Respecto de lo que pueda estar contenido en el título, este trabajo, a lo sumo, indica un ámbito de problemas. Este ámbito de problemas centralmente se refieren al tema y problema de una filosofía del lenguaje en Kant; cuestión que ha aparecido con mayor pregnancia en la investigación de la filosofía de Kant en, aproximadamente, los últimos cincuenta años. En dicha investigación se halla, precisamente, una renovada atención a su relación con disciplinas, orientaciones y discusiones filosóficas actuales[1]; entre las cuales, la filosofía del lenguaje, ha tenido claramente un papel destacado. En general, la actualidad de Kant reside tanto en su filosofía teórica como en su filosofía práctica. La primera ofrece para la reflexión filosófica actual la especificidad de su giro epistemológico y metodológico, sintetizado en el enfoque trascendental, y su énfasis en la fundamentación racional, la justificación lógica y la construcción conceptual. Sostiene H. Lenk que en cuanto a la filosofía práctica esta actualidad es aún mayor en tanto ella abre las posibilidades de la racionalidad de los principios morales, de las ideas de libertad y ley, así como de una paz perpetua[2]. Por su parte, la línea de respuesta a la pregunta ¿por qué Kant hoy? sostiene la significación de la filosofía de Kant por la amplitud de las cuestiones y disciplinas que abarca, por las posiciones específicas respecto de las problemas filosóficos que aborda y por la posibilidad de una conexión sistemática entre todo ello, teniendo una resonancia propia en cada caso. Desde este punto de vista se sostiene que específicamente Kant “no ha proyectado una filosofía del lenguaje propia”[3], pero que a pesar de ello es posible identificar en la filosofía contemporánea del lenguaje una clara y favorable recepción de las teoría kantianas, p. ej. en la discusión de la diferencia entre juicios analíticos y sintéticos en Quine y Kripke (o ya en Frege). En este contexto, el idealismo trascendental de Kant unido a su realismo empírico se demuestra como una posibilidad de solución al problema del realismo en la filosofía actual del lenguaje. En tanto la filosofía del lenguaje como disciplina distinta y definida existe sólo con posterioridad a Kant resulta claro que hablar de filosofía del lenguaje en Kant implica volver sobre su filosofía desde un punto de vista posterior a la misma y que esta posible conjunción constituye, precisamente uno de los aspectos a analizar.
La publicación de la Crítica de la razón pura inició una discusión acerca del lugar del lenguaje en la filosofía crítica y del valor que debería asignársele para la reflexión filosófica. J. G. Hamann y J. G. Herder sostuvieron una posición crítica frente a lo que entendieron como falencia de la filosofía kantiana. Ambos opusieron al criticismo kantiano, centrado en la razón, una, según la expresión de Hamann, “metacrítica”, basada en la reflexión sobre el lenguaje[4]. Al afirmar “la razón es lenguaje” [5] plantearon ya desde entonces la pregunta acerca de “qué función le es reconocida al lenguaje como tal en la filosofía crítica”[6].
El lenguaje como cuestión no aparece, o sólo aparece en forma marginal, en comentarios clásicos de la filosofía crítica de Kant en tanto dan testimonio de ello obras como las de H. Vahinger (Comentario de la “Crítica de la razón pura” de Kant, 1881), A. Riehl (El criticismo filosófico: historia y sistema, 1908), H. Cohen (La teoría de la experiencia de Kant, 1918), o H. Paton (La metafísica de la experiencia de Kant, 1936); lo mismo ocurre en léxicos clásicos como los de R. Eisler o H. Radtke[7]. Hacia 1923 E. Cassirer da expresión a lo que, según lo recién dicho, parecía ser un consenso de hecho en la interpretación de Kant, al señalar que en Kant “el problema y el tema de una filosofía del lenguaje apenas si alguna vez aparecen mencionados”[8].
Por otra parte, sin embargo, hasta podría decirse de forma complementaria, en una de las evaluaciones contemporáneas respecto de la cuestión del lenguaje en Kant se ha señalado que ésta oscila entre un polo, donde se verifica que Kant prácticamente no ha hablado del lenguaje y que en sus obras no se halla una filosofía del lenguaje elaborada y articulada explícitamente, y otro donde se puede constatar, precisamente, que “a pesar de ello ningún filósofo de la época moderna ha tenido una influencia en la filosofía del lenguaje tan grande como la suya”[9]. Sin necesidad de sostener la tesis de que ninguna otra influencia sería tan grande como la de Kant, queda en pie la importancia de esta influencia, así como el que ésta reobra como motivo de indagación de la obra misma de Kant. De modo convergente se ha señalado:
“El giro lingüístico de las últimas décadas es una ampliación del giro copernicano. Ya sea que el centro gnoseológico sea una única semiótica y gramática trascendentales, ya sea que haya reglas y sistemas lingüísticos alternativos, formas a priori de la experiencia del mundo que se corresponden con las formas en las cuales esta experiencia es articulada y comunicada.”[10].
La breve indicación realizada hasta aquí permite ya afirmar que el análisis y evaluación del tema y el problema de una filosofía del lenguaje en la filosofía de Kant se halla ligado a y configurado por su recepción. A continuación, entonces, presentaremos líneas de esta recepción, necesarias para la comprensión de la configuración del tema y el problema de una filosofía del lenguaje en la filosofía de Kant desde un punto de vista actual.
- Dieter Heidemann – Kristina Engelhard (Eds.), Warum Kant heute?, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 2003. Hans Lenk – Reiner Wiehl, (Eds.), Kant Today – Kant aujourd’hui – Kant heute, Berlín – Londres, LIT, 2006. Jürgen Stolzenberg, (Ed.), Kant in der Gegenwart, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 2007.↵
- Hans Lenk, “Introduction”, en Hans Lenk – Reiner Wiehl, (Eds.), Kant Today – Kant aujourd’hui – Kant heute, Berlín – Londres, LIT, 2006, p. 8.↵
- Dieter Heidemann – Kristina Engelhard, “Einleitung: Kant und die Gegenwartsphilosophie”, en Dieter Heidemann – Kristina Engelhard (Eds.), Warum Kant heute?, Berlín – Nueva York, W. de Gruyter, 2003, p. 9. ↵
- Johann G. Hamann, “Metaktirik über den Purismus der Vernunft” (1784), Johann G. Hamann, Sämtliche Werke III, Viena, Herder, 1951, pp. 281-289. ↵
- Josef Simon, “Aspectos lingüístico-filosóficos de la historia de la filosofía moderna”, en Josef Simon (Ed.), Aspectos y problemas de la filosofía del lenguaje, Buenos Aires, Alfa, 1977, pp. 20-25. ↵
- Ibíd., p. 4.↵
- Hermann Cohen, Kants Theorie der Erfahrung, Berlín, Dümmler, 3º ed., 1918; Rudolf Eisler, Kant Lexicon, Hildesheim (1930), Hildesheim-Zurich-Nueva York, reimpresión: Olms, 1984; Herbert J. Paton, Kant’s Metaphysic of Experience, Londres-Nueva York, Nueva York Humanities Press, 1936, 3º. ed., 1961; Heinrich Ratke, Systematisches Handlexicon zu Kants Kritik der reinen Vernunft, Hamburgo, F. Meiner, 1929; reimpresión 1965; Aloys Riehl, Der philosophische Kritizismus. Geschichte und System, tomo I, Leipzig, A. Kröner, 3º. ed., 1924; Hans Vaihinger, Commentar zu Kants Kritik der reinen Vernunft, Stuttgart, W. Spemann, 1881-1892, Nueva York-Londres, reimpresión Garland Publishing, 1976.↵
- Ernst Cassirer, Geist und Leben. Schriften zu den Lebensordnungen von Natur und Kunst, Geschichte und Sprache, Leipzig, Reclam, 1993, p. 239. ↵
- Josef Simon, “Immanuel Kant”, en Tillman Borsche (Ed.), Klassiker der Sprachphilosophie, Munich, Ch. Beck, 1996, p. 233.↵
- Lewis White Beck, “Was haben wir von Kant gelernt”, Kant-Studien, 72, 1981, p. 5.↵






