Agradezco principalmente a mis madres Dora y Elsa: a ellas dedico especialmente este libro.
A Gabriela Dacuy, mi hermana y sostén.
A mi padre del corazón y de la vida: Enrique Manuel Garmendia. Inifinitas gracias.
A quienes guiaron mi trabajo de investigación y me estimularon a publicar este escrito: María José Rossi, Patricia Dip y Damián Rosanovich, gracias por sus valiosas recomendaciones y correcciones.
A Edmar Lima Filho, por detenerse a revisar el escrito con minuciosidad y por sus sugerencias.
A Marcio Giménes de Paula, por alentarme en el estudio de los filósofos poshegelianos e incentivarme a seguir formándome.
Asimismo, a mis colegas de los grupos de Investigación en Filosofía Poshegeliana del Instituto de Ciencias de la Universidad Nacional General Sarmiento (ungs) y al Grupo de Pesquisas Ludwig Feuerbach (gplf), de la Universidade Estadual Vale do Acaraú (uva).
A quienes creyeron en mí y en mi trabajo a lo largo de todos estos años. Sin ese sostén tan especial, esta empresa sería del todo inviable.









