En este capítulo daremos cuenta de las perspectivas teóricas o corrientes que gravitan en el campo de la Educación Física. Otro eje de análisis nos permitirá explicar las conceptualizaciones teóricas que articulan Educación Física y vejez, envejecimiento y personas mayores. Teniendo ello en consideración, avanzaremos sobre una clasificación propia que denote aquellas concepciones que se tornan más representativas en el estudio de los programas que hacen a nuestra muestra. Paralelamente, explicaremos y desarrollaremos sus particularidades, teniendo en cuenta los componentes estudiados. Concluiremos el capítulo con una aproximación que recupere las posibles articulaciones o vinculaciones que relacionan las perspectivas de la Educación Física con el estudio de la vejez, el envejecimiento y las personas mayores.
Posiciones teóricas en el campo de la Educación Física
Silva y Bedoya sostienen que en los primeros años del siglo XX se dieron procesos sistemáticos de formación profesional en el campo de la Educación Física en los países de América Latina y del Caribe. Entre 1900 y 1940, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela crearon sus institutos superiores de formación y/o facultades. Más tarde se sumaron Ecuador y Estado Plurinacional de Bolivia, entre 1940 y 1960. La formación inicial en Educación Física dentro del continente padeció un proceso de colonización observable en el diseño de sus currículas, dado que no se consideraron en su elaboración las manifestaciones locales y sí se asumieron los contenidos y modelos europeos (Silva y Bedoya, 2015, p. 290).
En sus comienzos, la formación docente en Educación Física en América Latina y el Caribe fue influenciada por los discursos militares y médicos:
En este contexto, la gimnasia y el deporte aparecen como los dispositivos principales para los procesos de formación, que apuntaron a la educación, el control y el disciplinamiento de los cuerpos, la educación moral y cívica de las poblaciones, junto con la lucha contra los males y la promoción de la salud. El aspecto pedagógico se incorporó a la formación tardíamente (p. 284).
En una línea similar, Saraví Riviere señala, para el caso argentino, una diversidad de prácticas:
En la era indígena y colonial no se puede hablar con propiedad de Educación Física, aunque se registran actividades físicas, juegos, entretenimiento y diversiones. Tampoco se puede hablar en ese tiempo de deporte, porque este es un producto sociocultural propio de la era industrial, o sea que recién surge a partir de 1764, fecha de la invención de la máquina de vapor, que marca el inicio de la revolución industrial. En el periodo independiente, ya es posible hablar de Educación Física escolar, aunque en realidad, el término Educación Física no se usaba en los comienzos de esta época, sino que se la denominaba gimnástica o ejercicios físicos. La terminología empleada inicialmente es bastante imprecisa; recién a principios de este siglo comienza a hacerse habitual la que hoy se usa (1985, p. 11).
En ese orden de ideas, la Educación Física surgió en los albores del siglo XIX, primero en la escuela de la modernidad en Europa y, posteriormente, en América. Surgida dentro del propio espacio escolar, se puso a disposición de las demandas y/o necesidades del estado y de la sociedad de aquel momento. Las propuestas corporales que recogió —el deporte y la gimnasia— se fundamentaron en la normalización/homogeneización, la regulación y el control de los cuerpos, justificándose en los cambios políticos, sociales, económicos y demográficos ocurridos durante ese siglo. En ese sentido, el deporte a través de una “lógica lúdico-política”, y la gimnasia a través de una “lógica científica” (Carballo, 2015) impusieron un discurso del cuidado y del disciplinamiento corporal en un contexto de industrialización, expansión del capitalismo, crecimiento de los estados republicanos y la consolidación de un ideario positivista en el campo científico.
Por otro lado, los procesos de formación de docentes en Educación Física se implementaron en las escuelas normales, algunas de las cuales mutaron en institutos o escuelas superiores, siguiendo los modelos europeos de educación formal. En América Latina y el Caribe, mientras la formación superior no universitaria data de la primera década del siglo XX, la formación universitaria en la disciplina es más tardía y se sitúa a mediados de ese siglo, cuando podrían ubicarse las primeras universidades formadoras inspiradas en los principios reformistas de la época.[1]
Con respecto a lo antes planteado, seguidamente, vamos a caracterizar las perspectivas teóricas o corrientes que gravitan en el campo de la Educación Física. En sus propuestas se reúnen enfoques teóricos, epistemológicos y metodológicos que encuentran relación con la constitución histórica de la disciplina, así como de los discursos sociales que se han venido construyendo en torno a ella. Para poder avanzar en esa descripción, tuvimos acceso a autorxs del continente europeo y de América Latina y del Caribe. Es así que, desde el aporte francés, Bertrand During, en el libro La crisis de las pedagogías corporales (1992, p. 108), refiere a la existencia de al menos tres corrientes que contribuyen a la renovación de la Educación Física y testimonian a la vez su riqueza y falta de unidad. La primera puede ser calificada de deportiva y la llama Educación Física-educación deportiva; la segunda se estructura en torno al concepto de psicomotricidad o Educación Física-educación psicomotriz; la tercera se asocia con frecuencia a críticas del deporte y elogios de la expresión corporal, y es también llamada expresión corporal y críticas del deporte.
En una línea similar, la española Vázquez Gómez (1989) denomina corriente el cuerpo acrobático, ligado a la Educación Físico deportiva, y corriente el cuerpo pensante para la educación psicomotriz y la Educación Física. También señala la expresión corporal en línea con el cuerpo comunicación y un intento de síntesis en Pierre Parlebas y la psico-socio-motricidad.
En el texto titulado “La construcción histórica y social de la Educación Física: el currículo de la LOGSE ¿Una nueva definición de la Educación Física Escolar?” el español Hernández Álvarez (1996) señala cuatro corrientes actuales: deporte (retoma la perspectiva histórica en lo que concierne al modo de construcción del deporte de élite, buscando el prestigio de lxs profesorxs y las instituciones que ellos representan, a través de victorias en la participación de competiciones); la condición física: ¿corriente o complemento del deporte? (se asocia a la corriente físico-deportiva pero se la piensa como corriente autónoma, dado que persigue metas orientadas a la consecución de salud, destinadas a ciertas poblaciones específicas, más allá de lo meramente deportivo); la psicomotricidad (de origen ligado a las investigaciones sobre trastornos de personalidad y/o del aprendizaje; se ubica dentro del ámbito de la reeducación y luego es trasladada a la educación en general); la expresión corporal (orientada hacia la creatividad y a la libre expresividad del cuerpo, se posiciona en contra de los excesos del deporte de competición y lo estereotipado de sus técnicas).
Situadxs en Brasil, lxs autorxs Marcia Silva, Lazzarotti Filho, Salles Da Silva y Cesaro Antunes, en el capítulo titulado “Caracterización de la formación profesional en el campo de la Educación Física en América Latina” (2015), dan cuenta de que en la década del 90 se impulsó una Educación Física motivada por ideales emancipatorios, que tomara en consideración las necesidades e intereses de la propia región latinoamericana. Surgió así, en Brasil, un movimiento basado en las pedagogías críticas, que se contraponía a las perspectivas tecnicistas que caracterizan la disciplina. Según estxs autorxs, los siguientes desarrollos teóricos forman parte de las pedagogías críticas: Educación Física crítico-superadora, con una perspectiva marxista en sus postulados que entiende los contenidos escolares de la disciplina como parte de la cultura corporal del movimiento. Esta visión fue propuesta por el Colectivo de Autores en 1992. La Educación Física crítico-emancipadora, formulada por Kunz en 1991, se fundamenta en la Fenomenología de Merleau-Ponty y en los postulados de Paulo Freire. Por último, la Educación Física crítica o progresista, que tiene como protagonista a Bracht en 1999, pretende consolidar como objeto de estudio la cultura corporal, resaltando la idea del movimiento como una producción socio-cultural que atiende a la particularidad de los contextos en los cuales se desarrollan las prácticas corporales.
Para el caso argentino, consideramos a Ángela Aisenstein (1995), quien a partir del estudio del modelo didáctico de la Educación Física escolar en el nivel primario, esboza cuatro enfoques con los cuales no intenta agotar la reflexión. A la Educación Física como descarga se la concibe como una actividad que complementa las tareas de aprendizaje que tienen que realizar lxs alumnxs dentro del aula, y que se manifiesta cuando estxs no están aprendiendo en el salón de clases. A su vez, la autora expresa que así no la entiende el colectivo de profesorxs del área, sino algunxs maestrxs o el mismo sentido común. Entonces, esta Educación Física pone en juego posiciones opuestas que difícilmente pueden ser integradas, tales como aprendizaje-juego; placer-trabajo; cuerpo-mente. En cuanto al enfoque de la Educación Física tradicional son lxs profesorxs de la disciplina quienes lo encarnan dogmáticamente. Se la conoce como parte del aprendizaje escolar, pero también presenta dicotomías, como ocurre con el enfoque anterior. Lxs profesorxs actúan como modelos de los aprendizajes a alcanzar y seleccionan contenidos que deben ser enseñados a partir de su trayectoria personal y de su habilidad física o de su propia competencia deportiva. Desde el enfoque psicomotricidad hay un esfuerzo por integrar cuerpo y mente, o el movimiento con los afectos y el pensamiento. Algunxs docentes usan este enfoque para avanzar sobre las propuestas tradicionales dualistas. El último enfoque, denominado escuela/taller deportivo, remite al modelo deportivo del club, fuertemente arraigado en la Educación Física de la escuela. Se encuentra atravesado por la visión del deporte federado y espectáculo, persigue la performance. Expresiones de las gimnasias blandas, como la eutonía, el yoga o la expresión corporal, que bien pueden entenderse dentro de este enfoque, quedan por fuera del ámbito formal escolar.
Siguiendo con otra autora argentina, Gladys Renzi (2015) propone, a modo de síntesis, tres enfoques. Por un lado, uno biológico-mecanicista, en el cual el objeto de estudio de la Educación Física es el cuerpo concebido como físico, orgánico, biológico, anatómico, fisiológico, biomecánico e higiénico. Y el movimiento implica un cambio de lugar o posición del cuerpo humano, como una manifestación visible y externa, desentendida de los factores contextuales que lo determinan. Por otro lado, un enfoque psicológico, psicomotor, psicopedagógico, que se gesta en una tendencia monista que intenta integrar cuerpo y mente, concibiendo al hombre como un todo. Y, por último, un enfoque sociológico y sociocultural, que recibe aportes de las ciencias sociales y que concibe a la Educación Física como práctica social, en concordancia con lo que apunta Bracht (1996). En forma crítica, Renzi expresa que quienes adhieren a este enfoque acuñan el concepto de práctica corporal, sin otorgar una definición concreta ni aclarando por qué reemplaza a otros modos de nominar las manifestaciones corporales de la Educación Física.
También, haremos mención a las perspectivas teóricas estudiadas por otrxs autorxs argentinxs. En línea similar a lo que venimos presentando, Crisorio (2003, 2015), Carballo (2003, 2015), Giles (2003) y Ron (2003, 2006, 2019) describen una Educación Física deportiva, una Educación Física psicomotriz, una Educación Física especulativa y una Educación Física crítica.
Antes de continuar, queremos aclarar que la relación de las anteriores con el análisis de los programas de materias de índole gerontológica implica posicionarnos sobre tres de las corrientes ya anticipadas: Educación Física deportiva, Educación Física psicomotriz y Educación Física crítica. Pensamos que estas son las que mejor se ajustan a nuestra indagación y las entendemos como las más representativas en nuestro contexto. Explicaremos entonces qué entendemos por las tres corrientes anunciadas y luego avanzaremos con el estudio de las concepciones.
La Educación Física deportiva considera un cuerpo que promueve una dimensión fundamentalmente orgánica, desprovista de su dimensión cultural; su idea rectora es la de una salud biológica y la del rendimiento físico como ejes de la práctica. La preeminencia en torno a la utilización del deporte cumple una función relevante en el proceso de disciplinamiento corporal.[2] En materia de investigación o producción del conocimiento, se coloca en línea con posiciones propias del positivismo, produciéndose un desplazamiento del eje epistemológico hacia el de las ciencias de la actividad física y el deporte (en especial la Fisiología humana, Fisiología del ejercicio, Anatomía descriptiva) que afirman su ventaja respecto de los aportes de las ciencias sociales (en especial, la Pedagogía). En materia de transmisión del conocimiento, se utiliza un modelo de enseñanza frecuentemente ligado a la imitación del gesto eficaz, propio del tecnicismo, privilegiando los resultados (conductismo) y desvalorizando la reflexión sobre el mismo (Carballo, 2010, 2015).
La Educación Física psicomotriz reconoce en el cuerpo los numerosos lazos existentes entre lo psíquico y lo orgánico. Entiende el cuerpo en una heterogénea gama de posiciones que van desde corrientes ligadas a la Psicogénesis de Piaget hasta posturas que toman líneas más psicoanalíticas en Freud. Nace como una técnica destinada a resolver problemas de salud en lo referido a rehabilitación, reeducación motriz y el trabajo con sujetos con trastornos mentales y neuromotrices. En sus investigaciones adopta el modelo clínico, con aportes provenientes de la Psiquiatría y de la Psicología, antes que de la Pedagogía.
En lo que respecta a la intervención docente, hay un vacío en las propuestas de enseñanza, dada la imposibilidad de identificar los contenidos que deben ser enseñados como saberes socialmente construidos. Asimismo, se advierte que en las propuestas de enseñanza el cuerpo queda reducido a una función instrumental respecto de los procesos psíquicos (Carballo, 2003, 2010).
Finalmente, la Educación Física crítica postula una visión del cuerpo que supera la dimensión orgánica y mecanicista que marca a las anteriores y permite recuperar su dimensión simbólica en tanto construcción social. En lo que atañe a la producción de conocimiento, la alternativa es que se abran paso a metodologías de investigación cualitativas y de corte interpretativo que —sin desatender los métodos cuantitativos— pongan de relieve los sentidos y significados de las prácticas corporales. En esta línea se intenta reubicar epistemológicamente la disciplina en el marco de las ciencias humanas y sociales. En lo referido a la enseñanza, boga por una pedagogía por contenidos, activa y constructiva, dejando de lado modelos tecnicistas o de corte instrumental (Carballo, 2003, 2010). Así entendida, esta corriente es la que nos permite definir la Educación Física como “una práctica pedagógica que trata o tematiza las manifestaciones de nuestra cultura corporal y del movimiento con una intención pedagógica” (Bracht, 1996, citado en Carballo, 2003, p. 60).
A su vez, utilizamos el término prácticas para referirnos a la multiplicidad y variedad de acciones desplegadas por lxs profesorxs y licenciadxs en contextos institucionales diferentes, generando nuevas relaciones entre el saber disciplinar, la intervención educativa propiamente dicha y las instituciones. Esas acciones atañen a la enseñanza, la discusión, la producción de conocimiento, la escritura, la gestión o la extensión (Ron, 2006, p. 142).
Desde este punto de vista, las corrientes mencionadas han configurado los distintos modos de hacer, de decir, de pensar, de simbolizar, de transmitir la disciplina en un sinfín de espacios y muchas veces con perspectivas yuxtapuestas.
Consideramos que todxs lxs autorxs reseñadxs en este apartado han ejercido de modo dispar su influencia en la Educación Física escolar, profesional y académica. Del mismo modo, ninguna posición por sí sola termina de dar cuenta de las tensiones, discusiones y matices de las que se valen lxs profesorxs y licenciadxs en Educación Física para justificar sus prácticas y discursos.
Conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez
En lo que respecta a la convergencia de Educación Física y vejez, envejecimiento y personas mayores, autorxs referentes en la temática han formulado las conceptualizaciones teóricas que presentaremos en este apartado. Indicamos que la influencia de autorxs españoles y latinoamericanxs estará presente en esta sección para puntualizar sobre cada una de ellas. Es al brasilero Faria Júnior a quien encontramos referenciado en los textos sobre la Educación Física que intersecta con el campo gerontológico (Brusamolin, 2004; Vendruscolo, 2009, 2013). Este autor fue quien sistematizó los enfoques de investigación en la disciplina, con el objeto de establecer las tendencias teóricas, epistemológicas y metodológicas que caracterizan las prácticas de lxs profesorxs y licenciadxs en Educación Física con personas mayores. Faria Júnior (1991) determina cinco enfoques con características específicas: uno socio-antropológico (remite a trabajos que tematizan sobre representaciones sociales, leyes y políticas públicas, redes de apoyo social); uno psicológico (son estudios que tematizan las relaciones entre la psiquis y el bienestar emocional o los cambios que acontecen entre la práctica de actividades físicas y el autoconcepto); uno biológico y técnico (son estudios con fuerte énfasis en Fisiología, Biomecánica, Antropometría, Traumatología, entrenamiento, desarrollo de la aptitud y las capacidades físicas y todo el efecto sobre los distintos aparatos y sistemas corporales); uno pedagógico (se centran en problemáticas que versan sobre formación de recursos humanos y se listan aspectos que estudian los modos de evaluación, el aprendizaje en la vejez, metodologías para el trabajo con personas mayores); y uno de promoción de la salud (integrado por investigaciones de cuño epidemiológico que apuntan a promover y difundir la actividad física como promotora de la calidad de vida). Tenemos en cuenta estos enfoques como un punto inaugural que nos permitirá avanzar en una clasificación propia, con el objeto de poner de relieve las concepciones que se cristalizan en los programas estudiados por nosotrxs.
Las colegas brasileras Zarpellon Mazo, Amorim Lopes y Bertoldo Benedetti (2004, p. 140) citan un texto del mismo Faria Júnior del año 1999, en donde propone un modelo heurístico y multidimensional de actividad física, que incluye en su consideración ocho dimensiones: promoción de la salud, ejercicio de la ciudadanía, superación de límites, competición, catarsis, experiencia social, pedagógica y estética. Faria Júnior (1999) intenta construir ese modelo heurístico y multidimensional sobre un concepto más amplio de actividad física, sin reducirlo a una conceptualización simplista del movimiento corporal que provoca gasto energético.
Otra referente brasilera, Silene Sumire Okuma (1998, 2004), menciona una Educación Física tradicional, en el sentido de que esta concepción no comprende el proceso de envejecimiento como un todo ni a quienes lo transitan como sujetos culturales, ya que sólo prioriza aspectos biomédicos. Además, la única motivación que propone esta Educación Física tradicional para alentar a las personas mayores a participar en programas de actividad física es a partir de estímulos externos que no resultan suficientes para garantizar la adherencia a largo plazo de los sujetos en distintas prácticas corporales. Cabe aclarar, también, que la autora no suscribe a dicha postura, sino que con ese adjetivo critica el posicionamiento más recurrente en la disciplina.
Otrxs colegas brasilerxs, Eiras de Castro, Cavichiolli, Vendruscolo y de Souza (2011), apuntan tres perspectivas teóricas y metodológicas para el trabajo de la Educación Física con las personas mayores. Una perspectiva tradicional conocida como una Educación Física biomédica, higienista o biologizante, en el sentido propuesto y criticado por Okuma. Una perspectiva asistencialista que se basa en propuestas del área de servicios sociales y que tienen un significado de protección y apoyo, al punto de impulsar un asistencialismo exagerado que promueve la infantilización de las personas de edad avanzada. Y una perspectiva socioeducacional que incluye nuevas reflexiones en el trabajo con personas mayores, que se encuentra en construcción y tiene como principio rector la educación permanente y el aprendizaje a lo largo de la vida. Asimismo, estxs autorxs consideran que estas perspectivas se construyen paralelamente al derrotero histórico que configuró el campo de la Educación Física en general, dentro del ámbito latinoamericano.
El catalán Tico Camí (1995) plantea los siguientes modelos que orientan la intervención de los programas de actividad física con personas mayores: el modelo terapéutico (basado en la rehabilitación y reeducación de las personas mayores); el modelo higiénico-preventivo (utiliza las capacidades físicas para la mejora de la salud funcional, la aptitud física y las capacidades físicas); el modelo recreativo sociocultural (usa la actividad física para fomentar la integración social de las personas mayores); el modelo utilitario (hace uso de la actividad física con un fin específico y descarta la posibilidad de la práctica por sí misma, relacionada con el disfrute); y un modelo orientado a un solo tipo de actividad (persigue la enseñanza de una práctica corporal o se orienta a la competición deportiva). Estos pueden ser aplicados en varios contextos institucionales, desde residencias de larga estadía hasta gimnasios, polideportivos, etc.
Finalmente, también desde España, Ángeles Soler Vila (2009, pp. 89-90) define para el abordaje de las prácticas con personas mayores un modelo socioeducativo de animación sociocultural y tres modelos propios de la Educación Física para la salud: el modelo médico (con fuerte preeminencia del paradigma biomédico, anclado en la clínica médica tradicional); el modelo psico-educativo (brinda información a las personas mayores acerca de la actividad física y sus beneficios, procura que las personas se apropien de conductas saludables a través de elecciones particulares); y el modelo socio-crítico (basado exclusivamente en las ciencias sociales, permite lecturas críticas sobre las prácticas corporales con personas mayores).
Teniendo en cuenta el conjunto de programas de asignaturas de índole gerontológica que hemos estudiado en la formación docente, estamos en condiciones de dar cuenta de algunas posiciones que se vienen forjando en las prácticas de la Educación Física. Estas posiciones o enfoques confluyen hacia diversos modos de conceptualizar la vejez, el envejecimiento y las personas mayores que mostraremos en la Tabla 1.
Tabla 1

Fuente: elaboración propia
No obstante, queremos aclarar que es apenas una caracterización posible entre otras que pudieran pensarse a partir de nuevas lecturas y avances en el campo de la Educación Física y la vejez, el envejecimiento y las personas mayores.
Entonces, atendiendo a una posición teórica en el campo de la Educación Física —aquello que previamente llamamos corrientes (deportiva, psicomotriz y crítica)—, podemos definir con qué concepciones de vejez se encuadran, qué entendemos por cada una de ellas y cómo estas se evidencian en los programas de materias de índole gerontológica.
Previamente, es menester expresar que las conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez presentadas por nosotrxs están en relación con los contextos socioculturales de producción y circulación del saber, signado por orígenes disímiles. Entendemos también que las diferentes corrientes se han ido configurando como realidades diversas en función de la mayor o menor influencia de las ciencias naturales o de las ciencias sociales en la cuales la disciplina apoyó su estatus de cientificidad a lo largo de su construcción histórica. Las conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez son constructos sociales que, en un proceso temporal, se han estructurado sobre la base de conocimientos, ideas y/o creencias, representando diferentes miradas sobre la vejez, el envejecimiento y las personas mayores, teniendo en cuenta el entramado cultural en el que se sitúan y que le dan sustento.
De nuevo es importante señalar que estas concepciones, la mayoría de las veces, no suelen aparecen en forma aislada, sino que nosotrxs las presentamos en forma separada para poder explicarlas de manera esquemática. De alguno u otro modo gravitan en el campo disciplinar y resignifican las prácticas en la formación docente. Podrían pensarse como un soporte científico para fundamentar las intervenciones de lxs profesionales de la Educación Física con las personas mayores. En las páginas que siguen vamos a explicarlas, atendiendo a la evidencia recuperada de los programas.
Concepción psicológica y psicoeducativa
Por un lado, la concepción psicológica tiene sus fundamentos en teorías psicológicas instituidas en el siglo XX, antes de la década del sesenta. Responden a los modelos mecanicistas y organicistas, en concordancia con los desarrollos científicos/teóricos simplistas que prevalecían en dicha época. El modelo mecanicista también concibe el psiquismo como máquina, cuyos diversos engranajes se acoplan dinámicamente según principios y pautas fijas, y reduce todas las reacciones humanas a conexiones concretas entre el estímulo y la respuesta. La conducta y la actividad interna del sujeto se explican por causas exógenas, como la acción y los estímulos ambientales. Para las teorías del modelo organicista, a lo largo del proceso evolutivo se manifiestan diversos grados de organización, lo cual suscita varias divisiones en estadios o etapas del desarrollo. También son llamadas teorías del desarrollo y sostienen una concepción deficitaria respecto del envejecer.
Si el cuerpo se deteriora y se desgasta a partir de alcanzar su máxima maduración, entonces en el psiquismo, también entendido como correlato de lo biológico, se apreciaría el mismo desarrollo evolutivo —e involutivo— por etapas (Zarebski, 2011, pp. 42-43).
Por otro lado, es psicoeducativa en tanto que sus fundamentos son psicológicos y experienciales. Proporciona a las personas mayores conocimientos sobre los efectos positivos de la actividad física, el ejercicio físico, las prácticas corporales o la Educación Física en el organismo (psíquico), con la pretensión de que cada individuo elija acertadamente conductas saludables. Entiende la salud como una responsabilidad individual, ignorando factores socioculturales más amplios, lo que hace que solo lxs más capacitadxs puedan tomar decisiones adecuadas en lo que concierne a reforzar la elección de conductas positivas y el cambio de aquellas no deseables (Soler Vila, 2009, p. 90).
Esta concepción psicológica y psicoeducativa podemos apreciarla en los programas de materias que se localizan en los siguientes países: México (2012, pp. 1-3; 2012, pp. 1-4); República Dominicana (2018, pp. 2-7); Estado Plurinacional de Bolivia (2019, pp. 2-10); Cuba (2017-2018, pp. 2-9); Brasil (2016, pp.1-2); Costa Rica (2018, pp. 1-18; 2018, pp. 1-16); Uruguay (2019, pp. 1-12); Colombia (2014, pp. 2-17); Argentina (2019, pp. 2-8; 2019, pp. 1-3; 2019, pp. 2-6; 2016, pp. 2-15; 2019, pp. 1-6).
Para retomar el análisis de la concepción psicológica y psicoeducativa, diremos primero que hallamos evidencia considerable en los programas señalados en párrafos más arriba, por lo cual para explicitar el componente contenidos, decidimos agruparlos en categorías elaboradas por nosotrxs para facilitar su detección.
Contenidos relacionados con una categoría que promueve la estimulación corporal, psicomotriz, social: “psicomotricidad de las personas mayores, método de Katz, valoración social, mental y funcional. Envejecimiento activo y saludable. Promoción de hábitos saludables. Estimulación a través de la actividad física. Esquema e imagen corporal. Envejecimiento saludable: cuidado preventivo, integral y progresivo”.
Contenidos relacionados con una categoría destinada a la estimulación de capacidades mentales: “test psicológicos para evaluar diferentes aspectos en personas mayores y nivel de independencia. Modalidades, técnicas y ejercicios para la mejora de cualidades físicas y cognitivas en la persona adulta mayor. Entrenamiento cognitivo. Estimulación cognitiva y motricidad. Alteraciones cognitivas: memoria, atención, concentración. La cognición en el adulto mayor”.
Contenidos relacionados con una categoría que identifica enfermedades en un estado de senilidad: “características generales de la enfermedad en el adulto mayor: cambios psicogeriátricos, demencia, delirium. Alteraciones cognitivas en el envejecimiento: inmunosenescencia e inflamación senil. Parkinson y Alzheimer”.
Contenidos relacionados con una categoría que identifica cambios orgánicos y psicofuncionales: “envejecimiento psíquico, social y físico. Principales cambios psicosociales: sus consecuencias. Preparación para enfrentarlos. Manifestaciones del aspecto anátomo y psicológico del envejecimiento: estado psicomotor. Cambios neurológicos, mentales, psicológicos y cognitivos en la vejez. Cambios del estado de ánimo: depresión y ansiedad. Cambios cerebrales y nerviosos. Adulto y aprendizaje: problemas oculares y auditivos. Consecuencias de la inactividad física, su repercusión en su proceso involutivo. Cambios en la conducta. Cambios en la inteligencia. Los cambios físicos y las reacciones psicológicas. Evaluación de lo que trae consigo la edad: de joven adulto a anciano. Diferencias”.
Contenidos relacionados con una categoría que promueve los beneficios psico–orgánicos del ejercicio físico: “repercusiones adicionales: mejora del autoconcepto, autoestima, imagen corporal y disminución del stress, ansiedad, insomnio mejora de las funciones cognitivas y de la socialización. Características psíquicas y socio-afectivas asociadas al proceso de envejecimiento, envejecimiento activo”.
En esta línea, estimulación corporal, psicomotriz, social; estimulación de capacidades mentales; enfermedades/senilidad; cambios orgánicos y funcionales, y beneficios psico-orgánicos son las categorías que mejor encajan para un conjunto de contenidos que visualizamos en los programas y que podrían entenderse en asociación con una psicología del envejecimiento en términos negativos; o propio de la corriente psicológica de raíz biológica (Lombardo, 2013); o de una psicología biomédica, tal como lo explicamos en el capítulo tres.
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción psicológica y psicoeducativa
En atención a lxs autorxs que se utilizan para el desarrollo de los componentes mencionados en los programas de las materias, se cita a Zurdo (especialista en Ciencias de la actividad física, español); Mercadal Brotons (pedagoga, musicoterapeuta, psicóloga, española); Martí Auge (musicoterapeuta, psico-oncóloga, española); González Argón (médico, cirujano, mexicano); Salas (especialista en estimulación de la memoria); Gómez (profesor de Educación Física, argentino); Loroño (médico homeópata, especialista en Posturología clínica, español);
Del Campo San Vicente (musicoterapeuta, psicoterapeuta, español); Lorda Paz (profesor de Educación Física, uruguayo); Krassoievitch (psiquiatra, mexicano); Millán Calenti (Ciencias biomédicas, gerontólogo, español); Morales Martínez (médico geriatra, gerontólogo, costarricense); Bermejo García (especialista en Ciencias de la educación, gerontóloga, educadora social, española); Stassen Berger (psicóloga, estadounidense); Gallar Pérez Albadalejo (médico cirujano, antropólogo social y cultural, dietista, español); Ransdell (profesora de Ciencias de la salud y Educación Física, estadounidense); Dinger (salud comunitaria y Ciencias del comportamiento, estadounidense); Huberty (especialista en ejercicio físico, bienestar y promoción de la salud, estadounidense); Miller (psicóloga clínica, neuropsicóloga, estadounidense); Valbuena Ruiz (especialista en Didáctica de la expresión corporal, español); Fernández Hawrylak (especialista en educación, didáctica y organización escolar, española); Warner Schaie (psiquiatra e investigador en Ciencias del comportamiento, estadounidense); Willis (psicóloga e investigadora en Ciencias del comportamiento, estadounidense); Kalisch (Medicina, estadounidense); Levine (médico, neurólogo, estadounidense); Schwebke (alemán); Matozza (profesora de Educación Física, psicóloga, argentina); Clow (especializada en Psiconeuroinmunología, Neurofarmacología, Psicofisiología, británica); Edmunds (psicóloga del deporte y el ejercicio físico, británica); Bäckman (médico neurólogo cognitivo, neurobiólogo, sueco); Neely (psicóloga estadounidense); Hill (psicólogo, sueco); Katz de Armoza (psicóloga, argentina); Carroggio Rubi (especialista en tercera edad, española); Pont Geis (especialista en Ciencias de la educación y licenciada en Educación Física, especialista en tercera edad, española); Enríquez Reyna (especialista en Ciencias de la cultura física, mexicana); Cruz Castruita (especialista en Ciencias de enfermería, mexicana); Zamarripa Rivera (especialista en actividad físico-deportiva y calidad de vida, mexicano); Ceballos Gurrola (especialista en Ciencias de la actividad física y del deporte, mexicano); Guevara Valtier (especialista en Enfermería y en educación, mexicano); Serra Grima (cardiólogo, especialista en Medicina del deporte, español).
El cúmulo de bibliografía aquí enunciado reúne una heterogeneidad de autorxs latinoamericanxs y españolxs, en ocasiones anglosajonxs. Las áreas que lxs congregan son multidisciplinares, con énfasis que alternan entre las ciencias de la conducta con la Pedagogía y los saberes biomédicos.
En relación a las editoriales que acreditan los textos de estxs autorxs, se corresponden con compañías internacionales (británicas, españolas, estadounidenses). Dada su característica multinacional, realizan traducciones en varios idiomas y cuentan con distribución, no solo en los países de América Latina, sino también en Reino Unido, Europa y Oriente Medio, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Además, encontramos editoriales, cuya distribución solo se circunscribe a los países donde están emplazadas sus casas de origen, como por ejemplo, Costa Rica, España, México.
Destacamos una revista que solo se publica en inglés, destinada a cubrir temas relacionados con la salud, que afectan a las poblaciones hispanas y latinoamericanas en todo el mundo. Como material bibliográfico también se utilizan las guías y recomendaciones referidas a personas mayores, difundidas a nivel mundial por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud para los países interamericanos. Además se explicitan documentos y publicaciones del Instituto de Mayores y Servicios Sociales[3] y de la Obra Social Fundación La Caixa,[4] ambas entidades de origen español.
El IMSERSO cuenta con una biblioteca, conformando una colección de libros relacionados con los servicios sociales e incluyendo obras de referencia, normativas y estadísticas. Su catálogo en general y, particularmente, el dedicado a las personas mayores, puede consultarse por internet. En el caso de la Fundación La Caixa, cuenta con la edición de varios documentos destinados al público de edad mayor, que son elaborados por una neuropsicóloga perteneciente al Instituto de Sociología y Psicología Aplicada de Barcelona (España). Esos documentos están encaminados a detectar anticipadamente el deterioro cognitivo y las demencias, con el objetivo de desarrollar programas de prevención e intervención en aquellas personas mayores portadoras de la patología.[5]
Retomando el análisis, diremos que algunos componentes rotulados en la concepción psicológica y psicoeducativa que distinguimos en los programas, conceptualizarían la vejez, el envejecimiento y las personas mayores bajo la preponderancia del paradigma biológico, orientado al estudio de la patología y el enfoque deficitario del envejecimiento, lo que supondría una curva de declive inevitable a nivel psíquico, en correspondencia con el deterioro biológico (Zarebski, 2011, p. 48). Atendiendo a lo dicho por Zarebski, podemos pensar que los cambios normales que se dan a nivel biológico se patologizan, del mismo modo que acontece con el aparato psíquico, en donde ocurren paralelamente modificaciones que, sin embargo, no siempre terminan en patología.
Tenemos que detenernos para indicar que dentro de la concepción psicológica y psicoeducativa se recuperan autorxs de la Psicología positiva en el estudio de la vejez y el envejecimiento que lxs explicaremos considerando su relación con otros componentes señalados en los programas. Es así que tres programas de materias se colocan en línea con la concepción psicogerontológica. Hemos dado cuenta de los argumentos de la Psicogerontología en el capítulo tres. Volvemos a traer algunos ejemplos. La evidenciamos en el componente fundamentación de dos programas de Argentina, donde se observa un reiterativo posicionamiento sobre la reconfiguración de la identidad en el envejecimiento y la vejez, que alude a los estudios de un reconocido autor argentino, Ricardo Iacub, que encuadra con esta concepción. Citamos un extracto de la fundamentación de un primer programa:
se consideran visiones prospectivas, entre las que se incluye la trascendencia y sus diversas posibilidades, la transmisión o legado a otras generaciones, la consideración del Otro, que contribuye a recrear tales narraciones de la identidad, y la importancia de los contextos como productores de sentido, de intercambio y de reconocimiento (2019, pp. 2-10).
Transcribimos ahora otro extracto de la fundamentación de un segundo programa del mismo país:
por último, el novelista inglés John Boynton Priestley, a mediados del siglo XX, señala que detrás de la apariencia de viejo yo soy la misma persona, con los mismos pensamientos que cuando era joven. Por esto se profundizarán en diferentes aspectos, perspectivas, teorías y planteamientos que, aunque disímiles, se integran alrededor de dos ejes interrelacionados: la pregunta por el sí mismo y su construcción como identidad personal y social, por un lado, y la pregunta por el envejecer y el ser persona vieja, teniendo en cuenta el curso total de la vida, por el otro (2019, pp. 2-8).
Respecto del componente contenidos, solo podemos evidenciarlos en uno de los programas argentinos, del cual citamos: “teorías de crisis normativa, optimización selectiva con compensación: hacia una teoría del ciclo vital. Erikson y las teorías evolutivas” (2019, pp. 2-10).
La concepción psicogerontológica también se hace presente en un programa de Uruguay y se evidencia en los contenidos propuestos: “teorías psicogerontológicas; envejecer en la sociedad actual; imagen del cuerpo en el curso del envejecimiento; ¿todos envejecemos igual?” (2019, pp. 1-12). Registramos en este programa los nombres de la psicogerontóloga Rocío Fernández Ballesteros, quien se encuentra a cargo del Grupo de Investigación en Evaluación y Envejecimiento de la Universidad Autónoma de Madrid (España), y el de Robert Pérez Fernández, psicogerontólogo uruguayo centrado en el estudio de la salud mental comunitaria en América Latina. Ambxs investigadorxs gozan de gran prestigio en el ámbito gerontológico, por sus positivos aportes hacia este campo.
Como ya lo hemos dicho, la concepción psicogerontológica proclama el desarrollo humano, ya no en etapas, sino basado en transiciones vitales, fluidas, dinámicas, con periodos de estabilidad y de incertidumbre, en los que no necesariamente se producen situaciones críticas entre el pasaje de una edad a otra (Zarebski, 2011, p. 45).
Llegado este punto, analizamos el componente bibliografía. En los tres programas de materias estudiados la concepción psicogerontológica se justifica con lxs siguientes autorxs: Fernández Ballesteros (psicóloga, socióloga y Ciencias políticas, española); Fernández Lópiz (psicólogo, psicogerontólogo, español); Ferreiro (psicóloga, argentina); Goncálvez Boggio (psicólogo, uruguayo); Pérez Fernández (especialista en Salud mental comunitaria, psicólogo, uruguayo); Ferrero (médica, argentina); Iacub (psicólogo, psicogerontólogo, argentino). Las editoriales que cubren sus textos siguen recorridos similares a lo explicado en líneas más arriba. Lo que nos interesa agregar de lxs profesionales anteriormente citadxs es que parte de sus trayectorias académicas y de investigación han confluido en los congresos iberoamericanos de Psicogerontología. Estos congresos abarcan el ámbito particular de España y América Latina y han permitido conformar el Grupo Iberoamericano de Psicogerontología y la Red Interdisciplinaria de Psicogerontología, destinados a hacer visibles los modelos de envejecimiento propios de América Latina. En relación a lo ya descripto, diremos que estxs profesionales vienen ocupándose del estudio del proceso de envejecimiento dentro de las perspectivas de indagación que tienen en cuenta factores psicosociales, contextuales, culturales, relaciones interpersonales, redes de apoyo social.
Concepción asistencialista y recreativa
Desde esta concepción las propuestas de intervención persiguen una postura proteccionista respecto de las personas mayores, en el sentido de que parecieran no tener voz propia ni autonomía para decidir y reflexionar sobre opciones y elecciones. Así pues, con la actividad física, el ejercicio físico, las prácticas corporales o la Educación Física se intenta combatir el aislamiento, favorecer la inclusión, la (re)inserción social, la participación de los sujetos, corroborando una idea de persona adulta mayor frágil y dependiente. Los beneficios en el desarrollo físico y orgánico aquí no son la cuestión principal, sino que la motricidad es una herramienta para entretener, divertir o distraer, sin tener en cuenta las expectativas, necesidades u opiniones de lxs mayores. Es asistencialista en tanto que pesan sobre la vejez concepciones acerca de las personas mayores en términos de fragilidad y dependencia; de la misma manera entiende que lxs viejxs no se adaptan a los cambios, los niegan, no necesitan aprender cosas nuevas (Vendruscolo, 2009, p. 5). Cuando el asistencialismo es exacerbado, se vulneran los derechos de las personas mayores, ya que se tiende a infantilizarlas. En ese orden de ideas, tomamos como argumento los postulados de Márquez Herrera (2004, 2006) para aseverar que estas concepciones sustentan y reafirman como prejuicio el infantilismo. Bajo esta conceptualización, lxs viejxs vuelven a ser como niñxs y hay que tratarlxs como tales. Por eso se lxs cuida, se lxs vigila y se decide por ellxs. Esta condición lleva de suyo una actitud de conmiseración y, lastimosamente, las mismas personas de edad la van asumiendo como una verdad absoluta.
La concepción asistencialista y recreativa se aprecia en la lectura de los programas de materias cuando se proponen en el componente contenidos los siguientes temas: para el caso de un programa de México se desarrollan “psicomotricidad de las personas mayores; método de Katz; clasificación de los ancianos: el anciano frágil y el paciente geriátrico; discapacidad; apoyo social; implicaciones asistenciales del proceso del envejecimiento; necesidades de la población adulto mayor: recreativas, espirituales, laborales y terapia ocupacional; instrumentos mediciones y pruebas físicas para la valoración geriátrica integral” (2012, pp. 1-4); en el programa de República Dominicana, “visita a centros de ancianos o asilos” (2018, pp. 2-7); en el programa de Chile, “diferenciar la actividad física según la edad del participante” (2019, pp. 1-3); en el programa de Costa Rica, “programas del estado y otras instituciones que atienden y previenen factores de riesgo en la persona adulta mayor; terapias complementarias; estimulación mental; apoyo social y recreación” (2018, pp. 1-18); en el programa de Panamá, “actividades recreativas en ambientes cerrados: gimnasia creativa, expresión corporal y mímica, juegos de mesa, juegos de fiesta”.
Por otro lado, se explicitan “juegos como recreo, como metodología de aprendizaje; juegos en el agua y familiarización” (2018, pp. 1-10); en cinco programas de Argentina, “norma de edad, tareas y expectativas sociales; cambios psicosomáticos en la vejez; la corporeidad y el cuidado del propio cuerpo; las prácticas ludomotrices y recreativas. Además de persona mayor auto válida, dependiente e institucionalizada; actividades lúdicas y recreativas”. Se insiste en “estímulos para personas con autonomía, dependencia o fragilidad; consecuencias de la inactividad física, su repercusión en su proceso involutivo. Revisar protocolos de evaluación de la autonomía funcional; protocolo para determinar la independencia física. Elección y acondicionamiento de los locales, los terrenos, composición de los grupos, niveles, número de participantes. Recreación. El deporte recreativo – el deporte competitivo” (2019, pp. 1-3; 2019, pp. 1-10; 2016, pp. 2-15; 2019, pp. 1-6; 2019, pp. 2-6). Bajo esta concepción se prescriben estímulos psicomotrices destinados a personas frágiles, carentes de autonomía e institucionalizadas, cuyas actividades recreativas y expresivas están encaminadas a revertir todo ese cuadro que aqueja a la vejez.
A su vez, en el componente fundamentación en los programas de materias de dos países, advertimos para el caso de Costa Rica este pasaje: “curso práctico que enfatiza la actividad física para la persona adulta mayor desde una perspectiva recreativa” (2018, pp. 1-16). Por otro lado, en la fundamentación de un programa de Argentina también podríamos aludir a dicha concepción cuando expresa que
el fenómeno de inclusión social es un proceso que asegura que aquellas personas en riesgo de pobreza y de exclusión social aumenten las oportunidades y los recursos necesarios para participar completamente en la vida económica, social y cultural, así como gozar de unas condiciones de vida y de bienestar que se consideran normales en la sociedad en la que viven. Esta asignatura pretende generar recursos para que el estudiante de Educación Física pueda afrontar distintas situaciones que irán aconteciendo en los distintos sistemas educativos donde intervendrá, tratando de generar procesos de inclusión e integración a través de la Educación Física, deporte y recreación (2016, pp. 2-15).
También, cuando otro de los programas del mismo país declara que
ello ha generado diferentes servicios y espacios para atender las demandas crecientes de este sector poblacional, que abarcan las más variadas propuestas: asistenciales, preventivas, educativas, recreativas, etc. […]. Los resultados obtenidos muestran la existencia de beneficios en la población adulta mayor, en relación con la práctica de alguna actividad recreativa, por lo que se promueve el goce de estos beneficios, en un ambiente que conforta al ser humano y lo transporta a sus inicios (2020, pp. 1-4).
En afinidad con una concepción de vejez asistida, podemos inferir que las personas mayores tienen que ocupar su tiempo libre con actividades divertidas para entretenerse, de la misma manera que lxs niñxs. Si bien los programas no lo señalan, consideramos que se podría adherir a este tipo de concepción en ámbitos de desempeño profesional, como colonias de vacaciones, proyectos o programas gubernamentales destinados a la “tercera edad”, o en los mal nominados “asilos o geriátricos”.[6]
En otro orden, esta concepción se aparta de la posibilidad de que las personas mayores puedan hacer elecciones autónomas sobre las formas de realización o participación en esas acciones recreativas, lo que en cierto modo se homologa a lo que acontece en la práctica con grupos de infantes en instituciones formales, donde la tradición implica que obedezcan las consignas impartidas por lxs profesorxs.[7]
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción asistencialista y recreativa
Los programas de materias que concuerdan con una concepción asistencialista y recreativa remiten a la siguiente bibliografía: Choque (enfermera, pedagoga, animadora de grupos, francesa); Choque (entrenador deportivo especializado en técnicas de gimnasia suave, francés); Pont Geis (especialista en Ciencias de la educación y licenciada en Educación Física, gerontóloga, española); Carroggio Rubi (especialista en Gerontología, española); Ibarra Rodríguez (profesora de Educación Física, chilena); Coutier, Camus y Sarkar (L’Institut National du Sport, de l’expertise et de la performance, franceses); Baury Egeler (alemanes); Méndez Giménez (especialista en Ciencias de la Educación Física y el deporte, español); Rebelatto (especialista en Educación especial y Programación de la enseñanza, brasilero); Silva Morelli (especialista en Ciencias de la rehabilitación, brasilero); Castañeda García (psicólogo, gerontólogo, español); Martínez (médico, argentino); Schifis (médico, argentino); Bermejo García (especialista en Ciencias de la educación, gerontóloga, educadora social, española); Roque Pujol (sin especificaciones).
En estxs autorxs observamos dos tendencias teóricas. Por un lado, las perspectivas en el orden de lo asistencial, ligado a la idea de rehabilitación o Gerontopsicomotricidad.[8] Retomamos un par de ejemplos, a saber: en programas de México: “psicomotricidad de las personas mayores”; “proporcionarles condiciones que permitan cubrir sus necesidades especiales para lograr su rehabilitación mejorando su estado de salud, su funcionalidad que beneficie la calidad de vida”; “clasificación de los ancianos: el anciano frágil y el paciente geriátrico”; “intervenir a través de la aplicación de programas de ejercicios físicos para contrarrestar los efectos del envejecimiento sobre las capacidades físicas y perceptivas”(2012, pp. 1-4 y 2012, pp. 1-3). En programa de Panamá: “gimnasia creativa, expresión corporal y mímica” (2018, pp. 1-10). En programa de República Dominicana: “desarrollo de la coordinación viso manual y viso-pédica (talleres prácticos)” (2018, pp. 2-7).
Por otro lado, se aprecian las perspectivas teóricas de corte técnico-metodológico, destinadas a la organización de dispositivos recreativos que deben ser aplicados con las personas de edad. Retomamos un par de ejemplos en programas de Chile: “seleccionar programas de actividad física para adulto mayor”; “seleccionar juegos y deportes” (2019, pp. 1-3). En programa de República Dominicana: “propuestas prácticas para la mejora del equilibrio en el adulto mayor”; “propuestas prácticas para la mejora de la movilidad en el adulto mayor” (2018, pp. 2-7).
Las casas editoras de los textos son mayormente españolas y, en menor medida, brasileras; estas últimas tienen impronta local. Las editoras españolas promueven una perspectiva técnico-metodológica en aquellas obras que aparecen citadas en los programas de países de lengua española.
Concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva
Si bien en capítulos anteriores hemos referido a esta concepción, aquí la presentamos utilizando varias denominaciones que confluyen en la concepción biomédica del envejecimiento. En los programas de materias de la formación docente en Educación Física que hemos tenido en cuenta para el análisis, podemos caracterizarla como concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, debido a la preeminencia de objetivos de mejoría y rendimiento que deben ser alcanzados por las personas mayores. Para ello se utilizan actividades o ejercicios físicos rehabilitadores, propedéuticos o de entrenamiento para la recuperación de alguna función específica afectada por la atrofia o la enfermedad. Dicho de otro modo, su accionar es analítico sobre el órgano o la capacidad afectada. Esta concepción es significativa en tanto que los sujetos presenten dolencias, tras el diagnóstico de una discapacidad y/o disfunción. Entiende la salud como ausencia de enfermedad desde la óptica de la medicina preventiva, y el cuerpo como una máquina que debe cuidarse (o mejorarse o entrenarse) para que sus piezas funcionen correctamente. A través de la ejecución de determinadas actividades físicas, ejercicios físicos, prácticas corporales o Educación Física, se busca una óptima funcionalidad tendiente a incrementar la aptitud física y las capacidades motoras durante el proceso de envejecimiento. No tiene en cuenta aspectos psicosociales, contextuales o experienciales que van ligados a la salud. Adecua las actividades físicas y los ejercicios físicos a las patologías de los participantes, reforzando el prejuicio de que vejez es igual a enfermedad (Soler Vila, 2009, p. 89). Esta concepción adquiere mayor primacía que la anteriormente descripta. El volumen de contenidos prescriptos y el material bibliográfico que los argumenta es superlativo. Podemos dar cuenta de esta concepción en los programas de materias de los siguientes países: México (2019, pp. 1-17; 2012, pp. 1-4; 2012, pp. 1-3); Estado Plurinacional de Bolivia (2019, pp. 2-10); República Dominicana (2018, pp. 2-7); Cuba (2017-2018, pp. 2-9); Brasil (2016, pp.1-2);Costa Rica (2018,pp.1-16); Panamá (2018,pp.1-10); Colombia (2014, pp. 2-17); Chile (2019, pp. 1-3); Argentina (2019, pp. 1-3; 2018, pp. 2-13; 2019, pp. 2-6; 2016, pp. 2-15; 2019, pp. 2-8; 2019, pp. 1-6; 2015, pp. 1-3); Perú (2017, pp. 54-55).
Para retomar el análisis de la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, diremos nuevamente que hayamos un cúmulo de evidencia considerable en los programas señalados en párrafos más arriba; es por ese motivo que para exponer el componente contenidos decidimos agruparlos a continuación en categorías elaboradas por nosotrxs para facilitar su detección.
Contenidos relacionados con una categoría que se apuntala en los efectos positivos que concilia la práctica regular de actividad física y del ejercicio físico con los sistemas del organismo que envejecen: “beneficios de la actividad física y el ejercicio en la población adulta mayor. Beneficios asociados: disminución de la grasa corporal, aumento de la masa muscular, fuerza muscular, flexibilidad y densidad ósea, ganancia de la estabilidad postural y prevención de caídas. Importancia de la práctica de actividad física sistemática. Beneficios del ejercicio en adultos mayores. Efectos secundarios del ejercicio físico en adultos mayores. Beneficios de la práctica de actividad física. Prácticas corporales, abordaje integral. Beneficios de las prácticas corporales en personas mayores. Beneficios de la práctica de actividades físicas. Los efectos de la actividad física y el envejecimiento anatómico y fisiológico. Actividad física agente de salud en edades avanzadas: recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Aumento del volumen sistólico, ventilación pulmonar, consumo máximo de oxígeno, disminución de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial y mejora del perfil de lípidos”.
Contenidos relacionados con una categoría que se apuntala en la estimulación de capacidades y cualidades físicas y de coordinación en personas mayores: “modalidades, técnicas y ejercicios para la mejora de cualidades físicas en la persona adulta mayor: resistencia cardiovascular, fuerza, flexibilidad, coordinación, equilibrio estático y dinámico, coordinación. Propuesta de trabajo para el mejoramiento de resistencia, flexibilidad, fuerza, coordinación y equilibrio. Entrenamiento de la resistencia, la fuerza, la velocidad, la flexibilidad. Cualidades físicas: flexibilidad, fuerza, resistencia, equilibrio, velocidad, coordinación, capacidades perceptivas. Capacidad física: revisar protocolos de evaluación de la autonomía funcional, protocolo para determinar independencia física. Desarrollo de las capacidades físicas en adultos mayores. Capacidades condicionantes: actividad física aeróbica en adultos, fuerza, flexibilidad, velocidad en adultos mayores. Capacidades coordinativas: control motor, habilidades y coordinación en adultos mayores. Entrenamiento de la resistencia, de la fuerza, de la velocidad, de la flexibilidad”.
Contenidos relacionados con una categoría que se apuntala en la aplicación de test y evaluaciones físico-funcionales que valoran y cuantifican el rendimiento en distintos aspectos orgánicos y fisiológicos, antropométricos: “valoración en el anciano: escalas y test. Valoración físico funcional de la población adulta mayor. Valoración de la condición física en la tercera edad. Evaluación y prescripción de ejercicio físico en el adulto mayor. Métodos de evaluación de la condición física en el adulto mayor. Cuantificación del ejercicio físico en el adulto mayor: protocolo de la EUROFIT.[9] Test para evaluar diferentes aspectos en personas mayores: físicos, psicológicos y nivel de independencia. Protocolos de evaluación funcional para personas mayores. Laboratorio: aplicación de test para personas de la tercera edad. Pruebas de esfuerzo: progresiones y criterios de intensidad, velocidad y ritmo de ejecución de los ejercicios, métodos de relajación. Test de la condición física para el adulto. Evaluación de las posibilidades de movimiento y evaluación de la composición física. Conceptos generales, consideraciones especiales, parámetros a valorar: funcionales, biomédicos, sociales, psicológicos. Fisiología del esfuerzo en el deporte. Composición corporal: revisar protocolos de evaluación de variables antropométricas, utilización de bioimpedancia, antropometría, composición corporal”.
Contenidos relacionados con una categoría que caracteriza los programas de actividad física, los tipos de ejercicio físico y/o prácticas corporales, las clases de Educación Física y sus directrices metodológicas: “programación y desarrollo de las actividades para el mantenimiento físico y la salud. Métodos de entrenamiento orientados a la mejora de la capacidad aeróbica, la fuerza, la flexibilidad y elasticidad en el adulto mayor con base científica. Prescripción de entrenamiento físico en la tercera edad: aeróbico, con pesas, competitivo, funcional. Tipos de actividades físicas y sus beneficios para las personas mayores: ejercicios físicos, bailes, deportes y juegos. Las actividades físicas en la tercera edad según objetivos de prevención y mantenimiento. Prescripción del ejercicio físico en los adultos mayores. La educación física y deportiva como herramienta de integración social y el mantenimiento y/o recuperación de la condición física. Cuerpo y envejecimiento: ejercicios físicos, deportes, entrenamiento para personas mayores de 60 años. Estimulación a través de las actividades físicas. Programa de ejercicios. Actividades de calentamiento y estiramiento. Prescripción de programas de entrenamiento cardiovascular: programas aeróbicos. Componentes del programa. Desarrollar programas de actividad física con personas mayores”.
Contenidos relacionados con una categoría que articula la práctica de actividad física y ejercicio físico para la prevención y rehabilitación de enfermedades: “contraindicaciones de la realización de diferentes ejercicios en algunas enfermedades: hipertensión, diabetes, enfermedades cardíacas y pulmonares. Enfermedades asociadas a la tercera edad y su relación con la práctica de ejercicio físico, criterios para individualizar la prescripción de ejercicio físico en personas con problemas de salud. Concepto de artritis, artrosis, osteoporosis, biomecánica de la columna vertebral, planificación de actividades físicas para estas patologías. Efectos fisiológicos del envejecimiento sobre los sistemas orgánicos y su relación con la práctica de ejercicio físico. Influencia en los diferentes sistemas del organismo. Indicaciones y contraindicaciones. Estímulos para personas con autonomía, dependencia o fragilidad. Problemas y entrenamiento del aparato locomotor. La artritis reumatoide y el ejercicio. Osteoporosis, caídas y ejercicio. Programa para personas con osteoporosis. Actividades para evitar los dolores de espalda. Las curvaturas de la columna vertebral. Cifosis, escoliosis. Ejercicios para desarrollar la fuerza, la flexibilidad, la resistencia. Enfermedades cardiovasculares y actividad física. Tipo de enfermedades cardiovasculares. Hipertensión. Apoplejía. Insuficiencia congestiva del corazón. Otras enfermedades cardiovasculares. Factores de riesgo para las enfermedades de las arterias coronarias. Factores de riesgo para la hipertensión. Conceptos. Fisiología del esfuerzo del deporte. Programa de ejercicios. Distinguir los riesgos que puede ocasionar la actividad física en el adulto mayor”.
Teniendo en cuenta los contenidos mencionados en las categorías desarrolladas, observamos el entramado de una matriz donde subyace, por un lado, la mirada de las ciencias biológicas, en general, y de la ciencia médica, en particular, enfatizando en ciertos padecimientos que se presentarían como comunes en el proceso de envejecimiento, y que las personas mayores atravesarían. Estas cuestiones se presentan como eje rector de la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, acentuando una mirada más bien geriátrica y de la Gerontología tradicional. Por otro lado, se percibiría un corpus metodológico-instrumental que permitiría la oportuna construcción de tareas o sesiones de entrenamiento con ciertos criterios que organizan y prescriben las actividades para revertir dolencias.
En el contexto de cada programa, los componentes anteriores articulan en la misma línea con otras menciones que se explicitan en otros componentes. Tomaremos un par de ejemplos. En un programa de México, en el componente denominado elementos de competencia se menciona: “evaluar la capacidad físico-funcional de la población adulta mayor a través de pruebas físicas para establecer un diagnóstico profesional de problemáticas físico-funcionales que enfrentan los adultos mayores” (2019, pp. 1-17).
En un componente del programa de Colombia, su objetivo específico explicita: “reconocer los cimientos teóricos que contribuyen a la implementación de acciones educativas de promoción de la salud y prevención de la enfermedad en el adulto mayor” (2014, pp. 2-17). En el programa de Cuba, para el componente sistema de habilidades generales y profesionales, se expresa: “dosificar los componentes de la carga física, según particularidades anátomofisiológicas y psicológicas de los adultos mayores”, así como: “evaluar el desarrollo de capacidades (condicionales y coordinativas) y habilidades motrices en los adultos mayores. Identificar los indicadores de la psicomotricidad. Impacto de las estrategias de intervención planificadas, en el proceso de rehabilitación integral” (2017-2018, pp. 2-9).
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva
Con el fin de desarrollar esas temáticas, los programas de materias están apoyados en lxs autorxs que citamos a continuación: Spirduso (especialista en Kinesiología y Educación para la salud, estadounidense); Manual para la valoración y prescripción del ejercicio del American College of Sports Medicine (VV. AA., estadounidenses); Volkwein Caplan (especialista en Kinesiología, Ciencias del deporte y Educación Física, estadounidense); Tahmaseb Mc. Conatha (especialista en Psicología, desarrollo de adultos, Gerontología, estadounidense); Muñoz, Pastor y Andujar (especialistas en Educación Física, españoles); Best Martini (especialista en terapias recreativas, fitness, bienestar, cuidados a largo plazo, estadounidense); Jones Digenova (especialista en Educación Física, estadounidense); Hernández Corvo (médico especialista en morfología biomecánica, cubano); Crespo (médico, psicólogo y antropólogo, español); Meinel (educador físico, científico del movimiento, alemán); Schnabel (pedagogo deportivo, alemán); Ceballos Gurrola (especialista en Ciencias de la actividad física y del deporte, mexicano); Heinz (especialista en Ciencia deportiva y deporte, alemán); Maranzano (profesora en Educación Física, gerontóloga, argentina); Manual director de actividad física y salud de la República Argentina (VV. AA.); Ceballos (especialista en ciencias, cubano); Jones (especialista en educación, fibromialgia, estadounidense); Rose (kinesióloga, estadounidense); Wilmore (especialista en ejercicio y Ciencias del deporte, estadounidense); Costill (especialista en Ciencias del ejercicio y rendimiento humano, estadounidense); Chávez (médico deportólogo, mexicano); Lozano (especialista en prevención y control de enfermedades y salud comunitaria, mexicano); Lara (especialista en salud del adulto y el anciano, mexicano); Velázquez (especialista en vigilancia epidemiológica, mexicano); Rozze (profesor en Educación Física, argentino); Vargas Escobar (especialista en Educación Física, venezolano); Mahecha Matsudo (especialista en Medicina del deporte, colombiana); Izquierdo Redin (especialista en Ciencias de la actividad física y el deporte, español); Domínguez Ardila (médico familiar y comunitario, colombiano); García Manrique (médico familiar y comunitario, colombiano); Rikli (kinesióloga, especialista en salud y desarrollo humano, estadounidense); Escala de Berg.[10]
Si tenemos en cuenta las editoriales que avalan a estxs autorxs, notamos que se trata de compañías internacionales y multinacionales (británicas y españolas) que editan libros en idioma español, cuando muchos de los textos originales son alemanes, estadounidenses o británicos. Cuentan con la posibilidad de traducirlos a la lengua española para distribuirlos en los países de América Latina. También encontramos editoriales que distribuyen únicamente en los países donde están emplazadas sus casas de origen, como por ejemplo, Brasil. Algunos son artículos publicados en la web, proveniente de revistas internacionales que corresponden a las áreas de la medicina, las ciencias de la actividad física y deportes.
Queremos agregar que hay referencias que son asiduamente consultadas, como el Manual para la valoración y prescripción del ejercicio del American College of Sports Medicine (VV. AA.). Esta obra es mencionada en diez oportunidades entre los países de México, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Colombia y Argentina. En lo que concierne a la formulación de recomendaciones y procedimientos, este manual adquiere protagonismo en el campo de la medicina y ciencias del deporte, como en el de la salud y la condición física. Estimamos que su presencia refuerza un tono dominante bajo esas líneas teóricas para la interpretación de las cuestiones de la vejez, el envejecimiento y las personas mayores. A su vez, diferentes obras de Mahecha Matsudo son utilizadas en siete oportunidades en programas de Argentina y Brasil. Esta autora desarrolla su actividad profesional en Brasil y Chile, y ha sido invitada a numerosos congresos en la República Argentina, en 2010 y en 2014.
El Manual director de actividad física y salud de la República Argentina (VV. AA.) es mencionado en cinco programas de ese país. El documento es de acceso libre, a través de la página del Ministerio de Salud, presentado en el banco de recursos digitales.
La profesora argentina Maranzano, quien cuenta en su haber con varios títulos de su autoría, es fuente de consulta en cuatro programas de su país de origen. Es dable aclarar que es una de las primeras docentes en Educación Física que ha editado libros sobre actividad física para la tercera edad.[11] Las guías y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre la actividad física se mencionan en siete oportunidades en los países de República Dominicana, Panamá, Argentina y México.
Los materiales bibliográficos identificados para la matriz de la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, documentan los beneficios de la actividad física y del ejercicio físico en las personas mayores; del mismo modo el control, el tratamiento y la prevención de enfermedades en el envejecimiento, a partir de la ejercitación de una práctica; así como también la recuperación de trastornos y discapacidades funcionales en la vejez.
Como cierre, mostramos dos ejemplos: la Unidad 1 del programa de República Dominicana se denomina “valoración de la condición física en la tercera edad” y parte de la pregunta clave: “¿cuáles son los cambios morfofisiológicos y la forma de evaluar la condición física que se presentan en la tercera edad o adulto mayor?” (2018, pp. 2-7).
Del mismo modo, en el programa del Estado Plurinacional de Bolivia, en la Unidad de aprendizaje titulada “implementación práctica de la actividad. Planificación de ejercicios” (2019, pp. 2-10), se presenta el componente “elementos de competencia de los saberes esenciales”, en el criterio denominado “verificación saber conocer”, en el cual se expresa lo siguiente:
comprender que la actividad física tiene que buscar como finalidad mejorar las condiciones de movimiento que favorecen la capacidad funcional del individuo; lo cual se logra mediante cambios estructurales y funcionales en el músculo, movilidad articular y mejor respuesta cardiorrespiratoria que asegure un aporte de oxígeno adecuado a las necesidades metabólicas aumentadas por el ejercicio (2019, pp. 2-10).
Consideramos que estos dos ejemplos están en correspondencia con las matrices teóricas identificadas en la bibliografía de los programas de las materias y con lo que ya hemos desarrollado respecto de esta concepción.
Concepción promoción de la salud
Esta concepción se caracteriza por su perspectiva epidemiológica y por incluir la actividad física, el ejercicio físico, las prácticas corporales o la Educación Física entre un abanico de propuestas de intervención para difundir acciones que apuntan a la promoción de la salud. Se asimila a un velo que enmascara las concepciones psicológica y psicoeducativa, por un lado; y biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, por el otro. En ese sentido, la apreciamos como un tono dogmático en los componentes de los programas. Epidemiológicamente se explican las consecuencias de la inactividad física, argumentando en exceso los riesgos que conllevan los estilos de vida sedentarios y, mediante una pedagogía del miedo, se estimula la práctica de actividades físicas en las personas mayores que, por cierto, ya cargan con el preconcepto de no saludables (Gerez, Velardi, Cámara, Miranda, 2010). También es próxima a una idea de salud biológica, en el sentido de que con propuestas de intervención (físicas, deportivas) busca el logro de una salud estándar, a expensas de hacer responsables a las personas mayores, suponiendo que solo con sus acciones individuales podrán alcanzarla, sin tener en cuenta —y dejando de lado— las interferencias e influencias de los aspectos socioculturales sobre las elecciones personales. Esta concepción es determinista, en un sentido lineal de causa-efecto. Asocia un ideal imaginario de salud con una buena condición física y/o aptitud física que les permitiría a las personas de edad superar los posibles obstáculos que podrían acontecer en su proceso de envejecimiento haciendo que, de ese modo, puedan sobrellevarlo con calidad de vida.[12] Este concepto, según Yuni y Urbano, se transforma en un “imperativo natural y ordenador moral que se usa para promover formas de afrontamiento activas ante la presencia de la vejez y el envejecimiento”[13] (2011, p. 63). Ejercitarse se constituye en una necesidad. Tal como lo hemos anticipado, la actividad física y el ejercicio físico pasan a ser fundamentales en el logro de una salud con calidad. Si hay algo que caracteriza al grupo poblacional de las personas mayores, son las diversas condiciones de salud y de calidad de vida que atraviesan; podemos inferir que lo que lxs homologa es su heterogeneidad. En este sentido, agregamos que las posturas de índole crítica no son expresadas en los programas frente a este señalamiento.
Pasaremos ahora a mencionar los componentes. En primer lugar, en las fundamentaciones de los programas de Costa Rica, Cuba, Colombia, Perú y Argentina encontramos referencias que se condicen con la concepción promoción de la salud. Citaremos solo algunos pasajes para no sobrecargar a lxs lectorxs. En programa de Costa Rica:
Este curso está diseñado para ofrecer a los estudiantes conocimientos sobre calidad de vida de la persona adulta mayor; los aspectos que la componen y su importancia hacia la promoción de estilos de vida saludables para las personas que son parte de este grupo etario […]. El fin es promover la salud y prevenir factores de riesgo que limitan el crecimiento y la calidad de vida de los adultos mayores como parte importante de la población de nuestro país (2018, pp. 1-18).
En programa de Cuba:
Un programa en que se integre lo propedéutico, lo pedagógico, lo psicológico y lo teórico-conceptual para enfrentar el trabajo educacional en materia de preservar la salud en estas poblaciones, que además complete la visión del problema y su adecuado enfoque curricular (2017-2018, pp. 2-9).
En programa de Colombia:
El aumento del número de adultos mayores (inversión de la pirámide poblacional) se acompaña con el incremento de déficit en la calidad de vida de este grupo etario, pues su incremento denota mayor frecuencia de patologías, tanto físicas como mentales, que atentan contra el concepto de calidad de vida (2014, pp. 2-17).
En programa de Perú:
El estudio de la inactividad física constituye uno de los problemas más acuciantes relacionados con la salud, actualmente llevamos una vida sedentaria e insegura lo cual deviene en stress. Como efecto secundario de los avances tecnológicos, la falta de inactividad física afecta a la sociedad y a grandes masas de la población. La mayor conciencia existente en nuestros días sobre la importancia que tiene la actividad física para alcanzar un estado de salud óptimo ha creado por parte de los profesionales relacionados con el ejercicio físico una gran demanda de información especializada en este ámbito (2017, pp. 54-55).
En primer programa de Argentina 2019:
Debemos tomar conciencia de la importancia del conocimiento de nuestro propio organismo, su estructura y funciones, sus cuidados y la prevención que el mismo requiere […]. Es propósito de esta cátedra que el alumno comprenda el porqué, el para qué, la importancia de la didáctica de la práctica de Educación Física en sujetos con necesidades educativas especiales, con jóvenes, adultos mayores y añosos, de manera de mejorar la calidad de vida de las personas (2019, pp. 2-6).
En segundo programa de Argentina 2019:
Asimismo, colaboran en la construcción de un envejecimiento activo, constituyéndose en espacios privilegiados para la promoción de la salud y la prevención (2019, pp. 1-3).
En tercer programa de Argentina 2019:
La materia está orientada a promover la importancia de la práctica de actividad física deportiva y recreativa en las personas adultas y adultas mayores. Es por ello que para contribuir a que las personas mayores gocen de una vida activa y saludable la práctica de actividad física debe construirse como un hábito (2019, pp. 1-6).
En un cuarto programa de Argentina 2018:
Esta asignatura está proyectada para que los estudiantes, como futuros profesionales del ejercicio físico, alcancen conocimientos necesarios para diseñar y dirigir sesiones de ejercicio para la salud con personas adultas mayores […] evitando situaciones de riesgo que puedan deteriorar su estado funcional y su calidad de vida (2018, pp. 2-13).
Con el fin de retomar el análisis de la concepción promoción de la salud, diremos que el componente contenidos, nuevamente decidimos agruparlos en categorías elaboradas por nosotrxs para mostrar su evidencia, dado que en los programas de materias de México (2019, pp. 1-17; 2012, pp. 1-4; 2012, pp. 1-3), Perú (2017, pp. 54-55), Brasil (2015, pp. 1-2), Costa Rica (2018, pp. 1-18) y Argentina (2019, pp. 2-6; 2019, pp. 1-3; 2019, pp. 1-6; 2018, pp. 2-13) identificamos material considerable relacionado con este componente. Las categorías que presentamos a continuación reúnen los contenidos que aparecen mencionados en los programas.
Contenidos relacionados con una categoría que se centra en el sintagma calidad de vida y persona mayor: “calidad de vida del adulto mayor. Estado funcional y calidad de vida. Calidad de vida, ¿qué es? Factores que intervienen. Importancia del mejoramiento de la calidad de vida de la persona adulta mayor. Ética, calidad de vida y persona adulta mayor. Salud y calidad de vida. Situación del adulto mayor costarricense y su calidad de vida. Calidad de vida y desarrollo personal en el adulto mayor. Valores y calidad de vida. Importancia de la actividad física, el deporte y la recreación en la prevención y mejoramiento de la calidad de vida de los adultos mayores. Calidad de vida y persona adulta mayor. Calidad de vida. La calidad de vida del adulto mayor. Modalidades de gestión y administración de programas de actividades físicas orientadas a la calidad de vida, control de las actividades físicas, así como los fundamentos de la rehabilitación y promoción de la salud en el adulto mayor”.
Contenidos relacionados con una categoría que se apuntala en la promoción de la salud para el logro de un envejecimiento saludable: “la programación y desarrollo de las actividades para el mantenimiento físico y la salud. Valoración del estado de salud y la capacidad física de la población adulta mayor. Estrategias con que cuenta el adulto mayor para disminuir factores de riesgo y mejorar el estilo de vida. Envejecimiento saludable. Envejecimiento y salud Integral. Principios biológicos generales para la prescripción de la salud, métodos para promocionar estilos de vida saludable a través de la actividad. Actividad física agente de salud en edades avanzadas: recomendaciones de entes internacionales. Las prácticas corporales y propuestas para la promoción de la salud. Hábitos saludables: alimentación, hidratación, descanso, prácticas corporales, relaciones afectivas positivas. Promoción de hábitos saludables. Prevención mediante la actividad física. Prevención de las enfermedades de las arterias coronarias. Prevención de la hipertensión”.
Contenidos relacionados con una categoría que delimita los factores de riesgo asociados al sedentarismo: “proceso de desafíos y logros frente al bienestar en el envejecimiento. La salud integral. Proceso de envejecimiento, factores de riesgo: qué son, cuál es su origen y cómo prevenirlos. Criterios psicológicos, fisiológicos y sociales. Proceso de envejecimiento. Factores protectores y factores de riesgo: envejecimiento patológico y saludable. Sedentarismo. Concepto y clasificación de sedentarismo. Concepto de los factores de riesgo. Enfermedades crónicas no transmisibles comunes en las personas mayores. Características generales de las enfermedades en las personas mayores. Epidemiología, etiología. Patogenia. Prevención. El adulto activo y el adulto sedentario: características. Sedentarismo en Argentina. Hábitos sedentarios y sus efectos. El sedentarismo como conducta social establecida. Sedentarismo y edades avanzadas, diferencias e interacciones. El sedentarismo y las alteraciones hipocinéticas. Factores de riesgo para las enfermedades de las arterias coronarias. Factores de riesgo para la hipertensión. Reducción del riesgo con la actividad física. Consecuencias de la inactividad física, su repercusión en su proceso involutivo”.
En la evidencia que analizamos en los programas citados encontramos prescripciones relativas al logro y mantenimiento de estilos de vida ideales, encaminados a disfrutar de una vejez saludable con calidad de vida. Lo que se vislumbra en lo expresado por esos componentes es que se concibe un sujeto universal, sin atender a las particularidades de los contextos que influyen en la construcción de las vejeces. Se antepone lograr la calidad de vida a cualquier precio, ocasionando la exclusión creciente del grupo poblacional de las personas de edad, cuando no es viable alcanzar dicha aspiración.
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción promoción de la salud
La bibliografía que se presenta en los programas para argumentar teóricamente esta concepción —encaminada a divulgar, socializar e inculcar reglas, patrones y normas para alcanzar una vida saludable o para el logro de un estilo de vida saludable— está en estrecha similitud con la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva. Por tal motivo a continuación, solo presentaremos aquellxs autorxs que no mencionamos en esa concepción. Relevamos entonces a Litvoc (especialista en Medicina preventiva, brasilero); Brito (médico epidemiólogo, brasilero); Beckman Murray (especialista en Enfermería psiquiátrica, estadounidense); Proctor Zentner (enfermera, estadounidense); Fertman (especialista en salud pública y actividad física, estadounidense) y Alensworth (especialista en educación, estadounidense); Gallar Pérez Albadalejo (médico cirujano, antropólogo social y cultural, dietista, español); Nieman (especialista en Inmunología del ejercicio, nutricionista, estadounidense); Farinatti (profesor de Educación Física, especialista en Ciencias del ejercicio y deporte, brasilero); Gutiérrez San Martín (psicólogo, español), Nahas Markus (profesor en Educación Física, brasilero); Monteiro, Silva, Pereira, Oliveira, Abreu y Dantas (especialistas en Ciencias de la motricidad humana, brasileros); Vasallo y Sallanes (economistas, argentinos); Reyes Camejo, Álvarez, Pérez Matos y Sariego Acosta (especialistas en salud pública, cubanos); Corbin (especialista en actividad física, promoción de la salud, bienestar y aptitud física, estadounidense); Welk (especialista en Fisiología del ejercicio y bienestar, estadounidense); Medina Jiménez (español).
En la bibliografía aquí enunciada se aprecian autorxs latinoamericanxs, españolxs y, en ocasiones, anglosajonxs. Los campos que lxs congregan son multidisciplinares, pero con especial énfasis en lo que hace al campo de la salud y de las ciencias de la actividad física.
En atención a las editoriales que lxs avalan, se trata de compañías de carácter multinacional que editan libros en idioma español y cuentan con un sistema de distribución en los países hispano hablantes: Argentina, Colombia, España, México.
También se observa el caso de las editoras brasileras que cuentan con un alcance de distribución dentro de ese país. Estas se especializan en temáticas académico-profesionales para las áreas de salud y medicina. También otros documentos que reflejan temáticas sobre envejecimiento se citan en los programas, a saber: el Manual director de actividad física y salud de la República Argentina (VV. AA.); el Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud,[14] de la Organización Mundial de la Salud; las guías de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud sobre niveles recomendados de actividad física;[15] encuestas nacionales de factores de riesgo para la población;[16] y, finalmente, documentos de la Fundación Interamericana del Corazón Argentina.[17]
Retomando lo dicho con anterioridad, el imperativo de practicar regularmente actividad física para tener control sobre la propia salud y, de ese modo, aumentar la calidad de vida, conduciría nuevamente a generar una dependencia de las ciencias médicas para no envejecer (y no enfermar), cuando existen multiplicidad de factores contextuales que escapan del mero control individual, desconsiderando la pluralidad del proceso de envejecer.
Dimensión utilitarista
En la tabla 1 —donde mostramos las conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez, envejecimiento y personas mayores— recogimos nuestro posicionamiento sobre las concepciones psicológica y psicoeducativa; biológica, técnica, médica/terapéutica, higiénico/preventiva; promoción de la salud; y asistencialista y recreativa. Luego las hemos descripto y hemos dado cuenta de ellas en los programas. Ahora bien, la lectura y análisis de los componentes nos permite notar que estas concepciones se encuentran atravesadas por una dimensión utilitarista de la actividad física, del ejercicio físico, de las prácticas corporales, de la Educación Física. Esta dimensión la entendemos como una doctrina, es decir que cuando se proponen prácticas concretas de intervención, el criterio de utilidad prima como un principio rector en sus postulados.
Para distanciarnos de esta dimensión, acudimos a Yara María de Carvalho, quien la describe como “una suerte de salvación de las mayorías por la que se prioriza entre sus contenidos el hacer, y ese hacer tiene un determinado fin” (1998, p. 49). Para el caso de la vejez y del envejecimiento, en los programas de asignaturas se vehiculizan procesos de intervención determinados para revertir, rehabilitar, reeducar, reentrenar, mejorar, desarrollar, volver el tiempo atrás, juvenilizar a las personas mayores. En línea con lo que plantea la autora, otrxs investigadorxs, como Sánchez Bañuelos (1996), Delgado y Tercedor (2002), Branco Fraga (2005) y Bagrichevsky (2009), concuerdan con que existe una sobrestimación de la actividad física y de su papel protagónico en relación con la salud y su posibilidad de remediar o curar o prevenir la enfermedad. Así pues, las connotaciones emocionales que vinculan la ejercitación corporal con lo que resulta agradable o divertido, el bienestar subjetivo, la satisfacción vital, quedarían atrapadas por la connotación utilitaria que le es otorgada a esa ejercitación corporal con el único fin de estar saludable. Si bien las personas mayores (o cualquier otro grupo de edad) reconocen los beneficios de la práctica de actividad física para la salud, esto no se constituye en sí mismo en un factor decisivo para que la practiquen.
Como cierre, queremos señalar que las concepciones pedagógica y socio-antropológica/socio-demográfica no concuerdan con dicha dimensión utilitaria; por tal motivo, no las incluimos en lo expuesto, dado que no encontramos evidencias que determinen que la actividad/ejercicio/práctica va asociada a un beneficio orgánico o a la posibilidad de revertir el déficit. A continuación, haremos alusión a dichas concepciones.
Concepción pedagógica
Los argumentos de Yuni y Urbano (2011, p. 155) son un puntapié para explicar esta concepción que pone el foco en las personas mayores como sujetos de aprendizaje, en su educabilidad y en la articulación de experiencias educativas en la vejez con procesos de desarrollo personal. Así entendida, esta concepción es superadora respecto de las anteriores (psicológica, biomédica, promoción de la salud y asistencialista), ya que la vejez y el envejecimiento no son afrontados como procesos de declinación o con limitaciones, asumiendo que en la edad avanzada se presentan posibilidades. Como nos gusta decir coloquialmente, se habilita la posibilidad o el “yo puedo”, y no la limitación o el “a mi edad, yo ya no puedo”. En este orden de ideas, el potencial latente y la plasticidad que acompañan a todos los sujetos a lo largo del curso vital se despliegan para adquirir nuevos aprendizajes.
Si reparamos en el componente contenidos, notamos que en cuatro programas de Argentina se detalla: “la experiencia en educación con adultos mayores: alternativas y nuevos desafíos; posibilidades de aprendizajes de los adultos mayores; la educación como factor posibilitador de oportunidades; proceso de institucionalización; la educación de adultos mayores como prácticas emergentes en Educación Física. El aprendizaje en adultos y adultos mayores. Educación Física y proyecto de vida. Educación, enseñanza y aprendizaje en adultos y adultos mayores. Introducción a la educación del adulto. La actividad física como formación permanente” (2019, pp. 2-6; 2018, pp. 2-13; 2019, pp. 2-10; 2019, pp. 2-8).
Para el mismo componente, un programa de México menciona: “educación en la vejez” (2012, pp. 1-3). Y en el programa de Colombia se nombran: “adulto y aprendizaje. Cómo aprende un adulto mayor” (2014, pp. 2-17); paradójicamente, estos últimos contenidos son asociados con “problemas o alteraciones oculares y auditivas” (2014, pp. 2-17).
Tal como lo señaláramos en líneas más arriba, para la concepción pedagógica se pone en juego la educabilidad de las personas mayores. En esta línea citamos a la gerontóloga española Soler Vila, quien propone un “diálogo pedagógico como el elemento que determinará las bases de la relación que se genera en las sesiones entre los profesores y el grupo de personas mayores” (2009, p. 112). Sin embargo, pareciera ser que las aproximaciones teóricas que pueden dar cuenta de los significados que las personas mayores otorgan al aprendizaje y a la educación en la vejez, donde la Educación Física interviene, no son motivo de reflexión para el colectivo de actorxs que forman parte del campo disciplinar. El análisis de los programas así lo refleja; del mismo modo, las perspectivas teóricas en esa dirección son casi inexistentes.[18]
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción pedagógica
Observamos que para los componentes apuntados en los programas el sostén argumental solo remite, apenas, a dos referencias bibliográficas. Por un lado, se cita un volumen de la Revista Complutense de Educación (Universidad Complutense de Madrid, España), sin mayores precisiones. Por otro lado, se cita a Ludojoski (destacado especialista en Ciencias de la Educación, argentino), con un texto de su autoría sobre educación, educación de adultos, educación permanente, Antropología. Dado su carácter de consultor experto, esta obra ha sido distribuida en Latinoamérica y en España.[19] Paradójicamente, el resto de la bibliografía de los programas se circunscribe a temáticas en Ciencias de la actividad física y del ejercicio físico, cuya trama es de corte biomédica y fisiológica.[20]
Concepción socio-antropológica/socio-demográfica
Una conceptualización de corte socio-antropológica/socio-demográfica también puede constatarse en los programas de la formación docente por nosotrxs relevados. La caratulamos con esta nominación dado que, desde esta perspectiva, el proceso de envejecimiento se explicaría considerando algunos datos demográficos, identificando políticas públicas y el rol de instituciones que atienden a las personas mayores en los países de referencia. Esporádicamente aparecen componentes que refieren a género/sexo, nivel educativo u otros indicadores.
Respecto de lo evidenciado en los componentes, diremos que el objetivo general de uno de los programas de Brasil busca “comprender la corporeidad y su evolución a lo largo del ciclo de vida” (2018, pp. 28-29). Para otro programa de Brasil, la materia aborda un pequeño bloque de contenidos: “cultura de la vejez; universidades de la tercera edad y otras experiencias para grupos de personas mayores; sexualidad en la vejez; sociedad, política y ciudadanía; jubilación; políticas públicas, aspectos demográficos y envejecimiento” (2016, pp. 1-2).
En el programa de Uruguay, un grupo minoritario de contenidos, tales como “el envejecimiento como problemática social”, “la imagen del cuerpo en el curso del envejecimiento”, “el envejecer en la sociedad actual” (2019, pp. 1-12), se articulan con esta concepción socio-antropológica/socio-demográfica.
Dos programas de México aportan un núcleo de contenidos desde un enfoque socio-demográfico. Por un lado, “demografía general de la población de la tercera edad en México; la población a nivel nacional de 60 años y más en el estado de Sonora, proyección futura de los cambios demográficos” (2012, pp. 1-4). Por otro lado, “envejecimiento poblacional y salud en la población adulta mayor. Envejecimiento activo por grupos de edad. Transición demográfica y variables del comportamiento de la población. Revolución de la longevidad. Características del envejecimiento por grupo de edad. Instituciones de gobierno orientadas a la población adulta mayor” (2019, pp. 1-17).
Uno de los programas de Costa Rica se enfoca en los siguientes contenidos: “mitos, prejuicios y estereotipos hacia el adulto mayor. Deberes y derechos humanos. Situación del adulto mayor costarricense y su calidad de vida. Programas del estado y otras instituciones que atienden y previenen factores de riesgo en la persona adulta mayor” (2018, pp. 1-18).
El programa de Colombia también puede ser incluido en esta concepción socio-antropológica/socio-demográfica. Los contenidos que se evidencian son “demografía y epidemiología de la vejez; esperanza de vida al nacer; envejecimiento en el mundo, América Latina y Colombia: consecuencias del envejecimiento; las políticas de servicio y los ancianos en Colombia; políticas a nivel mundial y nacional para la atención de los adultos mayores; programas existentes en Colombia y Antioquia para adultos mayores; situación actual de los adultos mayores en Colombia” (2014, pp. 2-17).
En algunos pasajes de la fundamentación del programa de Cuba se afirma que
el envejecimiento poblacional, junto al intenso descenso de la fecundidad, constituye, según los expertos, los principales problemas demográficos actuales de la población de Cuba con importante repercusión sobre la salud y la economía […]. Razón por la cual debemos conocer del comportamiento de la natalidad y la prolongación de vida y la capacidad de trabajo de la persona de edad media y madura es una tarea socio-educativa priorizada que corresponde entre otros, a los profesionales de la Cultura Física prestarle atención (2017-2018, pp. 2-9).
Notas que describen el componente bibliografía en la concepción socio-antropológica/socio-demográfica
Citamos a continuación a lxs autorxs presentadxs en los programas de las materias que se asocian a estas concepciones: Le Bretón (sociólogo, antropólogo, francés); Goldenberg (antropóloga social, brasilera); Foucault (filósofo, historiador, sociólogo, psicólogo, francés); Goncálvez Boggio (psicólogo, uruguayo); Petrucia Da Nóbrega (profesora en Educación Física, filósofa, brasilera); Porpino (especialista en educación, danza, artes, brasilera); Weil (psicólogo, francés); Tompakow (artista gráfico, educador); Papaléo Netto (médico, geriatra, brasilero); Camarano, Kanso, Leitão y Mello (economistas, demógrafxs, brasilerxs); Okuma (profesora en Educación Física, psicóloga, brasilera); Martínez; Morgante y Remorini (antropólogas, argentinas); Pintos (sociólogo, español); Varela Petito (demógrafa, uruguaya); Huenchuán (especialista en estudios latinoamericanos, antropóloga, chilena); Solari (sociólogo, abogado, uruguayo); Vincent Thomas (antropólogo, francés); Moragas (sociólogo, gerontólogo, español); De los Reyes (socióloga, psicóloga social, argentina); De Beauvoir (filósofa, escritora, francesa); Benninghouse (médica, estadounidense); Rosset (médica, estadounidense); Bludau (médico, alemán).
Las referencias bibliográficas entremezclan, en mayor medida, cuestiones socio-demográficas/económicas para analizar el proceso de envejecimiento desde esas perspectivas; y, en menor medida, otros tópicos que se articulan, relacionados con las artes, la Psicología, la Medicina y la Educación Física. Los programas de materias de México, Costa Rica, Colombia y Cuba dan cuenta de un notorio interés por conocer el tema del envejecimiento poblacional y el impacto de este fenómeno en sus propias comunidades y en el resto de los países de América Latina y el Caribe. También se referencia un documento del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA-EEUU) acerca de ejercicio y actividad física; y un video llamado “Envejecimiento de la población: el colapso inminente”, de acceso libre en la web.
En atención a las editoriales que avalan a estxs autorxs, encontramos, por un lado, revistas académicas y científicas de campos disciplinares específicos y de acceso libre en la web, que articulan con la temática del envejecimiento (un ejemplo es la Revista Mexicana de Sociología, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México).
Otras casas editoriales americanas tienen presencia en los Estados Unidos, cuyas ediciones registradas se leen en inglés y están destinadas a las áreas de servicios de enfermería médica y medicina.
Del mismo modo, las editoriales brasileras y uruguayas presentadas cuentan con gran alcance dentro de sus países, y una de las compañías brasileras se constituye en un gran grupo de alcance nacional. Una editorial mexicana de habla española cuenta con presencia en toda la región hispanoamericana. Finalmente, otra editora es de origen alemán y su expansión alcanza a los Estados Unidos, Japón, España, Italia, Austria, Suiza, Barcelona, Nueva York, Roma, Bogotá y México.
Conclusiones del capítulo: una Educación Física para cada concepción de vejez
A lo largo de este capítulo, intentamos mostrar las corrientes que se fueron gestando y adquirieron cierta predominancia en el campo de la Educación Física. Del mismo modo, rastreamos aquellos enfoques que permiten articular el estudio de la vejez, el envejecimiento y las personas mayores con nuestra disciplina. De ese modo, armamos una clasificación propia que nominamos conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez, envejecimiento y personas mayores, las que hemos desarrollado con sus particularidades, apoyándonos en el material de los programas. Advertimos que las concepciones biológica, técnica, médica/terapéutica, higiénico/preventiva; promoción de la salud; psicológica y psicoeducativa y, en menor medida, asistencialista y recreativa, son las que casi exclusivamente atraviesan todos los programas. Por momentos se aprecia un tono homogéneo, dado por la impronta del paradigma de la Medicina tradicional que caracterizaría a los programas de materias de los países estudiados.
En este punto, lo social, lo histórico y lo cultural se diluyen, no adquieren una relevancia tal que puedan ampliar la comprensión del fenómeno.
No estamos queriendo negar los aportes biomédicos, sino que creemos que los procesos biológicos y/o fisiológicos serían factibles de ser reflexionados a la luz de los múltiples y diversos contextos. Tal como lo expresáramos en las distintas concepciones aquí desarrolladas, el énfasis que se evidencia en los programas está puesto en el orden de promocionar y recuperar la salud individual (y la longevidad) a través de dos “remedios” llamados actividad física y ejercicio físico. En menor medida, hay evidencias que comprueban la manifestación de otras concepciones apuntadas en los programas y que son un tanto periféricas: pedagógica y socio-antropológica/socio-demográfica.
Reiteramos que el análisis expuesto fue desarrollado en forma esquemática, con el objeto de ofrecer a lxs lectorxs un tipo de documento que ordene las concepciones por nosotrxs detectadas, pero que a la vez las diferencie, así podemos dar cuenta de que no se presentan en forma pura o aislada en uno u otro programa. Por el contrario, notamos que se yuxtaponen, se cruzan, presentan posiciones que podrían pensarse contradictorias o que se tensionan. Por ejemplo, un mismo contenido puede entenderse desde dos concepciones, a saber: “efectos fisiológicos del envejecimiento sobre los sistemas orgánicos y su relación con la práctica de ejercicio físico” (República Dominicana, 2018, pp. 2-7), que podría encuadrarse en la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva, pero también en la concepción promoción de la salud. De manera similar, idéntica bibliografía se justifica para argumentar más de un tema, lo que ocurre con el Manual para la valoración y prescripción del ejercicio, del American College of Sports Medicine. Este material es utilizado, tanto para dar cuenta de los cambios que acontecen en el organismo envejecido, como para aplicar baterías de test.
También hemos encuadrado en la concepción psicológica y psicoeducativa los contenidos relacionados con una categoría que promueve la estimulación corporal, psicomotriz, social: “psicomotricidad de las personas mayores, método de Katz, valoración social, mental y funcional. Envejecimiento saludable: cuidado preventivo, integral y progresivo” (México, 2012, pp. 1-3); “promoción de hábitos saludables. Estimulación a través de la actividad física” (Argentina, 2019, pp. 1-6); no obstante, pudimos hacer su lectura desde la concepción asistencialista y recreativa.
Por último, en la concepción psicológica y psicoeducativa los contenidos relacionados con una categoría que identifica enfermedades asociadas a un estado de senilidad, como “características generales de la enfermedad en el adulto mayor: cambios psicogeriátricos, demencia, delirium.” (México, 2012, pp. 1-4); “alteraciones cognitivas en el envejecimiento: inmunosenescencia e inflamación senil” (Brasil, 2016, pp.1-2), también pueden entenderse desde la caracterización que promueve la concepción biológica, técnica, médico/terapéutica, higiénico/preventiva. Con estos ejemplos que presentamos, queremos subrayar que un mismo programa no se correspondería con una sola concepción. En todo caso, advertimos el predominio de tonos dominantes en el estudio de sus componentes que podrían mostrar puntos de contacto que remiten a diversas concepciones.
Llegado este punto, queremos correlacionar aquello que fuimos distinguiendo entre las corrientes teóricas en el campo de la Educación Física con la propuesta de clasificación realizada por nosotrxs, respecto de las conceptualizaciones teóricas en Educación Física y vejez. Es así como encontramos cierta analogía entre las posiciones teóricas de la corriente físico deportiva y la corriente psicomotriz con las concepciones psicológica y psicoeducativa; biológica, técnica, médica/terapéutica, higiénico/preventiva; promoción de la salud y asistencialista recreativa en el siguiente sentido: lo prescripto para la vejez, el envejecimiento y las personas mayores se constituye en términos de inevitable decadencia biológica y psicológica, apoyada sobre la base de los discursos de la Educación Física que han sido moldeados históricamente en una epísteme moderna que responde al paradigma positivista, proclamado entre la trama argumental de la Fisiología y la Psiquiatría. Así se generan concepciones según las cuales las personas mayores involucionan biológica y psicológicamente, lo que implicaría haber descendido en una escala evolutiva, ya que la disponibilidad corporal y motriz, la plasticidad psicológica-emocional y afectiva son evaluadas y valoradas desde una óptica comparativa en relación a personas de menor edad o a un ideal imaginario de vejez que deja por fuera toda reflexión que comprenda la connotación cultural y social que recae sobre ella —en tanto etapa evolutiva diversa— y sobre el envejecimiento —en tanto proceso diferencial—. Si bien dimos cuenta de una perspectiva más amena, ligada a la Psicogerontología y/o Psicología positiva (como también la hemos descripto en el capítulo tres) y que se constituye en una versión positiva de la vejez, el envejecimiento y las personas mayores, es insuficiente para revertir todo un cuadro asimilable a la idea de retroceso que instalan las anteriores.
Dado que no hallamos evidencia precisa que lo denote, no han sido motivo de nuestra exploración y análisis la conceptualización socioeducativa —referenciada en Eiras de Castro, Cavichiolli, Vendruscolo y De Souza (Brasil)— y la sociocrítica —mencionada por Soler Vila (España)—. Tampoco podemos forzar sus argumentos con alguna de las corrientes teóricas de la Educación Física explicitadas. Si bien fueron desarrolladas por nosotrxs, para la concepción pedagógica y la socio-antropológica/socio-demográfica tampoco consideramos pertinente correlacionar con alguna de las corrientes teóricas de la Educación Física explicitadas (psicomotricidad o física deportiva).
Para cerrar este capítulo, queremos expresar que la corriente de la Educación Física crítica, que bien podría articularse con los argumentos de la Gerontología del siglo XXI, no tiene manifestación explícita en los componentes de los programas de las materias estudiados.
- A lxs interesadxs se sugiere consultar el libro de González de Álvarez, M. L. (Comp.) (2012). La Educación Física en Latinoamérica. Orígenes y trayectorias de la formación de profesores. Tucumán: EDUNT.↵
- Para ampliar esta idea, podemos recomendar la lectura del artículo de Pedráz, M. V. (1997); o la tesis doctoral de Fraga, A. B. (2006). Ver bibliografía.↵
- Ente gestor de la Seguridad Social, que forma parte del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social del gobierno español.
Disponible en https://bit.ly/3vKb6Q2. ↵ - La Caixa cuenta con varias líneas de acción, una de ellas es el Programa de Personas Mayores de su Obra Social, destinado a mejorar la calidad de vida y el envejecimiento activo de las personas mayores, con especial atención en aquellas en condición de vulnerabilidad.↵
- Este tipo de informaciones que suelen circular indiscriminadamente y acríticamente en los medios masivos de comunicación, ocasionan muchas veces en las personas de edad avanzada el temor a desarrollar esos desórdenes frente a cualquier olvido benigno o “normal”. Por consiguiente, se genera una obsesión por enrolarse y participar en todo tipo de propuestas y actividades encaminadas a la prevención. Tal es así que se pueden mencionar los talleres de estimulación de la memoria, o taller de rehabilitación y estimulación de la memoria, o talleres de estimulación cognitiva, que se imparten en centros de jubilados, clubes, programas universitarios de extensión o en centros de salud. De este modo, se gestan muchxs “enfermxs imaginarixs de Molière”, cual retrato de una sociedad medicalizada.↵
- Para la Gerontología del siglo XXI corresponde a residencias de larga estadía. El término geriátrico o asilo se encuadra con el paradigma de la Gerontología tradicional.↵
- Al respecto, se pueden consultar los trabajos de Aura Marlene Márquez Herrera (2004; 2006, en Colombia); Sergio Fajn (1999, en Argentina) y de Graciela Scheines (1985, en Argentina).↵
- Término utilizado por Vitor Da Fonseca para contrariar la retrogénesis psicomotora, la tardomotricidad, la inconstancia motora, el empañamiento cognitivo y el ensordecimiento psíquico, que caracterizan la fase terminal de la vida de una persona. En Da Fonseca, V. (1998). Filogénesis, ontogénesis y retrogénesis. Río de Janeiro: Ed. Artes Médicas.↵
- En el sitio web https://cutt.ly/xAg088E se puede consultar una versión del test EUROFIT. Otras lecturas se pueden obtener de las siguientes páginas: https://bit.ly/36Q9JoC; o de https://bit.ly/3KcZrNQ↵
- Desarrollada por Berg en 1989, mide la capacidad de equilibrio en un individuo adulto.↵
- Mantenemos las nominaciones actividad física y tercera edad que la autora utiliza en su obra.↵
- Este concepto multidimensional incluye aspectos materiales e inmateriales, objetivos (condiciones de vida) y subjetivos (autovaloración, realización personal y sentimientos de satisfacción con la vida), individuales y colectivos. Todos estos participan de diversas y complejas relaciones, teniendo en cuenta diferencias contextuales, individuales y generacionales. Botero de Mejía, B. E. y M. E. Pico Merchán (2007). Calidad de vida relacionada con la salud (cvrs) en adultos mayores de 60 años: una aproximación teórica. Hacia la Promoción de la Salud, 12(1), 11-24.↵
- Lo resaltado en cursiva es nuestro. ↵
- Presenta un marco de acción para promover el envejecimiento saludable en torno a un nuevo concepto de capacidad funcional. En este Informe se propone cambiar el modelo curativo vigente en los sistemas de salud actuales por la prestación de cuidados integrales, centrados en las personas mayores.↵
- Editadas con el convencimiento de que la actividad física ocasiona beneficios que impactan de forma integral en la salud física, mental y social, en las personas de todas las edades.↵
- Estas proporcionan información epidemiológica en cada país, en relación a factores de riesgo y patologías prevalentes no transmisibles en la población.↵
- La página de la FIC la define como una organización sin fines de lucro que trabaja en el campo de la prevención de las enfermedades no transmisibles. Tiene líneas de acción para promover el diseño y la implementación de políticas de salud (control de tabaco, alimentación saludable, control del consumo problemático de alcohol y promoción de la actividad física). También desarrolla actividades y proyectos para sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de estas medidas. Disponible en https://www.ficargentina.org/↵
- A este respecto, se pueden consultar las siguientes fuentes: Di Domizio, et al. (2018-2019). Proyecto promocional de investigación y desarrollo “La Educación Física en los programas universitarios de adultos mayores” (H/039). Recuperado de http://investigacionpuam.blogspot.com/; artículo: Di Domizio, et al. (2016). “Características y criterios en la organización de la Educación Física en los programas universitarios de adultos mayores. Breve estudio entre países Iberoamericanos”. Recuperado de https://cutt.ly/uAg2yLv; ponencia: Di Domizio, et al. (2019). “Profesores/as de Educación Física y dispositivos de educación no formal. El caso de los/as docentes que se desempeñan en los programas universitarios de adultos mayores en Argentina”. Recuperado de https://cutt.ly/IAg0SJb↵
- Para ampliar puede consultarse en la web el documento de De la Fare, M. (2010). Principales ideas, discusiones y producciones en Educación de Jóvenes y Adultos en Argentina: aportes para una reconstrucción histórica (1a ed.). Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.↵
- El ámbito de América Latina y el Caribe es y ha sido un campo fructífero en producciones referidas al aprendizaje y la educación en la vejez. Esos estudios han dado cuenta de la implementación de cursos, aulas y talleres con diversos formatos, de los propósitos de intervención adaptables a distintos contextos, del análisis institucional en el que se inscriben las propuestas, de los sentidos que otorgan lxs viejxs a esas experiencias. Esas producciones nos permiten pensar esta etapa de la vida desde una concepción positiva. Solo por mencionar algunxs: Yuni y Urbano (Argentina); Oroza Fraíz (Cuba); López La Vera (Perú); Rapso Brenes (Costa Rica); Rojas Gutiérrez (Chile); Cássia da Silva Oliveira y Scortegagna (Brasil); Hernández Guerson y Saldaña Ibarra (México).↵







Excelente articulo de lectura para mi marco teórico de tesis.
Excelente