Damián Fraticelli[1]
En los últimos años, los estudios de lo reidero han crecido en las ciencias sociales con un especial interés en los memes. Una de las razones probablemente se deba a que no existe acontecimiento social relevante en el que los memes no participen de su construcción. Esa participación no es un tema menor si se considera que su producción no se restringe a lo risible[2] únicamente, sino que desata múltiples intercambios comunicacionales que afectan al conjunto de la producción de sentido. Las publicaciones reideras en las redes, con los memes a la cabeza, presentan tasas de propagación exponencialmente mayores que las serias; amplían el debate público extendiendo lo decible y visible e incluyendo internautas que no son convocados por los discursos serios (Davis et al., 2018; Driscoll et al., 2013; Freelom & Karpf, 2014; Highfield, 2015; Wells et al., 2016). Además, son fuente de información para muchos jóvenes que se enteran de lo que acontece por los memes antes que por las noticias (Dumm, 2022). Si nos interesa conocer cómo las sociedades contemporáneas producen lo real, no pueden dejarse de lado los memes.
Ahora bien, esa producción se da en el marco metacomunicacional reidero, lo que implica una particular propuesta relacional entre el discurso, el objeto y su reconocimiento (Verón, 1987) que abre la semiosis a la polisemia y los juegos del sentido (Andacht, 2021). ¿Cómo conocer esa particular propuesta comunicacional?
Los estudios de memes suelen proceder de la siguiente manera: recolectan un grupo de ejemplares y luego realizan un análisis inmanente que, a veces, se articula con procesamientos de big data. En ese análisis, se privilegia la descripción del contenido omitiéndose su enunciación, emplazamiento mediático y categorías provenientes de las teorías de lo reidero. Tales omisiones impiden acceder a los condicionamientos que hacen al sentido, el placer reidero y la propagación de los memes. Ya se ha demostrado extensamente que los análisis inmanentes pueden ser útiles para describir procedimientos textuales, pero insuficientes para conocer la semiosis. En este escrito, esperamos demostrar la importancia de incluir los aspectos ignorados, presentar un modelo que permita estudiarlos y describir los tres regímenes enunciativos y las seis modalidades reideras principales que adoptan los memes, según las investigaciones que hemos realizado.
Un modelo para el análisis enunciativo en las redes
¿Por qué el análisis inmanente es insuficiente para el estudio de los memes y hasta puede conducir a errores de interpretación? Veamos un caso para ilustrarlo.
Imagen 1. Meme

El meme de arriba es un ejemplar de los habituales chistes cómicos que se propagan por las redes en la actualidad. Quien realice un análisis inmanente describirá como blanco del chiste a los diabéticos. El problema es que este meme no existe de esta manera, porque siempre se encuentra emplazado en un medio en particular: una cuenta de alguna red social, un portal de noticias, un grupo de WhatsApp, etc. Y ese emplazamiento condiciona profundamente su propuesta reidera y producción de sentido, como podemos observar abajo.
Imagen 2. Meme

Fuente: Diabéticos Unidos.
Que el meme sea publicado por la cuenta de Facebook Diabéticos Unidos hace que el chiste adquiera una enunciación humorística. Ya no se trata de la ridiculización cómica de un otro (los diabéticos), sino de uno mismo, porque el que publica se define perteneciendo a ese colectivo identitario. Por lo tanto, si nos hubiéramos quedado con una perspectiva inmanente, habría sido errada la conclusión a la que habríamos arribado sobre la propuesta risible del meme y los condicionamientos que hicieron a su propagación, circulación[3], conformación de colectivos hipermediáticos[4], etc. ¿De qué manera podemos dar cuenta de este emplazamiento mediático que condiciona la producción de sentido? Nuestra propuesta es atender a la enunciación configurada por la interfaz.
Entendemos por “enunciación” al “efecto de sentido de los procesos de semiotización por los que en un texto se construye una situación comunicacional, a través de dispositivos que podrán ser o no de carácter lingüístico” (Steimberg, 1993, p. 49). En tanto se trata del resultado semiótico de la operatoria de dispositivos, el dispositivo técnico mediático ocupa un lugar central en su descripción. Metz (1997), uno de los primeros autores en abordar el tema en la mediatización, optó por la estrategia de describir la enunciación por niveles. En la enunciación cinematográfica, distinguió:
- un nivel primero siempre impersonal, debido a que el lenguaje cinematográfico está constituido por múltiples materias de la expresión que impiden la emergencia de la figura de un enunciador primero absoluto como en la literatura[5];
- un nivel segundo que pertenece a un enunciador diegético o no, a cargo de un relato o de otra cosa;
- eventuales niveles siguientes que corresponden a enunciadores temporarios, en principio, siempre diegéticos.
Junto con esa descripción por niveles, Metz postuló la construcción de una instancia de espectación que se daba por la articulación del dispositivo de proyección en las salas de cine y la metadiscursividad que se generaba en torno a la película. Esta propuesta fue por demás innovadora porque concibió la construcción de un sujeto espectador más allá de lo estrictamente textual (la película). Si el dispositivo, entonces, supone técnicas de construcción y circulación de textos, el dispositivo condiciona las modalidades de enunciación (Traversa, 2014).
Continuando este planteo, el diseño de la interfaz digital, como espacio que habilita e inhibe ciertas interacciones y discursividades (Scolari, 2004) [6], también puede comprenderse como un condicionante de las modalidades enunciativas. En lo que sigue, propondremos un modelo que permite describir el modo en que las interfaces digitales de las redes sociales mediáticas configuran su enunciación. Para ello, nos serviremos del gráfico de abajo.
Gráfico 1. Niveles de enunciación de la interfaz de redes sociales

Fuente: elaboración propia.
La matriz enunciativa la esquematizamos con cuatros niveles. Yendo del superior al inferior, el cuarto nivel está conformado por el Enunciador y el Enunciatario Hipermediáticos.[7] El Enunciador Hipermediático condensa las figuras del enunciador de la cuenta y la del propietario de la cuenta. Ambas son construcciones discursivas, solo que el primero se genera en las regularidades que presentan las publicaciones de la cuenta, mientras que el segundo se da en la red intertextual de la cuenta con su afuera de manera semejante a cómo se construye la figura del autor autobiográfico según Lejeune (1991)[8]. En el caso antes expuesto, el Enunciador Hipermediático lo conforma el nombre de la cuenta Diabéticos Unidos, la imagen del perfil y las reiteraciones que se dan en sus publicaciones en cuanto a sus dispositivos técnicos, lenguajes, intertextualidades, temáticas, retóricas y enunciaciones, entre los que se encuentra la pertenencia al colectivo identitario “diabéticos”. El Enunciatario Hipermediático es la figura construida como el receptor ideal de la cuenta, en este caso identificada con el colectivo. El tercer nivel es el compuesto por el Enunciador y el Enunciatario Mediáticos. Ambos figuran al productor y receptor de cada publicación en particular. Sus propiedades dependerán de los condicionantes antes mencionados (dispositivos técnicos, lenguajes, intertextualidades, etc.), pero de la publicación. En nuestro caso, el Enunciador Mediático resulta de la invitación escrita a interpretar la publicación con humor y exponer la apropiación de un meme realizado por un enunciador anónimo que ha intervenido un fotograma de la serie House M. D. (2004-2012). Por su parte, el Enunciatario Mediático se figura como un diabético que puede reírse de sí mismo y que conoce las dificultades de mantener equilibrados los valores glucémicos y la dieta que ello supone. Este Enunciador y Enunciatario Mediáticos variarán según las publicaciones. Si, en lugar de un meme, hubiera una tabla de índice glucémico de frutas, el Enunciador Mediático podría configurarse con un saber nutricional inexistente en esta publicación, pero que pertenece al universo temático propio del Enunciador Hipermediático en calidad de diabético. El segundo nivel está integrado por las escenas enunciativas desarrolladas en los enunciados de cada publicación, en este caso, de los memes. En ellas, se despliegan múltiples enunciadores y enunciatarios diegéticos[9]. Los más evidentes son los encarnados en personajes, pero se incluye aquí cualquier elemento que enuncie. En nuestro caso, encontramos el enunciador que genera el chiste cómico escrito que se burla de los diabéticos y el protagonista de la serie que expresa su sorpresa, algo culposa, ante el remate. Finalmente, el primer nivel comprende escenas enunciativas de los enunciados producidos por los enunciadores diegéticos como sucede en las citas directas.
A estos niveles pueden sumarse otros según cómo se propaguen los memes. Por ejemplo, puede agregarse un quinto nivel si se comparte un meme publicando la cuenta de origen, como suelen hacerlo los portales de noticias. Cada una de esas apropiaciones puede modificar el carácter risible original, porque este siempre se genera en las interrelaciones de los niveles.
Este modelo analítico nos ha permitido organizar extensos corpus de memes en tres investigaciones que hemos realizado y hallar regularidades en sus propuestas risibles a pesar de que los eventos que referenciaban distaban de ser similares. Nos referimos a una investigación sobre memes publicados en Twitter sobre el discurso del presidente argentino Alberto Fernández al inaugurar las sesiones legislativas en el Congreso de la Nación el 1 de marzo de 2020 y las apropiaciones que los portales de noticias hicieron de ellos (Fraticelli et al., 2020); otra investigación también sobre memes en Twitter y portales de noticias, pero acerca del debate que se dio en el Senado sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo entre el 29 y 30 de diciembre del mismo año (Fraticelli, 2021); y una tercera investigación de memes sobre la pandemia del COVID-19 en cuentas de WhatsApp, Instagram, Facebook y portales de noticias durante el 2020 y 2021 (Fraticelli, 2022).
En dichas investigaciones hallamos que los memes compartían tres regímenes y seis modalidades enunciativas risibles. Por la extensión del corpus, nos atrevemos a postular la hipótesis de que se tratan de regímenes y modalidades que conforman gramáticas habituales de la producción de memes. En lo que sigue, describiremos sus propiedades ilustrando las categorías con ejemplares de las investigaciones citadas.
Los regímenes y las modalidades de lo reidero
Para la definición de los regímenes y las modalidades, conjugamos el análisis enunciativo con categorías de las teorías de lo reidero. De esa manera, distinguimos el régimen del humor (reírse de sí), el régimen de lo cómico degradante (reírse de otro rebajándolo) y el régimen de lo cómico laudatorio (reírse de otro enalteciéndolo). Los procedimientos de un meme pueden no agotarse en un régimen u otro, sino articular más de uno enlazando distintos niveles enunciativos. Puede haber una enunciación humorística en el nivel de los Enunciadores Hipermediáticos y, a la vez, una cómica en el nivel de los enunciadores diegéticos, por ejemplo. En cada régimen encontramos las modalidades reideras que pasaremos a describir a continuación.
Régimen del humor
Humor del colectivo
Llamamos “humor del colectivo” al humor específicamente mediático. Desde una lectura enunciativa de los escritos de Freud (2006 [1905]; 1979 [1927]), para que se dé el humor, el enunciador realiza una operación de desdoblamiento por la que se ridiculiza a sí mismo al estar transitando una situación penosa y, a la vez, toma distancia de esa ridiculización rebajando la situación, lo que habilita el placer risible. Ahora, para que ese proceso se dé en la mediatización, Steimberg (2001) observa que, además, debe sumarse que el enunciador y el enunciatario coincidan en la identificación con algún segmento sociocultural (etario, profesional, partidario, etc.). Esto posibilitaría que el receptor, al reconocerse en ese segmento y situación penosa, pudiera transitar los juegos de rebajamiento y distanciamiento que habilita el humor.
En los memes analizados, la identificación se construye entre el Enunciador y Enunciatario Hipermediáticos, y la situación penosa que transitan ambos se desarrolla en la diégesis del meme y sus relaciones intertextuales. En la imagen 3, publicada en @memesargentinaok, el Enunciador y Enunciatario Hipermediáticos quedan inscriptos en el enunciador diegético los “humanos”, a quienes Dios ya cree extintos por la pandemia del COVID-19. La imagen 4 fue publicada por un Enunciador Hipermediático que apoya al presidente Alberto Fernández, pero, aun así, señala su parecido a Gepetto[10] e invita al Enunciatario Hipermediático, también simpatizante, a obtener placer risible de tal rebajamiento de su referente político. El humor del colectivo es el modo más abierto a giros del sentido en la circulación, porque su institución depende de la identidad del Enunciador Hipermediático. Este mismo meme fue compartido por cuentas opositoras al gobierno, lo que hacía que la comparación entre el presidente y el padre de Pinocho quedara en una mera ridiculización cómica.
Imagen 3. Meme

Fuente: @memesargentina_ok.
Imagen 4. Meme

Fuente: @gustavopecoraro.
Humor del yo
El humor del yo realiza el proceso de degradación y distanciamiento risible sobre la figura del Enunciador Hipermediático. Este se identifica con el Enunciador Mediático o enunciador diegético que es emplazado en la situación penosa. Al restringir la operación del humor a su figura, se constituye en objeto cómico para el Enunciatario Hipermediático. Es decir, no existe una propuesta de identificación como sucede en el caso anterior, en el que Enunciatario Hipermediático se ríe de sí mismo con el Enunciador Hipermediático. No obstante, podríamos postular que, luego del humor del colectivo, es uno de los tipos risibles más proclives a suscitar identificaciones humorísticas en el colectivo que conforma las cuentas. En las imágenes 5 y 6, los Enunciadores Hipermediáticos toman con humor las situaciones penosas que viven: la destrucción de su vida universitaria ocasionada por la pandemia y la ansiedad ante el resultado del debate sobre la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. En ese reírse de sí mismos, se ridiculizan ante el Enunciatario Hipermediático.
Imagen 5. Meme

Fuente: @Intoxikao_.
Imagen 6. Meme

Fuente: @ProfetaArgen.
Régimen de lo cómico degradante
Burla
La burla se desarrolla en la ridiculización que efectúa el Enunciador Hipermediático sobre un tercero representado por los enunciadores y enunciatarios diegéticos. Ese rebajamiento se lo ofrece al Enunciatario Hipermediático, con quien se ubica en una posición asimétrica superior con respecto al referente burlado. En el corpus analizado, el Enunciador Hipermediático se identifica con el Enunciador Mediático[11], y este trabajo consiste en exponer al enunciador diegético constituyéndolo en un actante cómico. Cuando decimos “actante cómico”, nos referimos a que actúa sin mostrarse consciente de las incongruencias que genera (Samaja y Bardi, 2010). En la burla, esas incongruencias se tratan de desvíos de los verosímiles asociados a la naturaleza (formas del cuerpo, de los movimientos, etc.) y la vida social (verosímiles del vestir, comportarse, etc.) (Fraticelli, 2019a). Vinculándola con las teorías de lo reidero, la burla permitiría acceder a fuentes de placer inhibidas en la vida social por violentas e inadecuadas a las buenas costumbres. En la imagen 7, publicada en un grupo de WhatsApp antivacuna, la apropiación de la película The Pianist (2001) muestra a los personajes generando incongruencias en el verosímil de las interacciones, a la vez que ridiculiza a los que se vacunan. La imagen 8 se burla de los opositores a la Ley de la Interrupción Voluntaria del Embarazo que, habiéndose identificado con pañuelos de color celeste y al haberse aprobado la ley, iguala a pitufos[12] enojados.
Imagen 7. Meme

Fuente: grupo antivacuna.
Imagen 8. Meme

Fuente: @EameoOk.
Sátira y humor político
La sátira y el humor político se edifican en la alianza del Enunciador y Enunciatario Hipermediáticos al ridiculizar a políticos, ciudadanos e instituciones con el fin de criticar su moral. Las incongruencias que genera lo reidero se basan en desvíos de las acciones y los valores que idealmente deberían tener dichos actores según el verosímil social. Como en los casos anteriores, los actores ridiculizados están representados por los enunciadores diegéticos. La imagen 9 satiriza la demora del Gobierno en negociar la vacuna del laboratorio Pfizer desplazando al presidente Alberto Fernández a la escena de Braveheart (1995). La imagen 10 compara al presidente nuevamente con Gepetto, pero esta vez para criticar su modelo político y económico.
Imagen 9. Meme

Fuente: 100 de Bondiola.
Imagen 10. Meme

Fuente: @patgow.
Situación cómica
Como ocurre en la burla y la sátira, la situación cómica se desenvuelve con la alianza del Enunciador y Enunciatario Hipermediáticos al ridiculizar a un referente representado en el enunciador diegético. Pero esta ridiculización no se asienta en las propiedades del referente, como en la burla, ni convive con una crítica a su moral, como en la sátira, sino en la situación en que se encuentra. La imagen 11[13] juega cómicamente con la regla que rige la vida del sheriff Woody mostrando su desdicha en cuarentena.[14] La imagen 12 procesa cómicamente el hecho de que, en el discurso de Alberto Fernández, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, fue sentado junto al expresidente Carlos Menem. La asociación de Menem a un dementor[15] se basa en la contraposición que representan ambos políticos: Kicillof, joven y funcionario del presente, identificado con la izquierda del peronismo; Menem, anciano y funcionario del pasado, identificado con el peronismo neoliberal.
Imagen 11. Meme

Fuente: La Nación.
Imagen 12. Meme

Fuente: @Lbaini.
Lo cómico laudatorio[16]
En lo cómico laudatorio, el Enunciador Hipermediático ridiculiza al referente en la figuración, pero no en la enunciación. El procesamiento cómico del referente implica un reconocimiento de que su valoración es tan positiva que puede jugar a rebajarlo. Su ridiculización es una confirmación de su positividad, y el Enunciador Hipermediático invita al Enunciatario Hipermediático a reconocerla con él. Esta modalidad no es tan habitual como las anteriores. Y, en nuestro corpus, solo la hallamos en los memes sobre la pandemia enalteciendo a Alberto Rodríguez Saá, por ser el gobernador de la primera provincia que logró flexibilizar la cuarentena (imagen 13).
Imagen 13. Meme

Fuente: El Destape.
La semiosis de los memes
Los regímenes y las modalidades presentados pueden ser una herramienta útil para conocer cómo opera lo reidero en la producción de memes y generar hipótesis sobre sus propagaciones y circulaciones de sentido. En la investigación sobre memes durante la pandemia, por ejemplo, hallamos un cambio significativo en la generación reidera que puede verse en el gráfico de abajo.
Gráfico 2. Distribución de las clases de lo reidero

Fuente: elaboración propia.
Durante el 2020, lo que dominó la producción de memes fue el régimen del humor con sus dos modalidades. En el 2021, en cambio, el régimen de lo cómico degradante ganó terreno con la expansión de la sátira política. Es decir, que la construcción reidera de la pandemia ingresó, en ese año, en la lógica de la polarización política. Ahora, la atención a los regímenes y las modalidades también nos permite exponer la complejidad del fenómeno en cuanto a los medios que participaron en la producción de memes.
Gráfico 3. Distribución de clases risibles por medio


Fuente: elaboración propia.
El gráfico de arriba muestra que, en el corpus recolectado, los medios no operaron de la misma forma. La sátira política no ingresó a las cuentas de Instagram, mientras que sí lo hizo de manera significativa en los grupos de WhatsApp. Esta diferencia se debió a que las cuentas de Instagram tomadas para el estudio eran cuentas de Enunciadores Hipermediáticos profesionales que cotidianamente generaban una producción risible lúdica, centrada en la vida cotidiana adulta y joven, con una presencia excepcional de sátira y humor político. Esa propuesta enunciativa, que ya existía previamente a la pandemia, operó como un condicionamiento que inhibió la introducción de lo reidero polarizado. Los grupos de WhatsApp, en cambio, no tenían tal condición de producción, sino que sus gramáticas eran las propias de los grupos de amigos en donde lo reidero político forma parte.
Los regímenes y las modalidades nos permitieron, además, observar tres fases en la generación de memes durante la pandemia. Una primera, anterior al primer caso de coronavirus en Argentina, en la que prevaleció lo cómico en la burla hacia los chinos por ser los primeros en contagiarse. Una segunda, que comenzó con aquel primer paciente, en la que la producción de memes se abrió a la pluralidad de modalidades reideras y dominó el régimen del humor basado fundamentalmente en los problemas generados por la cuarentena. Y una tercera, que se dio a partir de agosto del 2020, en que el humor decreció y ganó terreno lo cómico de la sátira y la burla partidaria.
También estas herramientas analíticas nos han sido útiles para describir cómo actuó lo reidero en los saltos hipermediáticos, es decir, en la circulación que se dio entre los medios masivos y los medios soportados por Internet y la telefonía. Tanto en el primer discurso de apertura de las sesiones legislativas del presidente Alberto Fernández en marzo del 2020, como en el debate de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, analizamos las apropiaciones que hicieron los portales de noticias de los memes de las redes.
Gráfico 4. Modalidades de las apropiaciones de lo reidero por parte de los portales de noticias y medios masivos sobre el discurso de Alberto Fernández

Fuente: elaboración propia.
Gráfico 5. Modalidades de las apropiaciones de lo reidero por parte de los portales de noticias y medios masivos del debate por la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo

Fuente: elaboración propia.
Si se comparan ambos gráficos, puede observarse la diferencia entre la construcción risible del discurso del presidente y la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Mientras que en el primero la diversidad de modalidades fue mayor, en el segundo dominó la burla hacia los que se opusieron a la ley, lo que nos indica un claro posicionamiento de los medios con respecto al tema en lo risible.
Con estos ejemplos, esperamos persuadir al lector de la utilidad de los regímenes y las modalidades reideras para describir la producción de memes y de la importancia de prestar atención al dispositivo enunciativo de las interfaces digitales para formalizar procedimientos y propuestas risibles. Por supuesto que estas herramientas analíticas no alcanzan para conocer cómo opera la semiosis de los memes, porque esto requiere otros niveles de observación, como el que se ocupa de la circulación entre las propuestas risibles de las cuentas y las respuestas de sus colectivos hipermediáticos, y el nivel que atiende a las fases de las circulaciones entre el sistema de medios masivos y los medios soportados en Internet y la telefonía[17]. Pero, para describir esos niveles, es necesario dar cuenta antes de los condicionamientos de la circulación y las propuestas risibles con que los memes construyen los acontecimientos sociales. Cuestiones sobre las que los análisis inmanentes tienen poco para decir.
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- Universidad de Buenos Aires. Facultad de Ciencias Sociales. Cátedra: Carlón. Buenos Aires, Argentina. Universidad Nacional de las Artes. Área Transdepartamental Crítica de Artes. Cátedra: Kirchheimer. Buenos Aires, Argentina.↵
- Continuando con la definición de Traversa (2009), entendemos por “risible” y “reidero” a un vasto dominio semiótico que incluye todo lo que se propone suscitar risa o sonrisa.↵
- Por “circulación” comprendemos la diferencia entre la instancia de producción y reconocimiento de un discurso, entendiendo al último como cualquier recorte de la semiosis (Verón, 1987).↵
- Llamamos “colectivos hipermediáticos” a los colectivos de comunicación, es decir, agrupamientos de individuos que surgen como efecto de una discursividad (Verón, 2011 [2009]), pero con las particularidades que le otorgan los dispositivos hipermediáticos descriptas en Fraticelli (2019).↵
- Metz afirmaba que, aun cuando la enunciación de una novela es impersonal, la materialidad única de la escritura produce el efecto de una intervención pensante, unitaria y continua de un relator humano. En los filmes, en cambio, aunque aparezca la figura de un relator, solo se le delega la palabra, su voz. Las imágenes y el resto de los sonidos no le pertenecen. El enunciador fílmico siempre está encastrado.↵
- Scolari (2018) luego extiende el concepto a un amplio campo de fenómenos de interacción, pero, a los fines de nuestro objetivo, nos interesa la primera delimitación.↵
- Tomamos aquí la noción de “enunciador hipermediático” de Carlón (2020), quien la postula como la figura surgida cada vez que se abre una cuenta en las redes sociales.↵
- Para Lejeune (1991), el autor de la autobiografía reenvía a una persona real sin implicar esto un regreso del emisor a los estudios enunciativos. El autor no es una persona, sino una figura de contacto entre el texto y lo extratextual. ↵
- Por “diegético” comprendemos aquí al universo construido en un discurso, más allá de que sea narrativo y ficcional.↵
- Personaje de la película de Disney Pinocho (1940).↵
- Debemos señalar que esta identificación es por demás compleja, porque puede darse con diversos vínculos: el Enunciador Hipermediático puede apropiarse del enunciado de otro Enunciador Hipermediático exponiéndolo, puede asumir la posición del Enunciador Mediático, puede hacer ambas cosas tomando distancia lúdicamente al enunciar algún reparo, etc. ↵
- El diseño de los personajes pertenece a la película The Smurfs (2011).↵
- En este caso, como en la imagen 13, el meme fue colectado de en un portal de noticias, con lo que se sumaría otro nivel de enunciación, pero, en cuanto no desvía el efecto enunciativo, no lo incorporamos en la descripción del procedimiento.↵
- El sheriff Woody, como el resto de los juguetes de Toy Story (1995), simula ser inanimado cuando está en presencia de seres humanos. ↵
- Los dementores son personajes malignos de la saga Harry Potter que se alimentan de sentimientos positivos.↵
- La ideación de esta categoría fue resultado de un intercambio con Mara Burkart y Cristian Palacios, a quienes les agradezco la colaboración. ↵
- Sobre esos niveles nos hemos ocupado en Fraticelli (2023).↵






