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Introducción[1]

Mariana Saidón[2] y Santiago Sorroche[3]

Objetivo del libro

Este libro propone aportar al análisis y desarrollo de iniciativas orientadas a una gestión ambientalmente virtuosa de los residuos, ponderando oportunidades de generación de empleo e inclusión social. Nos centramos tanto en las propuestas impulsadas desde los distintos niveles del Estado, como del sector privado y desde la sociedad civil.

La idea central es vislumbrar qué ocurre en ámbitos urbanos de la Argentina con diferentes corrientes de residuos en particular: los usualmente denominados “reciclables secos” (cartón, papel, vidrio y metales), los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, la fracción orgánica (restos de alimentos, de poda, etc.), los neumáticos fuera de uso, las baterías de ácido plomo usadas, el aceite vegetal usado, las pilas, los medicamentos vencidos, los residuos textiles y los restos de obras y demoliciones.

Acerca de los autores

Los autores de cada capítulo somos miembros de centros de investigación de distintas universidades[4] e integrantes de dos Proyectos de Investigación Científica y Tecnológica (PICT) y un Proyecto de Investigación Plurianual (PIP)[5]. A su vez, la mayoría somos miembros de la Red de Investigación y Acción sobre Residuos (RIAR)[6], integrada por investigadores y miembros de programas de extensión de universidades de distintos territorios del país, que desde hace varios años trabajamos la cuestión de la gestión de los residuos desde una perspectiva general compartida, que propone ponderar valores tanto ambientales, como de inclusión social, y considerar experiencias y conocimientos que surjan de múltiples ámbitos y actores de la sociedad y de los diversos territorios.

¿Por qué consideramos importante escribir un libro sobre corrientes de residuos?

Muchos textos han trabajado distintas problemáticas y soluciones vinculadas a los residuos en general desde diversos abordajes, pero no tantos han puesto el foco en corrientes específicas de materiales, y menos aún estos se han dedicado a orientar posibles acciones. Entonces, nos hemos encontrado con que muchos actores con posibilidades de incidencia en materia de gestión de residuos se paralizan ante la falta de información respecto a ciertos materiales. Un funcionario municipal, por ejemplo, podría preguntarse qué medidas podría adoptar con los residuos textiles que son descartados para reducir su impacto ambiental y, al mismo tiempo, realizar un aporte social. Los autores de este libro consideramos importante generar contribuciones en este sentido. Así, el texto da a conocer las características de cada corriente de residuos, las implicancias ambientales y socioeconómicas de distintos modos de gestionarlas, y los desafíos a los que nos enfrentamos de cara a emprender acciones concretas.

Como veremos en el capítulo 1, se han realizado estimaciones sobre el peso que cada corriente de residuos ocupa en el total de los residuos que se generan, calculando la cantidad de toneladas de cada corriente sobre el total de residuos. Ahora bien, es importante evaluar el impacto de los residuos no solo por su peso relativo en términos de toneladas, en tanto

  • algunos materiales varían de peso con el tiempo (como los orgánicos, que pesan menos a medida que se secan);
  • algunos (por ejemplo, las baterías, los medicamentos o los termómetros con mercurio), si bien pueden tener poco peso, contienen componentes que son peligrosos y tienen un muy alto impacto sobre el ambiente y la salud cuando son manejados sin cuidado;
  • algunos persisten durante tiempos muy prolongados (por ejemplo, los neumáticos fuera de uso), mientras que otros se degradan rápidamente (como los orgánicos); y
  • existen problemas y oportunidades de inclusión social diversos entre corrientes.

En consecuencia, en este libro, cada capítulo se orienta a atender a los distintos tipos de residuos y a las acciones posibles para gestionarlos, no solo ponderando su importancia por su peso estimado en términos de toneladas generadas, sino, también, analizando alternativas para su manejo en cuanto a su posible incidencia ambiental, sobre la salud y su potencial impacto social, para evaluar la conveniencia de distintas estrategias de intervención sobre ellos.

Acerca del abordaje: los residuos desde una perspectiva circular, integral e inclusiva

Uno de los enfoques que guían el desarrollo del libro es la perspectiva de la economía circular, que se define en contraposición al enfoque de economía lineal.

El modelo de economía lineal es aquel especialmente potenciado a partir de la Revolución Industrial y que no repara en extraer materiales permanentemente de los sistemas naturales y en su posterior descarte (diagrama 1). Se lo ha catalogado así, internacionalmente, como un modelo extractivista y excesivamente contaminante, ya que no hay una preocupación por la explotación de la naturaleza, ni respecto del destino que se da a los residuos, que se disponen finalmente de manera indiscriminada, en diversos sitios.

Diagrama 1. Modelo de economía lineal

Fuente: elaboración propia.

Las apreciaciones acerca del impacto ambiental negativo del modelo lineal han dado lugar a que, tanto a nivel internacional como nacional, surgiera un nuevo modelo para pensar la dinámica de la naturaleza, los materiales y la energía: el de la economía circular.

El enfoque de economía circular se apoya en los siguientes principios (Ellen MacArthur Foundation, 2012):

  • minimización de la cantidad de materiales y energía que se utilizan para producir;
  • minimización del uso de materiales altamente contaminantes o persistentes en el ambiente;
  • minimización de los residuos que se generan en la elaboración de productos;
  • reaprovechamiento de los residuos que se generan; y
  • regeneración de los sistemas naturales.

Así, la economía circular propone, en materia de residuos, minimizar su generación y, cuando estos se generan, su recuperación para el consumo, la producción y la recomposición de los sistemas naturales, a modo de bucle o círculo (diagrama 2).

Diagrama 2. Modelo de economía circular con relación al uso de materiales y la generación de residuos

Fuente: elaboración propia.

Este texto se apoya en la perspectiva general de la economía circular y, en consonancia con ello, en materia de residuos, se ubica en el enfoque de la de gestión integral de residuos sólidos urbanos, conocida como GIRSU, que propone trabajar de manera sistémica, considerando todas las etapas de la gestión y sus relaciones. También, toma algunas contribuciones del enfoque del análisis del ciclo de vida de los materiales y de la ecoeficiencia. Por otra parte, adopta un enfoque que propone una mirada que pondera las posibilidades de inclusión social asociadas a cada alternativa de manejo de residuos.

Tanto el modelo GIRSU, como la economía circular definen una jerarquía en términos de prioridades que, en términos del diagrama 3, establece que las mejores medidas en materia de residuos se ubican en la parte superior de la pirámide invertida y, hacia abajo, se presentan subsecuentemente las medidas menos preferibles.

Diagrama 3. Jerarquía GIRSU y de economía circular

Fuente: elaboración propia con base en Directiva del Parlamento Europeo 2008/98/CE y en Ellen MacArthur Foundation (2012).

Así, de mayor a menor en términos de prioridades:

1°) Se propone evitar o prevenir que los residuos se generen, es decir, minimizar la generación.

Minimizar la generación: se vincula a evitar en la mayor medida posible que los residuos se generen. Esto puede lograrse mediante múltiples acciones: por ejemplo, en la producción podría optarse por envases que utilicen pocos materiales o que tengan larga vida útil (ecodiseño); el consumidor también podría optar por comprar bienes de larga duración, o por reutilizar algunos en lugar de descartarlos, etc.

2°) Cuando lo anterior no es factible, en segunda instancia, la jerarquía define que la mejor práctica es recuperar residuos a través de la preparación para la reutilización.

Preparación para la reutilización: refiere a procedimientos de clasificación, limpieza, acondicionamiento y/o reparación para que los productos descartados puedan reutilizarse (o reusarse) sin transformación previa.

3°) Solo en tercer lugar, debe promoverse la recuperación mediante el reciclado de los residuos en nuevos procesos productivos o para su inserción (en el caso de orgánicos) en los sistemas ecológicos, para devolverle a la naturaleza una estructura adecuada para su reproducción o los nutrientes quitados al extraer recursos naturales para la elaboración de productos.

Reciclar: es “toda operación de valorización mediante la cual los materiales de residuos son transformados de nuevo en productos, materiales o sustancias, tanto si es con la finalidad original como con cualquier otra finalidad. Incluye la transformación del material orgánico, pero no la valorización energética ni la transformación en materiales que se vayan a usar como combustibles o para operaciones de relleno” (Directiva del Parlamento Europeo 2008/98/CE).

4°) Luego, en cuarto lugar, solo si nada de lo anterior fuese posible, y prestando especial atención a que esto no entre en competencia con ello en el presente o futuro, se sugiere la valorización para otros fines (como la valorización energética asociada a la incineración).

5°) Finalmente, en último orden de prioridades, debe darse la eliminación o disposición final controlada de los residuos, a través de, por ejemplo, rellenos sanitarios (los que varían de acuerdo con las tecnologías específicas utilizadas)[7].

Con todo lo anterior, la GIRSU pondera la minimización en la generación por sobre la valorización de los residuos y a esta última por sobre su disposición final.

Valorización: “todo procedimiento que permita el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos, mediante el reciclaje en sus formas física, química, mecánica o biológica, y la reutilización” (Ley Nacional N.º 25.916/04).

Ahora bien, la adecuación a nuestros contextos del enfoque de economía circular y de la GIRSU debe considerar las tramas económicas, socioculturales, ambientales y tecnológicas de las jurisdicciones locales (i.e. Schröder et al., septiembre de 2020) y, también, las corrientes de materiales y las problemáticas que les son propias (Carenzo et al., 2023). Así, en particular, nos interesa destacar que, en contextos de centros urbanos argentinos, adoptar una perspectiva de inclusión social resulta importante, en relación con lo que ocurre en otros contextos del ámbito internacional. Las posibilidades de inclusión, como veremos, varían entre corrientes de materiales, tipo de actividades y formas de asociatividad y de articulación con el sector público. Por ejemplo, en la comúnmente denominada “corriente de residuos reciclables secos” existen múltiples experiencias de inclusión de recuperadores o cartoneros.

En tal sentido, este libro adopta un enfoque de gestión integral e inclusiva de residuos (GIIRSU) (diagrama 4), que condensa una mirada social de los residuos con una ambiental (Brandão y Gutiérrez, 2018; MAyDS y MDS, 2022; Sorroche, 2022).

Diagrama 4. Gestión integral e inclusiva de residuos sólidos urbanos (GIIRSU) y economía circular inclusiva

Fuente: elaboración propia.

Cabe aclarar ahora, y de aquí en adelante, que, si bien son muchas las mujeres que participan en actividades vinculadas a la recuperación de residuos y que lideran organizaciones, la mayoría de estas organizaciones denominan a sus miembros como “recuperadores” o “cartoneros” en masculino. Se utilizará, en consecuencia, para respetar la autodenominación de los propios actores, el término “recuperadores” para designar a quienes trabajan en estas tareas. Esto servirá, además, para simplificar la escritura: para mantener el estilo a lo largo de todo el libro, también se usará el masculino genérico para el resto de los actores.

Organización del libro

En lo que sigue, el capítulo 1 realiza un breve racconto del estado de situación relativo a los residuos sólidos urbanos en la Argentina. Los siguientes capítulos (del 2 al 11) hacen al corazón del libro, y trabajan cada uno de ellos una corriente especifica de residuos. Cada uno propone una breve introducción en donde se comentan las características fundamentales de cada corriente, las problemáticas y desafíos ambientales y sociales que involucra y el marco regulatorio general vigente. Luego, se describen experiencias de recepción o recolección diferenciada de residuos, y posteriormente posibles destinos para la recuperación y valorización de materiales. En ese marco se presentan casos exitosos o fallidos y se examinan los obstáculos hallados de cara a lograr mejoras ambientales y sociales. El capítulo de cada corriente cierra con una serie de recomendaciones orientadas a distintos actores. Luego, el libro finaliza con un capítulo de conclusiones, que sintetizan algunos aspectos centrales de cada corriente y otros aspectos importantes comunes a todas ellas y arrojan claves para pensar la gestión integral de residuos con inclusión social.

Para esto, hemos agrupado y categorizado en corrientes o en grandes grupos de corrientes a los distintos residuos. Algunas de las corrientes, a su vez, involucran dentro de sí a diferentes subcorrientes. Como criterios de agrupamiento de residuos en grandes corrientes, se consideraron los usos y costumbres locales, las agrupaciones propuestas a nivel internacional y, primordialmente, el facilitar líneas de intervención comunes a grandes grupos de materiales.

Como notará el lector, algunas corrientes (termómetros, pinturas y solventes, membranas asfálticas, cartuchos y tóner, aceites minerales, lámparas bajo consumo con mercurio o envases que son peligrosos por el contenido que han tenido) han quedado por fuera de esta publicación. Nos proponemos trabajar estos materiales en un futuro estudio, que servirá también para ampliar, profundizar y actualizar este libro.


  1. Agradecemos a Eduardo Verón, quien colaboró en pensar y escribir la estructura y las pautas para la escritura de este libro, en sus primeras instancias.
  2. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); Instituto de Investigaciones Políticas (IIP) y Área de Ambiente y Política (AAP), Escuela de Política y Gobierno (EPyG), Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Correo electrónico: msaidon@yahoo.com.
  3. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET); Centro de Innovación de los Trabajadores (CITRA), Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET); Facultad de Filosofía y Letras (FFyL), Universidad de Buenos Aires (UBA); Facultad de Ciencias Sociales (FACSO), Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Integrante del programa “Antropología en Colabor”. Correo electrónico: sorroche.santiago@gmail.com.
  4. Los autores del libro se desempeñan laboralmente en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y la Universidad de Buenos Aires (UBA).
  5. Proyecto PICT 2019-03110 “Análisis Comparativo de alternativas de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos considerando criterios Financieros, Ambientales y de Justicia Social” y PICT 2019-01426 “Modelos de co-gestión de los residuos reciclables en la provincia de Buenos Aires. Aportes tecno-cognitivos derivados del análisis de experiencias de Gestión Integral de RSU con Inclusión Social”. Ambos proyectos cuentan con respaldo de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación. PIP 2022-2024 11220210100839CO “Residuos y sociedad. Caracterización, análisis y proyecciones de aspectos relevantes de los sistemas de gestión de los residuos sólidos urbanos en localidades de Argentina (2005/2025)”, con financiamiento del CONICET.
  6. Véase http://www.riar.com.ar
  7. Para un abordaje más detallado acerca de los distintos resultados (económicos, sociales y ambientales) que generan las diversas tecnologías para gestionar los residuos, véase Saidón (2019).


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