Una vez analizadas las canciones desde un punto de vista interno (el impacto psicológico que generan y sus características musicales inherentes), se procedió a hacer un análisis histórico de las mismas, haciendo especial hincapié en la forma en la que se habían relacionado con el colectivo LGBT+ (ya fuera a través de su compositor, de su intérprete, del medio de comunicación por el que se expusieron, etc.). De esta manera, se pretende observar el camino que recorre una canción desde que es apropiada por el colectivo LGBT+ hasta que se convierte en algo más relevante: un himno.
Análisis histórico
“Dancing Queen” – ABBA (1976)
Se trata de una canción de ABBA, un grupo musical sueco de gran repercusión internacional formado por dos matrimonios heterosexuales. Sus temas iban dirigidos al público masivo y eran aptos para toda la familia (Enriquez, 2008). Las canciones de ABBA nunca tuvieron alusiones directas al colectivo LGBT+. Sin embargo, varias siempre han estado presentes en el imaginario del colectivo, y es que sus letras pueden tener un doble sentido fácilmente extrapolable al mismo. A esto se le añade la estética y coreografías del grupo (Means Happy Newsdesk, 2019), las cuales podrían ser descritas como camp, corriente artística ligada al movimiento LGBT+ por la ruptura que suponía con los estereotipos de masculinidad establecidos.
Finalmente, cabe destacar que las canciones de ABBA relanzaron su popularidad en 2008, tanto en el público mayor como en el público joven, gracias al estreno de Mamma Mia!, película estadounidense de género musical en la que se recreaban las canciones más icónicas del grupo. Concretamente, “Dancing Queen” da vida a una escena en la que Donna (interpretada por Meryl Strep), protagoniza un momento de liberación colectivo (Craymer, Goetzman y Lloyd, 2008) en el que todas las mujeres de una isla griega deciden olvidarse de su rutina y de sus problemas por un momento para, juntas, bailar frente al mar (una vez más, una situación con la que el colectivo LGBT+ puede verse muy identificado).
“YMCA” – Village People (1978)
Esta canción está incluida en el álbum Cruisin’ del grupo neoyorquino Village People. En este caso no se puede hablar de letras abiertas con dobles sentido ni de interpretaciones a la carta, pues el mensaje era claramente evidente. En primer lugar, Cruisin’ es la palabra que da nombre al acto sexual en lugares públicos, principalmente entre hombres homosexuales. En segundo lugar, el Greenwich Village fue el barrio donde tuvieron lugar los disturbios de Stonewall y el que dio nombre al grupo Village People. Esta banda musical de estética camp representaba los estereotipos gais de la época (un motero, un soldado, un policía, un albañil, un vaquero y un indio). El concepto de este grupo fue creado a medida para que interpretase repertorio basado en una temática gay y en la música disco del momento. De esta manera, se conseguía atraer a un gran público homosexual (Sánchez, 2014).
Por otro lado, Y.M.C.A. se corresponde con las siglas de la Young Men’s Christian Association, una asociación sin ánimo de lucro que se dedicaba a ayudar a salir adelante a chicos jóvenes de barrios marginales. Por ello, Village People pensó que sería una buena idea dedicar una canción a esta organización. Sin embargo, la idea no gustó a los directores de la asociación, que interpusieron una demanda por infracción de la Ley de copyright. Finalmente, y afortunadamente para la banda, el caso se solucionó fuera de los tribunales (López, 2016).
En definitiva, Village People fue una banda aclamada por muchos y considerada una gran perversidad por otros, y es que debe tenerse en cuenta que no habían pasado ni 10 años de la liberación sexual desencadenada por los disturbios de Stonewall. Además, cabe destacar que en España mucha gente no llegó a interpretar claramente el mensaje LGBT+ que los Village People exportaron, por lo que fue una canción que se extendió no sólo en ambientes LGBT+, sino en todo tipo de locales (Ortiz, Balanzategui y Pascual, 2018).
“I Will Survive” (1978) y “I Am What I Am” (1984) – Gloria Gaynor
Ambas son canciones interpretadas por Gloria Gaynor. La primera fue lanzada como cara B (Studio 360, 2016) y, paradójicamente, acabó convirtiéndose en el título más popular de la cantante. La segunda canción, antes de ser versionada por Gloria Gaynor y convertirse en otro de sus grandes títulos, formaba parte de la banda sonora del musical de Broadway La cage aux folles, obra que narra la historia de una pareja gay que regenta un local de ocio nocturno. Además, la canción fue compuesta por Jerry Herman, abiertamente gay.
Sin embargo, el recorrido de estas canciones hasta llegar a convertirse en himnos LGBT+ ha sido diferente al del resto de canciones, pues Gloria Gaynor nunca se ha posicionado personalmente como defensora del movimiento LGBT+. De hecho, la cantante ha declarado que “no era justo que una canción fuera apropiada únicamente por el colectivo LGBT+” (De la Gama, 2014), que “su misión con los gais era acercarles a Jesucristo para que encontrasen la verdad” (Belonsky, 2007) y que no se posicionaría a favor ni en contra del matrimonio homosexual pues “tiene fans de todos los lados” (De la Gama, 2014).
Por lo tanto, estas canciones pueden considerarse himnos del colectivo LGTB+ por sus características internas, pero no por las acciones de su intérprete.
“It’s Raining Men” – The Weather Girls (1982)
Esta canción es, sin duda, el mayor éxito cosechado por The Weather Girls, dúo estadounidense que había nacido en la década de 1970 bajo el nombre de The Two Tons pero que, tras el lanzamiento de “It’s Raining Men”, cambio su nombre a The Weather Girls, pues así se presentaban al inicio de la letra. La canción llegó a ser número uno en varios países y se ha convertido en un himno, esencialmente, por sus características internas. Sin embargo, la interpretación le fue ofrecida a otras artistas previamente (Donna Summer, Diana Ross, Cher, Barbara Streisand…), que la rechazaron porque consideraban la letra demasiado frívola. De hecho, The Two Tons acabaron aceptando a causa de la insistencia de su propio compositor, Paul Jabara, abiertamente gay (Del Mar, 2017).
Este tema, además, ha llegado a ser número uno en dos ocasiones distintas; primero con The Weather Girls en 1982 y, posteriormente, con la nueva versión de Geri Halliwell (de las Spice Girls) en 2001 (Edwards, 2012).
“A quién le importa” – Alaska y Dinarama (1986)
Se trata de una canción del grupo de pop madrileño Alaska y Dinarama compuesta por Carlos Berlanga (1959–2002) y Nacho Canut (1957– ). Berlanga tenía una tendencia claramente gay, pero nunca llegó a convertirse en un abanderado del colectivo. Estaba en contra de los cánones normativos que poco a poco se iban estableciendo dentro del colectivo gay y del outing (sacar a personas del armario sin su consentimiento). En general, defendía que la sexualidad era algo muy personal en lo que nadie debía meterse (Gómez Cascales, 2018), una línea de pensamiento similar a la que se expone en este tema. Canut, por su parte, es considerado uno de los homosexuales más influyentes de España. Pese a estar muy unido a Berlanga, era de la opinión de que los artistas LGBT+ debían decirlo con naturalidad y no ocultarlo (Alonso, 2019).
En cuanto a Alaska (María Olvido Gara Jova, 1963– ), la intérprete principal del grupo, siempre ha estado muy unida al colectivo, tanto en su vida artística como en sus declaraciones fuera del escenario. Se la considera una gran activista y uno de los iconos LGBT+ más importantes de la cultura española. Además, la estética de la cantante vuelve a estar muy influenciada por el camp. Ella misma ha explicado en varias ocasiones como “A quién le importa”, una canción con un mensaje que cualquiera puede llevar a su terreno, pero que claramente materializa aspectos de la lucha LGBT+, se fue convirtiendo en himno de forma natural con el paso de los años.
En las manifestaciones del orgullo de mediados de la década de 1990, cuando sólo acudían unas 200 o 300 personas, se cogió la costumbre de cantar “A quién le importa” al final del desfile. Con el paso del tiempo, esta canción se convirtió en una banda sonora inseparable del movimiento LGBT+ español (Carrasco de Juanas, 2017). Tanto es así que se consolidó definitivamente como himno en el World Pride Madrid 2017, cuando para promocionar este evento mundial se produjo una versión de la canción con la propia Alaska y con varios artistas españoles.
En este caldo de cultivo también aparece Operación Triunfo (OT) 2017, programa de televisión que tuvo una gran repercusión a nivel nacional, sobre todo en las generaciones más jóvenes. Esta edición de OT fue muy alabada por el colectivo debido a la gran cantidad de contenido LGBT+ que se generó no sólo entre sus participantes, sino también entre sus profesores (Rech, 2018). En cualquier caso, “A quién le importa” fue interpretada de forma grupal por todos los participantes del concurso televisivo (séptimo programa y cierre), convirtiéndose en uno de los temas más representativos de toda la edición. De hecho, la canción fue interpretada posteriormente en todas y cada una de las paradas de la gira de OT que tuvo lugar a lo largo de 2018. Esto pone de manifiesto que la canción no está sólo en el imaginario de las generaciones que vivieron “la movida madrileña” [1], sino también en el de las generaciones españolas más jóvenes.
“Mujer contra mujer” – Mecano (1988)
Se trata de una canción interpretada por el grupo de pop madrileño Mecano y compuesta por José María Cano (1959– ), uno de sus miembros. Fue lanzada a los pocos meses de que tuviera lugar uno de los casos LGBT+ más mediáticos de la década de 1980 en España. Una pareja homosexual, Arancha y Esther, se dieron un beso cerca de la antigua sede de la Dirección General de Seguridad (situada por aquel entonces en la Puerta del Sol, centro de Madrid), lo que propició que unos policías se las llevaran detenidas por escándalo público (Díaz Cano y Vallejo, 2018), pese al hecho de que la homosexualidad ya hubiera sido excluida de la Ley de peligrosidad social. Este hecho pone de manifiesto que la canción estaba en concordancia con las circunstancias del momento y que su letra podía estar representando perfectamente la situación de muchas parejas homosexuales. Por ello, la canción ha sido considerada como uno de los himnos lésbicos más memorables de la música española.
Sin embargo, las letras de Mecano están pasando desde hace menos de un año por una revisión completa debido a la gran polémica que Cano generó tras negarse a que OT 2018 sustituyera la palabra mariconez por estupidez en una cover de su canción “Quédate en Madrid”, incluida en Descanso Dominical, mismo álbum en el que está incluida “Mujer contra mujer” (Servimedia, 2018). La negativa de Cano fue interpretada como un acto homófobo contra el colectivo y, pocos meses más tarde, hizo unas declaraciones que acrecentaron aún más la polémica: “Vivimos una época tan blandita que se están amariconando hasta los gais”, “el único peligro que corren (los gais) es que los visiten los suegros”, “menos algunas muy destacadas y valerosas excepciones, la mayoría (los gais) callados o comprensivos con los ninis” (Prieto, 2019).
“Vogue” – Madonna (1990)
Esta canción interpretada por Madonna es probablemente el mayor icono LGBT+ de la historia de la música. La relación de Madonna con este colectivo ha llegado a ser estudiada por sociólogos por la forma en que la artista trata el tema de la libertad sexual, el uso del cuerpo para visibilizarse, la pista de baile como lugar de creación de relaciones sociales y su constante apoyo al colectivo LGTB+ desde el inicio de su carrera musical a través de la letra de sus canciones, videoclips, actuaciones o discursos (Ibaseta, 2018). De hecho, puede afirmarse que Madonna contribuyó a que la sociedad abriera un debate sobre la homosexualidad y otros temas tan complicados asociados a ella como el sida.
En cuanto a “Vogue”, puede afirmarse que es su mayor himno LGBT+ (pese a no ser una de sus canciones más conocidas). En este caso, la canción se apoyó muchísimo en su videoclip, pues exponía actitudes y comportamientos relativamente transgresores nunca vistos hasta el momento. Concretamente, se está practicando voguing, una forma de baile que se originó en discotecas de ambiente neoyorquinas de la mano de gais y transexuales de color y en la que se adoptan ciertas poses propias de las sesiones de fotografía de moda (Charpentier, 2017). La canción relanzó su popularidad en 2006 cuando fue sincronizada como banda sonora de la película estadounidense The Devil Wears Prada (Finerman y Frankel, 2006).
“Go West” – Pet Shop Boys (1993)
Se trata de una canción interpretada originariamente por el grupo musical Village People, que cuando fue lanzada en 1979 no llegó a alcanzar la popularidad de otras canciones como “YMCA”. Sin embargo, “Go West” sí que llegó lejos cuando Pet Shop Boys (grupo que, de nuevo, bebe de la estética camp) hizo su propia versión en 1993. El dúo británico interpretó esta cover por primera vez en 1992 en una gala benéfica para recaudar fondos contra el sida. Con el paso del tiempo se convertiría en la canción con la que Pet Shop Boys cerraría todos sus conciertos. Además, el cantante Neil Tennant (1954– ) es abiertamente gay (concretamente, desde un año después del lanzamiento del cover “Go West”) y ha puesto en marcha varias acciones a favor del colectivo. Una de las más simbólicas fue presionar al entonces primer ministro británico, David Cameron, para que perdonase formalmente al fallecido científico gay Alan Turing (1912–1954). Finalmente, la reina Isabel II firmó el indulto definitivo en diciembre de 2013.
Cabe destacar que “Go West” está utilizando el sentimiento popular que la sociedad tenía en aquellos años sobre San Francisco, situada al oeste de EEUU; una ciudad que simbolizaba una utopía del movimiento de liberación homosexual (Te interesa saber, 2016). Sin embargo, resulta paradójico que esta misma canción también haya sido muy utilizada en el mundo del fútbol.
“Believe” – Cher (1998)
Ésta es una canción interpretada por Cher, que, al igual que Madonna, es uno de los iconos LGBT+ más populares de la historia de la música. No sólo ha apoyado durante toda a su carrera al colectivo, sino que está muy ligada al colectivo transgénero, pues su hijo, Chaz Bono, es un hombre trans (Romero-Shiraishi, 2014). Además, cabe destacar que Cher es considerada “la reina del camp”, un título ficticio que ha adquirido por la estética tan característica que ha mantenido en sus actuaciones en directo a lo largo de toda su vida. De hecho, la Met Gala 2019 ha estado dedicada al camp, y Cher, como pura materialización del concepto, ha interpretado varias de sus canciones; entre ellas, “Believe” (Spanos, 2019).
“Sobreviviré” – Mónica Naranjo (2000)
“Sobreviviré” es una canción interpretada por Mónica Naranjo. Si Madonna y Cher son iconos LGBT+ internacionales, Alaska y Mónica Naranjo lo son en España. Según ésta última, serlo es un gran regalo. De hecho, ha recibido varios premios a lo largo de toda su carrera artística por parte de diferentes asociaciones LGBT+ y, además, fue ella quien, como pregonera, dio comienzo a la celebración del Orgullo LGBT+ 2019 en Madrid.
En este caso, la propia cantante forma parte del colectivo, pues lleva declarándose como bisexual desde hace años. No obstante, cabe destacar que no siempre se la ha tomado en serio respecto al tema, lo cual denota cierta bifobia. De hecho, esta falta de credibilidad es uno de los aspectos que más critica la comunidad bisexual, pues los hombres bisexuales tienden a ser clasificados como homosexuales con miedo a reconocer su verdadera orientación sexual y las mujeres heterosexuales tienden a ser clasificadas como heterosexuales “curiosas” (Hemmings, 2018).
En cuanto a “Sobreviviré”, cabe destacar que en realidad se trata de un cover (con letra totalmente distinta) de la canción original “Fiume azzuro” de la cantante italiana Mina. La vinculación de la cantante al colectivo LGBT+ junto con la letra y el videoclip de la propia canción, con características propias del camp y en el cual aparecen distintas identidades de género y parejas homosexuales masculinas y femeninas, propiciaron el caldo de cultivo perfecto para la conversión de “Sobreviviré” en todo un himno.
“Todos me miran” – Gloria Trevi (2006)
Se trata de una canción interpretada por Gloria Trevi, conocida como la “Madonna mexicana”, un gran icono LGBT+ latino. La cantante siempre ha estado totalmente entregada al colectivo pues, según ella misma afirma, se identifica con sus miembros por el hecho de, al igual que ellos, “haber sido juzgada, discriminada y rechazada”.
“Todos me miran” fue un éxito internacional después de varios años en los que Gloria Trevi no conseguía relanzar su carrera. La canción se inspiró en la dolorosa historia de un amigo homosexual de la artista que salió del armario en el ambiente de una familia conservadora (Xavi, 2006).
Gloria Trevi nunca ha declarado tener relaciones homosexuales. No obstante, el colectivo LGBT+ aplaudió la creación por parte de la propia cantante de su alter ego masculino, Mr. Trevi, un “romántico y seductor galán” a través del cual interpretaba canciones escritas desde el punto de vista de un hombre (Molina, 2018).
“La revolución sexual” – La Casa Azul (2007)
Se trata de una canción interpretada por La Casa Azul y compuesta por el propio cantante del grupo, Guille Milkyway. La canción fue presentada en 2008 al festival de Eurovisión, en el que gran parte de su público objetivo es LGBT+, pero fue descalificada en la preselección a favor de “Baila el chiki chiki”, de Rodolfo Chikilicuatre (Ecoteuve, 2017). Sin embargo, la canción no fue olvidada y fue adquiriendo una mayor popularidad con el paso de los años. De hecho, se trata de una canción que La Casa Azul siempre interpreta en todos sus conciertos por el gran significado que se le ha dado.
Por otro lado, Guille Milkyway relanzó su popularidad en 2017 al convertirse en el profesor de cultura musical de la academia de Operación Triunfo 2017 (clases publicadas en YouTube para su libre consumo por parte de la audiencia del programa). Además, “La revolución sexual” fue interpretada de forma grupal por todos los participantes en el quinto programa y en el cierre de la edición, convirtiéndose, al igual que “A quién le importa”, en otro de los temas más representativos de la edición (tal y como se ha dicho anteriormente, edición muy vinculada al colectivo LGBT+ y a generaciones muy jóvenes).
“I Kissed a Girl” – Katy Perry (2008)
Es una canción interpretada por Katy Perry. Pese a no ser considerada un icono LGBT+ como en el caso de otras artistas, ha hecho declaraciones muy personales acerca del colectivo, refiriéndose a sus miembros como “las personas más libres, fuertes, amables e inclusivas que ha conocido; personas realmente mágicas que viven su verdad y que han estimulado su mente y llenado su corazón de alegría” (Agencias, 2017). Katy Perry, sin embargo, es hija de pastores protestantes. De hecho, fue en una iglesia donde aprendió a cantar. Según ella misma ha declarado, este ambiente le dificultó aceptar su bisexualidad con naturalidad. Su debate interno era tal que llegó a rezar para ahuyentar a su lado gay (Rue Morgue, 2017). Por lo tanto, el camino de evolución personal que ha afrontado esta artista debe ser elogiado, pues ha transformado una mentalidad extremadamente conservadora, que le fue impuesta por educación durante su infancia, en una mentalidad tolerante y abierta que le permitió lanzar “I Kissed a Girl” en 2008 (de hecho, según ella misma afirma, no sólo la besó).
Conclusiones del análisis histórico
Queda de manifiesto que el camp también ha sido apropiado por el colectivo LGBT+ en España, pues varias de las canciones de la muestra están estrechamente relacionadas con tal estética. De hecho, el camp no es atribuible única y exclusivamente a los intérpretes de las canciones internacionales, sino que también lo es a los intérpretes españoles (en el caso de la muestra, la propia Alaska).
También es muy recurrente el concepto de las divas que se convierten en iconos LGBT+, como Madonna, Cher, Gloria Trevi o Mónica Naranjo, las cuales tienen una relación muy sólida con la audiencia LGBT+, a la que defienden y apoyan siempre que tienen oportunidad de hacerlo. Todas ellas son mujeres atractivas, de gran personalidad y con un carácter muy marcado en todas sus interpretaciones. No obstante, su pertenencia o no al colectivo no es un factor determinante.
Independientemente de las divas, la gran mayoría de las intérpretes son mujeres. Es muy común la presencia de agentes pertenecientes al colectivo en el proceso de creación de la canción (ya sean los compositores o los intérpretes). Además, salvo excepciones como el caso de Gloria Gaynor, el intérprete tiene una relación estrecha con el colectivo LGBT+, ya sea por su pertenencia al mismo o como fiel aliado del movimiento.
En general, las canciones no están dirigidas a un público exclusivamente LGBT+, sino a la sociedad general, por lo que el caso de Village People resulta excepcional. De hecho, en la mayoría de los casos se trata de canciones abiertas a interpretación y que, con la ayuda de otros catalizadores (letra, música, artista, etc.) acaban siendo apropiadas por el colectivo.
- Se conoce como “la movida madrileña” al movimiento contracultural que emergió en la capital española durante la década de 1980, en el periodo de Transición (1975–1986) a la democracia, y que trajo consigo una mayor liberación sociocultural, artística y creativa. Véase más en Fouce (2006).↵






