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Un resumen ejecutivo de este trabajo

Die Philosophen haben die Welt nur verschieden interpretiert;
es kömmt drauf an, sie zu verändern
 
(Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo
de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo)
Karl Marx (1845, Tesis sobre Feuerbach: Tesis 11)

En esta tesis se intenta demostrar cómo ante la tendencial caída de la tasa de ganancia prevista por Marx se utiliza a la tasa de explotación[1] como una de las variables de ajuste que actúa como causa contrarrestante. Esta dinámica es una de las principales fuentes de desigualdad en el reparto de la riqueza desde el fin de la segunda Edad de Oro del capitalismo (que duró desde la posguerruerra de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los 70). El aporte de este trabajo se ubica centralmente en el cálculo global de la tasa de explotación, en la potencial relación con la tasa de ganancia y en mostrar una posible dependencia de estas variables por cuestiones histórico-cualitativas en el marco de acontecimientos macroeconómicos, regionales, geopolíticos y/o inscribibles en la lucha de clases.

El período a analizar comprende desde principios de la década del 70 del SXX hasta principios del Siglo XXI (1973-2012). La selección del período se inicia, como ya se mencionó, en el final de una de las mejores etapas –que mostró un crecimiento más acelerado– de la historia del capitalismo. Por otro lado, en el aspecto geográfico nos limitaremos al mundo capitalista[2].

Esta investigación se enmarca en el marxismo cuantitativo, una posición teórica relativamente joven y quizá aún no delimitada claramente, pero que afirma la posibilidad de aprehender los fenómenos económicos fundamentales de modo que permita reproducir sus determinaciones concretas en la conciencia. Para analizar la sociedad capitalista, su estructura, su configuración y su dinámica, se requiere la operacionalización de los conceptos centrales de la teoría laboral del valor. Para ello, la cuantificación de los fenómenos es un recurso metodológico válido e indispensable, que compromete la propia estructura de los datos. Las dimensiones empíricas de los conceptos serán el resultado de la deconstrucción de las estadísticas convencionales, la identificación de sus componentes estructurales, la evaluación crítica de sus implicancias conceptuales y sus grados de validez, su transformación y, finalmente, su integración en una matriz de datos que habilite una interpretación de la evidencia empírica. Así, desde el marxismo cuantitativo se sostiene la posibilidad de aprehender las tensiones estructurales del mundo capitalista. La complejidad del andamiaje teórico predescripto obligó, de alguna manera, a que la versión de esta tesis entregada para ser evaluada tuviera una extensión que –a priori– podría parecer exagerada de los capítulos que los abordan, por lo que esa tesis se volviera algo desbalanceada en apariencia. Ese desbalance busca ser corregido en esta versión para publicar.

Vale aclarar que el marxismo cuantitativo no se constituye como una rama del marxismo, sino que aflora para llevar al marxismo a discusiones que ya confrontaron otras ciencias y otras escuelas dentro de la economía a la hora de justificar sus dichos de manera empírica. Sólo a modo de ejemplo, Peter Drucker, uno de los más destacados filósofos de la administración del Siglo XX –y que estaba muy alejado del marxismo– decía: “Si no lo puedes medir, no lo puedes gestionar”.

Entiendo que el aporte[3] desde lo cuantitativo a esta forma de ver la economía se centra en:

  • La medición indudablemente mejora la información disponible.
  • Nos permite tener una mejor visión global de la realidad que queremos comprender, explicar y estudiar su evolución.
  • Nos permite tener una mejor visión global de la realidad que queremos comprender, explicar y estudiar su evolución.
  • Nos permite medir el impacto de determinadas políticas y luego predecirlas.
  • Ayuda a clarificar más precisamente el punto de impacto.
  • Fundamenta las discusiones.
  • Posibilita evaluar.
  • Permite demostrar y evaluar el progreso de diferentes variables.
  • Permite evaluar la validez y actualidad de diferentes teorías y leyes.
  • Permite monitorear la evolución de variables.

Esta forma de trabajo, donde lo teórico y lo empírico se entrelazan dentro del marxismo, no sólo permite “superar las conceptualizaciones desarrolladas por el pensamiento económico burgués, sino que también permite avanzar sobre formas de medición de la actividad macroeconómica”. (Kornblihtt 2006:19)

Si bien no es la finalidad de este trabajo demostrar la caída de la tasa de ganancia (lo que se tomará como un axioma), se presentarán datos provistos por otros investigadores que muestran que de ninguna manera es descabellado tener ese supuesto.

Asimismo, si ese supuesto no se cumpliera (como algunos investigadores afirman del año 1982 en adelante), el incremento que se verifica en la tasa de explotación igualmente contribuiría a la exacerbación de la desigualdad. El análisis de la tasa de explotación se realizará con una fórmula elaborada y corregida sucesivamente, la cual toma como insumo principal la distribución funcional del ingreso.

Dentro de la teoría marxista en general –de la ley tendencial decreciente de la tasa de ganancia en particular–, la tasa de explotación ocupa un lugar central. De las seis causas contrarrestante a la caída de la tasa de ganancia descriptas por Marx (1963: 254-262) –siete si contamos al imperialismo descripto por Lenin[4](1985 y 2004)–, tres de ellas actúan directamente sobre la tasa de explotación y una cuarta podría hacerlo. Las otras actúan sobre la distribución posterior de la tasa de explotación.


  1. Se entiende como tasa de explotación (o tasa de plusvalía) al cociente porcentual (o no) entre el trabajo no retribuido y el retribuido. Inicialmente podríamos establecer que se corresponde con el cociente entre la masa de plusvalía (PV) y el capital variable (Kv), pero en esta tesis se desarrollará un modelo original que define a la tasa de explotación en términos de variables medidas por las cuentas nacionales. En este trabajo se considerarán equivalentes a la tasa de plusvalía y a la tasa de explotación, vale aclarar que Shaikh (2006: 63) las considera diferentes en términos teóricos, pero empíricamente indisolubles.
  2. El mundo capitalista incluye los países en los que predominan las siguientes características: patrón de propiedad privada de los medios de producción, relativa libertad de mercado para la circulación y venta de fuerza de trabajo; producción a cargo de unidades fundamentalmente independientes desde el punto de vista técnico, posibilidades de competencia y/o participación negociada en la definición de las condiciones de compra/venta de fuerza de trabajo y otros valores de uso necesarios.
  3. Estos aportes constituyen un desarrollo personal.
  4. La teoría del imperialismo de Lenin se podría sintetizar de la siguiente forma: a) El desarrollo capitalista llevó a que se controle la mayor parte de la producción por unos pocos monopolios en contraste con la génesis capitalista, donde compiten una multiplicidad de pequeños productores. b) La fusión del capital financiero con el capital industrial. c) La exportación de capital como fase superadora de la exportación de mercancías. d) Asociaciones capitalistas internacionales se reparten el mundo como etapa superadora del colonialismo del SXIX. El sometimiento se da de otras formas, donde aparece la categoría de “semicolonia”. En esta categoría, Lenin ejemplifica con Argentina y su relación con el Reino Unido a través del pacto Roca-Runciman. El imperialismo como etapa superior del capitalismo muestra una forma que renueva el sostenimiento de la tasa de ganancia ya no por medio de colonias sino de una expansión semicolonial.


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