El prólogo de un libro tiene algo de promesa y de anuncio que anticipa el tema que se va a tratar, la calidad de la obra y /o también el talento, en este caso particular, de su autora. Es un gesto de confianza del autor depositado en otro a quien, como lector, promete que el texto merece la pena ser leído. Por lo tanto, anticipándome, les comunico de inicio que este libro merece ser leído.
Las palabras que anteceden al texto tienen siempre algo de hospitalidad y señalamiento: invita abiertamente a recorrer los sentidos que el texto abre en ese dialogo silencioso que entabla con cada lector que decide aventurarse en sus páginas y, a la vez, marca algunos hitos que brindan seguridad en la vacilante y ardua marcha intelectual sin clausurar por ello la posibilidad ofrecida a cada uno de hallar y establecer nuevos mojones.
Teniendo en cuenta eso, me animo a afirmar que la tesis, hoy devenida en este libro, de Soledad Veiga, realizada en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (España) combina equilibradamente virtudes que elocuentemente la tornan única y meritoria. Lo cual quedo reflejado en la calificación máxima obtenida y el reconocimiento de ser un trabajo sobresaliente.
En primer lugar, el texto del trabajo de investigación es el fruto legítimo de una búsqueda sociológica que atraviesa todo el desarrollo intelectual y profesional de Soledad que tiene que ver con la restitución de derechos de los niños y niñas en situación de pobreza en la ciudad de La Plata; tensión que se trasunta en cada una de sus páginas y que establece una línea de continuidad con la pregunta sobre la educación y la niñez en sus primeras investigaciones, que comenzaron en el año 2004.
Con esta obra, desarrollada bajo el título “Niñez y pobreza. Un estudio acerca de la vulnerabilidad y el sufrimiento infantil”, la autora claramente se ubica desde la perspectiva de enfoque de derechos para interrogar críticamente la raíz de la implementación de Ley 13298 de Promoción y Protección de derechos de la niñez y adolescencia, con el afán de cuestionar la incapacidad del Estado y las dificultades con la que se encuentran los profesionales que en él trabajan para proteger y restituir derechos vulnerados, especialmente en los niños y niñas en situación de calle.
En primer término, el recorrido analítico y metodológico que pone en marcha va desmontando supuestos, señalando inconsistencias, provocando rupturas en la mirada ingenua que hay sobre la implementación de una ley que si bien ampara en su discurso y letra a la niñez nunca logra ser efectiva. La apuesta personal de optar por las entrevistas a niños y niñas, para traer la voz de los que más padecen en esta historia no solo es adecuada metodológicamente sino que tiene una potencia excavadora afincada en el compromiso ético de Soledad con esta problemática. Tal como señala la autora “es importante tener presente que no hay enfoques o formas de mirar la realidad político-social neutros” y uno encuentra en la lectura un posicionamiento que no solo denuncia como trasfondo la injusticia de la pobreza sino que también ofrece mecanismos posibles de salida frente a la encrucijada que establece la implementación de la ley.
En segundo término, el texto es una valiosa herramienta para analizar y comprender la implementación de las políticas provinciales en los territorios y los entrecruzamientos con la perspectiva de intervención de los actores que involucra la ley. En este sentido la obra ofrece una rica reflexión epistemológica, ética y política sobre la sociedad actual, los profesionales, los modos de intervenir con los niños y niñas en situación de calle y sobre el Trabajo Social, en ese cruce particular que es un territorio con características y entramados propios. Soledad, en su rol de investigadora recorre con soltura y acierto estos análisis.
Por último, y no por ello de menor importancia, el libro constituye un riguroso y pionero estudio sobre la temática. Mucho se ha escrito sobre la niñez pobre en nuestro país pero poco se ha estudiado la implementación de la política desde la mirada de los actores y niños. Hay una insuficiencia de investigaciones con esta mirada y perspectiva, por eso este trabajo tiene un innegable valor pedagógico que seguramente se irá develando y reafirmando a medida en que circule en las aulas y espacios de discusión, lo que seguramente ocurrirá a corto plazo dada la importancia del tema, la falta de trabajos sobre estos temas tan específicos y fundamentalmente por el valor intelectual y académico de esta obra, que constituye a las claras una valiosa investigación sobre promoción y restitución de derechos en estas épocas de tanta penumbra.
Agradezco a la autora la posibilidad de hacer esta promesa por medio de este puntual prólogo de su libro, que se ofrece tan solo como una sencilla esquela de invitación a leerla, sabiendo que “a esta hora exactamente, hay un niño en la calle”.
María Lourdes Farias
12 de mayo de 2018






