La Federación de Cooperativas Pampeana (FECOPA)
Agustina Manso
Resumen
La intención en este capítulo es registrar que apenas entrado el siglo S.XXI, hacia el 2015 en la ciudad de Santa Rosa, provincia de La Pampa, un grupo de trabajadores y trabajadoras intervino en la historia del cooperativismo provincial para abrir paso a la formación de una federación de cooperativas de trabajo que los reúna y visibilice como movimiento.[1]
La Federación de Cooperativas Pampeanas (FECOPA) –objeto de estudio de este capítulo– nucleó a organizaciones del noreste pampeano específicamente de Santa Rosa, Anguil, Uriburu y General Pico. Por este motivo el recorte espacial que se realiza se refiere a dichas localidades.
Si bien durante el proceso de gestación y creación de la federación otras organizaciones y personas públicas del medio pampeano acompañaron, no es nuestro objetivo abordar su participación con profundidad.
1. De las políticas públicas a la autogestión
En Argentina la historia de la autogestión se entiende entretejida con la historia económica del país. Proyectos autogestivos como las empresas recuperadas (ERT), cooperativas de trabajo, y otras experiencias de la llamada economía popular han sido consecuencia de la aplicación de políticas económicas.
En la década del setenta la última dictadura militar de nuestro país sentó las bases para el ingreso seguro del capitalismo neoliberal globalizado en la economía. Por un lado, arrasó con los entramados de seguridad y protección social, conquistas laborales, atacó la organización popular, desestructuró y disciplinó al movimiento obrero; y por otro, empezó a moldear una economía basada en el capital financiero, modificó estructuras de producción y consumo. Los ochenta y noventa fueron años de cierre masivo de industrias, flexibilización laboral, privatización de empresas públicas de carácter estratégico, desregulación del mercado, endeudamiento externo, muchas compañías fueron vaciadas mediante estafas al fisco y elusión de derechos laborales. La masa obrera estaba disciplinada por el desempleo masivo y la organización sindical ya no ofrecía resistencia (Ruggeri, 2014).
La situación económica y social empeoró y explotó hacia fines de los noventa, gobierno de Carlos Menem, y en 2001 estalló con una gran crisis político-institucional que hizo renunciar al entonces presidente de la Nación Fernando De La Rúa. Miles de personas protestando en las calles con un que se vayan todos, aludía al cansancio de la gente frente a la desidia del poder político y económico de todos esos años. Decenas de muertes perpetradas por las fuerzas de seguridad pública y cinco presidentes en once días, evidenciaron la crisis de gobernabilidad imperante.
Esos años marcaron un hito en la historia de nuestro país respecto a la organización del trabajo de las clases populares y clase media, donde lo colectivo, la autogestión, la solidaridad y en algunos casos simplemente la horizontalidad –el caso de asambleas barriales– se volvieron ejes centrales como estrategias para mantener a sus familias. El desempleo y la pobreza habían llegado a tasas altísimas para nuestro país, el 21% de la población económicamente activa se encontraba desempleada y la pobreza rondaba los 35.8 puntos porcentuales para el período 2001-2002 (Bayer, Borón, Gambina, Barillaro, La Greca, 2013). En la generación de estrategias de supervivencia, surgieron y emergieron variadas expresiones socioeconómicas: movimientos de desocupados/as, emprendimientos asociativos, fábricas recuperadas, microcréditos productivos, distintas modalidades e iniciativas que permitieron concebir el avance o la emergencia de una economía social o popular, opuesta a la dominante economía capitalista de mercado (Ottaviano y Manso, 2018). La economía popular organizó alternativas al trabajo asalariado en un sector informal como venta ambulante, ferias, trueque, horticultura de subsistencia entre otros ejemplos, y un sector formal o tendiente a ello, el de las ERT y el cooperativismo.
A los años venideros le siguió una serie de políticas públicas menos agresivas que mejoraron los índices sociales y económicos. Se resignificó el rol del Estado y de las políticas públicas que intervino a favor de la industria nacional, y en el tipo de cambio que favoreció la exportación de bienes y servicios. Eso creó condiciones para que muchas empresas sobrevivan (Ruggeri, 2014).
Particularmente en la provincia de La Pampa los trabajadores y las trabajadoras también tomaron la autogestión y el cooperativismo como forma de organizar su trabajo. Fue el caso de algunas empresas en quiebra que comenzaron a ser gestionadas en forma colectiva.
Hacia 2012, ya alejados algunos años de aquel principio de siglo crítico, en la capital pampeana algunos grupos eligieron organizar su trabajo en cooperativas motivados por las líneas de financiamiento del Programa Trabajo Autogestionado del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de La Nación[2].
Y hacia 2015 el cooperativismo de trabajo organizado con intenciones de visibilizarse y diferenciarse del cooperativismo provincial de larga data –representado por las cooperativas de servicios públicos como las eléctricas, y también el más conocido popularmente–, constituyó una federación: la Federación de Cooperativas Pampeanas.
2. El cooperativismo de trabajo en La Pampa
En septiembre de 2016 datos brindados por la Dirección de Cooperativas y Mutuales (DCM) de La Pampa, informaban de la existencia de veintitrés cooperativas de trabajo en la provincia, de un total de ochenta y cuatro de diversas actividades. La DCM es el Órgano Local Competente (OLC), lo define así el título del artículo 117 de la Ley N° 20337 “el que cada provincia establezca para entender en materia cooperativa en su respectiva jurisdicción”. Este órgano depende del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES, ex Instituto Nacional de Acción Cooperativa), órgano nacional “la autoridad de aplicación del régimen legal de las cooperativas y tiene por fin principal concurrir a su promoción y desarrollo” (Ley Nº 20337, 1973, artículo 105).
En la actualidad, esta Dirección depende del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos; cuando en 2016 la Dirección compartió esa información estaba bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Territorial. El ministerio de dependencia deja entrever la concepción política que el gobierno en funciones posee sobre el cooperativismo, y si lo concibe una herramienta de desarrollo económico y social.
A diferencia del gobierno provincial, la gestión actual del Gobierno Nacional trasladó el INAES al Ministerio de Desarrollo Productivo, que se encontraba en dependencias de Desarrollo Social desde su constitución. Esto evidencia una visión más cercana al movimiento cooperativista, que defiende el trabajo cooperativo como herramienta de transformación hacia un mundo más justo en términos de redistribución de riqueza, valores, y configuración de relaciones de trabajo horizontales y democráticas.
Según el padrón de búsqueda de entidades de INAES[3] en la provincia de La Pampa en junio de 2021 existen setenta y dos entidades cooperativas de primer grado vigentes, y una federación de cooperativas –organización de segundo grado–. De ese total, veintidós son cooperativas de trabajo, esto significa que el treinta por ciento del cooperativismo pampeano es de trabajo.
La única federación de cooperativas con actividad es la Federación Pampeana de Cooperativas (FEPAMCO) que surgió en 1980 por iniciativa de cuatro cooperativas de servicios públicos de la provincia: la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa (CPE), la Cooperativa de Winifreda, la de Rolón y la de Villa Mirasol. Abocada al movimiento cooperativo de servicios como cuenta en su página web, “no se limita al área de distribución eléctrica, existiendo también una importantísima participación del sector en servicios tales como agua potable, alumbrado público, servicio funerario, telefonía, Internet, servicios de enfermería, traslados y otros” (Federación Pampeana de Cooperativas [FEPAMCO], s/f). Esto demuestra una vez más que el cooperativismo consolidado en la provincia es el de servicios.
En La Pampa, como en muchas localidades del interior de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, las cooperativas de servicio eléctrico son las más antiguas. En el caso de la ciudad capital, la Cooperativa Popular de Electricidad, Obras y Servicios Públicos de Santa Rosa Ltda., ícono del cooperativismo pampeano, data de la década del treinta[4]. Junto a Trabajadores Unidos Coop. Mixta Ltda., inscripta con actividad agropecuaria, fueron las primeras cooperativas matriculadas. Las cooperativas eléctricas se han ocupado de proveer bienes y servicios para la vida de sus asociados y asociadas relativos a energía, telecomunicaciones, salud, energía eléctrica, internet, gas envasado, ortopedia, enfermería, funeraria, biblioteca, etc.
Las cooperativas de trabajo más antiguas que se encuentran vigentes son de constitución más joven: la Cooperativa de Trabajo Textil Limitada, empresa recuperada de la ciudad de Santa Rosa, inscripta como tal en el 2001. En General Pico la Cooperativa de Trabajo La Histórica Limitada, inscripta en el 2000. En Anguil la Cooperativa de Trabajo Entrelazando Sueños Limitada, inscripta en el 2014. En la actualidad en la localidad de Uriburu no se registran entidades de este tipo vigentes.
Si bien se constituyeron cooperativas de trabajo en La Pampa, recién en la segunda década del SXXI, el furor del cooperativismo de trabajo motivó la creación de una federación que los nucleara. Iniciaron este proceso las cooperativas Visión 7 –gráfica–, Coopecad –mandaderos/as–, Textil Pampeana –ERT textil–, Coopeunión –mantenimiento–, Emisora Pampeana –emisora radial–, La Tosca –emisora radial–[5].
Consideramos necesario mencionar una breve descripción de cada una de estas cooperativas nombradas:
- Cooperativa de Trabajo Gráfica Visión 7 Limitada: contaba con seis integrantes, cinco varones y una mujer. La mayoría ex empleados de una empresa gráfica con larga trayectoria en Santa Rosa. Se constituyeron como cooperativa en 2007. Es una cooperativa vigente y en constante crecimiento, con una clara presencia activa en la provincia.
- Coopecad Cooperativa de Trabajo de Mandaderos Limitada: se creó en 2014 y realiza servicios de mensajería, constituyéndose en la primera experiencia cooperativa con esta actividad en la provincia. En ese momento contaba con diez asociados, varones y jóvenes. Se encuentra vigente y cuenta con gran reconocimiento en la ciudad.
- Cooperativa de Trabajo Textil Pampeana Limitada: es una de las empresas recuperadas de La Pampa, fundada por trabajadoras cesanteadas por Indumentaria Argentina S.A., que cerró en 1999 y presentó quiebra en 2000. Un grupo de veintitrés trabajadoras y trabajadores logró formar la cooperativa en 2001. Se encuentra vigente.
- Trabajadores de Emisora Pampeana Cooperativa de Trabajo Limitada: también es una empresa recuperada. Hacia 2009 se constituyeron como cooperativa con veintitrés asociados/as. Se encuentra vigente.
- Cooperativa de Trabajo Coopeunión Limitada: fundada en 2014, integrada por ocho asociadas y asociados, en su mayoría mujeres, dedicada a la actividad de mantenimiento. En la actualidad con matrícula suspendida.
- Cooperativa de Provisión de Servicios Audiovisuales Trabajadores de Luz y Fuerza y Prensa Limitada: fundada en 2010 por diez asociadas y asociados, en su mayoría jóvenes. Desarrolla actividad radial a través de una FM en la ciudad de Santa Rosa, denominada “La Tosca”. Si bien no es una cooperativa de trabajo, en ese momento quienes la integraban intencionaban un cambio de actividad hacia esa figura. Hoy se encuentra vigente y su actividad sigue siendo de provisión.
Este último caso es un ejemplo del nombre que va a llevar la federación, el grupo decide denominarla Federación de Cooperativas Pampeanas porque abría la posibilidad al ingreso de cooperativas con otras actividades.
3. El cooperativismo de trabajo pampeano se organiza. La Federación de Cooperativas Pampeanas (FECOPA)
3.1. El proceso de creación
En un contexto provincial en el cual el movimiento cooperativo tradicional cuenta con una rica, larga y consolidada historia (Lluch, 1998), un grupo de cooperativas de trabajo comenzó a vislumbrar la necesidad de crear una organización superior que las nucleara. Las organizaciones impulsoras, con domicilio en Santa Rosa, como las cooperativas de trabajo Gráfica Visión 7, Mandaderos Coopecad, Textil Pampeana, Trabajadores de Emisora Pampeana, Coopeunión y la cooperativa de provisión de servicios audiovisuales Trabajadores de Luz y Fuerza y Prensa, detectaban la importancia de trabajar en conjunto hacia una figura colectiva. Evaluaban como posibles alternativas la creación de una federación o sumarse como regional a alguna federación nacional ya existente. Al respecto expresaban “tenemos que hacernos visibles ante la sociedad como cooperativas autogestionadas y generadoras de puestos de trabajo genuinos y sustentables” (P.F., comunicación personal, 2014). Así es que empezaron a encontrarse y organizar una agenda común.
Por entonces, la presencia de cooperativas de trabajo iba en aumento, mientras aparecían nuevos grupos pre-cooperativos, las y los cooperativistas más experimentados participaban de reuniones asesorando a estos grupos.
Es para destacar que por entonces el Programa Trabajo Autogestionado del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social contaba con diferentes líneas de financiamiento dirigido a unidades productivas autogestionadas[6]. La línea I de Ayuda Económica Individual permitía a cada una de las personas asociadas recibir una ayuda económica individual que favorezca el inicio de la actividad económica de la cooperativa. La inscripción de la matrícula demoraba unos meses y eso dificultaba el desarrollo de la empresa al no poseer su personería jurídica, ni la clave única de identificación tributaria (CUIT). En La Pampa grupos cooperativos utilizaron estas líneas, particularmente la línea I favorecía el nacimiento de grupos precooperativos. Muchos quedaron en el camino ya que no eran cooperativas genuinas, y no prosperaron en su conformación.
Las cooperativas impulsoras de la federación constituyeron una mesa de trabajo que comenzó a funcionar en septiembre de dicho año. “Algunas cooperativas intentamos hacer punta para convocar a las restantes” expresaba un referente del movimiento cooperativista. Eso se reflejó en un trabajo de comunicación y visitas entre referentes de las entidades cooperativas y grupos pre-cooperativos de las ciudades de Santa Rosa, General Pico, Anguil y Uriburu.
En este sentido, cooperativistas de la ciudad capital concurrieron a las cooperativas de trabajo Reciclados Don Alberto, La Textilera y La Panificadora –organizaciones del Movimiento de Trabajadores Desocupados de General Pico–. Uno de los cooperativistas señalaba aspectos positivos de los encuentros: “nos mostraron cómo trabajan y las instalaciones. Les pareció muy buena la iniciativa de agruparse y prometieron dentro de sus posibilidades, participar en los encuentros” (P.F., asociado a cooperativa gráfica, 2014). En ese mismo viaje también visitaron a un grupo pre-cooperativo de mandaderos, y tuvieron una entrevista con el presidente y vice del consejo de administración de la Cooperativa Regional de Electricidad, de Obras y Otros Servicios –Corpico–.
Las visitas y encuentros entre grupos cooperativos empezaron a ser cada vez más frecuentes. El 10 de octubre de 2014 se produjo el primer encuentro con gran convocatoria en la sede de la Cooperativa de Trabajo Textil Pampeana Ltda., sita en la calle Liberato Rosas de la ciudad de Santa Rosa, en el cual se reconoció la capacidad de movilización. Alrededor de veinte personas en representación[7] de las cooperativas de trabajo Textil Pampeana, Coopecad, Trabajadores de Emisora Pampeana LU33, Visión 7, y La Tosca de Santa Rosa; el grupo pre cooperativo de Anguil Entrelazando Sueños; las cooperativas de trabajo Textilera y el grupo pre cooperativo de cadetes de General Pico; y del frigorífico de Uriburu. También se destacó la motivación colectiva para fortalecer el trabajo conjunto y resolver dificultades de la gestión del trabajo cooperativo, junto a la necesidad de construir objetivos comunes, dada la diversidad de fines y expectativas propios de las diferencias de trayectoria de cada una. Se planificó una segunda reunión en la Cooperativa Trabajadores de Emisora Pampeana Ltda., en el centro de la ciudad santarroseña, para operativizar la idea de que los encuentros sean itinerantes “con la finalidad de que cada cooperativa tenga la oportunidad de ser anfitriona cuando le toca en su sede y como una forma de horizontalidad” (P.F., comunicación interna, 10 de octubre de 2014).
Comenzó a evidenciarse que la mayoría de las cooperativas tenían dificultades en poder participar legalmente, y se encontraban atrasadas en presentaciones formales de documentación ante INAES.
Entre el primer y segundo encuentro, a fines de octubre de 2014, recibió la matrícula habilitante el grupo pre-cooperativo de Anguil. Quedó así formalmente constituida la Cooperativa de Trabajo Entrelazando Sueños Ltda., integrada por seis asociadas que se dedicaron a la fabricación de indumentaria de trabajo. Un número importante de cooperativistas y grupos de apoyo al sector, se acercaron a celebrar el día de su inauguración, el 25 de octubre de ese año[8].
Este hecho cobra importancia ya que al ser una cooperativa nueva –que no completó el primer ejercicio económico en términos contables– se encontraba en regla ante los distintos organismos del Estado, cuestión que más adelante sería útil para integrar la federación.
El segundo encuentro con importante concurrencia se realizó el 14 de noviembre y asistieron las mismas organizaciones del encuentro anterior, a excepción de los grupos de General Pico, y la presencia –con estreno de matrícula– de la Cooperativa de Trabajo Coopeunión Limitada. Esta vez contó además con la participación de representantes de la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) y del INAES. El eje de la reunión tuvo por finalidad resolver federarse o unirse a una federación existente y conformar finalmente una mesa ejecutiva de trabajo. Se resolvió la creación de una federación local y se eligió una mesa ejecutiva. La mesa se integró por un asociado o asociada de cada organización cooperativa presente. Se estableció que quienes no asistieron podían designar su representante, debían “llevar a cabo todos los pasos formales para inscribir y legalizar la Federación Pampeana de Cooperativas de Trabajo, debiendo para esto trabajar junto a las cooperativas que la conformen en que tengan sus papeles y obligaciones institucionales en regla” (P.F., comunicación interna, 14 de noviembre de 2014).
Para el tercer encuentro se propuso la sede de la nueva cooperativa textil de la localidad de Anguil, Entrelazando Sueños el día 12 de diciembre. Allí se habló de realizar un aporte monetario para solventar gastos de viáticos, definir el nombre de la entidad, las formalidades a cumplir para constituirse como federación y la situación del frigorífico de Uriburu que por esos momentos atravesaba una fase crítica.
La Cooperativa de Trabajo Frigorífico Uriburu Ltda., es otra de las empresas recuperadas de la provincia, ubicada en la localidad de Uriburu, a 45 km de Santa Rosa. El proceso de recuperación se inició en 2012, cuando Frigorífico Uriburu S.R.L., que faenaba y exportaba equinos, cesó la actividad. Los trabajadores de más antigüedad y de mayor edad sostuvieron el proceso de lucha hasta la recuperación ese mismo año. Treinta y cinco integrantes lograron constituirse como cooperativa en 2014. Uno de los temas que acompañó la mesa ejecutiva de la naciente federación fue su habilitación municipal para funcionar. Logró iniciar sus actividades como cooperativa en 2015.
Hacia mediados de diciembre un pequeño grupo concurrió a Buenos Aires, en respuesta a la invitación de la conducción de la CNCT para participar de una reunión de federaciones nucleadas en esa confederación. Destacaron los contactos personales e institucionales logrados en ese encuentro.
Mientras tanto, la mesa ejecutiva avanzaba con las adhesiones. Ese tema era de gran importancia. Para constituir la federación todas las cooperativas que la integraran debían tener regularizadas sus presentaciones formales ante el INAES. De un total de más de diez grupos cooperativos, solo ocho cumplieron los requisitos.
La burocracia administrativa siempre ha sido motivo de problemas hacia el interior de las cooperativas. Es sabido que las cooperativas de trabajo son entidades cuya administración es engorrosa por el nivel de burocracia que conlleva entre libros obligatorios de carácter sociales y contables, y actualización de información anual ante INAES, AFIP y el órgano local competente.
Las cooperativas de trabajo, como lo indica su nombre, tienen por objeto realizar una actividad en la cual el costo del recurso mano de obra es la fuerza de trabajo de sus integrantes. Las y los trabajadores de estas organizaciones deben asumir la lógica del trabajo colectivo, asociativo y autogestivo, donde además de saber realizar el trabajo vinculado a su actividad específica,deben conocer, estudiar y aprehender saberes y herramientas de gestión de empresa. Para que “haya empresa, debe existir la intención de coordinar los elementos de la producción, como son el capital, el trabajo, y la tecnología, con el fin de generar riquezas que pueden beneficiar a sus propietarios” (Telese, 2006, p. 28). Las organizaciones enfrentan los dilemas de resolver lo urgente y lo importante. En la mayoría de las veces prima lo urgente, y dejan las cuestiones administrativas y contables relegadas generando incumplimientos de tiempo y forma ante los organismos citados. Por eso el trabajo encomendado a la mesa ejecutiva pre federativa era fundamental, casi todas las cooperativas del grupo debían algún tipo de presentación.
Un cuarto encuentro se realizó el 9 de enero de 2015 en las instalaciones de la Cooperativa Frigorífico Uriburu. Estuvieron presentes integrantes de la cooperativa local, junto a Textil Pampeana, Entrelazando Sueños, Coopeunión, Coopecad y Gráfica Visión 7. También participó un integrante del consejo de administración de la Cooperativa de Vivienda Santa Rosa Ltda., y una integrante de la Asociación civil Akun, entidad dedicada a servicios de asociaciones. En un primer momento de la reunión, asociados del frigorífico guiaron al resto del grupo en un recorrido por las instalaciones y expusieron sobre las principales dificultades que debían afrontar. Una vez finalizado, el grupo de participantes trabajó sobre los pasos inmediatos a seguir. Constituir la federación de cooperativas pampeanas ya era un objetivo de corto plazo.
El 21 de febrero de 2015, en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa, se constituyó la Federación de Cooperativas Pampeanas (FECOPA)[9], integrada formalmente por ocho cooperativas de trabajo. Las cooperativas que presentaron sus actas de adhesión fueron: Textil Pampeana de Santa Rosa; Mandaderos Coopecad de Santa Rosa; Coopeunión de Santa Rosa; Frigorífico de Uriburu; Gráfica Visión 7 de Santa Rosa; Textil Entrelazando Sueños de Anguil; La Panificadora de General Pico; Reciclados Don Alberto de General Pico. Más de cincuenta personas participaron de la actividad en la UNLPam.
Algunas organizaciones que trabajaron en la gestación de la Federación no lograron incorporarse. Las cooperativas Trabajadores de Emisora Pampeana, La Tosca y La Textilera, como consecuencia de incumplimientos administrativos frente a los organismos estatales de control, quedaron fuera de la FECOPA.
Acompañaron las actividades un representante del INAES, en ese momento organismo dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, otro de la CNCT, y el gerente de la sucursal Santa Rosa del Banco Cooperativo Credicoop, entre otros.
En primera instancia tuvo lugar la Asamblea Constitutiva, que trató y aprobó el Estatuto de la Federación y eligió integrantes del Consejo de Administración de la FECOPA y de la sindicatura. Fueron designados al Consejo de Administración integrantes de las organizaciones Coopecad, Gráfica Visión 7 y Coopeunión. Con relación al órgano de control, se eligió síndica titular a integrante de Reciclados Don Alberto y suplente a integrante de Cooperativa Textil Pampeana.
Seguidamente se llevó a cabo la primera reunión del Consejo de Administración, en la que se produjo la distribución de cargos. La conformación fue la siguiente: Presidencia a cargo de Gráfica Visión 7, secretaría a cargo de Coopecad y tesorería a cargo de Coopeunión. El flamante presidente de la FECOPA dijo:
El objetivo de la creación de esta Federación es que puedan tomar visibilidad en la región los movimientos cooperativos de trabajo que vienen creciendo y desarrollando sus productos y servicios en la Provincia. A su vez crear un espacio de fortalecimiento entre ellas, para erigirse como un actor político y gremial que defienda, sostenga, luche por beneficios para el sector y que asista a las cooperativas desarrollando capacitaciones y asistencia jurídica. El movimiento cooperativo fomenta valores como la ayuda mutua y la solidaridad, y apuesta a las políticas necesarias que ayuden al desarrollo del sector de la economía social para consolidar un rol significativo dentro de la economía nacional. (P.F., comunicación interna, 22 de febrero de 2015).
3.2. FECOPA en acción
Un mes después de firmada el acta constitutiva FECOPA realizó su primera reunión. Coopeunión estuvo a cargo de la organización, y se llevó a cabo en un salón de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) en Santa Rosa. Entre otras cuestiones, comenzaron a analizar el pre-proyecto de ley federal de Economía Social y Solidaria.
Este pre proyecto de ley fue presentado en diciembre de 2014 por el Presidente del INAES, y tenía el objetivo de reemplazar las actuales leyes de cooperativas (Ley Nº 20337) y de mutuales (Ley N°20321). La ley que rige actualmente a las cooperativas es de 1973, la necesidad de actualizarla radica entre otras consideraciones, en la relevancia que han cobrado las cooperativas de trabajo a partir de finales del siglo XX y lo que va del siglo XXI. FECOPA puso a disposición de sus miembros el texto del pre-proyecto para facilitar su debate. Afirmaban: “Esta iniciativa nos invita a la participación, como expresión del cooperativismo en Argentina, en un debate necesario de realizarse” (P.F., comunicación interna, 15 de marzo de 2015).
El 10 de abril participaron también del foro regional que organizó la CNCT, en el salón de la CTA-Santa Rosa. En dicho encuentro se continuó el análisis de las particularidades del cooperativismo de trabajo y los vacíos legales de la normativa vigente, y se debatieron posturas entre las organizaciones presentes de cara al foro-debate programado para el 29 de abril del corriente. La cita al foro-debate del pre-proyecto de ley de Economía Social y Solidaria, impulsado por el Instituto de Promoción de la Economía Social (IPES) se dio en la sede de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa. Nuestro equipo de investigación y extensión, fue uno de los actores organizadores a nivel local (Bustos y Manso, 2015)[10]. Participaron organizaciones cooperativas y federaciones de la región y de otros lugares del país, de distinto tipo. Con la modalidad de ponencias FECOPA participó con dos trabajos realizados en los diversos proyectos de investigación y extensión descriptos[11].
Vuelven a reunirse en septiembre en las instalaciones de la cooperativa La Tosca. Estuvieron presentes integrantes de esta cooperativa, Coopeunión, Textil Pampeana, Coopecad, Gráfica Visión 7, Entrelazando Sueños, la Textilera y la Panificadora –de General Pico–. También participaron, por primera vez, integrantes de la cooperativa de trabajo Tierra Madre, dedicada a la producción y comercialización de artesanías e integrada –en ese momento– por siete personas, y un grupo pre-cooperativo de trabajo autodenominado Renacer, que proyectaba dedicarse a la actividad de mantenimiento de espacios públicos y privados, e integrado también por siete trabajadoras y trabajadores. Ambos colectivos se encuentran vigentes al día de hoy. En este encuentro también se procedió a informar y difundir el curso-taller que junto al grupo de Extensión e Investigación Universitaria de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLPam se había organizado para integrantes de las cooperativas y grupos pre-cooperativos.[12] Comentaron y analizaron el estado actual de las organizaciones y empezó a circular la idea de buscar caminos para fortalecerse como movimiento.
En ese mismo mes el presidente de FECOPA participó junto a otros dirigentes sociales –de las cooperativas de trabajo La Histórica de General Pico, Frigorífico Uriburu, cooperativa ganadera de Realicó, cooperativa de servicios públicos de Santa Rosa (CPE) y Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) – de una charla-debate denominada “El rol de la economía popular en la Argentina que viene”. La actividad se organizó en el marco de actividades de reflexión colectiva previas a las elecciones generales en la Argentina, y se realizó en la sala Voces de la CPE, el 23 de septiembre de 2015 en Santa Rosa.
Durante el último trimestre de 2015 se desarrolló el curso-taller denominado “Trabajo autogestionado y asociativo”, destinado a trabajadores y trabajadoras de cooperativas de trabajo y otras organizaciones de la economía solidaria. La actividad, con encuentros quincenales en aulas de la Facultad de Ciencias Humanas, albergó a trabajadores y trabajadoras que participaban por primera vez en una instancia de formación universitaria. Tuvo entre sus objetivos:
promover instancias de aprendizaje mutuo con trabajadores/as autogestionados/as; analizar los emprendimientos autogestionados como expresiones del movimiento obrero argentino; reflexionar en forma conjunta sobre los problemas del trabajo autogestionado y la toma de decisiones en forma colectiva y proveer de herramientas básicas de administración y gestión de sus emprendimientos (Res. Nº 368 del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas-UNLPam, 2015, considerandos).
En octubre la CNCT organizó un congreso que se hizo en el estadio Luna Park de la ciudad de Buenos Aires, convocado bajo el lema “cooperativas para la victoria” y bregaba por “un país con inclusión y desarrollo, que continúe brindando derechos, inclusión y fortaleciendo el trabajo de los argentinos con desarrollo de la economía social”. Miembros de FECOPA participaron de este evento en una clara posición partidaria frente a las elecciones presidenciales de 2015.
Al año siguiente, en febrero de 2016, la Federación organizó en forma conjunta con la Federación Argentina de Cooperativas de Trabajadores Autogestionados (FACTA) un taller que ofrecía formación a las distintas entidades regionales con las que tenía vinculación. Una integrante del equipo técnico, coordinó en Santa Rosa un taller con miembros de cooperativas de trabajo en el que se trabajaron pautas para el diseño de un reglamento interno para cada cooperativa, como expresión de construcción colectiva de cada grupo asociativo.
Otra acción grupal y de articulación directa entre la Federación y el equipo universitario fue en abril de ese mismo año. Comenzó la emisión de un programa semanal de radio “Los hijos de Zapata” que salía al aire los miércoles de 19hs a 20hs. por Radio La Tosca. Este programa se diseñó en el marco de la Acción de Extensión Universitaria, denominada “Del murmullo a la palabra: FECOPA alza la voz”[13]. Las instituciones participantes fueron FECOPA, Radio La Tosca desde donde se produjo y emitió el programa, y la Facultad de Ciencias Humanas, a través de un grupo de estudiantes de Comunicación Social. Participaron en todas las etapas –diseño, ejecución y evaluación–integrantes de la federación, de la radio cooperativa, estudiantes y graduados.
En junio de 2016 se realizó la primera reunión del año en la sede de la cooperativa La Tosca. Participaron integrantes de las siguientes organizaciones: Gráfica Visión 7, Tierra Madre, Cooperativa Textil Pampeana, Frigorífico de Uriburu, Trabajadores de Emisora Pampeana, Radio Cooperativa La Tosca, Renacer. En esa oportunidad, asistió un nuevo grupo pre-cooperativo, denominado Vital Asistencia, que proyectaba desarrollar actividades de cuidados paliativos y estaba integrado por seis trabajadoras y trabajadores.
Debe señalarse que en cada reunión se integraban nuevos grupos de trabajo que estaban en vías de conformación cooperativa, y la federación se tornaba en referente, impulsora y asesora.
En este encuentro las organizaciones expresaron su preocupación por el nuevo escenario socio-económico nacional, del que destacaron en especial la caída de las ventas y el impacto de la suba de tarifas aplicada a los servicios públicos. Señalaron: “En las últimas semanas ha sido notable en todo el país el impacto negativo sobre cooperativas y demás organizaciones de la economía solidaria” (H.L., asociado a cooperativa de producción y venta de artesanías, s/f). Analizaron las consecuencias de la inflación sobre el aumento de insumos y sobre la disminución en las ventas. En julio FECOPA participó de la “Multisectorial contra el Tarifazo”[14] a nivel provincial y nacional.
Para el segundo año de gestión de la coalición política Cambiemos, las consecuencias económicas negativas ya se hacían sentir en estas organizaciones.
La Federación comenzó a declinar su accionar colectivo. Más allá de los impedimentos formales, en una ciudad como Santa Rosa con poco más de cien mil habitantes la cercanía entre cooperativas y el vínculo entre cooperativistas continuó. Pero las políticas públicas aplicadas por el gobierno nacional asfixiaron a estas organizaciones, y generaron una especie de embudo que las retrajo hacia sí mismas propiciando el alejamiento a esa búsqueda de visibilidad, apoyo y lucha colectiva inicial.
Así relataba una integrante de Textil Pampeana en una nota al diario La Arena en septiembre de 2018:
“En esta situación aceptamos condiciones que antes no lo habríamos hecho […], “Aguantamos como podemos, en los últimos tiempos los costos aumentaron un 100% aproximadamente […] “Siempre estuvimos en la lucha, nunca tuvimos buenos tiempos, pero hoy estamos más complicados que en otros momentos”. (Mirta, asociada a cooperativa textil) (La Arena, 2018).
Las cooperativas de trabajo tuvieron que desarrollar estrategias para sobrevivir en ese contexto. Algunas cerraron como el Frigorífico de Uriburu, otras redujeron sus retiros y/o modificaron momentáneamente la actividad. Las que más sufrieron fueron aquellas que dependían de la política de comercio exterior y la suba de tarifas.
3.3. La alianza Cambiemos y una pandemia
FECOPA atravesó diferentes etapas en su proceso. A la heterogeneidad de organizaciones que la integraron se le agregó un elemento clave del contexto macroeconómico: el profundo cambio político y socio-económico producido en el país desde diciembre de 2015 que agudizó las dificultades que atravesaban estas organizaciones. Estos factores explicarían los tiempos y acciones colectivas de la Federación.
La asunción de la alianza Cambiemos significó un punto de inflexión y una modificación abrupta en materia política, económica y social. La política económica neoliberal implementada desde el inicio ha afectado negativamente a gran parte de la actividad productiva, al conjunto de los trabajadores y trabajadoras, a las organizaciones autogestivas en general y a las cooperativas de trabajo en particular. La combinación de caída del consumo, apertura de importaciones, la devaluación de la moneda –que genera, entre otras cosas, aumentos directos de precios de insumos importados y escalada inflacionaria–, las altas tasas de interés y el exorbitante incremento tarifario, propuso un nuevo escenario con severas consecuencias al interior de estas unidades productivas (Ruggeri, 2016; Ottaviano y Manso, 2018). Este cambio de escenario ha provocado un movimiento de retracción, que produjo el repliegue sobre sí mismas a cada una de las organizaciones.
Finalizado el gobierno de la alianza Cambiemos, una pandemia azota al mundo y su cotidianeidad. Las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio dictaminadas por el gobierno nacional perjudicaron y dificultaron la supervivencia de entidades cooperativas.
Las medidas de protección de la salud implementadas por la pandemia desde marzo de 2020 en el territorio nacional, dejaron al desnudo las múltiples situaciones de inequidad y desigualdad en las que vive nuestra población. El ámbito laboral como espacio vital para la producción y reproducción de la vida, es un caleidoscopio que muestra sus multiformas y matices. Entre las medidas de prevención, se vieron suspendidas actividades productivas y de servicios, que constituyen la fuente de generación de ingresos de quienes gestionan su propio trabajo (Norverto, 2020).
No obstante, el gobierno de la coalición política Frente de Todos, pareciera prender una luz de esperanza hacia la aplicación de políticas públicas amigables con los trabajadores y las trabajadoras en general y cooperativistas en particular. Para el último caso, las principales medidas en el marco de la pandemia por Covid-19 que alcanzan a las cooperativas en general se pueden clasificar en medidas de apoyo y ayuda económica, y societarias y fiscales.[15] Así, por ejemplo, dentro de las primeras encontramos el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)[16] utilizado por asociados y asociadas a cooperativas de trabajo, Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)[17], Línea I Programa Trabajo Autogestionado[18].
Dentro de las segundas, como políticas societarias y fiscales, podemos identificar trámites de emergencia para constitución de cooperativas, postergación de asambleas, reuniones a distancia, gratuidad y simplificación de trámites, entre otras[19].
Un hecho político sustancial para las y los trabajadores de la economía popular fue la creación del Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular en 2020. El mismo
busca reconocer, formalizar y garantizar los derechos de los trabajadores y trabajadoras de la economía popular para que accedan a herramientas que les permitan potenciar su trabajo. Ser parte del mismo les permite acceder a programas de trabajo, seguridad social y capacitación; participar de redes de comercialización y tener acceso a herramientas crediticias y de inclusión financiera (Ministerio de Desarrollo Social, 2020).
Aún así no alcanzan las medidas dispuestas para estos sectores. Los relatos de trabajadores cooperativistas en un medio pampeano son elocuentes en cuanto a la situación de las organizaciones durante ese año. Muchas cooperativas tuvieron facturación cero y cortes de servicios –agua y gas–, cooperativistas comentaron “Vemos con preocupación que no nos registran. Nuestras cooperativas son empresas sociales y sus integrantes son trabajadores”, “Nos gastamos hasta el último peso del balance”, lamentaron desde otra cooperativa (Alcaraz, 2020).
Desde el movimiento local adhirieron a demandas nacionales y también realizaron pedidos al Estado provincial. En relación con la Subsecretaría de Cooperativas de la provincia un cooperativista decía “nos tomó el pedido y estamos a espera de una respuesta” (A.U., asociado a cooperativa de mandados, s/f).
Si bien el Órgano Local Competente muestra buena predisposición al trabajo conjunto, un reconocido trabajador y militante cooperativista decía al respecto “la provincia tampoco tiene grandes ofertas para la economía solidaria que reúne a más de 250 trabajadores y trabajadoras”, que “el sector fue uno de los más golpeados por la miserable gestión de Juntos por el Cambio” y que “desde el principio de la pandemia, han reclamado apoyo del gobierno nacional, pero ese alivio llega a cuentagotas” (Alcaraz, 2021).
En el segundo año de la gestión del Frente de Todos en el gobierno nacional y segundo año de pandemia, las cooperativas atraviesan graves dificultades para sostener los puestos de trabajo, en el camino han quedado la cooperativa Frigorífico Uriburu, Coopeunión y las cooperativas del grupo del MTE. El resto avanza y crece lentamente y elabora estrategias para sobrevivir.
Si bien a FECOPA se la sigue nombrando, y aún existen canales de comunicación entre las organizaciones que la formaron, la Federación no tiene actividad como tal, y salvo alguna excepción, las cooperativas no hablan en nombre de FECOPA (Kermes, 2020). En términos legales FECOPA no figura en el padrón público de INAES, se entiende de esto que no ha podido completar la documentación para obtener la personería jurídica.
4. Reflexiones finales
La situación de aislamiento por la pandemia de Covid-19 deja ver un futuro de corto, mediano y largo plazo incierto para cualquier organización, en el que precisamente el rol del Estado es clave. Por su parte el INAES se encuentra activando políticas que responden mejor a la realidad socio-productiva de nuestro país. Mientras tanto el Órgano Local Competente se caracteriza por mantener una relación fría con el movimiento de cooperativas de trabajo.
El cooperativismo de trabajo ha demandado políticas públicas a los gobiernos cada vez que lo necesitó. La intervención del Estado con políticas de financiamiento, apoyo y promoción del cooperativismo siempre ha favorecido al desarrollo de estas organizaciones. Y cuando el Estado no intervino en situaciones de crisis, como puede ser la actual pandemia por Covid-19, las cooperativas de trabajo específicamente sufrieron gravemente las consecuencias. Esto tiene relación con la característica particular de estas organizaciones: la preeminencia de su factor trabajo. La figura del trabajador y trabajadora es central, esto implica que al momento de ajustarse, las organizaciones de la economía popular, social y solidaria son las primeras en disminuir la retribución a su trabajo en defensa del bien colectivo, basadas en la lógica del buen vivir y en la idea de reproducir ampliamente la vida, por lo que la presencia del Estado es fundamental.
El cooperativismo de trabajo en La Pampa es un movimiento incipiente, en construcción y disperso. Si bien ha fluctuado durante estos años podría decirse que es propio de los tiempos habituales de los movimientos sociales. Por las características sociales y demográficas de esta provincia no solo tiene potencial sino que también puede aportar muchísimo a la organización del trabajo colectivo, asociativo y autogestivo, así como al desarrollo de nuevas actividades. En la actualidad sostiene a más de cien puestos de trabajo, es decir más de cien familias, solo de manera directa. Y se encuentran en proceso de formación alrededor de seis nuevas cooperativas.
Siguiendo a Norma Giarracca (1994), diremos que la unidad es siempre un resultado, no un punto de partida. Y muchas veces, una denominación, un nombre, no debería llevar a confundir u ocultar, en especial a sus protagonistas, acerca de la fragilidad, la debilidad y transitoriedad que muchas veces se encuentran detrás de él (Ottaviano y Manso, 2018).
Los interrogantes respecto a FECOPA, giran en torno a la Federación en sí misma pero también a los caminos de la autogestión y los ensayos de resignificar el trabajo que hacen los trabajadores y las trabajadoras de la economía popular, social y solidaria al momento de asociarse en las entidades cooperativas. En este formato comparten intereses económicos, sociales y culturales, que pretenden realizarlos a través de una empresa de gestión democrática y propiedad colectiva (Garbarini, 2011). La persona que se asocia a una cooperativa de trabajo inviste en un solo cuerpo la realización de tareas operativas, de gestión y planificación estratégica de la empresa cooperativa. La toma de decisiones, la construcción de liderazgos, la distribución de retiros, la construcción de la identidad cooperativa, organizar el trabajo, incorporar personal (Rebón, 2016) son tareas que los trabajadores y las trabajadoras en general deben aprender.
En torno a esto, planteamos dos preguntas sobre FECOPA cuyas respuestas encontraremos con el paso del tiempo y el devenir colectivo: ¿es posible que FECOPA vuelva a tener actividad como tal?, ¿por qué si deseaban una Federación para visibilizarse y hacerse más fuertes no encontraron en lo colectivo la solución a los problemas individuales?
Hay algo seguro y es que ante la necesidad y convicción este grupo de trabajadores y trabajadoras juntó y organizó un movimiento. Ensayó una estrategia de lucha colectiva y disputó sentidos mientras introdujo nuevos debates en los medios de comunicación pampeanos. Algunos años después de aquellas primeras acciones tímidas, de encontrarse con otros e intentar en lo colectivo y autogestivo resolver la fuente de trabajo, hoy nuevos grupos pre-cooperativos y cooperativos demandan formación y eligen la autogestión asociativa como modo de vida y de resolución de la fuente de trabajo. Quizás FECOPA despierte en otras fecopas.
Referencias bibliográficas
Alcaraz C. (31/05/2020). Las cooperativas en la miseria y los grandes miserables. Kermes. https://bit.ly/3m6tH4f
Alcaraz C. (10/04/2021). Si hay pobreza en La Pampa que se note. Kermes. https://bit.ly/3ANfU6O
Bayer O., Borón A., Gambina J., Barillaro E. y La Greca f. (2013). El Terrorismo de Estado en la Argentina. Instituto Espacio para la Memoria.
Bustos G., Manso A. y Fontana P. (2015). Propuestas y puntos a considerar sobre el Anteproyecto de Ley Federal de Cooperativas y Mutuales. Foro IPES. Santa Rosa, La Pampa.
Bustos G., Manso A., (2015). Anteproyecto de ley federal de cooperativas y mutuales y su recepción por la Federación De Cooperativas Pampeanas. XXII Jornadas de Investigación de Ciencias Humanas UNLPam. 10 y 11 de septiembre de 2015, Santa Rosa.
Fepamco (s.f.). Historia de Fepamco. FEPAMCO https://bit.ly/3y9P3Ac
Garbarini J. N. (2011). Manual práctico para cooperativas de trabajo. Ediciones Lazos Cooperativos.
Giarracca, Norma (1994). La Liga de Cooperativas Cañeras de Tucumán. En N. Giarracca (comp.), Acciones colectivas y organización cooperativa. Reflexiones y estudios de caso. Centro Editor de América Latina.
La Arena (4/9/2018). Cómo destruye el macrismo una cooperativa. Diario La Arena. https://bit.ly/2XK92c3
Lluch A. y Sánchez, L. (1998). El cooperativismo eléctrico: desarrollo de una cooperativa en el Territorio Nacional de La Pampa. De movimiento popular a empresa: (1925-1950). Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, 1(1), 181-201. Universidad Nacional de La Pampa. https://bit.ly/2UGPhRq
Ministerio de Desarrollo Social (2020). Registro Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (RENATEP). https://bit.ly/3gkfpcn
Norverto L. [Facultad de Ciencias Humanas-UNLPam]. (5/5/2020). El impacto del aislamiento en la economía del trabajo [Publicación de estado]. Facebook. https://bit.ly/3jd7FuB
Ottaviano, R. y Manso, A. (2018). Intentos de una mayor visibilización. La Federación de Cooperativas Pampeanas (FECOPA). La Pampa, 2014-2018. En V Jornadas Nacionales SIMEL sobre Estudios Regionales y Mercado del Trabajo. 20 y 21 de septiembre de 2018, Mar del Plata.
Radiocracia (19/02/2020). Cooperativas de limpieza y mensajería tuvieron el visto bueno de Cafiero. Kermes. https://bit.ly/3ALonY2
Rebón, J. (2016). Saberes recuperados herramientas para la autogestión. OSERA, Instituto de Investigación Gino Germani-UBA.
Ruggeri, Andrés (2014). ¿Qué son las empresas recuperadas? Autogestión de la clase trabajadora. Ed. Continente.
Ruggeri, A. (2016). Las empresas recuperadas por los trabajadores en los comienzos del gobierno de Mauricio Macri. Estado de situación a mayo de 2016. Programa Facultad Abierta/Centro de documentación de empresas recuperadas. Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil. Facultad de Filosofía y Letras UBA. https://bit.ly/3DcL5u2
Telese M. (2006). Conociendo la contabilidad. Osmar D. Buyatti.
- La posibilidad de registrar este hito del cooperativismo de trabajo en nuestra provincia, es producto de un trabajo sostenido desde una metodología de investigación acción participativa, desarrollada e implementada mediante la articulación de proyectos de investigación y extensión universitaria. Nuestro equipo de trabajo fue partícipe de todos los encuentros pre-federativos desde los primeros pasos de su conformación.↵
- A través de la resolución N° 203/2004 Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de La Nación se crea el Programa Trabajo Autogestionado. https://bit.ly/3k51Rme.↵
- El Instituto Nacional de Economía Social (INAES) cuenta en su sitio web con un buscador de entidades cooperativas y mutuales que se encuentran matriculadas en dicho organismo. https://bit.ly/3kiD26y.↵
- Según el padrón público de INAES la fecha de registración de la matrícula de esta cooperativa fue el 5 de abril de 1933.↵
- La Tosca es el nombre de fantasía de una cooperativa de servicios audiovisuales, que por esos días sus integrantes intencionaban un cambio de actividad hacia cooperativa de trabajo.↵
- Según documentación de inscripción, las líneas de financiamiento estaban dirigidas a las siguientes prestaciones: Ayuda económica individual, Apoyo técnico y económico para la mejora de la capacidad productiva, Apoyo técnico y económico para la mejora de la competitividad, Asistencia técnica y capacitación para la mejora de la capacidad de gestión de las unidades productivas y Asistencia para la Higiene y la Seguridad en el Trabajo.↵
- No todas las personas que asistieron eran trabajadoras asociadas a las cooperativas de trabajo.↵
- Ver artículo periodístico “Entrelazando Sueños” del Diario La Arena con fecha 25 de octubre de 2014 en https://bit.ly/3sAgGRq.↵
- Ver para ampliar con artículo web “Se constituyó la Federación de Cooperativas Pampeanas” de FECOOTRA (23/02/2015) en https://bit.ly/3mxxnfJ.↵
- Ver para ampliar artículo “Debatiendo sobre la economía solidaria” en revista Contexto Universitario (2015). Año 9 N°38, 2-2, en https://www.unlpam.edu.ar/images/extension/contexto/Contexto%20Universitario%20n38.pdf.↵
- Trabajos presentados “Propuestas y puntos a considerar sobre el Anteproyecto de Ley Federal de Cooperativas y Mutuales”, bajo la autoría de Guadalupe Bustos, Agustina Manso y Pablo Fontana, y “Hacia una ampliación de la economía social y solidaria. Miradas desde el mundo del trabajo”, a cargo de Franco Carcedo, Lía Norverto y Roberto Ottaviano. Abril de 2015.↵
- Curso–taller extracurricular de extensión “Trabajo autogestionado y asociativo”, dictado entre septiembre y diciembre de 2015 y aprobado por Resolución del Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas, 368-CD-2015 en agosto de 2015. Esta actividad fue diseñada en el marco del proyecto de extensión universitaria (PEU) “Trabajo cooperativo y producción como herramientas para la autonomía y la inclusión social” (Res. N° 412-CS-12), y el proyecto de investigación “Trabajo informal, economía solidaria y autogestión. Resistencia de trabajadores/as y cambios en las identidades laborales en la Pampa contemporánea” (Res. N° 138-CD-15) y realizada de manera conjunta con la Federación de Cooperativas de Trabajo de La Pampa (FECOPA). Se constituyó en otro de los tantos espacios de construcción compartida y colectiva de conocimientos entre equipos universitarios y cooperativos.↵
- Acción de Extensión Universitaria coordinada por Cynthia Zorrilla, en ese momento estudiante de la Licenciatura en Comunicación Social. Aprobado su informe final por Resolución Nº 106/17 del Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Pampa. Algunos resultados de esta acción y del programa radial se analizan en el siguiente capítulo. ↵
- La Multisectorial Contra el Tarifazo fue un frente que se consolidó hacia el año 2016 en Argentina. Diferentes sectores y agentes económicos se unieron para delinear acciones concretas de reclamo y resistencia contra las políticas de ajuste del gobierno de la Alianza Cambiemos. ↵
- Medidas de emergencia Covid-19 del gobierno nacional (28/01/2021). Observatorio de políticas públicas de economía popular, social y solidaria. http://oppepss.ungs.edu.ar/medidas-de-emergencia-covid-19-del-gobierno-nacional/.↵
- Decreto N°310/2020. Emergencia Sanitaria. Ingreso Familiar de Emergencia. P.E.N. https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-310-2020-335820.↵
- Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) Nº 376/2020. Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción. Poder Ejecutivo Nacional. https://bit.ly/2W2eG8n.↵
- Res. N°144/2020. Asistencia Económica de Emergencia. Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de La Nación. https://bit.ly/3g9tmtM.↵
- Resolución Renovar. https://bit.ly/38rww7U.↵






