Agustín Desiderato
Este libro reúne una selección de investigaciones presentadas en el marco del X Workshop Diálogos entre Experiencias y Representaciones de la Guerra en el Siglo XX, organizado por el Grupo de Estudios Históricos sobre la Guerra (GEHiGue) del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani” (Unidad ejecutora UBA/CONICET), junto con la Facultad del Ejército de la Universidad de la Defensa Nacional (FE-UNDEF), los días 9 y 10 de octubre de 2024.
Navegando por aguas turbulentas presenta una variedad de contribuciones elaboradas por investigadores de distintas procedencias y casas de estudio, quienes, desde una perspectiva marítima, social y cultural, examinan aspectos poco explorados de las repercusiones de las dos guerras mundiales en Argentina, Brasil, Chile, España, Perú, Portugal y Uruguay. Para ello, la obra se inscribe en la intersección de dos enfoques historiográficos. Por un lado, la Historia Marítima, que estudia la interacción y actividad humana “sobre el mar” (on the sea) –navegación, comercio y guerra naval–, “alrededor del mar” (around the sea) –puertos, economías y comunidades marítimas–, “en el mar” (in the sea) –recursos marinos y medioambiente–, “debido al mar” (because of the sea) –las redes empresariales dedicadas al transporte y las políticas que los estados desarrollaron en su relación con el mar– y “por el mar” (about the sea), es decir, la cultura y el patrimonio marítimo.[1] Por otro lado, la Historia Social y Cultural de la Guerra, una corriente renovada y diversificada de la historia militar tradicional –mayormente concentrada en el combate, la maniobra, las armas, las tácticas y las estrategias– que incorpora métodos de otras disciplinas y se interesa también por las emociones y los elementos sociales y culturales para entender mejor al fenómeno bélico y su impacto en la sociedad.[2]
Ese cruce entre historia marítima e historia sociocultural de la guerra es el factor que distingue a este libro dentro del profuso corpus bibliográfico dedicado al análisis de las repercusiones de las guerras mundiales en Sudamérica, España y Portugal. No solo se interesa por los aspectos sociales y culturales, sino que reconoce al mar como un agente dinámico de cambio, en lugar de un mero escenario pasivo ajeno a la narrativa histórica.[3] En ese sentido, se aparta de la impronta “terracentrista” –ya cuestionada por autores como Marcus Rediker y Rila Mukherjee–, que considera que la única historia significativa es la que ocurre en tierra.[4] Esa falta de atención a los aspectos marítimos no es solo una marginalización dentro de los estudios de la guerra en el siglo XX, sino un vacío –o “blue hole”, como lo define Ingo Heidbrink– que afecta a la investigación histórica en general.[5] Navegando por aguas turbulentas reconoce a los buques como espacios de historicidad y no como simples unidades flotantes que se trasladan de un punto geográfico a otro. Además, pone el foco en las trayectorias de los tripulantes y pasajeros que ocuparon dichas embarcaciones, así como en los cambios y transformaciones que experimentaron producto de sus interacciones con aquellos complejos contextos de conflicto mundial.[6]
La obra se compone de siete capítulos, divididos en dos partes. La primera –capítulos uno, dos, tres y cuatro– se ocupa de la Primera Guerra Mundial, mientras que la segunda –apartados cinco, seis y siete– está dedicada a la Segunda Guerra Mundial. En el capítulo 1, Alejandro Pulido Azpíroz describe la intensa guerra submarina que afectó a la costa vasca durante la guerra, destacando los numerosos hundimientos y la vulnerabilidad de los marineros locales ante la falta de protección militar. En esa circunstancia, las compañías de navegación buscaron estrategias para resguardar sus embarcaciones, mientras que los marineros vascos demostraron resiliencia al participar en rescates y sobrevivir a capturas por parte de la flota alemana. Asimismo, el autor destaca cómo la guerra no solo se libró en el mar, sino en el terreno del espionaje, donde tanto locales como expatriados desempeñaron un papel clave en las redes de inteligencia de las potencias enfrentadas.
En el siguiente apartado, Agustín Desiderato estudia a los buques alemanes y austrohúngaros que permanecieron internados y refugiados en la Argentina durante la guerra, analizando cómo –en un contexto en que la actividad marítima y portuaria nacional se encontraba prácticamente paralizada a causa del conflicto– cobraron fuerza ciertas ideas que proponían la adquisición de estas embarcaciones para conformar una flota mercante estatal. Asimismo, el texto examina cómo estos buques representaron una serie de desafíos diplomáticos y de seguridad para las autoridades nacionales, al quedar en el centro de tensiones entre las potencias beligerantes, los intereses de sus respectivas colectividades en el país, y la política de neutralidad adoptada por la Argentina.
El tercer capítulo, de Lucas Maubert, desarrolla la salida del embajador alemán en Lima, Friedrich Perl, tras la ruptura diplomática entre Perú y Alemania en octubre de 1917. El autor se centra en el viaje marítimo emprendido por Perl desde Callao hasta Valparaíso y, a partir de ello, reconstruye las estrategias de espionaje y contraespionaje que marcaron la travesía, en el esfuerzo de las potencias aliadas por vigilar y controlar las actividades alemanas en la región. Igualmente, observa las repercusiones del episodio en la imagen internacional de países como Perú, Chile y Argentina y observa cómo la guerra influyó en la política exterior latinoamericana y sus relaciones con los Aliados.
En el cuarto capítulo, Johny Santana de Araújo analiza la participación de la Marina de Brasil, especialmente la División Naval de Operaciones de Guerra (DNOG), frente a la dura tarea de realizar misiones de patrulla antisubmarina en el Atlántico y las costas de África. El autor destaca la contribución de los buques brasileños y la experiencia de sus tripulaciones en la protección de las rutas marítimas aliadas, así como en misiones humanitarias, especialmente en las islas de Cabo Verde, donde estallaron importantes brotes de gripe española. En ese sentido, el texto permite una aproximación sobre el impacto de los factores sanitarios y logísticos en las operaciones marítimas brasileñas durante la guerra.
El capítulo 5, de Gonzalo Menéndez Baisón, se ocupa de la Batalla del Río de la Plata y el arribo del acorazado de bolsillo alemán Graf Spee al puerto de Montevideo. El trabajo se aparta de lo que la historiografía estudió hasta el momento –el trasfondo político y diplomático detrás de un suceso que captó la atención internacional– y se concentra, en cambio, en cómo la prensa y la sociedad del Uruguay construyeron narrativas y “lugares de la memoria” en torno a la presencia del Graf Spee y sus tripulantes, y en cómo ello impactó en la memoria colectiva y en los relatos sobre la identidad nacional del país.
En el apartado siguiente, Augusto Salgado recupera el casi desconocido papel que Portugal desempeñó en la Batalla del Atlántico (1939-1944), cuando varios buques e hidroaviones de la Armada Portuguesa, barcos mercantes y pesqueros salvaron a miles de pasajeros de las embarcaciones que habían sido hundidas principalmente por submarinos alemanes. El autor narra la actuación de los marinos portugueses involucrados en aquellas operaciones y la experiencia de los sobrevivientes, que habían quedado a la deriva en botes salvavidas y debieron soportar la falta de agua y comida, la desesperación y la incertidumbre sobre su destino.
El último capítulo, escrito por Roberto Pérez Castro, describe los esfuerzos del gobierno de Chile para lograr la desmovilización y repatriación de los soldados y aviadores chilenos que habían luchado en la Segunda Guerra Mundial, tanto en el bando británico como en el alemán. El autor analiza cómo se gestó, organizó y vivió el viaje del transporte Angamos, de la Armada de Chile –adquirido por ese país durante la guerra, pero retenido y requisado por las fuerzas del Eje en Dinamarca–, que, en 1946, realizó su viaje inaugural a Valparaíso con la misión de llevar de regreso a los excombatientes chilenos que habían participado del conflicto.
En definitiva, Navegando por aguas turbulentas pretende realizar un aporte al estudio de las guerras mundiales y sus impactos en Iberoamérica, con investigaciones rigurosas y bien documentadas que buscan desafiar algunas de las narrativas tradicionales centradas exclusivamente en la dimensión terrestre de la guerra. De este modo, al destacar al mar y al océano como espacios históricos activos, donde las embarcaciones y sus ocupantes experimentan cambios y transformaciones, la obra no solo busca enriquecer el debate historiográfico, sino que también propone una mirada más amplia sobre los conflictos globales del siglo XX y el papel del mar, resaltando sus implicancias en el mundo contemporáneo.
- Amélia Polónia, “Maritime History: A Gateway to Global History?”, en Maria Fusaro y Amélia Polónia (eds.), Maritime History as Global History, Liverpool University Press, Liverpool, 2010, pp. 1-20; Gelina Harlaftis, “Maritime history: A new version of the old version and the true history of the sea”, en The International Journal of Maritime History, vol. 32, n.° 2, 2020, pp. 383-402.↵
- Stéphane Audoin-Rouzeau y Annette Becker, “Violence et consentement: la ‘culture de guerre’ du Premier conflit mondial”, en Jean-Pierre Rioux y Jean-François Sirinelli, Pour une histoire culturelle, Paris, Seuil, 1997, pp. 251-271; Joanna Bourke, “New military history”, en Matthew Hughes y William J. Philpott (eds.), Palgrave Advances in Modern Military History, Palgrave Macmillan, London, 2006, pp. 258-280; John Horne, “End of a Paradigm? The Cultural History of the Great War”, en Past & Present, vol. 242, n.° 1, 2019, pp. 155-192.↵
- Fernand Braudel, La Méditerranée et le Monde Méditerranéen a l’époque de Philippe II, 3 vols., Paris, 1949.↵
- Marcus Rediker, Outlaws of the Atlantic: Sailors, Pirates, and Motley Crews in the Age of Sail, Beacon Press, Boston, 2014, pp. 2-3; Marcus Rediker, “Toward a People´s History of the Sea”, en David Killingray, Margarette Lincoln y Nigel Rigby (eds.), Maritime Empires: British Imperial Maritime Trade in the Nineteenth Century, Boydell and Brewer, Suffolk, 2004, pp. 205-206; Rila Mukherjee, “Escape from Terracentrism: Writing a Water History”, en Indian Historical Review, vol. 41, n.° 1, 2014, pp. 87-101.↵
- Ingo Heidbrink, “Closing the ‘blue hole’: Maritime history as a core element of historical research”, en International Journal of Maritime History, vol. 29, n.° 2, 2017, pp. 325-332.↵
- Este enfoque se inspira en trabajos como: Tamson Pietsch, “A British sea, making sense of global space in the late nineteenth century”, en Journal of Global History, vol. 5, n.° 3, 2010, pp. 423-446; Roland Wenzlhuemer y Michael Offermann, “Ship newspapers and passenger life aboard transoceanic steamships in the late nineteenth century”, en The Journal of Transcultural Studies, vol. 8, n.° 1, 2012, pp. 77-121; Paul Ashmore, “Slowing down mobilities: passengering on an inter-war ocean liner”, en Mobilities, vol. 8, n.° 4, 2013, pp. 595-611; Roland Wenzlhuemer, “The ship, the media, and the world: conceptualizing connections in global history”, en Journal of Global History, vol. 11, n.° 2, 2016, pp. 163-186. ↵






