Queremos agradecer a la universidad pública, que nos dio la posibilidad de formamos en nuestras carreras de grado y posgrado. En ella seguimos trabajando como docentes y también realizamos diversos proyectos de investigación en el campo de la salud mental y los derechos humanos.
En particular, a la Secretaría de Ciencia y Técnica de Universidad de Buenos Aires, que con su apoyo financiero a través de un proyecto de investigación UBACyT consolidó nuestro conocimiento en torno a la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y facilitó la publicación de este libro. También a la Universidad Nacional de Lanús, que a través de los posgrados de Salud Mental Comunitaria nos permite transferir y compartir los conocimientos alcanzados con colegas de distintas disciplinas. Ambos espacios académicos nos posibilitan aportar al fortalecimiento del campo de la salud mental y los derechos humanos.
Muy especialmente, agradecemos a Emiliano Galende y Vicente Galli, quienes nos enseñaron a comprender la complejidad del campo de la salud mental desde la mirada de los derechos humanos, las políticas públicas y la salud mental comunitaria. Su posicionamiento ético, político y epistemológico nos guía en nuestro desarrollo profesional. Ellos nos siguen acompañando con la generosidad de siempre aceptando escribir el prólogo y el epílogo de este libro.
Agradecemos a Marcela Motta, quien amorosamente nos compartió las hermosas obras que ilustran el libro.
A las usuarias, los usuarios y los familiares de servicios de salud mental, ya que sin sus voces este libro no podría haber concluido. Destacadamente, a Bárbara Kunicki, de APUSSAM; a Pupi Barón, de AUFATAM; a María del Rosario Morillo, de la Asociación Civil Confluir; a Beatriz González, de AMAS, y a Ana Muñoz, de la Asamblea de Usuarios de Salud Mental de Santa Fe.
A las trabajadoras y los trabajadores del campo de la salud mental de diferentes espacios vinculados al poder ejecutivo, legislativo y judicial, como también a organizaciones de la sociedad civil que compartieron sus experiencias siempre solidariamente.
También queremos agradecer en especial a las colegas y los colegas de los equipos de investigación que integramos durante todos estos años. Ellas y ellos, a partir de sus intercambios, aportes y debates contribuyeron e hicieron posible la escritura de este libro, que para nosotras constituye una producción colectiva.








