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3 Metodología[1]

La investigación social es un proceso atravesado por la teoría, los métodos, la epistemología y la creatividad (Gómez Rojas & De Sena, 2012; Wainerman & Sautu, 2001). El diseño cualitativo permite una aproximación a las subjetividades y a las intersubjetividades desde la propia comprensión que cada persona tiene de la realidad social que experimenta (Denzin & Lincoln, 1994; Tylor y Bogdan, 1996; Sautu, 1999). Por ello, se implementó para indagar las tramas de sensibilidades porque sus técnicas de indagación permiten captar el vínculo sobre el que se co-constituyen de modo dialéctico el cuerpo y las emociones (Scribano, 2014b).

Los recorridos del enfoque cualitativo en investigación social requieren de una relación recursiva entre el diseño, las técnicas de análisis y la construcción teórica. En la complejidad del carácter dinámico y flexible del diseño cualitativo (Denzin & Lincoln, 1994) es imprescindible pensarnos como investigadores/as en el propio proceso de investigación. La dificultad que implica el distanciamiento hacia el fenómeno social de estudio y el rol de investigadora como principal instrumento para el registro de la información y de la construcción de datos (Hammersley & Atkinson, 1994) demanda una permanente reflexividad y vigilancia epistemológica (Bourdieu, 2008).

Para responder al objetivo general de la investigación, en primer lugar, se realizó un mapeo exhaustivo de los programas alimentarios en relación a su diseño, gestión e implementación. Para ello se reconstruyó el puzzle de todas las intervenciones alimentarias mediante la revisión bibliográfica de fuentes primarias (documentos oficiales) y secundarias (investigaciones académicas) y entrevistas en profundidad semi-estructuradas, a técnicos y profesionales involucrados en dichos programas. Mediante un muestreo teórico hasta alcanzar su saturación, es decir, su representatividad teórica (Glaser y Strauss, 1967), por la estrategia de bola de nieve (Baeza Rodríguez, 2002) se entrevistó a 22 personas que trabajaron y/o trabajan, en el periodo 1983-2018, en el ámbito de la gestión de programas alimentarios en el Ministerio de Desarrollo Social de Nación, el Ministerio de Salud de Nación, el Ministerio de Desarrollo Social de Provincia de Buenos Aires y, la Dirección de Acción y Promoción Social y la Secretaria de Educación del Municipio de General Pueyrredón.

En segundo lugar se implementó el método biográfico (Sautu, 1999; Arfuch, 2008; Bertaux, 1980; Bourdieu, 2011; Kornblit, 2007; Meccia, 2012, 2019) en su modalidad de historias de vida[2] (Magrassi y Roca, 1980; Hankiss, 1981) porque permite recuperar las trayectorias de vida con la técnica de indagación entrevista en profundidad (Bourdieu, 2013; Marradi, Archenti y Piovani, 2007). Mediante muestreo teórico y técnica bola de nieve se entrevistó a personas mayores de dieciocho años que han sido receptoras[3] de programas alimentarios implementados en el periodo. Se realizaron seis historias de vida que corresponden a dos personas de cada grupo generacional a saber: entre 18 y 30 años, entre 31 y 55 años y personas con más de 56 años. Para seleccionar las seis historias de vida se realizó un muestreo previo de 45 entrevistas en profundidad a personas que hayan recibido programas alimentarios entre 1983 y 2018 en el PGP mayores de 18 años.

Todo el trabajo de campo completa un total de 93 horas de audio de entrevistas a receptores y receptorass de los programas alimentarios y 32 horas de audio a técnicos y profesionales que diseñaron, gestionaron e implementaron dichas intervenciones. El procesamiento de datos se apoyó en el Software Atlas-ti y también se realizó de manera artesanal. Debido a que en el abordaje cualitativo el análisis se desarrolla durante todo el proceso de investigación, ya que se trata de una actividad reflexiva que influye en el registro, la redacción, el re-diseño de los instrumentos de observación y el registro de datos adicionales (Coffey & Atkinson, 2003) en los aparatados que componen a este capítulo se detallaran los principales aspectos de cada una de las etapas.

En primer lugar se detallara el proceso de inmersión temática y el diseño del trabajo de campo; en segundo lugar se profundizaran las etapas y decisiones que constituyeron al mapeo exhaustivo de los programas alimentarios y la indagación en la gestión pública; en tercer lugar se describirá el trabajo que implicó la indagación mediante el método biográfico.

El diseño y la preparación del trabajo de campo

La revisión exhaustivas de las intervenciones alimentarias requirió que la revisión bibliográfica sea nutrida tanto por los documentos oficiales disponibles en las instituciones y por la voz de los técnicas y las técnicas y profesionales que trabajaron en su diseño, gestión e implementación. La muestra se conformó mediante la técnica bola de nieve mediante tres redes de contacto en simultáneo con la finalidad de evitar sesgos, atribuirle validez al estudio y de garantizar la heterogeneidad entrevistando a personas afectadas en diversos programas y en distintos niveles gubernamentales. La heterogeneidad de la muestra fue una decisión clave para completar el puzle de la intervención alimentaria porque permite contrastar relatos sobre diversos niveles de la gestión gubernamental, periodos y programas dirigidos a la misma problemática.

La entrada al campo en el ámbito gubernamental implicó diversas estrategias para el contacto inicial con las personas técnicas y profesionales. A las personas que en el momento de la investigación se desempeñan en la gestión pública las contacté por medios formales, correo electrónico institucional o teléfono de su lugar de trabajo. A quienes ya no cumplen funciones en el aparato estatal las contacté por correo electrónico o teléfono personal. Entre las personas contactadas por correo institucional cabe remarcar que algunas respondieron a la brevedad, otras no respondieron y un tercer grupo respondió después de que se realizó la primera entrevista en la institución.

Para responder a los objetivos de la investigación en la guía de pautas de entrevista se trabajan las siguientes dimensiones: las referencias al trabajo de técnicos y profesionales; la definición del concepto de población objetivo, beneficiario, destinatario; la descripción del programa alimentario en el cual participó la persona entrevistada; las comparaciones con otros programas; las referencias a la descentralización de la gestión; la modalidad de seguimiento y evaluación implementada en los programas y las concepciones sobre “la política alimentaria”. La construcción de la herramienta de indagación cobra un rol primordial para realizar una escucha activa, establecer relaciones conceptuales, identificar temas emergentes y captar con atención aquellas cuestiones inesperadas. La fiabilidad de la guía de la entrevista garantiza que el instrumento responda a los objetivos planteados de manera adecuada (Mejía Navarrete, 2011).

El recorrido realizado esta primera etapa robusteció mis herramientas y habilidades teórico-metodológicas para diseñar la etapa de indagación a personas que en diferentes momentos de sus biografías recibieron programas alimentarios. El primer paso fue diversificar al máximo a los informantes para construir la representación del objeto de estudio sociológico (Bertaux 1980); para ello, se implementó el método biográfico en su modalidad relatos de vida. En esta instancia se entrevistó a 45 personas mayores de 18 años para identificar los casos representativos de cada estrato generacional. La muestra fue teórica y por bola de nieve (Baeza, 2002). En tanto diversos estudios abordan la feminización de la titularidad de programas sociales (Halperin et al, 2011; De Sena, 2013; De Sena, 2014) se entrevistó a varones y mujeres porque, más allá de la titularidad, ambos reciben y comparten las prestaciones alimentarias que ingresan al hogar. Sin embargo, el acceso a entrevistar varones fue más dificultoso que para mujeres; ello marco un amplio predominio de estas últimas en la muestra.

La guía de pautas de entrevista abordó temas relacionados a la composición de los miembros del hogar, la organización cotidiana de la alimentación en el hogar, la composición de los ingresos, la trayectoria en programas sociales, las modalidades de acceso y permanencia en los programas alimentarios, las preparaciones que se realizan con los alimentos de las prestaciones, el uso de tarjetas alimentarias, las comidas festivas, las comidas favoritas, entre otros.

A partir de este recorrido se construyo un modelo para cada generación identificando recortes temporales, intergeneracionales, programas alimentarios prevalentes en las trayectorias. Luego se seleccionaron dos personas correspondientes a cada modelo generacional para implementar la estrategia de historia de vida.

La guía de pautas para las historias de vida se divide en cinco bloques: los abuelas y las abueloas; los padres y las madres y/o tutores; la infancia y la adolescencia de la propia trayectoria de vida; la adultez en la propia trayectoria de vida; los proyectos y expectativas para el futuro. En todos los ejes se indagaron las trayectorias de vida en relación a los estudios, los trabajos y las modalidades de completar los ingresos del hogar para reproducir la vida, la vivienda y la movilidad migratoria, la salud y la enfermedad y la alimentación. Sobre este último tema –la alimentación- se profundizó sobre las prácticas alimentarias y la comensalidad (comidas festivas, comidas favoritas, organización de la alacena, acceso a los alimentos, compras de los alimentos, preparación de la comida.

La indagación: La historia de vida

La técnica historia de vida se constituye por los modos de indagación etnográficos (formas de conversación ligadas al estudio de casos etnográfico, al trabajo de campo cualitativo) y modos de indagación biográficos (estudio de casos biográfico, historias de vida y relatos de vida de todo tipo) (Valles, 2002). Esta modalidad implica que las narraciones se complementen de manera sistemática con una colección de documentos vitales que describen momentos y puntos de inflexión en la vida de los y las agentes. Estos documentos incluyen autobiografías, biografías, diarios, cartas, historias y relatos de vida, crónicas de experiencias personales (Denzin en Sautu 1999) fotos y revistas. Para cada historia de vida se realizaron entre seis y cinco encuentros con la consigna de buscar algún elemento que estimule los recuerdo y acompañe las narraciones sobre los temas de la guía de entrevista que se abordó en cada sesión. De esta manera, las entrevistadas y el entrevistado se preparaban para el encuentro y en algunos casos, buscaban elementos personales para compartir. El análisis se realizó sobre el discurso narrativo que acompañó a cada elemento.

A medida que se avanzó en los recorridos biográficos se realizaron entrevistas complementarias a esas trayectorias. Es decir, para cada historia se entrevistó, además a personas cercanas a cada entrevistada/o y significativas en sus narraciones. Por ejemplo, se entrevistó a familiares, amigas, representantes de OSC que aparecieron en las narraciones en escenarios marcadores (Baeza, 2002), es decir, circunstancias que marcaron un punto de inflexión en las trayectorias, un antes y un después.

De la teoría a los datos y de los datos a la teoría

El análisis y la interpretación son permanentes, van profundizando en distintos niveles e intervienen en las distintas etapas del trabajo a medida que avanza la experiencia de registro porque se implementa en forma helicoidal (Dey, 1993). En el diseño cualitativo el análisis abarca complejidades en las que predomina un proceso intensivo más que extensivo. Si bien no se efectúan generalizaciones sí se alcanzan niveles altos de abstracción sobre la descripción y comprensión del objeto de estudio porque se muestran cuestiones sobre la sociedad en la que los sujetos de indagación están inmersos (Kornblit 2007). El enfoque biográfico constituye un proceso que permite conciliar la observación y la reflexión (Bertaux 1980).

El sujeto que relata su vida reflexiona sobre ella mientras la cuenta. A partir de los registros de campo pude explorar las contradicciones que subyacen a los relatos y, de manera directiva o no directiva, guiar las conversaciones, repreguntar, replantear y escuchar. Los fenómenos sociales se desarrollan en una composición de múltiples complejidades por ello la sociología unifica y transciende el pensamiento de lo estructural y lo simbólico para alcanza el pensamiento de la praxis (Bertaux 1980). Existen dos formas básicas de análisis, la primera, es la modalidad hermenéutica que permite descubrir los significados que trasmiten las personas que relatan sus vidas. Ello implica comprender las narrativas a partir del ejercicio interpretativo intencional y contextual para desarrollar la inteligibilidad del discurso contenido en el texto (Cárcamo 2005). La segunda modalidad de análisis es la etno-sociológica que consiste en acceder a través de los relatos a los referentes semánticos contenidos en ellos, que dan cuenta de relaciones, normas y procesos que estructuran la vida social.

Dependiendo del objeto de estudio predomina el análisis socio estructural o el socio simbólico pero ambos constituyen dos aspectos del mismo fenómeno social. (Bertaux 1980). Esta investigación tiene un objeto socio-estructural, entonces, la voz de los entrevistados se complementa con datos que re-construyan ese contexto como por ejemplo los índices de pobreza, las estadísticas sobre la malnutrición, los documentos sobre el diseño o evaluación de políticas públicas, etc. Por ello se implementó la estrategia de historia de vida y las preguntas principales de las guías de entrevista se relacionaron a lo demográfico, laboral, estratificación y/o movilidad. Su interpretación implica encontrar las mediaciones que permiten observar en lo concreto y lo singular, la vida cotidiana, la lucha real y fechada a partir de las contradicciones generales de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción (Scribano 2008)[4].

En las etapas finales, al reconocer la saturación teórica (Glaser & Strauss, 1967), el análisis fue sistematizado a partir de las dimensiones planteadas y de los tópicos emergentes mediante un despliegue visual, es decir, una red conceptual. Esta construcción del conocimiento garantiza una comunicación clara y simple de los resultados mostrando las interacciones complejas entre las categorías (Miles, Huberman & Saldaña, 2014 citado en Documento de Cátedra 96 Freidin, 2015) y las gramáticas de la imaginación sociológica (Wright Mills, 1961). Los esquemas construidos fueron acompañados por textos de análisis en los que se da coherencia y se otorga sentido a la acción. Esos textos cristalizan un camino extenso y sinuoso recorrido por la reflexión, el análisis y la interpretación porque “escribir es pensar, no el reporte de cómo pensamos” (Miles, Huberman y Saldaña citado en Freidin, 2015: 10)


  1. Parte de este apartado fue publicado en: Sordini, M.V. (2019) La entrevista en profundidad en el ámbito de la gestión pública. Revista Reflexiones. Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Costa Rica. ISSN Impreso: 1021-1209 ISSN electrónico: 1659-2859 Vol. 97, N°2. . Disponible en: https://acortar.link/ayRZQg DOI: 10.15517/RR.V98I1.33083.
  2. El método biográfico se implementa en diferentes modalidades según el objeto de estudio de la investigación. La estrategia de historia oral se implementa en investigaciones atravesadas por los ciclos de vida, las estructuras de producción, la formación de las clases, los modos de vida de determinados medios sociales, la descripción cultural de un grupo social. El relato de vida y las autobiografías se aplican cuando el objeto de investigación se vincula a las formas y estructuras socio simbólicas tales como las representaciones sociales, los valores individuales y las actitudes. Los relatos de vida refieren a la historia de la vida de una persona tal como la cuenta la persona que la ha vivido. En cambio, en las historias de vida el relato se complementa con documentos (diarios íntimos, cartas, fotos, revistas, historias clínicas, expedientes judiciales) y con testimonios de personas allegadas. (Denzin, 1970 en Bertaux 1980)
  3. La nominación “receptor/a de programa alimentario” incluye todos los momentos de su trayectoria de vida en los que recibió intervenciones alimentarias desempeñando diferentes roles en el hogar y en relación al programa.
  4. En cambio, cuando predomina el interés en los discursos y en los recursos y formas discursivas priorizando los momentos biográficos y su carácter socio simbólico se utilizan los relatos de vida. (Meccia 2012)


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