Comentario al reporte de GAFI
de noviembre de 2022
Juan Pablo Ballhorst
Resumen
El presente trabajo tiene por finalidad analizar y comentar el reporte de GAFI titulado “Lavado de dinero procedente del tráfico de fentanilo y otros opioides sintéticos”, el que fuera publicado en el mes de noviembre del año 2022. Esto a fin de recolectar la información que surge del reporte sobre el lavado de activos provenientes del fentanilo en los Estados Unidos. Como así también cuáles son las medidas, mencionadas en el reporte, que se adoptan en el país del norte para efectuar investigaciones eficaces que logren condenas por delitos de lavado de activos relacionados al fentanilo.
Palabras claves
GAFI, fentanilo, lavado de activos, opioides, narcotráfico.
Abstract
The purpose of this study is to analyze and comment on the FATF report titled “Money laundering from trafficking in fentanyl and other synthetic opioids”, published in November 2022, with the aim of gathering information on the laundering of fentanyl-related assets in the United States. Additionally, the study examines the measures, mentioned in the report, that are adopted in the northern country to carry out effective investigations that achieve convictions for money laundering crimes related to fentanyl.
Keywords
FATF, fentanyl, money laundering, opioids, drug trafficking.
Introducción
La persecución del delito de lavado de dinero es actualmente una preocupación internacional. En su desarrollo se han creado diversas herramientas internacionales, tanto tratados como organizaciones internacionales, que tienen por fin aunar las distintas fuerzas nacionales para dar una respuesta efectiva en contra de los grupos criminales organizados que actúan a lo largo del globo.
Así, Córdoba expresa que, en la lucha contra el lavado de activos provenientes de actividades ilícitas, el objetivo es eliminar los estímulos y beneficios de estas conductas. Poniendo el foco en la mirada del homo economicus, al prohibir las conductas de lavado de activos, la adquisición, el uso y la tenencia de bienes de origen ilícito, se logra desalentar la comisión de nuevos ilícitos (Córdoba, 2019).
Por otro lado, la quita de recursos económicos a las organizaciones criminales se convierte en una poderosa arma de los Estados a la hora de investigar y condenar a los autores del crimen organizado, que incluye los delitos de tráfico de armas, tráfico de personas, narcotráfico, entre otros.
El tráfico ilícito de fentanilo, con las catastróficas consecuencias que genera en la actualidad para los Estados Unidos, y el posterior lavado de activos de sus ganancias, no es ajeno a los conceptos básicos de la lucha contra el lavado de activos provenientes de las distintas industrias criminales.
El fentanilo nació como tal en el año 1959, producido por el laboratorio Janssen Pharmaceutica. Se convirtió en un poderoso anestésico intravenoso entre 75 y 125 veces más fuerte que la morfina. Con el correr del tiempo, surgieron otras expresiones de este, como láminas bucales, pulverizadores nasales y comprimidos sublinguales. Pero su uso comenzó a generar dos problemas en los pacientes: la tolerancia y la dependencia (Soto Rodríguez, 2021).
En este primer cuarto del siglo xxi, el aumento del tráfico ilegal de fentanilo y otros opioides se ha convertido en un tema prioritario para los países del hemisferio norte de América y para la comunidad internacional en conjunto. NIDA (National Institute on Drug Abuse) describe al fentanilo como “un potente opioide sintético (fabricado en laboratorio) que está aprobado por la FDA [Food and Drug Administration] para tratar el dolor intenso relacionado con la cirugía o con condiciones de dolor complejas” (NIDA, 2021). Para NIDA, tanto la fabricación como el consumo ilegal de fentanilo han causado un aumento drástico en los números de muertes por sobredosis en los Estados Unidos. El fentanilo, junto a otros opioides sintéticos, son consumidos de forma consciente e inconsciente al ser mezclados con otras sustancias como la heroína y la cocaína.
Como se verá en este ensayo, los Estados Unidos es uno de los países más afectados por la problemática que causa el fentanilo. Esto ha generado que, en los últimos años, se redoblen los esfuerzos en este país para lograr golpes fatales a las organizaciones del crimen que están detrás del tráfico y la venta ilegal de fentanilo, como así también el lavado de los activos que surgen como ganancia de estas ventas. Uno de los ejemplos más recientes sucedió el 4 de diciembre de 2023, cuando el Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la creación de un Grupo Especial para el Combate del Tráfico de Fentanilo. En el anuncio, la secretaria del Tesoro Janet L. Yellen se refirió a la lucha contra el tráfico de fentanilo como una “prioridad máxima” para el presidente Biden y para el Departamento del Tesoro. El objetivo del grupo es trasladar la experiencia del Departamento del Tesoro en el combate de delitos financieros para hacer frente al tráfico de fentanilo y sus rutas de dinero procedente de este (State Department, 2023).
Dentro del mismo comunicado, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos informa que “seguirá fortaleciendo los estándares internacionales para combatir el blanqueo de capitales y ayudando a asociados a nivel global a identificar tipologías y tendencias”. Acto seguido hace mención de que estas tareas se ven vinculadas al informe del GAFI de 2022 sobre blanqueo de capitales procedentes del fentanilo.
En el año 1989, se creó en París el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), compuesto en la actualidad por 39 miembros, entre estos los Estados Unidos. El objetivo del grupo es “liderar la acción global para abordar el lavado de dinero, el terrorismo y la financiación de la proliferación”. El GAFI investiga cómo se lava el dinero y se financia el terrorismo, promueve estándares globales para mitigar los riesgos y evalúa si los países están tomando medidas efectivas (FATF, 2024).
Actualmente los países miembros toman en especial consideración los distintos informes que realiza GAFI. Estos surgen a partir del monitoreo y análisis de las conductas de los grupos criminales organizados, como también de los sistemas estatales, tanto organismos como jurídicos, de respuestas frente a estos grandes sujetos del delito.
El rol que adoptan sujetos de distintos países y continentes en las redes de tráfico de los opioides ilegales ha vuelto a la lucha contra el fentanilo una cuestión que excede el ámbito interno para Estados Unidos, México y Canadá. En la actualidad existe gran preocupación por parte de diversos actores internacionales, a quienes se les demanda una mirada global para adoptar medidas que tengan mayores probabilidades de efectividad.
El reporte de GAFI
El 30 de noviembre de 2022, GAFI publicó su reporte titulado “Lavado de dinero procedente del fentanilo y los opioides sintéticos”. En su sitio oficial, respecto de este reporte el GAFI, anuncia:
Los grupos de delincuencia organizada (GDO) están fomentando una crisis de opioides sintéticos que ha ocasionado cientos de miles de muertes por sobredosis en la última década. Tan sólo en Canadá y en Estados Unidos, el tráfico de fentanilo está generando una epidemia de sobredosis, y cobra cerca de 80,000 vidas al año (FATF, 2022).
Sobre el contenido del informe, este “analiza la forma en que se blanquean los ingresos del tráfico de opioides sintéticos”. Y tiene como objetivo “crear conciencia sobre el comercio de opioides, incluido el uso de precursores químicos, y los flujos financieros globales relacionados. También hace recomendaciones sobre los mejores enfoques para detectar y desmantelar las redes criminales involucradas” (FATF, 2022).
El presente trabajo tiene por fin realizar un comentario del contenido del informe en lo que respecta a los Estados Unidos y su lucha contra el lavado de activos provenientes del tráfico ilícito de fentanilo.
Los Estados Unidos y el lavado de dinero proveniente del tráfico de fentanilo según el GAFI
Uno de los primeros elementos a considerar a la hora de analizar el tráfico de opioides y el lavado de sus ganancias ilícitas es su carácter transnacional. Así, debido a la complejidad de sus operaciones, la necesidad de obtener precursores químicos y la posterior fabricación del producto que será objeto de consumo, se vuelve insuperable la participación de sujetos ubicados en distintos países.
En el punto número 2 del informe, se expresa la existencia en el mundo de dos epidemias de consumo de opioides, una de estas en la causada por el fentanilo en América del Norte. Por otro lado, las regiones de Asia sudoccidental, Medio Oriente y África septentrional y occidental padecen una epidemia de consumo que tiene como protagonista al fármaco denominado “tramadol”. Esto según el Informe Mundial sobre las Drogas 2022 de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, 2022).
En los Estados Unidos, el opioide que más se trafica ilícitamente es el fentanilo. Esta sustancia es la causante de miles de sobredosis seguidas de muerte cada año. Así, surge de este informe que, en el año 2022, la cifra ascendía a 69.400 muertes al año. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, durante ese mismo año, el 71 % de las muertes por sobredosis tuvieron como causa un opioide (Centers for Disease Control and Prevention, 2023). Si bien el CDC (Center of Disease and Prevention) de los Estados Unidos aún no cuenta con las cifras finales de muertes por sobredosis para el 2023, algunos medios de comunicación ya hablan de una cifra anual que asciende a más de 110.000 personas. Número que es recogido por el medio France 24, dentro de una nota publicada el 7 de diciembre de 2023 (Vázquez, 2023).
Para dimensionar la potencia lesiva que posee el fentanilo sobre el cuerpo humano, Soto Rodríguez lo explicita de la siguiente forma:
… en el caso del fentanilo, en su versión más pura, el equivalente a un grano de sal puede producir el efecto de euforia, similar al de la heroína, pero dos granos podrían detener la respiración en un adulto y matarlo en cinco o 10 minutos. En cuanto a su elaboración clandestina, los efectos son letales, incluso por inhalación de partículas suspendidas en el aire o al entrar en contacto directo con la piel… (Soto Rodríguez, 2021: 91).
¿Cómo llega el fentanilo a los Estados Unidos?
Para GAFI, hasta el 2019 el principal punto de origen de las sustancias químicas relacionadas con el fentanilo es Asia Oriental, y vienen en forma de polvo. Tanto México como Canadá sirvieron como vías de acceso para las organizaciones criminales, como así también fueron lugares de fabricación de las pastillas o los comprimidos que luego serían trasladados a los Estados Unidos. Otro de los métodos más comunes implicaba el uso de correo postal o mensajería que provenía desde Asia y de ahí al país del norte. Para el informe, este segundo método ha sido combatido a través de controles adicionales al comercio de sustancias relacionadas al fentanilo en los países asiáticos, según surge del punto número 18 del reporte.
Con posterioridad al 2019, la producción de fentanilo se habría radicado en México, haciéndose cargo de estas operaciones los grandes grupos del crimen organizado que allí concentran su poder. Dentro del mercado de drogas estadounidense, el fentanilo es controlado por dos grandes cárteles mexicanos: el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Al respecto de estos dos cárteles, Soto Rodríguez realiza una descripción de estos. Siendo calificados como los primeros proveedores de heroína, cocaína, metanfetaminas y marihuana a Estados Unidos. Volviéndose actualmente los grupos delictivos más violentos que existen (Soto Rodríguez, 2021).
Dentro del punto 22 del reporte, se destaca que, a este uso del fentanilo en “estado puro”, debe sumarse la combinación de este con otras sustancias ilícitas para maximizar las ganancias de grupos delictivos locales o regionales dentro de los Estados Unidos. Se han detectado drogas que combinan al fentanilo con la heroína, la cocaína y las metanfetaminas.
GAFI toma como base el Annual Drug Threat Assessment 2020 de la DEA (Drug Enforcement Administration) para citar las formas en que los grupos del crimen organizado mexicano proveen al mercado norteamericano de fentanilo:
- contrabandeando productos químicos en envíos comerciales legítimos;
- etiquetando incorrectamente los envíos para evitar el escrutinio de las autoridades de procuración de justicia;
- desviando los suministros de compras lícitas para los sectores químico o farmacéutico;
- realizando compras abiertas de suministros en la web.
Estas metodologías no son exclusivas del tráfico de fentanilo, sino que son compartidas con otros productos similares, como el tráfico de metanfetaminas. Los grupos de delincuencia organizada dividen el mercado ilegal en regiones. El criterio geográfico es utilizado para delimitar el espacio de actuación de cada grupo.
A esto se le debe sumar el comercio de los distintos precursores químicos para producir fentanilo. Una dificultad extra proviene de la existencia de una parte del comercio de precursores que es legal y de uso legítimo. Esto impide la implementación de controles o prohibiciones absolutas sobre las sustancias.
Casos de estudio que impactan en Estados Unidos
A lo largo del reporte, se presentan diferentes casos de estudio que describen en la práctica el funcionamiento de las actividades del lavado del dinero producto del tráfico de fentanilo. Como también se evidencian los remedios o logros a los que se arribó dentro de cada investigación estatal. En este apartado se hará mención de los casos de estudios donde se vincula a los Estados Unidos.
Así, el recuadro 2.1 se titula “Intercambio transfronterizo de información sobre el tráfico de fentanilo” (FATF, 2022: 11). El caso planteado sucedió en el año 2017, cuando las autoridades de la procuración de justicia norteamericana identificaron a una persona sospechada de estar vinculada al tráfico de fentanilo, teniendo como única pista un número de teléfono. Acto seguido se le solicitó colaboración en la investigación a la Oficina de Control de Estupefacientes del Ministerio de Seguridad Pública de China. Luego de una investigación profunda por parte de las autoridades chinas, se logró desmantelar toda una red de tráfico de esta sustancia.
El mecanismo empleado iniciaba con la creación de una empresa de tecnología y biología por parte del sospechoso. Los “usuarios” se contactan con esta mediante correo electrónico o mensajería instantánea. Una vez acordada la compra, se enviaban remesas de dinero al sospechoso. Este recibía el dinero y daba instrucciones a las fábricas farmacéuticas para que remitieran la sustancia mediante mensajería exprés internacional. Gracias a esta colaboración internacional, se logró la condena del principal sospechoso y otros acusados, todos sentenciados a penas de prisión y otras penas severas en China.
Dentro del recuadro 3.1, caratulado “Estudio de caso sobre la colocación de efectivo a gran escala y las transferencias espejo” (FATF, 2022: 17), se describe otra investigación que arribó a una condena de 14 años de prisión sobre el ciudadano chino Xiangbin Gan, en el año 2018. A diferencia del caso anterior, esta sentencia fue dictada en los Estados Unidos, más precisamente por la justicia federal de Chicago.
El condenado fue acusado de recolectar aproximadamente USD 534.206 en ganancias provenientes del tráfico de fentanilo en la ciudad de Chicago. Este dinero luego era enviado a cuentas bancarias en China. Y, desde el país asiático, viajaba posteriormente hasta manos de narcotraficantes situados en México. Se menciona en la sentencia que eran utilizados negocios legítimos como fachada para el lavado de activos. Por otro lado, el hecho de que Gan no participara de la venta de material estupefaciente directamente no impedía su condena, ya que el lavado de los activos era equiparable a la primera.
Por último, el recuadro 3.8 vuelve a dar un ejemplo de los resultados a los que se arribó fruto de la cooperación internacional. Este caso se titula “Desmantelamiento de los mercados Hansa y AlphaBay en la dark web – los Países Bajos y Estados Unidos” (FATF, 2022: 29). Esta fue una investigación realizada en el año 2017 y que fue dirigida por autoridades estadounidenses. Con el paso del tiempo, se sumaron los esfuerzos de la policía nacional de Países Bajos y culminó involucrando a diversas autoridades de procuración de justicia de países diversos como Tailandia, Lituania, Canadá, el Reino Unido y Francia, a esto debe sumarse la intervención de Europol.
El objetivo fue desmantelar toda una economía delictiva que traficaba con más de 350.000 productos ilícitos. Estos iban desde drogas al tráfico de armas y malware para ciberdelincuencia. Por otro lado, se logró la clausura y detención del propietario de la empresa Alphabay. Logrando el secuestro de criptoactivos que cotizaban en millones de dólares estadounidenses. Según el reporte, Alphabay llegó a contar con
más de 250,000 listados de drogas ilegales y productos químicos tóxicos, y más de 100,000 listados de documentos de identificación y dispositivos de acceso robados y falsos, mercancías falsificadas, malware y otras herramientas de piratería informática, armas de fuego y servicios falsos (FATF, 2022: 29).
La ruta del dinero proveniente del fentanilo
En el punto número 29 del informe en comentario se deja en claro el rol protagónico que posee el país de consumo, en este caso Estados Unidos, dentro del lavado de los activos generados por la venta de fentanilo.
Es dentro del país consumidor donde se realiza la colocación de la ganancia producida. Así, el informe refiere:
La estratificación y la integración a menudo se llevan a cabo mediante el contrabando de grandes sumas de dinero en efectivo, a través de empresas fachada, servicios de transferencia de dinero o esquemas de lavado de dinero basado en el comercio, o mediante acuerdos de corresponsalía bancaria (incluyendo las transferencias financieras relacionadas con el comercio) (FATF, 2022: 16).
Queda aclarado que no existe un método único de lavado de estos activos, existiendo todo un repertorio de métodos. Este repertorio irá mutando las veces que sea necesario para lograr sus objetivos, impulsado por los inmensos márgenes de ganancia que deja el tráfico de fentanilo.
Además, según surge del punto número 30, el uso de redes profesionales de lavados de activos está a la hora del día. Son equipos que en general no participan del narcotráfico directamente. Estos tienen como misión “disfrazar la naturaleza, fuente, ubicación, propiedad, el control origen y/o el destino de los fondos a fin de evitar su detección” (FATF, 2022: 17). Estos grupos expertos suelen encontrarse en países asiáticos.
Otro de los medios empleados para el lavado tiene como herramientas a los criptoactivos y al comercio dentro de la dark web. Para el considerando 31, el bitcoin es la criptomoneda que suele utilizarse en estas operaciones.
A la hora de hablar sobre las investigaciones estatales que buscan combatir el lavado de activos proveniente del fentanilo, GAFI desarrolla para los Estados Unidos la existencia de los Grupos de Trabajo contra el Narcotráfico de la Delincuencia Organizada (OCDETF, por sus siglas en inglés). Estos tienen origen en la década de los 80 y dependen del Departamento de Justicia de EE. UU. Se los define en el informe como
pieza clave en la estrategia del fiscal general para combatir la delincuencia organizada transnacional y reducir la disponibilidad de estupefacientes ilícitos en el país, mediante un enfoque de procuración de justicia dirigido por los fiscales y con la participación de varios organismos (FATF, 2022: 24).
Estos grupos están compuestos por más de quinientos fiscales federales, mil doscientos agentes federales y alrededor de cinco mil policías estatales y locales. Su misión es “lograr el mayor impacto posible en la desarticulación y el desmantelamiento de los elementos de mando y control de las organizaciones del crimen organizado” (FATF, 2022: 24). Para GAFI, este modelo de trabajo constituye un modelo de eficacia probada.
A lo desarrollado por GAFI, cabe agregar la reciente creación del Grupo Especializado contra el Fentanilo, dependiente del Departamento del Tesoro de EE. UU., al cual ya se ha hecho mención en la introducción de este trabajo. Este fue anunciado el 4 de diciembre de 2023 mediante un comunicado de prensa del Departamento. En su anuncio, se menciona que tiene por fin “reunir los recursos y la experiencia del Departamento del Tesoro en una operación coordinada y optimizada para combatir el tráfico de fentanilo ilícito” (State Department, 2023). Para cumplir sus objetivos, se plantea la coordinación de los distintos elementos que están bajo la órbita del Departamento del Tesoro, a fin de aprovechar al máximo la experiencia y especialización de cada elemento que lo compone (State Department, 2023).
Dentro del mismo Departamento del Tesoro, existen también organismos específicos para la lucha contra el lavado de activos, como lo es FinCEN (Financial Crimes Enforcement Network). El cual tiene por objetivo la protección del sistema financiero, siendo la lucha contra el lavado de activos el método para otorgar seguridad y transparencia al sistema. En el marco de estas tareas, no es posible dejar de mencionar una nueva herramienta estatal que comenzó a regir el 1 de enero de 2024 y que está bajo el control de FinCEN. Así, a partir de este año, un gran número de empresas se encuentra obligada a informar a FinCEN quiénes son los beneficiarios reales de los capitales que estas empresas poseen (FinCEN, 2023).
Estas medidas tienen como marco a la Ley de Transparencia Corporativa, aprobada por el Congreso de los Estados Unidos en el año 2021. Esta legislación tiene por objetivo “levantar el velo” bajo el que los autores de actividades ilícitas ocultan su identidad a la hora de realizar maniobras de lavado de activos. La norma, que interfiere en todo tipo de actividades vinculadas a estos delitos económicos, posee gran relevancia en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
Desde otro punto de vista, GAFI le da gran importancia a la suma del sector privado como proveedores de información que llega a manos de las Unidades de Inteligencia Financiera. Dentro del sector privado, destacan los proveedores de servicios financieros y las actividades y profesiones no financieras designadas. Esto es desarrollado en el informe a partir del punto número 61.
Al respecto, en el recuadro 4.1 (FATF, 2022: 30), se utiliza de ejemplo a la UIF de Estados Unidos y la Red contra Delitos Financieros, quienes emitieron en 2019 un aviso dirigido a las entidades financieras y las actividades y profesiones no financieras designadas. Este aviso tiene por fin poner en conocimiento a las entidades privadas de los distintos mecanismos utilizados por los grupos de delincuencia organizada sobre el tráfico del fentanilo y también del lavado de sus activos ilícitos. Por otro lado, proporciona “señales de alerta” para que las empresas puedan identificar actividades sospechosas que puedan estar vinculadas al fentanilo.
Recomendaciones y conclusiones de GAFI
A partir del punto número 66, el informe comienza a describir las recomendaciones que considera deben aplicar los países en general, sin realizar recomendaciones para los países en particular, frente al lavado de activos proveniente del tráfico de opioides.
Así, los países deben fomentar la creación de análisis y evaluaciones de riesgos para el lavado de dinero, lo que les permitirá luego poseer normativas acordes a su situación particular. También deben efectuarse mayores impulsos a las investigaciones financieras, recibiendo quienes las realicen formaciones específicas al respecto.
Por otro lado, GAFI recomienda que la actuación de cada Estado debe complementarse con la colaboración internacional y otorgándoles participación a diferentes actores tanto públicos como privados.
Ya en su conclusión, fijada en los puntos número sesenta y siete y sesenta y ocho, se deja en claro que, pese a las dificultades, el número cada vez mayor de muertes por fentanilo es evitable. El informe es contundente cuando describe:
El tráfico de opioides es parte de una larga lista de otros delitos determinantes con los que los delincuentes siguen obteniendo ganancias, y las autoridades siguen enfrentando dificultades para identificar y recuperar las ganancias ilícitas. Para tener un impacto significativo, la lucha contra el lavado de dinero debe ocupar un lugar clave en el debate sobre cómo enfrentar la delincuencia organizada altamente sofisticada. Los países deben, antes que nada, fortalecer su capacidad de identificar riesgos potenciales relacionados con los opioides. Las autoridades de procuración de justicia deben trabajar en estrecha coordinación con los investigadores financieros. Los intercambios de información entre los sectores público y privado sobre este tema también son un canal importante para brindar retroalimentación e información útil sobre las últimas tendencias a las partes interesadas del sector financiero (FATF, 2022: 35).
Conclusión
Son largas las décadas en que los Estados llevan inmersos en la lucha contra el narcotráfico en todo el mundo. A esto debe sumarse de forma elemental el combate contra las actividades de lavado de dinero que enriquecen a estos actores del ámbito delictivo.
Esta situación prolongada se ha vuelto cada vez más grave en países como Estados Unidos, producto de la aparición del fentanilo. Las actividades ligadas al narcotráfico han sido siempre conocidas por los grandes márgenes de ganancias que otorgan a quienes las practican. Estas ganancias se multiplican cuando hablamos de fentanilo, debido a los bajos costos de producción que posee en comparación a otras sustancias. Frente a tal botín, los grupos organizados se adaptan constantemente a las circunstancias para lograr sus objetivos. Por lo que se demanda a los Estados a hacer esfuerzos aún mayores para frenar este flagelo, que GAFI ya describe como evitable.
La cooperación entre los distintos actores internacionales seguirá siendo en los próximos tiempos el remedio más efectivo contra los grupos organizados.
Referencias bibliográficas
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