Franco Carcedo
La dinámica demográfica y sus impactos espaciales
La ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa,[1] es considerada una aglomeración de tamaño intermedio (ATI). En Argentina esta categoría la integran aquellas ciudades que tienen 50.000 o más habitantes, exceptuando al aglomerado Gran Buenos Aires. En las últimas décadas estas ciudades han cobrado protagonismo a partir de la oferta de diversos bienes y servicios, su desempeño como nodos de intercambio a escala regional o nacional y el lugar que ocupan como sede de distintos niveles de gobierno. En efecto, por sus actividades gubernamentales, administrativas y financieras, Santa Rosa opera como centro de mayor jerarquía regional.
Desde su fundación, el 22 de abril de 1892, la ciudad inició un ritmo de crecimiento sostenido (aunque moderado) que le permitió obtener la designación de capital del Territorio Nacional de La Pampa en 1900. Su emplazamiento abarca una franja de transición donde se acentúa la aridez y desaparece la llanura. Esto ha ejercido una considerable influencia en la expansión horizontal de la superficie edificada. La ciudad ocupa parte de una cuenca centrípeta que tiene su nivel de base en la laguna Don Tomás, hacia donde drenan las aguas pluviales del área circundante (Cossio, 2009).
Antes de su fundación oficial el núcleo originario estaba compuesto en su mayoría por grupos familiares franceses y, en menor medida, italianos. Tres años después, en 1895, la población superó los 1.000 habitantes, la mayor parte proveniente de otras provincias. Del Censo del territorio de la Pampa Central de 1912 se desprende que Santa Rosa contaba con más de 4.000 habitantes, de los cuales un porcentaje elevado correspondía a población extranjera (Covas, Tourn y Pérez, 1986).
Las sequías, los fuertes vientos y la caída de cenizas volcánicas en distintos espacios productivos de la provincia durante los “años malos” de la década del treinta hicieron que la población de La Pampa disminuyera. Si a los condicionantes de carácter climático se le suman las dificultades económicas, tales como la baja en los precios de los cereales y los problemas monetarios que atravesaba el país, todas estas circunstancias contribuyen a explicar la migración de población rural hacia otras provincias como también hacia la ciudad de Santa Rosa. De hecho, tanto el Censo del territorio de la Pampa Central de 1942 como el Censo General de 1947 y el Censo Nacional de Población, Viviendas y Agropecuario de 1960 muestran que la ciudad capital tuvo un comportamiento demográfico inverso al de la provincia.
Un hito de crecimiento se produjo con la provincialización de 1951, momento en el que Santa Rosa se convirtió en la capital de la provincia de La Pampa. Esto provocó el fortalecimiento de la función administrativa, la generación de numerosos empleos, lo que resultó un incentivo más para la llegada de pobladores provenientes de otras provincias y de pueblos del interior (Cossio, 2009). Con posterioridad, durante la década del ochenta, la capital pampeana recibió inmigración procedente del sur mendocino y de las áreas inundadas del oeste de la provincia de Buenos Aires. La llegada de población mendocina se produjo como consecuencia de una crisis en el sector vitivinícola; mientras que una serie de inundaciones provocadas por el desborde del río Quinto promovieron el desplazamiento de población tanto rural como urbana (Tourn, 1996). Debido a estas circunstancias, a la ciudad de Santa Rosa llegaron alrededor de 13.000 personas, o sea alrededor del 25% de su población al comienzo de la década (en el Censo Nacional de Población y Vivienda de 1980 se contabilizaron 51.689 habitantes).
Este aumento poblacional debe enmarcarse en un proceso más amplio de crecimiento de las ATIs (Aglomeraciones de Tamaño Intermedio) desde 1950 hasta la actualidad. Según César Vapñarsky (1990), para explicar este fenómeno es necesario tener en cuenta algunos factores. En primer lugar, la disminución de la población dispersa a partir del aumento de la tecnificación en las labores agrícolas y las mejores opciones de desplazamiento disponibles entre el campo y la ciudad. En segundo lugar, el proceso de desindustrialización del aglomerado Gran Buenos Aires iniciado en la década del setenta. Esto se tradujo en la desaceleración del crecimiento poblacional en el GBA y en algunas ATIs mayores como Rosario o Córdoba. Por último, las políticas de promoción industrial y el aumento del empleo público en algunas capitales de provincias suscitaron la migración interna hacia estos espacios en busca de nuevas oportunidades laborales.
El crecimiento demográfico de Santa Rosa en los años ochenta tuvo distintos impactos territoriales: se incrementó la demanda de viviendas en el Instituto Provincial Autárquico de la Vivienda (IPAV); hubo que generar nuevos centros educativos, se acentuó la escasez de agua (especialmente en verano) y fue necesario extender la red de desagües cloacales y la capacidad de tratamiento y/o eliminación de efluentes y residuos sólidos urbanos (RSU). A su vez, todo esto hizo que aumentara la presión sobre todo el equipamiento, la infraestructura y los servicios urbanos (Tourn, 2001).
La misma autora (Tourn, 2000) sostiene que esta dinámica ocasionó un rápido incremento de los espacios construidos, en sentido horizontal, mediante dos procesos. Por un lado, la ocupación de terrenos baldíos a partir de iniciativas individuales, lo que derivó en la compactación de la trama urbana y, por otro, la adición de superficies edificadas en la periferia de la mancha urbana, producida por dos tipos de agentes: a) propietarios que lotearon terrenos en forma clandestina en áreas destinadas a otros usos por el plan regulador y, b) el Estado que demanda terrenos para la construcción de barrios planificados.
En la década del noventa y hasta la actualidad, la ciudad disminuyó su ritmo de crecimiento poblacional. Según el Censo Nacional de Población de 2010, Santa Rosa cuenta con 102.100 habitantes y concentra el 32,21 % de la población de la provincia (Véase Tabla 1). En tanto, si se considera el aglomerado Santa Rosa-Toay, la población asciende a 115.375 habitantes.
Tabla 1. Evolución de la población de Santa Rosa (1895-2010)
| Censo-Año | Población – La Pampa | Población – Santa Rosa | % sobre la población provincial |
| 1895 (1) | 25.914 | 1.227 | 4,47 |
| 1912 (2) | 88.683 | 4.253 | 4,79 |
| 1914 (1) | 101.338 | 5.487 | 5,41 |
| 1920 (3) | 122.535 | 5.563 | 4,53 |
| 1935 (2) | 175.077 | 10.326 | 5,89 |
| 1942 (2) | 167.352 | 12.996 | 7,76 |
| 1947 (1) | 169.480 | 14.623 | 8,62 |
| 1960 (1) | 158.746 | 25.273 | 15,92 |
| 1970 (1) | 172.841 | 34.885 | 20,18 |
| 1980 (1) | 207.949 | 51.689 | 24,85 |
| 1987 (4) | 235.630 | 61.412 | 26,06 |
| 1991 (1) | 259.996 | 78.022 | 30 |
| 2001 (1) | 299.294 | 96.920 | 32,38 |
| 2006 (4) | 325.626 | 105.047 | 32,26 |
| 2010 (1) | 316.940 | 102.100 | 32,21 |
Fuente: Dillon y Cossio (2009). Censos Nacionales de Población; (2) Censos del territorio de la Pampa Central; (3) Censos de Territorios Nacionales; (4) Dirección de Estadísticas y Censos de la provincia de La Pampa.
A pesar del moderado aumento poblacional, en los últimos años se ha producido una expansión de la mancha urbana y suburbana. Esto se produce, como ya mencioné, a partir del accionar del Estado en la construcción de barrios de viviendas sociales como también por el avance de iniciativas de carácter privado, algunas de ellas, incluso, inscriptas en programas de carácter nacional como el Programa Crédito Argentino del Bicentenario para la Vivienda Única Familiar (PROCREAR). Desde la perspectiva de Cossio y García (2018), el crecimiento suburbano hacia el sur y este de la ciudad se consolida con el surgimiento de nuevas zonas y tipologías residenciales propias de una elite de clase media ascendente.
Como consecuencia de estos procesos se generaron diversas problemáticas que dificultan la gestión de la ciudad y, principalmente, disminuyen la calidad de vida de una parte cada vez mayor de la población. En este sentido, la escasez de suelo urbanizable y el aumento de sus valores, el surgimiento de asentamientos precarios e informales en la periferia urbana, el déficit en la provisión de los servicios públicos y la fragmentación social del espacio urbano son algunos de los desafíos que deben afrontarse para construir una ciudad más democrática e inclusiva.
La estructura económica y el mercado de trabajo
La actividad económica de la ciudad de Santa Rosa estuvo ligada, desde sus inicios, al desarrollo del sector primario, los servicios y los pequeños establecimientos industriales. Esto se explica en razón de las características de la producción de su entorno rural y por la necesidad de satisfacer las demandas más elementales del nuevo poblamiento y del área a la que se integraba como centro de servicios (Cossio, 2009).
Esta estructura económica mantuvo sus rasgos particulares a través del tiempo. No obstante, la consolidación de la capital pampeana como una ciudad intermedia y su creciente influencia en el contexto regional hicieron que el sector terciario adquiriera una relevancia cada vez mayor. Según Covas, Tourn y Pérez (1986), hacia 1920 las actividades agropecuarias ocupaban a la mayor parte de la población santarroseña. Asimismo, 382 personas se empleaban en casas de comercio y 130 lo hacían en pequeñas industrias, sobre todo alimenticias.
Veinte años después la población de la ciudad superó los 10.000 habitantes. Esto hizo que las funciones urbanas se jerarquicen y tanto la administración como el comercio absorbieran un alto porcentaje de la mano de obra. En cuanto al sector secundario, luego de analizar los datos del Censo Industrial y Comercial de Santa Rosa de 1940, Covas, Tourn y Pérez (1986) sostienen que esta actividad “ocupaba operarios en pequeños establecimientos relacionados sobre todo con la construcción y la alimentación: fábricas de mosaicos, de hielo, de soda, de fideos, hornos de ladrillo, herrerías, carpinterías, marmolería, etc.” (p. 49).
Como mencioné anteriormente, la provincialización del territorio en 1951 fue un hecho institucional que marcó un paso fundamental en la evolución de La Pampa, y lo será especialmente para la ciudad de Santa Rosa. Desde entonces, la capital provincial acrecienta su jerarquía de primer centro urbano, transformándose en una ciudad eminentemente administrativa y de prestación de servicios. En este sentido, la creciente oferta educativa tanto de nivel medio como universitaria se convierten en focos de atracción para población joven del interior de la provincia y del oeste de la provincia de Buenos Aires.
Con relación a las actividades industriales en la provincia de La Pampa, Andrea Lluch y María Eugenia Comerci (2010) plantean que a inicios de la década del cincuenta los emprendimientos estaban asociados con sectores de consumo inmediato y reducido valor agregado (a excepción de la producción de maquinaria agrícola, particularmente en General Pico). En la ciudad de Santa Rosa, el principal exponente de la producción industrial fue el molino Werner (antes denominado Pampa Central).[2] Las autoras también afirman que el programa económico del desarrollismo (1958-1962) tuvo un impacto limitado en la provincia. El único sector que evidenció un aumento –aunque escaso– en la productividad fue el metalúrgico. Este panorama no logró modificarse con la sanción en 1961 de la Ley Provincial Nº 274, que tuvo como principal objetivo instituir un Plan de Fomento a la actividad agroindustrial (Lluch y Comerci, 2010). El Banco de La Pampa, inaugurado en 1959, fue la institución financiera a partir de la cual se buscó expandir la oferta crediticia disponible para las empresas de la provincia.
En Santa Rosa, la creación del parque industrial en 1976 y la instalación de algunas empresas locales tampoco lograron dinamizar la actividad secundaria. Recién a partir de 1984, con el arribo de la empresa textil Alpargatas S.A, se mejoraron los niveles de empleo en el sector. Algunos datos aportados por Dillon y Cossio (2009) permiten observar la importancia que tenía el sector terciario en la estructura económica de la capital pampeana a principios de la década del setenta y mediados de los años ochenta (Véase Tabla 2).
Tabla 2. Cantidad de población ocupada por sector de actividad (1974-1985)
| 1974 | 1985 | |||
| Cantidad de establecimientos | Personas ocupadas | Cantidad de establecimientos | Personas ocupadas | |
| Sector terciario | 1.654 | 3.870 | 2.088 (+26 %) | 4.928 (+27 %) |
| Sector secundario | 231 | 1.007 | 189 (-18 %) | 1.904 (+89 %) |
Fuente: Dillon y Cossio (2009).
La preponderancia del sector terciario en cuanto a la cantidad de población ocupada también se puede apreciar en los datos del Censo Nacional de Población y Viviendas de 1980 (Véase Tabla 3).
Tabla 3. Población de 14 años y más ocupada por sector de actividad. Aglomerado Santa Rosa-Toay (1980)
| Total | Porcentaje (%) | |
| Población de 14 años y más | 19.996 | 100 |
Sector primario | 787 | 3,93 |
Sector secundario | 4.764 | 23,82 |
Sector terciario | 13.130 | 65,66 |
Sin especificar | 1.315 | 6,57 |
Fuente: Dillon y Cossio (2009).
A nivel nacional, la puesta en marcha de reformas estructurales –apertura, desregulación, privatizaciones, etc.– durante la década del noventa tuvo un impacto negativo en el mercado de trabajo argentino. La problemática se ha expresado de diferentes maneras, a través de altos niveles de desocupación o bien por el crecimiento de los trabajos precarios y/o el deterioro general de la calidad del trabajo preexistente.
Según Philipp, Makon, Con y Salvia (2001), desde 1990 hasta 1999 el Gran Santa Rosa-Toay se comportó de forma similar a otros aglomerados urbanos (Gran La Plata, Bahía Blanca, Paraná, Neuquén y Plottier, Salta, Capital Federal y partidos del Conurbano). En estos territorios, la subocupación horaria aumentó en promedio un 4,9%, la tasa de actividad creció a un promedio de 5% y la tasa de desocupación a un promedio de 7%. En el caso de Santa Rosa-Toay, entre 1990 y 1999 la tasa de desocupación aumentó un 8,5% mientras que la tasa de subocupación horaria lo hizo en torno al 6,1%.[3]
Luego de la crisis de 2001, la tasa de desocupación a nivel nacional alcanzó un pico de 21,5% en mayo de 2002. Los aglomerados con mayor cantidad de personas desocupadas fueron Gran Catamarca (25,5%), Gran Córdoba (25,3%), Mar del Plata y Batán (24,6%), Gran Rosario (24,2%) y los partidos del Conurbano Bonaerense (23,4%). El Gran Santa Rosa-Toay se ubicó en el puesto once del ranking superando el 21%. Es en este período donde millones de personas excluidas del mercado laboral, tuvieron que enfrentar la falta de empleo mediante la creación de estrategias autogestivas o colectivizadas, de generación de trabajo para sostener su subsistencia y la de sus grupos familiares.
Con respecto a los indicadores de pobreza, en Argentina el porcentaje de personas por debajo de la línea de pobreza alcanzó el 54,3% (19,1 millones de personas) en mayo de 2002. Asimismo, la indigencia ascendió al 24% (8,4 millones de personas). En el mismo período, en Santa Rosa-Toay la proporción de hogares y personas bajo la línea de pobreza fue del 39,3% y 49,8%, respectivamente. A su vez, la proporción de hogares y personas bajo la línea de indigencia alcanzó al 14,5% y 20,6% (Véase Tabla 4).
Tabla 4. Proporción de hogares y personas bajo la línea de pobreza y de indigencia. Total de aglomerados, región pampeana y Santa Rosa-Toay (mayo de 2002)
| Mayo 2002 | ||||
| Bajo la línea de indigencia | Bajo la línea de pobreza | |||
| Hogares | Personas | Hogares | Personas | |
| % | ||||
| Total aglomerados urbanos EPH | 18,0 | 24,8 | 41,4 | 54,3 |
| Región pampeana | 18,2 | 25,1 | 41,8 | 52,7 |
| Santa Rosa-Toay | 14,5 | 20,6 | 39,3 | 49,8 |
Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). INDEC.
En la totalidad de los aglomerados urbanos, el porcentaje de personas bajo la línea de pobreza se mantuvo por encima del 30% hasta el primer semestre de 2006 inclusive (31,4%). En Santa Rosa-Toay, este índice superó el 30% hasta el primer semestre de 2005 inclusive (Véase Figura 1).
Figura 1. Proporción de personas bajo la línea de pobreza (LP) en Santa Rosa-Toay y Total de aglomerados urbanos
(octubre de 2002-mayo de 2006)
Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). INDEC.
A partir del año 2003, la reactivación económica a nivel nacional y la creación de puestos de trabajo estuvieron acompañadas de una mayor intervención estatal en materia de regulación de las relaciones laborales, el aumento de la cobertura previsional y las políticas sociales de transferencias de ingresos. No obstante, una parte importante de la población de escasos recursos no logró incorporarse al empleo estable y seguro, y continuó desempeñando actividades de supervivencia. A su vez, se multiplicaron las experiencias de carácter colectivo.
A nivel local, los estudios de Lía Norverto (2013a, 2013b, 2014) sobre la inserción de mujeres en ONG que ofrecen microcréditos para actividades productivas y acerca de las prácticas organizativas de mujeres en cooperativas de trabajo (Norverto, 2010, 2011; Norverto y Manso, 2017) muestran las dificultades cotidianas que enfrentan estos colectivos. En otro orden, el trabajo de Alonso (2007) sobre las prácticas laborales de las y los cartoneros permite comprender la importancia de los espacios públicos como lugar de trabajo en contextos de crisis socio-económica. Del mismo modo, los trabajos que realicé (Carcedo, 2014, 2015) en el asentamiento “Nuevo Amanecer”[4] muestran la relevancia del reciclado informal de residuos para las familias del barrio y otras personas de la ciudad.
En Santa Rosa-Toay, la tasa de desocupación promedio entre el tercer trimestre de 2006 y segundo trimestre de 2009 fue del 5,1%. Desde el tercer trimestre de 2009 hasta el tercer trimestre de 2015, la tasa de desocupación promedio fue del 2,5%. Sin embargo, los datos publicados por el INDEC entre 2007 y 2015 deben ser tratados con reservas debido a las modificaciones metodológicas introducidas y a la discontinuidad en la publicación de algunas series estadísticas como las de pobreza e indigencia. En efecto, en el Plan Estratégico Participativo de Santa Rosa (2011) se plantea que en los barrios planificados de la capital pampeana existe una franja de población de alrededor del 30% sin trabajo.
A partir del segundo trimestre de 2018, los efectos de la crisis cambiaria de abril de ese mismo año comenzaron a manifestarse en los indicadores económicos y sociales. Como se puede observar en la Figura 2, la tasa de desocupación en Santa Rosa-Toay superó el 10% y se mantuvo por encima de ese valor hasta el tercer trimestre de 2019 (con un pico superior al 13% en el tercer trimestre de 2018). En ese período (segundo trimestre de 2018-tercer trimestre de 2019), la tasa de desocupación del aglomerado pampeano superó a la media del total de aglomerados urbanos de Argentina.
Figura 2. Tasa de desocupación en Gran Santa Rosa-Toay y Total de 31 aglomerados urbanos (2º trimestre de 2016-1º trimestre de 2020)[5]
Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). INDEC.
Uno de los sectores más afectados por la recesión económica fue la construcción. De hecho, desde mediados de 2018 la obra pública dependiente del Estado nacional sufrió un recorte presupuestario. Esto produjo la suspensión de muchos proyectos ya iniciados y la postergación de otros. Este segmento de la economía es uno de los que más empleo informal genera: según datos de fines de 2019, de 1.008.260 trabajadoras y trabajadores asalariados ocupados en Argentina, el 58,8% tenía empleo informal; este porcentaje se eleva al 72, 8% entre cuentapropistas.[6]
La figura 3 muestra la evolución de los empleos registrados en la construcción privada en la provincia de La Pampa. Si bien estas estadísticas no registran a toda la población efectivamente ocupada, permiten ver la caída de puestos de trabajo formales desde mediados de 2018. Según datos de la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina), a principios de 2020 las personas registradas como empleados de la construcción privada en Santa Rosa superaban las 1000.[7]
Figura 3. Empleos registrados en la construcción. La Pampa (junio de 2007-noviembre de 2019)
Fuente: elaboración propia a partir de información del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).
La pérdida de puestos de trabajo en el sector de la construcción coincide con un aumento de la cantidad de personas que trabajan en los espacios públicos (Véase Figura 4). Esto se refleja claramente a partir del segundo trimestre de 2019 y hasta principios de 2020, cuando el porcentaje de trabajadoras y trabajadores que realizan actividades en la vía pública supera al rubro de la construcción (a excepción del tercer trimestre de 2019).
Figura 4. Población ocupada en el sector de la construcción y en espacios públicos en Santa Rosa-Toay (1º trimestre de 2018-1º trimestre de 2020)
Fuente: elaboración propia a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). INDEC.
Además de la construcción, otro rubro de la economía que sufrió las consecuencias de la recesión económica iniciada en 2018 fue la industria textil.[8] A nivel nacional, la caída en el nivel de ventas (producto del descenso del salario real y las altas tasas de interés), el incremento de las tarifas de servicios públicos, la devaluación y la apertura comercial impactaron en el nivel de empleo y la rentabilidad de las empresas. Según las estadísticas del Ministerio de Producción y Trabajo, en el cuarto trimestre de 2018 el empleo en el sector confección de prendas de vestir, excepto prendas de piel, perdió un 11, 8% de sus trabajadoras y trabajadores con respecto al mismo período del año 2017: pasó de 43.706 a 38.562 personas empleadas. Simultáneamente, cayó el empleo en el sector de fabricación de hilados y tejidos (1 0% interanual) y en la fabricación de productos textiles (10, 3% interanual).[9]
En La Pampa, el sector textil sufrió una caída interanual del 18,5% en el período 2017-2018. Esto se produjo a raíz del cierre de varias PyMEs (Pequeñas y Medianas Empresas) y de la firma Alpargatas S.A. Esta empresa de capitales brasileros operaba en el parque industrial de la ciudad de Santa Rosa y durante el año 2015 llegó a ocupar a 400 personas. No obstante, desde marzo de 2018 comenzó a despedir personal hasta que en septiembre de ese año cerró sus puertas de forma definitiva, y los últimos 130 trabajadoras y trabajadores quedaron cesantes.[10] Simultáneamente, ante la falta de personas afiliadas, la sede de la Asociación Obrera Textil (AOT) dejó de operar en la provincia.
Las características sociodemográficas, productivas y el impacto en los indicadores de ocupación descriptas en el ámbito de estudio, pretenden contribuir en su diacronía, a identificar particularidades del contexto en el que surgen las expresiones de la economía del trabajo en los albores del XXI, en la provincia de La Pampa.
Bibliografía
Alonso, F. (2007). La ocupación temporaria del espacio urbano: una mirada a los actores sociales del circuito informal de los residuos en Santa Rosa, La Pampa, Argentina. En Revista Huellas, núm. (11), pp. 195-233.
Carcedo, F (2013). La ocupación informal del suelo urbano como estrategia de supervivencia: un estudio de caso en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa. En Huellas, Revista del Instituto de Geografía, (17), pp. 35-53.
Carcedo, F. (2014). De la supervivencia cotidiana a la apropiación del espacio: prácticas y representaciones en torno a nuevas territorialidades en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa. En Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, 11(11), pp. 1-17.
Cossio, B. (2009). El caso de una ciudad intermedia: Santa Rosa-La Pampa. En Beatriz Dillon y Beatriz Cossio, Población y ciudades. Dinámicas, problemas y representaciones locales. EdUNLPam.
Cossio, B. y García, L. (2018). Postulados para pensar y actuar sobre la ciudad de Santa Rosa. Facultad de Ciencias Humanas-Municipalidad de Santa Rosa.
Covas, M.; Tourn, G. y Pérez, E. (1986). Santa Rosa. Geografía Histórica. UNLPam. Fundación Chadileuvú.
Dillon, B. y Cossio, B. (2009). Población y ciudades. Dinámicas, problemas y representaciones locales. EdUNLPam.
García, L. (1999). Ser jefe y pobre…Otra pesada tarea para las mujeres. En La Aljaba, año/vol. IV, pp. 1-12.
Lluch, A. y Comerci, M. (2010). La economía de La Pampa: una perspectiva de largo plazo (1930-2001). En Andrea Lluch y María Silvia Di Liscia (Eds.). Historia de La Pampa II. Sociedad, Política y Economía. De la crisis del treinta al inicio de un nuevo siglo. EdUNLPam-Instituto de Estudios Socio-Históricos.
Norverto, L. y Rovatti, G. (2003). Precarización del empleo y nuevas barreras de exclusión: una mirada al mercado laboral de La Pampa. Ponencia presentada en las III Jornadas de Sociología de la Universidad Nacional de La Plata. 10 al 12 de diciembre de 2003.
Norverto, L. y Rovatti, G. (2004). Identidades laborales: reflexiones sobre el mercado de trabajo pampeano. Ponencia presentada en las VI Jornadas de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires.
Norverto, L. (2010). Aprender a ser dueñas: trabajo y propiedad en una cooperativa textil pampeana. Ponencia presentada en las VI Jornadas de Sociología de la Universidad Nacional de La Plata. 9 y 10 de diciembre de 2010.
____ (2011). Manos flexibles: estrategias grupales de mujeres para enfrentar la crisis. En La Aljaba. Segunda época, XV, pp. 103-123.
____ (2013a). Modos de enfrentar el trabajo. Estrategias desplegadas por mujeres en Santa Rosa, La Pampa. En La Aljaba. Segunda Época, XVII, pp. 129-148.
____ (2013b). Un proyecto propio: Trabajo, microcréditos y construcción de autonomía en mujeres pampeanas. Ponencia presentada en el XI Congreso Nacional de Estudios del Trabajo. El mundo del trabajo en discusión. Avances y temas pendientes. Buenos Aires, 7, 8 y 9 de agosto de 2013.
____ (2014.). “Trabajo” y “proyecto propio”: aportes teórico-metodológicos de género y microemprendimientos de mujeres. En La Manzana de la Discordia, 9(1), pp. 43-52.
Norverto, L. y Manso, A. (2017). La inserción en la economía formal como dificultad del trabajo autogestionado. Relatos y experiencias de mujeres. En La Aljaba. Segunda época, XXI, pp. 81-98.
Philipp, E.; Makon, A.; Con, M. y Salvia, A. (2001). La dinámica del mercado de trabajo en los noventa: ejercicios de desagregación y agregación. En Javier Lindemboin (Comp.), Crisis y metamorfosis del mercado de trabajo. Parte 2. Aportes metodológicos y otras evidencias. Cuaderno del CEPED, núm. 4.
Plan Estratégico Participativo Santa Rosa (2011). Plan Estratégico Participativo Santa Rosa. Municipalidad de Santa Rosa. Provincia de La Pampa.
Tourn, G. (1996). El impacto migratorio en la estructura urbana en la ciudad de Santa Rosa en la década de 1980-1990. En Boletín de Estudios Geográficos, XXVIII(92), . Instituto de Geografía. FFyL. UNCUYO.
Tourn, M. (2000). Construir la ciudad: el Estado y los agentes individuales en la producción de la tierra urbana. El caso de Santa Rosa – La Pampa. En Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, II (2), pp. 189-201.
Tourn, G. (2001). Nuevos instrumentos de gestión urbana. La perspectiva ambiental. En Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, (3), pp. 125-136.
Tourn, G. (2005). Evolución demográfica de la ciudad de Santa Rosa. En Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, (7), pp. 33-43.
Vapñarsky, C. (1990). La metamorfosis del sistema de asentamiento de la Argentina desde 1950. En Vapñarsky C. y Gorojosky N.: El crecimiento urbano en la Argentina. IIED-AL y Grupo Editor de América Latina.
- Reconocida políticamente en 1951 (primero con el nombre de Eva Perón y a partir de 1955 con la denominación actual), La Pampa es una de las provincias argentinas más jóvenes. Al igual que el resto de las provincias, posee una Constitución Provincial, sancionada el 6 de octubre de 1960. La provincia está dividida políticamente en 22 departamentos, los cuales poseen un total de 62 municipios, 17 comisiones de fomento y un ente comunal (Casa de Piedra). Según el Censo de 2010, cuenta con un total de 316.940 habitantes, siendo mujeres más de la mitad de la población. Entre las ciudades más importantes en términos poblacionales y económicos se destacan la capital provincial (Santa Rosa), General Pico, General Acha, Eduardo Castex y Toay.↵
- Fundada en 1902, la empresa tuvo momentos de auge y caída, presentando la quiebra en 1980. ↵
- Algunos estudios realizados en Santa Rosa (Norverto y Rovatti, 2003 y 2004) y Toay (García, 1999) dan cuenta de los procesos de precarización laboral y feminización de la pobreza a fines de la década del noventa y principios de 2000. ↵
- El asentamiento “Nuevo Amanecer” es un ejemplo de las tipologías habitacionales producto de la pobreza y la marginalidad urbana. Se trata de un complejo habitacional de condiciones precarias ubicado al noroeste de la ciudad, en las cercanías del relleno sanitario, donde un grupo familias trabaja en hornos de ladrillos, recicla elementos del “basurero” y realiza actividades domésticas destinadas al consumo.↵
- Se toma dicho período ya que INDEC retomó las publicaciones periódicas a partir de su regularización en 2016. ↵
- Economic Trends, 28/12/2019, “El empleo en la construcción argentina, con datos al 2do trimestre de 2019”. Disponible en: https://bit.ly/3Av3Kzl. Consultado el 07 de septiembre de 2020.↵
- La Reforma, 19/04/2020, “UOCRA y la Cámara de la Construcción van por la reactivación de la obra privada”. Disponible en: https://bit.ly/37vzW9i. Consultado el 07 de septiembre de 2020.
↵ - El cuarto capítulo, sobre las empresas recuperadas en la provincia, da cuenta del impacto en una Cooperativa de Trabajo Textil local.↵
- Página 12, 16/11/2019, “El derrumbe del sector textil en la economía macrista”. Disponible en: https://bit.ly/3AnpHA8. Consultado el 12 de septiembre de 2020.↵
- La Arena, 25/09/2018, “Alpargatas cerró su planta en La Pampa y echó a 130 obreros”. Disponible en: https://bit.ly/3jBRRAz. Consultado el 12 de septiembre de 2020.↵










