La propuesta metodológica para el abordaje del problema de investigación, desarrollada en el presente capítulo, parte de una concepción del proceso de investigación como anudamiento (siempre singular) entre el nivel epistemológico –la teoría–, el nivel metodológico –el método– y el nivel tecnológico –lo técnico– (Besse, 2011). Se trata, por lo tanto, de un proceso multidimensional en el que no es posible escindir los diferentes niveles. En el planteo del diseño metodológico y la puesta en práctica del trabajo de campo comienza a desarrollarse el análisis y la interpretación de los datos, de esta forma, las decisiones metodológicas involucran a los diferentes momentos del proceso de investigación y son una parte central de éste.
A continuación, el desarrollo del capítulo comprende: en primer lugar, algunas precisiones sobre la investigación cualitativa en ciencias sociales, con énfasis en el campo de la salud y en particular en el de Comunicación y Salud (CyS); en segundo lugar, los presupuestos sobre los que se sustenta el planteo del problema de investigación, las hipótesis y los objetivos; en tercer y último lugar, el recorrido por la experiencia del trabajo de campo, las decisiones metodológicas acerca de la conformación de la muestra y la técnica de relevamiento empleada (entrevista semiestructurada).
3.1 Investigación cualitativa en salud
El reconocimiento del carácter social, histórico y político de los procesos de salud- enfermedad- atención- cuidados constituye el punto de partida de la investigación social en salud. Distintos enfoques, en diálogo entre sí, como la medicina social latinoamericana, la salud colectiva, la investigación social en salud, sexualidad y derechos, forman parte de tradiciones de pensamiento crítico en salud que:
“[…] han hecho de la politicidad un supuesto compartido (pensar los fenómenos en la estructura social conflictiva y los procesos históricos que los producen) y de la acción colectiva y pública la apuesta por resolver los problemas (en oposición al individualismo y la mercantilización)” (Pecheny, Capriati y Amuchástegui, 2018).
En línea con esta tradición de pensamiento se encuentra el campo de conocimiento y práctica de CyS. El mismo, tal como fue desarrollado en el Capítulo 1, se configura a partir de la creciente especialización y fragmentación de los estudios de la comunicación y la centralidad de la salud en las sociedades contemporáneas (Petracci y Waisbord, 2011); y se caracteriza por ser un campo transdisciplinar y heterogéneo (Cuberli y Soares de Araújo, 2015).
Dado que la investigación social en salud supone no sólo un abordaje transdisciplinario sino también multi-metodológico, los estudios cualitativos encontraron ahí un campo para desarrollarse (Pecheny y Manzelli, 2018). De esta forma, la investigación cualitativa en salud se caracteriza por la convergencia de múltiples disciplinas con sus tradiciones teóricas y metodológicas, tales como la sociología, la antropología, la medicina, la enfermería y el trabajo social (Amezcua y Gálvez Toro, 2002). La heterogeneidad del campo de la investigación cualitativa en salud y su carácter transdisciplinario le aportan riqueza y al mismo tiempo le imponen una serie de desafíos. Estos últimos tienen que ver con las dificultades y retos que implica el trabajo interdisciplinario en tanto “[…] supone el desplazamiento nómada hacia las periferias, hacia las zonas de intersección y encuentro con los campos de los otros, con la consiguiente pérdida de seguridad que conlleva relativizar nuestros títulos, nuestros lenguajes y nuestras identidades corporativas” (Calderón, 2014, p. 8).
En este campo de estudios cualitativos se inscribe la presente tesis, cuyo diseño metodológico es tipo cualitativo dado el carácter exploratorio y descriptivo de los objetivos de la investigación. El enfoque cualitativo en ciencias sociales es una forma de aproximación a lo social que busca interpretar y comprender sus significaciones, a partir de los significados y sentidos que los propios actores dan a sus prácticas y experiencias. Ésto supone que:
“En primer lugar, que en el análisis de lo social nos ubicamos en el paradigma de la comprensión y no de la explicación. […] En segundo lugar, la búsqueda de significaciones se realiza tomando como base el lenguaje, no como medio de comunicación sino como la expresión de lo social, como su “materia prima” (Lulo, 2002). En tercer lugar, es de las expresiones de los actores sociales de donde partimos para reconstruir sus posibles significaciones. El texto, en sus diferentes formas, se convierte en el objeto de análisis” (Kornblit, 2007, p. 9).
En este sentido, el enfoque cualitativo resulta apropiado para el abordaje de la presente investigación, ya que su objetivo es conocer y comprender los cambios que introduce la utilización de las TIC en el cuidado y atención de la salud sexual en el ámbito de las RMP desde la perspectiva de profesionales de la salud. Para recuperar sus puntos de vista, sus percepciones y opiniones a partir de sus propias interpretaciones resulta adecuado el enfoque cualitativo, dado que el mismo se orienta “[…] en función de los actores, es decir, lo que se intenta es comprender las significaciones otorgadas por ellos a los hechos en estudio a partir de sus propias explicaciones” (Kornblit, 2007, p. 10).
Desde este tipo de enfoque se busca dar cuenta de las significaciones que los actores atribuyen a sus experiencias, vivencias, acciones y relaciones sociales. Para ello, la interpretación consiste en “[…] oír los relatos de campo como narrativas en perspectiva y no como informaciones, mucho menos como verdades” (Minayo, 2010, p. 259). Es decir, trabajar con interpretaciones y considerarlas como tales, lo cual implica elaborar interpretaciones de segundo orden en el proceso de investigación. Uno de los retos de la investigación cualitativa es tomar las significaciones que los actores construyen respecto de lo social, comprenderlas dentro de su propia lógica y superarlas de modo de producir interpretaciones que constituyan un aporte en términos de conocimiento científico. En este punto es importante recordar que “[…] las investigaciones cualitativas que escriben los científicos sociales son interpretaciones en las que intervienen sus propios mundos culturales (incluyendo sus trayectorias biográficas y su condición genérica)” (Kornblit, 2007, p. 10). Se trata, por lo tanto, de una forma de construcción de conocimiento que reconoce su carácter situado.
Por último, la flexibilidad propia de los diseños de investigación cualitativa es otra de las cualidades que hacen de éste un enfoque apropiado para la presente investigación. Freidin y Najmias (2011) afirman (a partir del planteo de Maxwell, 1996) que “[…] los objetivos o preguntas de investigación, la estrategia metodológica y la perspectiva teórica son elaborados de manera preliminar (al formular el proyecto) y en el desarrollo de la investigación algunos de estos componentes van modificándose” (p. 52). Es por eso que los diseños de investigación cualitativa son útiles a la hora de estudiar fenómenos que presentan algo novedoso o frente a los cuales la aproximación es de tipo exploratoria. Tal es el caso de esta investigación, que se propone indagar sobre el uso de las TIC en salud sexual siendo este un campo de investigacion e intervencion en proceso de configuración (por lo reciente de muchas de las prácticas que involucra) y sujeto a cambios constantes (por el ritmo con el que se producen los desarrollos tecnológicos). En este contexto resulta fundamental contar con un diseño de investigación que contemple posibles reformulaciones. De hecho, la flexibilidad del mismo y su capacidad de adaptarse resultaron centrales a la hora de realizar el trabajo de campo, tal como se detalla más adelante.
3.2 Objetivos, presupuestos e hipótesis de trabajo
Los presupuestos sobre los que se sustenta el planteo del problema de investigación son:
- Que el anonimato y la confidencialidad que ofrecen las TIC, al menos propositivamente, las convierte en un medio apropiado para el abordaje de la salud y los derechos sexuales (McCarthy et al., 2012; Peñafiel et al., 2016; Poorisat y Chib, 2014; Von Rosen et al., 2017; Wang et al., 2009).
- Que el acceso a información sobre salud online favorece la autonomía de los pacientes/ usuarios del sistema de salud e introduce cambios en el formato de RMP tradicional (Marín-Torres et al., 2013; Nwosu y Cox, 2000; Pagliari et al., 2005; Petracci et al., 2017).
A partir de ambos presupuestos se plantea la pregunta por los cambios que introducen las TIC en el campo de la salud y los derechos sexuales, en particular en el ámbito de la RMP. A su vez, de estos presupuestos se desprenden las siguientes hipótesis de trabajo:
- Que en un contexto como el de Argentina, en el que la salud y los derechos sexuales transitan el escenario público y político y, sin embargo, existen limitaciones en el acceso al ejercicio efectivo de los mismos, Internet se configura como una vía apropiada para la difusión y el acceso a información sobre salud y derechos sexuales.
- Que los cambios que introduce la incorporación de las TIC en los procesos de cuidado y atención de la salud sexual interpelan a los profesionales de la salud dado que experimentan dichos cambios en su práctica profesional diaria, en especial en el ámbito de la RMP.
Objetivo general
Conocer y comprender los cambios que introduce la utilización de las TIC en el cuidado y atención de la salud sexual en el ámbito de la RMP desde la perspectiva de profesionales de la salud de CABA, Argentina.
Objetivos específicos
- Explorar las representaciones sociales de profesionales del campo de la salud sexual sobre la incorporación de las TIC en los procesos de cuidado y atención de la salud sexual.
- Indagar sobre las percepciones de profesionales del campo de la salud sexual respecto de los cambios en la RMP ocasionados por el acceso a información sobre salud sexual online por parte de los pacientes.
- Analizar las opiniones de profesionales del campo de la salud sexual sobre los cambios que introduce la incorporación de las TIC en sus prácticas profesionales cotidianas.
3.3 Trabajo de campo y conformación de la muestra
El trabajo de campo se llevó adelante durante los meses de noviembre y diciembre de 2019 y enero, febrero y marzo de 2020 y consistió en la realización de entrevistas semiestructuradas a profesionales del campo de la salud sexual de CABA. Los mismos comprenden el universo de estudio del cual se seleccionó la muestra, es decir, un conjunto de unidades de análisis (en este caso, sujetos) que resultaron relevantes en función de los objetivos de trabajo (Sautu et al., 2005).
Teniendo en cuenta el carácter exploratorio de la investigación y el enfoque cualitativo para su abordaje, la estrategia metodológica consistió en trabajar con una muestra no probabilística, cuyo tamaño definitivo fue fijado de acuerdo con los criterios de relevancia, propósito teórico y saturación teórica (Glaser y Strauss, 1967). El criterio de relevancia apunta a la heterogeneidad y variabilidad en la selección de los entrevistados. El propósito teórico se refiere a la selección de criterios iniciales de muestreo sobre la base de la información preexistente y el estado del debate teórico sobre el tema. Y la saturación teórica tiene lugar cuando el contenido de las nuevas entrevistas no permite elaborar nuevas categorías sobre las dimensiones relevantes. De esta forma, la conformación de la muestra se estableció a partir de los criterios de inclusión previamente definidos y el desarrollo del trabajo de campo (durante el cual se realizó simultáneamente el análisis inicial de los datos). Al trabajar con una muestra de este tipo no se busca representatividad en términos estadísticos, sino que “Al establecer la significación que determinados contenidos o determinadas prácticas tienen para los actores, se muestra simultáneamente algo sobre la sociedad a la que ellos pertenecen, y es posible que eso pueda extenderse a contextos más amplios” (Kornblit, 2007, p. 9).
En la investigación cualitativa el proceso de selección de la muestra, la elaboración de los datos (el trabajo de campo) y su análisis e interpretación están interrelacionados. Teniendo en cuenta esto, a continuación se detallan las decisiones metodológicas que tuvieron lugar a la hora de diseñar la investigación y llevarla adelante. Así como su reformulación, en los casos en los que resultó necesario durante el trabajo de campo.
Criterios de inclusión en la muestra
Los sujetos de la investigación fueron incluidos en la muestra a partir de los siguientes criterios: 1) ser profesionales del campo de la salud sexual (ginecólogos, obstetras, obstétricas y otros) y 2) trabajar en la red asistencial de CABA. Estos criterios de inclusión fueron definidos en función de los objetivos de la investigación, en relación con las características del universo de estudio y el desarrollo del trabajo de campo. Su definición involucra la decisión, en primer lugar, de incluir en la muestra a diferentes profesionales que trabajan en el campo de la salud y los derechos sexuales (de distintas profesiones y con diferentes trayectorias dentro del sistema de salud); en segundo lugar, de incluir a aquellos que se desempeñan en los diferentes subsectores de la red asistencial de CABA (público, obra sociales/ seguridad social y privado). Estos criterios se definieron de forma tal de posibilitar que integren la muestra diferentes profesionales de la salud de los distintos subsectores del sistema de salud de CABA. Sin embargo, dado el carácter exploratorio de la investigación y la flexibilidad del diseño propuesto, no se fijaron cuotas para la conformación de la muestra.
El primer criterio de inclusión en la muestra responde a una concepción integral de la salud y a un emergente del trabajo de campo. Por un lado, el enfoque integral de la salud, en particular la salud y los derechos sexuales, supone una intervención transdisciplinaria y con ella el involucramiento de profesionales con diversa formación y trayectoria. El cuidado y atención de la salud sexual, tal como la define la OMS (2006), exige el diálogo transdisciplinar dado que comprende “[…] un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad, la cual no es la ausencia de enfermedad, disfunción o incapacidad” (OMS, 2006). En esta línea, la Coordinación de Salud Sexual, Sida e ITS del Ministerio de Salud de CABA (2019) destaca la interdisciplinariedad de los equipos de salud para dar respuesta a las necesidades de salud sexual y reproductiva, y apunta a la incorporación de distintos perfiles profesionales y ocupacionales en los mismos.
El interés por recuperar la perspectiva de diferentes profesionales de la salud involucrados en los procesos de cuidado y atención de la salud sexual desde un abordaje integral e interdisciplinario justifica la relevancia de su inclusión en la muestra. Esta decisión apunta a incluir diferentes perfiles profesionales, desde aquellos cuya formación es de tipo biomédica hasta quienes cuentan con una formación vinculada a la concepción biopsicosocial de los procesos de salud- enfermedad- atención- cuidados, ya que se asume que sus posturas en cuanto a la incorporación de las TIC y sus implicancias para la RMP podrían variar en función de esto.
Por otra parte, durante el desarrollo del trabajo de campo las primeras médicas entrevistadas señalaron que las Lic. en Obstetricia (obstétricas) se encontraban más cercanas a las pacientes y en una comunicación más directa con ellas[1] por ser quienes se ocupan del seguimiento del embarazo (principalmente dentro del subsector público). La cercanía y la cotidianidad en el trato con las pacientes son cuestiones relevantes al indagar sobre los cambios en la RMP a partir de la incorporación de las TIC, sobre todo cuando se trata de prácticas como la comunicación vía SMS o WhatsApp (WA). Asimismo, la inclusión en la muestra de profesionales que cuentan con diferentes trayectorias dentro del sistema de salud (expresada en años de antigüedad en el ejercicio profesional) y que, por lo tanto, ocupan diferentes posiciones dentro del mismo (por ejemplo: residentes, jefes de residentes, médicos de planta) apunta a recuperar posibles diferencias en sus opiniones en relación con las funciones que cumplen en el proceso de cuidado y atención de la salud sexual.
El segundo criterio de inclusión en la muestra corresponde a la inscripción geográfica de la investigación en CABA, por lo que la muestra incluye a profesionales de la salud que ejercen en diferentes servicios dentro de la misma. Esta decisión se sustenta sobre el mayor desarrollo de las TIC dentro del sistema de salud de CABA, en sus diferentes subsectores, con respecto al resto del país (Giussi Bordoni et al., 2016). Sobre todo en lo que hace a la informatización del registro médico, dado que al momento de realizar el trabajo de campo se encontraba extendido el uso de la HCE (con diferentes diseños y desarrollos) tanto en el subsector privado como en el público (en los CeSAC y consultorios externos).
Además, la inclusión en la muestra de profesionales de la salud que se desempeñan tanto en el subsector público como en el privado busca dar cuenta de las diferentes realidades dentro de un sistema de salud que se caracteriza por ser desigual, fragmentado y descentralizado (Acuña y Chudnovsky, 2002; Maceira, 2018). En este sentido, el acceso y la incorporación de las TIC varía en función de los recursos y la infraestructura disponible, así como en relación con la disponibilidad y acceso a este tipo de herramientas por parte de los usuarios o la población que atiende su salud en cada subsector. Recuperar estas diferencias a partir de las experiencias de los profesionales que se desempeñan en los diferentes subsectores (y en algunos casos, en más de uno al mismo tiempo) justifica la relevancia de su inclusión en la muestra.
Experiencia de trabajo de campo
La técnica de relevamiento empleada para el trabajo de campo fue la entrevista, con consentimiento informado, realizada a partir de una guía semiestructurada de preguntas abiertas y cerradas (disponible en el Anexo I. Guía de pautas). La misma fue pensada como una herramienta flexible, que pudiera adaptarse al momento y al contexto de la entrevista, así como a las respuestas y al orden en el los entrevistados mencionan los temas de su interés. En las entrevistas se abordaron las dimensiones de los objetivos propuestos, esto es: las representaciones sociales de la eSalud/eHealth por parte de los profesionales entrevistados; sus percepciones sobre la utilización de las TIC en los procesos de cuidado y atención de la salud sexual; y sus opiniones sobre los cambios que introducen dichas tecnologías en el ámbito de la RMP. Durante el trabajo de campo los temas emergentes fueron tenidos en cuenta y se incluyeron en las siguientes entrevistas, dada la simultaneidad en el desarrollo de las diferentes etapas de trabajo propia de la investigación cualitativa (así, por ejemplo, se decidió profundizar en prácticas como la comunicación entre profesionales de la salud y pacientes a través de WA, cuya importancia destacaron los primeros entrevistados).
Las entrevistas tuvieron una duración de 45 minutos aproximadamente y se llevaron a cabo en el lugar elegido por los entrevistados. En general, se trató de sus lugares de trabajo, donde se utilizó algún consultorio o área común que estuviera disponible para realizar la entrevista. Las dificultades propias de la dinámica de trabajo dentro del sistema de salud (principalmente en el subsector público) se hicieron presentes no solo en el proceso de contactar a los entrevistados sino también durante el desarrollo de las entrevistas una vez concretado el encuentro. Las interrupciones, la falta de privacidad por momentos (al entrar otras personas al lugar donde se llevaba a cabo la entrevista, tanto para hacerle una consulta al entrevistado como para buscar algo) y la falta de tiempo por parte de los profesionales de la salud, marcaron la dinámica y el ritmo de las entrevistas. En otros casos, los entrevistados prefirieron encontrarse en un café cercano a sus lugares de trabajo y dispusieron del tiempo necesario para realizar la entrevista ahí. Si bien hubo menos interrupciones en estos casos, algunos llamados o mensajes al teléfono celular de los entrevistados y el ruido en el ambiente generaron cortes en las entrevistas.
Sin embargo, la voluntad de los entrevistados por participar del estudio y el interés de muchos de ellos por conversar sobre los temas de la entrevista, hicieron que en todos los casos fuera posible completar las mismas. El lenguaje empleado en las preguntas de la guía no presentó mayores complicaciones a la hora de realizar las entrevistas, los entrevistados pudieron responder todas las preguntas y no mostraron incomodidad con respecto a las temáticas abordadas. Las entrevistas fueron grabadas y transcritas para su posterior análisis, tal como fue acordado previamente con los entrevistados. De los quince entrevistados sólo una no accedió a que la entrevista fuera grabada, por lo que se registraron por escrito sus respuestas durante la entrevista.
Las medidas de aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) que entraron en vigencia en la Argentina el día 20 de marzo de 2020 en respuesta a la pandemia de COVID-19, hicieron que fuera necesario el replanteamiento de la estrategia a seguir para el trabajo de campo. En este sentido, resultó conveniente avanzar con el análisis a partir de las entrevistas hechas hasta el momento en que comenzó el aislamiento. Esta decisión se basó en dos motivos. En primer lugar, las dificultades para continuar con el trabajo de campo por la imposibilidad de concretar las entrevistas, ya que los profesionales de la salud ocuparon un lugar de alta demanda frente a la crisis sanitaria provocada por la pandemia. En segundo lugar, las estrategias desplegadas para dar respuesta a la pandemia de COVID-19 aceleraron el proceso de incorporación de las TIC en el campo de la salud. Seguir con el trabajo de campo e ignorar la situación podría haber implicado un sesgo en las respuestas de los entrevistados si se tiene en cuenta que, por ejemplo, de cara a la pandemia la telemedicina adquirió una centralidad con la que no contaba cuando comenzó el trabajo de campo.
Conformación de la muestra a partir del trabajo de campo
En el desarrollo del trabajo de campo, dado el carácter exploratorio de la investigación, los sujetos del estudio fueron contactados a partir de la técnica conocida como “bola de nieve”. De acuerdo con la misma, los propios participantes (en este caso entrevistados) colaboraron para facilitar el contacto de posibles nuevos participantes. De esta forma, integran la muestra quienes cumplen con los criterios de inclusión, fueron referidos por otros entrevistados y accedieron a participar de la investigación.
Los entrevistados fueron contactados tanto por e-mail como por WA (dependiendo de la vía de contacto aportada por sus colegas). Si bien se observó, en general, predisposición e interés de su parte por participar de la investigación, las dificultades dadas por la falta de tiempo o los imprevistos propios del trabajo en atención de la salud hicieron que no fuera posible concretar todas las entrevistas. En total fueron contactados 24 profesionales de la salud y se logró concretar una entrevista con 15 de ellos (ver el Anexo II. Contacto con los entrevistados). A su vez, las entrevistas realizadas a profesionales de la salud mujeres dieron lugar a nuevas entrevistas con colegas también mujeres[2]. Es por eso que de las 15 entrevistas realizadas 14 corresponden a entrevistadas mujeres y 1 a un entrevistado varón. El proceso de muestreo se desarrolló de forma tal que el resultado (es decir la conformación final de la muestra) expresa, por un lado, la preferencia de las profesionales de la salud mujeres por referenciar a otras mujeres a la hora de continuar el proceso de la “bola de nieve” y, por otro, las características del universo de estudio, dado el proceso de feminización del sector salud (Eiguchi, 2017).
Sobre esto último, tal como señala el informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2018) el sector salud en Argentina atraviesa un proceso de feminización profesionalizada desde la década de 1980. El mismo es resultado de la incorporación masiva de las mujeres a las universidades. Sin embargo, esta no fue acompañada por la paridad en el salario entre varones y mujeres, ni tampoco por el acceso de las mujeres a los cargos de toma de decisiones. A su vez, la predominancia femenina o masculina en las diferentes especialidades reproduce los estereotipos de género, al ser la mayoría mujeres en especialidades vinculadas al cuidado materno-infantil, y responde a las diferencias en materia de remuneración y prestigio que existen entre las especialidades, que da lugar a la predominancia masculina en especialidades como cirugía y anestesiología (PNUD, 2018). Como parte de este proceso de feminización de la profesión médica, la impronta masculina en la atención del parto se está revirtiendo. En este sentido, la especialidad en obstetricia registra un crecimiento de la matrícula femenina en la Argentina (MSAL, 2011). Además, predominan las mujeres entre las obstétricas (Lic. en Obstetricia) y parteras, quienes se ocupan de la asistencia del embarazo, parto y puerperio cuando no se presentan complicaciones y de realizar acciones de promoción y prevención de la salud (Observatorio Federal de Recursos Humanos en Salud, 2019).
Al realizar el trabajo de campo y advertir que las profesionales de la salud entrevistadas referían a colegas mujeres a la hora de pasar el contacto de otra posible entrevistada, una de ellas fue consultada al respecto y señaló:
En tocogineco sí, demasiadas [mujeres]. Nosotros en la resi no tenemos varones, sí hay médicos internos eh […] pero son ya grandes, son los internos. Pero residentes no hay casi ninguno. Hay muy pocos hombres en tocogineco (27, Residente de Tocoginecología, Hospital Público[3]).
Dado que se asume que el género de los entrevistados es una variable que influye en sus respuestas a la hora de hablar sobre la incorporación de las TIC en los procesos de cuidado y atención de la salud sexual, ya que la dimensión de género está implicada en el planteo mismo del problema de investigación, se consideró más apropiado trabajar con una muestra que incluyera sólo a las entrevistadas mujeres. En este sentido, se decidió no incluir a un médico de 68 años entrevistado ya que sus respuestas no permitían visualizar tales diferencias. Sin embargo, se advierte que en futuros trabajos sería relevante incluir intencionalmente en la muestra a profesionales de la salud varones, de modo de poder establecer comparaciones entre sus respuestas y las de sus colegas mujeres, así como recuperar su perspectiva sobre el tema.
A partir del desarrollo del trabajo de campo y los criterios de inclusión de la muestra, la misma quedó conformada por 14 profesionales de la salud, todas ellas mujeres, de entre 26 y 64 años (con una edad mediana de 38 años). De ahí que, en el análisis haya referencias solamente a “las entrevistadas”. Las mismas se desempeñaban en el sistema de salud de CABA al momento de la entrevista (condición para su inclusión en la muestra), ya sea de forma exclusiva el subsector público (8 de las entrevistadas), en un centro de salud privado (4) o en ambos: en su consultorio privado y en el subsector público (2). Contaban, a su vez, con diferente antigüedad laboral y trayectoria dentro del sistema de salud. Se encontraban en sus primeros 10 años de ejercicio profesional 7 de las entrevistadas (2 médicas, 4 residentes 1 jefa de residentes), contaban con entre 11 y 25 años de trabajo como profesionales de la salud 2 de las entrevistadas y tenían 26 años o más de antigüedad 5 de ellas (entre las que se desempeñaban como coordinadoras de programas de salud sexual en hospitales públicos 2 de ellas). A su vez, la muestra se compone de profesionales de la salud provenientes de diferentes disciplinas. Si bien la mayoría de las profesionales de la salud que conforman la muestra son médicas, pertenecen a diferentes especialidades tales como Tocoginecología (7 de las entrevistadas), Ginecología (2), Obstetricia (1) y Medicina General (1). Por otra parte, la muestra comprende profesionales de la salud con una formación de grado diferente de medicina, que hicieron o estaban haciendo al momento de la entrevista una residencia dentro del sistema de salud. Son Licenciadas en Obstetricia (2 de las entrevistadas) y en Trabajo Social (1).
Las características sociodemográficas de las entrevistadas, detalladas previamente (disponibles en el Anexo III), fueron tenidas en cuenta al realizar el análisis de los datos. El mismo se presenta a continuación, en el Capítulo 4, de acuerdo con los criterios que establecen Tong, Sainsbury y Craig (2007) para la presentación de resultados de investigaciones cualitativas, y recupera los ejes temáticos incluidos en la guía de pautas (ver Anexo I) y los introducidos por las profesionales de la salud entrevistadas (temas emergentes).
- Referidas en femenino como “las pacientes” o “las embarazadas” por parte de las profesionales entrevistadas.↵
- Que se identificaron como tales a partir de la pregunta: “¿Tu género es?” ( Anexo I. Guía de pautas).↵
- Se indican entre paréntesis los siguientes datos referidos a las entrevistadas: edad (años), profesión/ especialidad y lugar de trabajo (en el caso de trabajar en dos o más lugares se respeta el orden de importancia atribuido por las entrevistadas).↵







