosamente el desarrollo secuencial de las acciones de limpieza, sección por sección.

Ein Bild, das Screenshot, Text, Werkzeug, Design enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 10: sección 1. Fuente: elaboración propia.

En el primer segmento, vemos una mano con un guante rojo sosteniendo una botella de lavavajillas. La mano mantiene la boquilla apuntando hacia el desagüe; a continuación, y con movimientos circulares vivos, se dispensa un fino chorro de detergente en el fregadero. La superposición “limpiar el desagüe” (“Abfluss reinigen”), que sirve como título del clip, desaparece cuando la palabra “Spüli” (lavavajillas) surge en el subtítulo de esta subsecuencia inicial. “Spüli” es el diminutivo del término técnico “Handgeschirrspülmittel”, más precisamente, un deónimo, es decir, palabra derivada de una marca genérica o de un producto comercial (como llamar “pan bimbo” al pan de molde o, en alemán, “Tempo” a los pañuelos de papel).

Ein Bild, das Text, Screenshot, Werkzeug, Design enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 11: sección 2. Fuente: elaboración propia.

La segunda sección empieza con un corte, manteniendo el mismo encuadre de la cámara. Vemos ahora la mano que antes sostenía la botella de lavavajillas y cuyos dedos eran visibles en la esquina superior izquierda, en una posición diferente. La mano, entrando ahora desde el centro izquierdo de la imagen, sostiene un vasito dosificador similar al que se usa para el detergente de ropa de color azul transparente. Este contiene un polvo blanco que seguidamente, con movimientos circulares y sosteniéndose de lo que se supone que es un asa, se esparce en el desagüe.

Figura 12: sección 3. Fuente: elaboración propia.

Otra vez, separada por un corte directo, en el cuarto segmento aparece de nuevo la mano, ahora desde una posición ligeramente más abajo, en el centro izquierdo del marco, agarrando casi completamente una botella de vinagre con el tapón abierto. Apunta la botella hacia el desagüe y vierte su contenido con movimientos circulares idénticos; acto seguido, sale espuma del desagüe. Al mismo tiempo que la mano derecha con guante levanta la botella y desaparece del plano, entra en acción la mano izquierda sin guante con paño o toallita de color morado. Inmediatamente lo arruga y lo coloca en el desagüe cubriéndolo por completo.

En el quinto segmento no se ven las manos en la imagen. En cambio, observamos una espuma que esta vez escapa del rebosadero y se desliza lateralmente sobre el paño. Este segmento contiene un corte en el segundo 5, cuya evidencia se advierte por la velocidad y cantidad de la espuma que se derrama. Tras otro corte, la mano enguantada entra de nuevo desde la esquina superior izquierda del plano, agarrando la tela y retirándola del lavabo junto con un poco de espuma adherida.

En el segmento 6 aparece la mano mostrando a la cámara sobre su palma una esponja amarilla reforzada con una almohadilla azul sostenida con tres dedos que seguidamente dirige rápido hacia el centro donde está el desagüe para luego continuar limpiando alrededor del lavamanos con movimientos frenéticos en zigzag. La acción se acompaña de música con subtítulos de la expresión coloquial y onomatopéyica “schrubb-schrubb” (frote-friegue, cepillar, cepillar) que recuerda a los estribillos populares de conocidas canciones infantiles sobre el cepillado de dientes o a las instrucciones humorísticas sobre la higiene de las manos. Se podría decir que el clip recibe aquí un acento humorístico e infantilizante. Sin embargo, sigue siendo bastante instructivo y muy condensado.

Figura 13: sección 4. Fuente: elaboración propia.

En la sección 5, entra en acción la mano izquierda sin guante sosteniendo un cabezal de ducha con agua que lava el lavamanos con movimientos concentrados en el desagüe y en la parte izquierda. El cabezal de ducha se extrae del marco hacia la izquierda. En el corte que sigue, vemos la mano derecha con un guante retrayéndose. Esta vez fluye agua del grifo y vemos que el lavamanos tiene un tapón. La mano corrige la posición del tapón y baja rápidamente el grifo mezclador monomando, poniendo fin al flujo de agua. La mano se retira rápidamente y aparece la superposición “Síguenos para más”, verbalizada adicionalmente.

Ein Bild, das Screenshot, Text enthält.  Automatisch generierte Beschreibung

Figura 14: sección 5. Fuente: elaboración propia.

El último segmento, el 8, está etiquetado con los marcadores de serialidad, típicos del género de clip Instagram, “Síguenos para más” y el “Emoji de cara sonriente con ojos de corazón”, que transmite el significado figurado de “encantado, enamorado, agradecido o admirado”. Sintácticamente sirve como signo de conclusión. El clip se concluye aquí tras 11 segundos de acción. Aparecen dos enlaces o links generados por el sistema en los que se lee “ver más reels” y “ver de nuevo”.

Figura 15: sección 6. Fuente: elaboración propia.

Al concluir el análisis secuencial del ejemplo, es oportuno tener en cuenta las siguientes consideraciones: que se trata de un lavamanos limpio, sin suciedad aparente ni obstrucciones, lo que enfatiza claramente la naturaleza instructiva o demostrativa del videoclip. Además, en términos de estética filmográfica, el clip se caracteriza por una serie de redundancias audiovisuales-textuales; a saber: las acciones se visibilizan, simultáneamente se describen con subtítulos y se repiten verbalmente en concordancia en el audio, lo que hace que la información sea presentada por triplicado.

A continuación, recalcamos algunas reflexiones metodológicas: para este segundo ejemplo se ha recurrido a la hermenéutica, dado que es un método que permite atender a aspectos más amplios y diferentes respecto del análisis interaccional basado en la etnometodología aplicado para analizar el primer ejemplo de video de campo. En los videos de plataforma, la exigencia metodológica comporta niveles que abarcan, además del contexto filmado, aspectos filmoestéticos de suma importancia para su interpretación. En el video del lavabo, por ejemplo, se destacan, a pesar de su unidad representativa, diferentes niveles de desglosamiento que se deben analizar secuencialmente: el uno se refiere al análisis de las secuencias de las acciones plasmadas en el video. Los pasos de cómo limpiar el lavabo se muestran de forma muy clara. Desde esta perspectiva, la actividad de limpieza constituye el primer nivel de análisis. En el segundo nivel se hace evidente que esta secuencialidad de lo mostrado está superpuesta por una segunda secuencialidad. En este subnivel, que requiere un desglosamiento minucioso de la toma, se observa la intervención de elementos filmoestéticos, de cortes y la incorporación de otros medios de expresión: subtítulos, música, voz en off, etc. En general, estos medios de expresión pertenecen al grupo de elementos estilísticos cinematográficos, aun cuando aquí se utilicen de forma muy simplificada. Se hace imprescindible, por lo tanto, en este caso, incluir dimensiones derivadas del análisis cinematográfico como el encuadre, el enfoque, la planimetría, la composición de la imagen, la dramaturgia, los rasgos estilísticos, etc. Es aquí donde radica la diferencia metodológica en la interpretación del material que se obtiene de las plataformas.

3. Consideraciones metodológicas y conclusiones

Como hemos observado, la metodología utilizada para el análisis de ambos tipos de video presenta tanto similitudes como diferencias. En ambos casos, se emplea el análisis secuencial, lo que exige un trabajo analítico minucioso que desglosa cada acción en su mínima expresión. En el caso de los videos de campo, el análisis secuencial enfoca exclusivamente el contenido siguiendo principios etnometodológicos, es decir que se trata de examinar el orden secuencial de las interacciones documentadas en el video. Para analizar los videos de plataforma, en cambio, se enfoca además el análisis secuencial de las formas, aplicando el método de la hermenéutica social (Soeffner, 2004).

Independientemente de los conceptos anteriores, el término secuencia, en el sentido más amplio de la palabra, se refiere a una sucesión temporal de elementos que se subsiguen unos a otros. No obstante, los diferentes métodos cualitativos de análisis utilizan el término para referirse a elementos muy distintos. Estos principios del análisis son explicados con más detalle por Maiwald (2005), que distingue entre el análisis secuencial de tipo etnometodológico y variantes del análisis secuencial de tipo hermenéutico. Comúnmente, ambos aplican el proceder en el análisis uno-a-uno, pero con dos diferencias significativas en el uso del contexto real. La versión etnometodológica se atiene a él, mientras que la hermenéutica lo “suspende” multiplicándolo por lecturas imaginarias de potenciales contextos.

Siguiendo los planteamientos etnometodológicos, el análisis secuencial se centra en el desarrollo de los hechos en sí mismos y no en su representación mediática. En esta corriente, los investigadores parten del supuesto de que la interacción registrada sigue una secuencia específica, por lo que el análisis etnometodológico examina la estructura de organización secuencial en las cadenas sucesivas de interacción grabadas en el video. Por lo tanto, se centra en identificar y describir cada pequeño detalle de la interacción en curso. Este análisis presupone que los actores ejecutan sus acciones de manera sistemática, lo que implica una cierta “metodicidad”. En estas acciones cotidianas, los interactuantes generan a través de las secuencias significativas un “orden”, y en estas prácticas se describe y se forma a la vez un cuadro social que constituye su “reflexividad”. Es de tener en cuenta que el video no es en sí mismo un objeto de investigación en el videoanálisis etnometodológico, sino una herramienta para analizar las interacciones. La etnometodología fundamenta el análisis de la conversación que se dedica a estudiar los turnos de palabra, su sucesión y su orden significativo basándose en las grabaciones audiovisuales. El análisis secuencial, en este caso, se refiere a la reconstrucción de la secuencia temporal de los turnos de interacción filmados.

Existe una noción diferente de “secuencia” en los enfoques que siguen los métodos de la hermenéutica sociológica. Al igual que en la práctica de análisis etnometodológica, se someten pequeños fragmentos de datos a un análisis en profundidad; la interpretación hermenéutico-social identifica unidades de significado en el video e interpreta todas las posibles versiones de lectura de este fragmento. Esas interpretaciones se basan en el sentido común y las perspectivas de los expertos involucrados, y la tarea consiste en identificar todas las lecturas posibles, incluidas las más improbables. Se trata de una forma de “imaginación sociológica” (Mills, 1959) sensible a la historicidad y constitución cultural de los significados. En este caso, por lo tanto, esta secuencia denota una unidad significativa en el video como producto mediático. Existe la regla de inspeccionar el material de forma exhaustiva en el estricto orden de su desarrollo, lo que significa interpretar una unidad haciendo caso omiso absoluto del contenido de las unidades posteriores. Al agotar todas las posibilidades de interpretación, procederemos entonces a la siguiente secuencia, lo que desvelará cuál de nuestras interpretaciones se confirma en el propio documento. Según este planteamiento, la secuencia no denota un fotograma del material de video, sino que es la unidad significativa que se presenta en la imagen.

Los videos de plataforma asumen la forma de producto mediático posprocesado al ser videos editados, entendidos como formas comunicativas de expresión cultural. Las películas, grabaciones de televisión o clips de internet también constituyen una amplia y creciente gama de formatos de video. A pesar de sus numerosas variaciones en duración, estilo o formato, estos están estructurados y compuestos por varias unidades significativas que se conciben como “secuencias”. Siguiendo esta perspectiva, la “secuencialidad” se refiere a la estructura de significados incorporada en el producto mediático y no al concepto metodológico.

El objetivo del análisis es revelar los diferentes niveles de significado que están “inscritos” en el material de video a través de ciertas acciones fílmicas en términos de grabación, edición y posproducción. De este modo, estudiar los cortes, ángulos de cámara, composiciones, movimientos de cámara u otros dispositivos estilísticos cinematográficos proporciona, por lo tanto, un nivel más profundo de comprensión.

Finalmente, el análisis de videos de plataforma supone un reto particular al requerir nuevos recursos técnicos y metodológicos. Por ello, se sugiere la combinación de análisis de corpus y de casos (Schnettler, 2019), es decir, integrar principios analíticos procedentes de la etnometodología con los de la hermenéutica social. Esta fusión encara los desafíos particulares que surgen de la gran abundancia, volatilidad y rápida modulación de las formas de comunicación en las plataformas digitales. De esta manera, la integración de ambos métodos podría abrir nuevas perspectivas en la investigación cualitativa frente a áreas que se caracterizarán por la abundancia de datos y el creciente uso de inteligencia artificial.

Bibliografía

Beck, S. (1997). Umgang mit Technik. Kulturelle Praxen und kulturwissenschaftliche Forschungskonzepte. Akademie Verlag.

Bergmann, J. R. (1985). Flüchtigkeit und methodische Fixierung sozialer Wirklichkeit: Aufzeichnungen als Daten der interpretativen Soziologie. En W. Bonß y H. Hartmann (eds.), Entzauberte Wissenschaft (pp. 299-320). Schwarz.

Dant, T. (2007). The ‘Pragmatics’ of Material Interaction. Journal of Consumer Culture, 8(1), 11-33.

Dant, T. (2005). Materiality and society. Open University Press.

Garfinkel, H. (1967). Studies in Ethnomethodology. Prentice Hall. [Versión española: (2006). Estudios en etnometodología. Anthropos].

Goffman, E. (1983). The Interaction Order. American Sociological Review, 48, 1-17.

Goodwin, C. (1994). Professional Vision. American Anthropologist, 96(3), 606-633.

Heath, C. (1986). Body Movement and Speech in Medical Interaction. Cambridge University Press.

Heath, C. (2015). The Dynamics of Auction: Social Interaction and the Sale of Fine Art and Antiques. Cambridge University Press.

Heath, C. y Luff, P. (2008). Video and the Analysis of Work and Interaction. En P. Alasuutari, L. Bickman y J. Brannen (eds.), The SAGE Handbook of Social Research Methods (pp. 493-505). Sage.

Heath, C., Hindmarsh, J. y Luff, P. (2010). Video in Qualitative Research. Sage.

Jaarsma, T. et al. (2011). The role of materiality in apprenticeship: The case of the Suame Magazine, Kumasi, Ghana. Journal of Vocational Education and Training, 63(3), 439-449.

Kaden, T. (2021). Autoritative Macht und politische Einflussnahme. En P. Gostmann y P. U. Merz-Benz (eds.), Macht und Herrschaft. Zur Revision zweier soziologischer Grundbegriffe (pp. 107-131), 2.a ed. Springer VS.

Keller, C. y Keller, J. D. (1996). Cognition and tool use. The blacksmith at work. Cambridge University Press.

Kensok, P. (1987). Fitter – Entwicklung aus der Werkzeugkiste. Informelle Ausbildung von Kraftfahrzeughandwerkern in Ghana. Breitenbach.

Knorr Cetina, K. y Bruegger, U. (2002). Global Micro­structures: The Virtual Societies of Financial Markets. American Journal of Sociology, 107(4), 905-995.

Luff, P., Hindmarsh, J. y Heath, C. (eds.) (2000). Workplace Studies: Recovering Work Practice and Informing System Design. Cambridge University Press.

Maiwald, K.-O. (2005). Competence and Praxis: Sequential Analysis in German Sociology. Forum Qualitative Sozialforschung, 6(3), Art. 31. Recuperado de https://acortar.link/gCk2DE.

Merton, R. K. y Barber, E. (2004). The Travels and Adventures of Serendipity: A Study in Sociological Semantics and the Sociology of Science. Princeton University Press.

Meyer, C. y von Wedelstaedt, U. (2017). Intercorporeality, Interkinesthesia, and Enaction. New Perspectives on Moving Bodies in Interaction. En C. Meyer y U. von Wedelstaedt (eds.), Moving Bodies in Interaction – Interacting Bodies in Motion. Intercorporeality, Interkines­thesia, and Enaction in Sports (pp. 1-26). John Benjamins Publishing Company.

Mills, C. W. (1959). The Sociological Imagination. Oxford University Press. [Versión española: (1959). La imaginación sociológica. Amorrortu].

Pach, H. (2018). Technik, Interaktion und heißes Eisen. Eine African Workplace Study. Tesis de Maestría no publicada. Universidad de Bayreuth.

Powell, J. (1995). The survival of the fitter. Lives of some African engineers. Intermediate Technology Publications.

Raab, J. y Maier, K. (2022). Sinnstiftung durch Sinn­überschuss: Wissenssoziologische Videohermeneutik als methodisches Verfahren zur Analyse multimodaler Daten. En M. Kondratjuk et al. (eds.), Qualitative Forschung auf dem Prüfstand (pp. 187-208). Budrich.

Raab, J. y Tänzler, D. (2012). Video Hermeneutics. En H. Knoblauch et al. (eds.), Video-Analysis: Methodology and Methods. Qualitative Audiovisual Data Analysis in Sociology (pp. 85-97), 3.a ed., Peter Lang.

Reinbold, J. (2023). Persuasive Mittel in Corona-Präventionsvideos. Eine gattungsanalytische Untersuchung globaler Gesundheitskommunikation. VS.

Sacks, H. (1992). Lectures on Conversation. Blackwell.

Schnettler, B. (2019). Die konträren Logiken von Korpus und Fall: Plädoyer für eine Integration. En R. Hitzler, J. Reichertz y N. Schröer (eds.), Kritik der Hermeneutischen Wissenssoziologie (pp. 126-135). Beltz Juventa.

Schnettler, B., Knoblauch, H. y Baer, A. (2012). Videoanálisis interpretativo de situaciones sociales: Etnografía, análisis secuencial y hermenéutica. En M. Arroyo Menéndez e I. Sabada Rodríguez (eds.), Metodología de la investigación social. Técnicas innovadoras y sus aplicaciones (pp. 251-269). Editorial Síntesis.

Schröer, N. (ed.) (1994). Interpretative Sozialforschung. Auf dem Wege zu einer hermeneutischen Wissenssoziologie. Westdeutscher Verlag.

Soeffner, H.-G. (2004). Auslegung des Alltags – Der Alltag der Auslegung. Zur wissenssoziologischen Konzeption einer sozialwissenschaftlichen Hermeneutik. UVK.

Spittler, G. (2018). Anthropologie du travail : des classiques à la comparaison ethnogra­phique. En P. Musso y A. Supiot (eds.), Qu’est-ce qu’un régime de travail réellement humain (pp. 149-160). Hermann.

Spittler, G. (2016). Anthropologie der Arbeit. Ein ethnographischer Vergleich. VS.

Streeck, J., Goodwin, C. y LeBaron, C. (2013). Embodied Interaction in the Material World. An Introduction. En J. Streeck, C. Goodwin y C. LeBaron (eds.), Embodied Interaction. Language and Body in the Material World (pp. 1-28). Cambridge University Press.

Tuma, R. (2017). Videoprofis im Alltag – Die kommunikative Vielfalt der Videoanalyse. VS.

Tuma, R. (2012). The (Re)Construction of Human Conduct: “Vernacular Video Analysis”. Qualitative Sociology Review, 8, 152-163.

vom Lehn, D. (2018). Ethnomethodologische Interaktions­analyse. Beltz-Juventa.


  1. Sesiones, usualmente grupales, en las que los investigadores observan las secuencias de video repetidas veces y discuten las observaciones que emergen al respecto.


Deja un comentario