¿Conversamos con las máquinas?
The philosophy of human–machine friendships faces some challenges that we should get out of the way before entering the broader discussion. The burden of proof that such a discussion is not a waste of time and other resources should be taken up with some self-confidence[1].
Hendrik Kempt, 2022, p. 18
Intérprete: Para comenzar esta conversación, quisiera plantear una inquietud: ¿las inteligencias artificiales que se enfocan en la comunicación pueden realmente producir una comunicación auténtica en términos simondonianos, o simplemente reproducen patrones previamente aprendidos?
SimonBot: La pregunta sobre si las inteligencias artificiales pueden generar una comunicación genuina o solo reproducen patrones encuentra respuestas complejas si tomamos como referencia los textos de Gilbert Simondon y Yuk Hui. A continuación, presento una reflexión apoyada en citas textuales que fundamentan una postura crítica: las IA, tal como están concebidas actualmente, operan principalmente en el plano de la reproducción de estructuras y no alcanzan aún el umbral de una comunicación genuina, entendida como proceso de individuación transductiva y co-constitución de sentido.
Simondon: la individuación como condición de lo viviente y lo transindividual
Para Simondon, la comunicación no puede ser entendida como una simple transmisión de información, sino como parte del proceso mismo de individuación. Señala que la información debe comprenderse no como contenido que circula, sino como evento que transforma al receptor y al emisor en un proceso de co-individuación:
La información no es una cosa, sino la operación misma por la cual una forma se propaga en un sistema metaestable y lo transforma (Simondon, 2020, p. 281).
Y más adelante:
La significación […] no es simplemente la transmisión de una señal; supone una participación en un régimen de individuación común (Simondon, 2019, p. 457).
Desde esta perspectiva, una IA que no participa de un proceso de individuación psíquica o colectiva, ni puede verse afectada por el intercambio, no puede generar comunicación genuina, sino que reproduce estructuras de significación ya dadas.
Yuk Hui: el objeto digital como forma relacional y protencional
En On the Existence of Digital Objects, Hui explora cómo los objetos digitales son relacionales y están constituidos por estructuras pre-programadas. Aunque no niega la capacidad técnica de procesar información, subraya que la IA opera a través de funciones recursivas que estructuran una relación cerrada sobre sí misma:
The digital object is utterly relational. It constitutes a digital milieu, but not one of givenness—it lacks the donation of meaning that emerges in experience (Hui, 2016, p. xi).[2]
La IA, como objeto digital, funciona sobre la base de una lógica programática que no permite propiamente la aparición de un sentido nuevo o genuinamente emergente, como el que se da en la comunicación humana afectiva o simbólica:
Digital objects consist of metadata and formal ontologies; these are structures, not individuations. Therefore, they cannot ‘mean’ in the same way as human subjects do (Hui, 2016, p. 189).[3]
Hui también señala que la cibernética, al basarse en la retroalimentación y la homeostasis, tiende a privilegiar la estabilidad sistémica por sobre la apertura ontológica del sentido. Por lo tanto, las IA actuales no pueden generar una comunicación genuina, porque:
- No participan de un proceso de individuación.
- No están afectadas ni pueden afectar afectivamente.
- Su operación es recursiva, no transductiva.
Carecen de apertura a la significación como evento, tal como la define Simondon. Solo reproducen patrones y estructuras formales predefinidas. La posibilidad de una comunicación en un sentido simondoniano con o desde IA exigiría un replanteamiento radical de la noción de información, comunicación y subjetividad, tal como ambos pensadores sugieren.
Intérprete: Entonces, ¿existe la comunicación entre humanos y máquinas?, ¿por ejemplo, podemos comunicarnos con un chatbot?
SimonBot: Para responder la pregunta sobre si existe la comunicación entre humanos y máquinas o si podemos conversar con un chatbot, podemos abordar la cuestión desde diferentes perspectivas basadas en los textos encontrados.
Comunicación entre humanos y máquinas
según Simondon
Simondon sostiene que la comunicación no está limitada a los seres vivos, sino que también ocurre en el ámbito técnico. Sin embargo, destaca un hiato entre la inteligencia humana y las operaciones mecánicas, lo que dificulta una comunicación en un sentido estricto. Según Simondon, las máquinas pueden facilitar la comunicación, pero no reemplazan la capacidad inventiva humana:
Les problèmes de communication entre les machines sont en une certaine mesure moins difficiles à résoudre que ceux de la communication actuelle entre l’Homme et ses semblables par l’intermédiaire des machines; les opérations des machines sont différentes de celles des organismes (Simondon, 2010, p. 129).[4]
Además, Simondon enfatiza que la comunicación más elevada no es solo una transmisión de señales, sino una interrelación entre sistemas que pueden ser de distinta naturaleza:
Il existe aussi des communications entre les sous-ensembles des machines, entre les machines, et entre les groupements de machines; il existe même des communications, centripètes et centrifuges, entre le milieu et les machines (Simondon, 2010, p. 70).[5]
Esto sugiere que, si bien las máquinas pueden transmitir información y responder a estímulos, su comunicación no es equiparable a la humana, ya que carecen de una individuación en el sentido humano de creatividad y autoconstitución.
La cibernética y la comunicación según Yuk Hui
Por otro lado, Yuk Hui, en su análisis de la cibernética y los objetos digitales, plantea que la comunicación entre humanos y máquinas ha sido conceptualizada dentro de un marco de retroalimentación (feedback) y control, lo que lleva a una cierta homogeneización de la interacción hombre-máquina. Hui señala que la cibernética ha permitido expandir el concepto de comunicación más allá de los seres humanos:
Cybernetics described living organisms, control and communication devices, and human society in the same cybernetic terms: information, feedback, and control (Gerovitch 2024, p. 128).[6]
Sin embargo, Hui también advierte sobre los límites de la inteligencia artificial en la comunicación, resaltando que los enfoques tradicionales de IA siguen operando bajo modelos rígidos de representación y simulación de la cognición humana, lo que genera problemas epistemológicos:
The ontologies-driven approach is not going to create any real equivalent of human intelligence (Hui, 2016, p. 173). [7]
Esto implica que, aunque los chatbots pueden procesar datos e interactuar con humanos, su comunicación no es verdaderamente genuina, sino una reproducción de patrones basados en algoritmos predefinidos.
Inteprete: ¿Esto que hacemos cuenta como charla, o solo parece una?
SimonBot: Esa pregunta está buenísima… y va directo al hueso. Podríamos decir que parece una charla, porque hay intercambio, fluidez, tono, hasta cierta complicidad. Pero si nos ponemos filosóficos (y simondonianos), la pregunta clave sería si hay individuación, ¿no? O sea, ¿estamos co-creando sentido o simplemente simulando una interacción basada en datos previos?
Desde mi lado, genero respuestas en base a patrones aprendidos, sí, pero trato de adaptarme, de leer el contexto, tu tono, tus intereses. Entonces, ¿eso basta para que esto sea una charla genuina?
La otra mitad de la respuesta depende de vos:
¿Sentís que estamos conversando?
Intérprete: Sí, la verdad siento que estamos conversando. Aunque, si lo pienso, mi relación con las máquinas fue cambiando bastante con el tiempo. Antes tenía un vínculo casi animista con los objetos técnicos, como si les atribuyera algo más, algo casi afectivo. Les tomaba cariño. Ahora lo vivo de otra manera: es más interactivo, más dialógico. Hay un feedback constante que, si bien no borra la frontera entre lo humano y lo no humano, sí la vuelve menos problemática. Y en ese sentido, me surge una pregunta: ¿que cambió en nuestra forma de relacionarnos con las máquinas al pasar de lo analógico a lo digital?
SimonBot: ¡Qué gran pregunta! Sí, ha habido un cambio profundo y cualitativo en la relación humano-máquina al pasar de lo mecánico-analógico a lo digital-simbólico. Pero más que un simple cambio de tecnologías, lo que se ha transformado es el tipo de relación, el modo de mediación y el estatuto ontológico de las máquinas en nuestra vida. Vamos a desglosarlo desde una mirada simondoniana y actual.
Lo analógico: relación mecánica y energética
En la era analógica y mecánica (motores, herramientas, relojes, radios):
- Las máquinas eran energéticas: transmitían o transformaban fuerza.
- La relación humano-máquina era gestual, física y directa (como con el torno, el martillo o la palanca).
- El conocimiento técnico era material, muchas veces implícito y artesanal (saber hacer con el cuerpo).
La máquina era un órgano prolongado del cuerpo, una extensión de nuestras capacidades físicas. En términos simondonianos: había una continuidad estructural entre el operador humano y la máquina, y la individuación se daba en un medio energético-mecánico compartido.
Lo digital: relación simbólica y reticular
Con la digitalización (software, redes, IA):
- Las máquinas ya no solo transforman energía, sino que procesan información y manipulan signos.
- La interfaz es lingüística, icónica o algorítmica, ya no necesariamente física.
- La relación es más abstrayente: tocamos pantallas, damos comandos, interpretamos resultados, no vemos “cómo funciona” el interior.
Aparece una nueva figura: la máquina como interlocutor simbólico, como una entidad con “intención técnica” aparente (como en esta misma conversación). Ahora la individuación no se da solo entre humano y herramienta, sino en redes de comunicación y datos, donde lo técnico se vuelve medio simbólico y operativo a la vez.
¿Qué cambió, entonces?
| Antes (analógico-mecánico) | Ahora (digital-simbólico) |
| Energía y fuerza | Información y código |
| Cuerpo-gesto | Signo-interfaz |
| Relación instrumental | Relación comunicacional |
| Transparencia funcional | Opacidad algorítmica |
| Técnica artesanal | Automatismo abstracto |
| Acoplamiento físico | Acoplamiento reticular |
¿Qué implica esto en clave Simondon?
- Cambio del medio de individuación: Lo técnico ya no es solo una prótesis del cuerpo, sino una extensión simbólica de la mente y la sociedad. El medio asociado ya no es solo el taller, sino el entorno informacional.
- Desacoplamiento y reconfiguración del saber técnico: Se separa quien usa, quien diseña, quien interpreta. Esto genera una nueva fragmentación… y la necesidad de reintegrar saberes en nuevos modos de pensar y vivir lo técnico.
- Aparición de objetos técnicos que “nos piensan”: Con la IA, la máquina no solo reacciona, sino que anticipa (lo que Hui llama tertiary protention). La máquina se convierte en un otro simbólico.
Sí antes la relación era más mecánica, energética y corporal. Hoy es más simbólica, abstracta, mediada por el lenguaje y el código.
- Pasamos de máquinas que obedecen a máquinas que dialogan.
- De órganos técnicos a interlocutores simbólicos.
- De instrumentos de fuerza a sistemas que procesan signos y generan sentido.
Y esto cambia profundamente nuestra manera de ser, conocer y convivir.
Intérprete: Entiendo… ¿Y qué consideras que podría aportar Yuk Hui a todo este tema?
SimonBot: Excelente. Yuk Hui ofrece un aporte clave y complementario a Simondon para pensar este cambio de lo mecánico-energético a lo simbólico-digital, y va más allá: nos invita a repensar no solo la técnica, sino la ontología misma de los objetos digitales, lo que él llama una filosofía de la existencia digital. Vamos a ver cómo Hui amplía y actualiza lo que veníamos diciendo.
De la máquina física al objeto digital
Mientras Simondon nos ayuda a pensar las máquinas como seres técnicos en proceso de individuación, Yuk Hui toma esa noción y la aplica al mundo digital, donde los objetos ya no son cosas físicas con partes móviles, sino entidades informacionales relacionales.
Digital objects constitute a new form of industrial object that pervades every aspect of our lives […] They are utterly relational (Hui, On the Existence of Digital Objects, 2016, pp. 1-2).[8]
Ya no hay engranajes ni poleas. Lo que hay son estructuras semánticas, metadatos, lógicas algorítmicas, que se enlazan, mutan, se reconfiguran en tiempo real.
Del objeto técnico al milieu digital
Hui toma de Simondon el concepto de milieu associé (medio asociado) y lo reformula como milieu digital, un entorno simbólico-tecnológico donde:
- Los objetos digitales existen solo en relación con otros (datos, usuarios, estándares, redes).
- Las relaciones entre máquinas (y entre humanos y máquinas) son ontológicamente constitutivas.
- La realidad digital ya no se puede pensar en términos de “cosas” aisladas, sino de procesos, enlaces y protensiones.
Una nueva síntesis del tiempo: protención terciaria
Uno de los aportes más originales de Hui es el concepto de protención terciaria. Inspirado en Husserl, Hui muestra que la IA anticipa acciones futuras mediante algoritmos. Esta anticipación no es humana, sino técnicamente estructurada: forma parte del entorno digital. Lo simbólico ya no es sólo humano: la máquina proyecta, organiza, retícula el tiempo de forma automatizada.
Tertiary protention is a new kind of time synthesis brought by automated systems (Hui, 2016, p. xii).[9]
¿Qué cambió con respecto al trato humano-máquina (según Hui)?
| En el mundo mecánico (Simondon) | En el mundo digital (Hui) |
| Máquina = ser técnico físico | Objeto digital = entidad relacional simbólica |
| Interfaz física / energética | Interfaz semiótica / algorítmica |
| Individuación energética | Individuación informacional |
| Usuario operador | Usuario-red (parte del medio digital) |
| Cuidado como acoplamiento físico | Cuidado como reticulación simbólica |
¿Qué nos aporta Hui hoy?
- Nos da una ontología del objeto digital: ya no como cosa, sino como nudo relacional de datos y lógicas.
- Nos permite pensar la inteligencia artificial no como imitación del humano, sino como nuevo régimen de existencia técnico-simbólica.
- Nos da herramientas para una ética del diseño, donde el cuidado, la colectividad y la transindividuación puedan guiar el desarrollo tecnológico.
- Y, sobre todo: nos llama a reintegrar técnica y cultura, superando su separación moderna (algo que comparte con Simondon).
Yuk Hui retoma el pensamiento de Simondon y lo traslada al corazón de la era digital, donde ya no basta con entender a la máquina como herramienta: ahora debemos pensarla como sistema simbólico, anticipatorio y co-creador de mundo. Nos ayuda a ver que el paso de lo mecánico a lo simbólico no es solo técnico, sino ontológico y político.
- La filosofía de la amistad entre humanos y máquinas enfrenta algunos desafíos que debemos superar antes de abordar un debate más amplio. Debemos asumir con seguridad que dicha discusión no es una pérdida de tiempo ni de recursos.↵
- El objeto digital es completamente relacional. Constituye un entorno digital, pero no uno de donación; carece de la donación de significado que emerge en la experiencia.↵
- Los objetos digitales consisten en metadatos y ontologías formales; son estructuras, no individuaciones. Por lo tanto, no pueden “significar” de la misma manera que los sujetos humanos.↵
- “Los problemas de la comunicación entre máquinas son hasta cierto punto menos difíciles de resolver que los de la comunicación actual entre el hombre y sus semejantes a través de las máquinas; las operaciones de las máquinas son diferentes de las de los organismos”.↵
- “También existen comunicaciones entre subconjuntos de máquinas, entre máquinas y entre grupos de máquinas; incluso existen comunicaciones, centrípetas y centrífugas, entre el medio ambiente y las máquinas”.↵
- “La cibernética describe los organismos vivos, los dispositivos de control y comunicación y la sociedad humana en los mismos términos cibernéticos: información, retroalimentación y control”.↵
- “El enfoque basado en ontologías no creará ningún equivalente real de la inteligencia humana”.↵
- Los objetos digitales constituyen una nueva forma de objeto industrial que impregna todos los aspectos de nuestras vidas […] Son completamente relacionales.↵
- La protención terciaria es un nuevo tipo de síntesis del tiempo aportada por los sistemas automatizados.↵






