Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Introducción[1]

La relación entre los museos y las instituciones educativas tiene una larga historia que se sitúa en el contexto de las sociedades modernas. Uno de los ejes de esta articulación es la búsqueda del acercamiento al conocimiento científico por parte de las nuevas generaciones. En este sentido, aunque no únicas, muchas de las acciones desplegadas tuvieron al nivel primario del sistema educativo como principal destinatario (García, 2014).

Ya a mediados del siglo XX, museos e instituciones educativas atraviesan una importante reformulación de sus funciones, buscando formas más participativas de intervención y poniendo en un lugar más destacado a los destinatarios de sus acciones: públicos y estudiantes.

Tanto la museología social, y posteriormente, la nueva museología para el caso de los museos, como la escuela nueva y demás corrientes de alternativa pedagógica, constituyeron un movimiento de interpelación a los designios decimonónicos de estas instituciones sociales destinadas al estudio, protección y transmisión de la cultura y de la ciencia.

En ese escenario de redefinición, de apertura hacia nuevos públicos, de ampliación de la cobertura a través de la expansión de los años de escolaridad y de la creación de nuevos museos y de la reformulación de sus funciones, entre otros muchos aspectos y sucesos que atravesaron a estas instituciones durante el siglo XX, un nuevo desafío se hizo presente con la llegada de la pandemia del COVID-19.

Ambas instituciones, que habían estado tan vinculadas a los edificios no solo como espacio que alberga su actividad, sino como elemento sustancial de su identidad (Landau, 2009), se ven obligadas a cerrar sus puertas y a desarrollar sus actividades a través de otros medios, fundamentalmente a través de la virtualidad.

Este libro empieza en ese lugar, con las alternativas y las decisiones de docentes y equipos vinculados a educación de los museos ubicados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO). Más específicamente, este libro se relaciona con un proyecto educativo que se desarrolla en la materia Tecnologías Educativas de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Este proyecto se llama “Museos al Sur”[2].

“Museos al Sur” surge hace aproximadamente diez años con la intención de generar un espacio de articulación en torno a propuestas educativas entre la carrera de Ciencias de la Comunicación y los museos lindantes a la Facultad de Ciencias Sociales (UBA). Ese proceso de trabajo involucró hasta el momento a siete museos de características muy diferentes situados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Museo del Cine “Pablo Ducrós Hicken”, Museo de la Caricatura “Severo Vaccaro”, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Museo de la Historia del Traje (MHT), Complejo Histórico Cultural “Manzana de las Luces” (CHCML), Museo Kosice y el Museo de Arte Latinoamericano (MALBA).

Se trata de museos públicos y privados; de gestión nacional y municipal; correspondientes a distintos campos de saber: históricos, de arte, vinculados a los medios de comunicación, etc. Esta diversidad de disciplinas se vincula con que actualmente los museos están buscando acercarse a un nuevo público, los universitarios que no corresponden a su disciplina.

Históricamente, el público universitario mantenía vinculación con los museos de su propio campo de saber: los estudiantes de historia con los museos históricos, los de antropología con los museos de etnografía, los paleontólogos con los museos de paleontología. En la actualidad, y es lo que repiten muchos museos, un objeto o una exhibición puede ser apropiada, comprendida y/o visitada por públicos de otros campos de saber, distintos de los de la propia disciplina.

En ese marco, desde Tecnologías Educativas, propusimos la elaboración de materiales educativos que se constituyan como una producción de trabajo pre-profesional para los estudiantes y como un insumo a ser utilizado por parte de los museos. Esta actividad de enseñanza, y extensión universitaria, se desarrolla en paralelo a la producción de investigación, la dirección de tesis y tesinas y la organización de eventos de divulgación académica, entre otros.

Este libro condensa esta propuesta educativa, vigente hoy en día, a través de un enfoque coral. Cada uno de los actores involucrados (docentes, equipos de los museos, estudiantes y extensionistas) contaron y analizaron desde su perspectiva la acción desarrollada, los obstáculos y los desafíos que se les presentaron para llevar a cabo la iniciativa.

La primera parte está compuesta por una reflexión respecto de las formas de estudiar e intervenir en la relación entre museos e instituciones educativas. El primer capítulo comprende el fenómeno de la relación entre los museos y las universidades desde la perspectiva de la mediatización y enmarca la propuesta de “Museos al Sur”.

Luego se presenta un apartado destinado a la descripción de las propuestas didácticas. Para ello, se opta por traer la primera consigna de trabajo destinada a los estudiantes en contexto de pandemia, en el capítulo 2: “El punto de partida… MME-3019. Un siglo después… museos y escuelas en articulación”. Esta consigna se vale de la ciencia ficción para pensar un nuevo escenario educativo. Con base en esta propuesta inicial, en el capítulo 3, Mariana Lopresti y Paula Morello presentan las experiencias desarrolladas en torno a las narrativas transmedia y, en el capítulo 4, Anamy Otero y Karem Canale hacen lo propio desde la gamificación.

La segunda parte está compuesta por los aportes de algunos de los museos con los que se trabajó desde “Museos al Sur” a partir de la pandemia ocasionada por el COVID-19 (2020): el Museo de la Historia del Traje (MHT), el Complejo Histórico Cultural “Manzana de las Luces” (CHCML) y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y el Museo Kosice. El orden en la presentación de los capítulos responde a la secuencia de incorporación de los museos al proyecto.

El capítulo 5, “Laboratorio de Experiencias Educativas en el Museo del Traje” está a cargo de Victoria Salías (directora) y Karina Solano (coordinadora de relaciones interinstitucionales) del MHT. En este apartado se narra la experiencia de intervención y los temas seleccionados para el desarrollo del proyecto y se reflexiona acerca de la configuración de un nuevo tipo de público para este museo: el nivel universitario, de un campo de conocimiento distinto del propio museo.

El capítulo 6, “Recuperación del lugar de los estudiantes de la Universidad de Buenos Aires en el CHCML a partir del patrimonio afectivo e intangible” conjuga pasado y presente de la Universidad de Buenos Aires en el solar de “la Manzana”. Sus autores Gustavo Blázquez (director) y Florencia Terzano (coordinadora de educación) se valen del concepto de junta de temporalidades para entramar los distintos proyectos que finalizan plasmados en los materiales educativos producidos por los estudiantes de Tecnologías Educativas (cátedra Landau de FSOC-UBA).

El capítulo 7, “Procesos y semillas: una vinculación entre museo y universidad” cuenta con la pluma de Max Pérez Fallik del MALBA y del Museo Kosice, quien describe el modo en que el arte, los museos y las universidades se articulan y materializan sus intervenciones en dos instituciones museísticas de características diferentes.

La tercera parte está constituida por la propuesta de aprendizaje en Tecnologías Educativas. El capítulo 8, a cargo de Eliana Tchorbadjian, analiza la propuesta de producción de las bitácoras de los estudiantes y abre a la escritura de estudiantes y extensionistas. El capítulo 9, a cargo de Juan Manual Encabo, entrama la propuesta de trabajo con su biografía, mientras que en el capítulo 10, Emily Miranda Corbalán hace lo propio con su trayectoria educativa en la carrera de Ciencias de la Comunicación. Por último, el capítulo 11, a cargo de Paula Franco, comunica la apropiación de la propuesta y su transferencia a su práctica docente en la pandemia.

Esta descripción constituye una invitación a utilizar y compartir el libro a través del itinerario de lectura que elija el lector y/o la lectora. Se puede hacer un recorrido de principio a fin o elegir comenzar por alguna de las partes. En todos los casos se trata de una convocatoria a explorar el material, a reflexionar con él y a utilizar lo pertinente en cada una de las prácticas educativas, con el fin de enriquecer las propuestas que hoy en día se desarrollan en los sistemas educativos.

Bibliografía

Di Nucci, S. (2010). “La nueva museología, madre del nuevo museo”. En Reflexión Académica en Diseño y Comunicación N.º XIII (Diana Divasto coord.). Buenos Aires: Facultad de Diseño y Comunicación – Universidad de Palermo

García, S. V. (2014). “Lecciones ‘objetivadas’ y museos escolares en la Argentina del centenario”. En Revista Museologia & Interdisciplinaridade 3; 5; 6; pp. 75-93. Universidad de Brasilia.

Landau, M. (2009) “El punto de vista en la construcción del relato histórico: sitios web y escuela pública en la Ciudad de Buenos Aires”. En: Pini, M. (comp.) Discurso y educación: herramientas para un análisis crítico, pp. 289-303. UNSAM Edita: San Martín.


  1. Este libro cuenta con el financiamiento del Proyecto UBACyT 20020220100239BA. Prácticas educativas de tipo académico en el nivel superior. Aproximaciones socio-semióticas y socio-materiales. RESCS-2023-1384-E-UBA-REC. Directora: Mariana Landau.
  2. http://museos.sociales.uba.ar/


Deja un comentario