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Prólogo

Rosemary R. P. Lerner[1]

Antecedentes

Tras cinco años de retraso, parte del cual se ha debido a la pandemia del covid-19, esta publicación ve por fin la luz. Contiene la mayoría de las ponencias que fueron presentadas durante el Taller Fenomenológico Interamericano que tuvo lugar en la Pontificia Universidad Católica del Perú en Lima (5-7 de julio de 2018) en honor a Lester Embree (1938-2017). Cuatro años antes, en el V Encuentro de la Organization of Phenomenological Organizations (OPO) en Perth, Australia (diciembre de 2014), Lester Embree había propuesto realizar en un futuro próximo un Encuentro Interamericano (Puente Norte-Sur) de Fenomenología (sobre métodos y problemas) en la Pontificia Universidad Católica de Lima, teniendo en vista –como era su costumbre– el objetivo de fomentar la investigación fenomenológica entre las generaciones más jóvenes, esta vez para fortalecer los lazos entre los jóvenes estudiosos sudamericanos y norteamericanos. Lamentablemente, su proyecto no pudo llevarse a cabo en vida, pero finalmente se realizó en su memoria con la participación de treinta estudiosos, seis de ellos peruanos, y veinticuatro que volaron a Lima no solo desde América del Norte y del Sur, sino también desde Asia.

Lester Embree y William McKenna, miembros del Center for Advanced Research in Phenomenology (CARP) y del Husserl Circle, fueron testigos de la fundación de nuestro Círculo Latinoamericano de Fenomenología (CLAFEN) en Puebla, México, en 1999. Un año después, en 2000, Lester asistió al V Congreso Internacional de Fenomenología de la Sociedad Española de Fenomenología en Sevilla, donde varios de los miembros del CLAFEN nos reencontramos con él. En 2002 inspiró la fundación de la Organization of Phenomenological Organizations (OPO) en Praga –exactamente en el mismo lugar donde Husserl había leído sus conferencias de la Crisis de 1936, ahora un restaurante–. También promovió la realización en 2005 del II Encuentro de la OPO en Lima, Perú. Ese año, tanto CLAFEN como CIphER (Círculo Peruano de Fenomenología y Hermenéutica), así como muchas otras organizaciones fenomenológicas latinoamericanas, se convirtieron en miembros de OPO. Después de los siguientes encuentros de OPO en Hong Kong, Segovia y Perth, tuvo lugar en Memphis, Tennessee (enero de 2019) el VI Encuentro de OPO organizado por Thomas Nenon, quien había tomado la batuta de la dirección del CARP tras el fallecimiento de Lester –el primer encuentro que tenía lugar en su ausencia y en su país–.

Lester fue un prolífico editor y escritor, así como un embajador internacional de la fenomenología, que fomentó una fraternidad mundial de estudiosos de la fenomenología –no solo entre filósofos, sino también entre expertos en muchas otras disciplinas y prácticas culturales, como atestigua su trabajo editorial en la Encyclopædia of Phenomenology de 1997 y sus innumerables publicaciones y coediciones–. Lester nació el año en que murió Husserl (1938). Como señalaron los editores de la revista española Investigaciones fenomenológicas en su volumen de homenaje a Lester, en 2017, pretendía vivir hasta los 85 años, difundiendo aún por todo el mundo la llamada de Husserl “a las cosas mismas”. Por desgracia, nos dejó a todos demasiado pronto, a los 79 años, precisamente el día antes de que Donald Trump asumiera el cargo de 45.º presidente de los Estados Unidos. Tal vez simplemente no estaba dispuesto a vivir ni siquiera un día bajo su régimen, así que nos dejó el día antes de su inauguración, el 19 de enero de 2017. Que descanse en paz.

Temática

El fundador del movimiento fenomenológico, Edmund Husserl, era muy consciente de que su método y su planteamiento filosófico significaban dar un vuelco radical a los enfoques tradicionales de los problemas científicos y filosóficos universales que siempre han perseguido a la humanidad, ya que nos animaba a abandonar la actitud natural –la actitud con la que siempre se habían tratado tales problemas, los cuales seguían afectados de paradojas irresolubles–. Así pues, los problemas y temas del pasado no debían descartarse, sino solo considerarse bajo una nueva luz: la de las experiencias humanas dadoras de sentido. De esta manera, también previó que su enfoque fenomenológico llevaba “en sí mismo el significado de la mayor transformación existencial que se asigna como tarea a la humanidad como tal” –una “transformación personal”, comparable “a una conversión religiosa”– (Hua VI: 140 [179])[2].

La revolución de Husserl no descartó la racionalidad humana (como muchas de las figuras que siguieron su camino consideraron inevitable). Por el contrario, supuso una “teoría renovada de la razón” que resurgiría como un fénix heroico de las cenizas de la barbarie, la desesperación y el hastío.

Desde la perspectiva fenomenológica, la razón no solo no admite “diferenciación alguna en ‘teórica’, ‘práctica,’ ‘estética’ o lo que sea” (Hua VI: 275 [308]), sino que debe entenderse como un “entrelazamiento” de todas ellas. Pero también debe reconocer su propia finitud, ya que está profundamente enraizada en las experiencias encarnadas activas y pasivas, la génesis temporal, los hábitos, el afecto, la atención, la motivación y los instintos e impulsos inconscientes.

El ámbito temático de este libro –que no solo incluye el propio enfoque metodológico de Husserl, sino también el de muchos otros fenomenólogos posteriores, independientes y fructíferamente creativos– dista mucho de priorizar un ángulo “cognitivo-teórico” (formal o empírico). Por el contrario, intenta abarcar una amplia variedad de intereses temáticos, como los problemas axiológicos y éticos que exigen examinar la conciencia emotiva y valorativa, así como la volitiva y práctica.

Organización del presente volumen

Veintidós de los treinta asistentes originales al taller de 2018 colaboraron en este volumen colectivo, con la adición de Anthony J. Steinbock, que aceptó generosamente formar parte de este homenaje sui generis. De hecho, el formato es inusual ya que, si los editores decidieron publicar un texto bilingüe, no fue en el sentido habitual de ofrecer dos versiones del mismo texto. Algunos autores hispanohablantes prefirieron que sus textos se publicaran en inglés. Por otra parte, ofrecimos a Anthony J. Steinbock la oportunidad de publicar su texto en español, a lo que accedió. No obstante, cada texto va precedido de dos resúmenes, en inglés y en español, cuyo orden de aparición se corresponde con el idioma del propio texto.

El volumen se divide en dos grandes partes, la primera dedicada a los problemas metodológicos propiamente dichos, y la segunda, a la fenomenología aplicada. La primera parte, más breve, “Perspectivas metodológicas”, abarca diferentes ángulos de la amplia gama de problemas que surgen en torno a lo que se conoce como “método fenomenológico”. Los dos primeros capítulos (de Luis Flores Hernández, Chile, y Rosemary R. P. Lerner, Perú) abordan la sui generis dimensión “científica” de la fenomenología y su relación con las ciencias “dogmáticas”, ambos desde un punto de vista husserliano. El primero destaca su carácter eidético (inspirándose ampliamente en una de las obras de Husserl menos tenidas en cuenta, aunque minuciosamente precisa, Ideas III), mientras que el segundo intenta contrastar el proyecto trascendental y las ambiciones sistémicas de Husserl con un paradigma científico en desarrollo, también unificador: “la visión sistémica de la vida”. La tercera contribución (de Germán Vargas Guillén, Colombia), por el contrario, recupera los “análisis reflexivos” de Lester como un intento de destrascendentalizar el método fenomenológico husserliano. La antítesis y posterior síntesis entre los enfoques diferentes pero afines de la psicología fenomenológica y la fenomenología trascendental son hábilmente desentrañados en el cuarto capítulo por Chung-Chi YU (Taiwán). El quinto capítulo, escrito por Mariana Chu García (Perú), trata de la apropiación y adaptación de la reducción fenomenológica en la filosofía de Scheler, como una aplicación sui generis de esta noción metodológica central en el sentido de una “desimbolización y desrealización”.

La segunda parte, “Investigación teórica y aplicada”, se divide a su vez en tres secciones distintas. La primera, introductoria, aborda la problemática relativa a los “fenómenos de la fenomenología”. Comienza con el sexto capítulo, cuyo autor es Anthony J. Steinbock (EE. UU.), figura destacada del “giro emocional” dentro de la investigación fenomenológica del siglo xxi –el giro hacia la dimensión emocional de las experiencias individuales y colectivas–. En él aborda dos tipos de fenómenos, los “sentimientos” y los “estados sentimentales”, dentro de lo que ha bautizado como “el esquema del corazón”. El séptimo capítulo de Roberto J. Walton (Argentina) asume el desafío de contrastar dos visiones de los fenómenos de la fenomenología, la de Husserl y la de Heidegger, destacando su carácter común como “advenimiento a la presencia” de los seres, pero difiriendo en sus visiones respecto de los papeles que juega la subjetividad en el “desocultamiento de lo presente”: resuelve esta diferencia acudiendo a los complejos análisis de la horizontalidad de Husserl que muestran la inextricable coimplicación de sujeto y contexto en todo “advenimiento-a-la-presencia”.

La segunda sección (“El mundo de vida social y ético”) contiene siete capítulos que tratan de varios autores y problemas, en los que Alfred Schutz, Merleau-Ponty y Ricœur son los principales protagonistas. Los cuatro primeros capítulos se inspiran en diferentes medidas en los aportes de Alfred Schutz a la fenomenología social. El octavo capítulo de Michael Barber (EE.UU.), basado tanto en “Sobre realidades múltiples” de Schutz, como en la fenomenología trascendental, examina el dominio que ejerce el mundo de la vida “pragmático” sobre las demás “provincias de significado”, no pragmáticas (“resistentes”), y resalta el papel que Schutz confiere a la teoría dentro de esta “resistencia”, supuestamente afín a la de Husserl. El noveno capítulo, de Carlos Belvedere (Argentina) –solidario con el intento de Embree de evitar las interpretaciones unilaterales individualistas o colectivistas de los sistemas sociales–, elabora una crítica fenomenológica en varios niveles de la capacidad operativa pretendida por la “teoría de los sistemas sociales”, como las de Luhmann o Garfinkel. El décimo capítulo (de Carmelo Galioto, Chile) destaca las contribuciones de la fenomenología a la calidad de la educación escolar como entidad social e institucional, basándose principalmente en Merleau-Ponty, así como en Schutz y Ricœur; aquí la atención se centra en las posibilidades expresivas de las experiencias vividas en el marco de las relaciones culturales intersubjetivas e intergeneracionales. En cambio, Alexis E. Gros (Argentina) reflexiona en el undécimo capítulo sobre los efectos culturales-tecnológicos desorientadores y desfamiliarizadores de la aceleración social (alteración de las “tipicidades” familiares, la estabilidad esperada o la “constancia”) que las sociedades capitalistas contemporáneas provocan en nuestros mundos vitales. Se basa en gran medida en Alfred Schutz y Hartmut Rosa, pero también en las concepciones de Husserl, James y Bergson sobre la “experiencia subjetiva de la temporalidad”. El duodécimo capítulo, cuya autora es Katherine Mansilla (Perú), es un intento original de enriquecer las interpretaciones dominantes del conflicto armado interno de Perú que afligió al país entre 1980 y 2000, que incorpora las perspectivas de Merleau-Ponty sobre los fenómenos de la violencia y el conflicto en los marcos radicales de la contingencia y la vulnerabilidad. En el decimotercer capítulo, Esteban Marín (México) ofrece una nueva visión de la socialidad desde la perspectiva de la emotividad, recurriendo a las descripciones de Steinbock de las emociones morales, como el amor y la simpatía, la esperanza y la confianza; no obstante, también considera necesario recurrir a las opiniones de Husserl sobre la imbricación de las esferas dóxica, axiológica y práctica de la conciencia. Esta sección concluye con el capítulo decimocuarto (Graciela Ralón, Argentina), que aclara la compleja relación entre varias nociones clave de Merleau-Ponty para su reinterpretación de la conciencia: expresión e institución de sentido; institución de sentido en el marco temporal-histórico de eventos transformadores abiertos que reasumen incesantemente los sentidos sedimentados; y, finalmente, el modelo de institución pictórica como ilustración de la matriz simbólica instituyente-instituida, manifiesta también en otros fenómenos.

La tercera y última sección de esta publicación es la más extensa, pues contiene nueve capítulos que tratan del “alma encarnada”. Comienza con un examen de la noción sartreana de autoconciencia prerreflexiva como no egológica, es decir, como no regida por los paradigmas modernos del ego y la reflexión (Juan Pablo Cotrina, Perú). El siguiente capítulo, el decimosexto, de Verónica Kretschel (Argentina), trata de las crecientes dificultades de Husserl para traducir sus descripciones en permanente evolución de la conciencia del tiempo en gráficos temporales, especialmente hacia los últimos Manuscritos C, cuestionando así su eficacia hermenéutica. La teoría del tiempo interno o durée de Henri Bergson se examina en el decimoséptimo capítulo (Deborah Motta, Argentina), como influyendo en los manuscritos del joven Alfred Schutz, quien más tarde la critica por entrañar “paradojas”, aunque sigue manteniendo ciertas nociones bergsonianas. Andrés M. Osswald (Argentina) examina en el decimoctavo capítulo tres conceptos principales (“hogar”, “mundo extraño y “espacio intermedio”) que describen nuestro espacio vital, y se basa en las oposiciones de Husserl, Heidegger y Freud entre hogar/mundo hogar frente al mundo ajeno, la falta de hogar, y la inhospitalidad (Unheimlichkeit). El decimonoveno capítulo (Ignacio Quepons, México) emprende un análisis fenomenológico desde una perspectiva husserliana (partiendo de los análisis genéticos) de los distintos niveles (horizontes) implicados en la constitución del cuerpo vivido, en relación con la conciencia de su vulnerabilidad y con una descripción fenomenológica de las actitudes morales. Luis Román Rabanaque (Argentina) aborda la fenomenología de los sueños de Husserl en el capítulo XX como estrechamente relacionada con el problema del inconsciente, y responde a recientes objeciones a esta explicación. Considera posibles métodos para este análisis, basándose en los argumentos de Embree, Husserl y Fink, y esboza sus estructuras más relevantes; finalmente, ofrece una tipología eidética basada en diversos criterios (entre ellos, los papeles de la temporalidad, el yo y el cuerpo). La esfera pasiva, el inconsciente, el afecto y la egología en la fenomenología de Husserl son el tema del vigésimo primer capítulo, de Martín Rosado (Perú), quien destaca el hecho de que, desde el período genético de Husserl, el yo consciente activo ya no domina la escena como lo hacía en las concepciones tradicionales, heredadas de la Edad Moderna. El vigésimo segundo capítulo, de Marcela Venebra M. (México), destaca la contribución fenomenológica a las ciencias biomédicas con la noción de un cuerpo egoico, encarnado y vivido. Se centra en casos de estudio como la génesis del impulso adictivo, en el que el cuerpo es vivido en primera persona como carne espiritual, en contraste con la caracterización desnaturalizada de la carne en la investigación científica actual, orientada a lo material. Por último, el vigésimo tercer capítulo, cuyo autor es Antonio Zirión Q. (México), amplía el espectro de las subjetividades encarnadas para abarcar a los animales no humanos, procede en ocho pasos y destaca su carácter trascendental, diversamente relacionado con el mundo, práctico e incluso empático. Enfatiza que el mundo intuitivo humano tiene una no prerrogativa respecto de la verdad del mundo y reconoce la reserva enigmática que la vida animal aún guarda para los seres humanos.

Agradecimientos

Este volumen, que es el último homenaje a la memoria de Lester Embree, quien motivó la realización del Taller Interamericano del 2018, “Métodos y problemas: Perspectivas e investigaciones fenomenológicas actuales”, ha sido posible, en primer lugar, gracias a la colaboración de todos los participantes iniciales que tuvieron la posibilidad de enviarnos las versiones finales de las ponencias que inicialmente leyeron en Lima, participando con entusiasmo en un encuentro memorable en el que se celebró el legado más perdurable de Lester: el de reunir nuevamente a una comunidad internacional de académicos júnior y sénior, en la primera “Conferencia Puente Fenomenológica Interamericana Norte-Sur”[3]. Como la realización de esta publicación no hubiera sido posible sin la del taller del 2018, también tenemos que agradecer a la Dirección de Promoción de la Investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú por la subvención que otorgó a nuestro Grupo de Investigación CIphER, parte del cual sirvió para financiar el encuentro del 2018. Adicionalmente, estamos en deuda con el Prof. Thomas Nenon y el Consejo Directivo del Center for Advanced Research in Phenomenology por ofrecernos un apoyo financiero adicional; con Michael Barber, que nos puso en contacto con Erich Garrette y Jochen Drecher, quienes nos enviaron la foto de Lester Embree que ellos mismos habían tomado; y, finalmente, con el personal del Centro de Estudios Filosóficos (CEF) de la PUCP y del CIphER –de entonces y ahora–, que ayudó a organizar el encuentro (principalmente María de la Luz Núñez, Bárbara Bettocchi, Eliana Mera), o tradujo parte del material (Alexandra Alván, Rodrigo Ferradas y Vania Alarcón).

Las editoras de este volumen, miembros del equipo que ha trabajado incansablemente en el material de este libro desde 2019 (Mariana Chu García, actual directora del CEF, y Vania Alarcón, exasistente ejecutiva del CIphER), quisieran reconocer el esfuerzo colectivo de todos aquellos cuyo trabajo ha permitido que este libro vea la luz.

    

Lima, 28 de agosto de 2023


  1. Secretaria, Círculo Peruano de Fenomenología y Hermenéutica. Secretaria, Círculo Latinoamericano de Fenomenología. Traducción de Vania Alarcón.
  2. Husserl, Edmund, 1954. Die Krisis der europäischen Wissenschaften und die transzendentale Phänomenologie. Eine Einleitung in die phänomenologische Philosophie. Ed. Walter Biemel. Husserliana: Edmund Husserl Gesammelte Werke. Vol. VI (Hua VI). La Haya: Martinus Nijhoff = 2008. La crisis de las ciencias europeas y la fenomenología trascendental. Trad. Julia Valentina Iribarne. Buenos Aires: Prometeo.
  3. Aquí deseo mencionar a Harry P. Reeder, quien también viajó a Lima para participar en la reunión, luego de haber trabajado muchos años en Colombia, y cuyo deceso lamentable y prematuro ocurrió solo poco tiempo después.


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