Nuestros cursos:

Nuestros cursos:

Prólogo

Marcelo Raffin[1]

Ciertamente, en el panorama intelectual contemporáneo, se producen múltiples trabajos sobre o a partir del pensamiento y los aportes de Michel Foucault. Sin embargo, son pocos los que se atreven a adentrarse profundamente en esa apuesta teórico-filosófica. Ese ha sido el desafío que se planteó Iván Dalmau en este libro. Por eso, lo primero que nos impresiona al avanzar en su lectura es el gesto intelectual que propone su autor: el de una interpretación del pensamiento foucaultiano a partir de una imbricación entre lo epistemológico y lo político como crítica política del saber. Esta perspectiva de análisis de la producción foucaultiana es sumamente original y posiciona el trabajo de Dalmau en su singularidad: la de insistir en la necesidad de hacer explícita la constitución de lo real a partir de relaciones no solo de poder, sino también, y al mismo tiempo, de saber. Esta operación, propuesta por Foucault, es retomada por Dalmau para el estudio del caso particular de la economía política, el liberalismo y el neoliberalismo, con especial hincapié en la producción de lo “humano” y de la verdad, dimensiones fundamentales de nuestra actualidad. En efecto, en el desarrollo de su investigación, Dalmau tematiza ciertos presupuestos del pensamiento foucaultiano sobre estas cuestiones que le permiten, de todas formas, trazar un plan de trabajo propio que va más allá del filósofo francés: las reconfiguraciones del escenario actual y las transformaciones de los dispositivos de una racionalidad y de un modo de producción que comenzaron a delinearse hace ya varias décadas.         

La perspectiva que guía dicho trabajo también está tomada de Foucault o, mejor dicho, de una exégesis cuidada de sus ideas. La arqueo-genealogía o los “ecos arqueológicos de la genealogía”, como el propio Dalmau la denomina, se presenta así como una herramienta tanto de método como de metodología para llevar adelante el análisis propuesto. No es esta, no obstante, la que comúnmente suele utilizarse en trabajos intelectuales que se proponen seguir las huellas foucaultianas. Las lecturas menos atentas recuperan sea la arqueología, sea la genealogía, no advirtiendo la íntima relación que Foucault establece entre ambas, a partir de una serie de reajustes y señalamientos que formula, sobre todo, hacia fines de los años 1970. En este sentido, el libro de Dalmau constituye también un aporte sustantivo para el desarrollo de este aspecto central de la interpretación del pensamiento de Foucault.

Siguiendo estas ideas, Iván Dalmau demuestra cómo el saber de la economía política contemporánea o de la economía tout court, en sus versiones más hegemónicas, produce una cierta idea de mundo, de “humano”, de verdad y de relaciones entre esos términos, en tanto formas de objetivación, que termina constituyendo el orden de las cosas en el que vivimos. En esta correlación, Dalmau se centra muy particularmente en los cursos dictados por Foucault en el Collège de France entre 1978 y 1979, al tiempo que relee su obra completa. De lo que se trata, por lo tanto, en su trabajo es de indagar la crítica arqueo-genealógica de las formas de objetivación de los saberes sobre “lo humano” en tanto constitutivas de la grilla de inteligibilidad acerca de cómo gobernar en el liberalismo y en el neoliberalismo.

La investigación, amplia, compleja y de largo aliento, permite a Dalmau analizar una serie de problemas propios de cada uno de los elementos que componen, definen y especifican sus objetos de estudio. Así, en su análisis aparecerán, sucesivamente pero también estableciendo relaciones recíprocas, el mercado, la tensión entre el liberalismo decimonónico y la razón de Estado, las mutaciones de la racionalidad neoliberal, la competencia elevada a la enésima potencia, el capital humano y el sujeto como empresario de sí mismo. Todo ello en el marco de una sociedad civil que es, a un tiempo, producida por las relaciones que se tejen entre todos esos elementos bajo el prisma de la analítica de la gubernamentalidad, otro de los conceptos-marco centrales del pensamiento foucaultiano y del trabajo de Dalmau. Pero la tarea que se propone Dalmau no se detiene allí, sino que también recupera otro gesto fundamental de Foucault: la crítica, que, al mismo tiempo, resume la visión del pensador francés sobre la filosofía como actividad de diagnóstico del presente. Ello le permite desnaturalizar las relaciones bajo estudio y, sobre todo, desenmascarar la lógica sofística que informa la consabida fobia del Estado, basada en una visión conspirativa en la que el Estado, como una suerte de monstruo que todo lo devora, avanza sobre la sociedad civil. El ejercicio de la crítica habilita, por el contrario, recuperar la especificidad de los acontecimientos y de las prácticas que constituyen lo real.                 

De esta manera, el punto axial al que se dirige la composición intelectual que elabora Dalmau nos provee una lectura crítica de los saberes acerca de “lo humano” que Foucault desarrolla en sus cursos de 1978 y 1979 a partir de una lectura arqueo-genealógica que imbrica fuertemente las dimensiones epistemológica, política y ontológica.

No quiero dejar de subrayar, nuevamente, que el objeto de la investigación de Iván Dalmau es sumamente original, le pertenece y constituye, asimismo, un aporte de valor a la interpretación del pensamiento foucaultiano. Pero es, también, una herramienta teórico-filosófica en sí. En este sentido, el libro se inscribe, además del campo de la filosofía, en el de las ciencias sociales y las humanidades en general, a partir de un gesto de interrelación de la gnoseología, la filosofía de la ciencia, la filosofía política, la metafísica, la teoría política, la ciencia social y la economía, campos a los que reporta grandes contribuciones. Dalmau despliega sus argumentos de manera clara y sólida, haciendo gala de erudición del pensamiento de Foucault, pero también de la gran tradición filosófica occidental en la que inscribe su trabajo.

Para mí, ha sido un placer leer este libro, cuyas etapas previas he acompañado, y aprender con él. Estoy convencido de que así también les ocurrirá a lxs eventuales lectores.

En definitiva, estamos en presencia de un trabajo de altísimo valor, que aborda una cuestión de absoluta actualidad, que nos ofrece herramientas útiles y eficaces para intervenir en nuestro presente y que, en este sentido, nos permite seguir escuchando el estruendo de la batalla al tiempo que nos invita a intervenir en ella.


  1. Universidad de Buenos Aires/CONICET.


Deja un comentario