Este libro es una versión corregida de la disertación con la cual obtuve el título de doctora en antropología social de la Universidad de Utrecht, Holanda. La investigación que le dio origen no hubiera sido posible sin una beca otorgada por la Netherlands Foundation for Scientific Research (Wotro, WB 52-875) entre el año 2000 y el 2004. El apoyo institucional recibido por el Departamento de Antropología Cultural de la Universidad de Utrecht durante mi estadía en Holanda, así como el de la Research School for Resource Studies for Development (Ceres) fue de gran valor para el desarrollo de la investigación. Asimismo contó con el apoyo financiero de la Universidad Nacional de Quilmes en el marco de los subsidios otorgados por su Programa Prioritario de Investigación.
Debo agradecer inmensamente a Antonius Robben, cuya orientación intelectual me permitió dar forma a los problemas y abordajes teóricos sustantivos de la investigación. Su mirada aguda sobre las diversas aristas de la política en la Argentina puso mi imaginación al límite de extrañarse de sí misma. En especial, le agradezco su habilidad para transmitirme el sentido, más que imprescindible, de la responsabilidad intelectual.
A Rosana Guber, cosupervisora de la disertación que dio origen a este libro, le debo tanto su confianza, como el haberme guiado por las distintas etapas atravesadas por este trabajo. Su sagacidad para combinar la mirada crítica y el estímulo intelectual fue sin duda un ingrediente fundamental a la hora de resolver ciertas cuestiones centrales del argumento. Sumado a ello, su lectura aguda y certera a versiones preliminares de este trabajo contribuyeron a darle solidez a la forma final que tomó la etnografía.
También les estoy profundamente agradecida a las autoridades de la Universidad Nacional de Quilmes. Particularmente a Mario Greco y a Alejandro Villar, quienes supieron encauzar e inscribir el proyecto que condujo a esta disertación en el diseño institucional de la Universidad, facilitándome las condiciones y los medios necesarios de trabajo.
Muy especialmente agradezco a Sonja Leferink, Sebastián Von Haperen y su familia, el haberme abierto las puertas de su casa. Su sincera y generosa hospitalidad, las largas conversaciones y fugaces paseos por Holanda, lograron en mí una extraordinaria nostalgia por su tierra.
Quiero agradecer a Sergio Visacovsky, quien con su amistad y apoyo intelectual supo alentarme en todo momento. Nuestras discusiones, en el marco de los proyectos de investigación Ubacyt dirigidos por él, enriquecieron esta investigación, tanto por la vía comparativa como conceptual. A Mauricio Boivin le debo haberme acercado al campo de la antropología política en los albores de mi formación profesional. Mi paso por la cátedra de Antropología Sistemática I en el Departamento de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires fue un hito fundamental en la definición de mis intereses de investigación. También estoy agradecida a Marcelo Escolar por nuestras discusiones en torno de los interrogantes y preocupaciones de las ciencias políticas en la Argentina; y a Eduardo Viola por nuestras largas y profundas conversaciones sobre “la Argentina”, en tierras germánicas.
Agradezco a todos los que con su interés en mi trabajo me alentaron a seguir adelante, Eduardo Archetti, Ernesto Calvo, Judith Filc, Adrián Gorelik, Alejandro Isla, Hilda Herzer, Claudio Lomnitz y Federico Neiburg. También a los colegas que con sus comentarios y reflexiones me permitieron enriquecerlo en el ámbito del Centro de Antropología Social del Instituto de Desarrollo Económico y Social: Laura Rodríguez, Germán Soprano, Santiago Álvarez, Ana Rosato y Fernando Balbi; y en el del Centro de Estudios e Investigaciones de la Universidad Nacional de Quilmes, Germán Dabat, Ester Eschiavo, Carlos Fidel y Marcelo Gómez. Asimismo, agradezco a quienes colaboraron de diversa forma proveyéndome información, datos y referencias, como Hugo Bento, Juan Pablo Micozzi, Christian Scaramella y Carolina Sternberg.
Estoy en deuda con todos los que me abrieron las puertas del “mundo de la política” tanto en el Palacio Municipal como en los barrios de la ciudad de Uriarte. Su hospitalidad y disposición a conversar fueron imprescindibles para avanzar en mi trabajo, y para vencer algunos de mis más hondos prejuicios. Con el compromiso asumido de guardar el anonimato de todos ellos es que sus nombres, así como el de todos los lugares mencionados, son ficticios.
A mis amigas cuya inestimable calidez y afecto supieron contenerme y darme aliento en momentos ciertamente difíciles: Iris Fihman, Laura Masson, Laura Moyano, Sol Quiroga y Virginia Vecchioli. A mis compañeros Mariana Caminotti, Daniel Cravacuore, Marcela Fernández, Sergio Ilari y Gabriel Marrapodi les agradezco las charlas, comentarios y reflexiones cotidianas, durante los almuerzos y rondas de mate, porque aliviaron la soledad de mi trabajo.
También les debo su afecto y estímulo durante todos estos años, a mi padre y, muy especialmente, a mis hermanos: Javier, Silvana, Dany, David y Polo, cuyo afecto ha sido también de gran ayuda. Particularmente a Abraham le debo el haberme transmitido tempranamente el gusto por la antropología. Lamento enormemente no haber podido compartir con mi madre el tramo final de este trabajo, a ella le debo un ingrediente fundamental del mismo, la pasión por la avidez intelectual que supiera transmitirme en vida. Estoy profundamente agradecida a Nora, cuya lucidez y sagacidad desmalezaron el camino hasta aquí recorrido; y a Nela, quien cotidianamente me brindó su cariño traducido en certeras palabras de aliento y ritos culinarios, sin los cuales hubiera sido demasiado árido el esfuerzo final.
Finalmente, a Joaquín, a quien le dedico este trabajo, como una pequeñísima muestra de mi amor hacia él. No estoy segura que el lenguaje de los agradecimientos le permita aún entender la inestimable importancia que tuvieron su ternura y cariño para realizarlo. Guardo la esperanza de que, con el tiempo, consiga disculparme las horas de atención que le quitara, y apreciar el sentido del esfuerzo y la dedicación al trabajo.






