Daniela Griselda López y Lionel Lewkow
El propósito de este libro es realizar un aporte a la crítica actual a los postulados de la economía neoclásica. Este objetivo se gesta en un contexto que, a primera vista, puede parecer contradictorio. Se inserta en el marco de la creciente influencia de la economía en el discurso público, y, al mismo tiempo, en un momento histórico en el que esas ideas están siendo profundamente cuestionadas tanto desde dentro como desde fuera de la disciplina.
Por un lado, es notable el rol protagónico que han adoptado los economistas del establishment en los medios de comunicación argentinos, pero también en la prensa internacional. Este grupo de “economistas mediáticos” mantienen, como sus predecesores necolásicos, un discurso en el que la economía se presenta como un lenguaje cerrado y encriptado, completamente inaccesible para las mayorías. En sus apariciones televisivas utilizan modelos económicos y esquemas a través de ecuaciones y variables cuantitativas, lenguaje matemático que excluye a los sujetos sociales o, en cualquier caso, presenta a los sujetos como subordinados al orden “natural” del mercado. Se parte del supuesto que ese orden “natural” existe y puede ser matematizado. En consecuencia, la economía se concibe más como una ciencia exacta que como una ciencia social y, en este sentido, como una disciplina ahistórica y acrítica, escindida de los problemas más importantes de la sociedad. Para cerrar el círculo, dado que los economistas se presentan a sí mismos como los portadores de un conocimiento técnico económico en manos de unos pocos, desde el punto de vista del conocimiento de sentido común, la disciplina económica se convierte en una ciencia inaccesible y aún “el ciudadano bien informado” descrito por Alfred Schutz (Schutz, 2003 [1964]) pierde su habilidad para alcanzar una comprensión profunda de los procesos económicos y su capacidad para arribar a opiniones fundamentadas de modo razonable.
Por otra parte, y paralelamente a la profunda influencia del denominado discurso económico mainstream en la agenda mediática, se hace también evidente el cuestionamiento que el abordaje neoclásico está atravesando. El 12 de diciembre de 2017 se produjo un hecho que pasó desapercibido para muchos, pero que representa la condensación de movimientos políticos e intelectuales que se han gestado durante los últimos años en todo el mundo al calor de las crisis económicas internacionales. Un grupo de economistas pertenecientes al movimiento Rethinking Economics “clavó” simbólicamente sus “33 Tesis para la Reforma de la Economía” (Rethinking Economics, 2017) frente a las puertas de la London School of Economics. Inspirados en el gesto que Martín Lutero llevó a cabo 500 años antes clavando sus 96 tesis en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg, acción que desencadenó la reforma protestante, el gesto expresa un profundo cuestionamiento de las ideas económicas dominantes en la actualidad. Entre otras cosas, se discute el “monopolio intelectual insalubre” del conocimiento económico que se enseña en las universidades y que orienta gran parte de las políticas contemporáneas. Se sostiene que ningún objetivo económico puede separarse de la política, que la esfera económica no está libre de valores y que no existe como entidad independiente de la sociedad. Su manuscrito propositivo afirma que la economía tradicional necesita una comprensión más amplia del comportamiento humano, la que debe incluir una pluralidad de enfoques teóricos. Lo que a primera vista se evidencia como una crisis educativa es, de hecho, un cuestionamiento del conocimiento económico con relación a su (des)conexión con los fenómenos concretos y con la vida económica real.
En el contexto de esta crisis el fenómeno de los precios resulta de una relevancia única y un punto de acceso privilegiado de la crítica. En primer lugar, porque es uno de los conceptos centrales del análisis económico. Como afirma Niklas Luhmann (Luhmann, 2017 [1988]), la economía no podría describirse con otro lenguaje que no sea aquel que espontáneamente surge de ella, es decir, el de los precios. Pero, además, porque es a través de su estudio que se hace clara la separación tajante que el paradigma económico dominante establece entre la vida económica y la vida social. Se afirma, en términos generales, que los precios son el resultado de un ajuste automático de la oferta y la demanda, dejándose de lado la riqueza de la investigación en torno al valor de las mercancías, los procesos sociales, culturales y políticos, de valuación y evaluación que dan forma a los precios. Lo interesante del caso es que el pensamiento filosófico y sociológico ha tenido en consideración la vida social en el análisis de los procesos económicos y, especialmente, de los procesos de valuación. Desde Aristóteles, pasando por la escolástica, hasta Karl Marx, la indagación en torno al valor estuvo atravesada por el análisis social y por un intento de lograr la justicia en los intercambios. Gradualmente la moral se mueve del centro de la escena, primero con Adam Smith, luego con la escuela marginalista, en lo que puede denominarse, en términos husserlianos, como una verdadera “crisis de las ciencias” en la que se pierde el mundo de la vida, sustrato y fundamento de todo conocimiento científico.
Este libro se ubica en el centro de esta crítica. Desde una mirada sociológica, los textos que aquí reunimos se proponen dar forma a un campo que puede denominarse “sociología de los precios”. Recuperando los aportes de distintas perspectivas y enfoques, desde el trabajo teórico-filosófico, pasando por la investigación histórica y empírica, los distintos escritos que aquí compilamos apuntan a mostrar que lejos de derivarse de las leyes abstractas de la oferta y la demanda, de un mercado escindido de la esfera social y cultural, los precios son resultado de fuerzas sociales y políticas operantes en el mercado. Nuestro propósito más amplio es el de contribuir a la constitución de un pensamiento sociológico sobre los problemas económicos que sea crítico de las corrientes convencionales neoclásicas que conciben los procesos de formación de precios como el resultado automático del movimiento de las curvas de oferta y demanda. Pretendemos sostener una interpretación alternativa que incluya a los sujetos sociales, quienes en las perspectivas mencionadas quedan fuera de toda indagación científica y de toda reflexión conceptual.
En sintonía con ello, en el capítulo inaugural de este libro, Daniela Griselda López señala que los precios son el emergente de fuerzas políticas y sociales en tensión, situadas en contextos socioculturales. En su recorrido pasa revista de perspectivas filosóficas y económicas en torno a la distinción entre el valor y el precio, arrancando por Aristóteles y la escolástica, pasando por los planteos clásicos, hasta llegar a la óptica neoclásica. Luego posa su mirada en perspectivas contemporáneas de la sociología económica, críticas al enfoque hegemónico de los precios. Se evidencia en estas páginas que, a través de la larga historia de las reflexiones sobre la economía, el tema del precio se va independizando paulatinamente de los interrogantes morales, para volver a conectarse con estos en las últimas décadas, tanto en términos teóricos como a partir de nuevas prácticas económicas, v.gr. el comercio justo. Tras esta reconstrucción del estado de la cuestión de los enfoques sobre el precio, López recupera el planteo fenomenológico de Schutz, mostrando su fertilidad para dar cuenta del significado subjetivo e intersubjetivo de las prácticas económicas, en otros términos, las perspectivas ortodoxas de la economía “olvidan” que todo quehacer científico tiene su basamento último en el mundo de la vida.
Por su parte, en el segundo capítulo, Lionel Lewkow enfoca la relación entre las nociones de dinero, lenguaje y precio en la obra de Luhmann. De este modo, muestra en qué puntos la Systemtheorie adopta la “metafórica de la moneda”, figura del pensamiento que cruza a la sociología, la filosofía, la literatura y la semiología, y en qué aspectos se aparta de ella, brevemente, se explicita aquí qué posición toma el sociólogo alemán de cara a las habituales comparaciones del lenguaje con el circulante económico. Tras precisar los conceptos de lenguaje y dinero como medios de comunicación, destacando sus afinidades y contrastes, Lewkow expone en qué sentido los precios constituyen un lenguaje, perspectiva apenas insinuada en la sociología de Luhmann y no explotada en todas sus derivaciones por la teoría de sistemas. De tal modo, se lee en este capítulo, en primer lugar, que, así como en el lenguaje hay fenómenos metalingüísticos, los precios son reflexivos, puesto que el dinero mismo tiene un precio que se expresa en el crédito y la paridad de divisas; en segundo lugar, que los precios poseen una validez generalizada, se apoyan en procesos de abstracción similares a los de las palabras; y, por último, que, como estas, tienen un carácter visual inevitable, o sea, si el dinero es cada vez más invisible e intangible, los precios buscan siempre llamar la atención.
El capítulo tercero, a su vez, propone un enfoque de redes sociales sobre la formación de precios. De tal manera, Jorge Miceli presenta en este capítulo distintas maneras de emplear el análisis de redes sociales para modelar e interpretar las decisiones de los agentes económicos individuales en tres casos distintos. En primer lugar, examina el enfoque relacional clásico, a través de un breve repaso de su aplicación a una red de adoptadores tempranos de tecnología entre laboratorios australianos. En segunda instancia, analiza, a través de un ejemplo, una experiencia de Network Based Marketing, centrada en un caso de telecomunicaciones. Finalmente, describe la crítica al “modelo de influenciadores de dos pasos” de Elihu Katz y Paul Lazarsfeld, reformulado por Duncan Watts y Sheridan Dodds en base al resultado de simulaciones computacionales. Más allá de los elementos específicos de cada escenario presentado, lo que interesa en el abordaje reticular de las decisiones económicas es poner en foco la idea de que procesos como la viralización de una publicidad o la adopción de un producto no dependen exclusivamente de las características de aquello que se oferta o de los agentes interactuantes en el proceso de compra y venta sino, en una medida importante, de la topología de las redes en las cuales esa propaganda o producto circula.
A continuación, en el capítulo cuarto, Hernán Borisonik elabora una reconstrucción histórico-filosófica de las metamorfosis materiales del dinero, las conceptualizaciones que las acompañaron y las transformaciones de la relación entre el valor y el precio con el objeto de dar cuenta de los procesos de virtualización y digitalización del dinero en el capitalismo actual. Así, arranca Borisonik por precisar la noción de chreia que utilizaban los antinguos griegos y, sobre todo, Aristóteles, donde el precio y el valor conservan un estrecho vínculo. Luego se ocupa de los planteos escolásticos, su conexión con las perspectivas fundacionales del liberalismo y la consiguiente naturalización del valor del dinero. La perspectiva marxista es presentada aquí como un contrapunto crítico a visiones fetichizadas del dinero y el precio, fetichización que, acto seguido, se ocupa Borisonik de mostrar a la luz de la financiarización y digitalización presente de la sociedad que hace al signo monetario irreferente a toda valoración extraeconómica. Para evidenciar esta asbtracción de la moneda encuentra el autor recursos fértiles en las perspectivas de Jean Baudrilliard y Georg Simmel. El texto de Borisonik cierra con una reflexión en torno al significado social y político de las criptomonedas, particularmente, de aquella que más popularidad adquirió en los últimos años, a saber: bitcoin.
En contraste con las perspectivas presentadas en los capítulos anteriores, el quinto capítulo da cuenta del problema del precio desde una óptica empírica. Aquí Valeria Laborda expone cómo se construye la valoración económica en el ámbito de las comercializadoras solidarias y pone en el centro de su análisis al caso de la cooperativa Colectivo Solidario. Frente a la perspectiva instalada de que los precios son un resultado del equilibrio automático entre fuerzas anónimas de un mercado ajeno a los conflictos sociales, Laborda muestra que en estos espacios valoraciones morales y políticas, tales como la lucha contra la desigualdad y la búsqueda del bien común, están en la base de la formación de los precios. La autora se apoya en diferentes miradas sobre el concepto de reciprocidad para definir el tipo de vínculo social que caracteriza a la “Otra Economía”, destacando el carácter simétrico de estos lazos. Seguidamente, muestra el capítulo la forma que adopta el consumo a partir de esta dinámica de reciprocidad y señala que el hilo conductor de estas prácticas es la recuperación de la dimensión humana de la economía. Hecho esto, Laborda marca un contraste entre comercio justo y comercio transformador, para adentrarse, con posterioridad, en diferentes aspectos que caracterizan al caso particular del proyecto cooperativo Colectivo Solidario, poniendo énfasis en la problemática de la construcción del precio.
Tras las diversas discusiones que se ofrecen en este libro, se incluyen dos traducciones del alemán al castellano de textos que tienen una relevancia fundante para la sociología económica y, de tal modo, para el enfoque del significado social de los precios. Precedido por una introducción de Lewkow, traductor de estas contribuciones, el primero de los escritos, inédito hasta ahora en nuestro idioma, es la reseña de Gustav Schmoller a la Filosofía del dinero de Simmel. En estas líneas, Schmoller, referente central para una perspectiva moral y social de la economía contraria al canon neoclásico, muestra los puntos principales de cada uno de los capítulos de este opus magnum de la trayectoria simmeliana. Desfilan en estas páginas exposiciones sobre el problema del valor económico y la crítica a la teoría del valor-trabajo; el desarrollo histórico que va del valor material al simbólico; la inversión de los medios y los fines, producto del afán del lucro; la relación entre libertad y dinero; el contraste entre el circulante monetario y la individualidad en la modernidad; finalmente, el impacto cultural de la expansión de la economía monetaria. Y gran parte de estos temas son desarrollados también por el propio Simmel en la segunda traducción que incluye este volumen. Se trata de “Sobre la psicología del dinero”, ensayo donde se encuentran en estado germinal las ideas que este clásico de la sociología alemana delinea en su Filosofía del dinero. Algunos puntos de interés para una perspectiva sociológica sobre la valoración económica que Simmel aborda en este texto son, entre otros, la génesis del valor a partir de elementos psicológicos y sociales; el dilema ético de equiparar el dinero con la persona; y la relación entre los precios y la apreciación social de las mercancías. A propósito, si bien ya existía una versión castellana de este escrito, la presentada ahora constituye una traducción realizada íntegramente en base al original alemán.
Esta apretada síntesis de los diferentes trabajos que constituyen este libro permite sostener que los lectores y las lectoras se encontrarán aquí con un variado mosaico de ópticas cuya preocupación central es el tema del precio: un enfoque fenomenológico como el de López, es seguido por un abordaje sistémico como el de Lewkow, tras el que Miceli propone una reflexión anclada en el análisis de redes sociales. Al mismo tiempo, Borisonik ofrece un planteo histórico, mientras que Laborda dedica sus análisis a un caso empírico. Y todas estas perspectivas son coronadas por la propuesta de Simmel, acompañada del comentario de un intérprete de la talla de Schmoller.
La colección de textos que aquí presentamos pretende, en suma, abrir un espacio de diálogo en torno al significado social de los precios, en el que múltiples perspectivas y abordajes confluyen en un análisis que desmonta los esquemas argumentativos neoclásicos, recuperando la dimensión social, histórica, política y cultural de los procesos de formación de valor y ubicando en el centro de la escena a los actores económicos reales. La problematización del lenguaje encriptado y excluyente del saber neoclásico en dirección a una democratización del conocimiento económico define el alcance de nuestro libro e inaugura, al mismo tiempo, un campo de estudio para la formulación de interrogantes desde un nuevo punto de vista.
Referencias
Luhmann, N. (2017 [1988]). La economía de la sociedad. Ciudad de México: Herder.
Rethinking Economics. (2017). 33 Theses for an Economics Reformation. Recuperado de https://bit.ly/2OfawBQ.
Schutz, A. (2003 [1964]). El ciudadano bien informado. Ensayo sobre la distribución social del conocimiento Estudios sobre teoría social. Escritos II (pp. 120-132). Buenos Aires: Amorrortu.






