Rita Nora Falcone † [1], Marcela Pitencel[2] y Diego Reinante[3]
Los análisis sobre la sexualidad planteados por Michel Foucault en sus obras Historia de la sexualidad (1990) y en la Inquietud por la verdad, escrito sobre la sexualidad y el sujeto (2013) son el marco teórico del que partimos en nuestro trabajo. El filósofo francés fue el precursor del estudio de la sexualidad como problema en el mundo griego y romano, su obra ha dado paso a una profusa bibliografía (Veyne: 1987[4]; Colombani: 2009[5]; Cantarella: 2010[6]; Domínguez Aranz: 2010[7]; Pommeroy: 2010[8];Schniebs: 2011[9]) sobre el tema abarcando distintos aspectos de la sexualidad. Estas investigaciones han permitido diversas reflexiones sobre el amor y la sexualidad en el mundo antiguo, poniendo en tensión conceptos como el de género e identidad sexual. Por su parte la historiadora francesa Nicole Loraux[10] afirma que es aplicable en la antigüedad clásica la categoría de identidad sexual, mientras que, para la antropología, siguiendo a John Winkler[11], esta es considerada una conceptualización moderna inaplicable para la sociedad antigua. Teniendo en cuenta estas dos posiciones dicotómicas con respecto a la identidad sexual, nos preguntamos ¿existe la identidad sexual en el mundo clásico? Y de existir ¿Cuáles son esas identidades?
Para hacer posible nuestro objetivo de investigación profundizamos en el análisis de fuentes correspondientes a diversos momentos de crisis de modelos culturales como son las obras de Aristófanes y Luciano de Samosata para el mundo griego mientras que para la latinidad trabajamos con Petronio, Juvenal y Marcial.
Michel Foucault sostiene que el dogma cristiano implanta a la heterosexualidad como norma divisoria de los géneros masculino y femenino. A fines del siglo XIX y principios del siglo XX se comenzó a plantear si esta división responde a cuestiones culturales o biológicas. A partir de la lectura y análisis de las fuentes que hemos utilizado podemos sostener que la división de género depende de la función sexual del individuo y no de su genitalidad. En el mundo griego encontramos un período de feminización del varón en función de la iniciación de la vida política e integración a la polis como ciudadano pleno de derechos. Para el caso romano, la existencia de una élite con poder económico y acceso a bienes de lujo, en donde las prácticas aparecen asociadas a la diversión, aunque en algunos textos, y en el caso específico del matrimonio entre dos varones, surgen cuestiones ligadas al sentimiento. La feminización del varón o masculinización de la mujer, se encuentran registradas como prácticas vinculadas a la vida privada de los individuos y aparecen en fuentes como las sátiras cuya función es la crítica social.
De acuerdo a lo que sostiene Paul Veyne:
La sociedad romana no perdía el tiempo preguntándose si tal persona era homosexual o no; en cambio prestaba un interés desmesurado a detalles de indumentaria, pronunciación, gestos, andares y actitud para hacer blanco de su desprecio a todo aquel que delatara una falta de virilidad, sin importar cuales fueran sus inclinaciones sexuales.[12]
Las categorías utilizadas en la contemporaneidad (travestismo, transexualidad, transgénero, gays y lesbianismo) no pueden ser aplicadas al período estudiado, no obstante, identificamos prácticas, tales como la efebía, el matrimonio entre hombres, relaciones lésbicas, tomar roles femeninos o masculinos, identificarse como el sexo opuesto y asumir incluso sus comportamientos sexuales, lo que nos permiten inferir su existencia.
Las fuentes utilizadas no hacen un análisis de las sexualidades de la época, sino que plantean una crítica a determinadas conductas o comportamientos que invierten el orden social o contradicen la norma, permitiéndonos hablar en la antigüedad de sexualidades “marginales” y/o “periféricas”.
- UNMDP (Universidad Nacional de Mar del Plata), CEHIS (Centro de Estudios Históricos); rita_falcone_21@yahoo.com.ar.↵
- UNMDP (Universidad Nacional de Mar del Plata), CEHIS (Centro de Estudios Históricos); marcelapitencel@gmail.com.↵
- UNMDP (Universidad Nacional de Mar del Plata, CEHIS (Centro de Estudios Históricos); diegoreinante35@gmail.com.↵
- Veyne, P. (1987) La homosexualidad en Roma, en, Aries, Ph., Bejin,A, Foucault y otros, Sexualidades occidentales, Paidós,p.p.51-64.↵
- Colombani, M.C. (2009) Foucault y lo político; Buenos Aires,Prometeo.↵
- Cantarella, E. (2010) Según natura, la bisexualidad en el mundo antiguo, Madrid, Akal.↵
- Domínguez Arranz, A. (ed) (2010) Mujeres en la Antigüedad Clásica: género, poder y conflicto Madrid: Sílex.↵
- Pommeroy, S. (2010) Diosas, rameras, esposas y esclavas,Mujeres en la Antigüedad Clásica, Madrid, Akal.↵
- Schniebs, A. (2011) Discursos del cuerpo en Roma, Facultad de Filosofía y Letras, UBA.↵
- Loraux, N. (2003) Las experiencias de Tiresias. Lo femenino y el hombre griego. Buenos Aires, Biblos.↵
- Winkler, J. (1994) Las coacciones del deseo. antropología del sexo y el género en la antigua Grecia. Buenos Aires, Manantial. ↵
- Veyne, P.(2010) Sexo y poder en Roma, Madrid, Paidós, p. 155.↵






