La estrategia para el abordaje de nuestro problema es el estudio de caso instrumental múltiple. “Un estudio de caso es una investigación empírica que se ocupa de un fenómeno contemporáneo en su contexto real” (Yin, 1984, p. 13). El objetivo primordial es comprender la particularidad y la complejidad de los programas seleccionados de lucha contra la pobreza en el proyecto de investigación. Buscamos generalizaciones que se producen con regularidad durante el proceso de estudio, dejando de lado los estudios correlacionales.
En ciencias sociales, el estudio de caso es una estrategia de investigación que se centra en la comprensión de las dinámicas que se presentan en escenarios particulares. En cualquiera de ellos se presta atención a la particularidad y complejidad de un caso singular a fin de llegar a comprender su comportamiento en circunstancias relevantes; no se busca conocimiento universalmente válido (Stake, 1995). Típicamente, los estudios de caso integran o triangulan distintas fuentes y métodos de recolección de datos (archivos, cuestionarios, entrevistas y observaciones, entre otros). Los datos reunidos pueden ser cuantitativos, cualitativos o de ambos tipos. Los propósitos de los estudios de caso son variados: van desde brindar una descripción, verificar una teoría existente, hasta generar teoría propia (Eisenhardt, 1989).
Se seleccionaron los casos dos más importantes en términos de cobertura total de beneficiarios, que a su vez son los pioneros en este tipo de diseños: la experiencia del programa PROGRESA-Oportunidades de México y el Bolsa Familia de Brasil, Programa Puente – Chile Solidario y el Programa Familias por la Inclusión Social de Argentina.
En los estudios de caso no se busca generalizar los hallazgos a toda la población de casos similares, sino identificar cuán plausible es la lógica del análisis, para trabajarlo en un ida y vuelta con la teoría. La relevancia externa del estudio de caso no proviene de un análisis estadístico, sino que se espera la autenticidad, relevancia y pertinencia de los datos. Por lo tanto, la posibilidad de inferencia lógica existe porque el estudio puede extenderse a otros casos debido a la fortaleza del razonamiento explicativo que se desarrolle en el ejercicio empírico.
Fue necesario trazar breves historias de los programas y su contexto, partiendo de la base de que no podemos ver sus crisis o capacidades actuales sin ver cómo esta se ha configurado. “No existe organización (ni persona) que sea libre de actuar como si la situación existiera de nuevo y el mundo fuera un conjunto de posibilidades aisladas listas para ser apropiadas a voluntad. Todo tipo de restricciones estructurales del pasado están limitando la libertad” (Perrow, 1991, p. 191). La intención es desentramar la historia para comprender el accionar de la organización, en este caso, los PTC seleccionados.
La recolección de información y el análisis de los datos de esta investigación fueron predominantemente cualitativos. Se buscó comprender el proceso complejo por el cual los programas de lucha contra la pobreza se legitiman, buscó privilegiar la propia visión y percepción de los agentes involucrados mediante entrevistas semiestructuradas dirigidas a responsables de la gestión y personal técnico involucrado en la implantación de los programas.
La unidad de análisis no se centró en los actores individuales, sino en el entramado que construye la legitimidad de los programas, mientras que las unidades de recolección fueron, por un lado, los responsables políticos y personal técnico de los programas, así como el personal de los OI participantes; y por otro lado, el material documental normativo y promocional de los PTC.
La principal fuente de información fueron 49 entrevistas realizadas a políticos y profesionales técnicos responsables de la implementación de los programas y académicos que han dedicado su producción al análisis de las políticas sociales locales. Se realizaron 51 entrevistas, pero tres de ellas se perdieron antes de la transcripción por problemas técnicos.
También se realizó una exhaustiva recolección de fuentes de información secundaria. Se relevaron documentos normativos y técnicos de los programas más importantes, como manuales de procedimiento, evaluaciones externas, publicaciones descriptivas de sus avances, etc. Y también la producción académica y técnica de los OI promotores, es decir, sus publicaciones y medios de promoción y debate de esta modalidad de acción frente a la pobreza.
Se utilizó el método comparativo constante para nuestra estrategia de análisis, un modo de abordar la información generada en nuestro trabajo de campo. Este método permite entrelazar los momentos de “recolección” del dato, su “análisis” e “interpretación”. Para esto se propone una metodología de trabajo “espiralado”, mediante comparaciones sucesivas entre la realidad, el campo, el terreno y la teoría. Así, el método aporta un dispositivo que permite sintetizar, dotar de sentido y de un orden lógico a los datos cualitativos, generalmente profusos y provenientes de fuentes diversas.
En la teoría fundamentada este proceso comparativo se detiene cuando se llega a la “saturación teórica” de las categorías, esto es, cuando los datos analizados ya no producen información adicional sobre la categoría en cuestión en la cual identificar nuevas propiedades. En nuestro caso el alcance de la muestra fue limitado a la identificación de actores relevantes para cada caso. Asimismo, los conceptos sensibilizadores iniciales, de la propuesta del nuevo institucionalismo sociológico, resultaron categorías centrales para el análisis.
Por último, los nombres de los actores fueron reemplazados por roles metodológicos. Tomamos esta decisión para preservar el anonimato de los relatos. El foco de nuestro trabajo se centró en los procesos de homogenización y legitimación, en este sentido, se le resta importancia a quién dice qué.






