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EL DIARIO

Viernes 21 de Julio de 1911

DEL GENERAL MANSILLA


PÁGINAS BREVES

París, junio 24.

     

Requiero amablemente de los escritores de mi tierra, hechos o por hacerse, que me obsequian con sus producciones, requiero un poco de paciencia. No puedo leer todo a la vez, ni escribir todos los días “páginas breves”. Los cansaría. Esperen entonces que, poco a poco, iré saliendo del paso sin que sea cosa de calendas indeterminadas. Hoy por hoy, sepa el señor Caraffa*, autor de los Hombres de Cuyo[1], que he leído con gusto el interesantísimo opúsculo “In memoriam”, es decir sobre uno de los benefactores de Cuyo, léase: Pedro Vicente Caraffa, su señor padre. San Juan y Mendoza le deben en gran parte su prosperidad. Merece una estatua. Fue él quien enseñó a cultivar la viña con provecho, o, mejor dicho, el fundador de la industria vinícola en aquella región.

No le conocí personalmente. Pero el señor don Domingo de Oro[2], ese Catón argentino, que tanto amé y respeté, y qué bien hablaba, era un admirable “causeur”; varias veces me dijo, encomiándolo: “Caraffa enseñó mucho, e hizo mucho bien”.


Esto es muy inglés, muy delicado y muy patriótico.

¿Lo habrán leído ustedes, ya? En caso afirmativo, ya se sabe con lo que cuento: con la indulgencia de los que deseo entretener y agradar.

Tuvo lugar en los salones de la Sociedad Nacional, en Westminster, la reunión final de los representantes de la metrópoli y de todos los condados, que han organizado el obsequio de las Marías para la coronación de la reina.

Lady Mary Trefusis[3] presidía.

Se dio cuenta de haber recibido suscripciones de todas las partes del Imperio, a saber: de la que se llaman Mary, (el nombre de la reina) o Marie, María, Marion, Marian y Miriam y de todas las inglesas “Mary” de casi todos los países del mundo. La suma reunida hasta ahora alcanza 11.700 libras esterlinas y todavía se esperan otras remesas de países lejanos.


“Pensées des autres[4]”.

Si esto no fuera lo que es, una noticia bibliográfica, si fuera, verbigracia, el primer capítulo de un trabajo literario paciente, he aquí el título cervantesco que le pondría: de la manera de hacer un libro interesante, instructivo, y ameno, con cosas pensadas y dichas por otros ingenios.

Al caso, pues. Pasa con la lectura algo así como con los viajes.

El recuerdo hace que se prolonguen el placer y el provecho de lo uno y de lo otro.

Pero la memoria acaba por fatigarse, y no responde a lo que se le exige.

Resulta así que, después de algunos años muchos libros, y con ellos muchos pensamientos, no dejan en nosotros más que un rastro vago.

Sería preciso leer con la pluma, o el lápiz en la mano, para anotar lo que más llama nuestra atención.

Pero nos falta el tiempo.

He aquí precisamente un hombre de gusto, gran lector, espíritu ecléctico y curioso, que se ha tomado el trabajo de transcribir, agrupándolas según las materias, todas las observaciones, dichos chispeantes, o humoradas, y máximas, que le parecían nuevas o divertidas. Su apellido lo recomienda suficientemente.

Monsieur Edmond Le Berquier, al tomar notas de lo que leía, trabajaba seguramente para sí mismo; pero resulta que, sin pensar en ello, trabajaba también para nosotros, pues, poco a poco, sus notas han formado materia para un libro, y ese libro acaba de aparecer.

Mr. Edmond Le Berquier lo intitula: Pensamientos de otros[5].

Estos pensamientos han sido elegidos por él con mucha penetración y juicio.

Hay entre ellos algunos profundos y bellos; hay otros muy divertidos, y el modo como están reunidos aumenta el placer de leerlos.

Este libro, es, pues, un buen compañero, que nunca fatiga. Es tan variado.

Lo abro al acaso, y acá y allá leo lo que ustedes se tomarán el trabajo de traducir:

Ce que votre plus cruel ennemí peut vous dire en fasse de désagréable, n’équivaut jamais á ce que vos meilleurs amis disent de vous en arriéré.

Alfred de Musset.

On s’enlace;

Puis, un jour,

On s’en lasse:

C’est l’amour!

Victorien Sardou.

Le seul bonheur qu’on a, vient du bonheur qu’on donne.

Edouard Pailleron.

La colonie est comme la fausse monnaie: bien des gens qui ne voudraient pas l’avoir émise la font circuler sans scrupule.

Comtesse Diane.

Ceux qui sentent la peur, je les dis les braves les plus beaux, car la grande bravoure, c’est de la peur examinée et matée.

Maurice Barrés.

La douleur est comme cette tige de fer que les sculpteurs mettent au sein de leur glaise; elle soutient; c’est une force.

Balzac[6].


Cuando yo no sabía lo que era una fabulación, es decir, cuando recitaba como un loro en un cuasi francés: “La Cigale et la fourmi[7]”, y “Maitre corbeau[8]”, mi madre me hizo aprender también los siguientes versos de Florian, que los años, y van algunos, no han obliterado de mi memoria:

Le plus saint des devoirs, celui qu’en trait de flamme.

La nature a gravé dans le fond de notre âme.

C’est de chérir l’objet qui nous donna le jour.
Qu’il est doux de remplir accepte d’amour![9]


Se comprenderá entonces, lo comprenderá todo pecho filial sensible, la emoción intensa con que habré visto en el número de la Ilustración Histórica, del 1º de Mayo, los retratos de mi padre y de mi madre, con la biografía de aquel y el parte de la gloriosa batalla de Obligado*.

Adolfo P. Carranza* es algo más que un investigador ilustrado y paciente; es un hombre de corazón, un noble carácter, que cuando se dice amigo no falla, obligando siempre con sus delicadezas. Gracias otra vez. Su labor patriótica está poniendo en evidencia que “la historia es una resurrección”. ¡Bella e instructiva la obra del Museo Histórico y admirable el ahínco de su fundador!

Concluiré este parágrafo con algo así como una post data en carta, dirigida a mi amable corresponsal, Filadelfio Villamayor y, haciéndolo, diré con Talleyrand[10] “tout arrive”… hasta la hora de hacerles justicia a los que han servido bien a su país.

Hay que esperar, que esperar siempre.

En cuanto a la Historia de la educación primaria en la República Argentina[11], hecha publicar por el Consejo General de Educación, no la conozco. No me han favorecido con ella. Pero, puesto que en tan importante libro hay una página honrosa para la memoria de mi padre, como gobernador de Entre Ríos, aquí van mis expresivos agradecimientos.

De la batalla de Obligado y otros temas, hablaremos después; de no, me expongo a que el apéndice resulte más largo que lo principal, contrariamente a la naturaleza de estos devaneos literarios.


Algunos números y concluyo.

El señor Montagu, subsecretario de Estado para las Indias (Inglesas), anuncia que el número de víctimas de la peste, durante los últimos diez años, se ha elevado a: 6.473.704.

Los años más desastrosos han sido: 1904, 1905 y 1907.

¡Qué escapada hemos hecho ahí, no siendo, como no somos, indios orientales!


  1. El título completo, ya mencionado por Mansilla en la Página breve del 1° de mayo de 1911, es Hombres notables de Cuyo.
  2. Francisco Domingo de Oro (San Juan, 1800–Baradero, 1879) fue un político argentino de larga trayectoria oscilante entre los partidos unitario y federal. (VIAF: 45611873/).
  3. Lady Mary Trefusis (Lygon, 1869–1927) fue una compositora musical británica. Fue la editor y arregladora de la compilación Henry VIII – Songs, Ballads and Instrumental pieces, publicada en 1912. (VIAF: 53927317).
  4. “Pensamientos de otros”.
  5. Le Berquier, Edmond. Pensées des autres. Paris: Librairie Hachette et Cie, 1911.
  6. “Lo que sea que tu enemigo más cruel pueda decirte nunca es lo mismo que lo que tus mejores amigos dicen de ti cuando eres grosero. Alfredo de Musset. / Nos abrazamos; entonces un día, nos cansamos de esto: / ¡Es el amor! Victorien Sardou. / La única felicidad que tenemos proviene de la felicidad que damos. Édouard Pailleron. / La colonia es como el dinero falso: mucha gente que no quisiera haberlo emitido lo hace circular sin escrúpulos. Condesa Diana. / A los que sienten miedo los llamo los más valientes, porque la gran valentía es el miedo examinado y dominado. Mauricio Barrés. / El dolor es como esa barra de hierro que los escultores colocan en su arcilla; ella apoya; es una fortaleza. Balzac.
  7. Fábula clásica, “La cigarra y la hormiga”, atribuida a Esopo y recreada por La Fontaine.
  8. No hemos hallado esta fábula. Quizás Mansilla se refiere aquí a la célebre fábula « Le corbeau et le renard », « El cuervo y el zorro”.
  9. “El más sagrado de los deberes, el de una línea de llama / La naturaleza se ha grabado en lo más profundo de nuestra alma / Es apreciar el objeto que nos hizo nacer / ¡Qué dulce es llenar de amor la aceptación!
  10. Charles-Maurice de Talleyrand-Périgord (París, 1754-ibídem, 1838) fue un sacerdote, obispo, político, diplomático y estadista francés, de gran relevancia en los acontecimientos de finales del siglo XVIII e inicios del XIX. (VIAF: 100212837).
  11. Historia de la instrucción primaria en la República Argentina 1810-1910: atlas escolar / proyectada por el Presidente del Consejo Nacional de Educación Dr. José María Ramos Mejía; compilada y redactada por Juan P. Ramos, Inspector general de provincias. Buenos Aires: Jacobo Peuser, 1910.


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