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5 Pensar lo “micro” a través de lo “macro”: explorando el Congreso peronista con una herramienta digital

Joaquín Rodríguez Cordeu (CITRA, CONICET)

Introducción

En este capítulo quiero agregar otra perspectiva al “problema de la escala” en la historia. Aunque no voy a salirme de los límites de lo que podría entenderse, a grandes rasgos, como una discusión sobre métodos y herramientas, mi pregunta sobre las escalas en el trabajo histórico –y, específicamente, en los estudios sobre el primer peronismo– no va a girar ni en torno a la cuestión espacial o territorial ni a la relación entre la acción situada de los sujetos peronistas y los contextos mayores en los que debían aprender a transcurrir.[1] Será, en cambio, una interrogación sobre los “juegos de escalas” en el plano de los datos;[2] o, mejor dicho, sobre cómo el uso de herramientas digitales –y, cuando es posible, de grandes cantidades de datos– permite interrogar a las fuentes de otro modo y aportar, desde exploraciones macro, a la comprensión de las dinámicas históricas en la dimensión micro.[3] En este sentido, mi propuesta consiste en presentar una serie de pruebas o ensayos tentativos con una herramienta digital en particular, Gephi,[4] que inicialmente concebí como forma de complementar y profundizar un ejercicio previo de análisis situado sobre la dinámica del Congreso de la Nación durante el período 1946-1947.

Lecturas “cercanas” del Congreso peronista

El problema de más largo alcance en el que se enmarcan estos experimentos, entonces, está relacionado con el funcionamiento del Congreso al comienzo de los dos primeros gobiernos peronistas y, de manera más precisa, con la situación novedosa que se dio en los ámbitos legislativos tras la incorporación de una enorme cantidad de trabajadores y dirigentes sindicales que habían resultado victoriosos en las elecciones de 1946.[5] Mi primer acercamiento a esta cuestión no estuvo demasiado alejado, por lo menos en el aspecto metodológico, de la forma en la que tradicionalmente se aborda la cuestión del Congreso para ese período.[6] Lecturas “cercanas” y exclusión de cualquier tipo de información que no fuera de orden textual; esas son, en términos generales, las dos claves que desde hace casi medio siglo marcan los límites de los usos posibles de la principal fuente histórica –los Diarios de Sesiones– con la que contamos para estudiar el funcionamiento de cualquiera de las dos Cámaras legislativas y que, de un modo u otro, condicionaron esa aproximación inicial en la que revisé cómo habían respondido los diputados de extracción obrera ante una situación que distintos observadores –contemporáneos, pero también posteriores– calificaron como contradictoria respecto de unos supuestos “intereses de clase”.[7]

Me refiero al debate sobre la ratificación de los decretos-ley del gobierno militar del período 1943-1946 referentes a la reglamentación de la enseñanza religiosa en las escuelas primarias, una reivindicación de la Iglesia Católica que Perón había convertido en promesa de campaña durante el verano de 1946.[8] Los detalles de la forma en que trabajé con estos discursos parlamentarios o las conclusiones a las que llegué no tienen mayor importancia para este trabajo; es suficiente decir que se trató de una reconstrucción minuciosa de las cinco jornadas completas que duró la sesión en la que, sin embargo, sólo pude recuperar parcialmente algunas de las características personales y parte de las trayectorias de los 27 diputados peronistas que intervinieron en esa oportunidad. Cuestiones como la vinculación con organizaciones sindicales o partidarias quedaron cubiertas, pero se me escapaban los aspectos relacionados con el funcionamiento cotidiano de la Cámara de Diputados: ¿Cómo era el trabajo legislativo de esos personajes? ¿Qué posición tenían dentro del bloque peronista? ¿Con qué compañeros de bancada tenían más afinidad? ¿Cuáles eran los márgenes de acción de cada uno al momento de discutir, votar o llevar adelante algún tipo de iniciativa con la oposición? ¿Cuán involucrados estaban los diputados obreros con el trabajo legislativo? Los Diarios de Sesiones no podían, al menos si se los interrogaba desde la cercanía de las palabras concretas del discurso situado, dar respuesta a ninguna de estas cuestiones.

En el siguiente apartado propongo una forma de aproximarse a estos problemas “algorítmicamente”, que permita reconstruir algunas dimensiones del trabajo cotidiano de la Cámara de Diputados y determinar, o inferir, quienes fueron los actores que le aportaron dinamismo a la vida parlamentaria durante esos años.[9]

Las redes del Congreso peronista

Desde mediados de los 2000 en adelante, los análisis de tipo visual han ido ganando cada vez más adeptos dentro del campo de estudios sobre redes sociales. Una clara muestra de esto, además de la ubicuidad con la que actualmente se nos presentan esas marañas de vértices y aristas que llamamos grafos, es la emergencia y consolidación de una (sub)disciplina emparentada con el Social Network Analysis (SNA) y la Graph Theory, aunque irreductible a sus influencias: el Visual Network Analysis (VNA).[10]

Este consiste, sobre todo, en explorar y hacer inferencias sobre las características de una red a través del uso de distintos tipos de algoritmos que traducen a términos visuales aquello que la Graph Theory había circunscripto al terreno de las estructuras matemáticas. Estas representaciones heredaron de este último campo de investigación sus dos elementos fundamentales, los nodos (componentes de la red) y las aristas (relaciones o conexiones) que unen a estos nodos, para distribuirlos en un plano euclidiano según criterios que varían de algoritmo en algoritmo –estéticos, de lectura, de interpretación, etc.–, ofreciendo respuestas a distintas preguntas. Para este experimento utilizo ForceAtlas2, un algoritmo dirigido por fuerza que pone el acento en las características estructurales de la red y en la detección de clusters o comunidades.[11] Este tipo de algoritmos trata a los nodos como partículas eléctricamente cargadas que se repelen entre sí y a las aristas como la fuerza de atracción que los acerca unos a otros. La cercanía o lejanía entre los nodos de un par dado estará determinada por el peso de la arista que los une; en este sentido, las aristas de mayor peso implican relaciones más densas y, por lo tanto, nodos más cercanos, mientras que las conexiones más débiles se muestran como nodos más alejados.[12] La forma final que adoptan los grafos corresponde en parte a estas reglas y en parte a cierto margen de aleatoriedad contemplado en el funcionamiento del algoritmo que distribuye los nodos en el espacio: la posición relativa de los componentes, es decir, su cercanía o lejanía a cada uno de los otros nodos que integran la red, es el aspecto sobre el que debe realizarse la interpretación del grafo; la posición absoluta de los nodos, en el sector superior o inferior del grafo, del lado izquierdo o derecho del conjunto, etc., depende de una serie de decisiones que el algoritmo toma sin intervención del usuario.[13]

En las secciones que siguen a continuación expongo el proceso y los resultados de analizar con estas herramientas digitales dos dimensiones concretas de la labor legislativa: la presentación de proyectos y la participación en las votaciones del recinto.

La presentación de proyectos

Para este primer experimento recopilé parte de la información relacionada con la presentación de proyectos de la sección “Asuntos Entrados” de los Diarios de Sesiones del período que va desde julio de 1946 a marzo de 1947. La primera versión de esta base de datos consistió en 853 entradas correspondientes a los distintos proyectos ­–de ley, declaración y resolución– presentados por 155 miembros de la Cámara durante esos meses. Con este conjunto de registros, y partiendo del supuesto de que la presencia de los nombres de varios diputados en un mismo documento implica cierto nivel de coordinación y trabajo conjunto, construí un nuevo dataset en forma de matriz en el que cada relación o par posible dentro de ese universo de legisladores recibió un puntaje igual a la cantidad de veces en las que sus componentes aparecieron firmando en conjunto alguno de los proyectos.

La red que resulta de estos datos está formada por los nodos correspondientes a cada legislador (155) y las 1452 relaciones únicas que los unen, con sus respectivos “pesos” o “intensidades” equivalentes al número de reiteraciones a lo largo del período, y es representada por ForceAtlas2 como lo muestra la figura 1.[14] Los cálculos que Gephi ofrece a través de sus herramientas estadísticas y su “laboratorio de datos” permiten hacer una primera descripción general del grafo basada en algunas de las métricas comúnmente utilizadas en el SNA, como la densidad y el diámetro, la distribución de los nodos por grados, entre otras. En este caso se trata de una red poco densa, donde solo el 12,2% de todas las relaciones posibles llegaron a concretarse; la cantidad promedio de vínculos establecidos por cada diputado durante el período fue levemente inferior a los 19, aunque más de la mitad de ellos nunca superó los 17. La principal consecuencia que esto tiene sobre la distribución visual de los nodos es, a grandes rasgos, una dispersión generalizada. Sin embargo, se pueden apreciar importantes diferencias entre los dos grandes “polos”: el conjunto de la derecha, que coincide con el bloque de diputados radicales y sus aliados, está compuesto por nodos mucho más cercanos y que, a simple vista, parecieran tener un mayor tamaño promedio. El lado izquierdo de la red muestra, en cambio, un bloque peronista más diseminado en el que se distinguen varios agrupamientos pequeños, de entre dos y seis diputados, unidos por aristas más gruesas que el promedio. Estos contrastes responden, sobre todo, a las dinámicas propias de cada sector al momento de presentar iniciativas. La figura 2 muestra que los diputados radicales no sólo tienden a ser más activos que los peronistas, sino que también son más propensos a relacionarse con un amplio espectro de legisladores, incluyendo a miembros de la otra bancada. La mayoría de los legisladores oficialistas, por el contrario, se hallan por debajo del grado promedio; algunos, incluso, sólo presentan proyectos individuales. Este patrón de dispersión explica, entonces, el motivo por el que el bloque peronista se muestra como compuesto por un gran número de pequeñas comunidades –pares, triángulos, y otros tipos de cliques (clusters de máxima densidad, donde se dan el 100% de las relaciones posibles)– y el radical como un polo más compacto.

Figura 1: Red de relaciones entre diputados según proyectos firmados en conjunto

Los legisladores peronistas se muestran en gris oscuro y los radicales en gris claro. Los cuatro nodos negros corresponden a diputados opositores que ingresaron a la Cámara por otros partidos: Reynaldo Pastor y Justo Díaz Colodrero (Partido Demócrata Nacional, PDN), Mario Mosset Iturraspe (Partido Demócrata Progresista, PDP) y Julio Vanasco (Unión Cívica Radical Antipersonalista, UCRA). Los tamaños de los nodos representan la cantidad de proyectos presentados y/o firmados. Elaborada en Gephi. Puede verse en resolución completa y con colores en el siguiente enlace: https://bit.ly/3KpQAK4

Retomo brevemente la cuestión del tamaño de los nodos antes de abordar el tema de las comunidades. Como señalé al principio del apartado, las dimensiones de los componentes de la red están determinadas por la cantidad de veces que el nombre del diputado correspondiente aparece en los registros, es decir, por la cantidad de proyectos que firmó, ya sea acompañado o como único autor. Una primera intuición podría hacernos pensar, entonces, que los nodos más grandes representan, por ser los más activos, a los diputados más importantes, al menos para esta dimensión del trabajo legislativo. Esta forma de asignar tamaños, sin embargo, no guarda prácticamente ninguna relación con la estructura de la red;[15] si se le presta demasiada atención, se corre el riesgo de sobredimensionar la relevancia de algunos personajes.

Figura 2: Distribución de los diputados según relación entre proyectos presentados y degree (vínculos establecidos)

Una forma de atemperar esa dificultad es introducir en la visualización algunas de las métricas de centralidad propias del SNA. En la figura 3 presento cuatro formas distintas y complementarias de medir la importancia de los nodos dentro del conjunto. La primera de ellas (betweenness centrality), que podría traducirse como “centralidad de intermediación”, asigna valores mayores a aquellos nodos que están en posición de actuar como “puentes” (bridges), conectando distintas partes de la red; como se puede observar dentro del bloque peronista, no son necesariamente los nodos de mayor tamaño los que reciben las mejores calificaciones: José Rossi (dirigente del Sindicato de Empleados de Comercio y legislador por Corrientes), Manuel Álvarez Pereyra (militar, exradical, representante de la Capital Federal) y César Guillot (abogado, exradical, también diputado por la Capital) son, con una diferencia importante, los que establecen las relaciones más variadas dentro de la Cámara. Los mismos nombres se repiten si se los ordena según su “centralidad de cercanía” (closeness centrality) –la distancia mínima promedio entre un nodo y cada uno de los otros nodos–, métrica que tiende a valorar más a quienes se encuentran en el centro de la red. Es destacabale la disminución en la cantidad de diputados considerados “centrales”. La “centralidad de grado” (degree centrality) es la más simple de todas; cuántas más conexiones únicas tenga un nodo –independientemente del peso o la calidad–, mayor punta tendrá. Por último, la “centralidad de vector propio” (eigenvector centrality), o, como se la denomina más comúnmente, “prestigio”, destaca a aquellos nodos con relaciones de mayor calidad, es decir, a quienes poseen vecinos con grandes cantidades de vínculos. En el caso de esta red, dadas las características propias del fenómeno que la sustenta (la firma conjunta de proyectos), los legisladores con mayor prestigio son aquellos que participan de muchas iniciativas que involucran a muchos diputados; como muestra la figura 2, esa era la modalidad más extendida dentro del sector radical, por lo que son sus integrantes –con Frondizi, Ravignani y Balbín a la cabeza– quienes reciben mejor puntaje.

Figura 3: Importancia de los diputados según distintas medidas de centralidad: betweenness centrality (arriba, p. 171), closeness centrality (abajo, p. 171), degree centrality (arriba, p. 172) e eigenvector centrality (abajo, p. 172). Colores más oscuros indican mayor centralidad

Diagrama  Descripción generada automáticamenteDiagrama  Descripción generada automáticamenteImagen que contiene Diagrama  Descripción generada automáticamenteDiagrama  Descripción generada automáticamente con confianza baja

Como señalé antes, el objetivo de ForceAtlas2 es identificar agrupamientos de nodos según la calidad de sus relaciones. Si estas pequeñas comunidades están suficientemente diferenciadas en términos matemáticos, es muy probable que el algoritmo ubique a los nodos que las componen siguiendo algún tipo de patrón espacial que las distinga. En la figura 4 intento interpretar la lógica de algunos de esos agrupamientos o clusters sumando como variable la pertenencia de cada diputado a uno de esos dos grandes categorías que definí en introducción: legisladores “políticos” y “obreros”. Lo primero que destaca al mirar con esta nueva lente es la división que el software genera entre lo que aparenta ser un “arriba” y un “abajo” dentro del bloque peronista; en la parte inferior puede verse un predominio de “políticos” que se agrupan en torno a distintos triángulos que tienen como vértices principales a Héctor Sustaita Seeber, Manuel Sarmiento, Emilio Visca y Eduardo Casal, aunque es válida la aclaración hecha anteriormente sobre el tamaño de los nodos: la mayoría de estos diputados presentaban sus proyectos de forma individual. La interpretación se complejiza al revisar estos grupos con el filtro de las representaciones provinciales:[16] las tres zonas marcadas representan, de izquierda a derecha, agrupamientos de legisladores por Córdoba, Buenos Aires y Capital Federal, respectivamente.

Los agrupamientos de la parte superior del bloque peronista, a diferencia de los que acabo de describir, se muestran más compactos y estructurados en torno a relaciones más densas. Lo que predomina en este caso son los nodos correspondientes a legisladores obreros, que se acomodan tanto en torno a clusters puros (obrero-obrero) como mixtos (obrero-político). Aún más claro que para el sector opuesto, lo que parece permitir la cooperación entre los dos hemisferios peronistas es la referencia territorial: el grupo más recostado sobre el margen izquierdo corresponde a siete diputados santafesinos y el que está inmediatamente a su derecha está compuesto íntegramente por legisladores del “interior”; los dos clusters más importantes, ubicados sobre el centro, por el contrario, incluye casi exclusivamente a diputados de la provincia de Buenos Aires –entre los que destaca el quinteto formado por Luis Fregossi, Benito Ottonello, Victorio Tomassi, Guillermo Klix López y Manuel Rodríguez González, todos ingresados a la Cámara por las listas del Partido Laborista– a los que se le suma la totalidad de la representación por Tucumán.

Una mención especial merecen las pequeñas alianzas, generalmente de no más de tres personas, que generan los diputados que están en esa “tierra de nadie” que divide a los dos bloques. Es en este espacio donde el algoritmo ubica a los vínculos que entablan, generalmente por separado, los exiliados laboristas –Reyes, Gericke y Orozco–, los conservadores –Reynaldo Pastor y Justo Díaz Colodrero– y los solitarios representantes del PDP y la UCRA.

Figura 4. Comunidades de “obreros” y “políticos” en la red de relaciones entre diputados según proyectos firmados en conjunto

Imagen que contiene mapa, texto, diferente, foto  Descripción generada automáticamente

Los matices corresponden a la clasificación de los legisladores en las categorías “obrero” (gris claro) y “político” (gris oscuro); los blancos son “sin datos”. Puede verse en resolución completa y con colores en: https://bit.ly/3cvg5Nx.

Las votaciones nominales

Como fenómeno relacional, las votaciones (nominales)[17] que se dan en los recintos legislativos polarizados presentan ciertas características que no se llevan del todo bien con el tipo de análisis exploratorio que ensayé para el caso anterior. La manera en la que se estructuran los datos es casi idéntica: un dataset compuesto por entradas individuales que registran, una a una, las múltiples coincidencias –relaciones– entre dos diputados cualesquiera a la hora de votar. Pero la forma que esos datos adoptan cuando se los quiere representar visualmente mediante un algoritmo de fuerza es muy diferente. Esto se debe, como acabo de señalar, a las propiedades estructurales del grafo, derivadas de la propia dinámica de las votaciones como fenómeno social. A diferencia del caso anterior, los diputados tienen poco control sobre las relaciones que establecen al pronunciarse por la positiva o la negativa en una situación determinada; en el caso de que decidan votar en el mismo sentido que otros con quienes se sienten cercanos o identificados –quien ocupa la banca contigua en el hemiciclo, un compañero con quien comparte en la Comisión Directiva de un sindicato, etc.–, también estarán eligiendo, aunque sin proponérselo, hacerlo con otro legislador de una provincia alejada con quien no tienen relación, un adversario político con el que coinciden de forma involuntaria y circunstancial, etc. Esto hace que, en muchos casos, un grafo derivado de este tipo de registros sea increíblemente denso, volviendo inutilizables a la mayoría de las métricas que permiten explicar la estructura de la red.

Amplío la explicación introduciendo el caso concreto de las votaciones nominales del período legislativo de 1946. Durante ese año se practicaron 190 votaciones nominales; de las 12246 relaciones que los diputados podían establecer entre sí, se dieron el 100%: todos, al menos en una ocasión, votaron en el mismo sentido que cada uno de los otros miembros de la Cámara. En una red de estas características, los valores de las métricas de centralidad serán los mismos para todos los nodos. Así, la calidad de las conexiones (el weighted degree, o grado con pesos) es la única posibilidad que queda para determinar la “importancia” de cada legislador y la diversidad de formas en las que podían vincularse al momento de votar. Ese valor se relaciona de forma directa con los índices de participación y con la cantidad esperable de personas con las que podía coincidir cada diputado. En la figura 5, la serie que representa al sector radical tiene valores de weighted degree muy inferiores a los del conjunto peronista; esto se explica, principalmente, porque votaban, casi siempre, como una minoría.[18] Sin embargo, la mayoría de los diputados radicales tenía un nivel de asistencia promedio más alto que el de los peronistas. El bloque oficialista posee mínimos y máximos más extremos, aunque la fracción más grande de sus miembros se agrupa por encima del grado con pesos promedio de la red (12082) y entre el 55% y 75% de asistencia.

Figura 5. Distribución de los diputados por bloque y según relación entre weighted degree y porcentaje de participación sobre el total de votaciones

Figura 6. Red de diputados según sus coincidencias en las votaciones nominales del año legislativo de 1946

Los legisladores peronistas se muestran en gris oscuro y los radicales en gris claro. Los cuatro nodos en gris claro sin borde corresponden a los diputados del PDN, el PDP y la UCRA. El tamaño de los nodos está determinado por el porcentaje de participación que tuvieron sobre el total de votaciones (190).

La figura 6 muestra cómo esas disparidades –entre peronistas y radicales, pero también entre los propios peronistas– son espacializadas por ForceAtlas2.[19] A una polarización previsible, aunque mucho más marcada que la de la red anterior, se le suma ahora el “apiñamiento” o superposición de una gran cantidad de nodos en el centro de cada nebulosa. Aunque la visualización es inadecuada para identificar con exactitud a las figuras y agrupamientos centrales, sirve para ver que la forma en la que se produce la diferenciación, en este caso, es a través de anillos que se suceden.

La figura 7 muestra una de las formas posibles para hacer más discernible la zona central de cada polo sin alterar demasiado la forma de la red, a la que ahora además se le aplica un filtro de color para introducir la distinción “políticos/obreros” que planteé anteriormente.[20] Al hacer foco sobre el sector peronista una de las primeras cosas que llama la atención son los diputados más alejados –casi separados– sobre el margen exterior (izquierdo) del bloque. La mayoría de esos nombres son poco conocidos; se trata de personas que fallecieron a los pocos meses de ingresar a la Cámara –Ángel Ianpolsky y Carlos de Iturraspe– o que comenzaron a ausentarse con el inicio de los conflictos entre el laborismo oficialista y aquel que intentaba dirigir Cipriano Reyes, como Ernesto Cleve y Hernán Jofré. Carlos Gericke y Modesto Orozco, ubicados entre los dos polos del mapa, también eran parte de esa disidencia que se separó de la bancada peronista luego de la disolución del Partido Laborista, aunque de estos sólo Reyes formó parte activa de la oposición mientras que los otros tres oscilaron en sus posiciones a lo largo del período; Gericke incluso volvió a votar junto con el bloque peronista a mediados del año siguiente. Sí destaca el nombre del conocido escritor e historiador Ernesto Palacio, quien además era secretario de la comisión de Asuntos Extranjeros y de Culto.

Figura 7. Red expandida de diputados según sus coincidencias en las votaciones nominales del año legislativo de 1946

Imagen en blanco y negro  Descripción generada automáticamente con confianza media

Los matices corresponden a la clasificación de los legisladores en las categorías “obrero” (gris claro) y “político” (gris oscuro); los blancos son “sin datos”. El tamaño de los nodos está determinado por el porcentaje de participación que tuvieron sobre el total de votaciones (190). Puede verse en resolución completa y con colores en: https://bit.ly/3cqKSLw.

Si los bordes exteriores del grafo representan la cola de nodos rezagados que puede apreciarse en la figura 5, el centro de la constelación peronista, en cambio, está compuesto por los legisladores con mayor weighted degree: aquellos que más veces votaron y que generalmente lo hicieron en acuerdo con la postura mayoritaria. Podría decirse que, por lo menos en lo que refiere a votaciones, son los diputados que marcan tanto la dinámica del bloque peronista como de la Cámara en general. Si se revisan los nombres propios se puede ver que se trata, en su mayoría, de actores ignorados dentro del campo de estudios sobre el Congreso durante el primer peronismo, aunque algunos corresponden a sujetos importantes dentro de los procesos organizativos de los partidos Laborista y Peronista y de la dirigencia del movimiento obrero;[21] también figuran algunos –pocos– nombres más reconocibles, como el de Emilio Visca. Llama la atención la distribución relativamente pareja –sobre todo si se la compara con la composición general del bloque– de nodos obreros y políticos dentro de esta primera área.

El segundo y tercer anillo, por su parte, aportan alguna información valiosa a la hora de considerar la cuestión de la disciplina partidaria: se puede ver, sobre el cuarto inferior derecho, la tendencia de varios nodos obreros a relacionarse más fácilmente con el sector opositor mientras que el lado izquierdo del grafo, donde supongo que el algoritmo ubica a aquellos legisladores con menores probabilidades de votar junto al radicalismo, está mayormente poblado por políticos. La distribución por peso de las aristas confirma esa percepción; aunque las relaciones interbloque no representan más del 20% del total, los cruces más importantes son entre obreros peronistas y políticos radicales: de las 50 relaciones mixtas (PP-UCR) más frecuentes, 45 corresponden a pares mixtos (Obrero-Político) y 5 a “puros” (Político-Político).[22] Para seguir hablando en términos de posiciones relativas, me resulta tentador pensar que los nodos más cercanos a Rodolfo Decker, por entonces presidente del bloque oficialista en la Cámara baja, representan al núcleo duro de la bancada peronista; sin embargo, el hecho de que el algoritmo lo ubique cerca del límite entre el segundo y tercer anillo y que su índice de participación apenas superara el 70% me dicen que, al menos en este caso, la figura del presidente de bloque no sirve como referencia.

Conclusiones

Mi propuesta inicial para este capítulo era la de presentar una forma relativamente novedosa, a través de herramientas digitales, de explorar un conjunto de datos y reconstruir diversos aspectos del contexto histórico en el que se desarrolló una situación particular. Discutir la validez de la distinción de un “sector obrero” dentro del bloque peronista era, en el mejor de los casos, un objetivo secundario. Creo, de todas formas, que las dos redes con las que trabajé –tanto la de proyectos como la de votaciones– ofrecen evidencia clara sobre la pertinencia de esa diferenciación para pensar no sólo los discursos y los posicionamientos en los momentos más destacados de la historia política del peronismo, sino el funcionamiento cotidiano de la Cámara baja. La interpretación que los algoritmos –ForceAtlas2 en este caso– hacen de las conexiones que los diputados establecían entre sí en el día a día del trabajo legislativo está articulada, cuando menos en parte, sobre ese clivaje: los legisladores de extracción obrera tendieron a vincularse con sus semejantes; cuando se relacionaron con “políticos” y “doctores”, procuraron que fueran ciertos personajes en concreto y no cualquier miembro del bloque peronista. En un plano más general, estas exploraciones también muestran que, a contrapelo de lo que puede leerse en muchas de las reconstrucciones pioneras sobre el tema –y que de alguna manera se han convertido en un sentido común dentro de la historiografía–, los diputados obreros eran figuras relevantes según la lógica de funcionamiento del Congreso.

Para retomar el objetivo inicial de este trabajo, ambas cuestiones –la existencia de un sector “obrero”, y la cuantificación de la “importancia” que sus miembros tenían dentro de la dinámica de la Cámara– pueden ser puestas en relación para ampliar esa primera reconstrucción que hice sobre el debate por la ratificación de la enseñanza religiosa. Pienso en el caso de Juan de la Torre, un dirigente sindical del gremio gráfico, exmilitante radical y representante por Mendoza, que no sólo “solicitó autorización” a la dirigencia de su bloque para abstenerse en la votación, sino que además pronunció un extenso discurso contrario al posicionamiento del oficialismo. Casi diez años más tarde, sobre el final de la segunda presidencia de Perón, Roberto Carena, un obrero cordobés perteneciente a los Círculos Católicos, sería expulsado de la Cámara –tras rechazársele su renuncia– por estar en desacuerdo con el enfrentamiento entre el gobierno y la Iglesia. ¿Cómo se puede explicar la eficacia del diputado de la Torre para sortear un castigo similar al que, ante una situación parecida, se le impuso luego a Carena? O, mejor dicho, ¿Cómo explicar la situación apelando al propio funcionamiento del Congreso y sin recurrir de entrada a los argumentos más establecidos sobre una cultura política peronista supuestamente autoritaria, verticalista, etc.? Estos ejercicios exploratorios demuestran que nuestro obrero mendocino era una figura relevante no sólo para el bloque peronista, sino para la Cámara en su conjunto: las relaciones que estableció para presentar proyectos lo muestran bien establecido en un entramado de vínculos que incluye al grupo más activo de diputados por la provincia de Buenos Aires y a la mayoría de los representantes del sector obrero; su presencia constante en los momentos decisivos dentro del recinto evidencia, también, que era quien más contribuía a defender –y no podemos saber hasta qué punto a definir– las posiciones del peronismo. El ejemplo es ciertamente limitado, pero la operación puede repetirse sobre los más de veinticinco diputados peronistas que intervinieron en ese debate, la mayoría de ellos ignotos para nuestro campo de estudio.

Confío en que esta breve demostración sobre posibles usos de las herramientas digitales para el análisis exploratorio de datos –tarea a la que podría sumarse la reconstrucción macro de los contextos generales donde se desarrolla la acción situada, local o regional, mucho más amena para el trabajo histórico– sirva para motivar otros aportes que discutan, complejicen o incluso confirmen, ahora a través de los datos, algunas de las ideas más establecidas dentro de la historia política del peronismo.


  1. REVEL, Jacques (dir.) Juegos de escalas. Experiencias de microanálisis, San Martín, UNSAM EDITA, 2015; GARZÓN ROGÉ, Mariana Historia pragmática. Una perspectiva sobre la acción, el contexto y las fuentes, Buenos Aires, Prometeo, 2017; ANDUJAR, Andrea y LICHTMAJER, Leandro (comps.) Lo local en debate. Abordajes desde la historia social, política y los estudios de género (Argentina, 1900-1960), Buenos Aires, Teseo, 2019.
  2. ASLANIAN, Sebouh David, CHAPLIN, Joyce E., MCGRATH, Ann y MANN, Kristin “AHR Conversation How Size Matters: The Question of Scale in History”, en The American Historical Review, vol. 118, núm. 5, 2013, pp. 1431-1472.
  3. Para el caso de los estudios históricos, defiendo el uso del término macro por la capacidad que las herramientas digitales tienen para explorar, agrupar, comparar y entrecruzar diversos tipos de información, incluso cuando las “grandes cantidades” del historiador sigan siendo pequeñas en comparación con la big data. Ver boyd, dannah y CRAWFORD, Kate “Critical questions for big data. Provocations for a cultural, technological, and scholarly phenomenon” en Information, Communication & Society, vol. 15, núm. 5, 2012, pp. 662-679; MORETTI, Franco Distant Reading, Londres, Verso Books, 2013; JOCKERS, Matthew L. Macroanalysis: Digital Methods and Literary History, Illinois, University of Illinois Press, 2013.
  4. A modo de presentación: Gephi es un software diseñado por Mathieu Bastian, Sebastien Heymann y Mathieu Jacomy para la visualización y exploración de redes sociales. BASTIAN, Mathieu, HEYMANN, Sebastien y JACOMY, Mathieu “Gephi: An Open Source Software for Exploring and Manipulating Networks”, en Proceedings of the Third International Conference on Weblogs and Social Media, ICWSM, San Jose, California, Estados Unidos, mayo 2009.
  5. El primer trabajo que hizo un esfuerzo por dilucidar hasta qué punto el peronismo había significado una novedad en cuanto a la composición del Congreso Nacional fue el de Darío Cantón, para quien la Cámara de Diputados de 1946 efectivamente podía ser vista en términos de ruptura respecto del “nivel ocupacional” –para seguir las clasificaciones del autor– que los legisladores habían poseído históricamente. Sin embargo, la desagregación que él proponía –sumada al porcentaje relativamente alto datos faltantes– no dejaba pensar en la presencia de un sector “obrero” o “sindical”, como sugirió Mercedes Prol varias décadas más tarde y pude confirmar en otro trabajo. CANTÓN, Darío “El parlamento argentino en épocas de cambio: 1889, 1916 y 1946”, en Desarrollo Económico, núm. 13, abril-junio de 1964, pp. 21-48; PROL, María Mercedes “Los legisladores sindicales peronistas. Entre la práctica partidaria, la corporativa y la legislativa, 1946-1955”, en PolHis, núm. 7, primer semestre de 2011, pp. 132-139; RODRÍGUEZ CORDEU, Joaquín “La Confederación General del Trabajo y el bloque peronista en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional, 1946-1955”, en CONTRERAS, Gustavo Nicolás (comp.) La CGT y el peronismo. Prácticas gremiales, institucionales y políticas de la Confederación General del Trabajo, 1946-1955, Buenos Aires, Prometeo, en prensa.
  6. CIRIA, Alberto Política y cultura popular: la Argentina peronista 1946-1955, Buenos Aires, Ediciones de la Flor, 1984; LUNA, Félix Perón y su tiempo. La Argentina era una fiesta, Buenos Aires, Sudamericana, 1984; GAMBINI, Hugo Historia del peronismo, Buenos Aires, Ediciones B, 2014 [1999]; GARCÍA SEBASTIANI, Marcela “Peronismo y oposición política en el parlamento argentino. La dimensión del conflicto con la Unión Cívica Radical (1946-1951)”, en Revista de Indias, núm. 221, 2001, pp. 27-66; BELINI, Claudio “Parlamento, partidos políticos y política industrial en la Argentina, 1946-1955”, en Boletín del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”, núm. 23, primer semestre de 2001, pp. 79-107; COSSE, Isabella Estigmas de nacimiento. Peronismo y orden familiar (1946-1955), Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2006; ARIAS BUCCIARELLI, Mario “Tensiones en los debates parlamentarios en torno a la provincialización de los Territorios Nacionales durante el primer peronismo”, en Quinto Sol, núm. 14, 2010; GARZÓN ROGÉ, Mariana “De qué es cuestión. La interacción entre legisladores peronistas y antiperonistas” en Identidades, núm. 11, diciembre de 2016.
    Existen dos excepciones provenientes de la Ciencia Política, aunque aún en clave histórica: SMITH, Peter H. Argentina and the Failure of Democracy. Conflict among Political Elites, 1904-1955, Madison, The University of Wisconsin Press, 1974; ENGELHARDT, Bárbara “El congreso durante los primeros años de la presidencia de Perón (1946-1949)”, en MUSTAPIC, Ana María, BONVECCHI, Alejandro y ZELAZNIK, Javier (coords.) Los legisladores en el Congreso Argentino: prácticas y estrategias, Buenos Aires, Instituto Torcuato Di Tella, 2012, pp. 211-251.
  7. La distinción de un grupo o “sub-bloque” obrero/sindical en la Cámara de Diputados responde al reconocimiento por parte de los mismos protagonistas de la existencia de un “sector gremial” con una dinámica distinta a la del grupo de “políticos profesionales” dentro del bloque de diputados peronista. La diferenciación no implica en modo alguno que los trabajadores/gremialistas que accedieron a la Cámara baja “no hicieran política” –utilizando una expresión propia de los actores–, sólo se busca resaltar, siguiendo la distinción ya mencionada, a aquellos diputados que accedieron al parlamento teniendo como principal antecedente su militancia sindical. Esta definición implica considerar como “sindicalistas” tanto a líderes tradicionales del estilo de José Vicente Tesorieri, José María Argaña o Pedro Otero (cuyas trayectorias se remontan a la década de 1930) como a otros que siendo “profesionales liberales” o teniendo vínculos más estrechos con la estructura del Partido Peronista, también fueron dirigentes gremiales, como fue el caso del secretario general del gremio bancario y luego abogado, Ángel José Miel Asquía. Al respecto pueden consultarse las entrevistas a Ricardo Guardo, Joaquín Díaz de Vivar, Eduardo Colom, Oscar Albrieu y Eduardo Rumbo como legisladores del ala “política”, y a Cipriano Reyes y Pedro Otero como diputados sindicales, todas pertenecientes al Archivo de Historia Oral del Instituto Torcuato Di Tella.
  8. RODRIGUEZ CORDEU, Joaquín “Peronismo, catolicismo e identidad obrera: el debate parlamentario sobre la enseñanza religiosa en la Cámara de Diputados del Congreso Nacional de 1947”, en RODRIGUEZ CORDEU, Joaquín, RUBINZAL, Mariela y SILVA, Jeremías, El Congreso de ayer a hoy, Buenos Aires, Imprenta del Congreso de la Nación, 2022. Algunos de los trabajos con los que discuto y que también explotan los discursos parlamentarios como fuente principal: CAIMARI, Lila Perón y la Iglesia Católica. Religión, Estado y sociedad en la Argentina (1943-1955), Buenos Aires, Ariel, 1994; BIANCHI, Susana Catolicismo y peronismo. Religión y política en la Argentina, 1943-1955, Buenos Aires, Prometeo, 2001.
  9. boyd, dannah y CRAWFORD, Kate “Critical questions…”, cit.
  10. VENTURINI, Tommaso, MUNK, Anders Kristian y JACOMY, Mathieu “Actor-Network versus Network Analysis versus Digital Networks. Are We Talking about the Same Networks?”, en VERTESI, Janet y RIBES, David (eds.) digitalSTS. A Field Guide for Science & Technology Studies, New Jersey, Princeton University Press, 2019, pp. 510-524.
  11. JACOMY, Mathieu, VENTURINI, Tommaso, HEYMANN, Sebastien y BASTIAN, Mathieu “ForceAtlas2, a Continuous Graph Layout Algorithm for Handy Network Visualization Designed for the Gephi Software”, en PLoS ONE, vol. 9, núm. 6, 2014.
  12. Las magnitudes de las fuerzas de atracción y repulsión son definidas por el usuario según la cantidad de componentes de la red. El factor central de la fuerza de atracción (el peso de las aristas) puede ser representado de varias maneras: como una suma de las veces que se repite determinada relación, como un promedio de los pesos individuales de cada interacción, entre otras opciones.
  13. Jacomy afirma que esta estrategia no-determinista de posicionamiento de nodos en el espacio es una de las características más notables del algoritmo. Las distribuciones visuales que se obtienen cada vez que se lo hace correr sobre un mismo conjunto de datos siempre son diferentes. JACOMY, Mathieu “The problem with network maps”, artículo publicado en el blog del autor Reticular. Of digital instruments and complexity, 18 de junio de 2020. Disponible en: https://bit.ly/39Pbmm9 [Última consulta: 8/12/2020].
  14. Los valores de los parámetros del algoritmo fueron estos: fuerza de repulsión (escalado) = 50; fuerza de atracción (gravedad) = 0.05.
  15. De hecho, solo tiene la virtud de resolver las distorsiones que generaría determinar el tamaño de los nodos por alguna de sus características estructurales –grado (cantidad de relaciones), grado con pesos (cantidad e intensidad de relaciones), entre otras– en un contexto de polarización tan desbalanceada, como es el caso de los bloques peronista y radical.
  16. No se incluye la visualización en clave territorial por la imposibilidad de interpretarla en base a una escala de grises, pero puede consultarse en el siguiente enlace: https://bit.ly/3dWjXHz
  17. Aquellas en las que, al momento de registrarlas en actas de votación o reproducirlas en los Diarios de Sesiones, el sentido del voto de cada diputado queda registrado junto a su nombre.
  18. Es importante recordar que el bloque radical estaba compuesto, si se consideran sus cuatro aliados del PDN, PDP y UCRA, por 48 diputados, contra 109 del bloque peronista. Las principales figuras del radicalismo, ordenadas de mayor a menor WD, son las siguientes: Emilio Ravignani (12860), Guillermo Martínez Guerrero (12618), Ricardo Balbín (12461), Solano Peña Guzmán (12151), Modesto Ferrer (11951), Ricardo Aráoz (11884), Emilio Donato del Carril (11858), Gabriel del Mazo (11754) y Nicolás Rubino (11663).
  19. Los valores de los parámetros del algoritmo fueron estos: fuerza de repulsión (escalado) = 50; fuerza de atracción (gravedad) = 100. El modelo de fuerza –lo que determina cómo interactúan los dos valores anteriores– también fue modificado, pasando del que usa el algoritmo por defecto al que desarrolló Andreas Noack y que se conoce como Lin-Log.
  20. Esto se hizo a través del algoritmo de expansión que Gephi trae incorporado, usando un factor de escalado = 1,728. Los parámetros de ForceAtlas2 no se modificaron respecto de la figura anterior.
  21. Por ejemplo, Alcides Montiel, ex secretario general de la Confederación General del Trabajo, dirigente del sindicato de cerveceros e integrante del primer Consejo Superior Peronista del Partido Peronista; José Tesorieri, líder de la Asociación de Trabajadores del Estado con extensa trayectoria en el sindicalismo; José María Argaña, dirigente del gremio de empleados de comercio, cercano al Ministro del Interior Ángel Borlenghi.
    Los nombres de quienes forman este grupo, ordenados de mayor a menor weighted degree, son los siguientes: Juan de la Torre (19362, obrero), Armando Casas Nóblega (17940, político), José Emilio Visca (17822, político), Alejandro García Quiroga (17736, político), Ricardo Lareo (17566, obrero), Juan Daniel Álvarez (17526, obrero), José Tesorieri (17223, obrero), Eduardo Rumbo (16792, político), Leandro Reynés (16760, obrero) y José Arias (16842, obrero).
  22. El weighted degree promedio de estas relaciones también lo confirma. Los pares obrero-político son un 20% más pesados que los político-político.


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