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5 Análisis e Interpretación de los Resultados

A continuación se presenta el análisis e interpretación de los resultados siguiendo el orden en el que fueron formulados los objetivos de esta investigación. En relación al primer objetivo “analizar los factores impulsores e inhibidores identificados en el tránsito de la Ruta Crítica de las mujeres entrevistadas en el Dispositivo de Mujeres del IMM, que sufren violencia de pareja”, se tuvieron en cuenta los siguientes ejes: factores impulsores: internos y externos descriptos por Sagot e identificados en esta investigación, y factores inhibidores: internos y externos descriptos por Sagot e identificados en esta investigación; otros factores impulsores internos y externos hallados en esta investigación y otros factores inhibidores internos y externos hallados en esta investigación (ver cuadro Nº1 y Nº2). La información obtenida al analizar las entrevistas de admisión, realizadas por las psicólogas del Dispositivo de Mujeres, aplicando el método de análisis de contenido, para dar respuesta al primer objetivo de esta investigación, se clasificó de la siguiente manera. Por un lado, siguiendo el marco conceptual propuesto por Sagot (2000), y de acuerdo a la sistematización que la misma hace de los factores impulsores e inhibidores de la Ruta Ctica que transitan las mujeres que sufren violencia de pareja, se identificaron los siguientes factores descriptos por la mencionada autora, un factor impulsor interno: ponerse metas y proyectos propios; dos factores impulsores externos: la violencia contra hijos e hijas y apoyo de personas cercanas; tres factores inhibidores internos: miedos, amor por el agresor y manipulación del agresor y dinámicas del ciclo de la violencia, y por último, un factor inhibidor externo: inseguridad económica y falta de recursos materiales. Por otro lado, el análisis exhaustivo de los documentos, permitió identificar en esta investigación la emergencia de otros factores impulsores e inhibidores mencionados por las mujeres en su relato. Los mismos se describen a continuación y serán conceptualizados en el apartado siguiente; donde también se presentan fragmentos seleccionados de los documentos analizados con el propósito de ilustrar cada uno. Se trata de tres factores impulsores internos: comprender el riesgo, confianza en sí misma, interés en conocer sus derechos, recursos y servicios; dos factores impulsores externos: actitud positiva de operadoras, espacios de empoderamiento y grupos de ayuda mutua; tres factores inhibidores internos: internalización de mandatos sociales, efectos psíquicos de la dinámica de la violencia, naturalización de la violencia, y por último, dos factores inhibidores externos: violencia institucional, incumplimiento de la restricción de acercamiento.

Factores Impulsores

Al momento de iniciar el proceso de la Ruta Crítica las mujeres “[…] deciden revelar esa situación a una persona fuera de su ámbito cercano, como un primer intento de buscar soluciones” (Sagot, 2000). Aparecen los denominados factores impulsores que son aquellos que ayudan a las mujeres a buscar soluciones para enfrentar la violencia sufrida.

Factores Impulsores Internos descritos por Sagot (2000) e identificados en esta investigación

Ponerse metas y generar proyectos propios

La planificación de actividades concretas con fines laborales, les permite a las mujeres sentir una seguridad económica y ello contribuye a que se mantengan firmes en sus decisiones:

“Yo soy peluquera. Hice el curso a escondidas de el para poder tener una herramienta, para no depender  de él, para salir adelante” (Documento 26)

Otros Factores Impulsores Internos hallados en esta investigación

Comprender el riesgo

El factor “comprender el riesgo” emerge del análisis del material estudiado, si bien no fue descrito como tal por Sagot (2000) la misma reconoce que la mujer involucrada en una relación violenta desarrolla múltiples estrategias para sobrevivir, lo que de alguna manera da cuenta de que perciben el riesgo al que están expuestas; aunque solamente la cabal comprensión del mismo podrá llevarlas por el camino de buscar una salida. Las mujeres que sufren violencia de pareja, daño emocional, incertidumbre frente al peligro que aumenta y las expectativas de cambio por parte del victimario son difusas:

Llevaba muchos años de violencia física con golpes y amenazas, donde me decía “la autoridad soy yo” hasta que me canse tome conciencia de mi sufrimiento. Hoy tiene restricción de acercamiento” (Documento 18)

Confianza en sí misma

El factor “confianza en sí misma”, identificado en el material analizado, no se encuentra estandarizado por Sagot (2000), para categorizarlo en esta investigación fue necesario recurrir a algunos fragmentos de su obra donde se encuentran referencias tácitas al mismo, “implica que las mujeres han vivido procesos de reflexión sobre las implicaciones de lo que viven, sobre la relación y su destino”. La importancia de sentirse libre nuevamente y recuperar el control sobre sí misma, es condición necesaria para transitar la Ruta Crítica:

“Ahora soy libre, hago lo que a mí me gusta y lo que quiero. Antes tenía miedo, me torturaba me decía que era mala madre, que me iba a sacar a las nenas. Todos me decían que iba a terminar volviendo con él, pero no volví más. Me decía y les decía a mis hijos tenemos que salir adelante y así salí adelante, poniendo todas mis fuerzas. Hoy tengo otra vida, hago lo que quiero” (Documento 2)

Cuando el eje de su vida se encontró en ella misma se produjo un aumento de su autovaloración generando a la vez un nuevo posicionamiento ante el victimario para no volver a caer bajo la influencia de su manipulación.

Interés por conocer sus derechos, recursos y servicios

Existen una serie de factores que impulsan o inhiben a una mujer a buscar ayuda, entre ellos: la información, el conocimiento, sus percepciones y actitudes, los recursos disponibles, su experiencia previa, la valoración sobre la situación y los apoyos u obstáculos encontrados. (Sagot, 2000:90)

El “interés por conocer sus derechos, recursos y servicios” se puso de manifiesto en el análisis del material documental. Si bien este factor no fue formulado por (Sagot, 2000) como tal, en la cita anterior se encuentra implícito. La actitud de las mujeres, que a partir del tránsito por el Dispositivo de Mujeres se modifica, comienzan a manifestar un interés nuevo por querer conocer sus derechos y hacerlos efectivos. En esta búsqueda logran aumentar sus recursos, sentir que tienen poder sobre sí mismas y la confianza necesaria para utilizarlos en favor de su protección.

[…] una chica el año pasado vino por un novio violento, se separó y ahora vino de nuevo para refrescar sus conocimientos de feminismos y después quizás no viene más, se va a vivir al exterior y se quiere ir fortalecida” (Entrevista – psicóloga 2)

Factores Impulsores Externos descritos por Sagot (2000) e identificados en esta investigación

Apoyo de personas cercanas

Generalmente el impulso y aliento de las hijas e hijos, el acompañamiento, escucha, protección e información brindada por personas cercanas, hace que puedan romper con el silencio opresivo del victimario, vencer el miedo y las amenazas hacia ellas y sus familias, siendo de amplio beneficio para salir de la situación de violencia de pareja, que las mujeres cuenten con una red de acompañamiento por parte de sus seres queridos.

Mi hija me dijo que no podía escuchar más que me denigre verbalmente, que me vaya de una vez por todas, que sea feliz (Documento 44)

La violencia contra hijos e hijas

En muchas ocasiones, las conductas violentas del victimario no sólo se dirigen hacia ellas, sino que se extienden hacia sus hijas e hijos. Gritos, golpes, insultos, hostigamiento, exposición a la violencia ejercida con­tra su madre y atribución de diferentes roles en relación a la familia.

Al tomar conciencia de las consecuencias causadas en el desarrollo de sus hijos e hijas y el su­frimiento, las mujeres comenzaron diferentes acciones para salir de la violencia, como por ejemplo separarse, divorciarse o solicitar asistencia psicológica.

Mi hijo no quiere ir con su papa, lo devuelve sucio, descuidado (…) fue ahí donde me di cuenta que no quería volver con él (Documento 15)

Me decía que era mala madre, me amenazaba que me iba a sacar a las nenas (…) que me iba a declarar insana. Fue ahí cuando hice la denuncia por violencia de género” (Documento 3)

Otros Factores Impulsores Externos hallados en esta investigación

Actitud positiva de operadoras

La actitud positiva de operadoras, emergió como factor del trabajo de análisis documental, no se encuentra estandarizado por Sagot (2000), aunque sí reconocido según lo manifiesta en el siguiente fragmento en el que destaca la confiabilidad que las operadoras mujeres lograron con las mujeres consultantes:

En algunos países, como El Salvador y Costa Rica, las entrevistadas tuvieron más confianza para hablar con las prestatarias mujeres y, en Perú, se sintieron mejor atendidas por ellas que por hombres, porque dan apoyo emocional, orientan e indagan más, sobre todo si se trata de violencia sexual. (Sagot, 2000:73)

En la entrevista a informantes clave, la profesional relata un abordaje en el que destaca la predisposición de operadores y operadoras de distintas instituciones: policías, psicólogas, trabajadoras sociales, abogadas; para el trabajo en forma articulada, influyendo en las decisiones y las acciones que emprendie­ron las mujeres para buscar ayuda y continuar la Ruta Crítica.

[…] Hubo una situación que tuvimos en el grupo, donde la atendimos y articulamos con el Teléfono Verde. Trabajamos con el centro de salud, con un trabajo social, con el Teléfono Verde, seguridad[1] y nosotras desde el dispositivo grupal ella estaba en una situación de riesgo de vida absoluto, tenía el botón de pánico, y el hombre igualmente se le metía en la casa cuando no estaba, le dejaba mensajes en rojo en las paredes, la hostigaba constantemente, y ella tenía el botón. Y que aparte como estaba tan en riesgo su vida se le había conseguido a parte del botón, una ronda policial para que pasara por su casa permanentemente, y el hombre termino preso. Lo terminaron agarrando […] (Entrevista – psicóloga 1)

El abordaje integral, la contención, el asesoramiento y la orientación sobre la situación de violencia que están atravesando, les permite a las mujeres sentir que hay una salida posible, y que puede continuar buscando ayuda:

“tengo hecha la denuncia y estoy en tratamiento psicológico, me ayudaron a poder entender que estaba sufriendo violencia” (Documento 7)

Espacios de empoderamiento y grupos de ayuda mutua

El factor “espacios de empoderamiento y grupos de ayuda mutua” no se encuentra sistematizado por Sagot (2000), fue un emergente del análisis de contenido, para categorizarlo, en esta investigación se retomaron las ideas expresadas por la autora en el siguiente fragmento:

[…] tanto estudiantes como profesores y profesoras vienen participando desde hace algunos años en actividades de difusión y prevención, coordinadas con organizaciones de mujeres. Dentro de estas actividades se habían desarrollado talleres sobre relaciones entre los géneros, y campañas de divulgación de los derechos de niños, niñas y adolescentes. (Sagot, 2000:46)

La participación grupal en talleres ha permitido a las mujeres tomar conciencia de la situación de violencia y fortalecerse a partir de la reflexión, escucha, acompañamiento y contención de otras vícti­mas.

el propósito del dispositivo grupal es tratar de trabajar con las mujeres en sus casos particulares, acompañarlas en esta salida del círculo de violencia, para que no vuelvan a caer. Por otro lado, llevarlo más allá, a que las mujeres puedan reconocer cuando es una situación machista y como culturalmente está instalado el patriarcado. Cada caso es particular, pero a la vez todas se sienten reflejadas en situaciones violentas. Se trata de que puedan también reconocer cuáles son sus derechos, que se empoderen en sus derechos […] (Entrevista – psicóloga 2).

Cuestionar los mandatos, los mitos, cuestionar situaciones en las que estamos inmersas, como una propaganda con una mirada de perspectiva de género que tiene cuestiones hegemónicas, el varón en el lugar poderoso la mujer en el lugar de objeto, una canción, un cuento, desarmar todo esto a lo que estamos expuestas(Entrevista – psicóloga 1)

Otro espacio valorado por las mujeres es la terapia psicológica individual que les permite pensar sobre la situación que están viviendo, comprender las dinámicas de las violencias que sufren y tomar decisiones para recuperar su bienestar y estabilidad emocional. Una de las mujeres expresó:

“Estoy haciendo tratamiento psicológico, siento que estoy más estabilizada, que me puedo defender, antes no podía hacerlos. La psicóloga me recomendó que venga acá dice que trabajan con mujeres como yo”. (Documento 45)

La identificación con otras mujeres en los espacios de empoderamiento les permite, sentirse reflejadas en otras historias similares, compren­der que no estaban solas y que pueden contar con otras personas en este recorrido.

Cuando trabajamos el violentrometro, puntualmente la desvalorización o “me desacredita”, “el a mí me desvaloriza” y todas comenzaron a comentar “a mí también”, esta cuestión de identificación les da fuerza” (Entrevista – psicóloga 2).

Tiene que ver con la salida de esta situación de violencia, no es en soledad, se crea grupos de WhatsApp, donde se acompañan los fines de semana, el poder salir de la situación es acompañada con otras mujeres” (Entrevista – psicóloga 1)

El Dispositivo de Mujeres tiene como objetivo prevenir la violencia contra la mujer, acompañando, sensibilizando, conteniendo y desnaturalizando la violencia que sufren las mujeres (Tessa, 2018). Se trata de un espacio de respeto, donde ayudan a reconstruir la historia de cada una de las mujeres dándole sentido y poniéndola en perspectiva brindando formación en género.

Cuadro Nº1

Factores Impulsores* identificados en esta investigación

Factores impulsores internos

Factores impulsores externos

  • Ponerse metas y generar proyectos propias
  • Apoyo de personas cercanas
  • La violencia contra hijos e hijas

Otros Factores Impulsores hallados en esta investigación

  • Comprender el riesgo
  • Actitud positiva de operadoras
  • Confianza en sí misma
  • Espacios de empoderamiento y grupos de ayuda mutua.
  • Interés por conocer sus derechos, recursos y servicios.

*Sagot (2000)

Fuente: elaboración propia

Factores inhibidores

En la primera fase del círculo de la violencia, (Walker, 1979), denominada “Fase de acumulación de Tensiones” se producen una serie de incidentes que van incrementándose en intensidad y hostilidad. Considerando que uno de los comportamientos de la mujer en estas circunstancias es sentirse culpable, aislarse, no pedir ayuda, minimizar la situación, negar la importancia de lo sucedido es que esta fase funciona como uno de los principales factores inhibidores del proceso de la Ruta Crítica.

Factores Inhibidores Internos descriptos por Sagot (2000) e identificados en esta investigación

Miedos

El sentimiento de terror es una vivencia en donde se sabe quién o qué puede causar daño, pero no se puede implementar alguna defensa contra eso. La permanen­te amenaza y la violencia extrema del victimario en su con­tra, construye la idea de que nunca va a poder salir de esa situación, ya que lo que se puede avecinar es peor (Defensoría del Pueblo, 2017):

[…] me pasaron un montón de cosas en la cabeza, que, si le hacía algo a mi fami­lia, o a las nenas, tenía miedo. Tanto miedo que caí en depresión” (Documento 6).

El miedo más grande, cuando estaba con él, era que me mate y perderme el cre­cimiento de mi hijo” (Documento 49).

Manipulación del agresor y dinámicas del ciclo de la violencia

Es el factor inhibidor interno que mantiene a la mujer en una relación de agresión por años. La dependencia emocional y la manipulación ejercida por parte del agresor hacen que las mujeres se mantengan expectantes de que la agresión no vuelva a ocurrir.

La ley nacional 26.485 en su artículo 5 en el inciso 2 define que la violencia psicológica es, no solamente la manipulación por parte del victimario sino, además, otras acciones que causan daño emocional como lo son las amenazas, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, descrédito, manipulación y aislamiento.

Sufrí mucha violencia física. Me quebró el codo, me fracturo la costilla, me empujo y me fracturo el coxis, me amenazaba con un arma para que me quede con él” (Documento 1)

“(…) Con el tiempo lo van entendiendo de esa manera, pero en el momento no lo entienden. Empiezan a detectar algunas cuestiones. En su discurso dicen “pero bueno, yo también…” ahí te das cuenta que están manipuladas porque no hay un registro de lo que les pasa realmente. (…) “Que estúpida yo” culpabilizándola y poniendo en el lugar de culpable de lo que sucede. “bueno, pero yo también me puse violenta, le tire con cosas” cuando es una defensa al maltrato constante. Algunas saben claramente que es manipulación y otras hay que esclarecerlo. Lo que no registran es lo del aislamiento, “porque si porque no quieren que este con mis amigas”. Acá se confunde el amor con el cuidado. “quiero que estés conmigo porque te amo” “no quiero que vayas porque yo te cuido”. A parte que la manipulación es mucho más sutil, cuando no es más que una conducta de manipulación por parte del agresor (Entrevista – psicóloga 1)

Amor por el agresor

El amor que las mujeres sienten por el agresor, más allá de las situaciones sufridas, actúa como factor inhibitorio para sostener las acciones iniciadas. Dicho amor entendido como entrega incondicional del propio ser a otro, aunque esto implique poner en riesgo su vida. Como se menciona en este documento:

[…] me dijeron las chicas que lo deje, yo no quería escuchar, vivía en una burbuja, mi mundo era él y si no estaba con él sentía que no iba a vivir, estaba enamorada.” (Documento 4).

Como menciona Walker (1979), en la tercera fase denominada “Luna de Miel”, del círculo de la violencia, el arrepentimiento, la demostración de afecto y las promesas por parte del hombre, como se menciona en el documento analizado, dificultan la salida de la mujer de esa situación. Siendo un factor obstaculizante la persistencia de la vinculación emocional con el agresor, el hombre que amaron y al que muchas veces siguen amando.

Otros Factores Inhibidores Internos hallados en esta investigación

Internalización de mandatos sociales

La “internalización de mandatos sociales” emergió como factor inhibitorio interno, en el relato de las mujeres entrevistadas plasmadas en los documentos de estudio. Si bien no se encuentra estandarizada por Sagot (2000), para categorizarla en esta investigación se retomó la idea de la autora expresada en el siguiente fragmento:

Los lazos de sangre y la institución de la familia tienen un enorme peso simbólico en nuestra sociedad y están marcados por los mandatos del deber, el respeto, la obediencia y las obligaciones. En ese sentido, todos estos miedos se originan cuando las mujeres afectadas sienten que sus posibles acciones para salir de la situación violenta atentarían contra estos mandatos sociales sobre la familia y el matrimonio, que son fundantes de la identidad femenina. (Sagot, 2000:99)

Podemos analizar que las creencias construidas por las mujeres son un entre­cruzamiento entre sus experiencias, vivencias, emociones, cogniciones y el contexto socio-cultural donde se encuentran. Estas ideas negativas sobre sí mismas generan un deterioro de la autoestima y un menoscabo en su propia confianza.

Las expresiones transcriptas a continuación revelan la incidencia que la internalización de mandatos sociales tiene sobre la percepción de sí mismas, de las propias posibilidades y limitaciones:

Tengo 1 hijo, quedé embarazada de chica, me quedé sola, me dediqué a ser mamá, era joven, sin estudios, todo lo que me pasaba me llevaron a volver con él”. (Documento 12).

Y también del lugar de la mujer en las relaciones de pareja:

“yo creo que nunca se va a poder salir de la violencia, que ellos siempre van a ganar, que siempre vamos a terminar volviendo con ellos, que ya está, que no hay salida. Es algo que te absorbe la vida y lo único que podes hacer es lo que ellos quieren. Cuesta mucho ver la salida, por eso llame al verde y estoy acá ahora”. (Documento 27)

Efectos psíquicos de la dinámica de la violencia

Los efectos psíquicos de la dinámica, fueron identificados en el análisis documental, han sido descriptos ampliamente en la literatura que aborda el tema, si bien no fueron clasificados como factor inhibidor, señala Sagot (2000) “cuando el espacio de la familia se torna en un lugar violento, lo que ocurre con mucha frecuencia, las mujeres sienten vergüenza de mostrarlo hacia fuera y hasta llegan a sentirse responsables por no poder mantener la imagen idealizada” (p.99).

El pensar que es más seguro no denunciar, quedarse calladas y aceptar la violencia psíquica, sexual, económica y física puede entenderse como estrategias de sobrevivencia, pero es innegable que se trate de una sobre adaptación a la situación de violencia. Creer que él va a cambiar, es una manera de afrontar el dolor que se está viviendo en el presente:

[…] me decían que eso que estaba viviendo era hostigamiento, que no estaba bien que me pegue, que me empuje, pero yo le decía que iba a cambiar” (Documento 23).

Los efectos psíquicos de la dinámica de la violencia, exponen a la mujer al extremo final de la violencia de género, el femicidio; acto mediante el cual las amenazas de muerte se concretan. Walker (1979) en la segunda fase denominada como “Episodio Agudo” expresa que esta se caracteriza por la descarga incontrolada de todas las tensiones que se venían acumulando. Cuando la situación llega a este punto se producen episodios graves de maltrato, entrando en escena la violencia física y también la verbal.

Factores Inhibidores externos descritos por Sagot (2000) e identificados en esta investigación

Inseguridad económica y falta de recursos materiales

La dependencia económica y la falta de recursos materiales, han detenido acciones y decisiones de muchas de las mujeres al momento de buscar ayuda fuera del ámbito familiar.

[…] no quería que trabaje de nada, me decía que él me iba a mantener siempre que no me preocupaba, pero cuando quería salir me decía que no me iba a dar plata para que no salga (Documento 17)

Otros factores inhibidores externos hallados en esta investigación

Violencia institucional

La “violencia institucional” se clasificó como factor inhibidor externo en esta investigación, ya que fue identificada por las mujeres como un obstáculo, si bien Sagot (2000) no la categoriza como tal hace una referencia explícita al rol de las instituciones, “limitada cobertura de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales de mujeres”, donde la ausencia de estas organizaciones produce un gran vacío de apoyo y estímulo para las mujeres afectadas.

La intención de silenciar a la mujer al pedirle que no denuncie, que intente resolver el problema de la violencia con su victimario y, peor aún, el no creerles, es uno de los principales motivos de la violencia institucional, como se manifiesta en estos relatos:

Quise hacer la denuncia, pero no la tomaron porque no estaba en condiciones (Documento 30)

No me quisieron tomar la denuncia porque me decían que iba a volver con él (Documento 20)

Incumplimiento del agresor de la restricción de acercamiento

Este factor se halló presente en los relatos de las mujeres, recuperados de la fuente documental. Si bien no fue formalizado por Sagot (2000), hay una referencia implícita en el siguiente fragmento “el desconocimiento de sus derechos y la falta de información es otro poderoso factor inhibidor para las afectadas. Muchas mujeres desconocen incluso que la violencia que reciben al interior de sus familias es un delito que puede ser castigado” (Sagot 2000:100)

Los organismos del Estado establecen medidas para proteger a la mujer frente al agresor como lo es la “restricción de acercamiento”. El incumplimiento de la misma provoca una desprotección frente a la situación de violencia, aumentando la vulnerabilidad y el debilitamiento psíquico y emocional de las mujeres que la sufren.

“Tiene restricción de acercamiento, pero entraba cuando no estaba y me rompía todo” (Documento 32)

“Por lo general lo que escuchamos es que ellos quiebran la prohibición de acercamiento, la mujer tiene que volver a hacer la denuncia. Llamar al 911, porque el tipo rompió con la restricción, no queda registrado, entonces la mujer tiene que volver a ir al centro territorial o a la policía, de denuncia a denuncia que incumplió con esa orden, y a veces son muchas las denuncias y es incansable la denuncia y denuncia y denuncia” (Entrevista – psicóloga 1)

Cuadro Nº2

Factores Inhibidores* identificados en esta investigación

Factores inhibidores internos

Factores inhibidores externos

  • Miedos
  • Inseguridad económica y falta de recursos materiales
  • Manipulación del agresor y dinámicas del ciclo de la violencia
  • Amor por el agresor

Otros Factores Inhibidores hallados en esta investigación

  • Internalización de mandatos sociales
  • Violencia Institucional
  • Efectos psíquicos de la dinámica de la violencia
  • Incumplimiento del agresor de la restricción de acercamiento

*Sagot (2000)

Fuente: elaboración propia

Instituciones Intervinientes

Los datos para dar respuesta al segundo objetivo: “identificar los dispositivos, organismos e instituciones intervinientes en la Ruta Crítica de las mujeres entrevistadas en el Dispositivo de Mujeres del IMM”; fueron extraídos directamente de la fuente documental donde se hallan explícitamente consignados y se volcaron en una planilla de registro de datos de doble entrada (ver anexo G). El método de análisis de contenido, permitió identificar en los registros la importancia que para las mujeres tiene el acercamiento a las fuentes de información, específicamente la lectura de folletería e internet, como vía de acceso a las instituciones intervinientes. En ese mismo sentido, fue identificado en este estudio, la relevancia que el apoyo de personas cercanas tuvo para transitar el camino que las lleva a alejarse del agresor. Si bien el segundo objetivo no fue modificado, se incorporaron al análisis las categorías folletería e internet y apoyo de personas cercanas, por ser reconocidas como claves para el acercamiento a las instituciones referentes.

En el marco organizacional de esta investigación se detallaron las instituciones que forman parte de la Ruta Crítica que transitan las mujeres que sufren violencia de pareja en Rosario. En los datos presentados a continuación en la Tabla N°1, se exponen las instituciones intervinientes a las cuales acudieron las mujeres participantes de este estudio y por las razones ya fundamentadas se incorpora a la misma la categoría: personas cercanas.

Tabla N°1

Dispositivos, organismos e instituciones intervinientes

Porcentajes

Teléfono Verde

28,57%

Hospitales y Centros de Atención Primaria de la Salud

18,36%

Folletería e Internet

12,24%

Personas Cercanas

10,20%

Profesionales de diferentes disciplinas

8,16%

Equipos interdisplinarios especializados

6,12%

Dirección de atención en Violencia de Genero, Secretaria Desarrollo Social (municipalidad de Rosario)

4,08%

Poder Judicial

4,08%

Línea 144

4,08%

Dispositivo de mujeres (IMM)

4,08%

Fuente: elaboración propia.

Se destaca el Teléfono Verde como el dispositivo interviniente al que acudieron la mayoría de las mujeres de la población estudiada en el inicio de la Ruta Crítica. Se deduce que esta preferencia tiene que ver con la accesibilidad, la amplia difusión y el alcance local de la línea. Y, especialmente, por ser uno de los primeros contactos con los programas municipales al que tienen acceso las mujeres que atraviesan situaciones de violencia. Siendo este, además, un dispositivo de orientación, contención y asesoramiento, lo que lo convierte en uno de los principales derivadores a las otras instituciones intervinientes que abordan la problemática: salud, justicia, equipos de atención integral y dispositivo de mujeres. Probablemente esto último explique la distribución de porcentajes entre instituciones intervinientes, que se muestra en orden decreciente en la Tabla 1. Así, la razón de la gran diferencia entre los porcentajes, no necesariamente indicaría la importancia que una institución tiene sobre otra, en el tránsito de cada mujer por la Ruta Crítica, sino más bien el tipo de demanda que atiende y el lugar que ocupa en la red de atención. Así, podría interpretarse la escasa proporción de mujeres que acuden a la línea nacional 144, la que cuenta con menor difusión e inserción en el ámbito local.

En segundo lugar se encuentran los efectores de salud a los que algunas mujeres optaron por acudir en algún momento del tránsito por su Ruta Crítica. Los hospitales y centros de atención primaria de la salud los cuales constituyen piezas claves para el proceso de prevención, detección y atención de la violencia de pareja y sus consecuencias.

En el tercer lugar se destacan como hallazgos de esta investigación, la valoración que las mujeres dan a la Folletería e Internet como fuente de información, que les permite identificar la oferta de atención existente y según sea el caso dirigirse al lugar oportuno. Del mismo modo que la importancia adjudicada a la participación de profesionales pertenecientes a distintas disciplinas: médicos/as, enfermeros/as, abogados/as y psicólogos/as que ofician de orientadores y nexo con las instituciones especializadas en la problemática.

En cuarto lugar se describe como hallazgos, el interés de personas cercanas, ya sean familiares, amigos/as y vecinos/as por la situación de violencia que sufren las mujeres y como fuente de apoyo en el transcurso de la Ruta Crítica.

En quinto lugar, se sitúa la llegada de las mujeres a los Equipos de atención integral, muchos de ellos reúnen asesoría jurídica y contención psicológica, junto a otros servicios sociales prestados a las mujeres.

Para finalizar las mujeres llegan en proporción similar al Poder judicial, cuando ya han decidido formular la denuncia, a la Dirección de atención en violencia, en instancias en las que necesitan protección para permanecer alejadas del agresor y participan del Dispositivo de Mujeres, cuando están dispuestas a revisar su situación junto a otras mujeres que también la padecen. En síntesis, se trata de tres ámbitos que acompañan a las mujeres en el sostenimiento de procesos prolongados de alejamiento del agresor. Son instancias que habitualmente están sujetas a una alta deserción de mujeres que no pueden sostenerlos, lo que podría indicar el bajo porcentaje que estas instituciones tienen en el tránsito de la Ruta Crítica, en relación al alto porcentaje que tiene el Teléfono Verde, al que se considera la boca de entrada a la red de atención.

Tipos de Violencia

El análisis de datos correspondientes al tercer objetivo de la investigación: “conocer los tipos de violencia recurrentes en las mujeres entrevistadas en el Dispositivo de Mujeres del IMM”, aporta al estudio información que permite comprender aspectos importantes sobre la violencia contra las mujeres.

A continuación, se presentarán los datos obtenidos en la presente investigación respecto del tipo de violencia sufrido.

Gráfico Nº1: Tipo de violencia
Fuente: elaboración propia. Gráfico Nº1: Porcentajes de mujeres que padecen cada tipo de violencia en sus relaciones.

Fuente: elaboración propia.

Gráfico Nº1: Porcentajes de mujeres que padecen cada tipo de violencia en sus relaciones.

Con respecto al tipo de violencia padecido por las mujeres en estudio, el 88,67 % sufre violencia psicológica, seguido por la violencia física en un 66,03%. En menor porcentaje se encuentra la violencia económica con un 22,64% y la violencia sexual con un 7,55%. Es importante destacar la violencia simbólica no se encontró consignada en los registros documentales.

En comparación al grafico presentado, se consultaron los datos oficiales publicados en Argentina a través del INDEC[2] por medio del RUCVM[3], que en el periodo 2013-2018 ha reunido 576.360 casos acumulados de violencia contra las mujeres de 14 años y más de edad. Los datos alcanzados sobre tipos de violencia fueron: la violencia psicológica está presente en el 86,0% de los casos registrados; el 56,3% vio­lencia física; el 16,8%, violencia económica y patrimonial; el 7,5%, violencia sexual y 20,1% violencia simbólica.

Al igual que en esta investigación, los datos oficiales reflejan que las mujeres sufren más violencia psicológica que otros tipos de violencia.

En cuanto a violencia simbólica, mientras en esta investigación no se identificó en los registros documentales institucionales, los datos oficiales registran más de un 20%. Esto puede deberse a varias razones. En principio, cabe señalar que el INDEC hace un estudio de los tipos de violencia en la población de mujeres en general, con el propósito de conocer qué tipos de violencia sufren en todos los ámbitos en los que desarrollan sus relaciones interpersonales. Para ello utiliza como instrumento el cuestionario, que recoge información mediante la aplicación de escalas de “opción múltiple”, lo que permite a las mujeres identificar con mayor facilidad la violencia sufrida y clasificarla según se les solicita. En tanto que, este estudio se orienta a indagar específicamente la violencia sufrida por las mujeres en sus relaciones afectivo sexuales, aplicando como instrumento el análisis de contenido de registros institucionales, en donde las profesionales que entrevistaron a las mujeres plasmaron el relato de las mismas. De acuerdo a esto, se puede estimar que una de las causas posibles por las cuales en los registros documentales analizados no se hallaron referencias de las mujeres que pudieran ser consignadas como violencia simbólica, es porque se trata de una violencia transversal a los otros tipos de violencia que sí padecen y esa condición la hace difícil de visibilizar. Otra de las causas, es que las profesionales puedan haber priorizado el registro de los otros cuatro tipos de violencia y por último, justo es considerar, que las mujeres no fueron interrogadas específicamente acerca de si sufrían violencia simbólica de parte de su pareja, ni se les proveyó información para que pudieran identificarla. La decisión de cuantificar los tipos de violencia que las mujeres habían identificado, se tomó en esta investigación teniendo como guía la ley nacional N° 26485, con el propósito de conocer su distribución en la población de este estudio.


  1. La informante clave se refiere a fuerzas de seguridad.
  2. Instituto Nacional de Estadística y Censos
  3. Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres


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