En primer lugar, agradezco a las mujeres que compartieron sus historias e hicieron posible la realización de esta investigación.
A María Pía Pawlowicz, por transmitir su saber-hacer implicado y su acompañamiento amoroso en este proceso.
A mis compañeros/as y amigos/as, que me ayudaron a pensar y reflexionar.
A mi compañero, Thomas, por apoyarme siempre.
A mi hermana, Manuela, quien me inspira a diario en su lucha por un mundo mejor.
Y por último, a mi mamá, Patricia, quien me transmitió su sensibilidad e indignación por las injusticias sociales.






